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NORTH CAROLINA 



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THE LIBRARY OF THE 

UNIVERSITY OF 

NORTH CAROLINA 

ÁTCHAPELHILL 




ENDOWED BY THE 
DIALECTIC AND PHILANTHROPIC 

SOCIETIES 



F1763 

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185Í4 
t. 1-2, 




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This book is due at the WALTER R. DAVIS LIBRARY on 
the last date stamped under "Date Due." If not on hold it 
may be renewed by bringing it to the library. 



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Digitized by the Internet Archive 

in 2012 with funding from 

University of North Carolina at Chapel Hill 



http://archive.org/details/geografadelaisla1234pich 



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GEOGRAFÍA 



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9 



POR 



D03XT ESTEBAN PICHÁEBO, 



Abogado, Secretario de la Comisión de División territorial é 
interino de la de estadística. 



PUBLÍCASE BAJO LOS AUSPICIOS 



H1AL JTTNT.A DU FOXOITTO. 



Habaiia. 




ESTABLECIMIENTO TIPOGBAFICO DE D. M. SOLER, 

calle de la Muralla número 82. 

1S54. 









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.PUMCÍIÑEt rtfyiSMil 



Esta Obra se divide en tres Partes: I a Astronómíca-Hí- 
drográfica— 2 a Física.— 3* Política ó Estadística-Topográfica. 
De la última pudiera formar dos, separando la Estadística de 
la Topográfica; pero íntimamente conexionadas según el plan 
concebido, no es dable por ahora decidir su segregación; 
aunque se aumenten los volúmenes. 

Los Geógrafos y otros Autores equivocan muchas veces 
la nomenclatura técnica, aplicando impropiamente un signifi- 
cado que no corresponde, y esto es mas frecuente y notable 
respecto ala Isla de Cuba. Hasta ahora poco que adopté la 
denominación de Cabo para la Punta de Maisí á semejanza de 
la otra estremidad titulada Cabo de S. Antonio, todo el mun- 
do decia Punta de Maisí, sin reparar que mejor le adecuaba 
esa designación que á Cabo Corrientes y otros: á Matanzas 
/V varios le llaman Puerto y á Jagua Bahía; Canal á una Pasa, 
f*\ Isla á un Cayo, Banco á un Placel y viceversa &c. Debiera ob- 
servarse suma presicion y propiedad en la aplicación de estos 
X nombres; mas no es fácil ya sin hacer casi desconocida en 
J^ gran parte la Geografía Cubana: obra será del tiempo, aun- 
que necesario es comenzar usando de ambas á la vez como yo 
lo suelo hacer. No obstante convengamos en que: 

Golfo, es el mayor de todos los senos abiertos ó conchas 
que hacen las aguas en la tierra. 

Ensenada, es menor que el Golfo. Broa no es usado. 

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Rada, menor que Ensenada y mas abierta: equivale ai 
antiguo Ancón. 

Cala, como la Rada, 6 menor; pero mas cerrada y Caleta 
su diminutivo. 

La Bahía se diferencia del Puerto en ser de boca ancha; 
regularmente mas que su interior, pero no tanto como la En- 
senada. • 

El Saco se confunde con el Puerto; pero su litoral inte- 
rior imita al comparativo, principalmente en no tener tantas 
sinuosidades como el Puerto. 

Estero. — Caño ó brazo que sale al mar procedente de un 
rio ó solo, participando de sus crecientes y menguantes; por 
Jo que á veces es mas navegable, y en tal sentido parece si- 
nónimo de Ria. 

Rio y Arroyo, suelen confundirse en la Isla en términos 
de llamar Ríos á los de menor caudal que los Arroyos y vice- 
versa; exepíuando los mas considerables que conservan el 
título de Rios. Pero es de advertirse que aquí se acostumbra 
dar diferentes nombres á un mismo Rio según las Haciendas 
por donde pasa. 

Albufera es una gran Laguna que nace del mar b se forma 
por sus crecientes, ó bien que estando en la costa le entra y 
mantiene; mientras que la Laguna no comunica con el mar. 

Surjidcro b Embarcadero, cualquier punto del litoral don- 
de se acostumbra embarcar y desembarcar, no siendo Puerto 
b Bahía de nombre. 

Canal. — Porción de marque media entre dos continentes 
ó hilera de Cayos, Islas &c. de un cauce ó anchura considera- 
ble. El paraje donde angosta se llama Estrecho, y Freu cuan- 
do las dos tierras opuestas ó una de ellas es aislada, ó no 
prosigue canalizando. Canalizo es diminutivo, un pequeño 
Canal, que si estrecha demasiado entre Cayos se denomina 
Pasa. Pero, repito, que todo esto se confunde en Cuba. Que- 
brado es el Canalizo 6 Pasa entre arrecifes 6 Bajos. Respecto 
á los Canales de tierra en la isla solo el de S. Mateo, puede 
merecer ese nombre; los demás son Zanjas. 

Bajo es palabra genérica para todo mar de poco fondo ó á 



flor de agua. Escollo, también genérica y sinónima de Bajo; 
pero mas apropiado al de arrecifes. Rompida, un conjunto de 
arrecifes ó mücaras, donde rompe el mar; Restinga la lengua 
ó cola de auena ó piedra de corta estension, dependiente de 
algún Cayo o parte de costa. 

Banco, es un Bajo sondable de grande estension, sinóni- 
* mo de Placel (que en mi concepto se deriva de plaza); Así in- 
distintamente se dice Banco ó Placel de los Roques, Banco ó 
Placel de Cayo Sal. Sin embargo algunos hacen la diferencia 
de Banco al que contiene Cayos, arrecifes, &c; Placel al lim- 
pio, y entonces se confirma la derivación de plaza. Otros dicen 
que el Banco está aislado ó pega á tierra solo por un punto y 
el Placel todo ó la mayor pa>rte se une á la costa como una 
gran Restinga, en cuyo sentido denomino yo Plácela, los cua- 
tro donde se hallan los 4 Archipiélagos adyacentes á Cuba. 
Como en los mismos Bancos ó Placeles se ven pedazos todavía 
de menor fondo que el principal, tanto que carecen de sondas 
yo los distingo y caracterizo de Sobrebancos; k menos de ser 
reducidos y equivaler á Restingas. 

La Punta mas pronunciada no es el Cabo: el Cabo puede 
tener varias Puntas. 

Siguanea. — El oríjen y significación ¡le esta voz índijena, 
repetida en varios puntos del litoral Cubano, no se sabe si vie- 
ne del vejetal Sigua que en ellos abundase, no del caracoli- 
llo del propio nombre, por que este se encuentra en las pie" 
dras y la Siguanea, regularmente es de orillas cenagosas, for- 
mando Esteros ó Sacos. 

Otra palabra muí repetida en las costas es el de Sabana- 
lamar, donde el mar aniega un espacio considerable de la tier- 
ra marjinal, sin arboleda ó bosques como los de la ciénaga, de 
suerte que parece una Sabana acuosa. Babiney, equivale á 
fangal, cenagal de corta estension. Patabanal es el coletivo de 
Potaban, árbol que regularmente se encuentra en los parajes 
cenagosos, que también llevan ese nombre por analojia. Si 
el terreuo bajo anegadizo presenta en la seca una superficie 
transitable; pero movediza ó fofa, se denomina Tembladera, La 
orilla 6 faja de terreno firme que rodea á una ciénaga, se di- 
ce Costanera. 



— VI — 

Itabo es voz índijena quej significa el terreno bajo en- 
charcado de agua dulce en las lluvias á manera de lagunato * 

Seboruco.— Indij. — Arrecife, piedra que bordea la costa, y 
de aquí Seborucal el colectivo. Otra gran parte del litoral de 
la isla y de los Cayos está ocupado por una faja de Mangles. 
Pero se aplica el colectivo Manglar al conjunto, no solo de 
Mangles, sino de otros árboles de su familia Yana, Yanilla, 
Pataban, y aun del Uvero Hicaco Sfc. llegularmente el Man<=> 
gle, Yana. Yanilla, y Pataban, prosperan en las orillas cenago" 
sas; el Hicaco, Uvero, Tuna, Maguey y otros en las playas ó 
arenales y piedras. 

Sabana. — Prado 6 terreno llano de grande estension, na- 
turalmente sin arbolado. Sabanillh, Sabanazo y Sabanetón son 
diminutivos. Sao se dice cuando estas contienen algunos 
montones ó grupos aislados de arbolado ó matorrales natura- 
les, que llaman Cayos de Monte. 

Respecto á las alturas d Montañas se debe tener presente* 
que en la isla generalmente dan el nombre de Monte al Bos- 
que y al Campo, y de aquí Montuoso al sitio cubierto de Bos- 
ques, desconociéndose la palabra Monte en el sentido de al- 
tura, loma &c. Cerro es poco usado y Otero menos. Pan, di- 
cen á la altura mas ó men<s cónica que representa un pan de 
azúcar ú hogaza. Farallón, el peñasco alto, aislado y tajado, 
que en la parte occidental llaman Molejón, aumentativo de 
Mole; Cuchillas cuando la cresta es corva y afilada, que otros 
llaman Arcos si se elevan en esa figura. 

Palenque cuando son ó han sido habitados de Negros ci- 
marrones. Nosotros no podemos adoptar la nomenclatura y 
graduación inventadas por algunos A. A. para todas las Mon- 
tañas del Globo: arreglado á las pocas elevaciones de Cuba 
parece lo mejor dividirlas en siete órdenes, contando desde el 
nivel del mar: de I a Altitud, hasta 200 metros; 2 a Altitud hasta 
40Ó; 3 a hasta 700, 4 a hasta 1.000; 5 a hasta 1400; &*. hasta 2.000; 
7 a mas de 2000, que equivalen á pies castellanos, en números 
-redondos, 720, 1440, 2520, 360Q, 5040, 7200. 

Sumidero es la sima donde se esconde ó sumerje un rio, 
cuyo nombre llevan varias Haciendas; aunque también se le a- 



— VII — 

plica cuando tienen concavidades subterráneas mui profun- 
das, que llaman Furnias, sin corrientes de agua visibles. 

Caimamcra, los parajes de agua donde acostumbran estal- 
los Caimanes. Cangrejera, donde abundan ó hay muchas cue- 
vas de Cangrejos. 

Guano es la voz genérica con que se designa toda la fami- 
lia de las Palmas; exeptuando la Real y algunas otras espe- 
cies; de aqui el colectivo Guanal: lo que ha dado oríjen al ti- 
tulo de algunos sitios, puntas &c, v. g. Punta de Guanos, 
Punta del Guanal. 

Rancho, es una casa miserable, pajiza, situada aislada- 
mente en las costas y cayos, donde habitan pescadores. Ran- 
chería es el conjunto de Ranchos. Estos situados en lo interior 
se nombran Bojíos; aunque también suelen decirse Ranchos a 
los mas inferiores cómo los de los negros cimarrones. 

Ciego y Ciegas llaman á algunos campos ó Haciendas que 
son ó fueron cubiertas de bosques ó Sabanas con muchos Saos 
ó matorrales, que las privan de su absoluta claridad y despejo 
como Ciego- Alanzo, Sabanas- Ciegas fyc. 

Vueltabajo se entiende de los meridianos de la Habana 
para el cabo, S. Antonio y Vuelta-arriba para el de Maisi; aun- 
que rigorosamente se llama Vueltabajo el territorio de Nueva- 
Filipina hasta los del Mariel y S. Cristóbal inclusives. Un mis- 
mo nombre con la adición de arriba ó abajo denota que uno 
está al oriente y otro al poniente, como Cupey es-arriba, Cu- 
peyes-abajo. 

En las Comisiqnes de Estadística y de División territorial 
lije la práctica, que habia yo adoptado cuando publiqué el 
Mapa de la antigua jurisdicción de Matanzas, de clasificar las 
Poblaciones de la isla, dando el título de Caserío á toda reu- 
nión de casas desde media docena ó 5 casas según el punto in- 
teresante hasta 20; Aldea de 20 á 50; Pueblo de 50 en adelante; 
pero las palabras Pueblo y Caserío, son demasiado genéricas 
y se confunden ó equivocan, como ha sucedido con muchos 
Pedáneos que entendieron por Caserío todas las casas del 
Partido. Yo adopto el sistema de nombrar Aldeilla á la prime- 
ra clase de 5 ó 6 á 20 casas reunidas: Aldea de 20 á 100; Bar- 



— vnr — 
go pasando de 100, si carece de titulo de Ciudad o Vilta. 

En el discurso de la Obra se darán á conocer otras voces, 
según los ramos á que pertenezcan, pudiendo también con- 
sultarse el Diccionario Marítimo Español y el Provincial Cu- 
bano. 

Hubiera querido usar el Sistema Métrico; pero estamos 
atrazados todavía en la práctica para su absoluta aplicación. 
Yo me daré el pláceme el dia quu vea, no digo á la Negra ven- 
der 2 kilómetros de carne y al Guajiro comprar 3 metros 7 de- 
címetros de cinta, cuando sepa siquiera que un Labrador ó 
Agricultor ajusta 2 Hectaras 5 Aras de tierra. Hoi seria hablar 
en Griego: el tiempo quizá irá allanando las dificultades; por- 
que de golpe solo produciría inmensos perjuicios en una Co- 
lonia puramente agricultura, ó ganadera y comercial, mien- 
tras que la ventaja ponderada del Sistema Métrico no es toda- 
vía tan completa, cuanto que ni él ni sus relaciones son per- 
fectamente exactas. 

El Padre Canellas, esesábio Religioso Español, que me- 
reció del Soberano el honor de ser uno de los elejidos en la 
segunda Comisión de Medidas, dice que ella fijó la lonjitud 
del cuadrante terrestre entre el Ecuador y el Polo en 5.130.740 
Toesas, que hace equivalentes á 11.948.677, 52 varas castella- 
nas, en el supuesto de Ja proporción 334 á 333 del diámetro 
del Ecuador y del Eje de la tierra por virtud del achatamiento 
de los Polos averiguada por la propia Comisión. Siendo (aña- 
de) el valor verdadero del diámetro del Ecuador 15.238.029, 
2.363 varas castellanas y el del Eje esferoidal. 15.199.053; 
1009, la diferencia 38.976 v. c. dividida por 2 dará 19.488 vs. 
es. que el Polo está mas cercano del centro de la tierra que el 
Ecuador, y partidas por6.64S vs. es. que vale la Legua de 20 al 
Grado, resulta poco mas de tres leguas. Gomólos Grados de la- 
titud no son absolutamente iguales, sino que van aumentando 
de estension hacia el Polo, elP. Canellas (como otros que con- 
vienen en desatender su lijera diferencia cuando se trata de 



— IX — 

cortos trayectos ó cómputos comunes) fundado en aquellas ba- 
ses para obtener el valor del Grado medio parte las 1 1.948.(577, 
52 vs. casts. por los 90 Grados del cuadrante, que dan 132.76:?, 
08 vs. es. que compara con 57003,22:22 Toesas el Grado medio 
de latitud. El verdadero Grado del Ecuador 132.976,7735 vs. 
es. teniendo en su concepto la Legua horaria de 20 al Grado 
0648,154 varas castellanas.=2850, 4110 Toesas. 

La referida proporción de ^| 3 por aplanamiento de los 
Polos es la misma de M. Biot, tomando por base las determi- 
naciones del arco de Francia prolongado hasta Formentera; 
en cuyo supuesto Francoeur infiere la misma lonjitud del cua- 
drante que el P. Canellas; aunque con mas rigor 5.130.740, 
74074 Toesas. 

Luego Delambre encontró dicha proporción 3 Js'6 5 El De- 
pósito de la Guerra adoptó -±- en los cálculos relativos á la 
Gran Carta de Francia, casi el mismo deducido de la opera- 
ción geodésica practicada en Laponia por Swamberg. 

Francoeur, impugnándolos y refiriéndose á la primera 

manifiesta las inexactitudes, aunque leves, á que conduce y por 

su parte halla esa proporción de _L aunque estima pre- 

: : 309)6"; x r . 

ferible — í- que se infiere de las desigualdades lunares, consi* 

305 1 i- 

derándose el esf roí de terrestre entero. El Metro, dice, debia 

componer 443,27 lineas en lugar de las 443,296, ó sea, 
0,513074074074 Toesas de la Ley Francesa. Adoptando la 
proporción de Francoeur -í- aparece el cuadrante terres- 
tre del Ecuador al Polo de £>A33. 1 1 1 Toesas= 10 000.721.64374 
Metros y según otros 10 001.790. De todo lo cual se desprende 
la consecuencia deque ni el Metro es la diez millonésima par- 
te de ese cuadrante exactamente, ni concuerdan aun Jas ba- 
ses ni las relaciones y comparaciones. 

En cuanto á estas últimas después de saber que la Toesa 
vale 1,94903659 12 Metros ó 1,9490363093245867, según otros, 
veremos que una Legua marina, cosmopolita, horaria, geo- 
gráfica, del Ecuador 6 Legal de España, (que todo es lo mis- 
mo) de 20 al grado del Ecuador contiene según unos 5 556 
Metros; 5565,329 Metros Humbol dt (Cosmos); 5564,5 Francoeur; 
5572§ (la Torre); 55,626; Balbi. La Legua del Grado medio del 



Meridiano ó latitud media es según el P. Cauellas de 2850,311 
Toesas; de 5550,32 Metros (ííumboldt) casi igual á lo que de- 
duzco délos 10. 000721, G4874 de Francoeur; por lo cual se viene 
en conocimiento de que los 5556 de los primeros deben refe- 
rirse á la Legua del Grado medio del Meridiano y no del 
Ecuador. 

La correspondencia de la Vara de Burgos ó Castellana es 
de 6046,154 en la Legua horaria ó marítima, según el P. Ca- 
uellas; 6651, según Ciscar; 6658, según Montojo; 6578,085 
según la Torre; aunque antes dice 6666| que fué el mismo 
cómputo del Cuadro Estadístico. Los Marinos dividen laZe- 
gua en 3 millas; la Milla en 9 Cables, el Cable, 120 Brazas; la 
Braza 2 varas=total de la Legua 6651 varas. 

Pero es de advertir que el P. Cauellas reputa l Metro por 
1,194867752 vs. castellanas; la Torre 1,1963073, ó bien 1 vara 
castellana 7 pulgadas y 5,424 líneas. De Herrera deduzco 
que la Toesa tiene 2,3341 varas castellanas. Ciscar y Poey 
dan á la Vara castellana 0, 8359068 Metros: la Torre 
0,83590575 

Ahora la Legua Provincial Cubana tiene 5000 varas pro- 
vinciales Cubanas; pero la vara Cubana, que según Poey es la 
de Madrid, usada por nuestros Agrimensores, copia de la de 
D. Bartolomé Lorenzo de Flores, que pasó á D. José Oliva, 
es mayor que la de Burgos 5 Castellana. Varios la comparan á 
843 Metros, y mas rigorosamente 0,ui848;026 Herrera; 0,m847 
965 Poey: iguala 1,0156 vs. castl. (HerreraJ; 1,01446344 fia 
Torre); igual 0,4351 Toesas=0,9284 Yarda (Herrera), 0,927 
yarda (la TorreJ. La Yarda (Medida inglesa de 3 pies 5 432 
pulgadas) corresponde á 0,m9l4784 (Poey); 0,m9143S348 = 
1,09370014354 varas castellanas. = 1'078280 varas Cubanas 
(la Torre). 

Poey insiste en que 26J Leguas Cubanas aproximativa- 
mente caben en 1 Grado ecuatorial, y asi se computa general- 
mente para el de latitud; mas como los Grados de lonjitud 
van disminuyendo del Ecuador al Polo, en el paralelo de Cu- 
ba promediado 22° latitud, viene á ser nuestro Grado de lonji- 
tud solamente de 55,531 Millas marítimas de las 60 que enu- 



— XI — 

mera el Grado Ecuatorial; aunque siempre .se reputa de 60 
Millas como el de latitud; pero menores en estension según se 
ha dicho del Grado. 

Los Agrimensores usan para sus medidas de la Cuerda ó 
Cordel, (que es el nombre común) hecho del liber de la Maja- 
gua [Hibiscus tiliaceus] 24 varas Cubanas hacen 1 Cordel 
f antiguamente 25), equivalente á 24,3744 varas castellanas= 
20, mt¡52624 = 10,4424 Toesas (Herrera) Luego 1 Legua Cubana 
tiene 203¿- Cárdeles. 

He visto una acta Capitular de 24 de Octubre 1596, sien- 
do Gobernador D. Juan Maldonado, mandando usar para las 
medidas de tierra una vara llamada Estado ó Estadal, que 
comprendiera 2 varas y 1 tercia de largo por cada lado de 
los cuatro que incluyesen 49 tercias ó pies cuadrados, lo pre- 
ciso para un montón de Yuca: otra medida que se denomina- 
se Obrada, con 3000 Estadales ó 55 por lado, para 3.000 mon- 
tones de Yuca; y otra llamada Caballería con 36.001) Estadales 
= 12 Obradas, ó 1.300 por cada frente. Mas estas unidades, 
exeptuando la Caballería, han caido en desuetud. 

1 Caballería de tierra en su lonjitud es de 18 Cordeles 5 
438,7392 varas castellanas; pero la Caballería se aplica sola- 
mente á la medida de superficie, y en este sentido una Caba- 
llería incluye 3:24 Cordeles, que es el cuadrado de 18, equiva- 
lente á 1.-56.624 varas Cubanas cuadradas=192. 492, 08562 varas 
castellanas id, ó sean 192.492 varas Castellanas cuadradas, 110, 
pulgadas, 138 líneas, 17,25456384 puntos id =134.212,3225, 
Metros id. Luego la Legua cuadrada vale 43.402^ Cordeles 
cuadrados ó 133,95919 Caballerías, que son 133 Caballerías y 
311 Cordeles cuadrados (Herrera). Como el Corral es un cír- 
culo 6 Polígono de 72 lados, de 1 Legua Cubana de radio, á 
semejanza del Hato que tiene 2 Leguas, la Legua que llaman 
de Corral ó Corralera de las 4 que comprende el Corral no es 
completa, y se entiende siempre de 105,28067175 Caballerías. 
La total superficie de un Corral 3,14 Leguas Cubanas cuadra- 
das 6 421 Caballerías; su perímetro 6,287 Leguas id: La su- 
perficie de un Hato 12,57 Leguas id. ó 1684,45 Caballerías su 
perímetro 12,574308 Leguas Cubanas cuadradas. 



— xrl — 

El Agrimensor D. Juan de Dios Gattorno lamenta la in- 
troducción de esa nueva unidad imperfecta de la Legua Cor- 
ralera y de cualquiera alteración en las simples y conocidas 
que poseemos, observadas en toda la Isla, donde no se cono- 
ce esa variedad métrica y perjudicial de las Provincias de Es- 
paña. 

El S. la Torre trae por correspondencia de estas medi- 
das superficiales, respecto á Castilla, 1 Fanega de Tierra 6 de 
Sembradura^ 576 Estadales cuadrados, ó sea un Cuadro de 96 
varas Castellanas de lado, ó la vijésima party de una Caballe- 
ría Cubana = 6i y £ Aras. Una Aranzada 400 Estadales cuadra- 
dos ó Ja trijésima parte de una Caballería', de manera que una 
Caballería=lO I ? a?iegas=S0 Aranzadas. La Ara o Arca, que 
es un cuadrado de 10 Metros de lado, equivale á un cuadrado 
de llf Varas Cubanas. 

Lu Superficie del Solar (urbana,) no es uniforme eh la 
Isla, 30 varas de trente y 40 de fondo es el cuadrado en la ma- 
yor parte; 27 y 40 en la Habana; 20 y 30 en Guanabacoa, 20 ó 
25 de frente en Cienfuegos. En la jurisdicción de Santiago de 
Cuba, el Caro (Carrean Francés) es la décima parte de una 
Caballería. La Vara de Tarea y otras unidades no son siempre 
de igual estension; pero existe otra Vara que lleva el nombre 
de Habanera 6 Comercial 6 Cajón del Ayuntamiento, usada 
por los Mercaderes para Ja venta de liemos, cintas &c, dividi- 
da en Medias, Tercias, Cuartas o 36 Pulgadas=0,m84:4:. A Ja 
Vara Cubana ó de Agrimensores corresponde 1,0042 Comercia- 
les ( Herrera). 

. En medio de tantas diverjencias, parecía de necesidad 
prefijar el valor y relaciones de las Medidas, buscando la rec- 
tificación en las fuentes mas racionales, partiendo del primer 
principio constituido por los dos Cuadrantes del Ecuador y 
del Meridiano, cual juzgo haberlo conseguido en la siguiente. 

Como no se halla adoptado todavía el cómputo de 400 
Grados en que los Franceses parten el circulo, estando por 
los 360° del Ecuador, sentaremos la primer base, la mayor y la 



— x ru- 
tinas segura He que e! Cuadrante Ecuatorial tiene 9!) Grados, 
que son 1800 Leguas, 6 5400 Millas = 12 000.000 varas = 
36.000.000 Pies. Esto no puede sufrir alteración alguna; por- 
que los 20.000 Pies de la Legua, 3 de los cuales forman l va- 
ra, es el tipo ó unidad fijada por la Ley; así como las 20 Le- 
guas en (irado están convenidas universalmente, por lo que 
se titulan Cosmopolitas. En consecuencia solo las Medidas 
quede aqui dimanen en fracciones o comparaciones pueden 
ser exactas ó legales. 

El Cuadrante del Meridiano es algo menor que el del E- 
cuador por el achatamiento de los Polos, siendo la diferencia 
de uno á otro diámetro 3 ^, fi5 según Francoeur, que viene á 
ser el promedio de los otros cálculos, y produce 5.133.111 
Toesas, que compara con 10.000.721 Metros. Luego importan- 
do 8.332 y £ Toesas la mitad de las 16.665 de aquella diferen- 
cia, el Cuadrante 1° Ecuatorial tiene 5.141.443 y ¿ Toesas, 
igual á 10.016.975 Metros. Luego I Metro corresponde á una 
Vara Castellana 7 Pulgadas, 1 Línea, 6 Puntos y ¿ o mas rigo- 
rosamente i Vara, 7 Pulgadas, 1 Linea, 6, 25^5250 Puntos. 

La Vara Cubana, según Herrera tiene 1,0156 Castellanas? 
según la Torre 1,0144. Estos son los que mas se acercan y que 
brindan el justo promedio de 1,0150, ósea 1 Vara Castellana, 
6 líneas, 5,76 Puntos. Luego el Metro comprende 1 Vara Cu- 
bana, 6 Pulgadas, 7 Lineas, ^ Punto, y he aquí como el doble 
Decimetro=8 Pulgadas Cubanas, 7 Lineas, y no 8 y (i como 
(raen los dobles Decímetros de marfil de Richer. 

Sobre la Ym'da Inglesa ninguno de los Autores concuer- 
da en sus relaciones; mas como en la Milla legal inglesa se 
aproximan algunos, las deduciremos, prosiguiendo en nues- 
tros fundamentos. La Milla legal inglesa, de 1760 Yardas, e- 
quivale á 1610, 1 Metros (TrancoeurJ: 1609,3 (la TorreJ que 
por ser los mas aproximados y fundados, brindan el término 
medio de 1609,3: así que el Metro viene á importar 1 Yarda, 3 
Pulgadas, 4 líneas, y ¿, 6 mejor, 1 Yarda, 3 Pulgadas, 4 Li- 
neas 6 y \ Puntos ingleses. Luego la Yarda tiene l vara Cas- 
tellana, 3 Pulgadas, 5 Lineas y l Punto = 1 Vara Cubana, 2 
Pulgadas, 11 Lineas. 2 Puntos. 



— XIV — 

í Vara Castellana 6 cíe Burgos=3 Pies=l Pié = 12 Pulga- 
das. 1 Pu?lgada=12 Líneas. 1 Línea=í2 Puntos. 

1 Vara Comercial ó mejor dicho Mercadera=4 Cuartas 6 35 
Tercias. 1 Tercia=12 Pulgadas &c. 

1 Vara idem Mercadera= 1 Vara Castellana, 4 Lineas, 3 f 
Puntos. 

1 Vara provincial Cubana ó Agrimensora se divide en Me- 
dias, Tercias, Cuartas, Quintas &c, asi como en 36 Pulgadas, 
La Pulgada en 12 Líneas y la Línea en 12 Puntos. 

I Vara idem Cubana ó Agrimensora=l Vara Mercadera,. 
2 Líneas, 2 Puntos ó 1 ,9723 Puntos. 

1. Vara id. Cubana=l Vara Castellana, 6 Líneas, 5 f Pun- 
tos, ó 5,76 Puntos. 

1 Yarda inglesa=3 pies. 1 l J ié = 12 Pulgadas 1 Pulgada= 
12 Líneas. 1 Línea=12 Puntos ingleses. 

1 Yarda idem=l Vara Cubana, 2 Pulgadas II Líneas, 2 
Puntos. 

1 Yarda id=l Vara Castellana, 3 Pulgadas, 5 Lineas, l 
Punto. 

1 Metro = 10 Decímetros, ó* 100 Centímetros, ó 1000 Milí- 
metros. 

1 Metro = l Yarda, 3 Pulgadas, 4 Lineas. 6 y £ Puntos. 

1 Metro=l Vara Cubana, 6 Pulg. 7 Lins. £ Punto, 

1 Metro = 1 Vara Castellana, 7 Pulgs. I Lín. 6 ¿ Puntos. 

I Toesa=l Metro, 9 Decímetros, 4 Centímetros, 8,1443536 
Milímetros. 

1 Toe?a=2 varas Castellanas, 13 Pulgadas, 11 Líneas* 
7,3077103 Puntos. 

1 Cuerda b Cordel Cubano =24 Varas Cubanas. 

1 Cordel idem=20 Metros, 12 Pulgadas, 4 Lineas Cuba- 
nas. 

1 Cordel id.= 22 Yardas, 7 Pulgadas, 6 Lineas, 4 Puntos 
Cubanos. 

1 Cordel id.=24varas Castellanas, 12 Pulgadas, 11 Líneas,, 
6 Puntos- 



— x\ r — 
i Milla inglesa =!7ti0 Yardas==528t) Pies 
l Milla idem =1903 Varas Cubanas, i) Pulgadas, 9 Lineas. 
4 Puntos. 

1 Milla idem= 1927 Varas Castellanas, 13 Pulgadas, 6 Li- 
neas, 8 Puntos. 

1 Milla Española, ó Marítinfa ó Cosmopolita debe tener 
2222 varas Castellanas 8 Pulgadas, ó 9 Cables. 1 Cable 123 
Brazas 32 Pulgadas, 10 Líneas 8 Puntos. 

I Legua legal Española, ó Marítima ó Cosmopolita de 20 
al Grado Ecuatorial, tiene 3 Millas, 6 6666 Varas Castellanas, 
2 Pies, ó 20.000 Pies= 240.000 Pulgadas=2.880.000 Lineas= 
34.560.000 Puntos. 

1 Legua ídem =5565 Metros, 9 Pulgadas, 4 Líneas. 5 Pun- 
tos Castellanos. 

1 Legua idem = l Legua Cubana, 1591 varas 24 Pulgadas 
4 Líneas, 2 Puntos Castellanos. 

1. Legua Cubana=5000 varas Cubanas ó Agrimensuras. 
1 Leg. Cub. idem=208 Cordeles 8 varas Cubanas. 
1 Legua Cubana= 4227 Metros. 

1 Legua idem =4623 Yardas, 24 Pulgadas, 6 Puntos. 
1 Legua idem=2 Millas inglesas 1 159 Yardas, 8 Pulgadas, 
1 Legua idem =5074 Varas Castellanas, 35 Pulgadas, 7 Lí- 
neas, 10 Puntos. 

I Grado Ecuatorial =20 Leguas Marítimas ó Cosmopoli- 
tas &c=60 Millas. 

1 Grado Ecuatorial idem=26 Leguas Cubanas, 1589 varas 
29 Pulgadas 5 Líneas 8 Puntos, esto es 26, Leguas Cubanas y 
mas de ¿ 6 menos de £. 

1 Grado Ecuatorial— 111299,65 Metros. 
I Grado medio del Meiidiano, ó sea de latitud 111119,11 
Metros, 

1 Grado medio del Meridiano ó Latitud= 133297 Varas 
Castellanas y ^ ó sean 59,985 Millas que hacen 59 Millas y 
2199 Varas Castellanas=19 Leguas Marítimas ó Cosmopolitas 
y 6613 varas Castellanas. 

I Grado medio del Meridiano ó latitud idem =26 Leguas 
Cubanas 1328 Varas; pero en la práctica este Grado de Lati- 



— XV í— 

futí se usa equivalente al Ecuatorial y así le produzco yo eo 
mi Mapa. 

] Grado de Lonjitud en el paralelo de la Isla 22? de Cuba 
=55,631 Millas Marítimas 6 Ecuatoriales, 5 55 Millas Maríti- 
mas idem 1402, 32 Varas Castellanas — 18 Leguas, l Milla ma- 
rítima 1402,82 Varas Castella»ias. 

1 Grado Lonjitud idetn=U4006 r Varas Cubanas, 1 Pulg. 3 
Líneas, 5 Puntos, 6 22 Leguas Cubanas, y § ó mejor 22 Lega. 
4008 varas 1 Pulgada 3 Líneas, 5 Puntos Cubanos. 

I Grado Lonjitud idem= 9829-3.79 Metros-, Pero siempre se 
cuenta este Grado con sus 60 Millas; aunque menores que las 
del otro Grado de latitud. 

1 Cordel cuadrado = 576 varas Cubanas Cuadradas. 

1 Caballería de tierra cuadrada=324 Cordeles cuadrados 
(18 de lado,) =186.624 Varas Cubanas cuadradas. 

1 Caballería cuadr.= 191578 varas Castellanas cuadradas 
15 Pulgadas Cuadradas. 

1 Caballería cuadr. = 130.705 Metros, 33 Pulgadas 5 Li- 
neas Cubanas cuadradas. 

1 Legua Cubana cuadr. =43.402| Cordeles cuadrados ó 
133,95919 Caballerías que son 133 Caballerías, y 311 Corde- 
les cuadrados. 

1 Legua Corralera= 105, 2S067175 Caballerías cuadradas, 
que es la 4 a parte de un Corral. 

De aquí pueden hacerse otras deducciones. 

NOTA: La Dirección Hidrográfica de Madrid en el Derrotero de las 
Antillas &c, edición de 1849 Se ha decidido últimamente por la siguiente 
correspondencia del Meridiano del Observatorio antiguo de Cádiz: 5 J 22", 
5 Oeste del Observatorio de S. Fernando, 8°37'37" O de Paris, G^lTiS" 
de Greenwich, á que me adhiero. 



BRETE EISTOPJA 



Dli LA 



GEOGRAFÍA CIIBINi 



SECCIÓN 1 -HIDROGRAFÍA. 

Al bosquejar esta suscinta reseña de los progresos de 
nuestra Geografía, creo que no debe entrar en el propósito 
todo cuanto se haya granado y escrito relativo á ella ni á su 
Estadística, por mas que yo considere á esta inseparable de 
la Geografía. Aqui solo se mencionan cronológicamente los 
trabajos, las Obras ó Autores que trataron del todo ó de algu- 
na parte déla Geografía pura concerniente á la Isla, desenten- 
diéndonos de las insignificantes por su corta entidad ó por 
sus graves y muchas imperfecciones, ó por ser rapsodias ab- 
solutas, sin mejora alguna; salvas, empero, aquellas que por 
haberse escapado á nuestros rebuscos ó á la memoria, no fi- 
guren aquí involuntariamente, mereciendo tal vez inscribirse 
en mejores pajinas; ni se crea que nuestro ánimo fuese ha- 
cer comparaciones odiosas, ó correjir y menospreciarlas 
producciones ajenas cuando se diga "esto no es así; en aque- 
llo se padeció una equivocación &c." Las mismas Ciencias 
exactas y las Artes, según los genios y otras circunstancias, 
van en progreso; sobre los conocimientos anteriores se agre- 
gan los nuevos y vienen otros que quizá los corrijen por un 
descubrimiento ó por casualidades felices, sin despojar de su 
mérito á los precede ates; ¿quién puede quitárselo á Aristóte- 
les, Plinio y Tolomeo á pesar de sus errores?. . .En la Geogra- 

3 



XVIII 

fia principalmente debe haber conciencia: ayer me equivoqué 
fijando la situación de tal punto en tanto por deducciones de 
datos que parecían hasta entonces los mas probables: hoi a- 
parece ya graduado en cuanto por otro que con el instrumen- 
to y operaciones mas seguras y comprobadas destruyen las 
mias; ¿por qué insistir para que vengan á escollar y perecer 
allí los confiados navegantes?. . . .En este caso el que corrije 
no agravia; hace un bien á la humanidad, al Gobierno y á to- 
dos. Es, pues, preciso tomar de oíros, poniendo del caudal 
propio lo que se pueda para ir adelantando y mejorando 
siempre, por que un hombre solo no es el que inventa y si- 
multáneamente perfecciona una cosa: ¡cuántas veces el sabio 
Ferrcr varió su cómputo sobre la lonjitud del Morro de la Ha- 
bana! ¡cuántas la respetable Dirección Hidrográfica de 

Madrid, afamada en tocio el orbe, ha alterado las distancias y 
rumbos de su útilísimo Derrotero de las Antillas y desús 
Cartas! .... 

Lo injusto, perverso é indisimulable es vaciar, mutatis 
mutandi, las Obras ajenas casi enteras, usurpando la propie- 
dad literaria, con grave perjuicio del que se descrismó largos 
años para acabarlas, sin dignarse implorar siquiera una ve- 
nia de cortesía ó confesar y citar á quien debe el mérito que se 
apropia; plajíd de moda y del cual debe lamentarse el que ha 
visto reproducir las suyas dentro y fuera de la Isla. 

Tampoco debemos referirnos á la Geografía primitiva In- 
dijena: poco alcanzamos de ella, é ignoramos hasta la demar- 
cación de sus Casicatos ó los términos de sus territorios y 
si merecían el nombre que queremos aplicarles de Provin- 
'cias &c. El curioso que guste instruirse en la materia puede 
consultar el Mapa y ricas esplicaciones que dio á luz el S. D. 
José María de la Torre. 

Yinienclo al proposito, debe naturalmente ocupar el pri- 
mer lugar el descubridor D. Cristóbal Colon, de sempiterna 
memoria: el Diario de sus viajes en la parte relativa á Cuba» 
que llamó Juana, fué el embrión de su Derrotero 5 Hidrogra- 
fía: persona amaestrada en cartear, no dejaría de formar, 
aunque muí reservado, su Mapa, no grosero como se le a- 



— XIX — 

tribuye, sino con la exactitud y perfección que acostum- 
braba en todo cuanto era dable entonces. Basta echar una 
ojeada sobre el tosco, irregular y diminutivo grupo de las- 
Islas en que figura la de Cuba, con el nombre que después 
recibió de Fernandina, para conocer que ia diestra mano y la 
privilejiada cabeza del Almirante no tuvieron parte alguna 
en semejante dibujo. 

El Mapa mas antiguo es el de Juan de la Cosa que pinta 
solamente la parte hidrográfica de estas Islas: su fecha el año 
1500. 

El Caballero Bosi cita al Liberetío &c. escrito por Al- 
berto Vercelesse de Lisone, impreso en Venecia en 1504. 

Por primera vez Sebastian de Ocampo bojeó la Isla en 1508. 

Pedro Marti de Anglería, con una Carta general inclu- 
yendo la de Cuba. 

El Bachiller Martin Fernandez de Enciso ('Suma de Geo- 
grafía,) impresa en Sevilla en 1519. 

La Carta de Diego Rivero Cosmógrafo de Carlos 5.° 
construida en 1529. 

Cosmografía del Alemán Sebastian Munster f!544). 

Después apareció el Atlas de Guillaume Je Testu, donde 
j 7 a"se ven algo mas claras y configuradas estas Islas. 

El Plano de la de Cuba por Paolo Forlano (1564) viene á 
ser como el de Berteli: S. Cristóbal (la Habana,) situada en la 
costa del Sur al E. de un rio; otro Pueblo mas al O. con e^ 
nombre de Dos Messos; otro Salinas en la márjen derecha de 
unrioE.de Trinidad; otro cercano aun mas al E.; Puerto- 
Principe en Ja costa del Norte al O. de Manatí: llama Cabo de 
S. Juan Bautista al de S. Antonio &c. 

Los Mapas publicados en Italia en 1560 á 161:2 entre 
ellos el de Thomaso Porcachi &c, y Bordoñi &c. 

El Piloto Mayor Pedro de Medina en su Mapa-Mundi 
(L576) que colocó el Cabo S. Antonio 4 grados diferencia de 
su verdadera posición. 

Los Atlas manuscritos de Joan Martin de Messina. 

El de Teodoro de Bry ya coJuca la Habana al N. y en la 
propia costa á Pto-Principe, Isabela y Jagua. 



—XX — 

El Mapa Grande de Ja América [1604] per Matheum Ne- 
renium Pecciolem, S. Cristóbal [Habana] en la costa del Sur 
y entre estay Trinidad á Camareo. 

El Atlas Hombius Flamenco, que escribió en 1611 pre- 
senta á la Habana, Matanzas, Pto. -Príncipe é Isabela en la 
costa septentrional y ademas á Zabana entre el Principe y 
Matanzas; entre Baracoa y la Punta Maisí el Pueblo de Mata: 
en la costa meridional á S. Cristóbal, Camareo, Salinas falgo 
mas tierra-dentro) y Torquino. Es el menos malo. 

Mapa de la colección de Gerardi Mercatoris, Francés, 
que floreció en 1594, (1606;— Otros de 1607, 611 y 631. Otro 
en la Geografía de Hiéronime Girave impresa en 1570— Ma- 
pas Franceses de la colección de Sansón d' Abbeville, publi- 
cada en 1655 con uno de las Antillas en 1656 &c. 

Algunos de esos Mapas pueden verse en la Grande Obra, 
Historia Física Política y Natural de la Isla de Cuba del Sr. 
D. Ramón de la Sagra. A su simple inspección saltan los er- 
rores crasos y los graves defectos de proyección formal y ma- 
terial: no merecen la pena de detenerse en ellos, ni encuentro 
disculpa en la época, cuando en mas remotos tiempos se die- 
ron á luz esquísitas Obras sobre materias en que después se 
ha adelantado mucho. Solo por via de curiosidad puede 
conservarlas un anticuario. 

A fines del siglo 17° mejoraron los trabajos hidrográficos: 
aparecieron los concernientes al Archipiel duMexique&c. 
por el P. Corneille (1688)— Mapa de Nueva España &c. del 
Atlas de Juan Baptista Homanno [1693]. 

El S. Humboldt cita los Mapas manuscritos del Capitán 
Francisco de Seijas y Lobera que en 1692 presentaban con al- 
guna perfección los encalladeros de la Florida y Banco de 
los Roques. 

El de Méjico, Florida &c. de Guillermo de L' isle data 
de 1703. 

Las observaciones astronómicas verificadas en la Isla, las 
primeras de que se tenga noticia, fueron las de Don Marcos 
Antonio Riaño y Gamboa, en los años 17(5, 1721, 24 y 25, 
que observó en la Habana algunos eclipses de Luna y alturas 



— XXI — 

úe Sirio parala graduación del puerto; de cuya revisión se 
encargó Casini, calculando su posición. 

En 1755 apareció el Atlas general de Don Tomás López 
que incluía al Golfo de Méjico é Islas vecinas, defectuosa la 
de Cuba, como la Carta marina de D. Juan López (1783) que 
dice fundada en un Manuscrito hecho en la Habana en 1770, 
ademas del de D Antonio López Gómez; aunque ya existia el 
Mapa ingles del mismo Golío en 1739. 

El Cuarterón de Bartolomé de la llosa (1755) erróneo en 
las lonjitudes absolutas, pues sitúa la Habana á los 79° 14' de 
Cádiz, es bastante arreglado en las relativas. 

D. Vicente Doz determinó la lonjitud de la Habana con 
el error de mas de medio Grado, adoptado en el Mapa del Se- 
no Mejicano de D. José de San Martin Suarez en 1778. 

Para Ja Geografía de Cuba empezó una nueva era (dice 
Humboldt) desde los años de 1792 y 95; los trabajos del Te- 
niente de navio D. Ventura Barcaiztegui, del Capitán D. Juan 
Henrique de la Rigada, Brigadier Cosme Churruca, Don José 
Salazar, D, José Joaquin Ferrer, los Capitanes D. Tomas li- 
garte (1794) D. Mariano Isasbiribil [¿798], D. Francisco Mon- 
tes [1799] D. Dionisio Galiano, [1799], Barón de Humboldt, 
[1800], D. José del Rio [ 1802 á 1804] D Antonio Robredo, (y 
no Robledo, como dicen la Sagra y la TorreJ D. Ciriaco Ce- 
vallos, D. José Luyando el S. Oltmanns, D. Felipe Bauza, 
[1808] D. FranciscoLemaur, enriquecieron singularmente la 
parte hidrográfica. Barcaiztegui en 1790 á 1794 graduó el lito- 
ral entre Santiago de Cuba y Punta Maternillos: los trabajos 
del Rio (1802 á 1804) abrazan la costa meridional entre los Ca- 
bos de S. Antonio y de Cruz, en algunos parajes de Ja cual o- 
peraron también los SS. Puisegur, Espinosa y Humboldt: la 
Rigada se dedicó al Canal Viejo (1792J. 

Basada en algunos de esos datos, la Dirección Hidrográ- 
fica de Madrid, célebre por la conciencia y perfección de sus 
Obras, dio á luz en 1799 y 18141a Carta esférica del Seno Meji- 
cano comprensiva de una gran parte de la Isla y otra de un 
pedazo del Canal Viejo de Maternillos á Hicacos. En 1802 
publicfr la Carta esférica que presenta los Desemboques al N. 



— XXII — 

de Sto. Domingo y parte oriental del Canal Viejo. Siempre 
mejorando y utilizando según los trabajos y^icrelantos se suc- 
cedian: con esos documentos y los posteriores hizo de aque- 
llas otras ediciones correjidas en 1805 &c. publicando exelen- 
tes Cartas, casi calcadas después por las Inglesas y Francesas, 
salvos algunos retoques y aumentos de caudal propio en estos 
últimos tiempos. En 1808 se construyó la Carta de las Anti- 
llas mayores y Seno Mejicano, mejorada por el Sr. Espinosa, 
y gravada en Londres en 181 1 y otra de las propias Islas cor- 
rejida en el Depósito el año de 1815. En 1809 apareció el Por- 
tulano, que luego en 1818 se - corrijió y añadió, Obra de mé- 
rito y suma utilidad; aunque todavía no perfecta ni comple- 
ta por el estado de ios conocimientos de la época. Para con- 
sumarlos y asegurarla navegación, dio á luz el juicioso, es- 
merado y necesarísimo Derrotero, que después del año 1810 
se ha ido castigando y enriqueciendo en Jas ediciones de 
1820, 1837 y principalmente en la de 1849 En 1821 publicó la 
Carta en que aparecian los trabajos de Barcaiztegui y del Rio 
correjidos y arreglados. En el año 1832 construyó la otra de > 
la Isla, en escala mayor, que fué presentada á S. M. por el 
Exmo. Sr. Ministro de Marina Conde ele Salazar, reimpresa 
en 1836 y arreglada á los trabajos indicados, singularmente 
ios de Barcaiztegui, del Rio &c, errónea, es verdad, la parte 
topográfica 5 interior; pero la hidrográhea bastante buena, en 
lo que cabía, con especialidad la costa meridional y en la sep- 
tentrional de Cabo Maisí á la Punta de Maternillos. Esta es la 
que en el discurso de mi Obra titulo del Conde Salazar abre- 
viadamente. , 

Ya el E. Sr. Barón A. de Humbodt había producido en 
1826 la 2* edición de su Mapa adoptando las operaciones de 
los SS. Barcaiztegui y del Rio; exeptuando la posición de 
Trinidad y el intermedio de la Laguna de Cortes, Isla de Pi- 
nos y Ensenada de Cochinos que le arregló el S. Bauza, an- 
tiguo Director del Depósito hidrográfico. La pequenez de la 
escala y el atrazo en que todavía laboraba gran porción del 
ámbito hidrográfico, ignotos los trabajos topográficos, fueran 
causa de no hallar eco, á no venir inserto en su Libro titulado 



XXIII — 

Ensayo Político sobre la Isla de Cuba traducido al castellano 
en 1827, que se ha hecho necesario, favorito y sabroso, como 
todas las producciones del insigne viajero Prusiano. 

En 1S30 M. A. H. Dufour dio á luz su Carta arreglada á 
los trabajos de Humboldt y de los Depósitos hidrográficos de 
Madrid y de Londres, imitando la topografía del primero; pero 
estendiendo su hidrografía á los Cayos, Canales, Bancos, tier- 
ras y mares circunvecinos, que la hacen muí interesante; sal- 
vos los defectos de la época. Bajo el nombre del propio Autor 
se publicó otra por el aíio de IS48 en mayor escala y con algu- 
nas rectificaciones. 

Llegó la que habia de brillar por los mas esquisitos tra- 
bajos esteriores é interiores de la Isla, alzando la Geografía 
general de ella á un grado de perfección asombrosa. Las Go- 
letas Lijera, Clarita y Habanera, fueron comisionadas por el 
Exmo. Sr. Comandante General D> Anjel Laborde, (que en la 
parte marítima fué lo que el E. S. Capitán General D. Fran- 
cisco Dionisio Vives en la terrestre) para el reconocimiento, 
graduación y rectificación de Ja costa septentrional en los 
puntos mas peligrosos y desconocidos desulitoral, Cayos, Ba- 
jos, Canales, Placeles &c Estos dos Jefes contemporáneos, 
genios favoritos de la Geografía Cubana llevaron á cabo sus 
Obras completamente, patentizando lo fácil que es á nuestros 
altos Gobernantes crear y perfeccionar cuanto atañe á su ju- 
risdicción, siendo ilustrados y abundando en espíritu publi- 
co y patrio: sus nombres serán eternos, como el de los funcio- 
narios ejecutores, que tanto bien hicieron en esa parte á la 
Navegación, al Comercio, á la Agricultura y al Gobierno ad- 
ministrativo. Los Tenientes de navio D. Manuel Moreno y D. 
Victoriano Diaz Herrera desempeñaron su cargo satisfactoria- 
mente: Moreno, el incansable y malogrado Moreno, añadió á 
sus largos trabajos en la parte boreal los de la austral, para 
que resaltasen entre los de Humboldt y del Rio y la Direc- 
ción hidrográfica publico en 1836 y 37 el Plano de la gran 
Bahía de Cárdenas y la Carta esférica, que fué presentada á 
S. M. por los Exmos.SS. del Ministerio de Marina D. Anto- 
nio Alcalá Galiano y D. Ramón Gil de la Cuadra, á la cual 



— xxiv — 
doí el nombre de Laborde para abreviar. Vacía en el interior 
por ser puramente hidrográfica, presenta Jas Costas, Cayos, 
y Placeles sondados, Canales &c. con toda la propiedad posi- 
ble en los trozos rectificados; aunque en los del litoral S. no 
fueron tan felices los resultados y se cometió ademas el grave 
error común de colocar á Batabanó mui ai O. del meridiano 
de la Habana, quedando por consecuencia la Ensenada de 
Majana N. S. con Cabanas, debiendo ser con el Mariei, con lo 
cual se trastornó todo el plan de lonjitudes meridionales. 

Los trabajos de Moreno la parte meridional déla Isla fue- 
ron aumentados y mejorados por el instruido Piloto de Mestre 
que tom6 varias alturas; pero tanto los orijinales mayores de 
aquel ó sus copias y los de este se guardan con una reserva 
inútil y egoísta. 

Sobre la Isla de Pinos escribió Don Dionisio Franco, Se- 
cretario del Virey de Lima en 1792, y con mas estension le- 
vantando su Plano D. Juan Tirry, luego marques de la Caña- 
da (1797,): después, aparte de las operaciones de los SS, 
Barcaiztegui y del Rio el médico Dr. D. José Labadía la visi- 
tó en 1826 y redactó su Memoria: en el de 1827, su Comandan- 
te militar D. Clemente Delgado y España también trató de la 
Isla; aunque mas reducido á su fortificación y fomento; pero 
D. Alejo Helvecio Lanier, comisionado por el E. S. Capitán 
General Vives, fué el que mas completamente la describió, le- 
vantando en 1831 el gran Mapa, cuya copia poseemos. En 
1834 el Sr. Coronel D. Vicente Añeses hizo algunas manifesta- 
ciones militares al E. S. C. Gral. Tacón: después el Sr. Dr. D. 
Manuel de Pina lució sus noticias histórico-medicas y ultima- 
mente el Sr. Poey j'D. Andrés) ha publicado las suyas topo- 
gráficas <fec. Hoi tenemos exelentes documentos estadísticos 
descriptivos de Pinos. 

El Sr. D. Francisco Lavallee, Ájente Comercial de Fran- 
cia, rectificó en 1836 y aumentó en 1842 el Plano hidrográfico 
levantado por S. del Rio de los tres Puertos de Trinidad, y 
formó igualmente el de Sagua la Grande al N> ambos en es- 
cala mayor y con aquella maestría é independencia científica 
que le distinguen: El perito y práctico l>. Miguel Dubroqhabia 



— XXV — 

reconocido y aun sondado la Bahía de Cárdenas, los Canali- 
zos y Pasas, Cayos &c, mas al E:, El Capitán de Injenieros 
D. Manuel Ubiña levantó el Plano de la Ciudad y Babia de 
Matanzas: el Oficial de Marina Guillen el de S. Juan de los 
Remedios (sus puertos y Cayos,) tomando algunas alturas y 
asi otros parciales, de que haremos mención mas adelante, 
sin olvidar á los SS. Martínez, Vico, y M. Jorge Barris de la 
marina Inglesa. 

Una Obra maestra, la Joya Geográfica de Cuba, llama 
ahora la atención, la gran Carta Geo-topo-gráfica de la Isla, 
levantada por los SS. Jefes, Oficiales y Agrimensores Comi- 
sionados por el Exrao. Sr. Gobernador y Capitán General 
Conde de Cuba D. Francisco Dioniosio Vives, gravada en Bar- 
celona en 1835, y cuyo apellido, co,mo oríjen del Mapa, uso 
solamente en el discurso de mi Geografía por abreviación al 
citar la Carta. Dejaremos para después su aplicación, bastan- 
do decñ'sobre su contenido hidrográfico que es una victoria 
de la conciencia y del arte, porque en los Mapas grandes to- 
pográficos pocas veces se llenan bien las partes hidro y geo- 
gráficas. En el de Vives campean, con la riqueza fisonómica 
terrestre, la marítima: sus litorales de piedra, arena ó ciénaga, 
sus inflexiones con el mas mínimo escondrijo marjinal, sus 
Cayos, Bancos, Puntas, Escollos y su graduación, todo sas- 
tiface y admira. Por desgracia y consecuencia de las cosas hu- 
manas, no pudo ser enteramente perfecta, con especialidad 
el trozo meridional desde el Banco de los Jardines y Jardiiii- 
llos hasta el Cabo San Antonio se reciente de algún atraso; 
aunque ya corrijiendo el defecto de colocar la Ensenada de 
Majana S. de Cabanas asi como el septentrional desde Cárde- 
nas á Bahia-honda. 

Se escribieron entonces algunos Compendios de Geogra- 
fía de la Isla, entre ellos los de D. Pelayo González, D. Felipe 
Poey y D, Francisco Javier de la Cruz &c; pero demasiado 
suscintos. De la misma época son los Mapas de Don Andrés 
Poey. D. José María de la Torre, apasionado estremoso de la 
ciencia, dio á luz varios en diversas escalas pequeñas y el cu- 
rioso antiguo con las divisiones y nombres indijenas: el Sr. 

4 



— XXVI — 

la Torre, incansable é instruido, singularmente en ía parte 
Estadística, se decide por las escalas menores, que no permi- 
ten orijinaiidad y sus escritos en la materia serian mas fruc- 
tuosos si no se festinasen. No obstante, la Geografía que aca- 
ba de publicar no carece de mérito. 

El Sr. D. Ramón de la Sagra, hombre estudioso y apro- 
vechado, publicaba en Paris su Obra colosal ya citada, abar- 
cando el inmenso ámbito de la Isla bajo todos aspectos 
latamente, proyecto grandioso y respetable para quien ape- 
nas habia hollado un reducido espacio de ella, debiendo na- 
turalmente escollar en algunos punios. Creen muchos que es- 
tando en la Habana y dando un paseo de algunas leguas ya 
conocen y pueden hablar completamente de la Isla de Cula, 
sin comprender que la capital es quizá lo mas exótico de la 
Isla y que la verdadera Isla de Cuba ya mas bien se encuen- 
tra mui al interior. El S. Humboldt vio á la Habana y Trini- 
dad solamente un corto tiempo en que no pudo conocer y es- 
tudiar una Isla tan estensa y heterojénea; pero aquel encéfalo 
universal, aquella circunspección juiciosa, hicieron lucir sus 
lijeros trabajos, disminuyendo sus equivocaciones. El S. La- 
Sagra amplio sus investigaciones y tratados profusamente, y 
en verdad que alcanzó la palma en muchas materias de sus 
hermosas pajinas; pero su Geografía fué el lunar desgraciado, 
indisimulable en medio de tan preciosas lucubraciones. Pare- 
ce que no tenia noticias de los trabajos inéditos, ni de las o- 
peraciones geodésicas y trigonométricas practicadas y no po- 
dia saber las posteriores. En la Tabla deposiciones no tuvo 
presente el Padrón, ni las del Derrotero de 1837 y tomó los de- 
fectos del Portulano, sin hacer mérito de las esplicaciones del 
espresado Derrotero: equivoca la latitud del Surjidero de Ba- 
tabanó con la del Pueblo: pone el Mariel en la exesiva de 23° 
5'SO": omite la interesantísima graduación del Morro y susti- 
tuye Ja del Puerto y Ciudad de la Habana, sin designación de 
lugar: yerra en la latitud del Puerto de Sama: aumenta uno 
desconocido Canana: Guantánamo á los ÍO'^'S" que será e- 
quivocacion por 19°: escusa la latitud precisa de la Punta 
Matahambre y gradúa la Teta Oeste de Managua cuando las 



— XX Vil — 

observaciones son relativas á la Teta Oriental: habla de la tor- 
re de Guanabacoa sin decir cual; pues entonces existia la de 
S. Francisco y otras: S. Antonio de Barretoy de Beitia no se 
sabe si son injenios ó pueblos y dice Cafetal del Almirante, 
siendo el Almirante y no Cafetal, ademas de las equivocacio- 
nes, que quizá serán tipográficas como Maniman por Mani- 
maní y Jurriguanó por Turiguanó; Laguna Grande y no de 
Morón: la costa desde Bahia-honda no es tal elevada sino mas 
bien baja: la de la Habana á Matanzas no es toda limpia y o- 
mite Fondeaderos tales y mejores que los que espresa: Matan- 
zas no es Puerto, ni Rada, sino Bahia: Hicacos no es istmo 
sino Península; el istmo queda por los Varaderos y Cayo Si- 
guapa; Siguanea no es Ensenada: la boca de la Manuí de sa- 
lida y entrada á la Bahía ó Ensenada de Sta. Clara, que no es 
pequeña: Caibarien no es Puerto: no hay Cayo Pajonal del 
Medio, sino Cayos del Pajonal y Cayo Paredón del Medio: 
menciona el Cayuelo de la Guajaba y no la isla grande de la 
Guajaba: Nuevas-Grandes, Bariai, Bita &c; no son Puertos 
importantes &c. &c. En fin seria un proceder infinito enume- 
rar equivocaciones, omisiones y atrazos que padece su Geogra- 
fía y que resaltan mas, comparada con otros tratados del ma- 
yor mérito, y sin embarazo su Carta fechada en 1841 es pre- 
ciosa para su escala, tanto como esquisito su gravado, con la 
ventaja hidrográfica del Canal Viejo y parte del Nuevo por la 
estremidad de la Florida; no obstante en la costa S. es un cal- 
cado del Golfo de Batabanct para el Cabo S. Antonio sobre la 
Carta de L aborde y con el mismo gi ave defecto de la Ensena- 
da de Majana al S. de Cabanas &c. 

En el año 1851 figuran los Puertos, Bahías, con sus 
Pueblos, y litorales de muchos parajes de la Isla reunidos 
en una Hoja del Atlas de España y sus posesiones de Ul- 
tramar, por el Señor Teniente Coronel Capitán del Real 
Cuerpo de Injenieros D. Francisco Coello. Aunque no hay 
orijinalidad sustancial, sobra finura y esmero en el trabajo y 
el gravado merecería los mayores encomios si no se sobrecar- 
gara tanto la Obra, que aparece confusa. El Plano de la Ciu- 
dad de Matanzas es antiguo y el de sus contornos no es exacto 
en la cualidad de las costas &c. 



— XXVIII — 

El Mapa de la Isla del referido S. Coello (año 1853) casi 
de doble tamaño que el del Sr. la Sagra, mejora á este en 
cuanto cabe á su escala, correcciones posteriores y á las lon- 
gitudes de la costa meridional, salvado aquel defecto común 
de la correspondencia de la Ensenada de Majan a; pero solo 
reproduce; nada adelanta; á la Carta de Vives, de Laborde y á 
mis trabajos pasados. 

Finalmente los hermosos Mapas Americanos de M. Colton 
recientemente publicados, solo traen la Isla de Cuba en una 
escala pequeña y la parte hidrográfica adyacente, única que 
pudiera utilizarse, es casi nula. 

SECOZ©2^ S 1 — SQrOGtltAFXA.. 

Pero dejemos ya la Historia hidrográfica para venir á la 
topográfica: no es posible enumerar ni saber cuantos trabajos, 
parciales han tenido lugar en la Isla de Cuba: apoco de su 
conquista, cuando empezaron á adquirirse terrenos, y hubo 
copia de Agrimensores, que son los Geómetras públicos del 
pais, desde entonces, digo, comenzaron las medidas, y las o- 
peraciones que luego se fueron perfeccionando y representán- 
dose en Planos añadiendo algunos también las fisonomías de 
la superficie, rios, montañas, caminos &c. Es indispensable, 
para que él Lector forastero comprenda mejor los pasos y pro- 
gresos de nuestra Topografía, ponerles en antecedentes del 
sistema provincial de mensuras, deslindes y propiedades ru- 
rales con pocas palabras. 

Todo el mundo sabe que Colon descubrió la Isla de Cuba 
el 27 de Octubre de 1492 por la costa N. de la que tomó pose- 
sión á nombre de los Reyes Católicos, llamándola Juana: no 
hizo establecimiento alguno, sino que fijó cruces y pronta- 
mente siguió para la Española, ó Sto. Domingo, donde fundó 
la primera Villa. En su segundo viaje (1494J volvió por la cos- 
ta S. hasta Isla de Pinos y se retiró de la misma manera. En 
1506 la bojeó el Capitán Sebastian de Ocampo, comisionado 
por el adelantado Nicolás de Ovando, Gobernador de la Es- 
pañola y tampoco colonizó. Ya en Haití, Jamaica y Costa-Fir- 
me habla Poblaciones Castellanas: venia de la última el intré- 



XXIX — 

pido Alonst) de Ojeda y habiendo naufragado con sus compa- 
ñeros en la costa austral de Cuba, dos años después del bojeo 
de Ocampo, siguió con mil trabajos por los cenagales de la 
costa y bien recibido en la Provincia India de Cueibá, fabricó 
la primera Hermita, donde colocó la imájen de la Vírjen que 
llevaba, catequizando á aquellos naturales; pero esto no fué 
un asiento formal ni duradero; porque los Españoles marcha- 
ron á la provincia de Macaca, de donde ios sacó Panfilo de 
Narvaez que vino por orden de Juan de Esquive! Gobernador 
de Jamaica en su auxilio. Otros arribaron también á Cuba, en- 
tre ellos el Bachiller Martin Fernandez de Enciso (1511), siem- 
pre de paso, hasta que vino el Capitán Diego Velazquez, rico 
vecino de Sto. Domingo por disposición de su Gobernador y 
Almirante D. Diego Colon, hijo del difunto Don Cristóbal, de- 
sembarcando en noviembre por las inmediaciones del Cabo de 
Maisí con 300 hombres, entre ellos Hernán Cortés y el P. las 
Casas. Fundó á Baracoa, donde se situó. En 1514, reconocido 
ya el interior de la Isla, á la cual puso el nombre de Fernandi- 
na, fundó la Villa de Santiago de Cuba, Trinidad, Bayamo, 
Pto.-Príncipe, Sto Espíritu, San Juan de los Remedios y San 
Cristóbal de la Habana en la costa S. que luego fué traslada- 
da á la del N. 

Como Velazquez en el propio año 1514 recibió una Real 
Cédula concediendo franquicias á los pobladores y autorizán- 
dole para repartir Indios y tierras, (Pezuela en su rica Histo- 
ria de Cuba) es indudable que en ese tiempo comenzó el re- 
partimiento para labor y principalmente para la crianza del 
ganado de que carecia la Isla: vacuno, de cerda y caballar 
fueron el principal objeto: su asombrosa propagación y pro- 
ducidos de las nuevas semillas con el aumento de población 
Española y la introducción de esclavos africanos, dieron en- 
sanche á la agricultura é industria pecuaria y por consecuen- 
cia se multiplicaron aquellos repartimientos. Los criadores 
hacian su Rancho y Corral donde les placía y aquel era su a- 
siento, hasta que los abusos motivaron la orden de que nadie 
lo hiciera sin especial Merced del Cabildo respectivo. Estas 
Mercedes se reducian al dominio útil para criar ganado mayor 



— XXX — 

y menor; pues hasta para hacer rozas y cultivar los frutos se 
necesitaba licencia especial: no se permitía la arbitraria mu- 
tación de Asiento: tlebia prefijarse el Sitio y sus confinantes, 
sin estender sus monterías amas de dos leguas á la redonda 
de su Asiento, si era de ganado mayor 6 de una si del de 
Cerda. Hé aquí el origen de la medida circular, dando dos le- 
guas de radio al Hato y una al Corral. Entonces probablemen- 
te se necesitai'on Geómetras 6 Agrimensores y esto principia- 
ría á suceder á los 30 ó 40 años después de la conquista. Mas 
el S. Gattorno advierte que en Santo Espíritu se mercedaron 
Haciendas antes de los 30 años de ella ; pues á los 16 de fun- 
dada la villa se mercedó á Fernando GomezladeManicaragua 
(2 de agosto 1536 y ya»existia el Sitio San José del Asno, hoi 
Jumento). Los Libros Capitulares de la Habana anteriores al 
año 1550 no existen: la Merced mas antigua de que tengo no- 
ticia segura es la del Hato Caneimar (Canímar, Matanzas,) en 
1558 cuyo título conserva el Sr. Coronel Don Agustín 1 barra, 
y luego las de Jiquiabo y Guanabo en 1567J según las Actas 
del Cabildo de la Habana; pero se dice que Luis de la Peña 
fué el primer Agrimensor público, que comisionado en 1579 
por el Gobernador Ldo. Gaspar de Toro para fijar las medidas 
de la Isla, adoptó la figura circular. Como al principióse con- 
cedían las tierras sin regularidad fijando los Asientos á bulto 
de distancias y rumbos relativos á otros procedentes, queda- 
ron muchos confundidos y sin toda la área que correspondía 
á los Hatos y Corrales, de manera que cuando se ofrecía des- 
lindar se enteraba al de mas antigua Merced y el vecino se 
quedaba á veces con una cortísima superficie, ó bien ignorán- 
dose la prioridad de aquella, era un germen de pleitos, los 
cuales diminuyeron luego que la Real Audiencia dictó el Au- 
to-Acordado de 1819, resolviendo que en tal caso de duda se 
tira una recta de Centro á Centro y la perpendicular, por la 
medianía entre Corral y Corral, ó por 1¿ y -§ entre Corral y Hato 
fuese la dividente, cuya linease llama de Compromiso. 

Todas estas operaciones, las de los Realengos ó huecos 
sobrantes entre las circulaciones vecinas y las de infinitas 
fracciones en que se dividieron y subdividieron cuando seob- 



— XXXI 

tenia permiso para demoler las Haciendas de crianza y dedi- 
carlas á la Caña, Café, &c, demandaban un número crecido 
de Peritos 5 Agrimensores, cuyos pingües emolumentos bien 
pronto estimularon á muchos al estudio de la Geometría, for- 
mando una de las carreras mas proficuas de la Isla. 

La sabia y generosa Real Cédula que concedió en pro- 
piedad absoluta los terrenos mercedados, de manera que sus 
poseedores pudiesen hacer de ellos el uso que quisiesen, aca- 
bó de abrir de par en par las puertas á la Agricultura Cubana 
que ya contaba bastantes fincas de esa clase: se demolieron 
muchas Haciendas de crianza y sus inmensos terrenos reparti- 
dos en pedazos y entre diversos dueños para sembrar Caña, 
Café, <Sic, necesitaron previas operaciones de Agrimensores, 
que los median y formaban sus Planos, señalando las porcio- 
nes en que se habia de fraccionar la Hacienda á voluntad del 
dueño; sin embargo de que han quedado todavía en su pris- 
tino estado la mayor parte de las ubicadas en las dos cabezas 
de la Isla y en el Centro mas 5 menos. 

El modo de operar los Agrimensores es compendiosamente 
como sigue: instruidos por documentos y otras noticias de los 
Asientos ó Centros délos Corrales y Hatos tiran las líneas de 
unos á otros, que llaman Centrales, á rumbo y distancia y los 
deslindan, dando á cada uno lo que le corresponde: ya se sa- 
be que el Hato es un espacio de tierra circular que cuenta 2 
leguas provinciales de radio y el Corral una (si son comple- 
tosj: no se entienda que el circulo es perfecto, sino un polí- 
gono de 72 lados y antiguamente de 64; no obstante que en los 
Planosporsureduccion aparezcan exactamente circulares, aun 
cuando tengan, como he visto un Corral, mas de una vara de 
diámetro. El Agrimensor armado de su Grafómetro desde el 
centro procede á medir con la cuerda (Cordel,) el radio de la 
legua provincial hacia la circunferencia por el rumbo que 
marque, abriendo su trocha ó camino si hay bosques, lo mis- 
mo que cuando llegado al punto de la legua principia á me- 
dir los 72 lados, quedando algunas veces esas trochas practi- 
cadas después como caminos. Tanto en ios radios como en el 
perímetro asienta en su Derrotero el rio, arroyo, costa, cami- 



— XXXII — 

no, palo ó accidente que encuentra al paso y número de Cor-^ 
deles que va empleando al rumbo marcado. Esta operación se 
hace con la mayor escrupulosidad, rectificándose el instru- 
mento, requiriendo la cuerda, reparándolos cuabales ú otras 
causas que influyen en la aguja &c, y se vierte en el Plano de 
ma}^or escala, donde se designan los caminos, las fincas, rios, 
lagunas y cnanto mas contenga la Hacienda según la retribu- 
ción del dueño ó exijencia de quien previene la medida. Estos 
trabajos suelen repetirse por otros peritos, que requieren 
siempre los anteriores Mapas, si los hay, para confrontar las 
variaciones de las agujas y rectificar los rumbos y las distan- 
cias; con sus propias tareas y con las de otros van ligando las 
Haciendas y formando con las Centrales una red de triángu- 
los, que infaliblemente han de producir los resultados mas e~ 
xactos. Un solo Agrimensor, hace algunos años puso á mi vista 
mas de 600 Planos, la mayor par te. trabajos suyos: si la medi- 
da obligatoria que ahora se ha tomado para que se deposite 
una copia de cada operación, se hubiera adoptado desde el 
principio cuando mas interesaba por la magnitud délas men- 
suras, conservación de los centros y otras antigüedades; ten- 
dríamos en los archivos Capitulares el tesoro topográfico mas 
rico del mundo; mientras que ahora cuesta empeños, humilla- 
ciones y molestias conseguir algunos, cuando no se encuen- 
tran en poder de personas francas é ilustradas. 

Los que quieran instruirse á fondo de las mensuras y pro- 
vincialismos agrarios Cubanos pueden consultar al tratado 
de Agrimensura del Sr. D. Desiderio Herrera, la Legal del Sr. 
Nocía, mi Diccionario de Voces Cubanas y otros; pues la lije- 
ra esplicacion anterior solo ha tenido por objeto demostrar el 
oríjen y progreso de la Geometría en Cuba y el grado de cer- 
tidumbre que merecen las operaciones geodésicas para nues- 
tra Topografía. Su estudio se generalizó y si bien algunos fue- 
ron simples Medidores, salieron hombres eminentes que ade- 
lantaron sus conocimientos, á la reputación de verdaderos 
Matemáticos. Hoi cuenta la Isla mas de cien Agrimensores 
públicos y una Junta creada en la Capital el año 1828 para el 
examen y revisión de los trabajos facultativos, entre los que 



XXXIII — 

descuellan los SS. 1). Tranquilino Saudalio de Noda, D. De- 
siderio Herrera, D. Francisco Camilo Cuyas, D. Mariano Car- 
Jes, D. José M? Oliva, D. Alejo Helvecio Lanier, D. Juan B. 
Font, D. Vidal Junco, D. José Nadal y D. José M* Sainz y 
Rueda, D. Rafael Febles, D. Juan de Dios Gattorno, D. 
Francisco Garófalo, D. Arcadio Fabio Freiré, D. José López 
y Martínez, Laserna, Dulon, Estrada, Valdes, Brito y otros 
que no recuerdo. 

A mediados y fines del siglo p? p.° ya figuraban Agri- 
mensores de nota, y después siguieron otros que no existen: 
D. Bartolomé Lorenzo de Flores, D. Juan Diez Galvez, el Dr. 
D. José Fernandez de Sotolongo, Varena, D. Antonio López, 
Gómez, Rodríguez de Flores, Bretos, Hermoso, Uriarte, Ar- 
nao, Ferrand, Silva, üubroq, Gallegos, Ferrero, Medina, La- 
serna &c. ¡Cuántos Planos ha hecho el que menos de ellos!. . . 
¡Cuántos Derroteros y noticias curiosas!. .. .¿Solamente en 
un sentido? No: Lanier, Dubroq, Herrera, Noda y algunos 
otros salen de la esfera de Agrimensores y abrazaron en sus 
trabajos los ramos anexos y aun diferentes. Refiriéndome al 
objeto, todos esos Agrimensores han levantado muchos Planos 
sin exeptuar Pueblos, Rios, Costas, Montañas &.c. El defecto 
común en los Planos de nuestros Agrimensores se repara 
siempre en las costas y varios en el curso de los rios. D. Fran- 
cisco M a Celi habia formado el Mapa del territorio de Puerto- 
Príncipe; López Gómez el de la Provincia ó territorio de Guan- 
tánamo con un Manifiesto esplicativo de todas sus Haciendas, 
Realengos y cuanto comprendía, por Comisión del Sr. Conde 
Jaruco, en 1797.— Lanier ademas de la Isla de Pinos, ha tri- 
llado Ja zona media de la de Cuba, singularmente en los 
meridianos de Cienfuegos, enriqueciendo sus tareas con ob- 
servaciones astronómicas, aventajando en la finura de la eje- 
vecion gráfica; aunque algunas de sus latitudes parecen altas. 
D. Juan de Dios Gattorno levantó el Plano de Villaclara. — 
Dubroq, el anciano y esperimentado Dubroq, levantó Planos, 
rectificó y arregló otros, encadenó sus trabajos con los ajenos, 
ligando las Centrales é hizo mas operaciones en toda la zona 
de Matanzas hacia Cienfuegos que meses contaba de edad: 

5 



— XXX LV — 

subió á la cúspide de la Teta mas elevada de Camarioca, don- 
de el instrumento se afectaba de alguna atracción mineral, y 
tiró todas la visuales arrumbadas que alcanzaba, Punta de 
Guanos, Ciudad de Matanzas, Pta. de Molas en la Península de 
Hicacos, Cayos de Cárdenas y todas las fincas principales del 
circuito. En Cárdenas repitió las operaciones en distintos pun- 
tos, ya basadas y escribió su Derrotero esplicativo de la gran 
Ensenada, Cayos &c, ademas de haberla sondado. — Herrera, 
sublima mas sus conocimientos matemáticos, si no ha trabaja- 
do tanto como Pubroq: su Tratado de Agrimensura que pue- 
de llamarse Cubana, publicado en 1835, es una Obra de méri- 
to, escrupulosamente redactada; en el se halla el Plano y es- 
plicacion de las visuales tiradas á diversos puntos circunveci- 
nos de la Habana, supuesta una base de 165 cordeles de Ata- 
res al Morro. Sainz y Rueda y Nadal en 1847 publicaron su 
Plano general de la jurisdicción de Cienfuegos; pero no so- 
lamente la parte hidrográfica es defectuosa, sino que la topo- 
gráfica mas parece un Croquis que otra cosa. 

Los interesantes trabajos del Agrimensor y Piloto Caries 
tienen la ventaja de ofrecer la Topografía completa minucio- 
samente y la gracia de ser orijinales en gran parte; nada se le 
escapa en sus esíensas espediciones y Planos: desgraciada- 
mente para no ser por entero modelos de perfección topográ- 
fica adolecen del defecto causado por esa misma orijinalidad 
de abrir o cerrar demasiado los ángulos 5 paralelas éntrelos 
caminos que los constituyen, produciendo por consecuencia 
mayores ó menores distancias de las efectivas en varios pun- 
tos de unos á otros por falta de triangulaciones, ó mejor di- 
cho, por no sujetarse á las Centrales remedidas anteriormente, 
y que son muy respetables, no solo por sus autores, sino por 
el tiempo y repeticiones de mensuras invertidos en sus cortos 
espacios, mientras que Caries opera con rapidez en grandes 
territorios, así como ejecuta con conciencia y fidelidad las 
parciales que se le encargan exprofeso: todos los Distritos de 
la Habana, Guanabacoa, Bejucal, Santiago &c; en escalas 
mayores, detallados completamente de mar á mar; el escabro- 
so y dilatado de Bahía-honda para S. Cristóbal, ocupan una 



XXXV — 

serie de trabajos enlazados casi en su totalidad, desempeña- 
dos escrupulosa} 7 ricamente, sin faltar nada del dia, y ofre- 
ciendo la moderna Topografía del pedazo mas grande de la 
Isla, que, en proyección continua y llena de sus accidentes, 
haya ejecutado ninguno por si solo, con las dividentes de Ju- 
risdicciones marcadas tan precisamante cuanto solo pudiera 
un individuo de las Comisionrs de Estadística y División Ter- 
ritorial sobre Planos de tales escalas y riqueza. Es lástima que 
Caries no los haya graduado geográficamente, y tomase al- 
gunas latitudes astronómicas, en que debe estar diestro como 
Piloto. La cabeza de Noda es un almacén ambulante de cono- 
cimientos diversos retenidos por una memoria nemosinica pri- 
vilejiada: erudito en el rigoroso sentido de la palabra, fácil, 
verboso, sin afectación, como puede lucir oralmente im- 
provisando en la sociedad mas culta, priva al mundo literario 
de utilizar su instrucción y talento, porque nada acaba, ni 
combina en grande: retazos y fragmentos preciosos, sin lima, 
escritos 6 mal pintados con una hoja del campo, si no tiene 
verde á la mano y de carrera, revelan lo que sabe y lo demás 
queda depositado en su portentoso encéfalo. Reduciéndonos 
al asunto, el S. Noda ha trabajado mucho y bien, especial- 
mente en la Vuelta-bajo; su carácter cínico le escusa de todo 
reparo: con el grafómetro se mete por donde quiere enfan- 
gándose en las ciénagas, atravesando yanales 6 echándose al 
mar, 5 subiendo á las serranías, domina el horizonte, ó toma el 
sestante, fija las alturas, examina lascavernas, sigue el curso 
de los rios, traduce el canto de las aves, analiza toda la natu- 
raleza &c. &c. Diferentes Planos y escritos relativos á nuestra 
Geografía han salido de las manos de Noda; pero la Obra 
maestra sobre esa parte occidental que conoce á Palmos debe 
ser la de todas las Haciendas y accidentes que tiene medidos y 
ligados por una red de triaungulos desde la costa S, á la del N. 
en Cayo Diego: considérese que trabajo en mayor escala será 
este ejecutado exepcionalmente con tiempo por Noda en su pro- 
pio elemento, en su pais, con una serie de catorce alturas to- 
madas al N. y S.del zenit sobre la Loma déla Vijia, ajustando 
los resultados trigonométricos á tantos astronómicos? Tal 



— XXXVI — 

tesoro geomórfico se guarda y reserva infructuosamente. ¿El 
S. Nocla justificará su apellido? 

No solamente los Agrimensores, otros Matemáticos ó 
Geómetras y Geógrafos han enriquecido Ja Topografía Cuba- 
na: los Cuerpos de Injenieros, de Artillería, &c; Joslnjenieros 
Civiles, algunos particulares y Capitanes de Partidos han con- 
tribuido mas ó menos con Mapas, Cróquises, Derroteros y es- 
plicaciones ti mejorarlas sucesivamente, abarcando el ramo 
interesante de su Estadística. De 1798 data el gran Mapa ti- 
tulado "Trazo del Canal de navegacioirentre la Habana y Ba- 
tabanó proyectado sobre el terreno por los SS. Injenieros D. 
Francisco y D. Feliz Lemaur, en virtud de la Comisión Real, 
dada al Sr Conde de Jaruco, dedicado en 1825 á la Exmai 
Diputación Provincial de la Habana, por D. Antonio del Va- 
lle Hernández." Esta magnifica Obra inédita (que cito muchas 
veces con la abreviación de Mapa de Lemaur) trae los Corra- 
les, Hatos y Realengos marcados sus Asientos y la mayor par- 
te de las circulaciones enlazadas desde los meridianos de 
Guanabo y Batabauó hasta el Cabo S. Antonio y cuantos ac- 
cidentes y fisonomías de la superficie constituyen la Topogra- 
fía: la primera circunstancia es indispensable en todo Mapa 
de Cuba de mayor escala; porque los centros circulados son 
comprobantes de las distancias y rumbos y ademas ellos y sus 
lio ¡ubres nunca varían, aun cuando se demuelan, como suele 
suceder con Jos lujemos, Cafetales y demás fincas menores 
incrustadlas en el área de aquellos, á cuya totalidad de super- 
ficie circular se estiende la denominación esclusivamente. 
El Exmo. Sr. General D. Francisco Lemaur es un Matemático 
respetado de las primeras notabilidades literarias: operó con 
esmero y pericia; tomó varias latitudes astronómicamente y 
puede presumirse cuantos datos recojería, ademas de los del 
S. su hermano Don Feliz, que también levantó el Plano 6 
perfil del Camino recto de Güines y el de Cabanas el año 1820 
de grande escala para arreglar y llenarían completamente 
ese Mapa Colosal, donde no se olvidarían los itinerarios y 
Memoria sobre el reconocimiento de la parte occidental eje- 
cutado por el Capitán D, José Maria de la Torre y D. Anto- 



— XXXVII 

nio López Gómez de orden del S. Conde de Mopox y Jaru- 
co. Al E. de Puentes Grandes cruzando por el Cerro apare- 
ce tirada la base de 4498 Varas: por Cabanas se tiraron visua- 
les de la Loma Pelada al Fuerte; de aquí al inj. la Herradura, 
á la Loma Gobernadora &c: otra base fué medida de las Po- 
zas al sitio de Galeano sobre la costa y asi de lo demás; pero 
no era dable entonces la perfección absoluta en tan grandio- 
sa empresa: defectuosa la graduación y algunos enlaces de 
Haciendas como ciertos tramos de costas, fueron lunares sal- 
picados en tan inmenso espacio, y otros documentos posterio ; 
res bien comprobados vinieron á patentizarme que la exacti- 
tud geodésica y parte del resto topográfico, aunque siempre- 
rico, fallaba con mas exeso desde los Meridianos de la Mula- 
ta para el Cabo, causando considerables errores en la lonjitud 
principalmente, orijinando algunos cometidos* en la 4* Hoja 
de mi Carta-Geo-topográfica del Departamento occidental, 
no obstantes las rectificaciones parciales que hice. 

Otro Plano comprensivo de las cercanías de Güines con 
sus caminos, fincas y el laberinto de sus aguas, rio, canales <fe, 
se levantó de Real Orden y disposición del Consultado para 
medirlas, por D. Antonio Bailty. 

Otro Mapa interesante y magnifico, encuya fuente bebie- 
ron muchos, fué el de la Habana desde Guanabo hasta Maria- 
nao y el Bejucal, levantado con acuerdo y á espensas del 
Iteal Consulado el año de 1SU5 sobre una base medida distin- 
tas ocasiones y continuado por una red de triángulos, hechas 
las operaciones geodésicas por el acreditado Don Pedro de 
Silva y las astronómicas y cálculos trigonométricos para la 
resolución de aquellos por el célebre D. Antonio de Robredo, 
bajo la dirección del Sr. Coronel Comandante de Artillería 
D. Agustín de íbarra, Obra esquisita, sumamente ventajosa 
por la exactitud de las posiciones, como por la precisión de 
sus trazos en las mas lijeras sinuosidades de las aguas, cami- 
nos <fec. que permitía su gran tamaño; aunque sin graduación 
ni propiedad en la costa y algunos otros puntos. 

Gamboa en 1714 observó las alturas meridianas de mu- 
chas estrellas y una inmersión del primer satélife de Júpiter 



XXXVIII- — 

para la situación de Puerto-Príncipe, cuya latitud y lonjitud 
graduó Oltmans. Por orden del S. Conde Jaruco se levantó un 
Mapa de ese territorio, cuyas distancias y configuración de Jas 
costas califica Bauza de mui defectuosas. 

El mismo S. Gamboa graduó á Sto.-Espirilu: los SS. Fer- 
rer, Lemaur, Humboldt y otros de los mencionados han situa- 
do varios lugares del interior astronómica y trigonométrica- 
mente. 

El S. Coronel de Injenieros D. Juan Pió de la Cruz formó 
un Croquis de toda la Provincia de Cuba, reducida su exac- 
titud á solo los detalles de las inmediaciones de su Capital. 
Ya anteriormente por Orden del Sr. General Subinspector 
Conde de Jaruco se habia levantado otro Croquis grande de 
todos los alrededores de Guantánamo, del que obtuve copia, 
así como del de la Jurisdicción de Holguin. En Cuba calqué 
un Mapa general de la Provincia en escala general topográfi- 
co é hidrográfico, relacionado con el Banco de Bahama y ade- 
mas otro algo menor formado por D. Juan Ferrand en 1825 
con las ventajas de algunas circulaciones de Haciendas. 

Existia un Croquis bastante bueno de la nueva jurisdic- 
ción del Manzanillo, hecho por el Sr. Brigadier, entonces Te- 
niente Coronel, mi inolvidable é ilustrado amigo, D. Fulgen- 
cio Salas; el Plano del territorio de Jagua, rectificado y au- 
mentado por el Sr. Coronel D. Domingo Aristizabal, enrique- 
cido y limado por Lani'er; el camino medido desde la Habana 
á Guanajay con pormenores desús cercanías, en cuyo espa- 
cio practicó algunas operaciones geométricas el Sr. Coronel 
D. Joaquín Miranda de Madariaga; reconocimientos de la 

«Ensenada de Cochinos por el Teniente Coronel Don Manuel 
Diaz y de la parte occidental del Pto. de Jagua y sus inmedia- 
ciones hasta la ciénaga de Zapata por Aristizabal &c. 

¡La Carta de Vives! la nunca bien ponderada Carta, 

honor de la Nación mas adelantada en Geografía! Para 

instruirse á fondo de los elementos y circunstancias que me- 
diaron en su formación, es preciso siquiera leer y meditar la 
Memoria escrita por su Director el S. Coronel D. José G. Jai- 
me Valcourt é Iznardi, uno á los hombres mas instruidos, la- 



— XXXIX — 

boriosos y pertinaces en la materia. Sin embargo, digna es de 
darse aquí una brevísima ¡dea de los antecedentes. Goberna- 
ba el Exmo. Sr. Conde de Cuba D. Francisco Dionisio Vives, 
quien se propuso llevar á cabo la Obra con aquella constan- 
cia y decisión de los hombres pequeños de cuerpo y grandes 
de alma, para los cuales no hay empresa grande imposible: lo 
consiguió y eternizó su memoria como la de su contemporáneo 
el ilustrado Gral. de Marina E. S. D. Anjel Laborde en la par- 
te Hidrográfica, sin mayores sacrificios, mientras que otros 
Gobiernos sabios gastan millones en sus Mapas y pagan á pe- 
so de oro los trabajos y datos Estadísticos. Los empeños del 
Superior para con las personas ilustradas manifestadas pru- 
dente y dulcemente, salvando siempre la dignidad é indepen- 
dencia cientificas, bastan y bastaron para acometer, finalizar y 
ofrecer al mundo una de las Obras de Geografía mas acaba- 
das por lo mas granado de los intelijentes, que con tanto de- 
sinterés, espíritu público y acierto intervinieron en ella y en 
el Cuadro Estadístico. Loor á ellos. 

El Exmo. S. General D. Juan Moscoso nombrado Jefe de 
Estado Mayor de este Ejército en 1830, á su llegada á la Ha- 
bana en el siguiente, concibió el proyecto de una Carta Geo- 
gráfica, y de su orden principió el Sr. Coronel Valcourt á 
reunir materiales, y sin embargo de su pronto regreso á la 
Península, continuó después Valcourt dedicado á construir 
el litoral de la Isla en escala mayor: aprobado este trabajo 
preliminar por el Exmo. Sr. Gobernador Capitán General Vi- 
ves, determinó le siguiese y por circulares invitó á las Autori- 
dades y particulares para la remisión de cuantos documentos 
y noticias pudieran contribuir, tomando otras providencias al 
objeto: con sus resultados y ausiliado Valcourt del Sr. Aristi- 
zabal, presentó á S. E. á los 8 meses el primer ensayo de una 
Carta Geográfica; aunque con vacíos y defectos probables. El 
inmortal Superintendente Ramírez habia mandado formar el 
Censo de población del año 1817, pero escaso é imperfecto, 
se trató de una Estadística formal indispensable al comple- 
mento de la Obra. Dividida la Isla por Vives en 3 Departa- 
mentos, y en Secciones y otros arreglos territoriales, se dedi- 



— XL — 

có con ahinco á realizar el gran proyecto de la Carta y Cua- 
dro Estadístico. Se elijieron y repartieron loa dignos labora- 
dores para el Departamento occidental los SS. Madariaga, 
Castilla y Pastor, Aristizabal y Paz, unos para los trabajos ti- 
pográficos, otros para la Estadística, Itinerarios &c. Se nom- 
bró una Sección de los mas acreditados Agrimensores públi- 
cos D. Manuel Antonio Medina, I). Cristóbal Gallegos, Don 
José M a Oliva y D. Alejo Helvecio Lanier paraque con el cau- 
dal de las tareas geodésicas suyas y de otros cooperasen á la 
empresa. El S. Valcourt fué destinado al Centro, ausiliado 
por los Oficiales D.José Cantos, D. Ramón de la Cruz y Don 
Estrabon Bauza. Para el Departamento oriental se hubo de 
temar el temperamento de recomendar á todos los Funciona- 
rios y Subalternos ministrasen cuantos datos, Cróquises, Iti- 
nerarios y noticias pudiesen adquirir. 

A principios de 1825 fué que los Comisionados se pusie- 
ron en movimiento después de algunos trabajos preparatorios 
para desempeñar los que se les habian confiado, y que dura- 
ron hasta agosto de 1828 en que concluidos se reunieron en 
palacio los elementos para la Carta y la Estadística. El S. Val- 
court habia levantado el Plano hidro-topográfico de Nuevitas 
y terrenos adyacentes de la Colonia, el de S. Juan de los Re- 
medios y sus dos embarcaderos de Caibarien y Tesíco y ter- 
ritorio inmediato; el de la ciudad de Trinidad, Costas y ve- 
cindades; el de toda la Jurisdicción de Puerto-Príncipe en la 
escala de 2 pulgadas por legua marítima, su Estadística y Me- 
moria física-política- militar é itinerarios en circuios descripti- 
vos, entre ellos 8 caminos medidos á cordel y brújula, dado el 
centro de la población á los términos de sus costas septentrio- 
nales y meridional y confines al E. y O. Este Mapa deposita- 
do en la Comisión de Estadística ó sea su copia en 1828 por 
Medina, Oliva y Lanier. Aunque todavía no existíanlos trabajos 
de las Goletas Clarita y Lijera, es un documento precioso, y 
minucioso por su grande escala; mas oscurecido y confuso 
por haberse sobrecargado de verde la parte de campo. Tam- 
bién se aprovecharon los citados Cróquises de la Provincia 
de Cuba por el Sr. la Cruz, de la Colonia de Guantánamo, 



— XLI — 

Manzanillo, Jagua é Isla de Pinos: los Planos particulares de 
las Poblaciones de Puerto-Príncipe, Villaclara, Sto.-Espíritu, 
Trinidad y Remedios; levantados unos y rectificados otros 
por Valcourt y varios de los demás referidos, &c. &c. 

En la Habana fueron elejidos, bajo la dirección de Val- 
court, los Oficiales Cruz, Bauza, Paz, D. Manuel Ziburu, D. 
Matías Letamendí y D. Carlos Roca, para ayudar también en 
el trabajo de mano, reduciendo las escalas á 9 líneas por 1 le- 
gua marítima. Este fué un golpe en vago, y nunca cesaremos 
de lamentar que no se prefiriese siquiera una escala de doble 
tamaño, cualquiera que fuese el sacrificio consiguiente. 

Yo he visto en la Comisión dos fragmentos de la parte 
oriental por Roca, Letamendi y Rodríguez, (si no me equivo- 
co) en una escala inmensa, divinameute pintados, y otro des- 
de Cabo Matahambre al de S. Antonio perfectamente grafiado 
á mano; aunque en escala mas reducida; pero mayor que la 
gravada de Vives, y mui parecida. 

Para el litoral y Cayos &c, se tuvieron presentes todos los 
datos que existían entonces y con arreglo á las observacio- 
nes astronómicas de los SS. Ferrer, Laborde, Humboldt y 
otros, y aun alcanzó el tiempo del gravado para aprovechar 
en !a costa N. los de las Goletas mencionadas Lijera y Clarita. 

Tales han sido ias bases, elementos y término de la Carta 
de Vives qtie se publicó el año 1835, realzando su mérito el 
gravado esquisito, inmejorable, ejecutado en Barcelona en 
un papel pésimo, fatal. Mas como no sea dable entera perfec- 
ción en las cosas humanas, ella adolece de defectos remarca- 
bles: disimulables serian los de la época; la costa S., por ejem- 
plo, desde el Placel de Batabanó al Cabo de S. Antonio no 
está bien; los trabajos de Moreno en esa parte fueron posterio- 
res, ni tampoco estos son los mejores: que falte ó sobre algo, 
que esté mal colocado esto, que se peque en tal ó cual distan- 
cia ó rumbo, es disimulable en una Obra tan estensa y com- 
plicada; pero que trozos grandes, territorios de centenares de 
leguas aparezcan errados, habiendo datos y personas conoce- 
doras del pais y de la ciencia, es á, la verdad imperdonable en 
una empresa acometida por tantos hombres eminentes proteji- 

6 



— JtLil 

dos de toda la influencia y poder del Gobierno, empeñado en 
ella. Desde Jos términos orientales de Matanzas y aun mas 
allá de Cárdenas para la Habana y en parajes salteados de 
esta hacia el O. y la Vueltabajo, casi toda. la topografía es ine- 
xacta. Ahora pregunto ¿por qué no se contó en las Comisiones 
con Noda, Herrera y Dubroq, cabalmente los tres hombres 
mas necesarios para presentar con la mayor perfección esa 4* 
parte de la Isla y algo mas? Si ese Triunvirato Matemático e- 
minente, los padres de la Topografía de Cuba occidental, hu- 
biera intervenido también, ademas de los dignamente elejidos, 
la Carta de la Isla de Cuba seria un dechado de perfección 
posible, y el Cuadro Estadístico de 1827 publicado en J82Í+, 
correcto y aumentado en sus descripciones físico naturales y 
geotopográficas revelarían los portentos de las elevadas Ser- 
ranías de la Vueltabajo, las verdaderas direcciones de sus 
aristas, las planicies, aguas y tincas dei rico y poblado territo- 
rio hacia Matanzas y Cárdenas y cuanto mas figura en tan 
dilatado espacio. 

Sin embargo, ese Cuadro Estadístico adunadp á la Carta 
es otra joya de igual aprecio y en la parte puramente Esta- 
dística sus Censos, y Padrones fueron ejecutados cou mas es- 
mero, acierto y felicidad que todos los demás anteriores y pos- 
teriores, incluso el Cuadro Estadístico de 1846 publicado en 
1847 bajo la protección del E. S. Capitán Gtneral D. Leopol- 
do O-Donnell, que tampoco en el ramo descriptivo topográfico 
adelantó mucho, ni corrijió las faltas del anterior. El Censo de 
1841 es aun mas defectuoso, y esto convence, no que haya 
descuido en los encargados, £ ; no que en 1827 no militaban 
Jos motivos y circunstancias posteriores de ocultaciones, que 
á nadie se esconden y que causaron una desconfianza no en- 
teramente fundada, y como de sorpresa (permítasenos la es- 
presion inocente,) se apuntaron todos los habitantes sin lugar 
á prevenciones, bajo la inmediata vijilancia de celosos y res- 
petables Comisionados. 

En Julio de 1844 á consecuencia de la Real Orden fecha 
22 de Diciembre de 1842 se organizó en la Habana la Comi- 
sión de Estadística de la Isla y en Mayo de 1846 por Real Cé- 



— XMII — 

dula de 22 de Junio de 1845 la Comisión de División territo- 
rial, dos corporaciones reunidas, que envidiarían muchas 
Cortes de Europa. Con su institución ha logrado el Gobierno 
la regularizacion de los datos mas necesarios y superabundan- 
tes. En ellas se atesoran documentos preciosos y diversos de 
Mapas, Planos,. Cróquises, Cuadros, Catastros, Padrones &. 
Anualmente recibe de los Gobiernos de la Isla por Partidos 
las Planillas llenas de todo lo concerniente á la población por 
edades, sexos, colores, condiciones, estados, transeúntes, in- 
válidos, en poblado ó en el campo, su oriundes, oficio ó em- 
pleo, matrimonios, bautismos, entierros, espósitos, los Pue- 
blos, el número de casas clasificadas, establecimientos, car- 
ruajes, animales, fincas rurales, sus productos, el terreno que 
ocupan y la superficie total, con distinción de cultivos, bos- 
ques, pastos, minas; los Estados de instrucción primaria, nú- 
mero de alumnos y preceptores, valores de importación y es- 
portacion, rentas reales y municipales, consumo de carnes, 
Cartas de libertad otorgadas, Capitación de esclavos, Estadís- 
tica judicial y médica. La Matrícula predial comprende todas 
las fincas rurales por Cuartones con sus nombres anteriores y 
actuales, que ya no serán variables al capricho del dueño, lo 
cual orijinaba confusión en la topografía, hipotecas y contra- 
tos: matrículanse en su Libro espresando el terreno cultiva- 
do, yermo &(', á quien pertenece y perteneció, sus operarios, es- 
clavos, casas, arrendatarios, lo mismo que los establecimien- 
tos, su título y objeto, en el campo y en los Pueblos, que se 
detallan por separado; de manera que el Gobierno ala hora 
que quiera sabe donde ubica tal finca, y las personas que Ja 
poseen, ademas de los Cuadros, Estados y Catálogos genera- 
les que de todo le presentan las Comisiones anualmente, des- 
pués que se corrijen los defectos, haciendo reparos sobre todos 
los datos por medio de una activa correspondencia con las 
Autoridades de diversos ramos hasta depurar la verdad en lo 
posible. Ellas emiten continuamente sus informes Topográfi- 
cos y Estadísticos sobre las cuestiones de Jurisdicción territo- 
rial de funcionarios y particulares, para las erecciones de 
Parroquias, deslindes, proyectos, fundaciones y pretenciones 



' XLTV — 

de Pueblos títulos de Villas, Ciudades &c, con detalles y cró- 
quises de cuanto pide la Autoridad Superior en distintas ma- 
terias de su instituto. En cierto periodo de años requiere las 
descripciones y Planos de los territorios por Partidos, como 
sucedió en el de 1850, lográndose las noticias mas curiosas de 
toda la Isla y los Cróquises modernos, unos toscos y otros mui 
, buenos, con cuyos datos se manifiestan todos los Caminos, su ru- 
ta por distancias de varas y calidad del terreno, el oríjeny cur- 
so de los Ríos, sus confluentes, Arroyos, Lagunas, Ciénagas, 
Cavernas, Montañas, Costas, Cayos, Embarcaderos, Arena- 
les, Minas, los Pueblos con sus edificios, calle?, situación, ta- 
maño &^ c. En fin estas dos Comisiones son la llave maestra 
del Gobierno y la fuente rica y perenne de los conocimientos 
mas minuciosos, latos y modernos de la Geografía general 
Cubana en todas sus faces, brindando la mayor confianza por 
la escrupulosidad con que se producen y alambican los traba- 
jos, según le consta al Autor por cuyas manos pasan todos 
todos. 

Así desde el año 50 inclusive se ha logrado regularizar, y 
formar un Censo oficial, si no pecfecto, (por no ser posible en 
la lslaj, el mas próximo á la verdad, como el de 51 y mejor el 
de 52, cuando ya existia la Matrícula de predios donde se a- 
puntan casas y finca por finca &c. 

Retrocediendo á la época en que se publicó la Carta de 
Vives, y sin detenernos en el Piano de la ciudad de Puerto- 
Principe, levantado con la conciencia que caracterizan á to- 
dos los trabajos del S. Lavallee, el S. D. Rafael Rodríguez Ca- 
pitán de Artillería, entre otras Obras cómo su instructivo Sabe- 
lotodo, fué dando á luz los Planos de las Ciudades, Villas y 
Pueblos de la Isla para formar una Colección ó Atlas de bas- 
tante mérito, y lleno de noticias curiosas; pero los Planos que 
por su orijinalidad y exeíencia hubieran completado la topo- 
grafía militar y dado á conocer el mérito del Capitán Rodrí- 
guez, á quien ni los años ni los padecimientos han podido pri- 
var de su estudio, laboriosidad y pulso, son los de las Forta- 
lezas de la Isla, á ser permitida su publicación. El S. D. José 
M? Callejas había publicado su Plano de la Habana y contor- 



XLV — 

nos: Caries después y la Torre reprodujeron la Capital, siem- 
pre añadiendo y mejorando: los SS. D. José Arboleya en su 
precioso Manual y Coello retrataron otros y últimamente D, 
José López y Martínez levantó y publicó el año 1853 el de Cár- 
denas y su bahía. Seria nunca acabar é imposible enumerar 
las Obras de Geografía Cubana esplicativas y gráficas, edi- 
tas é inéditas: sus estudios útiles, sus versiones se han hecho de 
moda y hasta un niño de 12 años en estos días ha tenido la 
paciencia de ir calle por calle intramuros de la Habana apun- 
tando todas sus curvaturasy sobre otros Planos las ha delinea- 
do y correjido, ofreciendo en mayor escala las inflexiones de 
que carecían con algunas novedades ocurridas en su área y 
división Municipal. 

No se puede pasar en silencio una clase de trabajos mo- 
dernos que á la vez de la utilidad material han venido á per- 
feccionar la Topografía en varios puntos: hablo de los ferro- 
carriles. Sin enumerar los de reducida estension, tenemos la 
línea de la Habana áGuanajay para el O; para Batabanó de 
la mar del N á la del S.; hacia el oriente hasta la Macagua, 
que pronto estará en las Cruces, donde confluye el camino de 
hierro de Cienfuegos á Villaclara, proyectándose otro de aquí 
á Sagua la Grande, que será del mar del S. al del N. por don- 
de la Isla tiene una anchura considerable: de Matanzas al Co- 
liseo para el E. y á la Union para el S. ligándose con el gene- 
ral y con el que de Cárdenas baja á Macurijes, el del Jücaro 
mas al E. y N , el de Nuevitas á Puerto-Principe y el de Cuba 
al Cobre: Supongamos ahora mas de 150 leguas lineales la ma- 
yor parte rectas, donde los Injenieros Civiles Kruger, Clark, 
Eaton, Carrera, Sagebien, Lanier, Villafranca y otros han o- 
perado despacio, repitiendo las medidas, las nivelaciones, 
los reconocimientos de las inmediaciones, ceñidos á rumbos 
precisos y á distancias tan escrupulosamente averiguadas 
que la menor diferencia les perjudicaría sobremanera á ellos 
y á los Empresarios: fuera de esto el retiombre de la pericia y 
pureza del profundo Kruger, del instruido y malogrado Car- 
rera, del probo, experto y noble Sagebien, del hábil y fino 
Lanier y asi de los demás, son garantías de las operaciones, 



— XLVI 

corroboradas en sus informes, Memorias, Pianos 6 Perfile?, 
en que ademas de las líneas se llenaron fielmente todos los ac- 
cidentes topográficos de sus vecindades. Cualquiera medio 
intelijente sabe lo que valen semejantes líneas para la com- 
probación ó rectificación délas medidas, circulaciones, centra- 
les y demás trazos precedentes de los Agrimensores: asi es co- 
mo, las dos rectas del Quibican á Batabanó dirijidas del 4 o al 
2 o cuadrante, después de ligado aquel con la Habana, han pa- 
tentizado á la evidencia que Batabanó no está al O. del meri- 
diano de la Capital. 

De todos los trabajos hasta aquí referidos y de otros se 
hará mención en los Tratados particulares de los territorios 
respectivos, pudiendo decirse en resumen que la Geografía 
general de la Isla germinó bajo la influencia del Sr. General 
Conde de Jaruco; floreció por la de Vives y Laborde y siguió 
fructuando y progresando con la de O-Donell, Roncali y 
Concha. 

Quisiera finalizar aquí la reseña histórica de la Geografía 
Cubana, pasando por alto mis Obras; mas yo debo una sa- 
tisfacción pública, no solo por las litografiadas, sino por 
las futuras; pues me ocupan actualmente las dos mas gran- 
diosas que puede acometer un hombre solo, la Carta Geo-hi- 
dro-íopográfica de la Isla y la presente, que le sirve de justifi- 
cación. Tantos años de constante estudio, acopiando materia- 
les ajenos y propios, tantos viajes por mar y tierra, la variada 
residencia en los puntos principales de la Isla y una reunión 
casual de circunstancias hasta el dia me han venido á traer 
fatídicamente al foco, al gran laboratorio de todas las confec- 
ciones Geográficas Cubanas, haciéndome el resorte principal 
déla máquina para que todo pasase por mi vista y por mis 
manos. No tengo, pues, disculpa si yerro demasiado: mi arro- 
jo es hoi peligroso; porque no debo esperar. tanta induljencia 
como otro cualquiera; pero téngase presente que soi yo solo 
y que mis obligaciones y deberes (siempre de preferencia,) las 
atenciones de mi familia y la nulidad de mis facultades, me 
privan del tiempo, de los recursos y á veces hasta de la tran- 
quilidad. 



— XLVIí — 

Habia formado mis apuntaciones itinerarias de la Habana 
a Puerto-Príncipe cuando parecían desiertos sus caminos: las 
continué después á Cubita, Nuevitas y otros lugares, de la Ca- 
pital á la Vuelta-bajo y luego á Cuba, Holguin &,c, mas por 
curiosidad pueril que por otro motivo: pero hallándome en la 
Cabecera de Ja Provincia oriental el año 1827, llegaron á mis 
manos diferentes Mapas, siendo-amo el de toda ella y aficio- 
nado formalmente desde entonces, me propuse recojer datos 
para irlos uniendo, y sacando mas utilidad de mis repetidas 
incursiones terrestres y marítimas. Avecindado en Matanzas 
desde el año 1830 y luego segunda vez en Cuba conseguí 
otros, aprovechando las noticias de mi ruta interior desde-S. 
Juan de los Remedios y cuanto pude recorrer hasta mi vuel- 
ta á Matanzas, donde ya fueron tantos los documentos reuni- 
dos q»ue hice el primer ensayo formal en los ratos desocupa- 
dos que me dejaba la Abogacía y publiqué el año 40 el Mapa 
de la Jurisdicción antigua de Matanzas y sitios circunveci- 
nos en escala regular, litografiado por la maestra mano de 
Roca. Siendo un trabajo parcial me sujeté á las lonjitudes 
comunes; pero las latitudes resultaban bien combinadas con 
las operaciones geodésicas y astronómicas que entonces pude 
obtener; aunque quedaron mal ligadas cuatro ó seis Hacien- 
das circulares. No refiero el Mapa de la Isla que hice antes, 
porque no vale la pena. Reconocidos aquellos defectos y ad- 
quiriendo cada vez mejores datos no solamente de allí hacia 
el E, s«no al O. mas allá de la Habana, quice rectificar y au- 
mentar el Mapa y para procurar la exactitud posible, singu- 
larmente en el territorio que habitaba, no omití rebusco al- 
guno, robé tiempo á la profesión; hice mis salidas; tomé va- 
rias latitudes con un buen Sextante y Horizonte artificial: 
consideraba sin embargo que debia principiar por la Ciudad 
donde residía, cuyos Planos como los de su Bahía eran de- 
fectuosos y su ancha entrada podría aumentar ó disminuir 
Ihs lonjitudes del Mapa general según el error que hubiera en 
ella: me constituí en los puntos remarcables de todo el litoral 
de la Bahía, Punta de Maya, el Morrillo, Playa de Judíos, 
Fuerte de la Vijia, Quinta de García, Castillo S. Severiuo, los 



— XLVIIÍ — 

Prácticos, Punta Gorda y Punta de la Sabanilla,, tirando fas* 
visuales con el Teodolito y sobre la base de esas dos últi- 
mas fortalezas* levanté el Plano de la Bahía y corrijiendo y au- 
mentando todas sus fisonomías hasta la sonda tomada de un 
dibujo moderno inéditov sin olvidar la delíneacron de los ba- 
jos repartidos y obras enproyectOr Para rectificar y completar 
el de la Ciudad en toda su estension, esto es, añadiendo todo 
lo destinado para ella y delineado con aprobación del Muni- 
cipio y Gobierno, rejístré el Archivo Capitular y desde el Pla- 
no de fundación hasta el último pedazo agregado que conse- 
guí de ios dueños respectivos ó de sus A atores, hilé y anudé 
las estremídades,' retraté todas las inflexiones de las calles r 
las relacioné con la Bahía y porenfilaciones y demarcaciones 
de los principales edificios y alturas vecinas comprobé sus lo- 
calidades en términos de convencerse cualquiera asimple vis- 
ta de su exactitud; pero el Litógrafo al reducirle cometió mil 
defectos, y deseoso yo de perpetuar el Plano lejitimo, arreglé 
de mano el orijinaJ que por conducto del E. S. Capitán GraL 
regalé al í. Ayuntamiento de Matanzas. 

Entonces fué que di á luz la 1" Hoja de mí Carta Geoto- 
pográfíca del Departamento Occidental que había de llegar 
hasta Piñal del Río en grande escala. Concluida la 2* Hoja 
que comprende á Matanzas, y dificultándose su publicación^ 
mendigué el favor de algunos poderosos, con fama de litera- 
tos, infructuosamente [y era la mejor de las 4].* por fortuna el 
generoso é ilustrado S. D. Francisco Roget, completó lo que 
faltaba para la Litografía, á tiempo que el Exmo. Sr. Capitán 
General Don José G. de la Concha me llamó para el arreglo y 
deslinde de su nueva Jurisdicción, bajo el Gobierno del Sr. 
Brigadier D. Julián Juan Pavia, con las limítrofes de Jaruco, 
Güines y Cárdenas, trasladándome en seguida á la Capital 
para ocupar la Secretaría de la Comisión de División territo- 
rial, donde finalicé y se publicaron las Hojas últimas, prote- 
jídas por el Superior Gobierno de Concha, aunqueía 4? y últi- 
ma fueron á principios del año de 1853. A cada uno se acom- 
pañaba un Cuaderno impreso ó Memoria justificativa que me 
escusa la repetición de sus fundamentos; pero debo confesar 



— xr,xr — 
hoi, como depositario de mi tesoro geográfico modtrno, y pol- 
los últimos trabajos, que si bien la generalidad de mi Carta 
aparece exacta y utilizable, se cometieron algunos deslices, 
singularmente en las lonjitudes de la mas occidental, que sin 
embargo de ello y de las imperfecciones litográficas bien no- 
tables, no la privan de sus merecimientos para mil objetos. 

Esos motivos, mis nuevas adquisiciones y observaciones 
astronómicas y las circunstancias felices del rico venero en 
que estaba colocado, me aguijaban para emprender la tarea 
de una Carta colosal que tocase á la perfección posible: á fi- 
nes de 1852 comencé la 1? Hoja grande por la Capital en la 
escala de ¡9 Centímetros por legua marítima! — .Tuve el pla- 
cer de finalizarla en 1853, sin que mi conciencia le hallase 
falta alguna en su estenso trayecto; pero ¡cuántas Hojas para 
toda la Isla! ¡en que salón pudieran ordenarse! ¡cómo publi- 
car ese jigante Geo-topográfico cuando algunos Gobiernos 
ilustrados llevan impedidos millones en las suyas! Desma- 
yé y abandoné el proyecto; pero quice esplotar la mina y uti- 
lizar el caudal que poseía emprendiendo la Carta Geo-hidro- 
topográfica de la Isla en tres Hojas mayores y escala de 1 
centímetro por legua marítima ó Cosmopolita, que es un ta- 
maño regular: la primera hasta el Cabo de San Antonio está 
concluida y todas irán basadas sobre la presente Obra, que le 
servirá de justificación. 



GEOGRAFÍA DE 1,1 ISLA DE CUBA. 

ipampus iPiaamniaA 

ASTRONÓMICA- HIDROGRÁFICA 
CAPITULO 1.°— SITUACIÓN. 

La Isla de Cuba está situarla entre las dos Amé- 
ricas, Septentrional y Meridional, perteneciendo sin- 
gularmente á la primera. Es larga y angosta en térmi- 
nos comparativos: su mayor lonjitud es de oriente á 
poniente, en cuyo sentido ocupa un gran espacio de 
los mares Colombianos, introduciéndose por el O. el 
Cabo de S. Antonio en el Seno Mejicano y mirando 
por el E. el Cabo Maisí á las Islas de Barlovento ó 
Antillas, á cuyo grupo pertenece entre las Mayores, 
como la principal que alcanza mas al poniente del Ar- 
chipiélago. 

Aunque su localidad sea en la Zona Tórrida, se 
aproxima tanto á la templada boreal, que la parte mas 
saliente al N. (Cabo de Hicacos), friza con el Trópico 
de Cáncer, de donde apenas dista ^de Grado ; supues- 
to este á los 23°27'57" y la Pta. Francés de aquel á 
los 23°12'45" lat.; asi como lo mas saliente al S. es la 
Punta del Ingles á los 19°48' : ^0" ¡Coincidencia nota- 

TOMO I. 1 



-2- 

ble! ¡las dos estro m id ades septentrional y meridional 
de una isla Española tienen denominaciones de dos 
Potencias extrañas y rivales. 

Rodéanla Naciones distintas, la mayor parte de 
las cuales fueron en otro tiempo hermanas de un mis- 
mo oríjen y dependencia. Cuan larga es, asi presenta 
sus litorales á todas con mayor ó menor proximidad, 
como un Sol central del sistema Geográfico Colom- 
biano. Para ser iiü punto dominante, de toque ó reco- 
nocimiento, la Naturaleza estrechó demasiado el ca- 
mino de sus aguas al N. principalmente, y la escudó 
con infinitos islotes y escollos, sin privarla de comuni- 
cación. Internándose en el Golfo de Méjico, cuya gran 
concha habitan los Anglo- Americanos, Mejicanos y 
Yucatecos, solo deja dos salidas, una entre Pta. Tan- 
cha, la mas austral de la Florida, 32 leguas de la de 
Hicacos, la mas boreal de esta Isla, y otra de 38 legs. 
entre el Cabo S. Antonio y el de Catoche en la Penín- 
sula de Yucatán, disminuidas por sus Bajos adyacen- 
tes. Sigue cercándola el Continente Americano por su 
costa meridional, aunque alejándose gradualmente y 
presentándole las Repúblicas de Guatemala, S, Salva- 
dor, Honduras y á 5 grados Mosquitos y las de Ni- 
caragua y Costa-rica; luego mas al E. las Colombia- 
nas de Nueva Granada, donde se hallan Panamá y 
Venezuela á 12 y 8 grados frente del litoral de Cabo 
de Cruz al de Maísí, y á manera de avanzadas mas 
próximas la Jamaica, Sto. -Domingo y otras Islas. Es- 
tas distancias hoi se han reducido grandemente por la 
navegación en Vapores, que se cruzan diariamente de 
ó para Chagres, Nueva-Orleans, Nueva York &c, sa- 
ludando á la Habana y proporcionando ya un verdade- 
ro paseo de moda, á la manera que los Ingleses, Fran- 
ceses y Españoles facilitan la comunicación de para- 
jes mas lejanos. 



Por su lado Septentrional y aun avanzados por la 
meridional la rodean los Ingleses con imnumcrables 
Islas desde las Yucayas (no Lucayas) hasta la de 
Haití perteneciente al Gobierno Negro, que dista solo 
14 leguas del Cabo Maisí por el Mole S. Nicolás y 
37 por el de D a María. De suerte que por todas partes 
la bloquean .doce Naciones: por el N. y N. O. los An- 
glo- Americanos; por el O. los Mejicanos y Yucatecos; 
por el tercer cuadrante los Guatemaltecos, los de S. 
Salvador y Honduras, los Nicaragüenses y Costa-ri- 
queños; por el S. los Granadinos y Venezolanos; por 
el 2.° cuadrante los Haitianos y por el 1.° y S. los 
Ingleses. 

Como si no fuese suficiente resguardo ó cortejo 
ese vecindario continental é insular, figuran en otra 
órbita mas estrecha y próxima las Islas, Cayos, Ban- 
cos y Escollos que esplicarémos minuciosamente, por 
ser constituyentes peligrosos de los Canales, pasos y 
navegación de Cuba, dejando para después los adya- 
centes que le corresponden. Masantes conviene prefi- 
jar las situaciones particulares geográficas de los pun- 
tos principales en las costas de la isla, reduciéndonos 
únicamente á los que fueron objetos de observaciones 
astronómicas, á fin de poder enseguida relacionar con 
ella á sus circunvecinos, reservando la descripción 
completa y especificada de las cualidades, tamaño, ac- 
cidentes y otras circunstancias de todo el litoral para 
cuando se trate de cada Distrito ó Territorio. 

Echemos una ojeada rápida á bulto por el ámbito 
exterior de Cuba para tomar primeramente idea de su 
configuración y direcciones y procedamos seguida- 
mente al detalle concreto ofrecido, que la confirme y 
relacione sus propias costas, las cuales han de servir 
de término de comparación con las partes esteriores, 
y así tendremos también su Estension y Periferia. 



— 4- 

CAPXTULO 2.° 

BOSQUEJO PEB.irUB.ICO -CONFIGUB. ACIÓN . 

La forma general de la Isla de Cuba, dice el Sr« 
Barón de Humboldt, depende de la posición precisa 
del Cabo San Antonio, la Habana, Batabanó, Cabo 
Cruz y de Maisí. Debieran agregarse Cabos Lucre- 
cia, Hicacos, Matahambre y Ensenada de Majana y 
de Sabanalamar ó de Ana María. Efectivamente bos- 
quejadas esas facciones marjinales se puede compren- 
der que la Isla es larga y angosta é irregular, forman- 
do arco desde Cabo San Antonio [salva la Ensenada 
de Guadiana] hasta la de Guaní en la costa N.j cuya 
parte convexa mira al Polo ártico siendo lo mas sa- 
liente el pedazo comprendido entre la Habana y Cabo 
de Hicacos: de allí ondea al E. y tí . S. E, pronuncian- 
do insensiblemente otra convexidad al N. hasta Jigüey 
y prosigue después al segundo Cuadrante variable 
hasta Cabo de Maisí con algunas escresencias, sin- 
gularmente la de Lucrecia, que se singulariza por su 
violento descenso al S. para formar las Bocas de Ba- 
ñes y Ñipe y continuar luego el rumbo anterior, algo 
alterado en Punta Guarico. De Cabo Maisí tuerce y 
corre la costa meridional al O. hacia el Cabo de 
Cruz inmediato á la Pta. citada del Ingles, la tierra 
mas austral de la Isla. De Cabo Cruz se mete al N. E. 
á formar la mayor Ensenada ó sea Golfo de Buena 
Esperanza, en cuyo fondo se hallan Cauto y Manza- 
nillo: vuelve su dirección al O. y después circulando al 
N. O. y N. forma el abierto Golfo de Ana María, ha- 
ciendo fondo entre Sabanalamar y Bocachica, casi en 
los meridianos de la Laguna ó Albufera de Morón 
(costa del N.) de suerte que por esta medianía de la 
Isla hace garganta. Sigue y torna al O. y O. N. O. 
para el Cabo de Matahambre; aquí dobla al E, NE,y 



de mas rumbos del semicírculo que describe al deli- 
near el Golfo de la Broa, diríjese al O. para Batabanó 
Sur de la Habana, y continúa al poniente estrechando 
gradualmente con la costa boreal hasta la Ensenada 
de Majana, Sur del Mariel, que es la mayor angostu- 
ra de la Isla por este tramo. Entonces jira al S. O., 
ampliando el terreno, que después vuelve á irse depri- 
miendo hasta el Cabo de S. Antonio; aunque con muí 
pronunciadas sinuosidades, especialmente en la Albu- 
fera de Cortés, que con la Ensenada de Guadiana al 
N. deja un estrecho itsmico ó mínima angostura. 

Este rápido bojeo de la Isla indica su largura y 
estrechez con cuatro ó cinco depresiones, mas sensi- 
bles en la costa meridional, arponada por el Cabo de 
Cruz en apariencia de Lengua de Pájaro, como algu- 
nos Geógrafos la llamaron; aunque vista para el Cabo 
San Antonio se asemeja á una Serpiente con la boca 
abierta, si no un Caimán, cuya tapa inferior truncada 
en el Cabo de Matahambre acecha y guarda á la Isla 
de Pinos, figura de Quitrín y antemural del Golfo de 
Batabanó y Mar Colombiano. 

Designemos ahora mas concretamente toda la 
orilla marítima del Continente Cubano, deteniéndonos 
solo en los puntos graduados astronómicamente; siga- 
mos las inflexiones de sus costas y el rumbo aproxi- 
mativo sin el rigorismo de las 4. as ni de las sinuosida- 
des nini leves, é inmersiones délos Puertos; aunque 
sí contando las de las Bahías, Albuferas cerradas por 
varios Cayos y otras pronunciadas considerablemente. 
Entonces tendremos también la Periferia y Estension. 

La exactitud de estos cálculos depende de la 
exactitud en las posiciones: las latitudes observadas 
astronómicamente son ya numerosas, casi concordan- 
tes y fidedignas; mas en cuanto á las lonjitudes, toda- 
vía hay diverjencias en varios parajes y algunos erro- 



-G— 
res cometidos, aun por modernos navegantes, dignos 
sin embargo de elojio por su esmero, intelijencia y 
acierto. Es verdad que ya no son de tanto tamaño y 
trascendencia, como los antiguos cómputos que daban 
grados enteros de exeso, á semejanza del Mapa-mun- 
di del Piloto Mayor Pedro de Medina, publicado en 
1576, quien situaba el Cabo de S. Antonio 4 o diferen- 
cia el O. de su lonjitud; el Cuarterón de Bartolomé 
de la Rosa que en 1755 colocaba á la Habana á los 
79°14' &c. La Isla de Cuba puede jactarse hoi de 
ser uno de los países que presentan mejores datos pa- 
ra calcular con bastante propiedad cuanto concierne á 
sus posiciones, esteriores, periferia, relaciones, distan- 
cias, en una palabra, á su Geografía, lográndose desen- 
trañar los tesoros que aun no han visto la luz pública. 
No es actualmente la tierra desconocida del tiempo 
del S. Humboldt; aunque todavía se ignore bastante, 
ni entonces le fué posible á su esquisita dilijencia, á 
sus conexiones y respetos, descubrir los que existían. 
Las operaciones geodésicas, los resultados trigonomé- 
tricos combinados con los astronómicos de las latitu- 
des, son los que pueden producir lonjitudes mas exac- 
tas: por fortuna poseemos gran parte de esos funda- 
mentos, inéditos muchos: casi toda la occidental has- 
ta principio de la Central está ligada por una red de 
triángulos resultantes de las centrales de los Hatos y 
Corrales, lográndose el enlace en los pedazos inter- 
rumpidos y completar la Geomorfiapor medio de otras 
operaciones y cálculos; de modo que las consecuen- 
cias frizan en la verdad, ó son por lo menos mas fide- 
dignas, como lo tenemos acreditado. Hacia el oriente, 
aunque superabundan los documentos topográficos y 
se han repetido las medidas, no presumo que se hayan 
ligado triangularmente las Centrales de las Hacien- 
das, con singularidad en lo mas E, de la Jurisdicción 



de Baracoa; exeptuando algunos trozos; pero existen 
preciosos trabajos arrinconados que ofrecen estensos 
territorios en escala de grande tamaño, perfección y 
conciencia, ademas de los Cróquises y Cuadernos es- 
plicativos de cada Partido, que obran dentro y fuera 
de la Comisión de Estadística. 

Este caudal ajeno, el propio, con que contamos, 
y otras circunstancias particulares y aun casuales, nos 
colocan en una actitud ventajosa para producir resul- 
tados fidedignos en lo posible hoi; mas era preciso for- 
mar de tantos y tan exelentes materiales la Carta de 
la Isla, no en la escala de la gravada en Barcelona, 
sino de una magnitud correspondiente; por que la com- 
binación y graduación de ellos, correjiios y arregla- 
dos con el aumento necesario geomorficamente, seria 
la fuente común, uniforme y segura de aquellos cono- 
cimientos. La queestqba proyectando, con ser de 9 cen- 
tímetros la legua marítima ó cosmopolita, me da (1. a 
Hoja concluida) las latitudes y loujitudes con la posi- 
ble presicion de segundos; lo cual no es dable en una 
escala diminuta, donde puede pecarse fácilmente has- 
ta en minutos. 

Sin embargo, podemos ahora aproximarnos á la 
realidad: una preferencia esclusiva en datos seguros ó 
de constancia propia, un promedio racional en cortos 
estreñios de dudosos fundamentos 6 antecedentes ó 
entre Autoridades de igual crédito, para los pocos ca- 
sos que se presenten; he aqui el sistema prudente é im- 
parcial que adoptamos. El cómputo será por millas 
marítimas de 3 en legua cosmopolita, 20 de las cua- 
les hacen 1 Grado ecuatorial siguiendo las sinuosida- 
des déla costa; mas cuando se hable de lonjitud, en- 
tiéndase en el orden común y propio de millas corres- 
pondientes á nuestro paralelo 22 Septentrional, donde 
el Grado solo cuenta 55,631 millas de aquellas; aun- 

TilMO I. 2 



-ft — 



que se enumeren las 60 de estas que comprende. 

Comenzaremos en el Morro de la Habana, como si 
por su Fanal pasase el primer Meridiano, cualquiera 
que sea su Ionjitud relativa del de Cádiz &c. 

■BC31ZQ ASEÜWIBíSO 1? GRADüüDO 
.ASTfi.OIffOZft!EXCAlMIEnrTIl. 

iiabana-(el Morro). — Pocos países del mundo 
han merecido tantas observaciones y cálculos cientifi- 
cos para fijar su posición como la Habana. La latitud 
del Castillo del Morro está determinada unánimente 
en 23 c 9 , 26"; pues que los 23°9'24" del Sr. Humboldt 
no producen apenas la insignificante diminución de 2". 
Mas respecto á su Ionjitud, dice este Sabio, que ocho 
eclipses de los Satélites de Júpiter por observaciones 
practicadas juntamente con el Sr. Galiano y otras mu- 
chas del S. Robredo, dieron al S. Oltmanns el resul- 
tado de 84°43'7",5 [Mer. de Paris], que como definiti- 
vo adoptaron ellos y Ferrer; pero este Sr. y Robredo 
por posteriores observaciones de ocultaciones de es- 
trellas dedujeron 84°42'44" y finalmente el primero 
se decidió por los 84°42'19" suponiendo el Meridiano 
de Cádiz á los 8°37'45" del de Paris, esto es, 76°4'34" 
de aquel, Ionjitud que últimamente adoptó la Coman- 
dancia General de Marina y es hoi la corriente. Así 
oscilaban los cálculos de ese entendido y concienzudo 
Oficial, que principió á fines del siglo pasado ponien^ 
do el Morro á los 76°2' producidos por los datos del 
inmortal C hurraca. Aun cuando los 84°42'19" del S. 
Ferrer fuese la Ionjitud cierta y normal, siempre ha- 
bría una equivocación en los 76°4'34" de Cádiz; por- 
que la diferencia de ambos Meridianos no es de 
8°37'45": ni 8°37'50" como el Sr. Bages: el Sr. Va- 



llejo la reduce á 8°37'25"; aunque yo prefiero eí tér- 
mino medio que la Dirección Hidrográfica señala en 
el Derrotero de 1849, 8°3;'37"; de suerte que los 
76°4'34" son realmente 76°4'42". El Sr. Poey ( Don 
Felipe) está por los 76° neto.? de la Carta publicada 
en 1832, presentada á S. M. por el Exmo. S. Ministro 
Conde de Salazar y la del Portulano antiguo. El Sr. 
Bao-es 76°1'30". En fin el Sr, Moreno, dio-no del ma 
yor crédito, señala últimamente para ose Castillo 
76°5'22"0. de Cádiz, mui parecida ala de los SS. 
Oltmanns, Humboldt y Galiano (76 c 5'30"). Pero los 
datos Oficiales de la materia aquí y en la corte siem- 
pre se refieren á los 76°4'34". Nosotros en la necesi- 
dad de elejir preferiríamos la de los SS. Oltmanns 
Humboldt, Galiano y Moreno, promediada levemente 
en 76°5'26" lonj. 23 9'25" de latit. Mas nuestro sis- 
tema escluye toda relación que no sea contraída al 
Meridiano del Morro (el Faro) como primero o , á 
cuyos lados oriental y occidental se contarán las lonji- 
tudes E. íi O. Pudiéramos también mencionar la lati- 
tud y Ionjitud de varios puntos de la Ciudad, donde se 
hicieron observaciones: sin las de Gamboa á princi- 
pios del siglo pasado, revisadas por Cassini (que pro- 
bablemente se referían al Morro); C húmica y D. José 
Salazar en 1795 practicaron ías suyas en la casa del 
General de Marina y Humboldt [1800] en la del Con- 
de O-reilly, poco distante de la otra. D. Antonio Ro- 
dríguez Pardo, Profesor de la Escuela Náutica de 
Regla, posteriormente hizo muchas y esmeradas ob- 
servaciones en el lugar de su instituto [Regia], Pero 
todo esto es inútil, una vez prefijada la latitud y Ionji- 
tud del Morro, porque cualquier sitio de la Ciudad ó 
de sus suburbios presentan sus graduaciones mas e- 
xactamente que los mejores instrumentos y observa- 
ciones: tirada y medida por Herrera [D. Desiderio] la 



— 10- 
base del Castillo*de Atares al Garitón del Morro [165 
Cordeles de á 24 varas Cubanas] que le sirvieron pa- 
ra para situar sus vecindades; remedido' el ámbito de 
la Habana y vertido en diferentes Planos, que com- 
prenden sus calles, plazas, fortalezas, Puerto &c, no 
hay cosa mas fácil que averiguar la latitud y lonjitud 
de la Casa del Gral. de Marina, del Conde ()-reilly, 
de la Plaza Vieja &c, con menor peligro de error que 
del primer modo, por medio del compás solo, abierto 
sobre uno de los mejores y mas grandes Planos y de un 
íijero cálculo comparativo con la posición del Morro. 
Así es como la Estatua Real de la Plaza de Armas 
[1460 varas Castellanas S. del Fanal del Castillo] a- 
parece en 23°8'47" latit., único punto que refiero por 
ser de donde parten y se cuentan todas Jas medidas y 
distancias itinerarias de los postes ó hitos. 

Ya que nos referimos á este luminar, parece 
bien y digno de ser descrito brevemente. El nuevo 
Faro del Morro se alza 158 pies sobre el nivel del mar 
en una torre cilindrica, que cuenta 78 sobre el muro 
del Castillo, con 5 de diámetro. Su Fanal, de primer 
orden de Fresnell, es de luz í;ja, alternada con gran- 
des resplandores por 36 lentes que tiene la parte jira- 
toria de su aparato, haciendo en 8 minutos su revolu- 
ción, y produciendo aquellos resplandores de medio 
en medio minuto, que duran 5 ó 6 segundos y alcan- 
zan á 40 millas, á cuya distancia los eclipses totales 
son de 24 ó 25 segundos, dejando de serlo a las 35 
millas: porque ya empieza á distinguirse la luz fija. 

Desde la Habana corre la costa redondeando al 
S. O. 7 millas marítimas á Marianao; luego 5 millas 
O. S. O. á la boca de Sta, Ana ó Báuta y 12 O. á la 
boca del Puerto del 

Mariei — Los SS. Ugarte, Isasvirivií, Ferrer y 
Martinez sitúan el Torreón en la Pta. E. á los 23°2'32" 



-11- 
lat. El Portulano se exedia al imposible de 23°5'38". 
La lonjitud segun aquellos Marinos es de 76 c 26'42" 
de Cádiz; pero cual sea la relativa del Morro por las 
decisiones de cada uno, lo ignoramos; si fuesen unifor- 
memente los 76 :) 4'34" darían 22'8"; pero la Geomorfia 
mas esmerada nos produce 22'24 v O. del Morro, que 
corresponden á 76°26'58" si fuesen 76°4'34" los de 
ese Castillo. ¡Qué diremos del Cuadro Estadístico co- 
locando al Pueblo del Mariel, que se halla N. S. con 
la referida boca, en 70°54'50" lonjitud?. . . . 

Del Mariel prosigue la costa al O. 12 y ¿ millas 
hasta el Puerto de 

Cabanas. — La Tabla inserta en la Obra del Sr. 
Humboldt [Ensayo político sobre la Isla de Cuba] 
presenta á Cabanas en 23°3' de lat, refiriéndose pro- 
bablemente é la boca del Puerto, lo mas N. — LosSS. 
Ugarte y Martínez contrayéndose al Torreón interior 
situado en la Punta de la Península ó Cayo Juan To- 
mas le colocan en 23°0'41". La lonjitud deducida por 
esos Profesores esl4'2" del anterior: la resultante geo- 
désica por los enlaces de los Corrales, Mariel, Rio- 
hondo, la Dominica, S. Miguel, Antón Pérez y Ca- 
banas, es algo menor, 13'50": obran ademas las líneas 
angulares tiradas de la Batería al Injenio la Herradu- 
ra, de este á la Loma Gobernadora, de esta á la refe- 
rida Fortaleza, de ella á la Loma Pelada &c. Puede 
sin embargo promediarse por la corta diferencia en 
13'56". Queda pues la Fortaleza dentro del Puerto de 
Cabanas á los 36'20" lonj. O. del Morro de la Haba- 
na [76°40'54"] y 23 o 0'41" latitud. 

De Cabanas va la costa inclinándose al O. -S, O. 
11 millas para la boca del Puerto impropiamente lla- 
mado 

Bahia-honda. — El Fuerte S. Fernando del Mor- 
rillo en la boca del Puerto de Bahía-honda [barloven- 



-12- 

to] se halla en los 22o59'43" lat. según los SS. Ugarte 
y Martínez. En lonjitud siguieron el cálculo del Señor 
Bauza, porque Ferrer habia puesto el Potrero de Ma- 
drazo 49'26" O. del Morro de la Habana, dice el Sr. 
Humboldt; pero según el Derrotero [ultima edición] 
esa diferencia es mayor, 50'46", en la lonjitud del pro- 
pio Ferrer. En mis trabajos anteriores apenas resulta- 
ban 46': posteriormente he conseguido reunir y com- 
binar datos mas recientes correctivos en gran parte 
del Mapa colosal de los SS. Lemaures, ya en Planos, 
ya csplicativos y al llegar á las costas y Cayos tuve el 
gusto de ir coincidiendo [con lijerísimas exepeiones] 
generalmente con las graduaciones y derrotas délos 
SS. Moreno y Herrera, que con tanta escrupulosidad 
y pericia desempeñaron su comisión. Así es que desde 
Bahia-honda, donde principiaron para el O, mis Obras 
precedentes esperimentan con justicia alguna altera- 
ción hoi; porque en estas materias principalmente de- 
be rejir la conciencia, cualquiera que sea la repugnan- 
cia del amor-propio, ¡el célebre Ferrer le dio al Morro 
de la Habana cinco lonjitudes diversas! La dife- 
rencia, pues, que me producen los resultados geomór- 
ficos entre el Morro de la Habana y el Fuerte de Ba- 
hia-honda es de 48'16" [76°52'50"]. Como este tramo 
está ya correjido, no es extraño qne las lonjitudes su- 
cesivas lleven siempre la diminución de lonjitud pro- 
ducida en él, teniéndose presente que aquellos dos O- 
ficiales comenzaron en Bahía-honda y que sus gradua- 
ciones lonjitu dinales se hicieron en el Derrotero rela- 
tivas á las señaladas por otros en dicho tramo. 

De Bahia-honda va la costa hacia la Punta Go- 
bernadora al N 63° O, *que dista 2 millas marítimas y 
J del Fuerte S. Fernando; de esta Punta al Rio Ma- 
nimaní S. 83° O. 3 y ¿ y luego al S. O. 8 y J por sus 
sinuosidades á la Punta y Rio del Medio ó de las Po- 



-13— 

zas, que demora al S. O. de Cayo Blanco 1 y \ milla. 

De esa Punta y Rio corre la costa al SíSO,S.O y 
N. formando la Ensenada de 1? Mulata en el espacio 
de tres millas casi y después al O. 5 millas y J á Pta. 
Alacranes: de aquí O. S. O. haciendo Ensenada, 7 á 
Pta. del Purgatorio, que está al S. S. O. no distante 
de la estremidad S. O. de Cayo Lebisa. 

De Punta del Purgatorio al propio rumbo sigue la 
costa, también formando conchas, 6 y £ millas á Pta. 
de Verracos, Sur de Cayo Arenas. 

De Punta Verracos á Pta. Lavandera E. O. hay 
9 millas de bojeo que cuenta la Ensenada de Asiento 
Viejo; 3 al S. y SO. al Embarcadero de S. Cayetano; 
1 al NO, y 5 al O. S. O. á la boca del Rio Pan de a- 
zúcar, que se halla al S. de la estremidad SO. del Ca- 
yo Inés de Soto, 5 y £ millas S. O. línea recta de lo 
raas N. de dicho Cayo. Del R. Pan de azúcar serpea 
la costa 13 millas al fondo de la Ensenada de Santa 
Lucía, 4 millas S, E. de lo mas N. 'de Cayo Jutías. 

De la Ensenada Sta. Lucía la costa sigue el mis- 
mo rumbo, arqueando insensiblemente algo mas para 
el-S. con muchas inflexiones que ocupan 11 y ^ millas 
hasta la Punta de Alonso Rojas, que los SS. Moreno 
y Herrera colocan en 22°37'45" lat., 59'13" lonj. O. 
del Fuerte de Bahía-honda. Mi resultado es de 1°0'10": 
esta corta diferencia es debida á los motivos ya indi- 
cados. Lonj.occid. del Morro de la Habana 1°48'26" 
[77°53'0" de Cádiz]. 

De la Pta. de Alonso Rojas tuerce la costa al S. 
3 millas al fondo de la Ensenada de Baja, 1. al N. á 
la Punta occidental y 4 al O. á Punta de Tabaco, que 
demora al N, E. mas de 3 millas de Cayo Diego. 

De Punta de Tabaco la costa baja ya al S. S. O. 
hasta la de Abalo, 27 millas por sus angulaciones, de- 
jando casi á medianía de este tramo al Cayo de Bue- 



-14— 
iiavista. La Punta de Abalo tiene 22°14' de lat. 16'56" 
lonj, O. de la de Alonso Rojas, conforme á los propios 
observadores. Pero la lonjitud debe ser 18'40"; por- 
que fijado Mantua y otras Haciendas con relación á la 
costa S. que correjimos, seria preciso de otro modo 
dar á la del N. mas inclinación al S. faltando entonces 
ó disminuyendo demasiado el espacio que media en- 
tre el litoral y aquellas: por consecuencia la lonjitud 
de Pta. de Abalo es2°7'6" O. del Morro [78°H'40"]. 

La Punta de Abalo con la de Plumajes forman 
la gran Ensenada de Guadiana; la inferior mas aden- 
tro es propiamente el Saco. De Punta de Abalo á la 
boca de dicho Saco [que no contamos] hay 15 millas 
por las conchas que dibuja, y de. la referida boca ala 
Punta de Plumajes, al O, 13 millas por igual razón. 
Esta Punta presenta su estrernidad occidental á los 
22°4'30" lat. 4'34" lonj . O. de la anterior [Moreno y 
Herrera]. La misma razón precedente todavía milita 
para dar solamente 4' lonj. á Punta de Plumajes de la 
de Abalo, 6 sean 2°11'6" O. del Morro [78°15'40"]. 

De esa Punta corre la costa casi al S. O. 12 mi- 
llas á la de Carabela Chica, que los propios Marinos 
sitúan en 21 o 58'40" latitud 10'12" lonjitud de la pre- 
cédemete Concord.— Lonjitud del Morro 2°21"18" 
(78 25'52 5/ ). 

De Punta Carabela Chica prosigue la costa al 
mismo rumbo á Punta de la Leña 8j J millas, dejan- 
do los Cayos de su nombre al N. mui próximos; luego 
5 millas formando arco al 8. y 4 y | mas al N. y 
N. N. O. á la Punta del Cajón; de aquí al S. S, O. 4 y 
i millas hasta el Cabo de S. Antonio fijado en 21°52' 
lat. 18'1" lonj. del precedente, quedan 2°38'9" O. del 
Morro de la Habana (78°42'43" de Cádiz). Aquí es 
preciso detenernos por las diverjencias de graduacio- 
nes entre los Observadores de mayor crédito: el Señor 



-lo- 

Humboldt coloca el Cabo de S. Antonio en 21°49'54" 
lat; los SS. Ugarte, Isasbiribil, Montes, Laborde, Mo- 
reno y Herrera en 21°52' según el Derrotero. La lati- 
tud deducida astronómicamente con buenos instru- 
mentos y por hombres de tan respetable saber, no es- 
tá sujeta á errores exesivos y vemos que aquí pasan 
de 2', En cuanto á la lonjitud hay mayor desacuerdo: 
el Sr. Barón dice que su cronómetro señaló 87°17'22" 
[de Paris] ó sean 78°39'45" del de Cádiz, poniendo 
el Cabo á los 2 o 34' 15" O. del Morro de la Habana. 
Cita al S. Espinosa que en las Memorias del Depósito 
Hidrográfico de Madrid habia lijado la lonjitud de 
78o 3i' 16"; aunque el S. del Rio encontró 78° 39' y 
el S. Bauza la misma de Humboldt. Según la Carta 
Geotopográfica de la Isla gravada en Barcelona (1835) 
son 78° 40' 22", adoptados por el S. la Sagra. El Cua- 
dro Estadístico 78° 39' 15"; 2 o 35' 58" O, del Morro y 
los SS. Ugarte, Isasbiribil, Montes, Laborde, Moreno 
y Herrera 78° 43' 43", según el Derrotero; pues para 
mí tengo que no todos concuerdan en esa lonjitud 
precisa. ¿Acaso los puntos de observación fueron dis- 
tingos? El Cabo de S. Antonio comprende todo 

el espacio desde Punta del Cajón, principio del fron- 
tón hasta Punta Perpetua, que es donde el S. Ugarte 
dice termina: la mas occidental de la Isla es la de Po- 
cilios, distante de la Perpetua casi 5 millas NO. \ N.: 
la Sorda queda al N. 9 o E. j 3 de millas de la anterior 
y antes que la de Pocilios está al SSE. 1, 2 la de los 
Cayuelos, ademas de Cabo Falso que la precede; de 
manera que tenemos en todo el Cabo de S. Antonio 
por su orden á la Punta del Cajón (la mas N); la Sor- 
da; la de Pocilios, (la mas occidental) la de Cayuelos, 
Cabo Falso y Punta Perpetua (la mas S.) con diferen- 
tes lonjitudes y latitudes. La sospecha parece funda- 
da, y como la lonjitud do los SS. Moreno y Herrera, es- 

TOMO I, 3 



— 1G- 
pecialmetite viene graduada y relacionada desde tía- 
hiahonda hasta contar esplícitamente y sin dejar du- 
da la Punta mas occidental del frontón, ratificamos la 
indicada posición, fijando la Punta Pocilios que es la 
mas occidental del Cabo S. Antonio y de la Isla, en 
21° 52' lat. 2 o 38' 9" O. del Morro de la Habana, ó 
sean 78° 42' 43" de Cádiz, suponiendo ese Castillo á 
los 76° 4' 34", resultando en suma una sola milla lon- 
jitudinal de menos, que la de aquellos SS. (78° 43' 
43") por las correcciones verificadas principalmente de 
la Habana á-Bahiahonda. 

Volvamos ahora á la Habana para completar las 
posiciones de la costa septentrional y su periferia, con- 
tando del Meridiano del Morro para el E. 

Desde este Castillo va la costa un poco arquean- 
do 8 millas, por sus inflexiones, á la Punta de Bacará- 
nao, que es la mas saliente al N. de toda la boreal; 
exeptuando á Cabo de Hicacos; 2 al E. á la de Tara- 
rá, prosiguiendo 10J con alguna lijera inclinación al 
2,° cuadrante hasta la boca de 

jaruco. — Los SS. Isasbiribil y Montes sitúan el 
Torreón de Jaruco á los 23° 8' 30" lat. y 75° 44' 15" 
lonj. O. de Cádiz. Ignoro la relativa del Morro que 
adoptaron; pero mis trabajos, basados también en ope- 
raciones geodésicas, producen 19' 34" E. del espresa- 
do Castillo; advirtiéndose que el principio de la boca 
del Rio tiene algo mas alta latitud que el Torreón. 
- De aquí continúa la costa al E. 23 millas á 

Punta de Guáraos. — Que los SS. Ferrer, Churruca 
y Rigada ponen á los 23° 9' 2&\ según el Derrotero, 
23° 9' 27" las citas de Humboldt. Pero la lonjitud es 
exesivamente occidental, 75° 25' 7", según el Derrote- 
ro; aunque las citas de Humboldt refiriéndose á Fer- 
rer solo dan 75° 23' 30!'. Este tramo es uno de los 
mas perfectamente arreglados por triangulaciones, y 



-n— 
combinaciones geodésicas y astronómicas, podiendo 
confiarse ó preferirse los 25' 40" de Jaruco á Punta de 
Guanos, hallándose esta á los 45' 14" E. del Morro 
(75° 19' 20") lat. 23° 9' 30" 

Desde Punta de Guanos va la costa redondeando 
al E ESE., SE., SSE. y S. 8 3 5 millas á Punta Saba- 
nilla para formarla Bahía de Matanzas. De Punta Sa- 
banilla jira al SSO. y SO. casi, siempre circulando 
hasta el Castillo S. Severiuo 2J millas: sigue al propio 
rumbo ^ á la boca del Rio Yumuri; al S \ á la del S. 
Juan, donde se comprenden el Muelle, la Vijía y Ciu- 
dad de Matanzas intrapuentes; al S. E. § millas á 
Playa de Judíos; al E. 1J á la Batería de Peñas-Al- 
tas; al ENE. 2¿ al Morrillo (boca del R. Canímar); 3| 
á Punta de Maya.= Tot. de millas desde Punta de 
Guanos 19f . — Este dibujo geométrico de la costa de 
Matanzas, donde se halla su Bahía y Ciudad es un bos- 
quejo del Plano que levanté para perfeccionar los an- 
teriores, y como todo el litoral fué proyectado trigo- 
nométricamente y relacionado con el interior por com- 
binaciones de la misma clase y de distintas observa- 
ciones celestes; prefiero los resultados siguientes: 

Finita de Sabanilla — Según Ferrer y Churruca 
23° 4' 30" lat; 6' 50" lonj. E. de Punta de Guanos. 
La mia6'20," 

castmo s.severino— 23° 2' 54" lat.; 2' 6" long. 
O. de Punta Sabanilla [Ferrer]: — 1' 50" mi Mapa: — 
promedio 1 ? 58." 

Matanzas.- — El fuerte de la Vijía le situá el S. 
Ferrer, no por resultado astronómico, en 23° 2' 28" 
lat.: 48 lonj. de aquel Castillo [75° 21' 11" de Cádiz]. 
El Padrón de Moreno, que contiene todas las posicio- 
nes hasta Nuevitas, y cuya copia debí ala amistad del 
instruido y cortes S. de Salomón, Comandante de una 
de las Goletas comisionadas, presenta el Muelle (la ca- 



-18— 
beza) á los 23° 2' 45" lat. astronómica; 75o 16' 30" de 
Cádiz. Véase ya aquí la remarcable diferencia de lon- 
jitud entre ambos Marinos, que todavía es mayor si se 
atiende á que el primero estima la del Morro en 76° 4' 
34" y el segundo en 76° 5' 22". Mis observaciones as- 
tronómicas me han dado para la Iglesia de Matanzas 
23° 2' 34" lat.; pero los resultados geomórficos, mas 
seguros, 23° 2' 25" diferencia mui insignificante aten- 
dible sin embargo por ser el punto céntrico prefijado 
para las 6 leguas provinciales de radio señaladas á su 
antigua Jurisdicción y de donde parten todas las rela- 
ciones del territorio perfectamente acordadas. Ya se 
sabe cuan cercanos se encuentran los tres parajes gra- 
duados, la Vijía, el Muelle y la Iglesia, cuyas cortas 
distancias se averiguan fácilmente en mi Plano de la 
ciudad: no vamos, pues, desacordes en la latitud. Res- 
pecto á la lonjitud 1' 5" O. del Castillo S. Severino, 
esto es, 48' 34" del Morro, resultado mui fidedigno 
por las razones esplicadas; de modo que contando al 
Morro en los 76° 4' 34", la Iglesia de Matanzas ubi- 
caria á los 75° 16' lonj. de Cádiz, casi idéntica ala de 
Moreno; pues que deducidos los 48" diferencia de los 
76° 5' 22" á los 76° 4' 34" del Morro, le resulta la ca- 
beza del Muelle á los 75° 15' 42" y como de aquí á 
la Iglesia hay media milla lonjitudinal, le quedaría la 
Iglesia á los 75° 16' 10". 

Punta de Maya. — Ferrer la sitúa trigonométrica- 
mente en 23° 4' 34" lat.; 4' 33" E. del Fuerte la Vi- 
jia [Matanzas.] Moreno astronómicamente 23° 4' 50" 
lat.; 5' 15" del Muelle. El Cuadro Estadistico de 1827, 
23° 4' lat, 75° 7' lonj. El resultado mió es de 23° 4' 
40" lat.; 6' E. de la Iglesia que coinciden con las de 
Moreno, á pocos segundos de diferencia: 54' 34" E. 
del Morro. [75° 10'] 

Desde Punta de Maya tuerce la costa al ESE. y 



luego al E. y NE. tbrmandu concha, 6£ millas á Pta. 
Brava del rio Camarioca. 

Punta Brava de Casnarioca. — Los SS. Moreno y 
Herrera colocan esta Punta en 23° 6' 15" lat,; 5' 45" 
lonj. E. de Punta de Maya, exactisimamente la mia; 
I o 0' 19" E. del Morro. (75° 4' 15") 

De Punta Brava continua la costa el último rum- 
bo 14 millas por sus sinuosidades á Punta Francés 
en el Cabo de Hicacos, la mas saliente al N. de toda 
la Isla. Aquí me encuentro dos documentos de un 
mismo orijen, algo contraproducentes: el uno impreso, 
que es el Derrotero, citando á los SS. Moreno y Her- 
rera, ofrece 23o 12' 15" lat.; 74° 51' lonj.:. el otro ma- 
nuscrito, que es el Padrón citado, copia fiel del oriji- 
nal de Moreno y debida á la franqueza de mi amigo el 
S. Comandante de la Clarita, presenta dicha Punta á 
los 23° 12' 40" lat.; 74° 52' 50" lonj.; aunque supo- 
niendo el Morro á los 76° 5' 22". El Cuadro Estadís- 
tico, 23° 12' 45" lat. Mas como la diferencia de esta 
sea insignificante y en cuanto á la lonjitud tengo liga- 
da la Península de Hicacos con el interior por repeti- 
das mensuras constituyendo su pié los tres Corrales de 
Camarioca, Siguapa y Guásimas, ademas de las visua- 
les tiradas por Dubroq sobre la base de la casa de D. 
Miguel Ruiz al Mangón de manipostería que hizo el 
Gobernador de Matanzas Marques déla Cañada Tir- 
ry para evitar las inundaciones de las Salinas de Pta. 
Hicacos, y retratando el gran Plano de la Bahía de 
Cárdenas, levantado de orden del E. S. Comandante 
General del Apostadero Laborde por las Goletas de 
guerra Lijera y Clarita, acomodado á todas las lati- 
tudes astronómicas circunvecinas, inclusa la de las 
Tetas de Camarioca; resulta indudablemente la Pta. 
Francés del Cabo Hicacos á los 13' lonj, de Pta Bra- 
va de Camarioca, I o 13' 19" E, del Morro de la Haba- 



-20— 
na [74° 51' 15" de Cádiz, suponiéndole en los 76° 4 7 
34"] y 23° 12' 40" de lat. 

De Pta. Francés va la costa 2 millas al SE. á Pta. 
de Molas; de aquí dobla al SO. 10J millas al Embar- 
cadero de la Siguapa, que poco mas al N. con el Va- 
radero hace el istmo de la Península, por donde pu- 
diera cortarse á poco costo con un canalizo que evita- 
se ese largo rodeo ¡cuántas ventajas traería á la na- 
vegación de cabotaje, al comercio, á la agricultura!.. . 

En el Embarcadero de la Siguapa se repite la 
contradicción de aquellos documentos: el Derrotero 
reza 23° T lat. 74° 58' 30" lonj : el Padrón 23° 6' 40" 
lat. 75° lonj. Se reproduce también aquí el fundamen- 
to de mi preferencia con mayor razón, porque el Em- 
barcadero [impropiamente nombrado de la Siguapa, 
no estando en su Corral sino en el de las Guásimas] se 
halla media legua casi NNO. del centro de esta ultima 
Hacienda, 5J millas lonj. E. O. de Punta Brava, esto 
es, I o 5' 49" E. del Morro [74° 58' 40"]. En latitud 
parece lo mas prudente el promedio 23° 6' 50". 

Del Embarcadero la Siguapa se inclina la costa 
al S. E. hasta Cárdenas 6 millas, cuya Iglesia por mis 
observaciones astronómicas aparece en 23° 2' 55" lat.; 
aunque preferible el resultado geomórfico de 23° 2' 40" 
lat.; 4' 30" lonjitud del precedente, ó sean I o 10' 19" 
E. del Morro (74° 54' 15") 

De Cárdenas corre la costa E. S. E. 3| millas 
al Júcaro [nombre impropio]; 1 mas al rumbo y 5J 
NNE. hasta Punta del Corojal, que puede decirse es 
Ja oriental 6 SSE. que con la occidental ó NNO. de 
Hicacos forma la gran Bahía ó Golfo de Cárdenas; 
aunque también corresponderia su principio á Pta. de 
Piedras, continuando de la anterior la costa 3^ millas 
E. N. E. á la ultima. De aquí para el E. cuenta dos 
millas á Pta. de la Aguada, donde se hállala boca de 



-21 — 
la Manuí. Coa ella empieza la Bahía de Santa Clara, 
bajando al S. 4| miilas y curvando al riaclmelo verda- 
dero Júcaro, lf mas al E. la boca del Canal de S. Ma- 
teo y 3 al N. E. la Pta. occidental del Rio la Palma, 
oriental déla Bahía Sta. Clara. Dicho rio hace Ense- 
nada en su ancha boca, terminando en la Punta del E. 
á las 3 millas de rodeo; luego desciende al S. E. y va 
alE. yN.E. 7 millas á 

Punta de la Teja. — S^gun Moreno y Herrera se 
encuentra á los 23° 4' 15" de lat-: 24' 5" lonjitud de 
Punta Hicacos, en que concordamos con la corta di- 
ferencia de unos 50" menos I o 36' 34" E. del Morro. 
[74° 28' 0"] 

De Punta de la Teja jira la costa mui desigual- 
mente ala de Umoa, 4 millas N. E.:1JS. at Embar- 
cadero Sta. Clara; 6 al E. á P. de las Cruces; 6 al 
S. al Embarcadero del Salto; 3¿ al de Sierra Morena 
S. E. 1 á la Punta N. E. y 4 *S. E. al Embarcade- 
ro del 

Rancho de veloz — Latitud 22° 55' 52"; lonjitud 
20' 10" de Punta de la Teja (Moreno y Herrera); pero 
los resultados trigonométricos no me producen mas de 
18' y \ relacionado el Rancho Veloz con las Hacien- 
das de Cañas, S. Francisco, Juaniilas, Sierra More- 
na &c. ya enlazadas anteriormente. En efecto veo que 
el Derrotero mismo donde se incluye el Embarcadero, 
citando á esos Oficiales, está el Cayo Bahía de Cádiz 
con 74°10'20"lonjit. de Cádiz, igual ala del Pa- 
drón, y como en esta advierte el S. Moreno la deduc- 
ción de 48" caso de reputarse el Morro en 76° 4' 34"; 
es probable que no se descontaron los 48" tampoco en 
la de Rancho Veloz, y ya tenemos casi mis 18 J' de Pta. 
de la Teja ó sean I o 55' 4" E. del Morro [74 3 9' 30"] 

Del Rancho sigue la costa al E. 20 millas por sus 
inflexiones para el Estero de Toribio que los SS. Mo- 



reno y Herrera colocan en~22° 56' 27" latitud; 17' 50" 
del H ancho; á los cuales agregados 33" por la razón 
que se espondrá en el siguiente párrafo, suman con 
los precedentes 2 C 12' 27" E. del Morro. [73° 51' 7"]. 

Del Estero de Toribio continúa la costa el rumbo, 
formando conchas y puntas que invierten 8 millas has- 
ta la Boca del Rio Sagua la Grande, situada por los 
referidos Oficiales en 22° 56' 38" lat; 6' 43" lonj. del 
Estero de Toribio; mas del precioso Plano Hidrográ- 
fico en grande escala del S. Lavallee se deducen sola- 
mente 6' 10", pareciendo equivocadamente en la Car- 
ta de aquellos la colocación del Estero Toribio, que 
debe ser el de Felipe, mas al O. Así queda la Boca del 
caudaloso Rio Sagua la Grande á los 2 o 18' 37" E. 
del Morro de la Habana. [73° 45' 57"] 

De aquí á la Punta oriental del Embarcadero Pla- 
ya Colorada, torciendo la costa al S. S. E. y luego al 
E„ hay de i*odeo 6J millas. Moreno y Herrera desig- 
nan esa Punta á los 22° 51' 33" lat.; 3' 20" lonjitud de 
la Boca del Rio Sagua. Del Plano del S. Lavallee se 
infieren solamante 2' 20"; la diferencia en tan corto 
trecho es considerable; pero respetables son ambos tra- 
bajos, y la prudencia dicta el promedio de 2' 50"; lue- 
go 2 o 21' 27" E. del Morro. [73° 43' 7"] 

De Punta Colorada va la costa al E 5 millas (in- 
clusos la Punta y Embarcadero del Uvero) al Estero 
de Cunucunú y 2| á su Punta. La boca se encuentra á 
los 22° 50' 40" lat. 7' 7" lonjitud de Punta Playa Co- 
lorada, según Moreno y Herrera: 4' 30", no mas, ofre- 
ce el Plano de Lavallee. Aquí se repite aquella discor- 
dancia en mayor grado; pero no hay duda que los dos 
Marinos se refieren, no á la Boca del Estero Cunucu- 
rui sino á la Punta de Cunucuníi, que está 3' lonj. E. 
de la Boca y lo comprueba el signo de observación pin- 
tado en su Carta sobre dicha Punta y la distancia de 



-23- 
ella á la Boca del Rio Sagua la Chica, que ellos mis- 
mos escriben en 12' 8" Ionj., la cual seria exedente al 
Estero Cunucunú. Entonces resultan conformes, su- 
puesto que el Plano de Lavallée da 3' lonjitud á la 
Punta desde el Estero: la diferencia de 23" es prome- 
diable, fijando en 7' 18" la lonjitud de Punta Colora- 
da á Punta Cunucunú, ó sea esta 2 o 28' 45" E. del 
Morro. [73° 35' 49".] 

De Punta Cunucunú desciende la costa al S. 2 
millas y al S. E. 1' al Estero de Cauuao, 4 al E. á 
Punta Trujillo, 3 S. E. al Embarcadero de S.Juan, 
2 al NE. y E. y \ al S. al de Jaquete, 1 al S. E. 1 al 
E,yl| al N. E. á Punta Higuereta y 1J al S. S. E. á 
la Boca del Rio Sagua la Chica, situada por Moreno 
y Herrera á los 22° 45' 3" lat. 12' 8" lonj. de Punta 
Cunucunú en su Carta. 2 o 40' 53" E del Morro. [73° 
23' 41"] 

De la Boca de Sagua la Chica se dirije la co§ta 
al E. \\ millas á Boca-ciega, 1 al S. á Punta Juan 
Francisco; 4 S. S. E. al Embarcadero del Medio, 6J 
S. E. á Punta Gorda, 4 S. á Tesico, 4 E. á Punta- 
Blanca que con Punta-Brava forma la Ensenada de 
6 millas de bojeo, donde se halla el 

Muelle de Justo o Caibarien. — El Derrotero, citan- 
do á Moreno y Herrera, coloca el Muelle en 22° 31' 
15" lat.; 9' 52" lonj. de la Boca de Sagua la Chica. En 
el Padrón referido son 22° 31 '30" lat. y 27" mas ai 
E. [deducidos los 48"]; de modo que promediándola 
corta diferencia, serán 22° 31' 22" lat.; 10' 5" lonj de 
Sagua la Chica, ó 2 o 50' 58" E. del Morro. [73° 
13' 36"]. 

De Punta Brava circula la costa al S. SSE. yE. 
hasta la Zanja del Rio Jagüey, haciendo Ensenada de 
10¿ millas de estension; luego 4 al E. 8 al S. SSE., 
SE. y E. al Embarcadero Guayabo y 19 E. al de los 

TOMO I. 4 



_24- 
Perros, que Moreno y Herrera sitúan en 22o 22' 53'' 
lat., 35' 45" lonj. de Caibarien, aunque disminuibles 
Jos 45" á 17" como promedio de otros datos 3 o 26' 15'' 
E. del Morro. (72° 38' 19"). 

Del Embarcadero de los Perros prosigue la costa 
al E. 5 millas á la Punta de S. Juan, de donde baja 
circulando y formando las conchas que constituyen la 
Laguna de Morón en 33 millas de bojeo hasta su 
Boca á los vientos del 3, ° y 2. ° cuadrantes. 

Soca de la L.agBinao Albaaíerade Morón — Los SS. 
Moreno y Herrera fijan la Punta Oriental de esta Boca 
á los 22° 16' 7" lat. 19' 28" lonj. del Embarcadero de 
los Perros, que me producen 3 o 45' 43" E. del Morro. 
(72° 18' 51") 

De la mencionada Boca corre la costa 11 millas 
ESE. y 5 SE, al Embarcadero de Sta Gertrudis, co- 
locado por los mismos Comisionados en 22° 9' 59" lat. 
13' 5" lonj. de la anterior; pero su Carta no da mas de 
9' donde aparece Sta. Gertrudis, ni tiene signo alguno 
de observación. La de Vives produce los lp' 5" y esto 
ha sido seguramente equivocación colocando el letrero 
antes de la Ensenada donde corresponde, como se vé 
en la segunda, y lo comprueba la lonjitud subsecuente 
entre ese Embarcadero y Punta Guaney, qne de otro 
modo resultaría mucho mayor de los 14' 38" que ellos 
designan. Queda pues el Embarcadero Santa Ger- 
trudis á los 13' 5". ó sean 3 o 58' 48" E. del Morro. 
(72° 5' 46".) 

De este Embarcadero se dirije la costa al S. E. 
algo inclinada al E. 21 millas por las curvaturas que 
dibuja hasta Punta Guaney, colocada en 22° 4' 13" 
lat.; 14' 38" lonj. de ese Embarcadero. 4 o 13' 26" E. 
del Morro. (71° 51' 8".) 

De esta Punta va la costa al SE. serpeando 13 
millas al Embarcadero del Jigüey, que se halla en 21° 



54' 32" lat.; 7 1 87" lonj, de Punta Guaney. (Moreno 
y Herrera)— 4 o 21' 3" E. del Morro (71° 43' 31") 

Del Embarcadero de Jigüey continúa formando 
su Bahía, que comprende 10 millas de bojeo, saliendo 
su Punta oriental al grupo de los Cayos de Cunucunú. 
La costa entonces dobla al E. 3J millas y mas 6 al 
SE., K. y N E" á Punta Brava, de donde baja al S. y 
S, E.5 y al E. 1 milla hasta la Guanaja, cuyo Muelle 
colocan Moreno y Herrera en 21° 47' 43" lat.; 14' 42" 
lonj. del Embarcadero del Jigüey, que hacen 4 o 35' 
45" E. del Morro, (71° 28' 49".) 

De la Guanaja continúa la costa sinuosamente 18 
millas al E. con alguna inclinación al S. hasta la Al- 
bufera del Sabinal, que viene á terminar en Punta de 
Arenas de la Península del Sabinal, circulando por es- 
pacio de 17 millas. 

Punta de Arenas, que otros llaman Punta de Juan 
Dañue, está á los 21° 48' 14" lat., según Moreno y 
Herrera; pero la lonj. es equívoca; porque el Derrotero 
que los cita dice 71° 8' (16' 80" del Muelle de la Gua- 
naja) y el Padrón 71° 6' 30", que deducidos los 48", 
hacen 71° 5' 42". Su Carta presenta los mismos 16' 
80" de la Guanaja; la de Vives 20', que se aproxima 
á los 18' 48", diferencia del Padrón. El hermoso y 
grande Mapa del S. Coronel D. José Jaime Valcourt, 
aunque algo anticuada la parte hidrográfica, es un do- 
cumento apreciabie; este produce poco menos que el 
de Vives; de manera que los 18' 48" son un término 
medio preferible, quedando Punta Arenas 4 o 54' 33" 
E. del Morro. (71° 10' 1") 

De Punta Arenas, o-ccidental del Sabinal tuerce 
la costa al ESE. y SE. hasta la de M aterrillo 16J 
millas. 

Pemta de Materaiiios. — Esta interesante Punta se 
halla en 21° 39' 40" latitud generalmente reconocida; 



-26- 
mas en su lonjitud hay notables diverjencias: el Derro- 
tero, refiriéndose á los SS. Moreno, Herrera y L gar- 
le, señala 70° 53' 17" de Cádiz: el Padrón (deduci- 
dos los 48") 70° 47' 42", que es la misma espresada 
en la Carta presentada por el E. S. Ministro de Mari- 
na Conde de Salazar, contrayéndose por Nota á los 
últimos trabajos remitidos por el E. S. Comandante 
General Laborde. Esto ha debido ser otra equivoca- 
ción; pues no solo el Derrotero publicado por la Di- 
rección Hidrográfica de Madrid, sino la Carta de la 
misma, ofrecen los 70° 53' 17", y no de otra manera 
podrian resultarlos 14' 43" lonjitud de la Punta Ma- 
ternillos á la de Arenas que dan las precedentes, sus 
Cartas, la de Vives &c, mientras que la del Padrón 
seria 18'. Sin embargo, también el S. Luyando asigna 
70° 46' 50", y en tales estremos parece discreción pro- 
mediar la diferencia de los 14' 43" y los 18', resultan- 
do la lonjitud entre ambas Puntas de 16' 21"; pues que 
las 16 \ marítimas primeras se entienden de bojeo y 
rumbo. Luego la Punta de Maternillos está 5 o 10' 54" 
E. del Morro de la Habana, que son 70° 53' 40" supo- 
niendo ese Castillo en 76° 4' 34?'. 

De la Punta de Maternillo se inclina la costa al 
SSE. parala boca del Puerto de Nuevitas 4 y \ millas, 
cuya Punta oriental colocan los SS. Moreno, Herrera 
y Barcaiztegui á los 21° 35' 45" lat.; 2* 30" lonj. de 
aquella.— Suma 5 o 13' 24" E. del Morro. [70° 51' 10",] 

De la boca del Puerto al ENE. 2J millas á Pta. 
de Muertos: 21° 36' 30" lat.; 2' 15" lonj. de aquel. 
5o 15' 39" E. del Morro. [70° 48' 55".] 

De Punta de los Muertos toma la costa el rumbo 
entre SSE. y SE. á la de Ganado 5J millas y SSK, 
algo inclinada al S. 7J á Nuevas Grandes, conforme al 
Gran Mapa del S. Valcourt y el de Vives. La Punta 
oriental se halla á los 21° 26' 50" lat., según los SS. 



Barcaiztegui y Rigada; pero la louj. 3' 32" de la ante- 
rior es sumamente reducida. Si Moreno y Herrera hu- 
biesen graduado también el litoral que sigue al E., 
tendríamos la relación de las lonjitudes contraidas á 
los puntos precedentes; mas no siendo asi, encontra- 
mos el primer tropiezo en esta, que estimamos impo- 
sible: seria preciso forzar la dirección de la costa mui 
al Sur y en la corta estension del Derrotero como se 
ve en la Carta del Conde Salazar. Los trabajos geo- 
désicos arreglados y graduados esmeradamente han 
producido los exelentes Mapas de Vaícourt y de Vives 
que dan 10' de lonjitud; preferencia que nos ponen á 
Nuevas Grandes 5 o 25' 39" E, del Morro. [70° 38' 
55".] 

Ahora el Gran Mapa de la Parte oriental, traba- 
jo esquisito de los SS. Roca, Letamendi y Rodriguez 
[si no estoy mal informado] que obra en la Comisión 
de Estadística, me proporciona por su escala colosal 
mas precisión en la cuenta de las sinuosidades de la 
costa. 

Ella corre desde Nuevas Grandes 8 millas al E. 
algo inclinada al S. á Punta Brava y 4 SSE. casi á 
la boca del Puerto de Manatí, cuya Punta O. ponen 
los SS. Barcaiztegui y Rigada en 21° 23' lat. 5' 30" 
lonj. del anterior. Imposible, repetimos; es muy poca 
lonjitud, ó los rumbos y latitud no son exactos: ya el 
Portulano daba 6' 15" [21° 23' 44" lat.]. el Gran Mapa 
supracitado y el de Vives ofrecen 10|' el segundo y 
poco menos el primero. Todo el respeto debido á esos 
observadores solo podrá inducirnos á un promedio 
adecuado al bojeo entre los 7' que resultan del Der- 
rotero y los. del Mapa de Vives, tomando 9' que hacen 
5 o 34' 39" E, del Morro, [70° 29' 55"] 

De Manatí va la costa 1 milla al NE., donde for- 
ma punta; 5J ESE. á Punta Morillos; 6J al rumbo 



r 28— 
con inclinación al S. á la Ensenada de Cobarrubiasv 
2 SSE. ala boca de Malagueta; 4Jal'E. y 1J S. á 
Puerto del Padre, que los mismos SS. sitúan en 21° 
15' 40" (Pta. O) y en lonjitud 15> 55" de Manatí. Aquí 
vamos todos algo mas acordes, no obstante que los 
documentos citados llegan á 17' y 18". Sálvase la di- 
ferencia con el promedio 17", que apenas difiere 25" 
déla del Portulano. 5 o 51' 40" del Morro. [70° 12' 54"] 

De Puerto del Padre córrela costa 13 J millas E. 
á Piedra de la Genovesa; 3 ESE. á Pta. de Mangle; 
11 SE. con alguna inclinación al S. á Punta-Brava y 
2 al S. á Punta de Yarey, boca de Jibara, La Punta 
oriental de este Puerto se halla en 21° 4' 15" lat.; 17' 
25"lonj. de Puerto del Padre, según Bareaiztegui y 
Rigada. Volvemos á discrepar considerablemente; 
aquellos Mapas dan 21' largos y del mismo Derrotero 
en su parte esplicativa s,e deducen 19' 30", que viene 
á ser un término medio, parecido á la del Portulano 
(19' 5" y 21° 6' 12" lat.) Luego 6 o 11' 10" E. del Morro 
(69° 53' 24 ? ') 

De Jibara al Puerto de Jarurú hay 4^ millas rum- 
bo al E. El S. Bareaiztegui coloca su Punta O. en 
21° 3' 39" lat. 4' 20" lonj. de Jibara. Aquí vamos acor- 
des; exeptuando una lijera diferencia por exeso en el 
Derrotero y el Portulano, que trae 5' 10" lo cual justi- 
fica el promedio de 4' 40", poniendo á Jururú á los 
6° 15' 50" E. del Morro. (69° 48' 44"). 

De aquí prosiguiendo al E. 1 milla está Bariay, si- 
tuada su punta oriental por el mismo Marino á los 
21° 4' 9" lat.; T lonj, del otro: 6 o 16' 50" E. del Morro. 
(69° 47' 44".) 

De este Puertecilío al de Bita al E. hay 2J mi- 
llas en bojeo. El S. Bareaiztegui sitúa su boca en 
2Í° 4' 15'' lat.; 2' 50" lonj. de Bariay: el Portulano 
1' 15" y 21° 6* lat. El Derrotero se estiende á 3 mi- 



-2 Op- 
ilas marítimas, que ni aun la Carta del Conde Sala- 
zar, modelada por él, las dá, ni podia ser entonces la 
lonjitud 2' 50". Los dos Mapas solo producen 1| mi- 
llas; pero se han promediado una y otra distancia con 
21 de bojeo, y 2' 30" lonj;, ó sean 6° 19' 20" E. del 
Morro [69° 45' 14".] 

De Bita sigue la costa al E. 6 millas á Puerto 
Naranjo, cuya punta oriental ponen los SS. Barcaiz- 
tegui y Rigada en 21° 5' 17" lat; 4' 35" lonj. de 
aquel Puertecillo. Es poco: los dos magníficos Mapas 
que nos guian, ofrecen 6' concordantes con el Derro- 
tero y promedio con el Portulano que dá 7' 10" lat. 
21° 5' 23" 6 o 25' 20" E. del Morro, (69° 39' 14") 

De Puerto Naranjo varia la costa al NE. 2J mi- 
llas y 2J al E. al de Sama. La posición de su boca es, 
según Barcaiztegui, 21° 5' 50" lat., 3' 55" lonj. del 
primero; 4' y 20" promediado de los dos ^lapas, Der- 
rotero y del Portulano 6 o 29' 30" E. del Morro [69° 
35' 4"]. 

De Sama vuelve la costa al N. E. 10J millas has- 
ta Punta Gorda; 2 al E. á la de Lucrecia y 5 SSE. á 
la de Muías. Los SS. Barcaiztegui y Churruca colocan 
esta Punta en 21° 4' 50" lat., 13' 15" lonj. de Sama, 
exactísimamente acordes todos=6° 42' 45" E. del 
Morro. (69° 31' 49") 

De dicha punía de Muías se inclina la costa al 
SSO, 13 millas hasta el Puerto de Bañes. La boca 
está en 20°¿52' 50»' lat. 4 1 50'' O de aquella Punta, Bar- 
caiztegui, Ácordes.=6° 37' 55" E. del Morro- 
De Bañes vuelve la costa al E. S. E. 8 millas á 
Punta la Vieja y 6.J al S. S. E. á Ñipe. La Punta 
oriental de este gran Puerto se halla en 20° 44' 40" 
latitud; 11' 10" lonjit. del anterior, Barcaiztegui; aun- 
que el Portulano Í0'30"=6° 49' 5" E. del Morro. 
De Ñipe á la boca de Cabonico y Libisa hay 6 



-30— 
millas en dirección S. E.; 20° 42' 11" lat. 5' 45" lonj. 
de aquel, según Barcaiztegui. Acordes; menos el Por- 
tulano que produce & 30" quizá por la corta diferen- 
cia 6 o 54' 50" E. del Morro. 

De Cabonico y Libisa corre la costa al N. E, 3 
millas y al E. 6 á Tánamo, situado por el propio ob- 
servador á los 20° 42' 41" lat. 11' 45" lonj. de Cabonico; 
9' 25" solamente presentan los Mapas 11' 30" el Por- 
tulano; promedio 10' 50" que adecúa mas al Derrotero 
=7° 5' 40" E. del Morro. 

De Tánamo va la costa al E. con alguna inclina- 
ción al S. 6J millas hasta el Rio Sagua, y 4 al E. á la 
boca Punta de Cebollas. Barcaiztegui la pone en 20° 
41' 52" lat.; 11' 45" de Tánamo. 9J' dan solamente los 
dos Mapas y aun el Derrotero, designando 10 millas 
marítimas de uno á otro Puerto E. O. produce 10' 40" 
como el Portulano de lonjitud y término medio 10' 30" 
= 7 o 16' 10" E. del Morro 

De Cebollas al Puerto de Cananoba hay 2| mi- 
llas, dirección al E., cuya boca sitúa el mismo en 20° 
41' 30" lat.; 4' 10" lonj. uno de otro. Igual exeso y con- 
traposición con el Derrotero, que señala 3 millas y el 
Portulano 4' netas ó 3' 10" lonj.: 2' 50" ambos Mapas, 
Promedio 3' 20" =7° 19' 30" E. del Morro. 

De Cananoba á Yaguaneque prosigue la costa 
al E. 2 millas de bojeo. Sitúala Barcaiztegui en 20° 41' 
25" lat. 1' 50" lonj.; el Portulano 1' 40" V 20° 42' lat. 
por ios dos Mapas 2' 10": promedio 2'= 7 o 21' 30" 
E. del Morro. 

De Yaguaneque continúa la costa al E. 7J millas 
á Punta de Cabanas/ de donde va haciendo curvas 
rumbo al S. E. 11 millas á Punta Guarico después de 
bajar á Moa 4^ al Embarcadero de Yamanigüey, y al 
S. E. 4] al Puerto de Juraguá [según la Carta de Vi- 
ves; Jaragua, según el Derrotero y Portulano]. Labo- 



ca se halla en 20° 32' 44" lat., 25' 50" lonj. de Yagaa- 
neque, conforme á los trabajos de Barcaiztegui. Mas 
la Carta del Conde Salazar no llega apenas á los 25': 
la lista de Puertos inserta en el Ensayo Político del 
S. Humboldt 19', el Portulano 26' 9" y la Carta de 
Vives 22', que viene á ser un justo medio, sumando 
por consecuencia 7 o 43' 30" E, del Morro. 

De Jaragua va la costa E. S, E. 2J millas á la 
boca de Taco, situada por Barcaiztegui á los 20° 31' 
17" lat. 3' 10" lonj. entre ambos, que contraproduce 
las 2^ millas marítimas del Derrotero: la que resulta 
no pasa de 2' 40" que es la misma del Portulano= 
7 o 46' 10" E. del Morro. 

De Taco curva la costa al ESJE y SE 3j millas 
hasta la Punta oriental de Cayaguaneque, colocada 
por el mismo en 20° 30' lat.; 3' 50" lonj. de Taco; 3' 
10" por la C. de Vives: promedio 3' 30"; pues las 3J 
millas marítimas linea recta, rumbo S. E., que dice el 
Derrotero, nunca producirían las 3' 50" lonj. (el Portu- 
lano 407° 49' 40" E. del Morro, 

De Cayaguaneque continua la costa al S. E. para 
el Puertecillo de Navas lf millas; cuya boca, según 
Barcaiztegui está á los 20° 29' 44" lat.; 1' lonj. del 
otro; 1' 15" por la C. de Vives, mas concordante con 
el Derrotero=r 35" según el Portulano 7 o 50' 55" 
E. del Morro. 

De Navas prosigue al S. E. 2£ á Punta Baez (y 
no Van, como dice el Derrotero. La Carta de Salazar 
escribe Vaez) y al S. casi 4J millas á Marabí, que el 
mismo Sr. sitúa en 20° 24' 11" lat.; 3' 35" lonj. de Na- 
vas; 2' 30" la C. de Vives; 2' 45" el Portulano porque 
no da al litoral tanta inclinación al E.: promedio 3' 
=7° 53' 55" E. del Morro. 

De este Puertecillo va la costa al E. á Punta 



— ÍJ2- 
tie Canas 3§ millas, por la protuberancia que antes 
hace al N.; 1J al S. S. O. al R. Toa; 1| SSE. á la 
Punta occidental de la Bahía ó Ensenada de Baracoa 
y por ella 3¿ al E. y N. E. á Punta de Majana. Ba- 
racoa, según Barcaiztegui está en 20° 20' 50" lat.;3' 
53' lonj. de Marabi; 3' 20" la C. de Vives 3' 45" el 
Portulano. Promedio *T 36" == 7 o 57' 31" E. del 
Morro, 

De la Punta Majana va la costa al S. E. 7 millas 
al Puerto de Mata, cuya boca pone el citado observa- 
dor en 20° 17' 10" lat., 7' 12" lonj. de Baracoa. Acor- 
des aunque el Portulano 7' 30" 8 o 4' 43" E. del 
Morro. 

De aquel Puertecillo corre la costa al E. con lije- 
ra inclinación al N. 2 millas al R. Yumurí, formando 
luego puntilla y al E. franco 5 millas hasta Punta del 
Fraile; 4| E. S, E. á Punta de los Azules, 1 S. O, al 
R. Maisí, y luego redondeando al S. E. para formar 
el frontón á la Punta mas oriental de la Isla en el Ca- 
bo Maisí 1 milla. 

Esta Punta del Cabo Maisí, según los SS. Bar- 
caiztegui, Ferrer y Churruca, se halla en 20° 13' 31" 
lat-, 15' 27" lonj. de Mata, 14' por la C. de Vives. Por 
el Derrotero, se infiere casi esta misma; sin embargo 
de respetar al trino acuerdo no le considero precisa- 
mente relativo al Puertecillo de Mata; exeptuando aca- 
so á Barcaiztegui, y lo confirma la Lista de Humboldt, 
con 12' 35" lonjitud entre ambos puntos. La del Ca- 
bo se procuraba relacionar con Puerto Rico. No debo 
pues, pasar de los 14'; los cuales agregados á la ante- 
rior lonjitud, ofrecerán el Cabo Maisí á los 8° 18' 43" 
lonjitud E. del Morro de la Habana, 6 sean 67° 45' 
51" O, de Cádiz, si se conceptúa ese Castillo en 76° 4' 
34"— El S. la Sagra trae 67° 51' 8".— Los referidos 
$S. Barcaiztegui, Ferrer y Churruca 67° 50' 33". — 



-33- 
El Cuadro Estadístico 67" 46' 45"; la mas parecida ¡i 
mi resultado. 

El S. Bauza pone la Punta de Maisi á los 67° 
48' 53" O. de Cádiz, suponiendo al Morro de Puerto 
Rico en 59° 50' 54" como D. José Sánchez Cerquero. 
Pero Humboldt asegura que tres observaciones de la 
ocultación de Aldebaran (21 de octubre de 1793) ha- 
bían dado al S. Oltmanus 59° 58' 18" y el conjunto 
de observaciones de ocultaciones de distancias y de 
traslación de tiempo 59° 56' 5" para el Morro de Pto. 
Rico. El mismo Humboldt dice en otra parte que con- 
forme á los cálculos de la ocultación de esa estrella 
hechos en 1816 por el S. Sánchez Cerquero, resultaba 
para el espresado Castillo 59° 49' 50"; según Ferrer 
59° 50' 28": Bauza 59° 50' 54"; Zach '59° 53' 38". 
Esto demuestra que para la lonj. de Cabo Maisí se 
atendió á la del Morro de Puerto Rico, mientras que 
yo la deduzco con relación á la de la Habana por 
combinaciones y resultados geomórficos, cualquiera 
que sea la posición de Puerto Rico; me sirve también 
de comprobación recíproca para los 67° 45' 51" de 
Maisí y los 59° 49' 50" del Morro de Puerto Rico O. 
de Cádiz. 

En el Cabo S. Antonio la Pta. mas saliente al 
O. lleva el nombre de Pocilios; es bien que la parte 
mas saliente al E. de la Isla tenga el suyo; pues que 
todo el frontón hasta Punta de los Azules merece la 
denominación de Cabo que hace tiempo usé y han 
adoptado algunos. Yo no vacilaría en llamar á esa ex- 
tremidad mas oriental de la Isla Punta ¿de Co- 
lon?.... 

Para completar la periferia de la Isla, su esten- 
sion, figura &c, pasaremos á la costa Sur. Asi como 
principiamos en la septentrional por la Habana; así la 
meridional por Batabanó, siendo la razón la proximi- 



-34— 
«Jad al primer meridiano del Morro y la exactitud y 
perfección de su localidad y distancia á la capital ave- 
riguada ya por rail operaciones, geodésicas combina- 
das con otras astronómicas, que corrijen el defecto 
grave de coloear á Majana N. S. con Cabanas, resul- 
tando el Surjidero muí al O. y por consecuencia otras 
lonjitudes de este litoral; defecto en que también in- 
currió hasta la moderna Carta de la Dirección Hidro- 
gráfica, mal relacionada su costa Sur con la del N. 
arreglada á los trabajos practicados en las Goletas Li- 
jera y Habanera. 

Prescindiendo de antecedentes inútiles, los SS. 
Moreno y Rios fueron los que fijaron acertadamente 
la latitud de la fortaleza orilla de la playa de Batabanó 
en 22° 41' 30", rara coincidencia y comprobación de 
su exactitud, cuando yo, sin saberlo, habia indicado 
la misma en mi Carta Geotopográfica del Departa- 
mento Occidental. Pero la lonjitud designada por el 
S. Rios, á ejemplo de otros, es errónea, 76° 11' 20" 
O. de Cádiz, 6' 46" O. del meridiano del Morro. Ya 
el Cuadro Estadístico de 1827 fundado en esquisitos 
documentos habia dado el primer paso, designando 
para elJPueblo, que está casi N. S. (algo inclinado al 
JE.) con la Playa, 75° 59' 36", ó 4' 58" E, del Morro, 
lonjitud adoptada por el S. Noda que indebidamente 
varió el Cuadro estadístico de 1846, retrogradando al 
defecto antiguo, aunque no en su estremo; pues colo- 
ca al Pueblo en 76° 4' 11", 23" E. del Morro. Yo te- 
nia ligados con la Habana los Corrales Jiaraco, Saba- 
nilla, Guanabo-alto, Bajurayabo &c. pudiendo enla- 
zar también el gran Hato de Rio Bayamo, los de Bata- 
banó, Mayabeque y Corrales intermedios délos Planos 
de los SS. Hermoso y Fernandez Sotolongo. Vino, pues, 
el resultado á darme la lonjitud de 75° 59' 40" parala 
Playa ó fuerte de Batabanó. justificada con el ramal del 



-35 — 
ferro-carril, cuyo perfil en escala mayor del S. Clarke 
é informe de! Injeniero Kruger, tuve á la vista; el cual 
arrancando en S. Felipe, Corral de Quibican á Bata- 
banó, no podía de otro modo llevar el rumbo que pre- 
senta, y finalmente remedidos estos territorios por 
el S. Caries desde la Habana hasta la playa, gradua- 
dos y arreglados por mi Hoja grande, se confirma 
aquella lonjitud, 4' 54" E. del Morro de la Habana. 
De esta manera solamente, ligadas las Haciendas li- 
torales de Batabanó, Guanabo, Jaiguan, Cajío, Siba- 
nacan, Guaibacoa, Guanímary Majana, viene á que- 
dar la Ensenada de este nombre S. N. con el Mariel, 
eomo debe ser. 

En la estremidad del Muelle del ferro-carril se 
ha colocado una Linterna ó Farola, elevada 34 pies 
sobre el nivel del mar, que dá una tanjente de 3| mi- 
llas. 

De Batabanó se dirije la costa al O. S. O. 3 mi- 
llas formando la Punta Bujamey; luego 8 al O. á la 
de Cajío; 1 como al N. O. á la boca; 1J O. N. O. á 
Vacía- botijas; 2 á la Jaiba y otras 2 al SSO. á Punta 
Cayamas. El Derrotero (1) designa 13 millas de Ba- 
tabanó á Punta de las Cayamas; pero no debe olvi- 
darse que yo voy contando por las sinuosidades de la 
costa sobre Mapas de grande escala, y el Derrotero 
en línea recta; sin embargo de que la Carta de la Di- 
rección produce en este sentido 14 millas. Mis dis- 
tancias en el litoral están garantizadas por sus rela- 
ciones con las Haciendas, cuyas posiciones están fija- 
das trigonométricamente; 5| O. algo inclinada al N. á 
Guanímar; 4 idem al fondo de la Ensenada de Maja- 
na; 3 al S. á Punta Corojal; 5J SSO. á Punta Salinas; 



(1) Cuando hablo del Derrotero simplemente, me refiero á la edición 
de J820; pues la última de 1849 ha variado hastante en las distancias &c. 
de. algunos parages, comprobando en cierto modo mis cómputos. 



—se- 
lO, 8 millas línea recta pone el Derrotero de Punta 
Cayamas á la de Salinas y la Carta de la Dirección 1& 
11 al S. O. á Sabanalamar, 13 millas trae el Derrote- 
ro de Punta Salinas á Sabanalamar; la Carta de la 
Dirección apenas 9 rectamente; 1J al S. á Punta Co- 
megatos; 9 arqueando al OSO. á Bacunagua; 7¿ casi 
al S. (con inclinación al O.) á Punta Carraguao ó Me- 
va-Casa, formando ensenada como dice el Derrote- 
ro, cuya figura y rumbo solamente la Carta de la Di- 
rección los altera; 3 ONO. al fondo de la Ensenada 
de Dayaniguas; 2 SO, á la beca del R. S. Diego; 1 
al O., y 6 al SSO. á Punta del Gato; 2 al SO, á Estero 
Lebisa; 2 al SO. al Estero de Gaspar y 3 idem á 
Punta de la Fizga.- — Las Cartas de la Dirección, del 
Conde Salazar, el Derrotero [hablo de la edición de 
1820; pues luego he visto mejorada la de 1849 &c] 
son inexactos y contradictorios en esta costa: rum- 
bos, distancias y nombres se ven equivocados: la 
Punta de Mediacasa no es distinta de la de Carraguao;: 
así se llama también, porque á poco mas de una mi- 
lla al ONO., y no al O. J SO. se encuentra el Estero 
de Carraguao ó Mamposton, en que confluyen el R, 
de los Palacios y el brazo de la Palma, que pasa pol- 
la Hacienda Carraguao en el Hato Dayaniguas. De 
aquella Punta á la de la Fizga pone el Derrotero la 
distancia de lOJ millas y la Carta de la Dirección, 16: 
la Punta del Gato no está al E. del Estero del Con- 
vento, sino viceversa: el R. S. Cristóbal no es dife- 
rente del Estero Sabanalamar, sino que desagua en 
él &c. &c. 

Punta de la Fizga mereció la observacioa astro- 
nómica del S. Moreno, quien dedujo su lat. de 22° 9 y 
20"; 6& lonj. de Batabanó, que casi concuerda con mi 
resultado. Ésto es I o 3' 56" O. del Morro. (77 a 8' 30") 

De Punta de la Fizga va la costa al ONO. 4J 



-37- 

jiiillas hasta Punta de la Coloma; 2 al iNNO. y 'Z% al 
NO. y O. al rio de su nombre; 5 al OSO., al del Piñal; 
1 al (X al del Guama; 10 O. al de Galafre y 2 al O. á 
Arroyo-Puercos; 5¡| al S. al Rio Cuyaguateje, y 7 mas 
por fuera de la Laguna ó Albufera de Cortés, á la Pun- 
ta de Piedras; 5 al SO., y 6 al S, á Punta de la Yana 
en* Cabo Francés. 

La Punta de la Yana ó de Mangle [y no de la 
Llana] según Rios ó del Rio y Barris está en 21° 51' 
52"lat.; 24' 28" lonj. de Punta de la Fizga, la misma de 
ía Carta de la Dirección, que es demasiado reducida, 
como se evidencia del largo curso que refiere el párrafo 
anterior. La Carta del Conde Salazar, esmerada por 
la costa Sur en sus distancias, trae 36', y aun tomando 
el promedio entre ella, la de Vives y otras resultan 33' 
preferible lonjitud á la primera, que no fué calculada 
por un mismo observador. =1° 33' 6" O. del Morro. 
[77° 37' 40"]. 

De Punta la Yana tuerce la costa al SO, O. y 
OSO. serpeando hasta Cabo Corrientes 35 millas. Los 
SS. Rios y Ugarte sitúan este Cabo en 21° 42' 42" 
lat.; 29' 15" lonjitud de la Punta indicada, en que 
todos admirablemente concuerdan 2 o 3' 31" O. del 
Morro. 

De aquí arranca la costa sinuosamente al N. con 
alguna inclinación al E, 9 millas; 4 al E i\E; 2 al JY. y 
NO; 12 al O. y 10 arqueando al OSO. hasta Punta del 
Holandés, que el S. Ugarte fija en 21° 46' 33" lat.; 17' 
47" lonj. de Cabo Corrientes, á que debe agregarse 1' 
mas para identificarse con los Mapas mayores de ía 
Comisión, en promedio, y parece mas concertante á su 
largo tramo; 2 o 22'38' ? del Morro. (79° 27' 12") 

De Punta del Holandés va la costa al O. con al- 
guna inclinación al N., 6 millas á Punta de Piedras, y 
5 al O. á Punta Perpetua, que el S. Ugarte sitúa en 



gg 

21° 48' 7" lat.; 11' 17" lonj. de la precedente. =2° 33* 
55" O. del Morro. 

De Punta Perpetua va la costa al ONO. 2 millas 
á Cabo Falso, lf ÑO. á Pnnta de los Cayuelos y 1J 
á la de los Pocilios que, es la mas saliente al O. deí 
Cabo S. Antonio y de toda la Isla; cuya latitud y lon- 

jitud tenemos ya prefijadas [21° 52' 2 o 38' 9" O. 

del Morro de la Habana] por la costa del N., coinci- 
diendo por la del S., como debe á muy pocos segun- 
dos de diferencia en el cómputo precedente, que se- 
rian nulos y exactísima la correspondencia en ambas- 
si su importe [aunque tan mínimo], figurase situando 
al Batabanó aun mas al E. esos pocos segundos; lo 
cual corrobora el error de los datos que le marcan tan 
al O. 

Volviendo al Batabanó para seguir al E. se dirijo 
la costa á ese rumbo con alguna lijera inclinación al 
S. 9 millas y J al Rio Mayabeque; 1 SO. ala Punta 
de su nombre. De aquí principia sinuosamente á for- 
mar la gran Ensenada de la Broa, arqueando 25 mi- 
llas á la boca del R. Hatiguanico, en su fondo y prosi- 
gue 21 la curvatura volviendo luego al O. hasta la Pta. 
Gorda de Mangle en el Cabo Matahambre, que en 
línea recta dista de la de Mayabeque 15J millas S. 
4 a E. 

La Punta Gorda se halla á los 22° 23' 37" lat; 
10' 56" lonj. de Batabanó, según los SS. Moreno y del 
Rio. El S. Humboldt dice que conforme á la gradua- 
ción orijinal de D. José del Rio, esta Punta se en- 
cuentra á los 22° 21' 34" lat, y el mismo S. Barón 
asienta que está 6' 56' E. del Batabanó. Esto debe 
ser una equivocación: la lonj. no baja de 11' como 
se acredita con solo reflexionar que hay sobre 10 mi- 
llas marítimas de Batabanó á la Punta de Mayabe- 
que, cuyos dos Hatos están relacionados, y que como 



-30— 
csplica el Derrotero esa Punta demora al N. 4 a O. 15 J 
millas de la Gorda para aumentar aun mas la lonj., 
entre esta y Batabanó. La latitud es aquella 22° 23' 
37", confirmada también por el resultado de la dis- 
tancia y rumbo de una á otra Punta y de los de Ma- 
yabeque á Batabanó con la lat. de la fortaleza. Su 
lonj. 15' 54" E. del Morro de la Habana. [75° 48' 40" 
de Cádiz] 

De la Punta Gorda tuerce la costa al SE. E. S. 
ESE. y S. 28 millas [contando la ensenada de Mata- 
hambre] á la Punta de D Cristóbal. Como ella apenas 
dista 2' NNE. del Cayo de este nombre, situado astro- 
nómicamente, conviene saber sn posición justificativa 
de la correspondiente á esa Punta. 

El Cayo de D. Cristóbal está indicado por el S. 
Moreno en los 22° 10' 20" lat. 18' 24" lonj. de Punta 
Gorda. Siendo demasiado altas por aquí las latitudes 
del S. Espinosa, solo indicaré la del S. Hnmboldt 
22 c 10' 0". quien designa la misma lonj., menos 24" 
que promediada tan mínima diferencia, hace 18' 12" 
o 34' 6" E. del Morro. [75° 30' 28". de Cádiz] mas 
como la Punta de D. Cristóbal demora NNE. 2 millas 
del Cayo, su lonjitud será 35' E. del espresado Cas- 
tillo. 

De la Punta de D. Cristóbal corre la costa 4' O. 
S. O., 27 al E, EN ti. y S, formando la Ensenada de 
Cazones: desde aquí hasta la Punta del Padre al E. 
difícilmente pueden computarse 21 millas por la des- 
igualdad del litoral anegadizo. Esta Punta se relacio- 
na con Cayo de Piedras, que demora 7 millas al SE. 
ó sean casi 6, 8. 

Los SS. Moreno y del Rio sitúan este Cayo en 
21° 57' 36" lat.; 46' lonj. del de D. Cristóbal. El S. 
Hnmboldt 43' 48"; el S. Espinosa 43' 35". Promedio 
44' 16" comprobado por su relación con la Ensenada 

TOMO I. 6 



4 



-40- 
de Cochinos, enlazada hacia su fondo con el gi*an>- 
de Hato de la Hauábana, Corrales Salchicha, Fran- 
cisco López, Hatos de Jabacó, Macurijes &c=Snma 
de lonj, de C. Piedras al E. del Morro lo 18' 22" (74° 
46' 12" de Cádiz); por consecuencia la Punta del Pa- 
dre, I o 13' 20". 

De esta Punta arranca la costa al N. principian- 
do la Ensenada de Cochinos hasta su fondo á las 15 
millas donde arquea al E. 3^ y luego vuelve al S. con 
alguna inclinación al E. 10¿ millas á Punta del Rosa- 
rio, término oriental de la Ensenada 3| á la de ¿Pie- 
dras? y redondeando hacia el E. 5| á la del Toro, de 
donde jira al E, serpeando hasta Punta de la Vijía ó 
Sabanilla en el Puerto de Jagua, 26 millas. 

El S. Ríos coloca la Punta de la Vijía en 22° í 
16" lat.; 32' 50" lonj. de C. Piedras; 29 la Carta de 
Vives; aunque es verdad que presenta al Cayo mui 
distante SE. de Punta del Padre; porque si estuviese 
en su lugar seria casi la propia lonj., concordante con 
el resultado del Derrotero, y de ninguna manera los 
42' 50" que refiere Hnmboldt. La Punta barlovento del 
Puerto de Jagua se llama de los Colorados á 1 milla 
larga de la otra, donde se ha establecido el Faro de 
Villanuevfl, cuvo aparato es catadióptrico de tercer or- 
den de Fresnell, con luz fija variada por destellos, la 
cual se alza 88^ pies sobre el nivel del mar, correspon- 
diendo una tanjente de 12 millas. De aquí continuan- 
do al naciente se encuentra el Rio Arimao á 3 millas, 
esto es, I o 51' 12" E. del Morro. 12J S. E. á Guaji- 
mico; 2£ al S. á su Punta; 1 á la de S. Juan y 1J al 
Rio. 

La boca del R. S. Juan (Punta del N.) se halla 
en 21° 48' 18" lat. observada por los SS. del Rio y 
Hnmboldt: en lonj. de la Punta Sabanilla, occident-l 
del Puerto de Jagua, del Rio se estiende á 14" 55 '; 



-4í- 
Humboldt 13' 33"; la Carta de Vives 14' 0" tér- 
mino medio preferido los 14' =2° 5' 12" E. del 
Morro. 

Del R. S. Jnan corre la costa ai ES 15. con algu- 
na variación al Surjidero de Gnaurabo 18 millas. Eí 
S. del Rio, según sus Notas manuscritas [dice Hum- 
boldt] pone la boca [Punta 8.] del R. Gaurabo á la 
latitud de 21° 42' 24" lonj, 73° 49' 45" de Cádiz; mas 
¿cómo puede ser esta última cuando el mismo Gefe 
Marino coloca el Fuerte de S. Pedro [Casilda], que 
se halla mas al E. en 73° 51' 30" según el Derrote- 
ro? Preciso es avanzar á Casilda y Trinidad para 

descubrir las posiciones de estos puntos. 

De Guaurabo dobla la cosía al S. algo inclinada 
al E. 3J millas á la Punta María Aguilar y 3 ESE al 
Fuerte 8. Pedro, en Casilda, que el S. del Rio sitúa 
en*21o 38' 15" lat. 73° 51' 30" lonj. de Cádiz, 31' 40" 
E. de Jagua. El S. Lavallée en su Plano, publicado 
por el 8. Rodríguez, rectificando y aumentando la 
Carta levantada en 1803 por el Sv del Rio, dice que el 
Puerto de Casilda tiene su entrada bajo los 21° 38' 
39" lat. y 73° 45' 45" lonj. O. de Cádiz y la boca 21° 
42' 20" lat, 73° 43' 42". Si esta es la del Negrillo 
[Lavallée] que del Rio titula Quebrado de Boca Gran- 
de, entonces corresponderían los 73° 49' 45" de Guau- 
rabo, y no serian 73° 51' 30" los del Fuerte S. Pedro. 
Sin embargo consultemos también la posición de Tri- 
nidad. El S- Humboldt hizo observaciones gran parte 
de la noche cerca déla Iglesia 'Mayor de esta Ciudad 
y por la Espiga de la Vírjen del Centauro y de la Cruz 
del Sur halló 2L° 48' 20" lat.. Su lonj. cronométrica 
82o 21' 7" [de París] que hacen 73° 43' 42" de Cá- 
diz. "Supe, dice el sabio Barón, al volver de Méjico, 
que esta lonj. era casi la misma del Capitán de Fraga- 
ta D. José del Rio, que habia vivido mucho tiempo en 



-42- 
aquel paraje <fcc." Antes manifiesta, [refiriéndose á las 
Memorias del Depósito] que el Mapa especial del S, del 
Rio, señalaba 73° 46' ¡20". Hé aquí probada la equi- 
vocación del Derrotero, atribuyendo á este hábil Ofi- 
cial la lonj. 78° 51' 80" para el Fuerte S. Pedro en 
Casilda; puesto que Trinidad, según su Carta y otras, 
está N. ÍS. con 'S. Pedro. El Cuadro Estadístico pone 
á Trinidad en 73° 46^30". Respecto á su lat. 21° 42' 
30", tomada probablemente de la de aquel Marino 
[21° 42' 40"], cuyos trabajos han sido por aquí des- 
graciadamente terjiversados, no siendo tampoco creí- 
ble tanta diferencia en latitud, comparada con la del 
célebre Humboldt, la de Puysegur [21° 47' 15"] y la 
deOltmanns [21° 46' 35"] señalada por cuatro estre- 
llas de la Grande Osa observadas por Gamboa. Aho- 
ra bien: Casilda demora al S. de Trinidad 8' 30', se- 
gún Hnmboldt; pero esto se entiende del Pueblo, no 
del. Fuerte, que exede en distancia: mas claro; el Pue- 
blo marítimo de Casilda, conforme al Mapa del S. La- 
vallée, se encuentra 3-' S. 4 a SO' de la Iglesia Mayor 
de Trinidad, y el Fuerte 4' 27" S. con una lijera incli- 
nación al E. de la misma; idénticos rumbo y distancia 
de los que presenta la Carta de del Rio. De todo esto 
deduzco, 1. ° que la Iglesia Mayor de Trinidad se ha- 
lla en 21° 4', 1 15" latitud de Puysegur, promedio entre 
las de Hnmboldt y Gamboa: lonj. 2 o 24' 24" E. del 
Morro, ó 83' 12" de Jagua, que me producen 73° 40' 
10" de Cádiz; suponiendo aquel Castillo á los 76° 4' 
34"; teniéndose presente, que todos esos Mapas y Au- 
tores ponían á Batabanó mui al O. de la Habana, equi- 
vocadamente y que por consecuencia habian de resul- 
tar las demás lonjitudes mui occidentales.-* 2.° El Pue- 
blo marítimo de Casilda 21° 44' 20" lat.; (73° 40' 50" 
lonj.)-3.o El Fuerte S. Pedro 21° 42' 48" lat.; 73° 40' 
- — 4.° Guaurabo, estando casi 4 millas como dice Htím- 



-43- 
boldt, de Trinidad, rumbo, no al O. trancó, sino algo 
OSO .• queda á los 21° 46' lat,; 73° 44'. 

Como Casilda es verdaderamente un Saco, si nó 
Bahía con honores de Puerto, lo mismo que el Masío, 
no entra en nuestro propósito actual recorrer su costa 
interior sino proseguir la que continúa al E, 3J millas 
al referido Masío; 4 que comprende la ensenada dé 
Caballones; 7J la de Jobabo, cuya Pta. demora SSE. 2 
millas del .Masío: de aqui3J i' :SE. á la Pta. del .Manatí 
ó Agabama 1J al N.; 2J E. á Pta. de las Brujas; 1 al N. 
formando la ensenada de S. Pedro (con alguna lijera 
inclinación al E.) y otra al E., conforme al Plano del 
S. Lavallée: 1 al ESE. S. E. y SSE y 1 al ESE. á la 
boca del R. Iguanojo, que noto en la Carta del S. del 
Rio únicamente con signo de observación astronómica, 
21° 35' 30" lat. 12' 20" E. de la Punta entrada de 
Casilda ó Fuerte S. Pedro; 3 millas lat. mas S. de la 
de este; en todo lo cual conviene exactamente la Car- 
ta de Vives; pero debe tenerse presente que el S. del 
Rio. daba una latitud mui baja al último y su relativa 
á Trinidad; de manera qne habiéndose correjido la del 
Fuerte S. Pedro (21° 42' 48"), no puede ser menos 
de 21° 39' la de la boca del R. Iguanojo, y los 12' 
20" entre ambos=2° 36' 54" lonj. E. del Morro. 

Del Iguanojo corre la costa § millas al E.; 1 ar- 
queando al N. y N. K.; 2 E. algo inclinada al S. al 
Tayabacoa; 4 al mismo rumbo y § al SSE. á la Punta 
del Caney, que al E. tiene el Estero de su nombre ó 
Coleto y al S. á Cayo Blanco de Sasa; l al E. for- 
mando la Punta Gorda de afuera y metiéndose algo 
para hacer Ensenada, jira por espacio de 2| millas á 
la Punta Ladrillo ó de Sasa, y luego J milla alE. á 
la boca del Rio Sasa [y no Zarza]. De este punto § 
milla ESE. y formando las dos conchas con Punta 
del Tolete y la del Manatí 10J millas ESE.; al pro- 



p'ío rumbo 6 á Punta Pasabanao, donde tambitm ad- 
vierto signo de observación astronómica en la Carta 
del S, del Rio, 21° 27' 50" lat.; 26' lonj. de Iguanojo, 
concordante con la Carta de Vives=3° 2' 54" E. del 
Morro 

De Punta Pnsabanao sigue la costa 6£ millas ai 
E. haciendo concha al R. Jatibonico, y 13 al Estero 
de Palo-Alto con io propia dirección. Este punto se 
halla en 21° 29' 24" lat., según del Rio 19' lonj. de 
Pasabanao=3° 21' 54" E. del Morro, 

De Palo-Alto signe 13 millas E. al Estero Saba- 
nalamar, cerca de la línea divisoria de los dos Obispa- 
dos; de donde va arqueando por el E, ESE., SE. y S. 
14 millas basta Vertientes, en cuya medianía viene á 
quedar el fondo de este Golfo, ó gran Ensenada, que 
respecto á la costa N. hace una garganta por esta par- 
te media de la isla. Vertientes está á los 24¿' lonj. de 
Palo-Alto, y 21° 22' de lat.; y como la costa septen- 
trional por esta parte corre casi SE NO. puede inferir- 
se la relativa á este fondo entre Sabanalamar y Ver- 
tientes, que forma esa depresión de la Isla por aquí; 
pero como la gran Laguna de Morón se interna tanto, 
y según dijimos tratando de la costa J\ su boca que- 
da 3 o 45' 43" E. del Morro, es evidente que el fondo de 
la Ensenada y el de la Laguna forman la mayor an- 
gostura de ia Isla por esta parte; como se demuestra 
en la Carta de Vívhs, y no en otras, que equivocaron 
las relaciones de ambas costas por sus defectuosas; 
lonjitudes. 

De Vertientes desciende la costa al S. con una 
lijera inclinación al E. por espacio de 24 millas hasta 
Punta de Macurijes, que del Rio coloca 20° 59' 2 ? ' lat.; 
30' 24" lonj de Palo- Alto. El Mapa del S. Valcourt 
como el de Vives dan 29': promedio 29' 20"= 3 o 51' 
14" E. del Morro. 



De Punta Macurijes dobla la costa al S. E., ha- 
cia la de Iguana 25 millas y al ESE. y E. 17 á la de 
S. Juan, E. del R. de su nombre ó Najasa. El S. del 
Rio sitúa esta Puma S. Juan en 20° 40' 54" lat. 35' 
18" Ion], de la de Macurijes que debe reducirse por 
lo menos á 34' atendiendo á la inferior de otros Ma- 
pas=4 3 25' 14" E. del Morro. 

De Punta S. Juan prosigue la costa al E. 42 mi- 
llas al Estero y R. Jobabo; 9 al fondo de la Ensenada 
de Birama, de donde curva al S. y SO 7 millas has- 
ta la boca del gran Rio de Cauto: torna al SE., ESE. 
y S. 16 millas á la villa del ¡Manzanillo, que del Rio 
coloca en 20° 19' 6" lat.; 52' 30" Ionj. de la Punta de 
S Juan, El Cuadro Estadístico fija lalat.de 20° 19' 
28" y la Carta de Vives con la propia lonj. que produ- 
cen 5° 17' 44" E. del Morro y lat. promedio 20° 
19' 17". 

Del Manzanillo va la costa al SO. 35 millas á 
Punta Sevilla y de aqui SSO. 19 á la Punta mas sa- 
liente ai O. del Cabo de Cruz, Los SS. del Rio y 
Ferrer le sitúan en 19 D 48' 24" lat.: 35' 8" lonj. occi- 
dental del Manzanillo, idéntica á la déla Carta de Vi- 
ves; pero según el Barón Humboldt, los dos observa- 
dores citados no concuerdan en lat. ni es la referida; 
19° 47' 16" dice ser la del segundo: 4 o 38' 29" E. del 
.Morro, 19° 49' 27" la de del Rio; 71° 2& 2" de Cádiz. 
En cuanto á la lat,, siempre es preferible la cita del 
Derrotero como un justo medio 19° 48' 24". Sobre la 
lonj., ambos [cita de Humboldt] dan 71° 2& 2" ó 5" 
y esto en la intelijencia de hallar el Morro á los 76° 4' 
34"; mas luego el mismo Ilustre Barón en el Estado 
de posiciones señala 80° 3' 52" [de Paris] y después en 
la Lista de los Puertos 80° 4' 15", ó sean 71° 26' 50" 
de Cádiz, siendo ya la diferencia con los 71° 31' 8" 
del Derrotero 4' 18", que promediada, producirán 



-46— 
71° 29' ó sean 4 o 35' 34" K. del Morro de la Ha- 
bana. 

De Cabo Cruz vuelve la costa al ESP. 4 millas 
á Punta del Ingles. 19o 46' 30" 4' lonj. E. de Cabo 
Cruz [que es la mas meridional de la Isla]; luego al 
E. N. E. 7 millas á la Ensenada del Ojo del Toro, y 
de aquí al E. por todas sns sinuosidades 53 millas al 
Surjidero de Tarquino ó Turquino. Como los SS. Fer- 
rery Ceballos fijaron la posición del Pico de este nom- 
bre, conviene relacionar el Surjidero: 19° 53' 39" es la 
lat. que observaron; 52' 33" lonj. E. de Cabo Cruz: la 
Carta de Vives 53J': promedio 52' 56=5° 28' 30" E. 
del Morro, y la boca del Surjidero, 'que se halla 2J' 
lonj. oriental del Pico 5 o 31' E del espresado Casti- 
llo: lat. 19° 48' 40". 

Del Surjidero continua la costa al E 16J millas 
contadas por el Gran Mapa de la parte oriental, ya in- 
dicado á Punta del Tabacal. De aquí se inclina al E. 
J\. E. y sigue serpeando 32 millas hasta el Puerto 
de Cuba. 

El Morro de Cuba se halla en 19° 57' 27" lat. 
69° 43' 59" lonj, de Cádiz, según los SS. Ceballos y 
Barcaiztearui; esto es 54' 36" lonj. E. del Pico Tur- 
quino. Así lo espresa el Derrotero; mas el S. Hum- 
boldt dice que Oltmanns, al referir las observaciones 
de Ceballos en la posición de Puerto Rico, halla 69° 
44' J7" y que Bauza adopta 69° 39' 39"; luego en la 
Tabla deposiciones, y contrayéndose á los SS. Ceva- 
llosy Bauza, escojo la segunda lonjitnd (19° 57' 29" 
lat.,) y posteriormente 69° 40' 35''. Él Mapa Grande 
y la Carta de Vives producen 52' lonj. E. del Pico 
Turquino, que solo correspondería con los 69 9 44' 17" 
de Olmanns, y que debo preferir, tanto porque el S. 
Ceballos, de quien emana, hace ya referencia de la 
del Pico Turquino y no de largas distancias, cuanto 



-47- 
por la fé que merecen los dos Mapas en esa propia lonj. 
basada sobre operaciones geodésicas. Así resultará el 
Morro de Cuba en nuestro cómputo 6° 20' 3(P E. del 
de la Habana, que corresponden á 69° 44 r lonj. O. de 
Cádiz, suponiendo al último Castillo en 76° 4 r 34". 
Su lat. 19° 57' 28" —A 176 varas E. del Castillo y 
350 de la entrada del Puerto se ha puesto un Faro en 
su torre de hierro colado de 7 varas de alto, que por 
la grande elevación del Morro presenta el Fanal á 263 
pies sobre el nivel del mar, viéndose á 20 ó 24 millas; 
de manera que es el mas alto de los establecidos. Tie- 
ne 9 grandes qninqnees con reflectores de platina y su 
luz jiratoria hace la revolución en 2£ minutos, arro- 
jándola doble en cada una, eclipsándose la quinta par- 
te de ese periodo. 

Del Morro de Cuba corre la costa al E., con in- 
clinación al S. 21 millas á la Punta de Verracos; de 
aquí tornando al E. y algo al ENE. 20 millas al 
Puerto de Guantánamo, que á 2 millas mas tiene su 
Punta oriental. 

Los SS. Barcaiztegui y Ceballos sitúan esta Pun- 
ta del Pto. de Guantánamo, Cumberland los Ingleses 

[impropiamente Bahía] en 19° 54' 5" lat.; 40' 57" 

lonj. del Morro de Cuba. El S. Bauza (cita de Hum- 
boldt) 41' 5'.' Con esto solo se convence el error del 
Derrotero al señalar 48 millas marítimas de un punto 
á otro. El computo sigue arreglado á los fidedignos 
documentos queme guian por estos parajes, ademas de 
la que presenta el Playo del territorio de Guantánamo, 
levantado de orden del S. Inspector Conde Jaruco, que 
copié en Cuba. 42^' es la lonj. que me producen, la 
cual promediada con la de Bauza dá el resultado de 
41' 48" ó sean 7 o 2' 18" E. del Morro de la Habana. 

Do la Punta oriental de Guantánamo se dirije la 
costa E. con una lijera inclinación al N. 9 millas por 

TOMO I. 7 



—48- 
correccion á Puerto Escondido, cuyo boca pone el Si 
Barcaiztegui á los 19° 54' 55" lat. Respecto á la lonj" 
parece increíble que eu tan corta distancia de una cos- 
ta limpia haya podido producirse el error de la exesi- 
va lonjitud que se designa entre ambos puntos: 18' 38" 
dice Barcaiztegui; 12' las citas de Humboldt; 12' el 

Portulano: 12' marítimas, el Derrotero/ . No puedo 

transijir: todo este litoral está relacionado geodésica- 
mente con las Haciendas Yateras, Quemado-Grande, 
Caujeri, Baiatiquirí &c, y de los Cróquises, Planos y 
Mapas citados se deducen 7'. Cuando mas, la fe que 
aquellos merecen aducirá el juicio prudente de prome- 
diar la distancia entre los que menos se exeden y los 
últimos datos, fijándonos en 10', esto es, 7 o 12' 18" E. 
del Morro de la Habana. 

De Puerto Escondido prosigue la costa al mis- 
mo rumbo 2J millas á Punta Mal-año y 10J N. E. al 
Puertecillo Bayatiquirí, que Barcaiztegui pone á los 
20° 1' 59" lat.; 11' 54" lonj. del anterior, la cual no 
sufre alteración, y sí patentiza el exeso del Derrotero 
en la distancia, como está equivocado en algunos 
rumbos, no obstante que el Portulano da 12' 35" =7° 
24' 12" E. del Morro de la Habana. 

El intervalo litoral que sigue hasta Cabo Maisi, 
todavía ofrece al S, Humboldt un punto observado as- 
tronómicamente por el S. Ferrer, que titula Cabo Bue- 
no, y el cual no aparece escrito en ninguna de las 
Cartas ni en el Derrotero; mas por su situación en la 
del erudito Prusiano y la designación de su localidad, 
deduzco sea entre la Punta del Pintado y la Negra y 
con mas especificación entre esta y la Cala de Ovando; 
mas siendo la latitud 20° 6' 10" y lonj. 3' 7" O. de 
Maisí seria preciso tajar el frontón del Cabo y su cos- 
ta hasta Punta Negra mui al S., como el Mapita del 
S. Humboldt, sin la inclinación al O., que las Cartas 



-40- 
presentan, inclusa la del S. Conde Salazar, tan esme- 
rada y minuciosa por estas marjenes. Sin embargo, y 
considerando que la terminación de la Cala al S. ha- 
ga naturalmente alguna inflexión al E. para formar la 
Punta ó Cabo Bueno, llamando algo mas al oriente la 
costa, enhilaremos y finalizaremos el anterior cómpu- 
to, esplicando que desde Bayatiquirí va la costa casi 
al E. inclinada al E. N. E. 40 millas por sus sinuo- 
sidades á Punta de las Caletas; 4 á Punta Negra; 2 
E. N. E. á Cabo Bueno y pasando por la Cala de 
Ovando 7 NE. á Punta del Pintado y 2£ NNE. á la 
Punta mas oriental del Cabo Maisi. 42' de lonj. es la 
distancia que resulta para aquellos observadores entre 
Punta Maisíy Bayatiquirí. Pero no todos la hacen re- 
lativa a este Surjidero: también debe recordarse lo 
que dijimos del Cabo Maisí al tratar de la costa N,, y 
finalmente la Carta de Vives, basada sobre trabajos 
geodésicos, calculadas las centrales de las Haciendas 
del litoral hasta Jauco &c. da 54' 20" ó sean 8 o 18' 32" 
la Punta Maisí fí. del Morro de la Habana, otra justi- 
ficación que ofrece el cómputo de la costa septentrio- 
nal, con la pequeña diferencia de 11" menos. 

CAPITULO 4.° 
PERIFERIA, BST22TCSION SUPERFICIE. 

Bojeada así la Isla, se deduce que su periferia es 
de 630 leguas marítimas de 20 al grado; correspon- 
diendo 306 leguas á la costa septentrional y 324 le- 
guas á la meridional. Mas aunque este cómputo se 
funda en medidas escrupulosas por los Mapas de 
mayor escala y hasta ahora el mas aproximado á la 
realidad; sin embargo, todavía no los tenemos tan 
exactos y tan colosales en la totalidad de la Isla, que 
pueda sacarse exactamente su periferia, y es presu- 



_ so— 
mible que entonces grande y claramente pronuncia- 
das las sinuosidades de sus costas, darían algunas de- 
cenas de leguas mas periféricas. 

La lonjitud de la Isla se deduce ahora con ma- 
yor probabilidad de acierto. Hemos visto que el Ca- 
bo S. Antonio se halla 3 o 38' 9" O. del meridiano Cas- 
tillo del Morro de la Habana y el de Maisí 8 o 18' os- 
cilando entre 32" y 43" E. del mismo Meridiano, que 
puede promediarse fijándose en 8 o 18' 37"=Total 
10° 56' 46". que hacen (á razón de 55' 36 f ' marítimos 
cada grado de lonj.) 661§ millas marítimas ó 220 le- 
guas marítimas 1| millas. Este número en línea recta 
seria mucho mayor en una curva que desde Cabo 
Maisí fuese al de S. Antonio siguiendo centralmente 
el arco irregular que forma la Isla: algunos han equi- 
vocado una con otra, dando á esta 220 leguas y otros 
216, estension que solo podia convenir á la recta por 
sus propios cómputos de lonjitud de uno y otro Cabo, 
y de ninguna manera á la curva. Se dirá que pasando 
la recta también por agua no es estension sino lonji- 
tud: corriente; pero sus cálculos convencen que la to- 
maron en ese sentido. La estension por la curva indicada 
exede á la otra próximamente en * . esto es, ocupa lo 
menos 230 leguas; el S. Humboldt, se acercó mas con 
sus 227; pero también da sobre 10' menos que yo de 
lonj. de Cabo á Cabo. 

La anchura de la Isla no debe contarse ni obli- 
cuando demasiado, ni pasando la línea por agua: la 
mayor es de Punta del Macho (costa del S.) á Punta 
de los Muertos, E. de Nuevitas 36 leguas marítimas. 

Creíase antes que la Habana y Batabanó deter- 
minaban el mínimum, de la anchura de la Isla, error 
en que incurrió también el S, Humboldt: ni es así ni 
están uno y otro N. S.: todo este tramo hoi es conoci- 
do y remedido á palmos: si la fortaleza del Morro de 



-51- 
la Habana y la del Batabauó se hallaran en un mismo 
meridiano, estando el primero en 23° 9' 26" y el se- 
gundo en 22° 41'30"lat. por esquisitas observaciones 
astronómicas, distarían 27 millas 56" estoes, 9 leguas 
marítimas casi 1 milla; pero no es así: Batabanó queda 
mas al E. distante del Morro 29 millas, ó sean 9 le- 
guas 2 millas; el error de colocarle NS. y aun mas al 
O, que la Habana, causó otro mayor y consiguiente 
de situar la Ensenada de Majana en el meridiano de 
Cabanas, como la Carta de Moreno ó de la Dirección 
y otras: Majana está N. S. con el Puerto del Mariel, de 
cuya boca dista 20^ millas, ó 6 leguas 2| millas, que 
es la mayor angostura por -aquí; pues entre la Ense- 
nada de Guadiana y de Cortés es mínima &c. 

Calcular la superficie de la Isla es todavía di- 
fícil aproximarse á la realidad, por las mismas razo- 
nes que lo impiden en el cómputo de su periferia. 
Si todos los Mapas que han estado á mi alcance 
fuesen de la magnitud que algunos y de igual es- 
cala, presentaría el resultado actual mas exacto; de 
otro modo es fuerza atenernos al Cuadro Estadístico 
de 1846, que seguramente la dedujo de la Carta de 
Vives; pero adviértase que esa Obra prefija la mayor 
ostensión de oriente á poniente en 10° 52' 30" lonj. 
de nuestro paralelo, mientras que mi resultado es 10° 
56' 46" (4*' mas) y que por consecuencia, la superficie 
debe ser algo mayor. El S. Lindeneau, dice Humboldt, 
computó la superficie de la Isla en 3990 leguas marí- 
timas cuadradas y con los Islotes que la rodean 4102. 
El S. Ferrer 3848. Bauza 3520, sin la de Pinos, y 
con ella 3615. Poey, unas 3500, sin los Cayos. El Atlas 
de Lesage ¿490; pero de 25 al grado. Antes se le da- 
ba aun mas área. 

El paso ajigantado que ha dado la Geografía de 
la Isla en estos últimos tiempos, proporcionó mejores 



-52- 
fundamentos para calcular su superficie. Ya el Cua- 
dro Estadístico de 1827 la estimaba en 31.468 millas 
marítimas cuadradas, comprendiendo las Bahías, Puer- 
tos y Ensenadas; la de las Islas y Cayos principales 
1339J=Total 32,807J. Pero el Cuadro Estadístico 
de 1846, arreglado á la Carta de Vives, produce 34.233 
y 1780 para todas las Islas é Islotes que circundan á 
Cuba.=Total 36.013. Notable es la diferencia entre 
dos documentos homojéneos; debemos sin embargo 
decidirnos por el mas moderno arreglado al mejor 
Mapa general existente; pero aumentando, como se 
dijo, proporcionalmente la diferencia de nuestro resul- 
tado, difícil de calcularse con exactitud; aunque pre- 
sumible de 180 y un pico de millas por los 4' 16" de 
mayor Ionjitud, y los cuales agregados á las 34.2^3, 
hacen 34.416 millas, ó sean 3.824 leguas marítimas 
cuadradas de 20 al grado. 

Respecto á las Islas y Cayos adyacentes son in- 
numerables, y las escalas conocidas no podian dar ta- 
maños suficientes para saber su área, sino por un cál- 
culo remoto; exeptuando los principales á que se con- 
trajo el Cuadro Estadístico de 27. No obstante, reser- 
vamos tratar de ellos al hablar de cada territorio y en- 
tonces nos ausiliarán algunos cróquises y espiracio- 
nes de magnitud preferibles; bastando por ahora eí 
cómputo indicado para la suma total aproximativa. 

No solamente es la mayor de las Antillas, sino 
que ella sola comprende casi tanto terreno como todas 
juntas. En el Mundo no hay Islas que le exedan en 
magnitud; exeptuando á Nifon, Borneo, Sumatra, 
Java, la Papuasia, ¿Chiloe? Islandia, Madagascar, In- 
glaterra y alguna otra, y muchos listados Soberanos 
le son inferiores ó apenas le igualan, como el Reino 
de Sindhia, el Imanato de Máscate, en Asia; Repú- 
blica de Fouta-Toro, Rejencia de Túnez en África; 



-53- 
Repíiblicas de Santo Domingo, Uruguay y otras de 
la América Central; los Reinos de Siam, de Achem, 
de Mindanao y otros en la Oceanía; el de Portugal, 
Bélgica, Baviera, Wurtnmberg, Hannover, Sajonia y 
demás de la Confederación Germánica, Reinos de 
Grecia, Polonia, Cerdeña, Dos Sicilias, Estados Pon- 
tificios y Ducados Soberanos de Italia, 

CAPITULO 5.° 
RBL ACIONES ESTERIOR.ES V NAVEGACIÓN 
SECCIÓN X — FilETJS CANAI.ES, BANCOS 

La navegación orienta! y meridional se espedita 
por los Canales ó Freus siguientes: el Freu, que titula- 
remos de Nabasa le forman los Cabos Morante de la 
Isla Inglesa de Jamaica, donde hay un Fanal de luz ji- 
ratoria que puede verse á 21 millas, y Tiburón de la 
Haitiana: distan eutre si 33 leguas y le embarazan al- 
gún tanto la Isla Nabasa, el Bajo de las Hormigas y 
los Cayos de Morante ó de Ranas: la primera, peque - 
ña, redonda, de mediana altura, y pelada, está casi O. 
de Cabo Tiburón, á distancia de 11 leguas. Las Hor- 
migas es un Placel de arena que corre NE. SO. con 
10 millas de largo y 6 de ancho lo mas: demora NE. 
JN. 40 millas de la Punta Morante de Jamaica. Los 
Cayos de Ranas son 4 Islitas que se levantan 6 ó 7 
pies sobre la superficie del mar: se llaman Cayo del 
N, E., Cayo Arena, Cayo de Aves, y Cayo del S. O.: 
en el de Aves hizo plantar un caballero de San Tomas 
varios cocales para que se pudiese descubrir á mayor 
lejanía. El Placel es blanco y de arrecife, estendién- 
dose á mas de 2 millas por la parte oriental. El Cayo 
N. E. se halla á 33 millas SSE. de la Punta Mo- 
rante. 



-54- 

Otro Freu se presenta entre el Cabo Maisí de 
Caba y el del Mole San Nico'as de la Isla Santo Do- 
mingo, en dirección NO , SE. y espacios limpios de 
40 millas, que algunos Marinos llaman Paso del Vien- 
to. Este puede considerarse continuación del Canal 
que viene del Cabo Doña María al N. del Tiburón y 
la costa S. de Cuba, que estrecha por allí. 

La Isla Inglesa Inagua Grande forma otros dos 
pasos, uno al N. 13. con el Cabo Mole S. Nicolás y 
otro al NO. con Cabo Maisí, la Punta del Sur de la 
Inagua dista 47 millas N. N. E. de Cabo Maisí y 70 
NNO. de Cabo S. Nicolás, por el Mapa del S. Coello. 
El primer Freu, por el Sarde la Inagua, le nombrare- 
mos Inagua Haití y el segundo Inagua- Maisí. Este 
busca dos Desemboques, al N. por entre las Yucayas, 
ó se dirije alO'.'N. O. para el Canal Viejo de Batía- 
nla. El Desemboque mas oriental se verifica por entre 
las Islas Inglesas Inagua y las de Crooked Mogana ó 
Mariguana y Samaná, esto es, quedan al E. la Inagua 
Grande, la Chica, Mogana; al O. las Crooked, que son 
tres Islas y el Islote Castillo en un propio Banco y 
Samaná. La Inagua Grande es como otras baja y co- 
ronada de colinitas, que de lejos parecen Islotes pe- 
queños separados. La Inagua Chica está legua y me- 
dia al N. de la extremidad N. E. de la Grande, y la 
Mogana 15 leguas al N. de la Chica. El Islote Casti- 
llo es el mas meridional del grupo de las Crooked y 
demora al N. N. Ó. 2 o O. 22£ leguas de la Punta 
NO. de la Inagua Grande. Sigue luego mas al l\. una 
de las 3 islas Crooked, llamada del Sur ó Acklins, 15 
"leguas O de la Mogana, y después tendida al NO. 
1a Crooked propia, dejando al Sur la tercera denomi- 
nada Cayo Largo ó Isla Fortuna, que con las otras 
dos forma la Bahía Grande. La Punta del Medio de 
Isla Fortuna á los 22° 80' lat., está en el mcredi-ano 



de la N. O. de la Crooked 22° 49' lat. La mayor proxi- 
midad de estas Islas á la de Samaná al N, es de 7 le- 
guas por el Mapa de Coello. liste primer Desemboque 
presenta dos escollos, uno casi á la medianía del Ca- 
nal entre Inagua Grande y la Isla Acklins ó el Islote 
Castillo, que se llaman los Corrales [Hogstier] 13 le- 
guas N J NO. de la Punta occidental de la Inagua 
Grande, que son dos Islitas de arena á los 21° 40' lat. 
N, S. con la Punta S. E. de la Acklins, con un Placel 
blanco y arrecite estendido á legua y media por su 
parte oriental; el otro le constituyen las Islas Planas, 
que demoran al NO. J N. de la Punta SO. de Ma- 
riguana distancia de 8£ leguas; las dos están cercadas 
de Placel Blanco con arrecife por el N. y E., las cuales 
estando mas cercanas de la Crooked y E. O. son de 
resguardarse tomando por su barlovento. 

El Desemboque occidental se encuentra á sota- 
vento de las Islas Crooked y Samaná barlovento de 
Isla Larga y Wattelin [inglesas}. 

La Punta SE. de esta última al N. 4 o O. 22 J le- 
guas del Islote del Desemboque, poco menos N. O. 
de la de Samaná á igual distancia NS. casi de la 
estremidad Sudeste de Isla Larga, donde forma estre- 
cho E. O. con la Punta NO. déla Crooked (7 leguas) 
como el principio entre el Islote Castillo é Isla Verde, es 
de 14 leguas de amplitud y puede pasarse á barlovento 
ó sotavento del Placel Mira-por-Vos, que tiene varias 
Islitas, 22° 8' 30" lat. la mas NO. y 22° 5' ia mas me- 
ridional 4| leguas del Islote Castillo; aunque también 
se encuentra antes á 3 leguas SE, de la Islita mas 
Sur el Bajo de Hobart visto, en 1818 y 1821 casi 
tocando álos 22°, é igualmente en el propio meridia- 
no de Mira-por-Vos, cerca de los 22° 30', distancia 
5 leguas O. de la Punta del Medio de la Isla Fortuna, 
asoma él Arrecife de Diana, visto en 1805 y 1818. 

TOMO I. 8 



€ — 56— ) 

Se dijo que el segundo Fren arrumbaba también 
al O NO. por el Canal Viejo ele Bahama, que forma el 
Gran Banco de su nombre, inmensa Isía en otro tiem- 
po tal vez sepultada bajo los mares. A nuestro pro- 
pósito basta la descripción del Veril del Banco de 
Bahama mas próximo á la Isla de Cuba, el meridio- 
nal, que con ella limita al Canal Viejo hasta donde co- 
mienzan los otros. Suficiente parece saber que e! Veril 
oriental y septentrional está bordeado por las Yuca- 
yas del modo siguiente: desde Isla Verde hace el Ban- 
co ensenada para el N. y O. en cuyo centro están Ca- 
yo de Sal seguido de la cordillera de los Jumentos, 
que termina entre Isla Larga y Exuma: desde esta se 
levantan casi sobre el Veril del Banco infinidad de 
Cayos que corren al NO. y NO \ N. por espacio de 35 
leguas: por afuera de él están Cayo Rum y las Islas 
de la Concepción, S. Salvador Grande y Chica y la 
Hetera, Entre Cayo Rum é Isla Larga, Concepción y 
Exuma, los San Salvadores y Cayos del Veril del 
Banco hay paso para toda clase de embarcaciones; 
pero desde los' San Salvadores debe irse por afuera de 
la Hetera. Entre los varios Islotes que figuran al N. 
de ella el mas occidental se llama Isla del Huevo, don- 
de hay una casa grande con arboleda, y de aquí demo- 
ra el fondeadero de Providencia al S. 30° O. 7 leguas, 
en cuyo camino se pierde el Veril del Banco; porque 
desdeesa isla forma un gran Saco al S& nombrado 
Golfo de Providencia, verilado por las Islas del Espi- 
ritu-Santo, S. Andrés, los Cayos Berris y otros, con- 
tinuando luego los del Bergantín, Pequeño y Grande 
Isaac, La Isla Providencia se halla casi en el meridia- 
no de las Bahía del Sabinal en Cuba, á la latitud boreal 
de 25° y tiene mucha comunicación con ella, "La ciu- 
dad de Nasau (dice el Derrotero, de donde hemos to- 
mado gran parte de estas noticias) es la población que 



hay y que puede mirarse como urt Almacén de géne- 
ros Kuropeos, de donde se derraman á diversas partes 
de estas Islas y en particular á la de Cuba." 

Volvamos ahora á Isla Verde, la mas oriental del 
Gran Banco de Bahama, para ir esplicando su Veril 
meridional, que es el mas próximo á Cuba, con cuya 
costa septentrional forma el peligroso Canal Viejo. Por 
desgracia Jas corrientes y vientos reinantes que juntos 
empujan para occidente, son harto sensibles según va 
estrechando, siendo el paso indispensable para los que 
vienen del oriente; á menos que se prefiera el mar de 
la costa del ¡Sur en tiempo de los Nortes, único en que 
puede convenir, según el punto á que se dirija. 

La navegación de poniente á oriente desde el 
meridiano de Punta Hicacos es por consecuencia mas 
difícil, riesgosa y dilatada, contrarestándose aquellas 
fuerzas con cuchilladas ó bordadas de uno á otro Ve- 
ril, que apenas dejan adelantar camino ni libertad pa- 
ra maniobrar hasta revasar del Cayo Santo Domingo, 
espuesto al menor exeso de bordada, como me ha su- 
cedido dos veces, aun siendo el tiempo bueno: la una 
nos favoreció la luna para ver blanquear la Anguila á 
media noche estando ya sobre ella; la otra, apremiados 
á pasar los Cabezos para poder fondear, se repetían 
los peligros con tanta imprudencia y confianza en la 
finura y exelencia del buque para virar, que esta ma- 
niobra no se ejecutaba hasta rozar con las peñas; de 
manera que cada vez que volvia la bordada del Veril 
del Banco al de Cuba [lo que se repetía á menudo por 
la estrechez del Canal, para ganar muy poco camino] 
y oia y veia romper las aguas en las piedras á pocas 
varas, daba mi espalda u la luna para ocultar mi so- 
bresalto á mi inocente y malograda compañera, du- 
rando esta ansiedad hasta las ¿los de la madrugada 
en que remontamos esos Sirtes y fondeamos. Así es 



que los barcos de travesía vienen de oriente; pero no 
van por el Canal Viejo, con pocas exepciones relati- 
vas al estremo oriental de la Isla, sucediendo por 
ejemplo, que para ir de Matanzas ó la Habana siquie- 
ra á Puerto Rico es preciso tomar un nimbo distinto 
por el Canal Nuevo ó de Florida hasta desembocar y 
doblar al K. á los 28° como si fuese á liuropa, hacien- 
do un rodeo inmenso y no sin peligro de la Anegada y 
otros escollos, gastando un mes de viaje, como á mí 
me ha sucedido; de modo que esa Colonia interesante 
de España, única que conserva, ademas de la Isla de 
Cuba, se ve privada de comunicar con esta tan á me- 
nudo como debiera por sus mutuos intereses, cuando 
bastarían dos ó tres Vapores para remediar el mal con- 
siguiente. 

Lo mismo acontecia en todo el litoral septentrio- 
nal de Cuba: de la Guanaja y de Nuevitas á la Habana 
hice el pasaje en dos y en tres dias solamente, 
mientras que de ¡Matanzas al Cayo ó S. Juan de los 
Remedios demoré diez y seis dias y algunos 28 y has- 
ta treinta y dos de la Habana á Nuevitas: hoi con los 
Vapores es un paseo de cuatro ó cinco dias. 

Cuando las Goletas y Pailebotes del cabotaje se 
internaban por algunos Cayos adyacentes de Cuba, 
decian venir por dentro y cuando preferían el Canal, 
por fuera: á la ida contra viento y marea se aventura- 
ban los Prácticos a meterse en el Gran Banco, que 
está todo sondado por la parte mas angosta del Ca- 
nal, y aun atravesarlo hasta Providencia &c. Mucho 
conocimiento y vijilancia se necesita en los buques de 
poco calado que lo verifican: siempre recordaré la 
vista de las Al úcaras espumadas ó mejor dicho de la 
Rompida y la sagacidad con que el Patrón manio- 
brando por el Banco vino á salir de mañana á barlo- 
vento rozando con ellas y aquella transición repentina 



nl nía*' oscuro del profundo Canal que en nn momento 
atravesamos hasta Nue vitas. 

Kl Canal Viejo, ó sea el Veril meridional del 
Gran Banco, aunque principia en Isla Verde, comien- 
za á estrechar en el Cayo de Santo Domingo: sigue 
sinuosamente á la Punta del Diamante donde angosta 
mas y luego á Cayo de Lobos y frente á los Tributa- 
rios de Minerva, que es la mayor depresión; sin em- 
bargo de que pasado Cayo de Guinchos hay un Bajo 
cu el Canal que le intercepta: después va ampliando 
grandemente en términos que seria bien libre la nave- 
gación á no ser por el Banco de C. de Sal ó Placel de 
los Roques, que se presenta en medio para dividir el 
paso en dos. uno al NO., que es al Canal de Santaren 
formado con el Gran Banco, y otro con Cuba, que es 
la continuación del Canal Viejo. 

Pero vamos á entrar en detalles minuciosos de es- 
ta parte; porque así lo exijen los peligros y dificulta- 
des de tan estrecha y trillada via, como la instrucción 
hidrográfica de nuestro objeto. Felizmente hoi está 
conocido perfectamente el Canal: decia el S. Huni- 
boldt: "lo poco que conocemos, desde 1792, del Ca- 
nal Viejo se debe al celo del Capitán de Correos D. 
Juan Henrique de la Rigada; pero en esta parte, entre 
Punta Maternillos y el Puerto de ¡Matanzas, como mas 
al O. entre Bahiahonda y el Cabo S. Antonio, queda 
todavía mucho que hacer por medios astronómicos: 
porque las posiciones en lonjitud son allí del todo in- 
ciertas y por desgracia esta incertidumbre comprende 
un espacio de 135 leguas marítimas." Ya no es así, 
Ilustre y sabio Barón; los trabajos mas esquisitos y 
concienzudos por mar y por tierra, las operaciones ce- 
lestes y geodésicas, relacionados los Cayos, Bancos y 
escollos con el continente cubano, brindan resultados 



— SO— 
geomórficos tan aproximados á la exactitud, cuanto 
numerosos y fidedignos. 

El Canal Viejo no le constituye únicamente su 
Veril meridional con la costa de la Isla de Cuba, sino 
que en algunos parajes los pequeños Bancos ó Place- 
les ó sus Cayos adyacentes que salen del continente 
insular, sirven de límites ó Veril opuesto, y convinien- 
do relacionarlos al detallar el primero, debe advertirse 
que Cuba, ademas de las tierras y Bajos esplicados 
que la rodean en distancias varias, la cubren en otras 
mas cercanas que le sirven de antemural en ciertos 
parajes; por cuyo motivo y el de perteneeerle, se califi- 
can con la espresion de adyacentes. Hemos ofrecido 
antes describir con toda minuciosidad las costas res- 
pectivas cuando se trate de cada territorio, y entonces 
se tratará de sus bajos, arrecifes, cayos y demás particu- 
laridades; ahora solo se bosqueja lo preciso á limitar el 
Canal por la parte de Cuba, y así calificaremos de lito- 
ral limpio el que carezca de Cayos, Islotes ó Bajos 
mui pronunciados ó salientes, sin hacer mérito de los 
escollos ó Placeles recojidos. 

sscsxoar 2 .-costas, bancos v gástales. 

En este sentido la Costa N. de Cuba, se presenta 
limpia desde Cabo Maisí hasta la Península del Sabi- 
nal; no obstante que entre Jaragua y Yaguaneque el 
Placel rodeado de arrecifes sobresale algo mas del 
coman. 

Desde la Península del Sabinal empieza ese sin- 
número de Cayos é Islotes continuados hasta Cabo de 
Hicacos, que se denominaron Jardines del Rey, cuyo 
nombre debiera conservarse con el título de Archipié- 
lago y Placel de los Jardines del Rey. Estas tierras y 
escollos, [que probablemente en otro tiempo se com- 



-61- 
pactaban con el continente cubano] son limitados por 
el Veril que con el septentrional del Gran Banco de 
Bahama, forma el Canal Viejo y los cuales dejan mu- 
chos Canalizos ó Pasas para barcos de poco calado. 
Este Veril toma la dirección casi al N. Ñ. O. hasta 
los Tributarjos.de Minerva de donde va circulando 
al NO. al Paredón Grande y luego al ONO. hasta el 
meridiano de Cayo Francés, haciendo barriga en los 
de Santa María: jira entonces, al N. O. para los Ca- 
yos de Jutías; se inclina al O.; vuelve al NO. buscando 
al peligroso Bajo Nicolao, y de aquí tuerce al O. al 
C. Cruz del Padre, en que describiendo un 4.° de cír- 
culo va á morir á Punta do Hicacos. 

Desde este punto la costa sigue limpia [en aquel 
concepto] hasta Bahíahonda, donde comienza otro 
Banco y Archipiélago menor nombrado de Santa Isa- 
bel ó los Colorados, cuyo Veril, casi paralelo ó concén- 
trico al continente de Cuba, la cubre en figura circu- 
lar hasta el Cabo de S. Antonio, apenas en la distan- 
cia media de dos leguas, que se magnifica superlati- 
vamente por la Ensenada de Guadiana, bordando los 
temibles y estendidos Bajos de los Colorados ó Santa 
Isabel. 

Del Cabo por la costa meridional, toda es limpia 
hasta Punta de la Yana: aquí principia otro Banco y Ar- 
chipiélago, el de mayor amplitud de los anexos á la 
Isla; su Veril corre arqueando hacia el E. para morir 
en los Cayos de S. Felipe, y al llegar á los de Indios 
baja al S. para ligarse con el Cabo Francés de la Isla 
de Pinos; entonces ella es la que continúa cerrándola 
y sirviendo de término su costa meridional hasta la 
Punta del Este, y de aqui prosiguiendo al naciente ter- 
mina en punta, arranca al NO. sinuosamente y vuel- 
ve al oriente formando la linsenada de Cazones hasta 
morir en Cayo de Piedras próximo á la Ensenada de 



Cochillos. Este Gran Banco y Archipiélago que rodea 
al Golfo de Batabanó (y cuyo nombre merece) es el 
mas traficado por el cabotaje aprovechando los Cana- 
lizos que dejan los Cayos y otros Placeles ó Bancos 
de menor fondo que el general, los cuales se levantan 
y aislan en diversos puntos, siendo el principal el nom- 
brado Jardines y Jardinillos con que aquel finaliza por 
elE. 

De la Ensenada de Cochinos la costa es limpia 
hasta Trinidad ó sea la Punta de María Aguilar, de- 
jando el Placel de Jagua al S. de su Puerto y el de la 
Paz al S. de Trinidad. 

En la Punta María Aguilar comienza el Banco y 
Archipiélago de los Jardines de la Reina, cuyo Veril 
jira el SE. hacia Cayo Bretón y luego al ESE. y casi 
alE. por los Cayos occidentales, y orientales de las 
Doce leguas, cubriendo la garganta y golfo de Saba- 
nalamar y seguidamente arrumbado al SE. hasta Ca- 
bo de Cruz, cerrando el golfo de Cauto y Gran Bajo 
de Buena- Esperanza. Finalmente, de este Cabo al de 
Maisí la costa es limpia. 

Resulta de toda la de la Isla que la mitad es lim- 
pia y la otra mitad sucia (en el sentido indicado) con 
una pequeña diferencia de exeso á favor de la última 
en proporción de 19 á 20. 

Con este bosquejo de los Veriles que circundan á 
los Placeles y Bajos unidos al continente cubano, se 
puede comprender mejor la dirección, situación y es- 
tension del Canal Viejo, y otros, procediendo ahora á 
un retoque mas minucioso, exacto y relacionado. 

Antes de entrar en la angostura del Canal Viejo, 
se menciona un Arrecife duduso 34 millas marítimas 
N, J NE. de Cabo Maisí, y el Bajo visto por el Capi- 
tán W. Brown de los Estados Unidos con 2 y 3 pies 
de agua, que demora S. J al SE. 29 millas de Isla 



-03— 
Verde, casi N. S. con Punta Guarico 50 millas de 
distancia. 

Comenzando la descripción del Veril meridional 
del Gran Banco Bahama que con la costa boreal de 
Cuba y sus Placeles forma el Canal Viejo, diremos que 
la tierra mas oriental donde principia es Isla Verde, 
situada á los 22° 2' 30" lat. su estr. NO. y N. S. con 
C. Moa, distancia 40 millas. Es alterosa, larga de mi- 
lla y media; ancha de dos cables, y tiene á un cable 
un Islote en la Punta S. E.; en la del NO. tres bajos 
con rompiente y á su medianía al S. otros; entre esta 
última y la Punta NO. una playita con fondeadero. 
Puede descubrirse á 5 leguas. 

Desde Isla Verde corre el Veril del Gran Banco 
al O., SO. y O. hasta el C. Santo Domingo, distante 
15 leguas y de Punta Lucrecia [Cuba] 35 millas. Lá 
latitud de su estremidad oriental es 21° 43' y estan- 
do 6J' lonj. E. de Punta de Muías, resulta conforme 
al cómputo que hicimos antes en 6 o 49' 15" E. del 
meridiano del Morro de la Habana [69° 15' 19" O. 
del de Cádiz] Este Cayo es la tierra mas austral del 
Gran Banco, donde empieza á estrechar el Canal Vie- 
jo: tiene de largo 1 cable y ^ de ancho: es árido y en 
su medianía forma un cerrito cubierto de tunas, y pue- 
de descubrirse á 3 leguas: al O. 5 o S, de su media- 
nía hay un Placel limpio de 6 y 7 brazas y 2 leguas al 
SO. otro aislado de igual fondo. El intervalo entre Is- 
la Verde y C. Santo Domingo solo cuenta dos Bajos, 
uno á 13 millas de la primera en el mismo Veril, lla- 
mado de San Vicente con ¿ braza de agua, y otro á 
9 millas del anterior y 22 de Isla Verde en el propio 
Veril formado de piedras y con 1 braza de agua. 

De Cayo Santo Dominngo arranca el Veril al 
NNE , ENE. y N. 7 leguas, donde hace el Banco una 
estrecha cintura de 2J leguas por donde queda Cayo 

TOMO I, 9 



-Ó4- 
de Sal a! N. casi igual distancia: luego va torciendo al 
SO. para una Rompida en el mismo Veril á las 11 le- 
guas, como á los 22° 16' de lat., quedándole el Placel 
de Magallanes fuera del Veril á las 14 millas SSE. en- 
filado casi con Cayo Santo Domingo. De esta Roinpida 
baja el Veril para el Sur circulando y tornando al iNO. y 
después al O. para la otra Rompida, donde principian 
las Macaras, orillando todo el Veril hacia el S. hasta 
las últimas que forman la Punta temible del Diaman- 
te, donde debiera con preferencia establecerse un Fa- 
nal ó señal fija ó flotante de campana para avisar el 
peligro que aquí no se nota sino ya estando sobre 
ellas. Esta Punta se halla situada á los 22° 10' lat. 
N, S. con el Alto de Juan Dañue, 6J' lonj. mas E. 
que la Punta de Arenas, de la cual dista 7J leguas, 
estrechando desde aquí gradualmente el Canal, por 
ser el punto donde comienzan los Cayos y Placel adya- 
centes á Cuba. Lonjitud consecuente 5 o 1' del Morro 
de la Habana. 

De Punta del Diamante tuerce el Veril hacia el 
NO. con inflexiones sensibles hasta Cayo de Lobos, 
distancia recta 7 leguas dejando intermedios los esco- 
llos de las Lavanderas, que ocupan largo trecho del 
mismo Veril. Moreno sitúa este Cayuelo en 22° 24' 
52" lat., 8' 6" lonj. E. de la ünanaja, ó 4 o 43' 51" E. 
del Morro; Ferrer 22° 24' 50" lat.; pero en lonj, 8' f 
E. de C. Confites, sogun la cita de Humboldt. Las 
del Derrotero refiriéndose á los SS. Moreno, Herrera, 
Ferrer y Churruca rezan para Cayo Confites 71° 25' 6"; 
pero el Padrón manuscrito, copia del de Moreno, solo 
da 71° 20' 30" para esta, y el mismo documento 71° 
16' 24" para C. de Lobos; diferencia de lonj. 4' 6" casi 
la mitad de la primera; mientras que si se comparase 
esta de C. Lobos con aquella (71° 25' 6") de C. Con- 
fites, resultarían 8' 42" lonj. entre ambos, bastante pa- 



-flo- 
recida á la copiada por Humboldt. ¿Luego será equi- 
vocación del Padrón en C. Confites? Tampoco 

van acordes Humboldt y el Derrotero; en este se cita á 
Ferrer con 71° 25' 6" para C. Confites; en aquel al 
propio Ferrer 71° 26' 20" para el mismo Cayo, pues 
si resultan 8' 2" de diferencia con Cayo Lobos es por 
que atribuye á Ferrer también la lonj. 71° 18' 18". En 
tanta diverjencia, la Carta arreglada á los trabajos del 
citado Moreno y Herrera será la que decidirá la duda. 
Efectivamente Cayo de Lobos aparece en 71° 16' 24" 
y C. Confites en 71° 25' 6". Cayo de Lobos en el Gran 
Banco y el Bajo de Minerva en el de Cuba constitu- 
yen la mayor angostura (10 millas) del Canal Viejo 
NE. SO. entre dos puntos de ambos Veriles situados 
astronómicamente. 

De C. Lobos prosigue el Veril limpio del Gran 
Banco al mismo rumbo 34 millaca C. de Guinchos NS. 
casi con Paredón Grande y mas rigorosamente con 
Punta Guaney del continente cubano. Moreno coloca 
ese Cayuelo á los 22° 47' 80" lat.. 22" E. lonj. de Pta. 
Guaney. Lonj. consecuente á nuestro cómputo 4 o 13' 
4" E. del Morro. 

De Cayo de Guinchos se inclina el Veril del Gran 
Banco al 0. 10 millas, donde aparece un Placelillo al 
S. á 2 millas que estrecha el Canal frente á las estre- 
midades orientales de Cayo Coco. De aquí tira al NO. 
y NNO. ampliando lu^go mucho el Canal que se par- 
te en dos mas adelante por la interposición del Banco 
de los Roques en su cabeza oriental que da principio 
en la Anguila; el brazo que sigue al O. por el S. de 
este último Banco es la continuación del Canal Viejo 
y el que arrumba al NNO. el de Santaren, formado 
por el Veril NO. del Banco de los Roques y el del 
Gran Banco de Bahama, que corre limpio hasta los 
Roquülos 67 millas N. de la Anguila. La anchura me- 



-eG- 
dia del Canal de Santaren es de 35 millas. Los Ro- 
quillos son 4 Farallones sobre el agua que pareceu 
botes. 

Continuando al N. el Veril del Gran Banco que 
con la costa oriental de la Florida forma ya el Canal 
Nuevo de Bahama, se encuentra á Cayo de Piedras, 
que es una Isla grandecita con varios Cayuelos á su» 
inmediación, 22 millas N. 7 o O. de los Roquillos. 

Al N, J NO. milla y media de Cayo Piedras está 
el primer Mogote de los Mimbres. Estos son unos Ca- 
yuelos bajos y piedras á que siguen varios Islotes. 

Al JNJK. de estos § milla de distancia se encuen- 
tra lo mas meridional del Cayo del Gato. Siguen Ca- 
yo de Lobos, que tiene dos Palmas, y mas al N. Cayo 
de Perros, con un bosquecillo de Mangles, y luego una 
cordillera de piedras ó Cayitos rasos. 

Al N. J NO., 3 millas de distancia demóralo mas 
S. de las célebres Islas Biminí, donde los aboríjenes 
creían situada la fuente prodijiosa, cuyas aguas te- 
nían la virtud de rejuvenecer. Son rasas, con algunos 
arbolillos y una Ensenada en la Punta S. de 4^ y 6 
brazas de fondo. Tienen agua y leña, y lo mas Ñ. de 
ellas viene á quedar á los 25° 37' lat, angostando por 
aqui el Canal de Bahama ó Nuevo unas 14 leguas. 

Siguen después otros Cayos y en fin el Banco 
Chico de Bahama, que termina á los 27° 50' lat., con 
el Canal Nuevo dejando libre el Océano Atlántico 
para la navegación oriental. 

El Canal Nuevo puede decirse que comienza 
donde acaban el Viejo y el de Santaren, esto es, sir- 
viéndole de límite oriental una línea que supusiéramos 
pasar de Bahíahonda y Punta Hicacos al Veril occi- 
dental del Banco de los Roques y por él á los Roqui- 
llos en el Grande de Bahama, prosiguiendo el de este 
al N. y demos puntos indicados hasta el término de 



-or- 
los ¿7° 50'. El otro límite opuesto debe estimarse que 
principia en las Tortuguillas N. de la costa cubana y 
distancia de 29 leguas lo mas próximo; pues que la 
costa y Cabo de Florida está cubierta de una sonda 
que se estieude al O. en el Golfo de Méjico hasta ese 
grupo de Islitas. Las Tortuguillas ocupan un espacio 
de 9 millas EO. y 6 N. S.; sin embargo de que toda- 
vía mas al O. hay un Banco de Coral no riesgoso, de- 
jando un Canalizo limpio de 3 millas. Las Tortugas, 
aunque bajas, tienen mangles y pueden descubrirse á 
4 leguas. El Cayo mas SO. de ellas se halla en lat. 
24° 32' 30", 76° 39' 38" O. de Cádiz, En una de las 
del centro [isla Bush] hay un Fanal de luz fija, 70 pies 
de elevación. 

Al E. de ellas y distancia de 6 leguas empieza el 
Grande Arrecife, dejando intermedio á 11 millas de las 
Tortugas un Bajo de Coral con 12 pies de agua. El 
Arrecife sigue al E. largamente como se dirá; pero 
corriendo paralelo, mas al N. un Banco inmediato, que 
es el mas cercano al continente de Florida, á semejan- 
za de un doble muro conque principia el Canal Nuevo, 
nos referiremos antes al mas boreal, advirtiendo que 
entre uno y otro queda un largo Canalizo, que llaman 
algunos Canal de la Florida, y que no debe confundir- 
se con el Nuevo de Bahama, que nos ocupa y al cual 
también varios titulan Canal de Florida, Este Cana- 
lizo entre el Banco y el Arrecife da principio por el O. 
con 3| á 4 millas de anchura y en lo general de 3. Pe- 
ro vamos á lo mas interesante. 

A 17 millas E. de las Tortugas orientales se ha- 
lla el primer Banco de Cayo Marqués y á 13 millas E, 
de su cantil occidental, el Cayo de su nombre, que 
es el mas al poniente de un grupo, que el mayor [1 le- 
gua de estension EO.] y mas septentrional se llama 
Boca-Grande, como el Canalizo que los separa del si- 



—68- 
guíente Banco de Islas de Mangles. El Tercer Banco 
es el de Cayo-Hueso, é Islas de Pinos: la primera que 
se levanta en su cantil occidental es Cayo-Hueso, co- 
mo generalmente se dice; aunque es corrupción de 
Cayo-Oeste; tiene 9 millas de E. á O.., arenosa su cos- 
ta S., con un ancladero seguro al poniente, un Canal 
de 4 brazas á su entrada, y un Fanal de luz fija en 
Punta Blanca. 

De Cayo-Hueso para el E. se cuentan 24 millas 
de Banco con innumerables isíitas de Mangle, hasta 
el Banco de Bahiahonda, inclusa la de Palma, gran- 
decita, con arena y palmas. Signe el Banco de Vacas, 
que mide 5 leguas, con nn grupo de Cayos hasta el 
mas oriental del Holandés, ya en los meridianos de 
Punta Tancha [Florida]; luego el Cayo de Vívoras 
de 5 millas con una colina. Prosiguen rodeando al Ca- 
bo y costa oriental de Florida los Cayos Matacumbé 
el Viejo, Indiano, Matacumbé el Mozo, Isla-Larga, 
Cayo-Largo, Tábano, Melchor Rodríguez y otros has- 
ta el Vizcaíno, que tiene un Fanal de luz fija en la 
entrada de Boca de Ratones frente de la cual hay ca- 
sas. El desgraciado náufrago encontrará allí socorro, 
y si fuese al S. del. Rio Nuevo, hallará por la costa 
postes ó marcas cada 4 millas con letreros en ingles, 
francés y español en que se indica la situación de los 
pozos de agua dulce abiertos con este objeto, ejemplo 
digno de imitarse para merecer bien de la humanidad. 
Poco al N. de este se halla el impropiamente denomi- 
nado Cabo de Florida, formado por la Punta mas 
oriental de una Península que despide la costa-firme, 
la cual desde aquí para arriba está limpia de Cayos y 
arrecifes; pero baja, anegadiza y aplacelada en todo 
lo largo de ella, con la sonda mas ó menos saliente 
hasta Cabo Cañaveral, donde se amplia con varios 
Bajos. 



—09- 

El Grande Arrecife, que comienza en los meri- 
dianos del primer Banco, tiene de anchura como 8 
millas hasta Boca Grande y Cayo-Oeste ó Hueso, 3 
leguas SSO. del cual se levanta Gayo de Arenas que 
tiene un Fanal jiratorio: 4 millas al O. hay en el mismo 
Arrecife un grupo de peñascos, al que luego siguen 
otros y algunos Cayuelos arenizcos, estrechando el 
Arrecife hasta Cayo Loe (de Arena), que tiene un 
gran poste con una bola negra, en 24° 28' lat. 75° 11' 
lonj. de Cádiz: sigue C. Sombrero, que es el mas orien- 
tal de todos los del Arrecife, NS. con lo mas occiden- 
tal de C. Vacas y Punta de Tancha en la costa-firme 
de Florida; continúa después el Arrecife y termina en 
C. Vizcaino. En toda la estension de aquel hai por 
fuera Veril de sonda, en que á dos millas de Arrecife 
se encuentran 20, 30 y 40 brazas de agua. Bueno es 
saber que en aquellos Cayos desde las Tortugas no 
hay agua potable basta Cayo-Hueso, de Bahíahonda 
y de Vacas, que se logra de casimbas y á veces depo- 
sitada naturalmente en los peñascos. 

El Canal Nuevo, pues, tiene de anchura desde 
su principio, corriendo su límite por la costa de Cuba, 
Habana, Matanzas, Punta Hicacos al estremo occi- 
dental del Banco de los Roques 29 leguas: de aquí 
estrecha á 17 hasta las Islas Biminís, donde aparecen 
14 de distancia á Cabo de Florida. 

Descritos los Canales de Santaren y Nuevo de 
Bahama, para volver á enhilar el Derrotero del Viejo, 
parece mejor referirnos antes al Banco de los Roques, 
cuyo Veril austral con el boreal de Cuba es el com- 
plemento del tercero, así como el que corre SE. NO. 
forma el de Santaren y el de OSO., ENE. parte del 
Nuevo. 

El Banco de los Roques, llamado también Ban- 
co de Cayo de Sal ó Placel de los Roques es de figura 



-70- 
casi triangular, irregular, aislado en medio de las 
aguas limitadas por la Florida, el Gran Banco de Ba- 
hama y la Isla de Cuba, ocupando el frente de esta 
desde los meridianos de Cayo Fragoso á los del de 
Bahía de Cádiz. En la estremidad SE. se levanta la 
Anguila; en la occidental Cayo de Sal y C. Codo y en 
lo mas N. C. de Perros, Hay otros denominados del 
Agua, de Muertos, de Damas, de Piedras, los Roques; 
pero aquellos situados astronómicamente bastan á 
bosquejar su figura y posición. 

El islote de la Anguila en la Punta. SE. está 
á los 23° 29' 30" laf, según el Capitán du Mayne, 73° 
9' 50'' (O. de Cádiz). Bauza prefiere 73° 8' 54". Los 
SS. ügarte, Luyando y Rigada 73° 10' 20" y casi la 
misma lat. [23° 29' 32"]. la lonj. del S. du Mayne pa- 
rece un promedio elejible en tan corta diferencia 73° 9' 
50"; 2 o 54' 44" E. del meridiano del Morro de la Ha- 
bana: lat. 23° 29' 31". — La Isla Anguila se descubre 
á 4 leguas; por su parte oriental es sucia; por la occi- 
dental limpia con fondeadero. El Veril del Banco cor- 
re al NO. y NNO. cubriendo varios escollos hasta Ca- 
yo de Perros, que según Du Mayne, Ferrer y Ugarte 
se halla á los 24° 4' 17" lat. y 73° 33' 32" lonj.; esto 
es, 2 o 31' 2" E. del Morro. 

De aquí el Veril se dirije al OSO. curvando para 
Cayo Codo, que según Du Mayne está á los 23° 55' 5" 
lat. y 74° 8' 5" lonj., ó I o 56' 29" E. del Morro. 

Baja mego al S. á Cayo de Sal, situado por los 
SS. Ferrer, Kigada y Du Mayne [medianía] á los 
23° 42' 15" lat. y 74° 3' 22" lonj. 2 o V 12" E, del Mor- 
ro de la Habana. En este Cayo hai varias y buenas 
salinas naturales y aguada, de que carecen las demás: 
puede descubrirse á 10 millas y tiene al E. un bajo 
llamado Labradores. De aquí corre el Veril al ESE» 3 
terminando en la Anguila, todo limpio como el inte- 



-71— 
riordel Banco, por donde puede uavegarse por 4 hasta 
9 y mas brazas de agua. En el estremo masNO. del 
Banco lat 23° 55' 40" y lonj. 74° 7' 39" el Gobierno 
de S. M. Británica ha establecido un Fanal de luz 
fija 108 pies de altura en Cayo Palanqueta, uno del 
grupo de los Roques. 

Ahora correspondía volver al Canal Viejo para 
completar su designación, detallando la parte de Cu- 
ba que forma su límite meridional; pero como parece 
mejor seguir sin interrupción la serie de posiciones as- 
tronómicas de esa cohorte de Cayos y escollos que la 
rodean por ambas costas aun después de los últimos 
donde finaliza el Canal; lo reservamos para después 
d-e concluir la esplicacion pendiente de los Canales, 
Freus y vecindades restantes,. á los cuales también sir- 
ve de término opuesto. 

El Cabo de S. Antonio en la Isla de Cuba, avan- 
zándose bastante al O. en el Seno Mejicano, forma 
con la Florida el Fren para los Canales Nuevo y Viejo 
de Bahama y otro Fren al S. con Cabo Catoche en 
Yucatán; de modo que para entrar ó salir del Seno 
Mejicano no hay mas camino que el de alguno de es- 
tos dos Freus. Por esto se ha decorado á la Isla de 
Cuba con la llave de ese Seno, atendida su importan- 
tísima situación. El segundo presenta la comunicación 
del mar de las Antillas ó Colombiano; pero este Freu de 
Yucatán no le constituye rigorosamente el Cabo Ca- 
toche, sino la Punta al SE. que forma el continente en 
la Península Blanquilla, y aun todavía estrecha mas 
en la Isla de Mujeres hasta la de Contoi que es 
la mas septentrional y dista 17. millas de Cabo Cato- 
che casi EO. La Isla Contoi tiene 6 despidiendo 2 
de placel por su estremidad septentrional; le sigue 
un bajo y luego mas al N. el de la Viña como á 9 
millas. 

TOMO I, 10 



No corresponde á nuestro objeto avanzar á ma- 
yores distancias del Seno y del Mar de las Antillas ó 
Caribe. En este será suficiente completar la vuelta del 
el S. de la Isla por los Caimanes hasta Jamaica, don- 
de principiamos, indicando de paso que á las 8 leguas 
SE. de lat. de Isla de Mujeres se encuentra el Banco 
ó Placel de Arrowsmith y á las 14 S. de la misma Is- 
la y 10 SO. de lo mas meridional del espresado Ban- 
co, el Cairo N. de la Isla de Cosumel, que se estiende 
9 leguas N, S. Al S y en los meridianos del Banco 
de la Vívora y Caimán Grande se vén algo enfilados 
del NE. al SO. hacia Costa-Rica los Bajos Alburquer- 
que, S. Andrés, Roncador, Serrana, Serranilla y Nue- 
vo, que es el mas boreal con unas 7 millas NS. y 14 
EO. rodeados de Arrecifes por el E. y con un Cayo 
de arena al estremo N. en lat. 15° 52' 20" no mui 
distante del Veril austral, y como á medianía del Ban- 
co de la Vívora. Este gran Placel ó Banco de la Vívo- 
ra, que los Ingleses nombran de Pedro, aunque esten- 
so y peligroso, queda á cubierto de Cuba por la inter- 
posición de Jamaica. La Serranilla sigue al Nuevo á 
los 15° 45' 20". La Serrana 14° 28' 46" y mas al S. 
los demás. 

El Mar de las Antillas ó de Colon ofrece mayores 
ventajas para la navegación que los Canales del Nor- 
te de Cuba, según los puntos de dirección, singular- 
mente en los meses en que los vientos del Norte no 
ayudan al rumbo del poniente para el naciente por su 
amplitud y menores peligros. En él aproximándose á 
Cuba mas que los últimos indicados, se encuentran 
los Caimanes que son tres Islas enfiladas del OSO, 
al ENE. desde los meridianos de la Ensenada de Co- 
chinos á los de Trinidad, en un espacio de 33 leguas 
del Caimán Grande que es el mas occidental á Caimán 
Brac, el mas oriental: el primero dista 53 leguas de 



-73- — 
la costa de Cuba; aunque menos de la Isla de Pinos 
y aun menos de Cayo-Largo ó los Jardines y Jardini- 
llos, que están á 42 leguas. Caiman-Brac dista 36 
leguas de Cabo Cruz; estrecha con Punta Macu- 
rijes 34 é igual espacio con Jamaica y todavía me- 
nos con los Cayos de las Doce Leguas midiendo 
apenas 25 de Boca de Caballones; de manera que ha- 
ce abrir en dos el ancho Canal de Colon, cuyas aguas 
vienen bañando la costa meridional de Cuba y la sep- 
tentrional de Jamaica, uno para el SO. y otro para el 
NO. por el lado boreal de los Caimanes, en el cual so- 
lo interrumpen su limpieza levemente el Placel de la 
Paz 12^ millas S. O. del C. Sasa de afuera (aunque 
menos del Veril de su Banco), el cual se estiende 10 
millas al ONO con 14 hasta 50 brazas, fondo arena, 
[según la Carta del S. del Rio], y el Placel de Jagua, 9 
leguas S. del Puerto de su nombre, con 2 hasta 30 
brazas de agua. Hácese también mención de otro Pla- 
cel llamado la Misteriosa con 10 y mas brazas, situa- 
do á los 76° 57' 37" lonj. O. de Cádiz y entre 18° 48' 
42" y 18° 53' 36" lat. 

" Los dos Caimanes Chicos y el Grande despiden 
arrecifes,- 1 aquellos son mas peligrosos por su tamaño y 
poca altura. El S. Humboldt halló para la Punta E. 
del Caimán Chico oriental ó Caiman-Brac 13' 30" lonj. 
al E. de Trinidad, que según nuestro cómputo resul- 
tan 73° 26' 40" de Cádiz. El Caimán Chico occiden- 
tal poco mas al S., aparece á 17' 20" lonj. O, del an- 
terior y 19° 44' de lat. (Bauza). 

La lonj. del Caimán Grande ha sido mui variable 
en los Mapas españoles y estranjeros de los SS. Par- 
dy, Rousin, du Mayne &c- Los de Humboldt y Du- 
four convienen en un grado neto lonj. de la Punta oc- 
cidental del Caimán Chico intermedio ala Punta N. E. 
del Gran Caimán. La lat. del Cabo NO. oscila entre 



—74- 
19° 24' [Ronsinl 19o 22' 30" (da Mayne) que da á la 
Punta SO. ]9° Í4" lat. 2' 15" lonj. de la otra Punta 
NO. 

Se indicó la distancia del Caiman-Brac á Jamai- 
ca sobre 34 leguas la mayor proximidad, rumbo S. E. 
Por la costa septentrional de esta Isla Inglesa y la 
meridional de Cuba prosigue el anchuroso y limpio 
Canal de Colon, con 25 leguas en la menor anchura 
por Cabo de Cruz que continúa entre la última y el 
Cabo Doña María de Haití, dejando el Freu de Na- 
basa á derecha para terminar en el de Colon ó Paso del 
Viento. Mr. P. Jarret, Capitán del Bergantín francés 
Joven Estela, procedente de Cayena, [marzo de 1850] 
dice que en la noche del 20, hallándose como á 26 
millas al O. J N. de Cabo Cruz, 19° 52' lat. N., 80° 
29' lonj. O, (del meridiano de Paris) vio de repente 
por la proa un bulto, que al pronto le pareció una pe- 
queña embarcación boca abajo: que al instante hizo 
maniobrar para evitar el choque y pudo reconocer que 
era una piedra ó roca, sin serle dable echar la sonda- 
leza por la velocidad que llevaba el buque. El mismo 
añade que no ha visto señalado ese peligro en ningu- 
na de las Cartas. 

sscczoar 3}— costas, As.cmFxsLA.Gos ir 

PLACELES. 

Aproximémonos ahora á Cuba: ya dibujamos sus 
costas, con alguna detención en aquellos puntos que 
fueron objeto de observaciones astronómicas, reser- 
vando su descripción para cuando se tratase de cada 
territorio, igualmente que la de sus Cayos y Bajos ad- 
yacentes; pero es la oportunidad de referir la situación 
geográfica correspondiente de estos, comenzando por 
los de la costa N. que á la vez servirá de complemen- 



lo al Derrotero del Canal Viejo y de los demás espli- 
cados para finalizar el bosquejo de la Parte hidrográ- 
fica y de sus relaciones esteriores. 

Se dijo que la costa septentrional desde Cabo 
Maisí era limpia hasta la Península del Sabinal, don- 
de empieza el Archipiélago de los Jardines del Rey: 
pero no en sentido absoluto; porque desde la Punta de 
Jaragua hasta el Puerto de Ñipe está bordado de ar- 
recife, saliente 2 millas por término medio; aunque al 
principio exede y entre Cayo de Moa y el Puerto de 
Yaguaneque, donde entra á los Cayuelos de Arena y 
Burro, alcanza á 3. 

El Cayo Moa queda frente casi del Rio de su 
nombre en el continente cubano; el arrecife común que 
también le cubre hace quebrado de dos cables de am- 
plitud por la parte oriental que enfrenta al rio, para 
ofrecer un hermoso y abrigado fondeadero. El límite 
Ei. de esa Islita se halla según los SS. Barcaiztegui y 
Ugarte á los 20° 42' 18" íat.; 12' 30" lonj. E. de Ya- 
guaneque, y como todas estas posiciones han de refe- 
rirse á las primeras de nuestro cómputo sobre la costa 
de Cuba, resulta esa parte de C. Moa en 7 o 15' 0" 
lonj. oriental del meridiano del Morro de la Habana. 

El Cayuelo Burro entre el arrecife y la costa por 
donde aquel sale mas al N., dista del anterior 7 millas 
marítimas y á las 3 SO. se encuentra el de Arena ya 
cerca de Yaguaneque. Prosigue el arrecife mucho mas 
próximo a! litoral, dejando entradas 6 quebrados en 
Cananoba, Cebollas, Rio Sagua [donde es mas lim- 
pio] Tánamo, Cabonico y Ñipe. Sirven de punto de 
reconocimiento en toda esta cosíalas Sierras del Cris- 
tal al S. de Puerto Libisa como á 13 millas tierraden- 
tro, el Pan de Sama, que forma una mesa alzada so- 
bre la tierra que hai al N. de Ñipe, casi N. S. con el 
Puerto de Sama, visible á 20 millas, entre el cual y las 



-76 
Sierras del Cristal forma quebrada ó falta de conti- 
nuación de alturas. A la parte O. de Sama hai una 
Sierra bastante larga y tendida NO. SE., de cumbre 
llana: en su remate occidental se vé un escarpado de 
peñascos que blanquea y luego un arenal que por el 
»S. presenta un mogote figura de un pilón de azúcar y 
al SO, una Sierra cuya cumbre forma meseta y se 
nombra Mesa de Naranjo: entre el Mogote y la Sierra 
se halla la boca del Puerto de Naranjo. Para el Puer- 
to de Jibara sirven de guia tres colinas al S. de él, que 
parecen islas de lejos: la primera y la mas oriental for- 
ma la Silla de Jibara; la del medio figura un pan de 
azúcar. El Puerto de Manatí se reconoce por un cer- 
rito que hay dentro parecido á un pan de azúcar, nom- 
brado Mañueco, que se descubre á 15 millas: al O. si- 
gue una Sierra menor, aunque mas estensa, llamada 
la Loma del Fardo ó Mesa del Manatí, cuyas alturas, 
según su posición puede equivocarse con la Silla de 
Jibara por la figura que presenta, 

De aquí la costa es limpia de arrecifes hasta Ba- 
ñes y Punta Cañones, que vuelve á entorpecerla cu- 
briendo y terminando en Punta de Muías: luego es 
limpia, con una lijera exepcion en Puerto Naranjo, 
hasta la Ensenada de la Herradura, donde comienza 
otro arrecife cortando hasta la Punta occidental de la 
Península del Sabinal, con intervalos limpios en Puer- 
to del Padre, Malagueta, Manatí, Nuevas Grandes y 
Nuevitas á Punta Maternillos. 

De la Península del Sabinal, donde comienza eí 
Archipiélago Jardines del Rey, siguen su misma di- 
rección NO. 4 Islotes, Guajaba, Cayo-Romano, Coco 
y Guillermo, paralelos al Veril del Gran Banco de 
Bahama y de la costa de Cuba, casi por la medianía 
lonjitudinal de ambos en gran parte, los cuales bien 
pueden reputarse una sola isla con el Sabinal de 51 



-77- 
legnas marítimas de largo con legua y medía de an- 
chura común, apenas separados por Canalizos es- 
trechos, con muchos Cayos menores y escollos al S. y 
N. — Los primeros Cayuelos del S, cierran la Bahía 
del Sabinal, y por Punta Arenas dejan la salida al Ca- 
nal Víh5jo por Boca de Caravelas para ella y para la 
Guanaja. El espacio de mar de la Guanaja rodeado 
estrechamente por los Cayos del Sabinal al oriente, 
los de Cunucunú al poniente ó N. O. Guajabay Ro- 
mano al N., puede denominarse con propiedad Albu- 
fera de la Guanaja, mayor que la de Morón, á quien 
sin exactitud técnica se dice Laguna como Bahía á la 
del Sabinal, La Albufera del Sabinal tiene sobre 5 mi- 
llas de 1 ar^o v casi lo mismo de ancho. La de la Gua- 
naja, 7 leguas de largo [SE. NO.] de los Cayos del 
Sabinal á los de Cunucunú, y 2 de anchura media, en 
cuyas estremidades figuran dichos Cayos y en el in- 
termedio los de Pedro *Perez, Punta oriental del Ro- 
manó, el Islote G najaba, sus Hijos y el pequeño y 
grande del Cañón, que sale al Cayuelo ia Guajaba. 
Los de Cunucunú dejan para el NO. los Canalizos ó 
Pasas de Cunucunú, Batista y Tio Pedro. 

La siguiente Bahía del Jigüey merecería mas 
bien este dictado que las del Sabinal; pero verdadera- 
mente es un codo estremo de la Gran Albufera de 
Guaney, á la cual sirve de límite oriental con los Ca- 
yos de Cunucunú; así como por el NO. la terminan los 
Cayos de Judas, Canal-Nuevo, Aguada y Puto, cer- 
rándola SE. NO. Cayo Romano. Ksta inmensa y lim- 
pia Albufera tiene la anchura de 3 y 4 leguas y el lar- 
go de 10 y 12 leguas. Los Cayuelos de su ámbito ro- 
dean el continente hasta el de Judas y los referidos de 
sus estremidades: ninguno intercepta la hermosa Al- 
bufera, todavía sin sonda marcada, que con las inme- 
diatas algún dia se verán surcadas de Vapores, cuan- 



-78- 
áo Cayo- Romano y la parte del continente que íe en- 
frenta sean mejor apreciados, conocidos y cultivados 
siquiera á fuerza de la necesidad que va empujando á 
la población, la agricultura y el tráfico hacia el 
oriente. 

Entrase luego por la Pasa de Judas ó por las de 
C. Puto, á la Albufera de Turiguanó, cuyo islote y par- 
te continental del É. la limita por el S-., los C. Coco y 
Guillermo por el N, los de Juan Griego, Judas, Canal 
Nuevo y Puto al E. y los de la Baliza al O. por donde 
ofrecen su Pasas y mas al S. la de la Manuí, N. de 
Turiguanó. 

Este Islote cubre otra Albufera mas al S. de la 
anterior, conocida por la equivocada denominación de 
Laguna de Morón, abierta por el poniente y por la 
Boca del E. que forman las dos puntas de la concha 
continental y las dos del Islote, abrigando dentro va- 
rios Cayuelos. 

Ya para el O. no pueden clasificarse de Albufe- 
ras ninguno de los espacios marítimos de este Banco- 
Archipiélago, porque están mui abiertos en varios pun- 
tos, sin tierras de una continuidad suficiente que los 
circunden, para no abusar del dictado que ni aun á la 
Bahía de Santa Clara adecúa rigorosamente. 

Al O. de esta ultima Albufera ó de los C. de la 
Baliza hai un Canalizo regular entre ellos y los mas 
meridionales Hermanos de Santa María NS. con el 
Embarcadero de los Perros, que da salida al Canal 
Viejo por Jos Hijos de Guillermo y los de Santa María, 
donde va ampliándose el Canal hasta bifulcarse en los 
dos Viejo y de Santaren. 

Los referidos Cayos Hermanos, el Grande de 
Santa María, los Ensenadlos, Cobos, la Herradura y 
los mas inmediatos á la costa de Cayo Aguada [fren- 
te á Jagüey] C, Lucas, Cs, de la Salina, de Guaina- 



-79- 
bo, del Obispo, Gayarúes y el resto continental hasta 
Punta San Juan, dejan en el centro un gran espacio 
de mar limpio. 

Por entre los Cayos de la Herradura y el de la 
Aguada va la Pasa ó Canalizo de este nombre que 
conduce á Guaní y á Caibarien, comunicando al N. 
con el Canal Viejo por su entrada entre los Cayos 
Francés, Boca Chica y Cobos en un mar sondado de 
1 á 3 brazas hasta el Rio Sagua la Chica, cuyo espa- 
cio cubre Cayo Fragoso é intermedio? los de la Vi- 
razón, que con el Guayo resguardan á Caibarien, de- 
jando paso al NO. por el N. y S. del ultimo, en poco 
fondo hasta rebasar de Cayo del Pasaje y el Som- 
brero. 

Entre la Punta occidental de C. Fragoso y Sa- 
gua la Chica está el paso O. para los Embarcaderos 
del Jaquete, S. JuanyCaunao hasta Punta de Cunu- 
cunú, cuyos ("ayos salientes a! N. E. forman Ensena- 
da con la costa, resguardada por los Cayos grandes 
de la Tocinera, permitiendo el tránsito entre ambos 
grupos por el E. y O. del C. S. ¡Marcos, (que la Car- 
ta de Moreno llama C. Alto) al N. para el Canal Vie- 
jo por la porte oriental de C, la Vela y al O. para el 
Amarillo &c ; así como al principio entre los dichos 
de la Tocinera y Fragoso para el Canal Viejo por el 
E. ú O. del Cayo S. Marcos que constituye las Bocas 
de este nombre, donde angosta el Placel enfrentando 
ya con el de los Roques, casi N. S. con la An- 
guila. 

La comunicación en el Placel continúa por el Pa- 
so de Tumba-la-OHaó Batagua en los Cs. de la Enfer- 
mería para el Rio Sagua la Grande, donde se encuen- 
tra con las tres salidas al Canal Viejo, que son el Ca- 
nalizo del Serón y las Bocas de Cañete y Marillanes 
ó .Maravillas; advirtiéndose que el Plano del S. Lava- 

TOMO I, 11 



-80— 
pee deja mas despejado de Cayos al S. el Estero de 
Cunucunú que la Carta de Moreno. 

Entre Cayos Palomos y la Boca del Rio Sagua 
y S. de Cayo Lebisa, dejando á derecha el Canalizo 
del Cristo que forman los Cayos del Cristo y el Hi- 
cacal, asi como el paso y Boca de Sagua la Grande 
entre esta y el C. de la Empalizada, ó de barlovento 
que ambos conducen al Canal Viejo, sigue la comuni- 
cación al O. teniendo á izquierda el Estero de Tori- 
bio, bien por el Paso de Bamba entre sus Cayos, bien 
entre ellos y el de la Empalizada que sale del Paso ó 
Canalizo del Picadillo, constituido por los Cayos de 
Bamba que cubren al Embarcadero de Carajate y los 
de la Mar Fea, donde también puede corresponderse 
con la Boca de Sagua, que n j es la misma del rio, si- 
no su entrada por el Canal Viejo. En todo este tra- 
mo no van mui acordes los tres Mapas de Lavallée, 
Vives y Moreno. Veremos el resultado al tratarse de 
la Tenencia de Gobierno de Sagua. 

También mas al N. se sale á la titulada Bahía 
del Obispo y Canalizo de Filipinas, terminando las tres 
vias casi en un mismo meridiano, que es el del Bajo 
Nicolao, al cual comunica por la Boca E. de Alca- 
traces,, ya confluidos en donde aumenta mucho su la- 
titud el Placel para volver á disminuir gradualmente, 
según se va elevando la costa de Cuba. Aquí los Ca- 
yos Alcatraces, de las Mujeres, del Pasaje al N. ofre- 
cen uu amplio y limpio pedazo de mar para los Em- 
barcaderos que desde Carajate siguen hasta el del Sal- 
to, á saber Sabanilla, las Pozas, Rancho- Veloz, cu- 
bierto mas cerca por los Flamencos, Chavez, Sierra 
Morena &c. 

Los Cayos Redondo y Alcatraz del O. dejan paso, 
por este para el Fondeadero de los Falcones, y por el 
otro y los de Nosa á seguir el Canalizo ó Pasa de Ni- 



-81- 
colas Sánchez al O., ó bien torciendo al ENE. para 
el mismo Fondeadero de los Falcones, que dirije am- 
pliamente al Canal Viejo. También al S, los Cayos de 
Nosa, [ó Lagunas de Conconí] forman Canalizos co- 
mo el de Limones de mui poco fondo hasta Punta de 
Umoa. 

La Pasa de Nicolás Sánchez tiene 5 palmos de 
agua y da salida por el O. á un mar limpio rodeado 
por los Cayos del N. que forman los Canalizos ó Pasas 
del Pargo y de los Barcos al Canal Viejo y el largo 
Cayo de Cinco-leguas, que haciendo pié en el con ti* 
nente apenas le separan las dos Pasas del Canal del 
Genovés y Boca de laManuí en Punta de la Aguada, 
constituyendo la Bahía de Santa Clara, donde desa- 
gua el Canal de S* Mateo, Rio de la Palma y Embar- 
cadero de la Teja. 

Por dichas Pasas y mas al N. por las Torronte- 
ras de Galindo se entra en la gran Bahía de Cárdenas, 
que por el O. deC. Cruz -del-Padre da salida por el N. al 
Canal Viejo y al O. por Cayo Macho, Romero &.c. al 
Jácaro, á Cadenas, á Ja Siguapa y Península de Hi- 
cacos, donde termina el Placel facilitando la comuni- 
cación afuera por varios puntos, entre Cayo Buba y 
Diana, ó entre este „y Chalupa <&c, torciendo por en- 
tre la Punta Francés de Cabo ílicacos y C. Monito, 
ó entre este y Cayo de Piedras Slc, 

Este es el Placel de los Jardines del Rey por 
dentro; veamos ahora su Veril, donde están los esco- 
llos y Cayos graduados, que con el otro Veril del Gran 
Banco forman el Canal Viejo. 

Puede decirse que en Punta de Maternillos co- 
mienza el Veril del Placel bordando con arrecife toda 
la Península del Sabinal, aunque en mui corta esten- 
sion; pero bastante para evitarse su proximidad, no 
sea quedas piedras avisen tarde, como me sucedió 



-82- 
navegancío en el Bergantín Francés Julio Augusto. Hoí 
existe en su parte mas saliente á 40 vs. del mar la Tor- 
re-Fanal de Colon catadrióptrico de l. er orden de Fres- 
nell, de luz jiratoria que eclipsa de minuto en minuto, y 
se eleva sobre el nivel del mar 190 pies castellanos, el 
mas alto por consiguiente después del Faro de Cuba, 
correspondiéndole una tanjente al horizonte de 22 
millas. 

El Veril del Placel sigue paralelo á la costa del 
Sabinal en su rumbo NO. ampliándose insensiblemen- 
te y empezando á estrechar el Canal Viejo entre su 
Punta de Arenas, ya graduada y la del Diamante en el 
Veril del Gran Banco, y sigue cubriendo la Isla Gua- 
jaba, entre la cual y dicha Punta está la Byca de Ca- 
rabelas. La Isla G najaba se éstíende NO. 5sK. 10 mi- 
llas con 4 montañitas, despidiendo arrecifes á 2 millas 
y formando su parte occidental con la oriental de C. 
Romano el Cañón de Guajaba por entre el Cayuelo de 
este nombre. Moreno gradúa la medianía de las altu- 
ras de Gnajaba en 21° 49' 30" lat.; 4' 46" O. de Boca 
de Carabelas y el Cayuelo Guajaba 21° 55' 18", 8' 50" 
lonj, de la propia Boca: tal el Padrón; ¿por qué, pues 
el Derrotero solo da 7' 85", refiriéndose al mismo Au- 
tor? Esta implicancia amerita un promedio, que colo- 
cará al Cayuelo á los 8' 12" de Boca de Carabelas, 
esto es, 4o 46' 21" E. del Morro de la Habana, según 
nuestro cómputo [71° 18' 13" de Cádiz]. 

Seguido á Guajaba se halla el famoso é impropia- 
mente titulado Cayo Romano; pues tiene NO. SE. 17 
leguas marítimas, aunque con una anchura media de 
1 legua 5 y cubriendo al continente cubano desde la 
Guanaja á Santa Gertrudis otra tanta estension. Pu- 
diera estimarse continuado á Cayo Coco y Guillermo, 
separado solo por Canalizos ó Pasas estrechas, lo mis- 
mo que sucede al propio Cayo Romano, partido en 



— S3- 
dos. Aunque bajo, tiene las alturas de Juan Saez, la 
del Ají y la Silla de C. Romano á sus principios, que 
se divisa á 8 leguas, la cual sitúa. Moreno á los 22° 0' 
27" lat. [su medianía] 5' 40" lonj. del Cayuelo Guajaba 
(el Padrón); 4' 37" (el Derrotero); promedio 5' 8" ó 4 o 
41' 13" E. del Morro. [7i° 28' 2" de Cádiz]. El alto 
del Ají lo estima Moreno en 22 a 12' 15" lat.; 13' 43" 
lonj. O. de la Silla. 

En toda lalonjitud de Cayo Romano le acompa- 
ñan varios Cayos por su parte septentrional siendo los 
mas próximos desde el primero [Cayo- Verde Oriental] 
los Cayos Paloma, Cruz, Caimán, de Antón ó Barril 
hasta Paredón Grande y del Medio; los mas lejanos C. 
Confites, Bajo y Tributarios de Minerva; porque C. 
Romano va separándose de la costa de Cuba según se 
eleva al NO., donde ya el Placel tiene mucha ampli- 
tud: el Veril varia insensiblemente del NO. hacia el 
NNO. estrechando en ese sentido el Canal Viejo has- 
ta los Tributarios de MinHrva, donde está su mayor 
angostura de 10 millas y que por tanto es acreedor de 
preferencia á un Fanal. De aquí ya el Veril circula pa- 
ra el NO. y O AO. Los Cayos que le orillan son C. 
Verde, Confites, Tributarios de Minerva, Paredón 
Grande y del Medio. 

Cayo Paloma, que está mas e dentro, dista 7 
millas N. 75° O. de Cayo Verde, acompañado de otros 
varios menores mas próximos á Cayo Romano: es bas- 
tante alto para divisarse antes que el Confite y Verde. 
G-adúaie el S. Moreno en 22° 7 45" lat.: el S. Riga-, 
da 22° 7' 50" lat.; lonj. de aquel por el Padrón 71° 28' 
15" de Cádiz; de este 71° 28' 10"; promedio 22° T 
47" y 2" de lonj. que pondrían á C. Paloma 12' 53" 
del Cayuelo la Guajaba: luego aquel [la Paloma] 4 o 
33' 28" E. del Morro [71° 31' 6"]. 

A 2 millas largas de C. Paloma N. 15° O. se en- 



■ -84— 
cuentra C. de Cruz, que se estiende cerca del Roma- 
no 12¿ millas NNO. SSE.: es de poca altura; aunque 
se eleva algo por la parte mas N., que Moreno coloca 
en 22° 21' 30" lat.; 5' 57" O. de C. Paloma, que hacen 
40 27' 31" lonj. O. del Morro. Al ONO. de este pun- 
to se halla el Médano de C, Cruz, situado por el mis- 
mo á los 22° 22' 13" lat.; 2' 30" lonj. O.* del ante- 
rior. 

Al N. 68° O. de lo mas N. de C. Cruz y á 4¿ mi- 
llas de distancia está C. Caimán, mas elevado que los 
inmediatos, y al ONO. 7J miilas de la propia parte 
mas septentrional de C. Cruz, empiezan los Cayos de 
Antón, que se prolongan 6 millas hasta Paredón Gran- 
de con bastantes Bajos. El mas oriental se halla, según 
Moreno en 22o 24' 45" lat.: 8' 4" lonj. O. de lo mas 
W. de Cayo Cruz. 

Los mas próximos al Veril del Placel por su or- 
den son: Cayo-Verde Oriental, cerca déla Silla de C. 
.Romano [3^ millas], tiene media milla de extensión. 
Situanle los SS. Moreno y Herrera en 22° 7' 0" lat.; 
5' 10" lonj. O. del Cayuelo Guajaba, según su Padrón; 
mas el Derrotero, citando á los mismos SS. juntamente 
con Ferrer y Rigada, trae 22° 5' 22" lat.; 5' 8" lonj. La 
lonj. está bien; pero la lat. d ! fiere en 1' 38" y como su 
Carta pinta la ultima, comprobada por la cita de Ilum- 
boldt, relativa al S. Ferrer, á ella debemos atenernos. 
40 4x> 12 » E> del MoiTO de ía Habana (71° 23' 22" 

de Cádiz.) 

Al N. 30° O. de Cayo-Verde Oriental y á distan- 
cia de 6|- millas aparece el Cayuelo Confites (donde 
se proyecta establecer un Fanal) entre la restinga del 
cual y la del otro hay quebrado capaz de entrada en 
caso necesario. Cayo Confites alcanza ía latitud de 22° 
11' 41", 4' 23" lonj. O. de C, Verde, según los SS. 
Ferrer, Churruca, Moreno y Herrera; aunque el Der- 



-S5- 
rotero aumenta la lat. 22° 11' 44", que es la misma ci- 
tada por el S. Humboldt; en la lonjitud da 4' 13"; 
de suerte que promediada tan lijera diferencia, resul- 
tan 4 o 36' 54" E. del Morro, [71° 27' 40"]. 

Al N. 16° O. de C. Confites 8 millas en el Veril 
del Placel, frente á C. de Lobos, está el Bajo de Mi- 
nerva [lo mas SE.] en 22° 19' 0" lat.; 6' 17" ionj. O. 
de C. Verde, según el S. Rigada; y al N. 28° O. de 
O. Confites distancia 14 millas, NNE. délo masN. de 
C. Cruz, 3 millas, y NO. 6 millas largas del Bajo, es- 
tán los Tributarios de Minerva, que velan en bajamar 
al canto del Veril, Este Bajo (el centro) de los Tribu- 
tarios se halla á los 22° 24' 0" lat.; 12' 12" lonj. de C. 
Verde, según Moreno (Padrón) 11' 11" por el Derro- 
tero, que promediados dan 4 o 29' 32" E¿ del Morro 
[71° 35' 2"]. 

Sígnenle luego al N. 63° O. tres arrecifes, bor- 
dando el Veril, uno á3^ millas de distancia, otro á 10 
y el tercero á 14, dejando quebrados de entrada y 
salida. 

A 2\ millas O. del último Bajo se encuentra lo 
mas N del Cayo Paredón Grande, frente á C. Guin- 
chos, cuyo punto está graduado en 22° 30' lat.; 17' 5" 
lonj. de los Tributarios, según Moreno y Herrera 4 o 
12''27"E. del Morro [71 ó 52' 7".] Este Cayo se es- 
tiende E. O. 5 millas: es de regular altura, y tiene un 
Cayuelo al E. de su parte mas N. y otro al O., redondo 
y escarpado, al occidente del cual 2| millas hai otro 
de igual dimensión y altura, llamado Paredón del Me- 
dio, situado por Moreno en 22° 30' 12" lat.; 3' 51" O. 
del anterior, ó 4 o 8' 36" E del Morro [71° 55' 58"]. 
En uno de estos dos Cayos Paredón Grande ó del 
Medio se trata de establecer una Torre-Fanal de hier- 
ro, Al medio de los dos Paredones hay un Bajo que 
demora al N. 85° O. del Grande H millas: el Pare- 



-86- 
don del Medio por el N. y E. es sucio y no hay paso 
por dentro de él. 

Al S. 58° O. de Paredón del Medio -distancia 3 
millas se halla lo mas occidental de C. Romano, que 
forma un Canal de ^ milla con lo mas oriental del Co- 
co, cuya parte sitúa Moreno en 22° 28' 30" lat.; 3' 22" 
lonj. de Paredón del Medio y lo mas N. 22° 33' 44" 
lat.; 13' 24" lonj., ó sean 3° 55' 12" E. del Morro. (72° 
9' 22"). Cayo Coco es grande y de regular altura con 
varios arenales en el lado septentrional. El Veril del 
Placel que prosigue ONO. y O. hasta los Cayos de 
Guillermo, le cubre cerca por el N., como también á 
la Jaula de S. Felipe, Medialuna y los de 'Guillermo. 
El Puerto del Coco se halla en la parte boreal E. del 
C. la Jaula: al N. de lo mas oriental, el Cayuelo Que- 
che, de Mangle y otros tres mas al ESE. 

Al O. J NO. de lo mas N. del Coco está el Ca- 
yuelo la Jaula, sucio por el E., el cual los 3 de S. Fe- 
lipe y el Medialuna son paralelos y cercanos al Veril, 
graduados por su orden así: Cayuelo la Jaula 22° 34' 
lat.; 3' 44" O. de lo mas N. de Cayo Coco. (Moreno.) 
— Cayuelo mas oriental de S. Felipe 22° 35' 50" lat.; 
8' 26" lonj. idem. — Layuelo del Medio de S. Felipe: 
22° 36' 27" lat.; 9 1 58" lonj, idém —Cayuelo mas oc- 
cidental de S. Felipe: 22° 37' 30" lat.; 11' 28" lonj, de 
idem, ó 3 o 43' 44" E. del Morro, (72° 20' 50").— C. 
Medialuna (medianía) 22° 38' 15" lat.; 3' 45" lonj. del 
precedente ó 3 o 39' 59" E. del Morro (72o 24' 35") 
Sirve de punto de reconocimiento en el Continente la 
Sierra de Cnnagua, E> de Morón, que demora S. 5° 
E. del Cayuelo la Jaula y se ve á mas de 11 leguas 
como una meseta, algo quebrada en el medio. 

Mas al S. del Veril, entre los Cayos de S. Fe- 
lipe y Media luna, está Cayo Guillermo, de regular 
altura y estension de 5J millas y á 1^ de lo mas oc- 



-87- 
cidental están los tres Cayuelos Hijos de Guillermo, 
mui sucios en las proximidades. Lo mas N. de Cayo 
Guillermo aparece en 22° 36' 30» lat.; V 15" jonj 
del de Medialuna, ó 3 o 38' 44" E. del Morro. (72o 25' 
20»). — El Cayuelo del Medio de los Hijos, está á los 
23° 36' 45" lat.; 4' 45" O. del anterior. (Moreno y 
Herrera.) 

Aquí, por la parte occidental de estos Cayuelos 
Hijos de Guillermo y los orientales de Santa María se 
presenta un paso al S, bastante amplio para buques 
de 10 pies de calado, que conduce^al Embarcadero de 
los Perros y demás que siguen para Caibarien; aun- 
que con dos Bajos al NO. y O. de los Hijos de Gui- 
llermo 3 millas. Hai otro al N, de ellos próximo al Ve- 
ril, cuyo rumbo E. sube ahora al NJNO. y O. para 
cubrir los Cs. Santa María en el principio de la grande 
amplitud que causa la confluencia del Canal Viejo con 
el de Santaren. « 

En el grupo de Cayos titulados de Santa María 
el mayor, mas de 1 legua S. del Veril, demora [lo mas 
oriental] al N. 85° O. de Medialuna, 13J millas: 
es de regular altura y estension de 6 millas EO. Esta 
parte se graduó por los SS. Herrera y Moreno en 22° 
40' lat.; 16' lonj. O. de los mas N. de Guillermo (el Pa- 
drón). El Derrotero, citando á los mismos y á Ferrer, 
22° 39' 42" lat.; 16' 20" de Ídem; y Humboldt refirién- 
dose á este Marino, 22° 39' 24" lat. Las diferencias 
son cortas y adecúa el promedio de 22° 39' 42'' lat.; 
16' 10" lonj., ó sean 3° 22' 34" E. del Morro [72° 42']; 
Lo mas occidental es conceptuado por Moreno en 22° 
40' 45" lat.; 6' 43" lonj. de la otra; pero al N. y E. y 
ya próximos al Veril figuran los Cayuelos de Santa 
María; el mas al E. en 22° 40' 16" lat.; 7' lonj. de la 
parte oriental del grande, y el mas ai O. que también 
se llama Caimán, en 22° 42' 38» lat.; 27" lonj. de 

TOMO I. 12 



-8S- 
idem; 19" el Derrotero, citando á los mismos Moreno 
y Herrera: promedio 23", ó 3 o 22' 11" E..del Morro. 
(72° 42' 23"). 

Al S. 75° O. de lo mas occidental del C. grande 
Santa María se encuentra á 7¿ millas Cayo Francés, 
3 escasas S. del Veril del Placel, que vino bajando al 
OSO. y casi O, desde los Cayos Santa María y En- 
senadlos para estrecharle un poco con la costa 
cubana, dejando entrada amplia para Caibarien entre 
el Cayo Boca-Chica y la parte O. del Francés y de 
Cobos, que dista 3J 8. 21° O. del último con 7 hasta 
1*" brazas de agua. La Punta oriental de C. Francés 
estáá los 22° 38' 33" lat; 13' lonj. de lo mas E. del 
C. grande de Santa María, v su estremidad occiden- 
tal 22° 38' 20" lat.; 18 lonj. ídem, ó 17' 52" según el 
Derrotero, citando á los propios Oficiales; esto es, en 
promedio 3 o 4' 38" E. del Morro [72° 59' 56"]. 

Cayo Francés |iene 4 millas; es de una altura re- 
gular con 3 mogotes redondos, nombrados Tetas de 
la Viuda en su parte N, tendido casi EO., mui limpio 
por aquí, y con buen fondeadero par el lado del S. y O. 
para embarcaciones que no calen mas de 16 pies. Los 
Mosquitos son tantos que me han obligado á reembar- 
carme prontamente. 

En el continente se ven desde 8 leguas las Te- 
tas de Buenavista, que corren con lo mas O. del Ca- 
yo Francés S. 39° O. y con el Cerro de Guajabana 
(mas próximo á la costa) S. 50° O. A dichas Tetas 
preceden las Lomas délos Perros, visibles á 6 leguas 
de los Cayos de Santa? María. 

Lo mas oriental de C. Boca-chica se halla en 22° 
36' 20" lat.; 3' 40" lonj. de lo mas O. de Cayo Fran- 
cés, 3' 56" por el Derrotero, ó 3 o 0' 50" en promedio 
E, del Morro [73° 3' 44"]. 

Inmediato á Boca-chica sigue al NO. Cayo Fra- 



-S9- 
goso, que se dilata 22 millas, y tiene mi montecillo co- 
mo á su medianía llamado Alto de Antón, por donde 
se parte, y formando otro Cayo menor en su mitad, 
queda dividido en tres porciones alcanzando lo mas 
O. de la occidental hasta enfrentar con la boca del 
R. Sagua la Chica 1 legua larga al NNE. El Pla- 
cel va disminuyendo, y su Veril bien distante del C. 
Boca-chica, corre al NO. acercándose gradualmente 
á C. Fragoso v cubriendo á los Bajos de Almedinas. 
El Alto de Antón queda á los 22° 42' 38" lat.; 8' 20" 
lonj. de Boca-chica (.Moreno y Herrera); 7' 37" por 
el Derrotero, ó 2 o 53' 22" en promedio E. del Morro 
(73° 11' 12").— Lo mas N. de O. Fragoso, 22° 50' lat.; 
6' 44" lonj, O. del Alto. 

Los Bajos de Almedinas cerca del Veril, quedan 
al ENE. del Alto y al O. de Almedinas, 3J millas las 
Bocas de Antón intransitables. El Bajo de Almedinas 
le coloca Moreno en 22° 44' 5" lat; 3' 15" E. del Alto 
de Antón. 

Desde Cayo Fragoso el Placel ya no pasa de 3 
leguas en término medio de anchura hasta Ja Boca 
de Sagua la Grande: su Veril continúa al NO. hasta 
los Cayos de Judas, siendo los mas próximos que cu- 
bren los del Pajonal y la Vela, Pero antes se encuentra 
Cayo del Medio, lf millas al N. 65° O. de la estre- 
midad occidental de C. Fragoso, y al N. 25° O. de 
aquel distancia 1 milla el del Pajonal, que forman las 
Bocas de Marcos, para los barcos de 5 pies de calado 
que se dirijan á Sagua la Chica &c. El C del Medio 
está á 22° 49' 28" lat,; 8' 44" lonj. de lo mas N. de 
Fragoso.— El Cayuelo mas E. deí Pajonal 22° 53' 42" 
lat.; 14' 43" O. del Alto de Antón [Moreno y Herrera]. 
15' 10" por el Derrotero y 22° 53' 20" lat., que en pro- 
medio dan 2 o 38' 26" E. del Morro y "22° 53' 30" lat. 



-90— 
~^-El Cayuelo mas occidental del Pajonal le sitúa Mo- 
reno en 22° 54' 18" lat: 2' 82" O. del anterior. 

Después sale la Punta N. del C. la Tocinera, al 
N. 50° O. de la cual, distancia 3 millas se halla el Ca- 
yuelo la Vela, en 22o 56' 30" lat.: 6' 2" lonj. del Pajo- 
nal mas E. (Moreno y Herrera): 2 o 32' 24" E. del 
Morro. (73° 32' 10".) 

Al S. 30° O. de C. la Vela, 1£ milla está el Cayo 
del Carenero dividido en dos, y al N. 70° O. del Ca- 
renero, J milla, eldal Anzanillo (no Lanz¡millo); los 
cuales forman la Boca y Fondeadero de este nombre 
con 2 brazas de agua, y otro mejor al S. del Carenero 
para buques de II pies de calado. 

Al N. 75° O, de C. la Vela, 3| millas se hallan 
los Cayos de Jutías-Gordas, saliendo para el Veril tres 
Cayuelos, que el mas septentrional figura en 22° 59' 
26" lat.; 3' 28" lonj, de C. la Vela [Moreno y Herrera] 
2 o 28' 56" E. del Morro (73° 85' 38"). 

Desde aquí el Veril del Placel enfrentando con el 
Banco de los Roques, se dirije al O., ONO. y NO. 
hasta el temible Bajo Nicolao, que por salir tanto al 
N. le amplia sobremanera. Cubre diferentes Cayos, 
Bajos y Canalizos, frecuentados por los costeros, á sa- 
ber: el Canalizo del Serón, que otros denominan Bo- 
ca de Zenon, para los barcos de 9 pies de calado que 
vayan para Sagua-la-Grande, con un bajo á 1 milla 
PÍNE., que á igual distancia enfrenta O. de la restin- 
ga de Jutías. El S'¿ Moreno sitúa la boca del Serón en 
22o 58' 30" lat.; 5> 31" lonj. O. del Cayo mas N. Ju- 
tías; mas como estos puntos del Placel deben relacio- 
narse con la costa de Cuba, según fué graduada aten- 
diendo también á los trabajos del S. Lavallée, recor- 
daremos la situación preferida de la Boca del Rio Sa- 
gua-la-Grande, como término de comparación por 
aquí. Moreno pone la Boca del ÉSerou 6' 16'' E. de la 



-91 
del Rio; Lavaliée apenas llega á 6: promedio 6' 8": 
la Boca del Rio fué prefijada 2 o 18' 9" E. del Morro 
de la Habana: luego la de Zenon ó Serón 2 o 24' 17" 
E. del Morro. 

Al O. casi de la Boca del Serón está la Boca ó 
Pasa de Cañete, de poco fondo y mas al O \ NO. la 
de Maravillas ó Marillanes, que es la entrada común 
para Sagua por esta paite con 2 y mas brazas de agua, 
distante 1 legua NNE. casi de la boca del Rio. More- 
no y Herrera ponen la Boca de Marillanes en 22° 59' 
40" lat,; 1' 43" lonj. E. de la Boca del rio, que dan 
2 o 19' 52" E. del iMorro 73° 44' 42" de Cádiz. Estas 
tres bocas ó Canalizos las forman cuatro Cayos enfi- 
lados de oriente á poniente por sus separaciones; mas 
á la última preceden otro Cayo mas al N. llamado del 
Cristo por el O. y un Bajo por el E. próximo al Veril. 

Cayo Cristo ó del Cristo tieue su parte N. aun 
mas cercana al Veril en 23° 3' 7" lat.; 45" O. de la 
Boca del Rio Sagua [Moreno]; pero Lavaliée pinta 
dos Cayuelos aun mas al N. sobre la de C. del Cristo, 
tanto que el uno se halla en el mismo Veril, por donde 
principia el Canalizo del Cristo que sigue por entre el 
C. Hicacal y el del Cristo dividido en dos lonjitudi- 
nalmente, nada de lo cual traen la Carta y trabajos 
publicados de Moreno, Derrotero &c. 

Pasado el C. Hicacal, partido lijeramente en 3, 
se presenta la frecuentada y ancha Boca de Sagua-la- 
Grande, principio del largo Canalizo que conduce á 
Sagua por entre los Cayos del Hicacal, Sotavento, 
Empalizada ó Barlovento, &c. con fondo de 2 brazas 
donde menos. La Punta occidental de esta Boca [que 
no debe confundirse con la del rio] en un Cayuelo de 
los que cubren al de Sotavento, está graduado por los 
SS. Moreno y Herrera en 23° 5' 40" lat.; 7' O, lonj. de 
la Boca del rio: 6' 40" se deduce del Plano del S. La- 



92— 

vallée: promedio 6' 50".— 2 o 11' 19" E, del Morro. 
(73° 53' 15"), 

Desde la Punta occidental déla Boca de Sagua- 
la-Grande sale el arrecife que cercano al Veril le sigue 
paralelo hasta aproximarse á ("ayo- Verde, cuya parte 
N. distará 1 milla del Veril é intermedio otro arrecife 
y á una milla mas i\. 50° O. otro, entre los cuales hay 
paso. Este Cayo demora N. 62° O. 7| millas de dicha 
Punta occidental de la Boca de Sagnay su estremidad 
septentrional se halla en 23° 9' 38" lat.; T 38" lonj. 
de aquella (Moreno y -Herrera) — 2° 3' 41" E. del 
Morro [74° 0' 53"] Este Cayo con los del S. propor- 
cionan Fondeadero, donde tuve la satisfacción de ha- 
llarme á bordo de )a Goleta de guerra Clarita, una de 
]as comisionadas para estos reconocimientos. No debe 
confundirse con el Cayo-Verde frente á la silla de C. 
Romano, ni con la Isla ó C. Verde que da principio al 
Veril austral del Gran Banco de Bahama: para ello 
los distinguiremos, titulando á este Cayo [no Isla] 
Verde del Banco, al segundo Cayo Verde Oriental y 
al tercero que nos ocupa Cayo Verde Occidental. 

Al N. 53° O. de Cayo-Verde Occidental, distan- 
cia 6 millas, está el Médano y riesgoso Bajo Nicolao, 
casi N. S. con C. de Sal en el Banco de los Roques, 
como con la Sabanilla en la costa de Cuba, en cuyo 
meridiano amplia mucho el Placel que describimos. El 
31édano, asoma su espinazo raso de arena en 5 brazas 
de ancho y 46 de largo, rodeado por el NE., N. y NO, 
de arrecifes que salen de él á cable y medio: otro hai 
mas chico al "S. 60° O. 1 milla, que se cubre en plea- 
mar. Dos millas al ONO. rompe otro Bajo llamado de 
los Alcatraces. Yo estuve de tarde en el Médano; una 
vista de horrorosa soledad y peligros me hizo compa- 
decer cuántas víctimas sacrificadas en un paraje que 
de preferencia requería un Fanal ó cualquier signo de 



-93- 
aviso, aunque fuese movible de campana. El Bajo Ni- 
colao (Médano) está en 23° 13' 30" lat.: 5' 12" lonj» 
de lo mas N. de Cayo-Verde Occidental (Vico, Riga- 
da, Moreno, Herrera) =1° 58' 29" E. del Morro. (74° 
6' 5"). El arrecife mas N- 23° 14' 15 : ' lat.; 2" lonj. E» 
del Médano. Sirven de puntos de reconocimiento en 
el continente cubano para estos y los siguientes al B. 
y SO. la Sierra Morena con la cabeza del SE* bastan- 
te elevada; los dos picachos de la estremidad NO. es- 
tán N. \ NE. y S. ^ SO. con el Bajo: un poco mas al 
O. las Tetas de la Bella, que son tres, y estando N. S*. 
con la del medio se está N. S. con la medianía del C. 
Bahía de Cádiz y revasado del Bajo Nicolao y del de 
los Alcatraces. Siguen luego mas al O. las Sierras de 
Limones [no Limonar], Santa Clara (Hato-Nuevo) y 
después mas al O. las Tetas de Camarioca, que son 4; 
aunque según la posición parezcan menos; la del me- 
dio es la mayor y corre con el remate occidental del 
C, Cruz del Padre al S. 60° O. 

Volviendo á nuestra derrota, el arrecife se prolon- 
ga al O. del Médano 3J millas; por cuyo lado como 
por el E. hay entrada de bastante estension para los 
Embarcaderos de Carajate, Sabanilla, Pozas, Rancho- 
Veloz &c. &c. con varias vias, siendo las principales 
la que forma el Cavo Alcatraz del h). 6J millas S. 18° 
O. del Médano y Alcatraz del O. [S. 41° O. 9 millas 
idem] con los Cayos de los Falcones, que por la Boca 
de Alcatraces dan paso al Fondeadero de ese nom- 
bre con fondo para 10 pies de calado y abrigo de casi 
todos vientos. Kl S. Moreno pone la Boca mas E. de 
Alcatraz en -¿3° 7' 15" lat : 28" lonj. O, del Bajo Ni- 
colao, y el Fondeadero délos Falcones 23° 7' 10" lat.; 
8' 2" lonj. O, de la precedente. 

Desde el Bajo Nicolao el Veril del Placel tuerce 
al O. franco hasta los Cabezos, donde vuelve á an- 



I' 



—94- 
gostar un poco, y con alguna sinuosidad al propio rum- 
bo hasta el C. Cruz-del- Padre, cubriendo la cordille- 
ra de Cayos y arrecifes que hacen los Canalizos de 
que hablaremos. El primer Cayo que se presenta es 
Bahía-de- Cádiz, 8 millas distante [la parte mas sep- 
tentrional] S. 85° O. del Bajo Nicolao: es de regular 
altura y por la parte O. hay fondeadero 8 brazas de 
fondo: lo mas N. E. alcanza á 23° 13' 10" lat.; T 25" 
Ion}, del Bajo Nicolao (Moreno); 8' 18" por el Derro- 
tero: promedio 7 51" ó I o 50' 38" E. del Morro (74° 
13' 56" V 

Al N. 84° O. del Cayo de Bahía-de-Cádiz, dis- 
tancia 7 millas se encuentra el Cayuelo mas boreal de 
los Cabezos, dejando intermedio casi un Bajo en el 
propio rumbo: el Cayuelo tiene al N, los peligrosos 
arrecifes de los Cabezos, sobre el borde del Veril, el 
mas N. y E. de los cuales está en 23° 15' 42" lat.; 9' 
30" Ion}, de C. Bahía-de-Cádiz (Padrón) 8' 37" (Der- 
rotero): promedio 9' 3"; I o 41' 35" E. del Morro [74° 
22' 59"].— El Cayuelo queda en 23° 13' 45'' lat.; 5" 
É. del Arrecife. 

Al S. 70° O. del Cayuelo de los Cabezos, 4J mi- 
llas se halla el Canal del Pargo y al O. de este 3J 
millas el de los Barcos que distan 4 millas del Veril 
del Placel; los cuales conducen por mar limpia á los 
Embarcaderos de la Teja, la Palma, Canal de San 
Mateo &c. La separación de tres Cayos tendidos de 
naciente á poniente constituyen esos Canales que pro- 
piamente son Pasas; aunque pudieran llamarse Cana- 
nalizos, porque comunican mas al N. por la entrada 
quH dejan los tres Bajos que parecen continuación de 
los Cabezos, los cuales dominan á esos Cayos, cor- 
riendo el mas occidental por todos los que siguen al 
N. 60° O. con el nombre de Torronteras de Galindo 
hasta el C. de este nombre y los dos Cayuelos Galiñ- 



-95- 
ditos que le acompañan al N. ya próximos al Veríly 
intermedio un arrecife; aunque otros llaman Ualin- 
dito á un Cayo menor junto á la estremidad occiden- 
tal de C.Galíndo. Al ÑO. de C. Galindo está Cruz- 
de!- Padre, que es la tierra mas saliente al N. de toda» 
las adyacentes á la isla de Cuba y por consecuencia 
el Veril también que por aquí se eleva y circulando 
baja luego á cerrar y terminar el Placel en Cabo Hi- 
cacos, cerca del cual le bordean los Cayos Mono, Pie- 
dras y Monito, y diferentes Bajos por la parte boreal 
de Cayo-Blanco, hasta la de Cruz-del-Padre; aunque 
por todos estos puntos inclusos los Cayos Galindos y 
el último hay paso á la gran Bahía de Cárdenas; pero 
el mas frecuentado y hondable por el O. es entre Pta. 
Francés del Cabo Hicaco¡? y Cayo Monito, dirijiéndo- 
se por entre Cayo Buba y C. Diana (ó de Ana) para 
Cárdenas ó por entre Diana y Chalupa ó Chalupa y 
Romero para el Jácaro &c. En el Cayuelo- Diana lat. 
23° 9' 46", 3' lonj. E. de Punta Francés (Cabo Hi- 
cacos) hay una Linterna, elevada sobre el nivel del 
mar 53 J pies (25 dice el Derrotero) con luz fija entre 
vidrios blancos y rosados, sobre torre de madera, visi- 
ble á distancia de 9 millas. 

Volviendo al Cayo Cruz-del-Padre [donde se es- 
tablecerá una Torre-Fanal de hierro] que figura un 
Borceouí, los SS. Moreno y Herrera sitúan su parte 
NE. 23° 17' 28" lat. 17' 6" O. del Cayuelo de los Ca- 
bezos, y antes el Canal del Pargo á los 23° 12' lat.; v l\ 
4' 36" lonj. del propio Cayuelo, y el Canal de los Bar- 
cos 23° 12' 30" lat.; 9' lonj. del mismo. Respecto á 
C. Cruz-del-Padre, debemos atender también para su 
lonj. á la que los citados Oficiales dieron á Punta Hi- 
cacos y la que hemos prefijado anteriormente: en el 
Padrón aparecen 16' 4" lonj. entre uno y otra; en el 
Derrotero por los mismos Autores 14' 16", Según la 

TOMO I, 13 



-9(5 - 
primera lonjitud del Cayuelo de los Cabezos, queda- 
rla Cruz-del-Padre I o 24' 34" E. del Morro y como 
en nuestro cómputo resultó Cabo de Hicacos (la Pun- 
ta-Francés) I o 13' 19" E. del Morro, la diferencia de 
lonj. serian 11' 15"; luego los 14 1 J6" del Derrotero 
es el justo promedio, que coloca al Cayo Cruz-del- 
Padre I o 27' 35" E. del Morro, reduciéndose la lonj. 
entre el último y el Cayuelo de los Cabezos: lo cual 
también trae una coincidencia tan absoluta como re- 
lativa al Meridiano de Cádiz; pues ya aquí me resul- 
tan 74° 36' 59"; el Padrón 74o 36' 46"; el Derrotero 
740 36' 44" 

Al S. 65° O, del' Cayo Cruz-del-Padre está lo 
mas N. de Cayo Blanco, tendido del NE. al SO., 4 mi- 
Has dividido por la mitad, con bastante separación que 
pudieran estimarse dos, acompañados en el interme- 
dio, E. y S. de varios Cayuelos: entre estos últimos 
y lo mas meridional del Cayo hay fondeadero abriga- 
do para embarcaciones de doce pies de calado, que ti- 
tulan del Carenero, corno los dos Cayuelos espresados, 
que con otro al E. forman el Canalizo interior de la 
Pluma. Este Carenero de Cayo-Blanco le gradúa Mo- 
reno en 23° J2'20"lat.; 7' 25" E. lonj. dePunta Hica- 
cos; 6' 45" el Derrotero: promedio 7 5", ó I o 20' 24' 
E. del Morro (74° 44' 10").— Lo mas N. de Cayo- 
Blanco queda en 23° 16' 20" laf: 2' 45" lonj. E. del 
Carenero. (Moreno), 

A 5 millas N. 81° O. de la estremidad NE. de 
Cayo-Blanco se encuentra Cayo-Mono 1 milla S. del 
Veril, con un Bajo" al NE., 1 milla larga. Este Cayue- 
lo se halla situado por Moreno y Herrera en 23° 16' 
lat.; 4' 32" E. de Punta Hicacos (Padrón); 3' 11" 
(Derrotero), diferencia ya bastante considerable en 
tan corto trecho de parajes frecuentados é interesan- 
tes; no cabe, pues, promedio cuando también el Pía- 



-97- 
iio de la gran Bahía de Cárdenas [escala mayor] le- 
vantado por los referidos Oficiales y publicado en 1836 
por la Dirección Hidrográfica produce la misma lonj. 
del Derrotero. Mi Carta del Departamento occidental 
se ajustó á ese Plano, arreglando algunas diferencias, 
como se ha dicho antes con los documentos y trabajos 
ajenos y propios que la enriquecieron, inclusa la son- 
da del 8. Dobroq. Queda, pues, C, Mono I o 16' 30" 
E. del Morro (74° 48' 4"), 

Del Cayuelo Mono ó Mono Grande al C. de Pie- 
dras hay 2 millas hacia el S. 52° O. En su parte mas 
alta se ha establecido una Linterna sobre una torre de 
madera elevada 82 pies de su cimiento y 103 J del ni- 
vel del mar, 4 mas que la luz, visible de 15 á 16 mi- 
llas: es jiratoria; su revolución de 60 segundos, los 50 
de luz intensa y los 10 de oscuridad. La medianía de 
C. de Piedras está graduada por los SS. Churruca, 
Moreno y Herrera en 23° 14' 45" lat.; 1' 14" lonj, E. 
de Punta Hicacos, según el Derrotero y el Mapa=l° 
14' 33" E. del Morro de la Habana, que producirian 
74o 50' 1" lonj. de Cádiz, suponiendo ese Castillo en 
76° 4' 34".— El Cayuelo delMonito ó Mono-chico, el 
último que cierra el Placel con el Cabo de Hicacos, 
es una gran piedra, 1 milla casi N. de la Punta mas 
boreal del Cabo Hicacos, é igual distancia del Veril 
que viene cubriendo á estos Cayuelos hasta tocar en 
la parte O. del Cabo. Cayo Monito es mui acantilado: 
el S: Moreno le sitúa en 23° 14' lat.; 1' lonj. O, de la 
medianía de C. Piedras. 

Todo este gran Placel de Punta Maternillos á la 
de Hicacos, titulado Jardin del ííey comprende 5 Ca- 
yos de primera magnitud; 7 de segunda; 30 de ter- 
cera y 378 de cuarta. — Los primeros son por su orden, 
Cayo-Romano, Coco, Turiguanó, Cuajaba y Fragoso, 
qne yo titnlaria Islas. Los segundos Cayo Cruz, Sta. 



-98- 
María, Cobos, Paredón Grande, Sotavento, Cinco-le- 
guas y el próximo á Cayo-Verde Occidental, que lla- 
maría Islotes; á los de la tercera Cayos y á los de la 
cuarta Cayuelos. =Total 420. 

Desde el Cabo de Hicacos vuelve á presentarse 
la costa de Cuba limpia hasta Bahía-honda, ó mas 
exactamente hasta el Puerto de Cabanas, con levísi- 
mas exepciones en la Ensenada de Sibarimarpor Gua- 
nabo, donde hay un Placel de piedra que principia 
en Punta de Indios al O. de Jarnco, cuyo Veril parale- 
lo á la costa, va luego saliendo al N. hasta 2 millas y 
disminuyendo, finaliza en la Punta de Tarará. Tam- 
bién en Santa Cruz al E. de Jaruco hay algunos arre- 
cifes inmediatos que dejan entrada al Surjidero. En la 
Ensenada de Marianao O. de la Habana hay otro re- 
ducido al espacio entre Punta de los Roques y la de 
Mangles. Del Puerto de Cabanas á Bahía-honda van 
los arrecifes paralelos y muí próximos á la costa que 
permiten atracarse á 2 millas de ella. Por último en 
meridianos de Bahía-honda á la Mulata y como á 6 
leguas de la* costa pinta la Carta de Moreno un Bajo 
ó Vijía dudosa. Siempre que se me ofrece reparar este 
punto, acuerdo con asombro la casual incidencia de 
haber pasado atravesando un manchón de agua tur- 
bia ó como basura superficial en estos mismos parajes, 
viniendo de Cabo San Antonio en la Princesa Here- 
dera el año 1834, que salí de Santiago de Cuba: nos 
llamó la atención en términos que el Capitán mandó 
virar y volvimos á pasarlo: después el año 1837 se pu- 
blicó la citada Carta, donde por primera vez vi señala- 
da la Vijía dudosa, que me recordó al instante el man- 
chón. 

Los puntos intermedios de reconocimiento para 
todo este limpio tramo desde Cebo Hicacos son: las 
Tetas de Camarioca, el Pan de Matanzas, Arcos de 



-99- 
Canasí, Sierras de Jaruco, Tetas cíe Managua, Mesa 
del Mariel, Pan de Cabanas y Sierra de Rubin. 

En Bahía-honda comienza el Placel y Archipié- 
lago de Santa Isabel y los Colorados que sirven de 
límite meridional al Canal Nuevo de Bahama; aunque 
puede decirse que este principia desde Cabo Hicacos. 
Toda la costa desde Bahía-honda hasta Cabo de San 
Antonio está cubierta en su forma arqueada de este 
Placel, no tan ampüo ni tan rico de Cayos como el pre- 
cedente; pues su término* medio es de 5 millas; exep- 
tuando de Buenavista para el Cabo. Los Cayos se en- 
cuentran por consiguiente mas próximos á la costa, en- 
cerrados entre ella y una cadena de arrecifes, inter- 
rumpida 5 leguas antes del Cabo, perfeccionando por 
aquí el arco que la costa irregulariza sumiéndose en 
la ensenada de Guadiana, y solo el Veril del Placel 
que á 1 milla mas ó menos los cerca paralelamente, 
continúa hasta el mismo Cabo y Punta Perpetua. Pe- 
ro esta cadena de arrecifes se divide en eslabones 
distintos que dejan suficientes separaciones y eutradas 
que llaman Quebrados y toman el sobrenombre del 
Cayo ó punto relativo; de suerte que aquí se duplica 
la necesidad de ser exacto en la correspondencia del 
continente con los Cayos y Quebrados; advirtiéndose 
que entre el Veril y los eslabones de arrecifes, entre 
estos y los Cayos y entre los Cayos y la costa hay co- 
municación en todo el Placel con rara exepcion entre 
los últimos. 

De Bahía-honda principia á ensanchar el Placd 
gradualmente hasta Cayo-Blanco, que es el primero 
que se encuentra en dirección S. 83° O y S. 56° O, 
[de la Punta de la Gobernadora]. En el meridiano de 
Cayo-Blanco comienza su anchura media, contando 
ya dos eslabones de arrecifes y dos Quebrados; el pri- 



— 100- 
mer Quebrado se llama de Manimaní, por hallarse 
cerca de la boca de este rio y el segundo Quebrado 
Grande de C. Blanco por estar frente al N. de este y 
de la Mulata, entre lo mas oriental del tercer eslabón 
y lo mas occidental del segundo,, que cubre al Morri- 
llo &c. Cayo-Blanco es tan pequeño que solo se cono- 
ce atracándose á los arrecifes: este Cayuelo, que de- 
mora al N. E. milla y media déla boca de Ensenada 
de la Mulata, fué graduado por los SS. Moreno y Her- 
rera en 22° 55' 45" lat.; I o 1'. 1" Ionj. O. del Morro de 
la Habana, según mi cómputo, que hacen 77° 5' 35" 
del meridiano de Cádiz, suponiendo ese Castillo en 
los 76° 4' 34". La medianía del Quebrado está 2} 
millas N. 33° O. y el Veril 4 de Cayo- Blanco, por 
donde pueden pasar Navios. 

Al S. 63° O. de Cayo-Blanco 2 millas hay otro 
Cayuelo nombrado Ratones, dejando el de Pájaros en 
la boca del Rio del Medio ó las Pozas, y sigue al O* 
el grupo hasta Punta de Alacranes colocado en esta 
manera: junto á la costa por su orden el C. de la Fá- 
brica, el de Catalanes y los dos de Reduan; á su fren- 
te al N, C. Ratones, C Casiguas y C. Alacranes, 
quu son los dos mayores, dejando intermedio al Ca- 
nalizo de Reduan. El Quebrado entre el tercero y cuar- 
to eslabón toma el nombre del Cayo y Punta Alacra- 
nes; el eslabón que los cubre corre desde el otro Que- 
brado al S. 80° O. H millas y al 8; 55° O. otras 3 sepa- 
rándose de los Cayos Casiguas y Alacranes 2 millas, 
distancia que no guardó y pintó la Carta de Laborde, 
formando aquí otro Canalizo al N. del de Rúan; los 
cuales comunican y siguen duplicados al N. y S. entre 
lacosta y la cadena de arrecifes, y corresponden tam- 
bién con los Quebrados hasta Cayo Libisa. El Veril 
continúa siempre la misma dirección paralela á los ar- 
recifes. El Quebrado de Alacranes tiene 1Í brazas de 



-101 — 

agua y demora al N. O. do Punta Alacranes y al A L. 
de lo mas oriental de C. Libisa. 

Este Cayo, [que pudiera contarse por tres Ca- 
yuelos] se estiende 2£ millas, todo de mangles con al- 
gún arenal. La Punta oriental de Cayo Libisa demo- 
ra al N. 28o O., 2 millas de Rio de Puercos, y al N. 
88° O. de él 1¿ millas hay dos Cayuelos nombrados 
de Dios, NS. con la medianía de Libisa, 1 milla. La 
«estremidad SO. de C. Libisa fué graduada por More- 
tío y Herrera en 22° 53' 30" lat.; 11' 40" lonj. O. de 
C. Blanco: mi resultado 11' 50"; 1° 12' 51" O. del 
Morro (77° 17' 25") i El Quebrado de C. Libisa figu- 
ra entre el cuarto y quinto eslabón de arrecifes; el 
cuarto viene del Quebrado de Alacranes al S. 70° O. 
avanzando el arrecife alN. 1J millas. El Quebrado de 
Libisa tiene poca agua. 

Las Caitas de Vives, de Laborde y el Derrotero 
presentan luego los Cayos de Verracos en la Punta 
de su nombre y el de Uvas al NO. de la Punta occi- 
dental de la Ensenada del Rosario, que confunden 
con la de Verracos; pero el gran Mapa de los SS. La- 
maures, el Croquis de la Jurisdicción de Bahía-honda 
y los Cuadernos esplicativos ponen en esta Punta á 
Cayo Jíbaro y cerca de su lado septentrional los dos 
Cayuelos de las Uvas; alNE.un solo Cayo Verracos 
y al N. de esta á Cayo Arenas. 

La Punta de Verracos, que es la oriental de la En- 
senada ó Lagunato del Rosario, forma, sí, en la parte 
oriental de la concha un ancho Estero, que es la Boca 
de Asiento-Viejo ó Verracos, y la Ensenada de este 
nombre queda al E. de la Pta. Verracos, N. del asiento 
del Corral y SSE. del verdadero Cayo Verracos. En- 
tre la Punta occidental de la Ensenada del Rosario y 
la de Lavanderas están los dos Cayuelos que llevan 
este nombre. El C. de Arenas es bien chico y raso, co- 



-102— 
locado por los S»S. Moreno y Herrera en 22° 51' 46-" 
lat.; 6' 20'' lonj. de la estremidad SO. de Cayo Lebi- 
sa: mi resultado 6' 85" I o 19' 26" O. del Morro [77° 
24' 0"] El eslabón de arrecifes por esta parte, que es 
el 5.°, viene, según el Derrotero, desde el Quebrado 
dé Cayo Lebisa al S. 87° O. 12 millas, internándose 
á la medianía de esta distancia una milla pava el S;-; 
desde aquel punto sigue el arrecife al S. 58° 0. 14 mi- 
llas hasta el quebrado de Jutías. Yo diria que desde 
el de Lebisa corre ese rumbo hasta lo mas Norte de 
C. Inés de Soto con la inflexión que esplica al S. y ar- 
queando por allí, prosigue el otro rumbo al Quebrado 
de Jutías, en cuyo sentido es continuo y larguísimo el 
eslabón, lo cual no aparece así en los documentos ci- 
tados, pues que al llegar á los meridianos de Inés de 
Soto forma otro Quebrado que llaman del Rosario, 
aunque estrecho y en este concepto aumentamos un 
eslabón, advirtiendo que el 5.°, que nos ocupa, abarca 
á Cayo Arenas y Cayo Verracos, dejando el Canalizo 
entfe ellos y los Cayos Jíbaro, Uvas, Lavanderas &c. 
El arrecife tiene hasta Jutías 1J millas de ancho, 
y el Veril sigue exactamente su curva paralela algo 
menos de una milla. 

Al O. de Punta Lavandera está el Cayo Inés de 
Soto, que tiene de estensionNE. y SO. 4 millas figu- 
rando dos alas divididas en el medio por un Canalizo 
de mui poco fondo: es de mediana altura y se separa 
de la costa por el E. § de milla y por el 0. 1^, casi NS. 
con la boca del Rio Pan de Azúcar, donde se tiene la 
mejor aguada en cualquiera estación á media milla de 
la boca. Los Marinos citados sitúan al Cayo Inés de 
Soto [lo mas N.] en 22° 50' 40" lat.; 7' 40" lonj. O, 
de C. Arenas, concordante con la mia I o 27' 6" O. del 
Morro [77° 31' 40"]. A menos de 1 milla de este pun- 
to tiene al N. el arrecife y casi á igual distancia al S. 



-Í03- 
los dos Cayuelos de PJayuelas; al E. de su Punta orieri- 
tq.1 el de la Loma ó Puerto-Escondido y | millas 
SO. de la occidental el de Boquerones, que tiene de 
estension media milla, y da paso por entre él y la cos- 
ta en 2 brazas de fondo; aunque con algunas restingas 
que despiden sus puntas. 

A 10 millas OSO* de (/.Boquerones se presenta 
Cayo Jutías, tan inmediato á la costa y punta occi- 
dental de la Ensenada de Santa Lucía, que apenas le 
separa un Canalizo muí estrecho y sin paso ni para 
botes. Este Cayo se estiende EO. 3 millas y su parte 
mas boreal se gradúa por Moreno y Herrera en 22° 
44' 15" lat ; 14' 20" lonj. O. del anterior, I o 41' 26" O. 
del Morro. (77° 46' 0"). Aquí está el Quebrado de 
C. Jutías que le forma la estremidad occidental del 
sesto eslabón con la oriental de dicho Cayo, teniendo 
donde mas 1J brazas de agua. 

El arrecife se interrumpe aquí en toda la esten- 
sion de C. Jutías; pero como á media milla de su es- 
tremidad O. figura un eslaboncillo (el séptimo) que 
por su parte occidental á la 1 milla ofrece con la orien- 
tal del octavo eslabón el Quebrado de la Galera, gra- 
duado trigonométricamente por Moreno y Herrera en 
22° 43' 15" lat.; 5' lonj. O. de Cayo Jutías." (77° 51' 0") 
y con 3 brazas de agua, 4 millas NNO. de la boca del 
Rio del M'edio, donde hay un Cayuelo. 

Desde allí si^ue el octavo eslabón" al S. 66° O. 
6 millas al Quebrado de la Roncadora, NS. con la 
Punta Tabaco y NO. de la Punta de Alonso Rojas, 
como 4 millas, con 4 brazas de fondo, colocado trigo- 
nométricamente por los mismos Oficiales en 22° 39' 
30" lat.; 6' 40" lonj. del precedente [77° 57' 40"]. En 
esta Punta de Alonso Rojas junto á la costa oriental 
de la Ensenada de Baja están acoderados seis Ca- 
yuelos. 

TOMO I. 14 



-104- 

Si¿nie el noveno eslabón al SO. hasta el décimo 
4 millas que es tan pequeño como el séptimo y ofrece 
dos Quebrados entre el noveno y décimo y entre este 
y el undécimo eslabón 1| millas, ambos llamados de 
Cayo Diego con 2 brazas de agua. Distan 2£ millas 
del espresado Cayo N. J NO. y 2 el otro NO. Cayo 
Diego tiene de estension EO. 1J millas y 1 de N. á S., 
separado de la costa 1^: su punta N. se halla en 22° 
34' 10" lat; 14' 34" lonj. de C. Jutias (Moreno y Her- 
rera) que me producen I o 56' 0" O. del Morro (78° 0' 
34"). De Punta Tabaco sale una restinga hasta la es- 
tremidad N. de Cayo Diego, prolongándose al NO. f 
de milla y cubriendo también los dos Cayuelos inter- 
medios. Cerca de C. Diego, al S., hay otros dos Ca- 
yuelos y en la propia dirección SSE. otros dos jun- 
to á la costa de la Ensenada de Sta. Rosa. 

Desde el Quebrado último de Cayo Diego corre 
el undécimo eslabón del arrecife alS, 55° O. 3^ millas 
hasta el Quebrado de Cayo Rapado, y comienza á am- 
pliarse el Placel, según la costa se inclina al 8.; pues que 
el Veril continua su circulación regular hasta Cabo de 
San Antonio, separándose igualmente un poco mas [1 
milla larga] del arrecife. Este Quebrado puesto trigo- 
nométricamente en 22° 33' lat.; 8' 5" lonj. O. de la 
Roncadora, con mas de tres brazas de agua, se halla 
al NO. de Cayo Rapado 2| millas.— Cayo Rapado 
[su estremidad NE.] demora al S. 65° O. de 3o mas 
S. y O. de Cayo Diego 2| millas y al NO. de Punta de 
las Canas 2 millas: su mayor estension es de 3 millas 
NE. \ N. y SO. J S. Por la parte O. tiene restinga; 
de la cual sale § millas, aunque hay paso entre él y la 
costa, su fondo es mui desigual: á 2^ millas O. de su 
Punta occidental hay un bajo de piedra con 6 pies de 
agua. 

Al E. de Cayo Rapado figuran 3 Cayuelos [Ra- 



-TOÓ— 
pados Chicos del E.] y al S. 4 [Rapados Chicos del 
S.] y entre el mas N. de estos y Rapado Grande hay 
paso para embarcaciones de 9 pies de calado. 

Al S- 42° O. de lo mas occidental de C. Rapado, 
5| millas se halla la Punta NO. del Cayj Buenavista, 
que la forma un Cayuelo muy cercano. El Cayo se es - 
tiende EO. 4^ millas y 1 N. SL: la Punta oriental 1 
milla larga NO. del Rio Buenavista y lo mas NO. en 
22° 25' 30" lat; 10' 50" lonj. O. de Cayo Diego=2° 
6' 50" O. del Morro (78° lV 24") por la razón dada 
en Punta de Avalo. 

Al NO. de Cayo Buenavista, 1 milla, hay un 
banco tendido NE. J N. SO.'JS. en cuyo sentido 
tiene 5 millas y 1 de ancho, con 1 braza de agua, per- 
mitiendo dos pasos, uno entre él y el Cayo y otro en- 
tre él y el arrecife, que es un Canalizo mas franco y 
hondable. Por su esíremidad boreal se encuentra al 
O., 1 milla, el Quebrado de Buenavista, que dista 4 
millas N. 26° O. de la Punta NO. del Cayo, con 4 
brazas de agua, bastante anchura y constituido por la 
estremidad SO. del duodécimo eslabón de los ar- 
recifes, que viene del Quebrado de' Cayo Rapado 
7J millas SO. J O. y la NE.del décimo tercero esla- 
bón, que es el último de esta cadena y el mayor en 
todos conceptos; pues corre al S. 62° O. 3 millas; al 
S. 38° O. 23 millas, formando varias ensenaditas al 
naciente y poniente: por la medianía de este eslabón el 
arrecife ocupa 3 millas y 2 por lo restante, y varios 
cabezos sueltos en sus proximidades por la parte inte- 
rior. Este grande eslabón es el que lleva con especia- 
lidad el título de Bajos de los Colorados, harto respe- 
tables. Su estremidad NE. dista de la costa 9 millas 
y la SO. II; por su medianía esterior 13 y como la 
tierra es baja dificulta su vista. La última estremidad 
yace 14 millas | N. 3(5° E. de la Punta del Cajón, y 



— 106- 
segun los SS. Moreno y- Herrera está en 22° 8' 20" 
lat,;19' 52" O. del C. Buenavista:=:2 26' 42" O. del 
Morro (78° '31'. 16"). Así es que corriendo el Veril del 
Placel basta Cabo de San Antonio, ya limpio de ar- 
recifes por aquí, ofrece una grande entrada á su inte- 
rior absolutamente despejado en su magnífico espa- 
cio hasta el Cayo Buenavista; exeptuando los 7 Ca- 
yuelos de Mangles ó de la Leña, y estos acoderados 
á la costa, formando un grupo estendido EO. 2J mi- 
llas y 2 NO. SE., ya sobre la Ensenada que forma 
ía Punta del Cajón, de la cual distan EO. unas 4 mi- 
llas, el mas N. y O. que los SS. Moreno y Herrera si- 
túan en 21° 57' 0" lat.*; 5' O. lonj. de la estremidad SO. 
del arrecife de los Colorados, ó sean 2 o 30' 56" O. 
del Morro de la Habana 78° 35' 30" O. de Cádiz, su- 
poniendo el Castillo en 76° 4' 34". He aquí como Man- 
tua, aproximándose mas alas inmediaciones del Gua- 
diana, pudiera prosperar y tenerse un Puerto poblado 
y tan necesario en esta parte de la IsJa. 

El Placel que empieza i milla O. del Cabo San 
Antonio continúa su Veril hasta Bahia-honda al N. ^ 
NE., NE. J N.,y NE., cercando los arrecifes, al milla 
poco mas ó menos de distancia, con fondo de 4, 5, 6, 

7 y 8 brazas. 

La tierra del Cabo S. Antonio es baja y poblada 
de árboles que se descubren antes que ella, presentán- 
dose como embarcaciones á la vela. En él se ha cons- 
truido la Torre-Fanal de Roncali, elevada 117 pies 
sobre el nivel del mar, á cuya altura corresponde una 
tanjente de 13| millas. Su aparato es catadrióptico de 
segundo orden de Fresnell, de luz blanca, completan- 
do su rotación cada minuto. 

Respecto á las aguadas del frontón, son buenas y 
abundantes las de ía Cueva, de la Sonda y los Pocilios. 



— 107- 
Separado del Veril, como milla y media y G NO. J N. 
de la Punta del Cajón hay un pequeño Bajo con 11 
brazas de agua, en el que [según dice el Derrotero] tocó 
tres veces la Goleta inglesa Lee en 9 de octubre de 
1846, apesar de no haberlo encontrado el Vapor Con- 
greso en la esploracion que practicó al efecto en junio 
de 1847. 

Sancho Pardo es otro Bajo con 2^ brazas de 
agua 5J leguas ONO. del Cabo, nombre derivado de! 
buque que en él tocó en 1606 y colocado en 22° 6* 
40" lat.; 19' ló.nj. O. déla Punta del Cajón; pero el 
Comandante de la Corbeta de S. M. B. la Thunder 
le buscó infructuosamente en junio de 1840. También 
á 5 leguas NNO. del Cabo se pinta otro Bajo visto 
en 1779, 1820 y 1828 con 5 brazas de agua. Son pun- 
tos de reconocimiento para el tramo descrito el Pan 
de Gnajaibon, las Sierras del Rosario, los Órganos y 
de Acosta. £1 primero al SSE. de la Mulata; la se- 
gunda, al S. de Cayo-Lebisa; la tercera al S. de Pun- 
ta Lavandera la cuarta al S. del Quebrado de Cayo 
Jutías; el Pan de Azúcar (pié Garrido) al SSE. de la 
boca del Rio de su nombre. 

Todo este Placel de Santa Isabel y los Colorados, 
que viene de Bahía-honda al Cabo San Antonio, con- 
tiene 7 Cayos de tercera magnitud y 53 Cayuelos de 
cuarta. =Toíal 60; que sumados con los del otro Pla- 
cel Jardines del Rey, hacen 5 Cayos de primera mag- 
nitud, ó Islas, 7 de segunda ó Islotes, 37 de tercera ó 
Cayos, 431 de cuarta ó Cayuelos. =Resíimen, 480, y 
agregando los que figuran dentro de los Puertos, que 
son 85 y 6 en la costa, son 570 total de los adyacentes 
al litoral ó parte septentrional de Cuba. 

SECCXQBJ C— I&EHIDXONAI.. 

Pasando á la meridional, y volviendo á comen- 



-103 ■ 
zar en Cabo Maisí, que despide arrecife saliente al E* 
cerca de una milla desde Punta de los Azules, signe 
la costa para el poniente ya limpia y alta hasta Cabo 
de Cruz. En este intervalo puede aterrarse desde Pta. 
Negra á distancia de una milla y fondearse en 7 has- 
ta 35 brazas, con varios rios de buena aguada y mas 
adelante hasta Cabo Cruz á menos de una lemia. En 
las Puntas de la Yana y de la Puerta hay algunos ar- 
recifes: también en Punta Tabacal sale otro 1 milla al 
S., que corre al O. 5 millas hasta el Cayuelo de Da- 
mas, § milla de la costa, donde se interrumpe para 
formar boca de igual amplitud con el otro arrecife que 
prosigue 4 millas, y dejan un espacio entre ellos y la 
costa, ancho § milla y largo de 6. Lo propio sucede 
cerca de Cabo Cruz de Punta Brava á la del Toro, 
que con la intermedia del Gato, hacen dos Ensenadas, 
la mas oriental y menor la cubre el grupo de arrecifes 
del E. y forma boca con el grupo del medio; la occi- 
dental, donde hay un Cayuelo, la ciñe el arrecife del 
O. que deja boca con el del medio, para entrar en un 
espacio, ancho por aquí de milla y media y 9 por el 
largo de todo el arrecife EO. al pié del elevado 
Ojo del Toro, que sirve de punto de reconocimiento, 
lo mismo que el Turquino ó Tarquino á 46 millas O. 
de Santiago de Cuba y Montañas del Cobre á 11 mi- 
llas, que se distinguen de Jamaica, ó de 33 leguas. 

En Cabo de Cruz empieza el Placel Blanco y 
Archipiélago Jardines de la Reina que finaliza por 
Trinidad ó Casilda, en la Punta de María Agnilar, 
que describiremos en dos Secciones, la primera el Gol- 
fo de Buena Esperanza, la segunda el de Ana María, 

La primera comprende desde Cabo Cruz al Ca- 
' nal ó Paso del Este: el Veril que limita al Placel co- 
mienza sobre los arrecifes que en el mismo Cabo sa- 
len 1 milla larga para el O.; corre al NO. hasta la me- 



—109— 
dianía del tramo donde se halla su mayor amplitud; 
pues dista del fondo de la Ensenada de Mirama 20J 
leguas marítimas; luego forma concha hacia la costa* 
estrechando el Placel, hasta aproximarse 1 legua del 
Canal del Este, con 40 y 50 brazas de agua, que van 
disminuyendo naturalmente hacia el continente, don- 
de tiene 3 y 2. 

El centro de esta inmensa Ensenada ó Golfo le 
ocupa el gran Bajo de Buena Esperanza en figura de 
trapezoide irregular, todo de piedra, 3 leguas en su 
mayor estéusion NE. SO. y 5¿ SE. NO. del Cayuelo 
Oriental al Paso: su distancia media á la costa es de 
5 leguas y al Veril algo mas; pero su estremidad 8. 
apenas se separa media legua, y como en este punto 
están pegados á tierra los Cayuelos de Limones, solo 
queda un Canali:-o estrecho entre estos y los Cayuelos 
de Huevo en dicha Punta S. del Bajo, titulado Canal 
de Balandras, 5 leguas NNE. de Cabo Cruz, en cuyo 
espacio, á su medianía, se hallan los arrecifes acode- 
rados á la costa y s alientes una milla que denominan 
Colorados-de-tierra, y dos Bajos pequeños, uno próxi- 
mo á los Limones y otro al poniente, cercano al gran 
Bajo, 1 legua de la costa, que se nombran Colorados- 
de-afuera, por dentro de los cuales continúa el paso 
del Canal de Balandras. Desde aquí va ampliándose 
el espacio navegable por la gradual separación de la 
orilla E. del gran Bajo y la costa hasta presentarse 
los 8 Cayuelos de Guá media legua NJXO. de la Pta. 
de su nombre, que con ellos deja una pasa para el 
Manzanillo, como la hay entre los propios Cayuelos 
y el de Perla el mas S. O. de los titulados del Manza- 
nillo, que están mas al NE. 5 millas al OSO. hasta el 
NO, de la villa de su nombre, los cuales ocupan 6 mi- 
llas SO. J O., en cuya mitad superior hay 3 buenos 
Careneros, en lo poco que tienen de playa, así como 



— I io — 

él de Perla; porque los mas de estos Cs. son de man- 
gles, y los que forman la Bahía ó Fondeadero del 
Manzanillo, con otra salida por la parte septentrional. 
Esta es la via mas estrecha de comunicación; por- 
que la otra por el O. de dichos Cayos y E. del gran 
Bajo es bastante ancha, y siguen unidas, pasados los 
Cayos del Manzanillo, Continuando al rededor del 
gran Bajo de Buena Esperanza, y curvando; según la 
inflexión de la costa ó Ensenada que le es paralela, se 
encuentra el paso que dejan la estremidad NE. de 
aquel y el bajo de Cauto que saie 1 legua E. de la 
boca del Rio, 8 leguas NO. del Cayo mas boreal del 
Manzanillo, cuyo rumbo sigue casi igual distancia á 
los de Sevilla, media legua de la costa, entre el rio de 
su nombre y el de Tana, por lo que otros le llaman 
Cayos de Tana. Estos y la estremidad N. del gran 
Bajo que demora al S. 2 leguas dejan el paso al O. 
ampliándose según se avanza por la dirección que to- 
ma el límite del gran Bajo al OSO. hasta el Paso; pe- 
ro interceptado después por el Cayo Rabihorcado y 
los reducidos Bajos de la Víbora y Alacrán, se tri- 
fulca por entre dichos Bajos, entre el de la Vívora y 
Cayo Rabihorcado y entre este y el gran Bajo 1 El S. 
del Rio coloca la Pta S. del Cayo Rabihorcado orien- 
tal en 20° 29' 36" lat.; 1' 18" E. de Cabo Cruz; que 
dan 4° 36' 52" E. del Morro de la Habana [71° 
27' 42".] Si se quiere salir fuera, el mas próximo es el 
Canalizo que abren el gran Bajo y los Cayuelos de 
Pitajaya, que llaman el Paso, ó la Pasa ó Canal de 
Pitajaya entre ellos y los de Cuatro-Reales, y la ter- 
cera por el O. de estos, denominado Canal de Cuatro - 
Reales, que abre dos pasas por un médano que los 
separa de los de Carapacho. Uno de los Cayuelos de 
Pitajaya es muí notable por su altura y figura de la 
copa de un sombrero. 



Si se continúa al O. se encuentran tres Cayuelos 
colocados como tres piedras de fogón (en triángulo) 
el primero de la Loma, el segundo al SO. 1 milla, lla- 
mado Culebra y el tercero Medialuna, 2 millas al O., 
entre los cuales hay Pasas, y dejan dos anchos espa- 
cios al N. y al S., el primero se bifurca para el NO. á 
buscar el Canalizo formado por los Cayuelos de Ma- 
nopla y de San Juan, que torciendo al O. comunica y 
forma el Canalizo de los Bayameses, entre estos últi- 
mos y la Punta San Juan, ó bien por el O. entre los 
Cayos de la Loma y Medialuna y Jos mas S. de los 
de San Juan: el segundo, cuando no se trata de apro- 
vechar las Pasas inmediatas de Pitajaya y Cuatro- 
Reales, va curvando al O., NO. y N. hacia la costa y 
Punta de San Juan, entre los Cayos de este nombre 
y los de Mordaza sobre la costa, donde ya confluyen 
todas las anteriores comunicaciones, presentando des- 
de el continente un ancho y recto Canalizo N. S. con 
el de Cuatro-Reales que dista 4 leguas. 

Los Cayuelos de Mordaza son los mas N. del So- 
brebanco, que por aquí se interpone en medio del es- 
pacio del Placel entre su Veril y la costa, 3 leguas de 
aquel y dos cortas de esta; aunque el Cayo mas sep- 
tentrional de los de Mordaza en la Punta de la len- 
güeta que despide el Sobrebanco, apenas dista 1 mi- 
lla del litoral: á estos Cayuelos por la orilla oriental 
del Sobrebanco siguen al S. los del Uvero que el Ma- 
pa de Vives equivoca con los de Mordaza y después 
los de Carapacho y de .la Seiba, que está en la estre- 
midad S. y E, á los 20° 28' 10" lat.; 22' 46" lonj, O. 
de C. Rabihorcado Oriental,=4° 14' 6" E. del Morro 
(71o 50' 28"), donde forman el Canal de Cuatro Rea- 
les: de aquí corre el Sobrebanco 6 leguas al poniente 
hasta la Punta occidental donde aparece el Canal del 
Este, haciendo otra lengüeta de arrecifes; porque en- 

TOMO I. 15 



-112— 

tonces jira al ENE. y luego al NNE. en cuya Punta 
hay un Cayo frente á los del xViate, y doblando para 
el K. encuentra la primera lengüeta y Cayos de Mor- 
daza, 

Las precedentes vias reducidas á una por el Ca- 
nal de Cuatro-Reales al S. y otra al N., va por esta 
próximo á la costa entre el Cayuelo mas boreal de 
Mordaza y el S. de los del Carenero, que están jun- 
to á ella, como los de Pinipiniche mas al O. donde 
ensancha en un cuadrado que forma una especie de 
puerto, cercado á todos vientos por el Sobrebanco, la 
costa y los Cayos del Mate brindando una superficie 
de aguas de 50 millas con fondo de 4 á 8 brazas, sus 
salidas son al O. por tres Pasas, dos por entre los Ca- 
yos del Mate, siendo la principal la septentrional lla- 
mada Canal del Mate y una mas aun al N. entre la 
costa y el Cayo mas N. de ellos, distante uno de otra 
1 milla: por esta vuelve al S. con un Canalizo que 
forman los Cayos del Mate y el mas oriental de los 
Cayos del Pilón; así como la Pasa intermedia con- 
•duce derechamente para el O. al referido Cayo del 
Pilón y también la otra, que todas salen y confluyen 
en otra especie de Puerto doble mayor que el antece- 
dente circuido por el Sobrebanco citado, Cayos del 
Mate, del Pilón, Curajaya y el otro Sobrebanco al 
O. del Laberinto de las Doce leguas por la estremi- 
dad donde están los Inglesitos y Cayo Lebisa, que 
con la cabeza de los arrecifes del primer Sobrebanco 
constituyen el Canal del Este; en cuyo espacio solo 
aparecen los Cayuelos de Granada y Guasa; pues lo 
demás es limpio con 13 y 4 brazas de fondo. Sus en- 
tradas y salidas son al naciente las esplicadas, al S. la 
del Canal del Este, al poniente el Canal del Pingüe 
y al N. el Canalizo que forman hacia la costa los Ca- 
yos de Pilón y los de Curajaya. 



-113- 

Entramos ahora en la segunda Sección que com- 
prende al Golfo de Ana María; pero en el mismo Pla- 
cel y Archipiélago de los Jardines de la Reina, que 
termina en Casilda de Trinidad. Comenzaremos pol- 
la parte esterior, ó sea el Veril tan interesante para la 
naveo-acion por las muchas bocas ó Pasas que comu- 
nican con el interior del Placel y la costa en una cor- 
dillera de Cayos con que la Naturaleza la resguardó. 

Desde la cabeza del Este, donde se halla la Pasa 
ó Canal del mismo nombre, comienzan los Cayos ge- 
neralmente llamados de las Doce Leguas, bordando 
el Veril del Placel en dirección algo culebreada O JNO. 
y NO. hasta Cayo Bretón por espacio de mas de I o 
y l ecuatorial. El principio dista 5 leguas de la costa; 
mas como esta se mete al N. para formar la gran En- 
senada, el intervalo del Veril ó los Cayos se duplica y 
triplica por la medianía de aquel antemural y vuelve 
á ir angostando el Placel en la estremidad de Cayo 
Bretón, S25J millas SSO. de Punta de Pasabanao. 

Aunque esta cordillera de Cayos ofrece varias 
Pasas, ó Canalizos que llaman Bocas, son bien estre- 
chas ó de bajo fondo; exeptuando dos principales, la 
de Caballones y Boca Grande, que forman dos hileras 
oriental y occidental y el grupo de los de Cayo Bre- 
tón, que es el mas al poniente: el primero que deno- 
minan el Laberinto, no obstante su posición sobre el 
Veril, comprende hacia el interior muchos Cayuelos 
en un mismo Sobrebanco que ensancha para la cabeza 
del Este hacia el Canal del Pingüe. Contrayéndonos 
al Veril, los primeros Cayos de este Sobrebanco son 
las Jamaicanas, con la Punta de Caguama coronada 
de algunos arrecifes, Cayo de Juan Grin, Cayo Bar- 
tulu, Cayo de los indios, con su Punta también coro- 
nada de arrecifes, Cayo Cruces y.otros en número de 
20 (sin los pequeños acuñados) que presentan las in- 



-114- 
significantes Pasas 6 Bocas de Boca-rica, Boca-seca- 
Boca de Juan Grin, Cachiboquita, Cachibocas, Boca 
de Cruces, de Piedras-Grandes, de Piedras-Chicas, 
de Flores y de las Anchitas. El Cayo ultimó de esta 
y el siguiente al JNO. nombrado de Caballones ofre- 
cen ya fuera del Sobrehanco, la Boca ó Canal de Ca- 
ballones ancha de 1 miíla, fondo 3 á 4 brazas y cuya 
Punta S. y E, es rasa con orillas de seboruco. En él 
empieza la otra hilera occidental, que solo cuenta tres 
Cayos; pero grandes el que menos (el del medio 
C de Piedra) 5 millas de largo por J de esta lonj. 
en su anchura. 

La estremidad oriental del Cayo Caballones, ó 
de la Yana, que constituye el Canal de su denomina- 
ción está situado por el ¡3. del Rio en lat. 20° 47' 54"; 
2' 36" lonj. E. de Palo-Alto, que dan 3 o 24' 30" E. 
del Morro de la llábana (72° 40' °4" de Cádiz). 

Siguiendo el rumbo al NO. después de C. la Ya- 
na ó Caballones sigue el de Piedra y luego Cayo- 
Grande: entre los dos primeros está el Canalizo ó Bo- 
ca dei Fraile y entre el segundo y tercero Boca Jutía. 
Lo mas O- de Cayo-Grande y lo mas E, del Cayo 
oriental del grupo de Cinco-Balas constituyen el Ca- 
nal ó Boca-Grande que es la principal entrada: uno 
y otro Cayo despiden sus restingas el segundo al SE. 
y el primero (Cayo-Grande) al OSO. 1 milla cuyas 
estremidades, principio de la Boca, distan SE. JÑO. 
1§ millas; situada la de Cayo-Grande en 20° 57' lat.; 
1' lonj. E. de la Punta Pasabanao ó 3 o 3' 54" E. del 
Morro de la Habana [73° 0' 40"]. Cayo-Grande me- 
rece el dictado por su tamaño: tiene sus arenales y en 
la Boca ó Banco de su nombre hay desde 12 hasta 3 
brazas de agua. 

Aquí finalizan los Cayos de las Doce Leguas; 
pero otros estienden sn denominación á los siguien- 



-lis- 
tes; sin embargo de que también se llaman Cayos do 
Cinco-Balas, principiando el grupo por el mas orien- 
tal ó SE. que forma la Boca-Grande y acabando en 
Cayo Bretón, igual rumbo; pero es de advertir que es- 
tos Cayos se hallan amontonados en la punta SE. de 
un Sobrebanco dilatadísimo que corre 11 millas al 
NO. y ONO. 'cuya estension ocupan: y sigue de aquí 
al NNO, 23 millas á su otro estremo, bordado casi 
todo de arrecifes: de esta punta del Sobrebanco, que 
dista 2J millas O. del Cayo Sasa (no Zarza) de afue- 
ra, tuerce para el E. 7| millas cubriendo al referido 
Cayo para retrogradar al O., al S. y SSE. hasta el 
Médano de Garrapata, donde hace punta; prosigue 
bajando al S. y ya cercando los Cayos Bretón y Cin- 
co-Balas circula al E. y al S. hasta la punta donde 
empezó. La anchura media de este Sobrebanco es de 
4 millas; hacia el N". deprime y amartilla al E. de Ca- 
yo Sasa deafnora. El Veril bordado de arrecifes que 
cubre por el S. los Cayos Bretón y Cinco-Balas, co- 
mienza próximo á estos; pero se va desviando luego 
dos millas y 1J al O. de C Bretón, (mico pedazo del 
Veril limpio que permite fondear. Del Rio sitúa este 
Cayo en 21° 4' 12" lat.; 29' 42" lonj. O, de C. Caba- 
llones, que dan 2° 54' 48" E. del Morro [73° 19' 46"] 
— Cayo Sasa de afuera (medianía) 21° 23' 40" lat ; 
17' 40" O. de la Punta de Pasabanao.=2° 45' 14" E. 
del Morro=73° 19' 20". 

Cayo Sasa de afuera está 8 J millas casi S. de la 
boca del Rio Sasa, velada por el Cayuelo Sasa de 
tierra: igual distancia á Cayo-Blanco de Sasa; !2J 
NE. de lo mas E. del Placel la Paz y 10J SE. de la 
.restinga de Machos de afuera, quedando entre ella y 
la de Cayo Sasa de afuera una inmensa boca para el 
interior del Placel, hondable, limpia y despejada, que 
da comunicación al E. y NO. por dentro. Estos Ma- 



-116- 
chos de afuera son dos Cayuelos en un Sobrebanco ó 
restinga que lleno de arrecifes va para el N. y otra mas 
ancha y limpia despiden al SE., cuya estremidad es 
la NO. de la gran Boca que acabamos de esplicar. 

Desde aquí el Placel ya va angostando bastante y 
el Veril en dirección NO. orillando por dichos Cayos 
y los de Puga, Blanco &.c. Del Cayuelo mas O. de los 
Machos de afuera al de Puga ONO. hay 2J millas y 
casi otro tanto de este á Cayo-Blanco al NO. El pri- 
mer intervalo se intercepta con un eslabón de arreci- 
fes en su medianía; aunque dejando dos vias; no así 
el espacio entre las rompientes de Puga y Cayo Blan- 
co, que brinda una comunicación limpia, espaciosa, 
hondable y frecuentada. Este Cayo demora al S. de 
Pta. Jobabo en el continente á 2% millas largas, en lat. 
21° 33' 45": 4' 40" E. lonj. del Fuerte San Pedro en 
el Saco de Casilda, que según nuestro cómputo son 
2 o 29' 14" E. del Morro de la Haban? (73° 35' 20"). 

Cayo-Blanco, donde^ están los Ranchos délos 
Prácticos, es reparable por sus piedras blancas que le 
rodean en un Sobrebanco que despide sus arrecifes al 
NE. |milla y al OSO J milla. De esta Punta sigue 
al NO. el borde del Veril una cadena de arrecifes par- 
tida en 4 eslabones, que con los subsecuentes ba- 
jos cubren las Ensenadas ó Puertos de Jobabo, Caba- 
llones, Masío y Casilda, aunque permitiendo la na- 
vegación por varias Pasas ó Canalizos; la primera mas 
oriental y ancha casi una milla, 3 brazas de fondo, 
entre Cayo-Blanco y el primer eslabón se llama Ca- 
nal de Cayo -Blanco. La segunda entre el primero y 
segundo eslabón, J milla de amplitud se denomina 
Quebrado de- Ballena: la tercera entre el segundo y 
tercer eslabón, Boca del Negrillo, con el propio fondo 
primero y doble mas amplia que la anterior: la cuarta 
entre el tercer y cuarto eslabón, 2 brazas fondo, Boca 



-117— 

Grande vieja, y el quinto entre la punta O. del cuarto 
eslabón y el Sobrebanco inmediato, con 3 brazas, Ca- 
nal del Arrecife ó Boca-Grande-Nueva, cuyo Cana- 
lizo corre por detras al N. del cuarto y tercer eslabón 
hasta donde llega la punta del Sobrebanco, que des- 
de aquí acompaña á los dos últimos eslabones for- 
mando con ellos ese Canalizo de un cable y mas y 
separándose del Veril del Placel hace una especie de 
herradura; vuelve á buscar la aproximación del Veril; 
rodea los dos Cayuelos de las Mulatas, toca en Punta 
de Muías y corona de arrecifes á la de María Agui- 
jar torciendo al N. hasta Punta del Jagüey, que es 
donde verdaderamente muere también el Veril del 
Placel. Por el otro lado interior el Sobrebanco jira en 
dirección al NNO.; va anchando y toca en la Punta 
de Casilda, Fuerte de ^an Pedro, donde ya ocupa to- 
da la estension de la costa hasta Punta Jagüey, como 
se dijo. Esta parte mas amplia del sobre banco por 
las Mulatas tiene hasta 1 braza de agua y aun por su 
mayor angostura 2. Los eslabones esplicados son 
largos de 1 milla el tercero, algo menos los otros dos 
y el mas NO. el menor de todos. Los Cayuelos de las 
Mulatas están en medianía de este último y de la Pun- 
ta María Aguilar, 1 milla de la costa ó Punta de los 
Negros. 

Volviendo atrás donde terminamos la primera 
Sección del Placel para describir el segundo por dentro, 
se dijo que habia un paso al N. por entre la costa y 
los Cayuelos de Curajaya; otra al S. por el Canal del 
Este y otra al medio, que es el Canalizo del Pingüe. 
El primero al N. va por la Pasa de los Cayuelos del 
Pilón y los de Curajaya, torciendo al NNO, sigue al 
NO. y ONO. por todo el Canalizo de la costa y la 
parte septentrional del Sobrebanco que comprende 
los Cayuelos de Curajaya, Hormigas, Cruces, Alegría 



— 118- 

Y Palizou hasta salir al O. y S. frente al E. de los 
Cayos Mal-abrigo y Gitano. El del medio conduce 
por el Canalizo del Pingue, entre los dos Sobreban- 
cos y Cayuelos de Curajaya y del Laberinto con rum- 
bo NNO. casi y á legua y inedia sale del Canalizo á 
confluir con el anterior ya en el grande espacio del 
Placel, donde puede tomarse el rumbo al cuarto cua- 
drante incompleto por el N. con 4 hasta 14 brazas de 
foudo, salvando los cabezos que están á la salida del 
Canalizo para Cayo Hormigas. 

De aquí, si paralelo á la orilla septfint v ional del 
Sobrebauco del Laberinto se busca salida por el 
Canal de Caballones continuando al O. y por el S. del 
Cayo Mal-abrigo, se encuentran diseminados, aunque 
haciendo arco, por su orden, .Cayo-Grande, el Cuervo, 
Limones, Chocolate, Manuel Gómez y Cayos Palo- 
mas ó Rabiches: el primero (que nada tiene de gran- 
de) es el mas cercano á los Cayos de las Doce-Le- 
guas, el segundo 1 legua al NNE. de Cayo-Grande; 
el tercero NNO. 4 millas largas del Cuervo, Chocola- 
te 1 legua NO. de Limones; Manuel Gómez al mis- 
mo rumbo poco menos; y los 3 Cayuelos de Palomas 
como 2 leguas cortas casi O. de Manuel Gómez y 
otras tantas largas de Cayo Caballones: estos Cayue- 
los cubren dentro del arco á los Cayos Algodones y 
Bergantin: aquellos 1 legua O. de Limones al S. de 
Chocolate y Manuel Gómez; estos mas al O. 2 leguas 
N. del Canal de Caballones y 1 al SE. de Rabiches 
y al SO, de Manuel Gómez. Por entre todos ellos hay 
paso hondable; mas la via natural para el Canal de 
Caballones, estando al 8. dé Cayo x^íal-abrigo y N. 
del Laberinto, es al O. promediando los dos Cayuelos 
Cuervo y Limones 4.} leguas, y de aquí por el S. de 
Algodones, casi otro tanto al Canal. Si la salida se 
busca por Boca-Grande, puede continuarse después de 



Aígodones por entre C. Bergantín y los 3 Cayos Ca~ 
bailones, Piedra y Grande ó bien mas al N. con di- 
rección al NO. dejando á estribor á Limones y Cho- 
colate y por entre Manuel Gómez y otro Cayuelo '% 
leguas: al N., torciendo al O. por el N. de los Cayos 
Palomas y de otro Cayuelo que está 4 millas NO. de 
ellos, quedando al N, los de Alcatraces, y por el OSO. 
baja, dejando á babor al Cayuelo Rabihorcado Occi° 
dental, que dista 2 leguas NNE. de Boca-Grande y 
mas de 3 OSO. de Alcatraces. Pero viniendo de la 
costa al frente para salir por el Canal de Caballones 
ó vice -versa, la derrota es hacia el N. desde el Ca- 
nal por entre los Cayuelos Bergantín y Palomas al O. 
y Algodones y Manuel Gómez al E.; Cayos de Al- 
catraces y el Bajo de la Yagua [1 legua NNE. de 
ellos] al O. y otros tres Bajos cortos al oriente, 3 le- 
guas EO. de Alcatraces uno, y dos EO. del de Yagua, 
como 2J leguas de los Cayos de Ana María, ó bien 
de Manuel Gómez por entre el Cayuelo que tiene al 
NE., ya indicado y el Bajo, según el punto de direc- 
ción. Lo mismo se dice respecto á Boca-Grande, si es 
por el E. de Rabihorcado Occidental, cuidando de una 
línea de Medanitos de 2 y 3 brazas de fondo que si- 
guen para Alcatraces, dejándolos á ellos y á dichos 
Cayos y al Bajo de la Yagua al E., ó si por el O. de Ra- 
bihorcado, salva la restinga que se estiende milla y 
inedia al SO., y sigue entre Cayo Burgao [que está &J 
millas al NNE.] y los Médanos déla Vela y luego al 
Cayuelo de Piedras 7 millas NN. E. de ellos y NO. 
de Burgao. 

Si habiendo desembocado el Canalizo del Pingüe 
y rebasados los cabezos la dirección es próxima á la 
costa, en rumbo NNO, se pasa al S. de Cayo Hor- 
migas y por entre C. Gitano y C. Mal-abrigo (que se 
halla como 2 leguas S. de Punta Macurijes, cono- 

TOMO I, 16 



-1 ¿0-5. 

cida por su playa de arena) se encuentra amplia 
eomunicacion ó para Vertientes y demás puntos de la 
costa occidental por entre ella y el Gayo Santa Ala- 
ría distante 5 millas del litoral y 4 leguas casi NO. de 
Punta Macurijes, ó para otros puntos del cuarto cua- 
drante [ya que no se trate del tercero esplicado], bien 
|3or el S. de los Oayuelos de Ana María, que distan 
del anterior tanto como de él á Punta de M acuri jes¿ 
promediando al Cayo mas meridional del grupo [sal- 
Va su restinga] llamado de Arena y los cabezos qué 
están al SO. de él 2 leguas, bien por su lado orien- 
tal y NO. Los Oayuelos de ¿Ana María están agrupados 
en un Sobrebanco triangular, largo de casi 4 leguas, 
cuya punta NO. dista mas de 4 millas de la Costa ó Pta. 
de Carapacho, donde nace otro Sobrebanco pegado á 
ella, que sale 5 millas al S. y finaliza en la Punta dé 
los Muertos, incluyéudo los Cayüelos de este nombré 
y abriendo un Canalizo con los dé Santa María, bifur- 
cando al -K. por la interrupción de un tercer Sobré 
banco mas Chico. Por éste Oanalizo viniendo entre ei 
Cayo Arena y los Cabezos que se encuentran á la me- 
dianía de él y del de ¡Santa María, se da paso al 0¿ 
<:erca de la costa prosiguiendo por el N. ó S. del Ba- 
jo Ojos-de-Agua, dejando al N, él cabezo én faz dé 
Palo-Alto, hasta enfrentar con los Médanos de Manatí 
2| leguas SO. de Punta Pasabanao, 2J ESE. casi dé 
Ja entrada por la restinga oriental de O. Sasa de afue- 
ra y 6 O. del Bajo Ojos-de-Agua. 

Los Médanos de Manatí sé hallan éñ la punta 
septentrional de un Sobrebanco, que en figura de bo- 
ta de vino ó jamón se prolonga al 8., en cu^a estremi- 
dad figuran los de la Vela, así como en su medianía 
y codo oriental otro al frente á J millas de C. de Pie- 
dras, donde el ancho es de 4J millas, así como sii 
largo del Médano mas S. de la Vela á los de Maná- 



-m 

tí, 14 millas. Este Sobrebanco, al naciente y cerca de 
otro grande, que abarca desde el C. Sasa de afuera 
hasta los de Bretón y Cinco-balas, deja paso por en- 
tre los Médanos de la Vela y los mas N. de Cinco-ba- 
las, que con tres brazas, poco mas ó menos, de fondo, 
va á estrecharse entre el Médano indicado la Garra- 
pata del gran Sobrebanco y la orilla occidental del 
que nos ocupa, ampliando luego la comunicación en- 
tre ambos ¡Sobrebancos, salpicada de algunos Bajos 
de 2 y 3 brazas de fondo, hasta salir al N. por entre 
Jas dos estremidades de los dos Sobrebancos. Los 
Médanos de Manatí están frente al S. de la Punta 
de su nombre, aunque algo mas cerca de la Punta Pa- 
sabanao 8 millas al SO., en lat. (lo mas N.) £1° 21* 
42"; 12' E. lonjitud de Cayo Sasa-de-afuera, que ha-, 
cen 2 o 57' 14" É. del .Morro (73o 7' 20"). 

Por entre estos Médanos y Cayo Sasa de afuera 
al S. y la Punta Pasabanao, de Manatí, del Tolete y 
demás de la costa al N. viene el Paso ó comunica- 
ción oriental, amplia, limpia y hondable para el O. 
hasta salir del Placel por la gran Boca anteriormente 
espresada que forman Cayo Sas a-de-afuera y los Ma- 
chos-de-afliera. Mas si estando entre el primero y Rio 
de Sasa se prosigue el Placel, la dirección es al NO. 
para promediar los Machos-de -afuera y la Punta y 
Rio de fguanojo. ("orno por el R/o Sasa y por la En- 
senadita del Caney se trafica con Santo-^Espíritu, se 
describe el Paso ó Canalizo que hay entre la costa y 
Cayo-Blanco de Sasa, no en dirección al NO., sino al 
N. para promediar á este y al Rio ó Punta de Sasa:; 
al S. ^ milla de esta figura al Caynelo Sasa-de-tierra 
que despide su restinga 1 milla al O.; Cayo-Blanco- 
de-Sasa, que demora al poniente 1 legua y al B. de 
la Punta Caney media, despide las piedras de su res- 
tinga 1 milla al NE. y poco méiros al SE» y SO .: en-- 



-122- 
tre ellas y las de Sasa-de-tierra va al N. para la costa 
el Canalizo de bastante fondo, curvando al NO., ONO. 
y O. hasta salir por el N. de Cayo-Blanco-de-Sasa y 
S. del Caney, al Placel limpio que sigue por dentro á 
Punta y Rio Iguanojo. 

Entre esta (que despide dos picos de arrecifes | 
milla de la costa) y los Cayos Machos-de-afuera [que 
avanza los suyos 1¿ al ENE.] van las aguas del Pla- 
cel al fondo de la especie de gran Bahía que forman 
la costa y los Sobrebancos de Jos Machos, donde está 
la Ensenada de San Pedro; pero por la mitad del cos- 
tado occidental de esta gran Bahía hay una Pasa lla- 
mada Canal de Machos, causada por la estremidad N. 
del Sobrebanco de los Machos-de-afuera y de tierra y 
por la cordillera de Cayuelos, denominados Cayos-de- 
tierra, que se unen á la costa, poco mas al N. de la 
Punta de Agabama, donde desagua al rio Agabama ó 
Manatí, que despidiendo al S. una restinga § milla, 
orijina otra Ensenadita con los Cayos-de-tierra por 
donde está el Canal. De aquí se sale fuera del Pla- 
cel dirijiéndose al S. y SE. por entre Pnga, Machos- 
de-afuera y su Bajo intermedio y al SO. por entre 
Puga y Cayo-Blanco, como se dijo. 

Cont nuando por dentro para el poniente hasta 
Casilda hay varios pasos para su Saco y para el Masío, 
Caballones y Jobabo; por el Canalizo de Agabama 
entre la costa de la Punta y Rio Manatí ó Agabama 
y el Bajo ó Sobrebanco del Cascajal, que se interpone 
entre ella y Cayo-Blanco, ó bien entre el Bajo y Cayo- 
Blanco para el NNO., se llega á las 3 Puntas de Jo- 
babo, la N. del Sobrebanco ó Bajo de las islas de A- 
renas y la Punta S. de la restinga ó Bajo del Paque- 
bote, entre la cual y la de Jobabo se sigue doblando 
al E. para la Ensenada de su nombre, ó continuándo- 
se á la Punta de la Guardia, se entra al NE, para la 



Ensenada de Caballones ó al N. para el Masío. Pero 
si con la Punta del Paquebote se tuerce al O. por el 
Quebrado de su nombre y luego al NO. promedian- 
do los Bajos del Veril del Placel por Boca-Grande &c. 
que se detallaron y la restinga que á \ milla. SO. des- 
pide Cayo Guayo, se entrará á Casilda; lo mismo que 
torciendo en la Punta de la Guardia al O. por el otro 
Quebrado del Tabaco y S. de la restinga del Guayo 
y también por el Canalizo de Cayo-Blanco, que prin- 
cipia entre él y el primer eslabón del Veril, S, de las 
islas de Arenas &c. &c. Son puntos mui notables de 
reconocimiento el Pico del Potrerillo, que es lo mas 
■alte de las Sierras que están sobre Trinidad, visible á 
21 leguas, el Pan de Azúcar al N. de C. Sasa-de-afue- 
ra y Loma de Banao al N. del Caney. 

Todo este Placel y Archipiélago Jardín de la Rei- 
na comprende 3 Cayos de segunda magnitud, ó Islo- 
tes, denominados Caballones ó de la Yana, Piedra y 
Grande 17 de tercera ó Cayos y 404 de cuarta ó Ca- 
yuelos (sin los Médanos)=Total 424. 

Desde Casilda, ó desde la Punta del Jagüey en 
que finaliza el Placel y Archipiélago de Ana María, 
toda la costa que sigue pasando por Jagua es limpia 
hasta la oriental inclusive, de la Ensenada de Cochi- 
nos, Ya la costa occidental de ella, que es de playa, 
baja al S. bordada de un Placel con fondo de piedras; 
pasa por la Punta del Padre, rasa y arenosa y va al 
SE. al Cayo de Piedras, distante de la Punta 6, 8 de 
millas. La situación de este Cayuelo es I o 18' 22'' E, 
del Morro de la Habana como dijimos a* principio; 
pero su latitud, según Moreno y del Rio, 21° 57' 36"; 
Humboldt 21° 56' 40": promedio 21° 57' 8". El Cayo 
de Piedras son dos escollos reunidos por rompientes 
en dirección NNO., SSE., con un pequeño Canal de 
•agua_ dulce hacia el medio, y las orillas mui escarpa- 



A 



— 124- 
éas. Los arrecifes, que vienen por el Veril del Placel, 
tuercen con £1 al Q. en Cayo Piedras y continuando* 
Juego solo el segnndo, terrnina en las Piedras de la 
Lavandera, como 4 leguas al O. J NO. del Cayuelo. 

Desde la Punta del Padre hasta la de D. Cristó- 
bal la costa es interceptada de lagunas formadas por- 
muchos Cayos y grupos de mangles anegadizos, eu¡ 
que rigura Cay o- Blanco, cuya parte §. es de arena* 
distante milla y media por su. estremidad oriental del 
arrecife de la Lavandera, que se estiende 2 millas E. 
O.; la occidental con otro Cayo que está al NO. forma 
el Boquerón del Calvario, de poco fondo, el cual con 
el estremo S. del Cayo Diego Pérez, que está al B. 
63° O. distancia 6 mallas, produce la Ensenada de Ca- 
zones, que se interna al ÑO* i O. 7 millas hasta el 
Cayo del Masío al fondo; porque el de Diego Pérez,, 
que tiene de largo 4J millas, y el siguiente 5, sirven de 
límite occidental á la Ensenada. El Cayo del Masío*. 
largo de E. á O. 8 millas, ó, poco menos que el Blanco, 
presenta algunos Canalizos correspondientes á la& 
Lagunas colaterales y de su lado septentrional; pero ; 
todos ellos inútiles ahora, por falta de establecimien-- 
tos en la costa desierta de la gran Ciénaga de Zapata. 
El Veril del Placel desde la Lavandera ha bojeado á. 
Cayo-Blanco y los otros del Calvario, circulando por- 
el S. del JVlasío y E. de Diego Pérez, cuya estremi- 
dad SE,, y la de Cayo -Flamenco rodea torciendo en- 
tonces para el ONO , como se din!, facilitando la co-. 
municacion-con el Batabanó &c. Pero como pretendo 
delinear primero todo el límite S.. del Placel ó Archi- 
piélago, seguiré describiendo el Veril por la estremi- 
dad oriental, donde está el Banco de los Jardines y 
Jardinillos. 

Al ENE., distancia I, 6 millas de la Punta S. de 
Cayo Diego Pérez sale un arrecife en dirección NO,, 



- I2.J— 
SE. dos millas, que por sus puntas deja dos pasos pa- 
ra la via del O., uua está en la separación referida 
<lel Cayo Diego Pérez, fondo de 7 brazas; otra al S. 
E., que es un Quebrado de aquella misma amplitud 
entre la estremidad S. del arrecife y el de la Punta 
]$. queda principio al Banco dé losíardines y Jardi- 
nillos, con 3 brazas de fondo, que como él anterior 
prontamente disminuye á 2, siendo mas frecuentado y 
preferido el primero. 

liste Banco por su lado orienta?, qué es donde 
comienza el Placel y Archipiélago de Batabanó (qué 
alguno quizo dudablemente llamar de Camarcó), em- 
pieza, como se indicó, en la Punta frente del otro ar- 
recife 4 millas SE. de la estremidad del Cayo Diego 
Pérez, corriendo su Veril bordado de arrecife al pro- 
pio rumbo al Médano [Morro hoy] Vizcaíno 5 leguas, 
donde forma ancón, y curvando al E. y SE. prosigue 
con arrecife hasta el último Cayuelo mas oriental dé 
la cabeza del Este y el cual con él de Piedras está 
7 leguas NS., que son las estremidades del titula- 
do Golfo de Cazones. Del Cayuélo Cabeza del Esté 
[que dista del Médano Vizcaíno 6 leguas] va la orilla 
del Banco al SO. 5J millas; de aquí 3 leguas al O. 
hasta un Cayuelo distante de Cayo Trabuco 1 legua 
al O., y luego 5^ millas haciendo seno al principio de 
Cayo-Largo, el cual sé estiende por el Veril del Ban- 
co OSO., ENE. Íl| millas: su lado meridional es pla- 
ya de arena guarnecida de arrecifes separados 1 milla 
por la estremidad oriental, que prosiguen arqueando 
poco al O. y O. J NO. 5 leguas cortas hasta la Punta 
occidental del Banco, donde está el Quebrado y Ca- 
nal del Rosario, cubriendo los Cayuelos Ballenatos 
al O. de Cayo-Largo, Pedraza y el último del Rosario; 
que se encuentra 1¿ millas N. de la Punta referida; 
Mas el Veril del Placel no sigue paralelo al del Ban- 



€o, sino que en el Cayuelo citado mas orientar Cabeza 
del Este, donde el arrecife aun se prolonga 1 milla 
ENE., corona su Cabo y se avanza al E. 8 leguas con 
fondo de 7 y 15 brazas frente del Placel de Jagna 5 
leguas O. franco, de donde retrograda- al O., acer- 
cándose entonces á la Punta SO. del Banco y conti- 
nuando mas ó menos próximo 1 á2 millas hasta el Ca- 
nal del Rosario, que apenas se separa J milla y mas 
amplio por Cayo-Largo. 

La Caneza del Este de los Jardinillos está si- 
tuada por el S. del Rio en 21*31' 48" lat.; 9'30" lonj; 
E. de Cayo de Piedras. Pero debe advertirse que del 
Rio no se contrae al primer Cayo mas orientar de los 
Jardinillos, como han creído la Sagra y otros, sino á 
la Punta oriental del Veril que todavía sale 3 leguas 
al S. E. de dicho Cayo, como se comprueba por la 
latitud y lonjitud respectiva en la Carta del Conde Sa- 
lazar, de suerte que esa Punta es la verdadera Cabe- 
za del Este y al Cayo le titularemos, del Rio; aunque 
en nuestra combinación la cabeza del Cayo queda 
10' 30" E. de Cayo Piedras. 

Ahora la posición del Cayo del Rosario debe re- 
lacionarse como todo el Archipiélago con Batabanó, 
Punta Gorda ó de Matahambre, Puntas de la Fizga y 
de la Yana, donde termina el Placel: para ello es pre- 
ciso partir de un punto cardinal, cuya latitud respecto 
al Batabanó sea la mas conocida y comparada: miv- 
guno mejor que la Sierra de Casas en la costa N. de 
la Isla de Pinos, una dn las mayores alturas que situó 
el S. Lanier por operaciones trigonométricas y cuya 
boca fijó el Se Moreno en 21° 54' 30" lat.; 76° 25' 
40" O. de Cádiz; pero debe recordarse que la lonj. de 
Batabanó, adoptada en su Carta, como la de otros 
antiguamente está equivocada, exediendo demasiado 
al O. hasta causar el error de producir la Ensenada 



-127— 
de Majaría S. del Puerto de Cabanas: debemos, pues, 
aislar la lonj. con referencia á Batabanó y en este sen- 
tido la Carta de Laborde ó Moreno presenta la boca 
del Rio Sierra de Casas 14' 20" O. lonj. del Fuerte 
de Batabanó: la del Conde Salazar unos 20' 20" co- 
mo la de Vives, que imitaron Dufour y aun la Sagra, 
no obstante ser el último diferente en las fisonomías 
del Placel á aquella plantilla común formada por del 
Rio. Lanier, respetó la misma, aunque graduando en 
76° 27' 26" O. de Cádiz el Pueblo de Nueva Gerona 
en el propio meridiano de la boca del Rio Sierra de 
Casas; de suerte que no hay mas arbitrio sino prome- 
diar los 14' 20" y 20' 20" tomando 17' 20" y como 
nuestra lonj. lejítima y precisa del Fuerte de Bataba- 
nó da 5' 54" E. del Morro (75° 59' 40" O. de Cádir) 
resulta la lonj. de la boca del Rio Sierra de Casas 11' 
26" O. del Morro de la Habana [76° 16' de Cádiz.] 

Con esta premisa, el Cayo del Rosario (lo mas 
SE.) queda, según Moreno, 49' 20" E. de la referida 
boca de Sierra de Casas, que hacen 37' 54" E. del 
Morro; 33' E. de Batabanó (75° 26' 40" de Cádiz). 
Este Cayo en el Banco de los Jardines y el de Can- 
tiles enfrente al O. en el otro Banco Occidental cons- 
tituyen el principio del Canal del Rosario, que por 
los arrecifes orientales de este y el Veril de aquel se 
reduce á 1 milla con fondo de 3 y 4 brazas, y aun me- 
nos en la misma boca y Quebrado que apenas tiene 
media milla escasa con una piedra que vela media mi- 
lla al N. 

Dejando para después la descripción completa 
del Banco, Canal &c, supuesto que ahora nos refe- 
rimos á la línea final que abraza todo el Archipiélago; 
continuaremos por el Veril de este otro Banco que se 
une con Isla de Pinos y viene del Cayo Cantiles siem- 
pre bordado de arrecife para el SO. 9 millas y luego 

TOMO I. 17 



-128- 
para el O. y ONO. uñas 5 leguas hasta la Pauta del 
Este de Isla dePinos, siendo los Cayos mas próximos 
al arrecife Cantiles, Avalos, Aguardientes, Campos y 
los Cayuelos. El Veril esterior del Placel corre para- 
lelamente al arrecife á dos millas aunque por Cayo- 
Avalos avanza á 3 y 7 del Cayo con 5 brazas fondo, 
lo menos, y según las Cartas del Conde Salazar y de 
Vives, va á morir con arrecife á la Punta SO, de 
Playa-Larga [Isla de Pinos]; pero la de Laborde ó 
Moreno, ademas de pintar la Playa-Larga en la misma 
costa S. de Isla de Pinos y no antes en la SO., corre 
el Veril de arrecife por esta parte á 1 legua del litoral 
y por aquella á mas de 1 milla, bordando seguidamen- 
te toda la costa de arrecife sin Placel hasta Cabo 
Francés; Yo recuerdo haber atracado á la misma cos- 
ta con una Goleta de porte considerable; pero como to- 
dos los Mapas discordan al igual de los documentos 
esplicativos, será preciso detenernos en este litoral de 
la Isla de Pinos para hacer comparaciones y deduccio- 
nes, que no serian de otro modo comprensibles pasan- 
do de lijero, porque nuestro propósito fuese ahora so- 
lo bosquejar el Veril espresado, del que forma parte 
aquí la costa austral de la Isla. Yo poseo el grande 
Plano de ella levantado de orden del E. S. Capitán 
General Vives en 1827 por la Comisión de Agrimen- 
sores compuesta de los SS. D. Manuel Antonio Me- 
dina, D. José María Oliva, D. Cristóbal Gallegos y D. 
Alejo Helvecio Lanier, y la descripción oficial de este 
en el año 1832 publicada en las Memorias de la Real 
Sociedad Económica. Veamos el Derrotero de 1849, 
que debió tener presentes los trabajos de Moreno, 
del Rio, Jorge Barris &c. y comparemos; el S. Lanier, 
comisionado el año 31 por el Gobierno para las medi- 
das y esploracion de la Isla de Pinos desempeñó su 
encargo con la escrupulosidad é intelijencia que le 



— 129 — 
distinguen y sus obras como geómetra son dignas del 
mayor crédito; pero en la parte hidrográfica y astro- 
nómica relativa á las latitudes, donde notamos diver- 
jencias remarcables, aquellos nombres respetables y 
esperimentados aducen una preferencia modificable 
en la primera, absoluta y sin promedio en la segunda. 
Comenzando en la Punta del liste (Isla de Pinos) 
se repara antes de todo que las Cartas del Conde Sa- 
lazar y de Vives ofrecen los Cayuelos en esta Punta 
y la de Laborde mas al N. en Punta Piedras, donde 
también pinta el signo de observación astronómica, 
mientras la de Salazar la trae en la Punta del Este, 
y sin mencionarse en la Tabla del Derrotero. Ningu- 
na délas dos pasa de21°31' 40" el S. Lanier llega 
á2L° 33' 51" lat.: la lonj. se deduce en la primera 
30' O. de Cayo del Rosario, [Dufour, Humboldt&c] 
que me producen 7' 54" E. del Morro, ó 3' E. de Ba- 
tabanó (75° 56' 40" de Cádiz), La Carta de Laborde 
9' E. de Batabanó: la de Salazar NS.: la de Vives 1J 
O., resaltando siempre el exeso occidental de Bataba- 
nó en la primera- 
Dice el Derrotero de 1849, tratando de la costa S. 
de la Isfa de Pinos y principiando en esta Punta del 
Este: "corre al S. 40° O. 6 millas de playa de arena 
hasta una puntilla (Punta Brava?) bien terminante por 
ser de seboruco alto y por un farallón cercano. De es- 
ta Punta sigue la costa aplacerada af S. 50° O. 7J mi- 
llas hasta otra puntilla [la del Guanal?] en que da 
principio [ó fin] la Playa-Larga y continúa al O. 15 
millas y al N. 82° O. otras 15 hasta Punta de Coco- 
drilos ó Cabo Pepe lomas SO. de lals'a&c". 

Dice Lanier: "desde la Punta Ranchería del Es- 
te empieza una Playa-arena de media legua de estén- 
sion que hace alguna ensenada: al estremo de dicha 
Playa comienza la costa de piedra hasta Seboruco- 



-130— 
alto y Punta brava, donde empieza la Playa-Larga 
toda de arena: del mismo punto principia una Ciéna- 
ga § de legua de ancho que termina en la cabeza 
del Guanal y que es un Yanal impenetrable; la mayor 
distancia entre e'la y la costa es de 300 varas y la 
menor 80; la elevación del terreno 3 varas hasta la 
Punta de Curasao, donde va elevándose ascendiendo á 
8 varas en la Punta de la Canoa hasta la cabeza del 
Guanal que se reduce á una. Desde esta cabeza has- 
ta milla y media sotavento de la Caleta de Garapachi- 
bey corre la cost ; al NO. 86 J° y de aquí á Punta de 
Cocodrilos NO. 83^°, asi: desde la espresada cabeza 
del Guanal á la Caleta de Agustín Jol hay cuatro mi- 
llas, dos de sabana y piedras y dos de ciénaga y 
playazos: la boca de la Caleta tiene 144 varas de an- 
cho formando una pequeña bahía \ legua metida al 
NE,, con una poza en el medio de 9 palmos de agua: 
de la punta Sotavento sale un arrecife ó cayitos de 
piedra en dirección á la otra punta 72 varas, quedan- 
do igual distancia para la entrada con 3 pies de agua: 
las orillas, exeptuando las puntas, son de terrenos ane- 
gadizos y playazos que van al N. £ legua y luego al 
E. á comunicar con la ciénaga de Playa-Larga. Desde 
la Caleta de Agustin Jol liay 2 millas A la de Cara- 
pachibey de sabana limpia hasta el seboruco de la 
costa, de 1 milla su ancho desde esta á las Lagunas 
ó Yanales. Esta Caleta, la mayor de la costa me- 
ridional, tiene mas de \ legua de boca y 1 milla al fon- 
do NE. con dos playitas: á 100 varas de la Punta 
barlovento hay otra punta que despide un arrecife pa- 
ra el NNE. á la playita y de esta otro hacia el prime- 
ro, formando su Canal con 7 pies de agua y en la bo- 
ca 8 brazas y la orilla piedra. De Carapachibey á la 
Caleta del Diablo hay 5 millas de seboruco: de la ori- 
lla del mar hay media legua de sabana de arena lirn- 



-131- 
piaal Manglar ó Lagunas que so estienden un cuarto 
legua al O. del fondo de Carapachibey: la del Diablo 
es larga NE , SO. 300 varas; su boca 50 con 1£ pies 
de agua y adentro 2 varas, la orilla piedra y para el 
interior hasta el monte una sabana de arena; pero £ 
legua al O., donde se halla la Caleta del Purgatorio, 
de boca estrecha y estension NNE. 288 varas, los se- 
borucos se prolongan hasta el monte. De la Caleta 
del Diablo á la del Jorobado hay 3 millas; esta tiene 
72 varas de entrada con 1 vara de agua interceptadas 
por un arrecife que sale de la Punta de barlovento; en 
ella derraman dos Esteros que vienen de los Mangla- 
res y Lagunas. De aquí á la Caleta del Infierno hay 
1J milla de seboruco, precedidas de Lagunas de Man- 
gles y Yanales intransitables y luego una sabana de 
arena y piedras: la Caleta del Infierno es de seboruco 
y una playita en su fondo, con vara y media de agua 
en la boca y 1 braza adentro: al N. hay una Laguna 
grande que comunica con los Manglares desde la cual 
á la Caleta el terreno es anegadizo. De esta Caleta á 
la Punta de Cocodrilos hay 2§ millas de seborucos en 
60 y 80 varas de anchura, y una milla de sabana has- 
ta el Manglar." Respecto á los bajos de esta costa, 
volviendo á la Punta del Este, Lanier agrega que 
frente á ella hay un banco de arena de £ milla de es- 
tension E.y O. con media vara de agua: todo el Pla- 
cel de Playa-Larga desde Punta-Brava hasta la del 
Guanal tiene 6 pies de agua en su menor profundi- 
dad, que es de arena y fango con algunas piedras: á 
distancia de media milla S, de la Punta Curasao hay 
un cabezo áflor de agua y á 850 varas SSO. de esta 
otros dos iguales, y algunos otros mas bajos: lo demás 
del Placel está limpio. Los arrecifes empiezan en Pun- 
ta-Brava: corren al SE. una milla hasta el Quebrado 
de Barlovento que tiene 9 pies de agua; continúan al 



-132- 
S. 700 varas y luego al OSO. hasta la cabeza del Gua- 
nal acercándose un poco á la costa: en estos arrecife» 
hay 4 Quebrados por donde se puede entrar en el 
Placel; el primero, ya indicado, al S. 1 milla de Pun- 
ta-Brava; el segundo frente de la Ensenada de Limí- 
tete; el tercero al S. de la Punta Curasao, y el cuarto, 
que es el mayor, en la cabeza del Guanal, el cual tie- 
ne cerca de 1 milla de ancho. 

La Punta de Cocodrilo aparece con signos de 
observación astronómica en la Carta del Conde Sa- 
lazar 21° 26J' lat.; 37' lorij. O. de la Punta del Este: 
la de Laborde es mui baja en latitud, como 21° 24' y 
42' lonj. de la misma: la Tabla del Derrotero, nada: 
la Carta de Vives igual lonj. á la primera (37'): Lanier 
21o 28' 51" lat.; 34' 6" lonj. de la citada Punta del 
Este. Las latitudes del S. Lanier son siempre dema- 
siado altas y como la de Laborde peca por el estremo 
contrario, es preferible el término medio de los 21° 26* 
30" de la de Salazar; asi como la lonj. de los 37', 
que hacen 29' 6" O. del Morro (76° 33' 40"). 

Desde esta Punta de Cocodrilos, dice el Derro- 
tero de 1849, corre la costa á la Caleta de su nombre 
NNO. 2J millas y luego 9J NO. J N. á Punta Peder- 
nales; todo el terreno desde el estremo occidental dé 
Playa-Larga es pedragoso, bajo y se puede costear á 
menos de una milla. De Punta Pedernales va forman- 
do ensenada al N. 25° O. distancia 4 millas hasta el 
Cayo Francés, que es lo mas occidental de la Isla; 
próximo á la Punta anterior se halla el Surjidero y 
aguada de Puerto-Francés, cuya pequeña Rada al 
abrigo del primero y segundo cuadrante, es frecuenta- 
da. El Cayó-Frances está separado de la costa por 
un Canalizo &c. El Veril del gran fondo, que mui 
acantilado, empieza por 7 y 8 brazas piedra en Pta, 
Pedernales, sigue al NO, y N. &c. 



-133- 
Lanier: "alas 250 varas NO. de Punta Cocodri- 
los se halla la Caleta del mismo nombre que corre al 
E. 240 varas hasta el fondo, donde hay un rancho; su 
anchura 150 varas y á la entrada 80, 3 pies de agua 
en su mayor profundidad. De la Punta de Cocodrilos 
á la de Lugo hay 5§ millas NO. 42J°: antes de la Pta. 
de Lugo 2J millas está Caleta grande y entre esta y 
la de Cocodrilos los Caletone3, de poca consideración: 
De Punta de Lugo á la de Pedernales hay 2| millas 
NO. 29J° quedando media milla al N. de Lugo su 
Caleta, que es pequeña con una playita al NO. y de 
aquí al centro un seboruco alto con rancho; fondo 3 
pies: al N. de ella y SE. milla y media de Punta Pe- 
dernales se encuentra otra pequeña Caleta llamada del 
Ingles. De Punta Pedernales á la del Cayuelo de Cabo 
Francés hay 3J millas al rumbo correjido NO. 18°. En 
este tramo se halla Puerto Francés, que es una En- 
senada comprendida entre Punta Pedernales y la len- 
güeta de tierra de la Ranchería, al SSO, de la cual 
y 120 varas de distancia existe un Cayito ancho de 24 
varas NE. SO. y 70 N. y S. El Puerto-Franceses de 
bastante capacidad y agua; pero á la entrada de 6 
brazas y al fin de 2 el fondo es de piedras grandes y 
lajas hendidas que no permiten anchar; en la media- 
nía hay buen fondeadero de 3 brazas de arena y pie- 
dras; pero este puerto por el O. está circundado de ar- 
recifes á flor de agua que empiezan en Punta Peder- 
nales y siguen cerrando la Ensenada de la Ranchería: 
éntrelos arrecifes y la costa de esta hay un sinnúme- 
ro de cabezos á flor de agua; aunque los Prácticos y 
Pescadores tienen balizados los pasajes á la Ranchería: 
la orilla de esta Ensenada y de la del N. de la Punta 
de la Vijía que le siguen hasta cerca del Cabo Fran- 
cés, es playa de arena: á las 15 varas del agua el ter- 
reno tiene 3 varas de altura y luego va bajando hacia 



-134- 
fa Ciénaga, Yanal y Lagunatos que se encuentran a 
Jas 120 y 150 varas: la playa de Puerto Francés es 
arena movediza y lajas y á su estremo hay unos sebo- 
rucos de 3 varas de altura y á su inmediación 9 pies 
de agua y luego tiene otra playita cerca de la Punta 
de Pedernales. Desde Puerto Francés hasta la Punta 
Cocodrilos todo es seboruco y monte firme sin ciénaga. 
Los pescadores que permanecen en esta costa son ma- 
triculados autorizados para la pesca del Carey, abun- 
dante por aquí. Lanier sitúa el pequeño Cayuelo de 
Cabo Francés en 21° 39' lat.; lonj. igual á la de Pta. 
Cocodrilos, lo cual no puede ser por su propio Plano 
y por su esplicacion anterior y por todos los datos, lo 
que demuestra que será equivocación: la Carta de Vi- 
ves 8' 20" lonj. O.; la deLaborde 8'; la de Salazar 9J': 
ios 8' 20" sirven de promedio, que son 37' 26" O. del 
Morro [76^ 42' 0"]. En cuanto á la latitud los SS. del 
Rio y Jorge Barría traen para C. Francés 21° 36' 25"; 
la de Salazar 21° 38' 25", y como las latitudes del S. 
Lanierson demasiado altas, el promedioserá entre es- 
tas T, á saber 21° 37' 25". 

Abandonando ahora la Isla de Pinos para conti- 
nuar el Veril del Placel que cierra este Archipiélago 
de Batabanó, pues que hasta aquí ha servido su cos- 
ta meridional de límite, volveremos á Punta de Peder- 
nales, de donde arranca muí acantilado para el NO. 
y JN. 13 millas hasta el paralelo del Cayo mas S. de 
los Indios 4£ millas O. de él, proporcionando con el 
Cabo Francés una estensa y limpia boca que conduce 
por el SE. á la Ensenada de la Siguanea y por el NE., 
al Batabanó &c. El Veril prosigue al N. y NNO. 
aproximándose al Cayo mas septentrional de los In- 
dios; pasa por el S. á una legua de Jos de San Felipe 
corriendo paralelamente al O. hasta Ja estremidad oc- 
cidental de su cordillera que se acerca una milla, de- 



— 135— 
j-mdo otra gran boca de poco fondo para el i\E. y por 
último haciendo dos conchas para el N. y á una legua 
de Punta de Piedras curva al SO. y S. para morir en 
la Punta de la Yana ó Mangle, donde forma la pos- 
trera gran boca que por el N. comunica con todos los 
Puntos del Placel ó Archipiélago. 

Penetremos ya en este gran Golfo, volviendo á 
principiar por el naciente: el Placel está tachonado 
de varios Sobrebancos que entre sí forman las vias de 
comunicación: en primer lugar y como mas oriental 
figura el de los Jardines y Jardinillos, cuyo Veril NO. 
SE. y S. se ha descrito: en el Canal del Rosario por 
el Cayo de este nombre corre el Veril del Sobrebanco 
NNO. 7 millas á los Cayuelos del Pasaje (hoy uno) 
término del Canalizo que empieza con 3 y 4 brazas 
de agua, disminuyendo á 1£; aunque mas al N. vuel- 
ve á aumentar: de los Cayuelos del Pasaje el Veril va 
haciendo Ensenada hasta Cayo -Travieso y dos le- 
guas y media mas al NNE, el Cayo Rabihorcado del 
Este, que enfila con los anteriores Travieso y del Pa- 
saje. El Rabihorcado está en la Punta JN. del Veril del 
Sebrebanco de donde tira al E. 4 leguas del codillo 
ó Punta en que principian los arrecifes esplicados SE. 
del Cayo de Diego Pérez. Algunos distinguen los Jar- 
dines de los Jardinillos en el concepto de que los Ca- 
yos al E. de Cayo-Largo esclusive son los Jardinillos 
y los situados al O. los Jardines. Estos Cayos de los 
Jardinillos son de piedra, regularmente altos y escar- 
padas sus orillas: Cayo-Largo es de playa arena, co- 
mo se dijo, por su parte austral, con dos lagunatos 
dentro, largos en su propia dirección: los dos Cayue- 
los Ballenatos son de piedra y altura regular. En Ca- 
yo del Rosario hay Casimbas de agua de buena cali- 
dad y abundante. 

El otro Sobrebanco al poniente del anterior, cu- 

TOMO I. 18 



— 136-, 
yo Veril S. se detalló, principia en el Canal del Rosa- 
rio y Cayo- Cantiles, que está frente al O. de Cayo 
del Rosario, cubierto de arrecifes al E, casi 1 milla 
hasta el Veril del Canal, el cual va ampliándose según 
corre al NO. hasta Cayo-Tablones en la Punta NO. 
del Sobrebanco, distante de los del Pasaje 3 leguas 
ONO. El Plano de la Jurisdicción de Cienfuegos pu- 
blicado en 1847 por los SS, Sainz y Nadal equivoca á 
Cayo-Cantiles con Cayo-Tablones, cuyo nombre dan 
á aquel. De la Punta de Cayo-Tablones vuelve el Ve- 
ril al SSO. una legua y después al O. aproximándose 
á la parte oriental de la Isla de Pinos después de cu- 
brir á Cayo Matías; sube al N. cercando á los Cayos 
Guayabos, Triángulo y otros que forman algunos Ca- 
nalizos 6 pasas de mui poco fondo hasta el Canal del 
Ingles, donde, revuelve al S. para cubrir los propios 
Cayos por el otro lado del O. y venir sobre los Guaya- 
bos á formar Ensenada con la costa de esa Isla que 
rodea al NO. y demás rumbos de ellas por el rio Sta. 
Fé, Punta-de-afuera &c. hasta morir en Punta de 
Bibijagua; advirtiéndose que mas al S. del Canalizo 
del Ingles se interrumpe lijeramente el Sobrebanco en 
aquella lengüeta con las- dos estrechas Pasas de la 
Cruz y de Santa María formadas por un Cayuelo in- 
termedio que comunican á la Ensenada de Santa Fé y 
para el NO.; con lo cual se conocerá que si bien pre- 
fiero parala descripción de este Golfo la Carta de La- 
borde en algunos parajes, como en el anterior la del 
Conde Salazar, al llegar á la Isla de Pinos estoi por 
la de Vives, modificadas todas según los datos tengo 
mas fidedignos; no así al separarnos de la Isla para 
engolfarnos; porque los demás Sobrebancos de la de 
Vives parecen calcados sobre la del Conde Salazar, 
por no haberse tenido presentes las correcciones que 
aparecen en la de Laborde respecto al Placel y Ar- 



—137— 
ehipiélago. El Sobrebanco que acabamos do diseñar 
comprende Jos Cayos espresados y ademas los de Ava- 
lo, Aguardiente, Campos, Boca de Alonso, Dos Her- 
manos &c. 

Otro Sobrebanco se representaba antes (y tam- 
bién mi Carta Geo-topográfica del Departamento Oc- 
cidental) al N. de la Isla de Pinos, que de los Peta- 
tillos despide dos cuernos y bajando al S. estendia su 
brazo occidental basta Cayo de Dios y el oriental has- 
ta unirse por el medio de esa Isla, abarcando todos 
los Cayos de los Ingleses, Rabihorcado del Oeste, Ala- 
cranes, Redondo, Pipa, del Hambre, Laguna, de Dios 
y Petatillos, hasta que los trabajos del S. Moreno y 
otros corrijicron la configuración y fraccionaron en la 
manera que presenta su Carta, retratando las Pasas y 
comunicaciones interrumpidas en las demás, como in- 
dica el Derrotero de 1849. Ya el S. Marques de la Ca- 
ñada Tirry había dicho en 1797: "Cuatro son las Ca- 
nales comunmente conocidas por las que se hace la 
navegación del Batabanó á la Isla de Pinos: la prime- 
ra la forma el Cayo de Dios y el de la Pipa, en la 
que hay 24 palmos de agua: la segunda la constitu- 
yen el Cayo mas al E. de la Pipa y el de Brota-acéite, 
á la que dan el nombre de Canal-rica y solo tiene 7 
palmos de agua: la tercera llamada del Ingles, for- 
mada por los Cayos del mismo nombre tiene á la par- 
te N. 23 palmos; pero á su salida solos 7, y la cuarta 
Canal de la Manteca de 6 palmos de agua &c." Sin 
embargo no me decidí á innovar el Sobrebanco en mi 
citada Carta de lo que presentaban las del Conde Sa- 
lazar y de Vives, porque también el Derrotero de 1820 
se arreglaba á esta y algunos defectos en la costa Sur 
de la Carta de Laborde me hacían dudar; mas hoy, 
que poseo datos recientes y el Derrotero de 1849, me 
he decidido á la manera que esplico; no obstante que 



-138- 
estos Placeles del S. van con el tiempo sufriendo al- 
guna alteración: ya Cayo de Dios no es uno solo; otros 
se han unido y crecido, y así dice el S. Lanier: "se ha 
observado que los Cayos de Dios, como los de los 
Indios, y todos los de la costa del E. y del N. se es- 
tienden y se unen con el tiempo, por ser de Manglares 
anegadizos" (y por otras causas que luego espondré- 
mos.) "iín la Carta esférica de Barcaiztegui y Rio 
aparecen los Cayos de los Indios en numero de 8 y 
en el dia solo se cuentan 6: el que se halla al S. de los 
Petatillos se formó en dos y es probable que los mis- 
mos Petatillos se trasformarán en Cayos; pues ya se 
ven en ellos muchos Manglesitos cuando están descu- 
biertos. Es de creer que por la misma causa se ha 
formado sobre un bajo el Cayo que ahora se halla al 
lado del de Dios." 

Pero antes de proceder á la descripción de esos 
Sobrebancos, como los primeros sean circunvecinos á 
la costa N. &c. de la Isla de Pinos, con quien se rela- 
cionan, parece necesario delinearla, completando el bo- 
jeo de la Isla que se truncó por referirnos únicamente 
al límite S. del Placel; pero será de un modo mui lije- 
rb, reservando su detalle perfecto y minucioso para 
cuando se trate en particular de esa Isla. 

Del Cabo Francés corre la costa de la Isla de 
Pinos al SE. 5 leguas largas, toda anegadiza al fon- 
do de la Ensenada ó Bahía de la Siguanea que forman 
él y la Punta de Buenavista, torciendo después al 
NNE. 7 millas hasta la Punta del Estero de la Sigua- 
nea, al pié de Jos Cerros de su nombre, donde derra- 
ma la faja de ciénaga que divide la Isla EO # en dos 
partes. De esta Punta corre la costa al IV. 16° O. 6£ 
millas á una Puntilla que por el E. presenta la boca 
del Rio de los Indios, desde la cual continúa al N. 30° 
O. 9 millas hasta la Punta de los Indios ó Buenavis- 



• 

-139 
ra, que es la septentrional de la Bahía de la Siguanea 
y dista de Cabo Francés 13 millas N. 42° K. L¡i Pnnta 
de Bnenavista está situada por el S. Moreno en 21° 
46' 42" lat.; 9' 38" E. de Cabo Francés, como la Carta 
de L aborde; 6' la del Conde Salazar, y aun menos la 
de Vives y de Lanier (5'); pero la lonj. de Punta Bue- 
navista á la boca del Rio Sierra de Casas es de 18' 30" 
O. Según Moreno y la Carta de Laborde, 19' 20" pol- 
la del Conde Salazar, 21' por la de Vives: de consi- 
guiente cualquiera de estas que prefiriese, no siendo 
la menor de Moreno, me resultaría una lonjitud infe- 
rior todavía á la menor del Cabo Francés; luego eli- 
jiendo los 18' 30" de Moreno, ía Punta de Bnenavista 
quedará 7' 30" lonj. E. del Cabo Francés, que es lo 
mas=29' 56" O. del Morro (76o 34' 30".) 

Desde la Pnnta de Indios á Buenavista va la 
costa inclinándose al NK. hasta la Ensenada de los 
Barcos, y la Punta de este nombre que la termina 
por el N. dista de la anterior 9£ millas al N. 30° E., 
dentro de la cual pinta dos Cayuelos únicamente la 
Carta de Salazar. El S. Moreno fija la Punta de los 
Barcos en 21° 55' 0" lat.; 5' *0" lonj. E. de la de Bue- 
navista, como la C. de Laborde, 6^ la de Salazar; 8' la 
de Vives: promediados los 6J de la secunda, hacen 
23' 26" O. del Morro (76° 28'). 

De Punta de los Barcos sigue la costa al N. 75° 
E. 2| millas y después al 8. 83° E. 10 millas hasta la 
boca del Rio Sierra de Casas, ya situada astronómi- 
camente. De aquí al N. 80° E. 3 millas y al E. 2| 
hasta una pequeña Península nombrada Monte-del- 
Diablo; de la cual prosigue al S. 63° E. 7f millas á la 
Pnnta de las Salinas, continuando al S. 30° E. 3 millas 
hasta la boca del Rio Santa Fe. La Punta E. de ella 
está á los 21° 49' 1" lat.; 15' 30" lonj. E. de la boca 
del Rio Sierra de Casas; 12' por la Carta del Conde 



o 

-140- 
Salazar; 11' por la de Vives: promedio entre aquella 
graduación de Moreno y la última, 13' 15" ó 1' 49" E. 
del Morro (76° 2' 45".) 

Desde esta Punta serpentea la costa al S. hasta 
el desagüe de la Ciénaga por el E., á cuyo paraje lla- 
man San Juan y desde ella sigue al SE. á la Punta de 
Piedras que está al N. J NE. 2J millas de la del Este 
de la Isla, donde se principió. 

De Cabo Francés para el fondo déla Bahía de la 
Siguanea, la costa va verilada con el bajío que com- 
prenden los varios Cayos deque está orillada hasta el 
Estero, ampliándose por el fondo á3 millas, y de este 
punto se reduce aló menos hasta la Ensenada de 
los Barcos, donde toma todo su largo y sigue orillando 
la costa, disminuyendo á media ó menos hasta la par- 
te O. de la boca del Rio Sierra de Casas. Toda esta 
costa es de Manglar anegadizo; pero desde aquí al 
Rio Santa Fé es terreno firme, siguiendo así hasta la 
Punta del Este con algunos espacios cenagosos. De 
Punta Salinas sale una restinga que separándose del 
litoral 1 milla se une á ella por el Rio Santa Fé. Des- 
de la Siguanea hasta la Punta Salinas se puede nave- 
gar á menos de 2 millas por 3^ brazas de agua; pero 
sin salida por el K. á causa del bajo fondo que rodea 
los Cayos Guayabos desde el Canal del Ingles, que 
por esta parte se unen á la Isla y por los Cayos ó Islas 
de Mangles que principiando en ese Canal, corren al 
NO, \ O. hasta el Cayo de Pipa que cierran el paso 
por el N. 

Bosquejada así la Isla de Pinos, podemos tratar 
de los demás Sobrebancos, algunos de los cuales no 
son de tan poco fondo como los descritos: El primero, 
largo y angosto, tendido ONO., ESE., rodea á la Isla 
de Pinos por su lado boreal desde 1 legua E. del me- 
ridiano del Rio Santa Fé hasta el de Punta de' los 



-141- 
Barcos, que dista de la cabeza occidental 5 leguas, 
como la oriental 3 NJYE, del Rio Santa Fé: en esta se 
hallan los Cayos de los Ingleses formando con el nías 
N. de los del Sobrebanco que viene de los Guaya- 
bos &,c. el Canal del Ingles, única via de Santa Fé 
y demás puntos de la Isla de Pinos por esta parte; 
pues que la Bocáina de la Manteca poco mas al SE. 
y los Canalizos de la Cruz y de Santa María apenas 
servirán para embarcaciones mui pequeñas, cuando el 
principal del Ingles se reduce á 1 braza de agua. La es- 
tremidad occidental de este Sobrebanco, (que en el 
largo de 12 leguas incluye la cordillera de Cayos de- 
nominados los Ingleses, Rabihorcado del Oeste, Ala- 
cranes, Alcatraces, Redondo y de la Pipa) con la NE. 
del Sobrebanco de Cayo de Dios forma otro Canal de 
1 milla de estension y í braza fondo. 

Este otro corto Sobrebanco de unas 4 legfuas de 
estension, corre con igual anchura del anterior (1^ le- 
gua) al SQ. hasta Cayo de Dios, pequeño, raso y ro- 
deado de arrecifes por todas partes á distancia de 1 
milla, "peñasco solitario en medio de aquel mar [dice 
el Autor de las Cartas á Silvia] Islote sin árboles y 
sin playa, esqueleto estéril, árido, sin abrigo &c. Des- 
de él sigue mi bajío tan grande vuelta de levante que 
á 5 leguas de tierra puede cualquiera andar á pie por 
medio del mar sin que el agua le llegue á las rodi- 
llas &c." Esta poética descripción puede ser hiperbó- 
lica al llegar al Canalizo indicado, donde se interrum- 
pe el Sobrebanco, ó la Carta de Laborde aquí cortó 
indebidamente la continuidad que ofrece la del Conde 
Salazar y de Vives. Ya el Cayo de Dios se ha dupli- 
cado. 

Ellos demoran N. 14° E, 13 millas á lo mas N. 
de los Cayos Indios, casi igual distancia ENE. de los 
de San Felipe y medianía entre las costas de Cuba y 



— 142- 
de Pinos, sirviendo de límite á todas las vias circun- 
vecinas. 

Los Cayos de Indios están enfilados formando 
pequeñas bocas ai NNO. y NO. J O. desde el mas S. 
que dista del mas N. 7 millas y del Cabo Francés 9, 
2 millas y de Punta de los Indios ó Buenavista 6 J 
con cuyas Puntas forman Canal á una y otra par- 
te. Estos Cayos están circundados de restingas que 
avanzan por el S. al S. 35° E. 1 milla y por el N. al 
O. 1J. Mas han esperimentado alteraciones y ya solo 
son 6. . 

Al NO. de lo mas N. de los Indios 9| millas se 
halla lo mas E. de los Cayos de San Felipe, que se 
prolongan al O. 15 millas, quedando los mas occiden- 
tales al S. de Punta de la Fizga. Estos Cayos están 
igualmente rodeados de restingas y de la parte del O. 
de ellos sale una al NO. 8^ millas, en cuyo estremo 
N. hay un Bajo con 9 pies de agua, nombrado la Cu- 
caña, 8§ millas S. 50° O. de Punta de la Fizga. Entre 
la restinga O, de estos Cayos y la costa hay Canal de 
8 y 10 millas con fondo de 2 á 4 brazas, frecuentado- 
por los buques de algún calado. Los arrecifes que los 
cercan por el S. próximos al Veril del Placel se inter- 
rumpen con el Sobrebancoó restinga al llegar á los úl- 
timos Cayos occidentales y dejan para el NNE. un 
Canalizo de 1 y 2 brazas de agua, que sale á la Ense- 
nada de la Tortuga formada en ellos por ese y el 
Sobrebanco siguiente que termina en el Bajo de la 
Cucaña. Todos los Cayos son de playa arena por su 
parte S, y en ellos hay como en los Jardines, Ranche- 
rías de pescadores de Carey. 

Volviendo al E., en el meridiano del Cayo de la 
Pipa, mas occidental de los que comprende el Sobre- 
banco esplicado al N. de la Isla de Pinos, aparece otro 
íSobrebanco en dirección perpendicular sobre aquel> 



-143- 
que se cstiende NS. tanto como el de Dios, incluyen- 
do los Cayos de la Laguna y del Hambre enfilados al 
propio rumbo. El mas meridional de estos con el Ca- 
yo de la Pipa al S., 4£ millas, constituyen el paso mas 
franco (¿Canal-rica?) EO., con 2£ brazas, lo menos, de 
agua. El mas septentrional de los Cayos de la Lagu- 
na con los Petatillos dejan también paso de igual fon- 
do. Los Petatillos quedan al N. divididos en dos frac- 
ciones; la oriental, N. S. con los Cayos de la Laguna, 
ocupa 4 millas OSO : la occidental otras 4 SO. J O., 
con 2 millas de ancho: entre ambas hay paso 2¿ bra- 
zas de agua: son los Petatillos bajos, fondo blanco, 
que velan la mayor parte. 

Cayo-Culebra se encuentra aislado al E. de los 
Petatillos 3J millas 5J NE. del Cayo mas N. de los 
de la Laguna, y 1 al poniente de Cayo-Flamenco Oc- 
cidental: entre Cayo-Culebra y Cayo-Flamenco hay 
paso N. S. de 4 y 5 brazas yentre aquel y los Petatillos 
aun mas amplio de 1 milla. Cayo-Flamenco es el mas 
S. y O. de los que comprende otro Sobrebanco ten- 
dido EO. 4 leguas, siendo el mas oriental Cayo de 
Cruz; en esta Ijnj. y anchura de 1 legua comprende 
ademas los Cayuelos Redondo, Buena vista, Malpais 
y otros. Cayo Cruz dista de Batabanó 13 millas S. 8 o 
E.: Moreno coloca su parte mas N. en 22° 28' 4" Jat.; 
2' 55" lonj. E. del Fuerte de Batabanó=8' 49" E. del 
Morro [75° 55' 45"]. 

El Cayo último al poniente de este Sobrebanco, 
1 legua JNNE. de Cayo Flamenco forma con el Cayo 
Calavera al NO: el Canal de la Hacha, con fondo de 
2J y 3 brazas, que es mui frecuentado por las embar- 
caciones de Batabanó, El S. No'da titula á ese Cayo 
frente del de Calavera Malpais; pero la Carta de La- 
borde aplica el nombre á otro mas al E. y llama al C. 
NO. Calavera como el Derrotero, y no Caravela. En 

TOMO I. 19 



el de Vives y del Conde Salazar no hay que buscar 
nombres de Cayos por aqui. 

El Cayo Calavera que forma el Canal de la Ha- 
cha, es el mas SE. del Sobrebanco de la Leña ó Gua- 
nímar, ya sobre la costa que corre de la Punta SE. 
donde está dicho Cayo, 11 millas NNO. á enfren- 
tar con la Punta de Cayamas, con la cual hace Cana- 
lizo de 7 pies de fondo, de donde jira al OSO. á la 
Ensenada de Majana; tuerce al S. 2 leguas y última- 
mente al ESE. mas de 4: por el Veril del E. frizan 
los Cayos Calavera, Sombrero, Bibian, Horqueta, Ja- 
co, Corúa, Carenero: la cordillera del O. se llama 
de Guanímar ó Guzmanes; los del S., de la Le- 
ña; los del medio los Hermanos y el del Veril meridio- 
nal al tercio oriental del Sobrebanco, Cayo Águila. 

La Carta de Laborde pinta otro Sobrebanco an- 
gosto y largo desde Punta Salinas hasta pasado el 
Estero de Sabanalamar, que paralelo á la costa deja 
un Canalizo prolongadísimo de ¿ braza de fondo y 
anchura de 1 milla; pero ningún Mapa, ni el de No- 
da, ni las esplicaciones oficiales de los Funcionarios 
del Partido le mencionan, al paso que las fisonomías 
de las costas por aquí aparecen algo equivocadas en la 
espresada Carta. 

Retrocediendo al E. y SE. del Canal de Cayamas 
se comunica para el naciente con todo el litoral de Ba- 
tabanó y Ensenada de la Broa, sirviendo de límite me- 
ridional el Sebrebanco esplicado que finaliza en Cayo 
Cruz, 3 leguas ONO. de Cabo Matahambre que es la 
amplitud de*la boca, (ademas del Canal de la Hacha, 
que solo- tiene media milla) por donde navegan las 
embarcaciones que salen del Batabanó, el Rosario, 
Caimito &c, por 3 y 4 brazas de agua, bien se diri- 
jan al SE. por entre la costa, las Gordas &c, bien ai 
SO. por entre Cayo Cruz y Monte-rey. 



-145- 

Este Cayo demora al S. de Cayo Cruz 2 leguas, 
formando Canal de 2^ brazas de agua v situado por 
Moreno [lo mas N.] en 22° 22' 16" lat.; 1' 9" lonj. E. 
de C. Cruz=9' 58" E. del Morro [75° 54' 36"]. Este 
Cayo Monte-rey despide su restinga de piedras 7 mi- 
lias al SO. por una lengüeta ancha de milla y media, 
que á manera de Sobrebanco cubre al Cayo y circun- 
da también al del Ámbar, 1 legua SE. y 2 SO. casi 
de Punta Gorda de Matahambre, con la cual y costa 
siguiente hace Canal de 3 y 2J brazas fondo, sirvien- 
do de término NO., SE. el delgado y hondable Sobre- 
banco de las Gordas, que proporciona la pasa de su 
nombre [2 brazas] por el ÑO. y otra igual al SE. con 
el Sobrebanco de los Cayos de Juan Luis. Este, de 
figura casi triangular y próximo á la Punta de D. Cris- 
tóbal, ocupa 3 leguas de la Punta S, á la N., que solo 
dista de la costa l legua escasa, poco mas para el O. 
y 4J NO. SE. donde están diseminados los Cayos de 
Juan Luis. 

Al E. hay otro pequeño Sobrebanco ó restinga 
de los Cayos de D. Cristóbal, que son tres colocados 
en linea JÑS. á una milla del anterior Sobrebanco de 
Juan Luis, con cuyo Veril oriental forman Canalizos 
de 2 brazas de agua. El Cayuelo mas N. llamado de 
D. Cristóbal ya fué situado astronómicamente siendo 
su lonj. 34' 6" E. del Morro; 22o 10' 10" lat. casi fren- 
te á la Punta de su nombre. De la otra Punta que 
demora al SE, 4 millas de la de D. Cristóbal arranca 
otro Sobrebanco en dirección S. y SSO. otra tanta 
distancia y de aquí tuerce al ESE. 4£ leguas hasta la 
estremidad S. de Cayo-Flamenco; luego 1 y ? millas 
N. 64° E. á la Punta del Cayo de Diego Pérez; re- 
vuelve al ONO. y NO. &c. cubriendo á este y demás, / 
donde forma la Ensenada de Cazones, según al prin- / |J 
cipio se esplicó. Este Sobrebanco cubre á los Cayos 



— 146 — 
referidos, á los de la Sal y de la Fábrica, los cuales 
con los de D. Cristóbal dejan otro Canal con 1J bra- 
zas de agua y algunos escollos. Los Cayuelos mas 
meridionales de esta cordillera nombrados Palanca, 
Cacao, Bonito, Flamenco y Diego Pérez son la guia 
de las embarcaciones que navegan por esta parte del 
Placel, con 11 pies de fondo solamente en muchos pa- 
rajes y sembrados de cabezos con 1 braza de agua. 
Los que van del Batabanó ú otro punto vecino á 
Trinidad, Cienfuegos &c, sea que naveguen por entre 
la costa de Matahambre ó D. Cristóbal y dichos Ca- 
yos, ó bien por el S. de ellos, torciendo para el naciente 
al rodear por el SE. el Sobrebanco de Juan Luis, han 
de seguir el Canal formado por el último Sobrebanco 
que unido á la costa abarca los Cayos que terminan en 
Diego Pérez y 'el otro Sobrebanco de los Jardines y 
Jardinillos por el lado N- donde figura el Cayo Rabi- 
horcado hasta el codillo E., donde principia el arre- 
cife, Pasados los Cayos de Juan Luis y de D. Cristo- 
bal y antes de enfrentar todavía en este Canal con Ra- 
bihorcado del Este, el primero que se presenta hacia 
el N. es Cayo Palanca, que dista de la Punta de D. 
Cristóbal 6 millas S. 15° E, y 12' £ ONO. del de 
Flamenco. Siguen después Cacao y Bonito, que se- 
gún el S. Humboldt merece este nombre por la fuer- 
za de su vejetacion, en que superabunda el Mangle.. 
Luego se encuentra á Cayo-Flamenco, cuyo centro 
apenas exede la superficie del mar 14 pulgadas. El 
Barón de Humboldt fija su lonj. en 22° netos, sin em- 
bargo que al fin de la Obra escribe 21 o " 59' 39"; lonj. E. 
del Cayo D. Cristóbal 17' 28": Moreno 22° 0' 49" lat. 
(la parte S.) 16' 40" lonj. E. del propio Cayo D. Cris- 
tóbal: promedios, 22° 0' 35" lat.: 17' 4", ^ue dan 51' 
10" E. del Morro (75° 13' 24"). 

A media milla E. de Cayo Flamenco hay dos 



—147- 

rocas á flor do agua contra Jas cuales se estrellan ins 
olas estrepitosamente, denominadas las Piedras de 
Diego Pérez en latitud de 21° 58' 10" según el S, 
Humboldt, posición que no produciría ese rumbo, ade- 
mas de no verse en las Cartas ni indicarlas el Derro- 
tero y vice-'/ersa de la tierra siguiente y ultima ó Cayo" 
de Diego Pérez, de que no habla Humboldt y sí las 
Cartas y el Derrotero cuando dice que lo mas S. de 
Cayo Flamenco demora a! N. €4° O 1^ millas de la 
Punta SE. del Cayo Diego Pérez. Sin embargo, al S. 
E. de esta Punta todavía hay un arrecife intermedio 
del desemboque de ese Canal terminado por ella y 
por el codillo del arrecife del Banco Jardines y Jar- 
d inillos, que ofrece dos Pasas para salir al mar limpio 
del naciente. 

El Veril de toda la costa de este Golfo es gene- 
ralmente de 1 milla algo menos y mas por algunos pa- 
rajes, como el fondo de la Ensenada de la Broa, Pta. 
de Salinas &c. conforme á todos los Mapas que he 
visto; pero la Carta de Laborde le hace nulo en cier- 
tos intervalos y le aumenta en Punta de la Fizga al O. 
cubriendo la Punta de !a Coloma mas de una legua. 
El en tendió o y práctico Autor de las Cartas á Silvia 
dice: ''En general hay un Bajío por la orilla de tierra 
de media vara de agua y á veces de una, que se es- 
tiende á ocasiones hasta un cuarto de legua mar á fue- 
ra: para caminar por él hay que tener mucha caute- 
la; pues se hunde uno con facilidad y con frecuencia 
hay ojos de agua submarinos ó pozos naturales por 
donde brotan fuentes de agua dulce en el fondo del 
mar, á las cuales vienen á beber los IVlanatíes y á ve- 
ces su caudal es tanto que por dentro del agua salada 
brotan afuera los borbotones de agua dulce &c." 

Todo este Placel y Archipiélago de Batabanó 
comprende 1 de primera magnitud, que es la Isla de 



— 148- 
Pínos: 3 Islotes de segunda denominados Cayo-Lar- 
go, Blanco y del Masio; 9 de tercera ó Cayos y 257 
de cuarta ó Cayuelos=Total 270. Las alturas de Isla 
de Pinos son puntos de reconocimiento que pueden 
verse en Macarte. 

Desde Punta de la Yana hasta Punta Perpetua 
en el Cabo San Antonio toda la costa es limpia; exep- 
tuando una legua de arrecifes costaneros entre esta 
y Punta del Holandés que apenas avanzan al marine-» 
dia milla. 

Si contamos los Cayos dentro de los Puertos, 
hallaremos en resumen de la costa meridional 1 de 
primera magnitud, ó Isla; 6 de segunda ó Islotes; 26 de 
tercera ó Cayos y 697 de cuarta ó Cayuelos, que su- 
man 730 en todo el litoral Sur. En el septentrional enu- 
meramos 5 de primera ó Islas; 7 de segunda ó Islotes; 
37 de tercera ó Cayos y 521 de cuarta ó Caynelos: 
total 6 Islas, 13 Islotes, 63 Cayos, 1218 Cayuelos: to- 
tal general de los adyacentes á la Isla de Cnba 1300; 
salva alguna decena de insignificantes por omisión. 

Esta reseña hidrográfica bastará á nuestro objeto: 
la inspección de la Carta y sobre todo las espiracio- 
nes del Derrotero de 1849, Obra la mas útil, concien- 
zuda y minuciosa que se ha escrito en la materia, com- 
pletarán los conocimientos que se necesitan para la 
navegación. Sin embargo diremos dos palabras sobre 
las Corrientes y Vientos, finalizando ahora con una lis- 
ta de los Faros en proyecto, ademas de los construi- 
dos é indicados ya. 

Lista de los Fabos construidos y en proyecto. 

El Morro de la Habaua. — Construido. 
N En Cayo-Piedra. — Const. 
En Cayo-Diana. — Const. 



-149- 
En Batabanó. — ídem. 
En el 31orro de Cuba. — ídem. 
En Punta Maternillos. — ídem. 
En Cienfuegos [Jagua]. — ídem. 
En Cabo de San Antonio,— ídem. 
En C. Paredón-Grande. — En proyecto, decidido. 
En Cayo Confites. — En proyecto, decidido. 
En Matanzas. — Proyecto. 

En el Bajo Pta.de Diamante. (Flotante.) — Proy. 
En Punta Gorda. — Proyecto, 
En el Puerto de Ñipe. — ídem. 
En el de Jibara. — ídem. 
En el del Padre* — ídem. 
En el del Mariel — ídem. 
En el de Cabanas. — ídem. 
En el de Bahía-honda. — ídem. 
En Caibarien, — ídem. 
En Sagua-la-Grande. — ídem. 
En Guantánamo. ídem. 
En el Cabo Maisi. — ídem. 
En Cabo de Cruz. — ídem. 
En Cayo-Guincho. — ídem. 
En Cayo Francés. — ídem. 
En el de Paredón-Grande. — ídem. 
En el Bajo Nicolao. — ídem. 
En Baracoa. — ídem 
En Tánamo. — ídem. 
En Cabonico. — ídem. 
En Puerto-Naranjo. — ídem. 
En Boca de Carabela. — ídem. 
Y otros en varios puntos del mar del S. 



-150— 

CAPITULO 6? 

VIENTOS 1T CORRIENTES* 

El Viento general del E. que reina entre trópicos es 
el del mar de las Antillas y Seno Mejicano, con las varia- 
ciones de nn periodo diario constante y regular y otro 
annno. El diario es el que causa el Viento á la mar hi- 
riéndolas costas y el Terral que sopla del interior de las 
tierras para aíuera: el Viento á la mar se entabla entre 
9 y 10 de la mañana, aumentando su fuerza á propor- 
ción que el sol se alza: el Terral se establece antes de 
media noche y sopla hasta salir el sol y aun mas, me- 
diando entre uno y otro Viento algunas horas de cal- 
ma. El periodo anuo se produce por la proximidad ó 
lejanía del sol, que causa las dos estaciones únicas 
que se conocen entre trópicos, lluviosa y seca; la pri- 
mera cuando el astro está en el trópico de Cáncer y 
entonces los vientos generales se llaman al segundo 
cuadrante, calmosos de ordinario: cuando el sol se 
aleja al de Capricornio, se entablan los Vientos gene- 
rales de la parte del NE.: también en- esta de la seca 
se esperimentandel N» y NO. con mucha fuerza, sien- 
do mas frecuentes en noviembre y diciembre que en 
febrero y marzo. Estas observaciones -del Derrotero 
son exaetas y esperimentadas: entra luego en distin- 
ciones locales y hablando de las Antillas mayores dice 
que siempre reina con regularidad constante la Brisa 
ó Viento de mar de dia y el Terral de noche. Los Ter- 
rales son los mas frescos que se conocen y sirven mu- 
cho para navegar al E. y remontarse á barlovento. En 
las menores no hay Terrales, ni en Puerto-Rico son su- 
ficientes para aquel efecto; todo lo contrario en la de 
¡Santo Domingo. 

En el Canal" de Bahama los Vientos reinantes son 



— 151 — 

las Brisas, interrumpidas por los Nortes en invierno y 
por las calmas en el verano. En el Seno Mejicano son 
generales de la parte del E.; desde marzo hay Terrales 
y virazones en todo lo largo de las costas; en octubre 
vienen los Nortes duros, sucediendo fuertes Huracanes 
en la septentrional por agosto y setiembre: de fines de 
junio á octubre suceden las calmas en la medianía del 
Seno. En el Canal de barlovento de Jamaica el Vien- 
to se dirije al SO. En la Isla de Cuba y sus inmedia- 
ciones las Brisas reinantes suelen interrumpirse por 
Vientos recios del Sudeste y S. en el mes de marzo y 
abril: en los de setiembre y octubre, luego que el equi- 
nocio y Cordonazo de San Francisco hacen la crisis 
de la revolución atmosférica, vienen los Nortes á cam- 
biar su temperatura y las circunstancias de la nave- 
gación. 

Esta lijera indicación de los Vientos ha sido por 
la parte que tienen en la formación y modificación de 
las Corrientes, íntimamente conexionados con la Hi- 
drografía y la navegación. Dos causas principales es- 
timo que orijinan las Corrientes, una general, otra par- 
ticular ó local: la continuación de soplar siempre el 
Viento por una misma parte da á las aguas un movi- 
miento uniforme, que son las Corrientes y como aque- 
llo sucede dentro de trópicos y en el Océano con el 
Viento del E., la Corriente equinocial lleva la propia 
dirección al O.; faé aquí la causa general, que sin em- 
bargo sufre sus variaciones ó exepciones: los mares 
impelidos de oriente á poniente, encontrando el Conti- 
nente de América, toman con su Corriente paralela el 
rumbo NO., y llevan el impulso* alterado conforme la 
dirección de las costas y reforzado á su paso por el 
desagüe de muchos y grandes rios, unas entran por el 
golfo de Paria y corriendo las demás por el E. de Tri- 
nidad, embocan con rapidez todas en el Mar de las 

TOMO I. 20 



—152— 
Antillas porlosFreus mas meridionales y después co- 
mo al O NO. van á buscar el de Cabo Catoche y San 
Antonio desde donde unas se esparcen y circulan flo- 
jamente al rededor del Golfo Mejicano y otras en ma- 
yor fuerza declinando al NE. y ENE,, estimuladas 
con las que vienen por el lado septentrional de Cuba, 
salen juntas por el Canal de Bahama, siguen la costa 
de los Estados-Unidos y se pierden en el Banco de 
Terranova. El Derrotero dice que la esperiencia refu- 
ta la opinión general de que las aguas circulan al der- 
redor del Golfo, tal ve^ porque las Corrientes sean en 
algunos puntos de diverso sentido; pero debe consi- 
derarse que el impulso circular de aquellas subiendo 
á la parte septentrional de la costa de esa concha ha 
de producir un rechazo natural, ausiliado del empuje 
de las aguas que vierten en el Seno sus caudalosos 
rios, singularmente el Misisipí, que en su dirección 
SE. contribuye á formar la Corriente de igual rumbo, 
siendo probable, como él mismo dice, que viniendo so- 
bre el estremo NO. de Cuba y chocando en los Ban- 
cos de Santa Isabel ó los Colorados una porción de 
dicha Corriente vuelve al rededor del Cabo San Anto- 
nio hacia el S., mientras que la gran masa de ella corre 
según se manifestó, por la parte N. de Cuba hacia el 
E., ENE., NE. y N. por el Canal Nuevo de Bahama. 
La otra causa particular ó local, (si no la princi- 
pal) debe ser la elevación de los fondos del mar de 
Colon ó de estas Antillas. El Derrotero le considera 
hasta el Canal de Yucatán como una gran Laguna ele- 
vada, cuyo alzamiento es sostenido por los Vientos 
generales, por la Corriente que entra del SE. y por 
los grandes desagües de los rios de la Costa-firme. 
Está bien; mas yo creo que esa aglomeración de aguas 
aun cuando llegase á elevar las de aquí en términos 
suficientes al efecto, pasando por ambas costas de Cu- 



—153— 
ba, vaciarían con fuerza en el Seno Mejicano, como 
receptáculo mas natural al rumbo que traen las Cor- 
rientes por ellas y no torcer al ENE;, NE. y 3V. con 
mayor vehemencia: ello contribuirá sin duda; pero yo 
presumo ademas que los fondos también son real- 
mente mas altos y van en declive como plano inclina- 
do hacia el O. canalizando ó profundizando mas al 
rededor del Cabo San Antonio y torciendo por aque- 
llos rumbos la mayor hondura prosigue por el Canal 
Nuevo de Bahama siempre en declive gradual hasta 
el fin de la corriente donde se halla el máximum del 
desnivel y aumentando su fuerza y velocidad por don- 
de va mas encajonada, á menos que prepondere el 
desnivel, y lo cual se comprueba con el hecho de per- 
derse sonda en el Canal Nuevo. En las revezas deben 
influir Canalizos inferiores que llevan el declive en 
sentido contrario, ó bien los rebotes de las aguas por 
la configuración délas costas, ó su empuje producido 
por los desagües de grandes Rios, ó los fuertes Vien- 
tos, ó la marea y la Juna: cada una, varias ó todas es- 
tas causas pueden contribuir á una contrariedad ó e- 
xepcion de la regla general, según la que prepondere. 
El S. Humboldt, hablando del Golfo de Batabanó, 
dice: "Los Pilotos creen que el mar es menos profun- 
do en aquellos parajes, quizá porque ven crecer y le- 
vantarse los Cayos, sea por los alfaques que forma el 
embate de las olas, sea por aglutinaciones sucesivas: 
ademas, no seria imposible que el ensanchamiento del 
Canal de Bahama por el cual salen las aguas del Gulf- 
stream, causase, con el progreso del tiempo, una pe- 
queña baja de las aguas en el Sur de Cuba y particu- 
larmente en el Golfo de Méjico, centro de aquel gran 
remolino del rio Pelájico que baña los Estados-Unidos 
y arroja los frutos de las plantas de los trópicos á las 
costas de la Noruega. 



-154— 

En los Freos meridionales de las Antillas la Cor- 
Tiente tiene tal velocidad que no baja de 1 milla por 
hora. En la parte austral de Cuba hasta Cabo de Cruz 
no hay Corriente sensible y general: desde este Cabo 
ya se esperimenta constante al O. con alguna inflexión 
para el S. ó para el N., y de 20 millas por singladura 
en ocasiones. En el Archipiélago Jardines de la Rei- 
na las mareas producen Corrientes masó menos rápi- 
das con direcciones varias según los Canalizos que 
forman los arrecifes; aunque de poca consideración 
pues la mayor salida del agua, que es en los novilu* 
nios, no pasa de pié y medio; menos con Vientos del 
SE. que sube hasta 3. En los Jardines y Jardinillos 
también las Corrientes se dirijen á sus Canalizos con 
bastante rapidez. 

En el Canal Viejo hay mareas constantes todo ©i 
año y las Corrientes sujetas á variaciones; pero aun~ 
que regularmente van para el O,, según los puntos sue- 
len dirijirse al O ISO., ENE. y aun ESE. con la ve- 
locidad horaria de una milla ó de media. Desde Punta 
de Hicacos ó de Guanos la Corriente general se incli- 
na para el Canal de Bahama á milla por hora; pero 
mui atracado á tierra todavía íuerza para el O., motivo 
porque los Vapores viniendo de barlovento se aproxi- 
man mas á la costa que cuando van en sentido opues- 
to. La reveza solo se encuentra en ios meridianos de 
Cabanas y Bahía-honda para los Colorados y Cabo 
San A ntonio, sin exeder de la costa mas arriba ¡de los 
23° de latitud. 

La Corriente del Canalde Bahama se dirije al 
ENE. hasta el Banco de los Roques, donde forma su 
recodo para oblicuar luego al N» y con tal fuerza que 
viniendo de los Estados-Unidos he divisado tres veces 
el Pan de Matanzas al oscurecer y dos le he perdido 
de vista al amanecer. En el Freu de los Cabos Catoche 



-155— 
y San Antonio tiran las aguas al N. en ocasiones eon 
la violencia de 74 millas en 24 horas. Sin embargo se 
ha supuesto hallarse estas aguas siempre en estado de 
reposo; salvo cuando hay movimiento atmosférico. 

Entre las Islas de Cuba y Jamaica, dice el S. D. 
Torcuato Piedrola, debe contarse con 16 millas por 
simgladura de Comento al O. 

A cada lado de la Corriente del Golfo hay una 
contracorriente: en el Canal Nuevo entre la Corriente 
y la costa se esperimenta una reveza que se lleva la 
Corriente háeia el SO.: ¿alcanzará esta á la del Cabo 
San Antonio? 

No obstante las reglas generales sobre las Cor- 
rientes los Vientos fuertes pueden enervar su violencia: 
la estrechez del Canal Viejo, el Viento y la Corriente 
del naciente favorecen la navegación para el occiden- 
te; todo lo contrario cuando se va de O. á E., en cuyo 
caso es preferible el Mar de Colon*, pero en la esta- 
ción de los Nortes el Canal Viejo se presta á íavor de 
los que van del poniente, mientras que el Mar de las 
Antillas no ofrece tantos riesgos y compromisos á los 
^ue vienen de oriente* 



FIN DE LA PRIMERA PARTE- 



GEOGRAFÍA 

POR 
DON ESTEBAN PICHA.B.DO. 



Abogado, Secretario de la. Comisión de División territorial é 
interino de la Estadística. 



PUBLICASE BAJO LOS AUSPICIOS 



nSAL JUNTA DE FOMZUTO 



SEGUNDA PARTE. 



Habana. 

ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE D. M. SOLER. 
calle de la Muralla número 8ft 
1854. 



GE0G1UFM DE U ISLA DE CUB1 

FÍSICA Y NATURAL. 
CAPITULO I, HISTORIA XffATUR 1L. 

Creo que las ciencias accesorias no deben ser 
tratadas con la latitud de la principal que es objeto de 
una Obra: aunque yo no fuese bastante extraño (como 
lo soi) al contenido de esta Parte Segunda, nunca 
me estenderia sobre ella: mi propósito cardinal es la 
Geografía pura, la Topografía y Estadística Cubana, 
en que puedo producir tanto como reproducir fidedig- 
namente. Para instruirse y profundizar no faltan co- 
piosas y ricas pajinas escritas por los SS. Humboldt, 
Morales, la Sagra, Poey (padre é hijo) Paz y Morejon, 
Lanier, Noda, Lembeye y otros. Me reduciré, pues, á 
lo indispensable. 

SECCIÓN 1? 
Reino Mineral ó Mineralogía. 

Un lamento general del atraso de estos conoci- 
mientos es el exordio de todos los tratadistas: los Ve- 
jetales y Animales mas visibles y á las manos del 
hombre facilitan su estudio; socavarla tierra, rejistrar 



sus" alturas y estremidades son operaciones mas difí- 
ciles y dispendiosas: no es por tanto extraño que un 
pais'mero agricultor ó ganadero, despoblado y que co- 
mienza por la superficie, no haya adelantado mucho 
sus conocimientos geolójicos: ahora todo es labrar la 
tierra, azúcar, café, tabaco, frutos, reses &c, y el paso 
que se dá mui avanzado en otras cosas es congruencia 
de los mismos intereses ó de sus utilidades: hay ca- 
minos de hierro por el azúcar &c: abundan los bar- 
cos de vapor y de vela por la misma razón; hay alum- 
brado de gas en la capital por las utilidades que ofre- 
ce una ciudad populosa y enriquecida Con aquellos 
productos &c. Cuando disminuyan estos, cuando la 
población y las necesidades aumenten y tome impul- 
so la industria fabrd, cuándo las Minas de carbón y 
otras se beneficien, la ciencia geolójica avanzará á 
par de las artes; pues que el fenómeno del progreso 
en algunas de estas y en civilización es efecto del cli- 
ma de la Isla, de su privilejiada situación geográfica, 
configuración, exe lentes puertos, contacto universal 
y adelanto del siglo. Así será forzoso compendiar lo 
poco que en esta materia se ha escrito, añadiendo al- 
gunas incidencias; pero reservando mas amplias espli- 
caciones para cuando se trate de cada Jurisdicción en 
particular. 

Si es verdad el hundimiento de la Atlántida de 
Platón, la presunción de que Cuba y Santo Domingo 
fuesen sus restos, como algunos piensan, avanzó de- 
masiado, supuesto que de las referencias del Filósofo 
se deduce mucha mayor proximidad al antiguo con- 
tinente, en cuyo sentido van mejor fundados los que 
la suponen en las Cananas. Pero sea lo que fuese, esa 
cordillera de Islas é Islotes homojéneos, esos Bajos 
acantilados que desde la Trinidad hasta la Florida 
cierran los Mares de las AiAillas y de Méjico, ¿no fue- 



ron acaso una tierra continua á esa parte de las dos 
Américas, que por algún sacudimiento subterráneo, 
se hundió en el centro, abriendo las grandes simas 
que hoi ocupan las aguas de Colon y del Golfo Meji- 
cano, dejando afuera solamente los puntos mas altos 
que forman esas Islas y el angosto broche continen- 
tal?,. . Esto parece probable y que en las de barloven- 
to fué mas violenta y duradera la catástrofe, dejando 
sus ampollas todavía comunicables hacia el poniente 
hasta morir en la parte central de Cuba: inclinado el 
plano al propio rumbo, el mar, ayudado también de los 
Vientos reinantes del E., al seguir su declive del na- 
ciente para el O., rompería el dique mas bajo ó débil 
que ligaba á Yucatán con el Cabo San Antonio (1) 
para caer en lo mas bajo del Golfo, que no bastando, 
le hace circular por su concha, rebotar y volver entre 
la Florida y Cuba á buscar salida por el Canal Nuevo 
de Bahama, donde se le une la otra Corriente del Ca- 
nal Viejo. Colon reparó que estas Islas tienen su ma- 
yor lonjitud de E. á O. como sus Vientos y Corrientes, 
y yo noto que esta misma ley siguen las mas occiden- 
tales ó Yucayas &c , que se estienden del SE. ó SSE. 
al NO. ó NNO. conforme por allí se dirijen las Cor- 
rientes. 

No queda duda que la arista ó cresta mas elevada 
de las alturas situadas, donde se halla la Isla de Cuba, 
se estendia no solamente por lo que está descubierto 
sobre las aguas, sino también por todo lo que está 
perfectamente marcado en.los Veriles de los cuatro 
grandes Placeles, Bancos ó Archipiélagos, desde el 
Sabinal de Nuevitas á Cabo de Hicacos, de Bahía- 
honda al Cabo San Antonio, de Punta de la Yana á 



(3) El S. D. Desiderio Herrera asegura que la Sierra de la Vuelta 
Abajo se vé continuada al través de las aguas por casi todo el estrecho de 
los Cabos S. Antonio y Catoche. 



—6- 
los Jardinillos y Ensenada de Cochinos y desde Tri- 
nidad á Cabo Cruz: esos Veriles tan pronunciados y 
acantilados hacia la profundidad esterior, mientras 
que el interior para la costa presenta tan bajo iondo, 
denotan la terminación de la gran cresta y que de allí 
bajaba violentamente para su base en las profundida- 
des ocupadas por el mar; pero este al buscar su equi- 
librio ocupó también esos cuatro puntos menos alza- 
dos que el interior ó arista mayor corrida por el cen- 
tro lonjitudinal de la Isla, hallándolos unpoco mas bajos 
que su nivel. Si al mar se le antojase bajar siquiera 
16 ó 18 brazas, la Isla de Pinos, los Cayos de las Do- 
ce Leguas, el Romano, los Colorados y todo el espa- 
cio de aquellos Archipiélagos y Bajos serian una mis- 
ma tierra continua unida á Cuba, cuya anchura au- 
mentaría, así como el curso de los Rios, las Ciénagas 
desaparecerían, los navios mayores atracarían por 
cualquier punto de la Isla &c. Pero ¿quedarían tan- 
tos y tan buenos Puertos? ¿no sobrevendrían otros ma- 
les] Mas vale así; males aparentes son quizá fa- 
vores de la Naturaleza: muchos lamentan los escollos 
que rodean á la Isla de Cuba, y describen sus costas 
como exesivamente sucias: ni ello es tanto como se 
pondera, ni es un mal rigoroso: para los poseedores de 
Cuba es un bien; pues no se ha meditado que los cua- 
tro Placeles ó Archipiélagos están constituidos de una 
manera tan feliz y favorable que algún día se conoce- 
rán sus ventajas, (que ya principian á palparse) cuan- 
do, aumentada la población, el comercio y tráfico de 
cabotaje, se vean surcados por multitud de Vapores 
de poco calado. ¿Cuánto hubiera pagado la Isla por 
aumentar á sus limpias costas ó formar artificialmente 
en ellas esos Canales de navegación, con bocas y sali- 
das por todas parte?, en cuyas mansas aguas supera- 
bunda la mejor pesca, y resguardada por ese antemural 



defensivo que los cubre y hace esclusivo el prove- 
cho? Y sin embargo todavía Cuba disfruta de li- 
toral limpio la mirad de su totalidad. 

Estas costas son regularmente de piedra (Seboru- 
co) ó de ciénaga fangosa, á veces de arena (Playa) y 
en raros puntos de tierra ó piso firme que no sean Se- 
boruco ó arena. Las orillas de Seborucal ordinaria- 
mente son mos acantiladas y de mayor fondo sus 
aguas; no así las de arena y menos las cenagosas. Es- 
tas por lo común aparecen en las costas de la Isla y 
en sus Cayos bordeadas de las especie de Vejetales 
propias de tales pantanos, Mangles, Yanas, Yanillas, 
Patabanes, Hicacos &c: las márjenes arenosas, de 
Uveros, Cactos y los anteriores cuando la playa es 
también cenagosa al interior: las costas de arrecife 6 
Seboruco son limpias ó con algunas Palmas menores, 
Guanos, Uveros, Magueyes, y otros árboles raquíticos 
y duros: en los cortos pedazos de márjenes de tierra 
firme común, que no son pedragosos ó de Sabana, los 
bosques llegan á sus orillas con toda la fuerza de su 
vejetacion, como sucede en algunos parajes de la Ju- 
risdicción de S. Juan de los Remedios &c. 

Esta piedra arrecife ó Seboruco, como se llama en 
el pais, es una formación de calizo jurásico poroso ó 
compacto, que se estiende por gran parte de la super- 
ficie de la Isla hasta las cúspides de Montañas mui 
elevadas y por debajo de sus mares ó saliendo á flor 
de agua con el nombre de Múcaras. Batidas por las 
olas se ennegrecen y perforan aumentando la aparien- 
cia esponjosa y sus puntas, que denominan Dientes de 
Perro. Las Lomas de San Jaan (Trinidad) el Pan y 
Palenque de Matanzas, los Arcos de Canasí, las altu- 
ras del Morro y Cabanas (Habana) Mesas de Mariel, 
Pan de Azúcar y varias Sierras hasta los términos oc- 
cidentales de la Isla participan de aquellas rocas se- 



— 8- 
cundarias. donde se encuentran las conchas, asteroi- 
des y otros animales petrificados. En las colinas que 
rodean al valle de Güines y que se unen á las Lomas 
de Camoa, Tetas de Managua &c. se presentan mas 
compactas y escasas de petrificaciones blanco-rojizas 
y casi litográfica; de aquí esas grandes Lajas que dio 
el nombre á S, José y bastantemente usadas en la ju- 
risdicción de Güines. Eí S. Humboldt distingue dos 
formaciones de calizo compacto, uno de greda arcillo- 
sa y el otro de espejuelo; pero hay bancos de arcilla 
que descanzan sobre aquellas rocas calcáreas secun- 
darias, como sucede en el Partido de Pinal-del-Rio, 
cubierta de arena en las Sabanas, de mantillo en las 
Vegas y en las Sierras la roca desnuda. Ademas el 
propio S. Barón parece reconocer de formación tercia- 
ria otra sobrepuesta al Seboruco por hacinamientos ca- 
lizos en los Cayos ó Islotes [Archipiélago de Bata- 
banó] fragmentos de Madréporas y de Celularias ci- 
mentidos por granos de arenas cuarzosas y tan mo- 
derna que puede juzgarse que crece todavía en nues- 
tro tiempo. No hay duda que en la parte del N. y ma- 
yormente al S. de Cuba se palpa el aumento constan- 
te y progresivo de esos Bajos y la disminución del fon- 
do de los Archipiélagos adyacentes en algunos para- 
jes: ya los Petatillos asoman sus cabezas y se ven sus 
Manglecillos donde antes pasaba un bote: se han au- 
mentado algunos Cayos y otros han disminuido ó per- 
dido su configuración por su incremento y unión: no 
debemos portanto extrañar algunas diferencias en los 
Mapas de épocas distintas, singularmente respecto al 
Golfo de Batabanó, cuyos Islotes, Sobrebancos y Ca- 
nalizos han podido sufrir alteraciones patentes. Ape- 
nas el trabajo incesante de los Litófitos ha logrado 
asomar á la superficie, prenden las semillas de los Pa- 
letiweros ó Rizóphora, Avicennia nítida, pequeños 



-9- 
Euforbes y de otras plantas gramíneas, que llevadas 
por las aguas ó por los vientos, prosperan rápidamen- 
te en los trozos de Madréporas cimentados con carbo- 
nato de cal sobre una arena cuarzosa, y entonces 
apresura el crecimiento á par del de los vejetales, cu- 
yas raices, especialmente las enredadas del Mangle, 
sirven para fijar las arenas movibles y sustentar las os- 
tras y las aves que algún residuo dejan vejetativo. 

No comprendo, pues, que las rocas cavernosas 
(Seboruco) inmediatas al Castillo de la Pnnta de la 
Habana que se estienden por la Isla y afuera de ella, 
sean efecto de una operación no interrumpida de la 
Naturaleza que prosigue en nuestro tiempo en el Seno 
del Océano, como dice el sabio Geólogo, y aun pa- 
rece que no guarda esto consecuencia con su plausi- 
ble y fundada teoría de la novedad comparativa de los 
Cayos del Sur. Si las rocas de la Punta se ven tapiza- 
das de Pulpos vivos y encajonadas masas enormes de 
Madréporas y de otros Corales Litófitos, pruébala su- 
perposición y crecimiento de las modernas ó tercia- 
rias, deduciendo de lo visible que igual operación se 
ejecuta en las mismas rocas del fondo del mar aplace- 
lado hasta elevar sobre la superficie de las aguas esos 
Cayos, cuya formación terciaria es la que continúa, no 
solamente sobre la secundaria de calizo jurásico, que 
le es mas análoga, sino también sobre las rocas primi- 
tivas hacia el Cabo de Cruz y en otros parajes donde 
se interrumpen las secundarias, como asegura el S. 
Barón: lo confirma también cuando añade que no tie- 
ne duda acerca de la antigüedad comparativa de estas 
respecto del hacinamiento calizo de los Cayos situa- 
dos al S. de Batabanó, habiendo esperimentado el Glo- 
bo grandes revoluciones entre las épocas en que se 
formaron los dos terrenos. Así es como puede espli- 
carse el aparente fenómeno de esas fuentes de agua 

tomo ir. 2 



— 10- 
thilce que brotan, no solo en algunas partes del conti- 
nenie Cubano, sino en el mismo mar, en los Cayos, en 
las Ciénagas, en la costa de Batabanó, al Sur del 
Puerto de Jagua &c, á virtud de una presión hidros- 
tática ejercida por las comunicaciones submarítimas 
en correspondencia de los conductos profundos que 
ofrece el Seboruco de la Isla, abundando mas en la par- 
te meridional, porque igualmente abundan esas comu- 
nicaciones patentizadas en los muchos sumideros de 
esa faja austral de Cuba, en cuyas cavernas calizas se 
sumerje.n tantos riost 

El Espejuelo de la Isla c^e Cuba cree el S. Hum- 
boldt que no corresponde al terreno terciario sino al 
secundario, añadiendo que se le beneficia en muchos 
parajes al Este de Matanzas, en San Antonio de los 
Baños, donde contiene azufre y en los Cayos frente á 
San Juan de los Remedios. Ampliaremos luego este 
particular. 

En consecuencia pu^de creerse que la capa prin- 
cipal de la mayor parte de la Isla de Cuba y todas sus 
adyacencias al N- y al S. hasta los mismos Caimanes, 
la constituye ese terreno secundario de calizo jurásico 
[Seboruco[ continuando por encima de las montañas 
y por el fondo de los mares: que en unas partes se 
presenta desnudo, y en otras con superposiciones ter- 
ciarias: que otra parte menor es también de formación 
secundaria distinta, especialmente de Serpentina ó 
Citábales, y que la otra mínima es de la primitiva, ya 
saliente, interrumpida por entre aquellas, ya en mayo- 
res estensiones. Del primer modo, desnudo, se presen- 
ta el Seboruco con mas exeso en las costas y en va- 
rios parajes interiores, como en la faja meridional des- 
de Jagua á la Jurisdicción de San Cristóbal, y de la 
garganta que forman las Ensenadas de Cortes y de 
Guadiana al Cabo de San Antonio, en Cárdenas, á 



-íí— 
cuyo Pueblo circunda por el segundo y tercer cua- 
drante, en la parte austral de la Isla de Pinos &c. En 
muchos lugares está cubierto de greda arcillosa, are- 
nas ó alguna tierra vejeta!: cuando el calizo es muí 
compacto y llano solo ó tapizado de greda arcillosa o 
en la capa vejetal prepondera el detritus mineral, se 
ven esos Prados ó Sabanas dilatadas, algunas que ha- 
cen horizonte, estériles, resecas, que apenas dejan cu- 
brir la superficie de yerbas comunes, TLspartillos, Yá- 
bunas, Barbas de Indio y otras que forman colchones 
y que el ganado come por necesidad; el terreno absor- 
ve el rocío y el agua llovediza con prontitud y al mo- 
mento se enladrilla ó endurece y reseca: en algunos 
puntos preponderó el vejetal y allí se hizo un bosque- 
cilio ó matorral salpicando la Sabana de estos lunares, 
que llamamos Cayos de monte ó Saos; estos son nuestros 
Oasis: también los depósitos animales causan igual 
efecto; yo he visto en una Sabana que el lugar donde 
murió de Cangrina y se quemó un Buey, el mais ha 
duplicado su altura mui reparablemente en aquel cor- 
to espacio que descollaba sobre los inmediatos. Suele 
lograrse con el arado y la putrefacción ó quema de 
esas yerbas, algunas cosechas ó arbolado de ciertas 
siembras bien cuidadas; pero la producción es raquí- 
tica ó instable. No sucede tanto así con el Seboruco 
cavernoso, cuyos agujeros é interticios están llenos de 
tierra vejetal, que profundizan suficientemente; aquí 
el Café se cria lozano y he visto en el Seborucal del 
Realengo Pendejeras cerca de Cárdenas el bosque 
mas espeso y elevado de Yabas, Frijolillos y otros 
árboles gigantescos; pues las concavidades de Ja pie- 
dra conservan alguna frescura y humedad. Los Agri- 
cultores de la Isla distinguen ia tierra Colorada de la 
Negra y Mulata: la primera, puramente vejetal, es mui 
apreciada, con singularidad para sembrar la caña: la 



-12- 

V alorada, que Humboldt razonablemente atribuye á 
- la descomposición de algunas Capas superficiales de 
hierro oxidado, mezclado con Sílice y arcilla ó de una 
greda margosa rojiza sobrepuesta al calizo, para el ca- 
fé: la Mulata en que aquellas dos van combinadas, es 
la mejor, en el concepto de Herrera, Este perito agre- 
ga que también es buena la que tiene mezcladas pie- 
dras chicas calizas, las arenosas y para café una 
de Cascajo muí menudo: son malas las de arena, 
las cuabalosas, las de polvillo y las impermeables. Es 
curoisa la indicación que hace de algunas señales de- 
mostrativas de la calidad del terreno: "si la Palma es 
gruesa, la Yagua grande, la Penca abundante de ho- 
juelas y toda ella mui verde y lozana, la tierra es exe- 
lente; pero si la Palma es larga, pobre de guano y 
amarillenta, el terreno es mui malo: el Almacigo de 
color de cobre rojo anuncia buena tierra, y mala cuan- 
do verdoso u oxidado: la Seiba, el Naranjo, el Yamdo, 
la Zarza-gorda, el Jobo, la Macagua, no abundan en 
tierras malas, priucipalmente los tres primeros: el bos- 
que charrabascoso, ó aquel donde abunda cualquiera 
clase de Palma, que no sea la Real, indica mal terre- 
no, así como donde hay Guairajes, Yaitíes, Mana- 
júes, Guaos y todo arbusto de madera tenaz ó resino- 
sa: cuando se desmontan terrenos buenos se repueblan 
de Guayabos, Pendejeras Romerillo -blanco, Cañuti- 
llos. Pata de Gallina',^ los terrenos malos se cubren 
de Saetillas, Barbas de Indio, Romerillo amarillo, 
Rabo de Zorra, Tocino, Cordobancillo, Malagueta y 
Granadillo: la Jutía, el Guatiní o Tocororo, la Hor- 
miga Muerde-huye y el Camaleón anuncian feracidad; 
la Higuana, el Guaní ó Zunzún, el Carpintero-Real 
y la Hormiga-brava son de terrenos áridos". Mas 
aunque esto se halla justificado por la esperiencia, en 
lo común y pudieran agregarse otros signos de igual 



-13- 
clase, qnese mencionarán en lugar oportuno, fallan 
algunas veces. Los terrenos buenos para unas semillas, 
pueden ser malos para otras y viceversa: también he- 
mos notado Cañas frondosas en tierras Coloradas y 
mejores en las Mulatas, En la Vuelta-abajo abunda 
el Cascajo, el Barro y la Arena, y es terreno exelen- 
te para el Tabaco, en cuya inmensa área no hay tres 
Injenios ni Cafetales. Sin embargo, prescindiendo de 
varios accidentes que modifican á las reglas y obser- 
vaciones generales, puede asegurarse que la tierra ne- 
gra mas fresca y conservando mas la humedad, como 
las bajas y acuosas, son mejores para la familia de las 
Cañas; prosperan la dulce, el arroz el mais, &c: la 
tierra Bermeja, la arcillosa carecen de aquellas cua- 
lidades, como el Polvillo, Perdigón, Cascajo, Cuaba- 
Íes &c, y en ellas prosperan las familias de las Pal- 
mas menores, el Jiquilete, el Guayacan, la Espuela 
de Caballero &c: el Buniato quiere agua; la Yuea 
sequedad: las orillas cenagosas bañadas por el mar no 
permiten germinar los vejetales mediterráneos, y ai 
contrario allí esclusivamente' descuellan el Mangle, 
la Yana, la Salvia Cimarrona &c. 

Si la Cal es una riqueza esplotada en la Isla de 
Cuba, también lo es el Barro, que abunda en la Vuel- 
ta-abajo, inmediaciones de Jaimanita, Cano, Guana- 
bacoa, Puerto Principe &c, que dan grandes y exe- 
lentes productos de Alfarería singularmente en el úl- 
timo. Las tierras de cultivo en general se componen 
de materias orgánicas; Sílice, Alúmina, Oxido de 
hierro y Cal muchas veces, en proporciones distintas. 

Ademas del Seboruco, se estienden en mancho- 
nes por la superficie de la Isla los Cuabales, piedras 
quebradizas, cascajosa, color pardo azulado verdoso 
ó de caparrosa, donde el cobre, el azufre, el hierro y 
otras materias contribuyen á su influjo magnético- 



-Í4— 
Esta Serpentina toma el nombre vulgar de la Cicada, 
que en ella se encuentra, y cuyo leño resinoso da esa 
luz. perenne, tal vez del zufre absorvido. Los Cuaba- 
les son tan estériles que apenas permiten alguna veje- 
tacion raquítica [aunque solida] de Cuabas, Jiquies, 
Ébano, Espuela de Caballero, Caimitos, Cupeyes y 
Guanos distintos de Cana, Jata, Mi ragú ano, Orozuz, 
Vainilla &.C.: en ellos se encuentran ordinariamente 
los Baños Minerales tan comunes en la Isla donde los 
Cuabales ocupan grandes espacios por Puerto Prínci- 
pe, la Siberia al Sur de Guamaearo, San Miguel, San 
Pedro cerca de Matanzas, Madruga, Guanabacoa, Sara 
Diego &c. 

Otra parte del suelo de la Isla presenta formacio- 
nes primitivas en masa ó diseminadas: en la parte 
oriental especialmente en la central por Villa-clara al 
íS, de la Habana y algunas de las que llaman Cuchillas 
en la Vueltabajo. La piedra de San Miguel solo se 
esplota y labra en la Capital para brocales de pozos, 
aljibes y suelos; para el empedrado de las calles la 
China, que abunda en piezas sueltas de diversos ta- 
maños, naturalmente formadas ó casi redondas: el Tibe 
_ es granito mas sólido y fino, que usan mncho en ei 
campo para afilar las herramientas. 

El S. Humboldt, hablando técnicamente, dice que 
por medio de las formaciones secundarias y terciarias 
han salido algunas rocas de Granito-gneis, de Sienita 
y de Eufótid.^; "cerca de Marimelena (junto a Regla) 
la Sienita se compone de mucha Anfibolia ó Chorlo 
negro y descompuesta en parte de un poco de Cuarzo 
y de Feldespato blanco-rojizo algunas veces cristali- 
zado. Mas al Sur hacia Regla y Guanabacoa no hay 
Sienita y todo el terreno está' cubierto de Serpentina 
encolinas de 30 á 40 toesas de altura E. O. Esta roca 
mui hendida, parda -azulada, cubierta de dentritas de 



~\5- 
Manganesa, es en su interior verde de espárrago, 
atravesadas por pequeñas vetas de Asberto: no contie- 
ne Granate ó Anfibolia, sino Dialaje metalizado, dise- 
minado en la masa." Continua el tí. Barón confirman- 
do lo que dijimos sobre los polos magnéticos que 
tienen algunos trozos de estos Citábales y otros que 
son de un tejido tan homojéneo y de tal brillo que 
desde lejos se le puede tomar por Resinita. "Ojalá, di- 
ce, que se empleasen estas hermosas masas en las ar- 
tes, como sucede en muchas partes de Alemania". Al- 
gún curioso en Guanabacoa compuso pinturas bastan- 
temente buenas para ensayo; el azul de p^ired puede 
salir esquisito. 

"La Serpentina cerca de la villa se encuentra 
atravesada por vetas de 12 a 14 pulgadas de grueso, 
llenas de Cuarzo fibroso, de Ametista y de ricas Calce* 
donias apesonadas y estalactiformes: en mediode ellas 
aparecen algunas pyritas cobrizas, mezcladas con un. 
Cobre pardo plateado, que Humboldt presume sea el 
Dyalaje metalizado, que dio á los Cerros de Guanabas- 
coa la reputación de tener oro. y plata. El Petróleo 
rezume por algunos parajes de las hendiduras de la 
Serpentina, y las fuentes de agua contienen un poco 
de hidrójeno sulfurado y dejan un depósito de óxido 
de hierro. A este propósito reflexiona el observador. 
Prusiano si hay en el Puerto de la Habana mas fuen- 
tes de Petróleo que la de Guanabacoa ó si la de be^ 
tum líquido que sirvió á Sebastian de Ocampo en 

1508 para calafatear sus buques se ha secado! « 

Luego agrega: "se asegura que hallaron en la parte 
oriental, entre Holguin y Mayaríy en la costa de San- 
tiago de Cuba fuentes abundantes de Petróleo (be* 
tum ó Chapapote): modernamente se ha descubierto 
cerca de la Punta de Hicacos un Islote [Siguapa] que 
no muestra á luz sino betum sólido terreo". El S. Ba- 



-16- 
ron se contraerá al Cayo Chapapote y R. Siguagüa 
en la gran Bahía ó Ensenada de Cárdenas. 

Prosigue eí un Feldespato con basa de Sosa forma; 
con el Dyalaje la Eufotides y la Serpentina, con la Hy- 
perstena la Hyperstenita, con la Anfibolia la Dyorifa, 
con la Pyroxenala Adolerita y el Basalto, con el Gra- 
nate la Eslogita." 

En resumen el S. Hnmboldt reconoce esa cade- 
na de Cerritos entre Regla y Guanabacoa de forma- 
ción primitiva ó anterior á la existencia de los anima- 
les, donde la Calcedonia es superior ala del Hecla y 
que contiene también el escaso Espato de Latun. Mas 
asegurando que ese manchón de Serpentina se encuen- 
tra en medio de las Capas secundarias de piedras de 
Cal y Yeso, llena de cuerpos organizados petrificados 
y dos formaciones de Aremica, que una es caliza blan- 
ca piedra de cantería roja y arcillosa, que desde el meri- 
diano de Trinidad abarcan toda la parte occidental de 
la Isla; aventuró una proposición que tiene bastantes 
exepciones, como se ha indicado, no solo relativamen- 
te de otras primitivas, sino á los mismos Cuabales 
que abundan en distintos puntos de ese tramo de la 
Isla. 

El S. la Sagra refiriéndose al Mineralojista D. 
Francisco Ramírez, que en 1802 reconoció las del Dist- 
into de Santiago de Cuba, dice: la Mina denominada 
Charco-hondo es de Sulfato de hierro ó caparrosa, 
situada en una ladera de tierra arcillosa. De las Minas 
Blanca de la Fuente, las Lechuzas y de Lindran se ha 
estraido Cobre. El Arroyo de las Minas, que solo corj- 
tiene piritas embutidas en un Esquisto terreo. El 
mineral de las Lechuzas era Oxido rojo de Cobre nati- 
vo y los Carbonato» azul y verde: la ganga un Esquis- 
to salpicado de Sulfato de Cobre. El Oxido rojo na- 
tivo es una variedad mni rica que ha dado hasta 75 



-17- 

por 100 de metal fácilmente: los Carbonates partici- 
pan de esta propiedad de fácil fusión. La estension 
que ocupan estas minas próximas al Pueblo del Co- 
bre, es mui grande, y abundante el mineral; hállanse 
masas liomojéneas de algunas arrobas de peso á cor- 
ta profundidad y basta en la tierra del Cementerio de 
la Villa. Se recoje también Almagre: se encuentran 
vetas de Sulfato de Cal ó Yeso, que es bastante raro 
en la isla d^ Cuba; aunque no en los Cayos ó Islotes 
inmediatos á ella, de donde se extrae con abundan- 
cia." Del Sulfato de Cal, Yeso ó Piedra Cachimba, 
la escasez ponderada no escierta; en San Antonio de 
los Baños, en las Capellanías, Vuelta-abajo, Matan- 
zas y otros muchos parajes abunda; el Yeso también 
se encuentra en la Vuelta arriba y en J i guaní supe- 
rabunda. 

Otras sustancias minerales que encontró el S. 
Ramírez en la parte oriental: "Pequeños cristales de 
Cuarzo sueltos, dentro de una tierra arcillosa mui car- 
gada de óxido de hierro. 

Per-óxido de Manganesa arriñonada con algún 
Cobre, á J de legua del Pueblo en una veta superficial 
que atraviesa el camino. 

El Pueblo del Caney está sobre una roca de Es- 
quisto blando: mas adelante se vé una tierra roja has- 
ta un riachuelo donde se hallan muchas piritas cúbi 
cas brillantes diseminadas entre Esquistos: en su cauce 
se encuentran muchos fragmentos de Pórfido color 
violado y verde, de Granito rosado con mica negra, 
mucho Cuarzo rodado, todo procedente de las altas 
montañas primitivas de aquella comarca. 

Mina de Hierro micáceo en un Cerro del Sitio 
llamado Canasí, cerca del Caney, salpicada de Carbo- 
nato de Cobre azul y verde, cuyo mineral resulta su- 
mamente agrio por laPlombajina ó Carburo de hierro 

TOMO II. 3 



_18- 
que contiene. El terreno de las Lomas circunvecinas 
que titulan Peladas de Canasí es de Esquisto calcá- 
reo, granoso, con muchas Hematites tuberculosas mag- 
néticas, pero inferiores en calidad á las de la Mina de 
los Granadillos, á 6 leguas N. de Cuba, y que orijinan 
variaciones en las agujas cuando los buques se acer- 
can por allí." Las mismas se esperimentan en algunos 
otros puntos de la costa y del interior. 

"Hállanse también (prosigue el Autor citado) He- 
matites magnéticas á dos leguas de Cuba y mas ade- 
lante un Granito semejante al de las montañas del 
Escorial: allí mismo se encuentra un Esquisto que los 
naturales llaman Tibe y que sirve para afilar sus her- 
ramientas." Esto no seiá raro; porque desde mi niñez he 
oido en varios parajes de la Isla nombrar Tibe á una 
piedra que yo también la he usado para elpropio 
efecto. 

"Continúa el camino de este modo creciendo en 
número y magnitud los fragmentos de Granito rodado, 
hasta haber pasado la hacienda Jaragua, donde apare- 
ce otra variedad, con el Feldespato casi puro. Luego se 
pasan unas Lomas como las Peladas de Canasí, cuyo 
suelo está cubierto de Granito y de fíematites magné- 
ticas y de ella á corto trecho se sube otra Loma donde 
está la gran Mina de Imán que se estiende por todos 
aquellos contornos: el mineral, que se descubre ya en 
la superficie, se halla en una tierra arcillosa sumamen- 
te cargada de Oxido de hierro en pedazos de 2 á 3 li- 
bras: recien estraidos son mui quebradizos; pero no es 
fácil regularizarlos para armarlos y probar su virtud 
magnética, porque se rajan en una dirección como la 
pizarra: son de color gris, de poca acción atractiva 
para suspender un peso; pero mui intensa sobre la 
aguja; pues opera á mucha distancia. En todos aque- 
llos parajes se encuentran Esquistos blandos íerrujino- 



—la- 
sos que se descomponen al aire con suma facilidad.' 7 

Si el Autor habla de Juraguá (porque yo des- 
conozco á Jaragua por aquí), sus Minas de Imán son 
afamadas y sus proximidades marítimas mui marcadas 
por las perturbaciones que sufre la aguja, ponderán- 
dose su influencia al estremo de resentirse hasta la 
clavazón dé las naves EJ Imán existe en otros puntos: 
en tierradentro varias personas conservan pedazos con 
limadura ó arenilla para que no se muera (dicen) ó 
sea para que no se desvirtúe su fuerza atractiva. El 
Moco de hierro ó de Herrero abunda en muchas par- 
tes superficialmente. 

"Siguiendo el Camino de Cuba para Guantána- 
mo, se pasa el Cerro, que llaman el Puerto de Guani- 
nicú, donde se hallan vetas de Esquisto verdoso com- 
pacto y bastantes fragmentos de Jaspe abigarrado. 
Después solo se ve en aquellos contornos Esquistos 
blandos casi térreos, hasta las inmediaciones del Puer- 
to, donde desaparecen reemplazándoles la.% formacio- 
nes calcáreas modernas, llenas de petrificaciones que 
van en aumento hasta la mar, donde las rocas forman 
una masa compacta de productos animales calcá- 
reos." 

Yo comprendo que el intelijente Autorya se refie- 
re al Seboruco ó roca secundaria de calizo jurásico 
tan común en la Isla y sus costas; pero no de forma- 
ción tan moderna como la otra que suele superponer- 
se por el aumento esplicado queorijinan los litófitos 
y que es el que prosigue todavía. 

"En dirección hacia el N. de Cuba, ó sea el cen- 
tro de la porción oriental, donde se halla la ciudad de 
Holguin, el camino nada ofrece de particular: en el 
Puerto del Isleño, distante (res horas de Cuba, co- 
mienza un terreno de Esquisto granujiento y conti- 
núa asi hasta 13 leguas antes de Holguin; sin otra in- 



—20— 
terrupcion que la tierra vejetal: luego se descubre una 
formación caliza hasta cerca del Pueblo, donde apare- 
ce de nuevo Gneis con fragmentos de Granito: á la 
entrada hay una gran llanura de tierra roja, mui car- 
gada de Oxido de hierro con Hematites siempre mag- 
néticas." 

Las proximidades de la. ciudad ele Hblguin pre- 
sentan un suelo suavemente ondulado y árido que 
anuncia su riqueza minera!, como se deduce también 
de la misma esplicacion que sigue en la Obra del S. la 
Sagra. 

"Holguin fué un antiguo asiento de Minas y re- 
putado como el mas abundante en oro y otros mine- 
rales. En cuánto al*Cobre, las Minas aparecen desde 
la superficie y ios pedazos que tenemos á la vista re- 
cojidos en 1835 y 37 son de las especies: Serpentina 
común, verde claro, con vetas negras. — Cuarzo en 
masa blanco, compacto. — Cuarzo celular, teñido por 
el hierro (jxidado. — Hierro oxidado, terreo, pulveru- 
lento. — Hierro hydratado masó menos endurecido por 
una materia silícea, mezclada con un poco de hydrate 
de Cobre silíceo. — Cobre sulfurado y Hierro pyritoso 
magnético dentro de una ganga de Serpentina. — Co- 
bre oxidulado compacto y terreo atravesado por venas 
finas de Cobre carbonatado verde. --Cobre nativo de for- 
ma de placas. — Cobre carbonatado, verde terreo." 

"De la parte mas oriental de la Isla ó Distrito de 
Baracoa, la Colección Mineralójica del S. la Sagra 
es descrita así: Oxido de hierro compacto, magnético. 
— Hierro cromatado laminar, sensiblemente magnéti- 
co Hydrate de hierro pardo, atraible al Imán. — ■ 

Hierro granoso en masa en parte laminar, no atraible. 
— Escoria ferruj i nosa laminar, mui magnética, que pue- 
de provenir de algunas antiguas fundiciones de Co- 
bre." 



-21 — 
Tomando la dirección al N. O. hacia el centro 
de la Isla, donde se halla la ciudad de Puerto-Príncipe, 
los bosques que le atraviesan ocultan la superficie mi- 
neral, hasta que en Aguará se encuentran muchas Cal- 
cedonias y Cuarzos cristalizados sobre un suelo mag- 
nesiano: desde allí hasta Puerto-Príncipe no se ve mas 
que tierra vejetal inculta: los arroyos de los arrededo- 
res presentan granos de oro como los de Holguin. Há- 
Jlánse algunas Minas de Cobre carbonatado azul, una 
á media legua de la ciudad, abandonada." 

Ignoro la ruta que seguiria el Geognosta para 
Puerto- Príncipe; mas yendo por Aguará, que no es el 
Camino Real de Holguin, deja poco mas al N. en- 
vuelta de Puerto-del-Padre las de Chapapote y el Ar- 
royo de Oro, célebre por sus auríferas moléculas; y 
llama la atención que en el inmenso espacio de Agua- 
rá al Príncipe solo haya tierra vejetal: según las vias 
elejibles no pueden olvidarse las Minas cerca de Joba- 
bo, Jos suelos de Sibanicú y las Tunas, las del Mi- 
quiabo, el Cerro de Imán cerca de Rompe &c. 

"A diez leguas en dirección de Nuevitas hay 
otra Mina de la cual se ha sacado algún metal y en la 
Hacienda San Antonio distante ocho leguas hay un 
manantial de Asfalto." 

Seguramente se habla de Bayatabo, cuyas Minas 
de Cobre se volvieron á explotar en estos dias y de 
que trataremos mas adelante. Cubita también mere- 
cía la atención del Geólogo. 

"Desde Puerto-Príncipe se atraviesa una inmen- 
sa llanura, cubierta de bosques, cuyo suelo es desco- 
nocido; no obstante se hallan en el Pueblo filones de 
Granito, lo cual revela las formaciones primitivas, que 
en varios parajes de la Isla aparecen entre las moder- 
nas secundarias que ofrece el litoral. Encuéntrase tam- 



0Í?_ 

bien una Mina de Cobre á unos | de legua de distan- 
cia en la Loma de la Catalina y otraá 14 leguas del 
Pueblo, ambas sin beneficiar} aunque de la «segunda 
jse extrajo por el Cura metal para fundir una campa- 
na* También se hace mención allí de un paraje de la 
Hacienda Manacos, de donde se ha sacado oro dis- 
tintas ocasiones. En esta parte el terreno comienza á 
elevarse y en la dirección de Villaclara dominan las 
formaciones primitivas de Granito? luego la Serpentina 
ó Silicate de magnesia gris y hojosa y á trechos gran- 
des bancos de Gneis pizarroso, blando.. Las Lomas 
del Escambray, célebres por sns Minas, parecen cons- 
tituir parte de una formación completamente primitiva» 
que presumimos domina en esta porción central de la 
Isla. El Granito en grandes masas abunda mucho don- 
de se halla el Chorlo en agujas y le hay verdoso en pris- 
mas aplastados, formando masas muí quebradizas; Silex 
Córnea negruzca, conteniendo multitud de pequeños 
cristales depyrita común. Hai también filones de una 
Toca calcárea sacaróide, qne exhala por la frotación un 
fuerte olor hydrojenado, Gypso blanco sacaróide y en 
los Distritos vecinos á Trinidad, ya mas próximos á la 
costa, Gneis gris de grano menudo, porfiróide, con cris- 
tales de granate y Psammita gris y rojiza, en granitos 
y contiene ademas granos negros ó verdosos, difíciles 
de determinar por su extremada pequenez". 

El Autor menciona luego la Mina de Cobre y Pla- 
ta Manicaragua, y la de Cabagan en Trinidad. En 
Guaracabuya está la Mina de oro San Joaquín. 

Las muestras minerales del Distrito de Villa-cla- 
ra de la colección á que se refiere presenta Cobre y 
Hierro en diversos estados. Lamenta la imperfección 
de los métodos en las esplotaciones de esas Minas y 
el consiguiente resultado de la Mina de Hierro oxida* 
do rojo denunciada en 1826, por D. José Escalante 



— 2&- 
como de Plata, siendo mui escaso el rendimiento de 
esta. 

El Autor avanza hasta Jaruco, y contrayéndose á 
los terrenos precedentes dice que son en estremo fer- 
rujinosos, y que el Hierro oxidado se encuentra en gra- 
nos á la superficie, formando lo que se llama Moco de 
Herrero, tierra de perdigón, sumamente fértiles: por 
su presencia en estado de per-óxido resulta el color 
rojo de las tierras de cultivo de dilatadas Comarcas, 
sobre las cuales se han establecido muchos Cafetales 
é Ingenios". 

Así es; mas cuando el terreno abunda de perdi- 
gón no es fértil ni propio para esas plantas y otras, 
exeptuando la pina &¿c. y los Injenistas y Cafetalistas 
Cubanos huyen de tan ingrato signo. 

De Guamacaro, San Miguel, Siguagua, Madruga, 
Canímar, Canasí y otros dignos de la consideración, 
del Geólogo, no se trata y el Cobre, el Asfalto, la Ser- 
pentina y otras materias que contienen no alcanzan 
ese honor. Las Cavernas de Yumurí ni las de Jaruco 
son las mas célebres ni aun comparables con las de 
Cubita y otras. 

"Una formación primitiva (añade la Obra del S. 
La Sagra) rompe de nuevo en Guanabo, á inmedia- 
ciones de la costa del N. á 5 leguas E. de la Haba- 
na y parece continuar hasta ese mismo Puerto, donde 
descuella libremente formando una colina de corta ele- 
vación entre los Pueblos de Regla y Guanabacoa. En- 
cuéntrase en el primer paraje y diseminado en gran 
número una calcárea parda de granos menudos saca- 
róides que pasan á la contestura compacta. Esta roca 
parece contener Hierro y Magnesia y también algunas 
partes betuminosas, siendo ademas notable por las sin- 
gulares geodas silíceas de diversos tamaños que se 
hallan irregularmente sembradas en la masa, de la cual 



-24- 
desprendidas, vienen á ocupar los llanos y el cauce 
de los arroyos. Estas geodas son en extremo irregu- 
lares con la superficie arriñonada: están formadas de 
Silex agatóide pardo, gris y rojo: } enlo interior se ha- 
llan casi llenas de la misma sustancia; á veces tapiza- 
das de Cristales'piramidales de Cuarzo y en sus ca- 
vidades suele hallarse el betum glutinoso ó Pisasfalto; 
pero ni lo interior ni lo exterior de estas masas indica 
que se hubiesen formado en el lugar de cuerpos or- 



gánicos''. 



La costa desde Guanabo á Bacuranao es arenosa 
y de aquí á la Habana Seboruco, esto es, desde Cabo» 
Hicacos, á la Habana, con cortas interrupciones ó 
exepciones, predomina en el litoral la roca secundaria 
del calizo jurásico: bajando al S. en Guanabo abunda 
ej Chapapote; en Bajurayabo, singularmente donde ti- 
tulan Minas, aparece el manchón de su cuabal y cor- 
riendo al SO. hasta el S. de la Habana, la piedra gra- 
nítica de S. Miguel, y al O. á buscar á Guanabacoa 
hasta Regla, entre cuyas poblaciones aparecen las co- 
linas de que hablamos reconocidas por el S. Hum- 
boldt, presentando todo este tramo una reunión casi 
simétrica de terrenos paralelos, primero el secundario 
calizo; segundo la Serpentina, el Cobre, Hierro, Petró- 
leo &c. tercero la piedra granítica, con algunas exep- 
ciones. 

El Autor prosigue hablando del Carbón de piedra, 
y se dirije después á los alrededores de la Habana, 
cuyos terrenos son de formación mui reciente, idén- 
tica á la de la costa; aglomeraciones madrepóricas de 
Astrea y Meandrina con muchos restos de conchas 
de especies existentes de *los géneros Venus, Car- 
dium, Cyprea, Lueina, Doliiim, Modiolus, Lithodo- 
mus Pectem, Comus, Oliva, Spondilus y de varios He- 
rizos de mar. Clypeaster y Echinoreus. Algunas exep- 



-lo- 
ciones pudieran hacerse según se ha dicho en parte 
de ciertos puntos de esas vecindades y sin caracteri- 
zar de tan reciente la formación de aquel terreno co- 
mún secundario, existiendo otra mas moderna qne to- 
davía se opera cerca del litoral Cubano, como ya se ha 
repetido. 

Continuando para el O., el S. la Sagra refirién- 
dose á las montanas de la Vuelta-abajo clasifica va- 
rias muestras míneralójicas de su Colección, con par- 
ticularidad de la Sierra Cajalbana y Pan de Guajaí- 
bon: calcárea filadífera gris con vetas de Espato cal- 
cáreo. — Psammita rojiza común. — Cuarzo en masa con 
Talco clorito verdoso. — Jaspe-rojo. — Jaspe gris en 
bolas casi esféricas. — Cuarzo común en bolas perfec- 
tamente esféricas. — Cuarzo Calcedonio en bolas per- 
fectamente esféricas. — Cuarzo ágata rojo en bofas per- 
fectamente esféricas.- -Calcárea común compacta blan- 
cuzca, en bolas perfectamente esféricas, de todo diá- 
metro desde 1 pulgada hasta 6, muí abundantes.—- 

Calcárea espática extratiforme, en bolas esféricas 

Cuarzo común fibroso ó compacto en placas geodi- 
cas, tapizadas de cristalitos de Cuarzo. — Serpentina 
común. — Kaolín 6 Magnesita friable — Písolítas en frag- 
mentos desprendidos que ordinariamente tieneiTun 
resto de concha por núcleo, de las especies que viven 
aun. Estas Pisolitas se hallan en las cavernas con va- 
rias incrustaciones de Moluscos. — Hierro hidratado 
pardo compacto celular/' 

En otra ocasión tendremos oportunidad de ha- 
blar de ese famoso Pan, formado de roca calcárea ex- 
tratificada en enormes capas. El S. Noda pudiera ha- 
cer la mejor y mas completa descripción. 

Respecto á las piedras redondas y á la cita de 
Oviedo, no hai duda que abnudan en toda la Isla con 
especialidad en las laderas de algunos rios, donde mas 

TOAO lí. 4 



-26- 
sc encuentran las Chinas pelonas y Cuyujíes de di- 
versos tamaños; pero que sean tan perfectamente es- 
féricas cual no podrian hacerse con ningún artificio, 
podrán ser casos raros, aun en el mismo paso del Con- 
tramaestre que cita el Historiador, camino de Cuba á 
Bayamo, por donde he pasado. No puede negarse que 
el agua, el ruedo y mutuo roce de unas con otras contri- . 
boye á esa tersura y redondeo, que se nota hasta en las 
de algunas playas marítimas. El S. D. Miguel Rodrí- 
guez Ferrer trajo una de aquellas piedras Silíceas, co- 
jida en el Rio de Bayamo- que cedió al Gabinete de 
la Real Universidad, con otros objetos, dos pedazos 
calcáreos con formaciones de Cuarzo cristalizado, 
que halló en el Partido de Piloto-arriba; un pedazo 
de Yeso con cristales agrupados en círculos como se 
encuentra superficialmente sobre las formaciones cal- 
cáreas en el mismo Partido: varios pedazos de Car- 
bonato de Cal cristalizado, que recojió en las Caver- 
nas de Guantánamo <fcc. 

Pasa el S. la Sagra á las montañas de S. Diego, 
que ofrecen (dice) grandes tilones de Cal carbonatada, 
blanca, gris, y casi negra, Hierro oxidulado en peda- 
zos sueltos y la misma repetición de sustancias enu- 
meradas últimamente, finalizando con algunas de la 
Isla de Pinos y las muestras que le remitió el S* D. 
Pedro Alejandro Auber sacadas de los Distritos de 
Cuba y Villaclara, que contienen diferentes clases de 
Cobre, Hierro, Cales, Serpentina, Calcedonia, roca- 
volcánica íerrujinosa, Jaspe ferrujinoso &c. Es de 
sentirse que sus investigaciones interesantes dejasen 
el gran vacío de los territorios intermedios, de esas 
gigantescas Serranías de la Vuelta-abajo, en que con- 
trastan el Calizo jurásico, la Arcilla, el Granito, Aspe- 
ron, Esquisto de colores, Cobre, Carbón &c. Veamos 
si otros podrán suplir algunas omisiones de diversos 



—27— 
parajes, rebuscando los escasos datos qne puedan ofre- 
cerse para Henar en el modo que sea dable el reduci- 
do tratado de Mineralojía Cubana. 

En el camino de Puerto Príncipe á Nue vitas co- 
mo á 3J leguas de la Ciudad está la Loma del Iman r 
algo empinada, de terreno colorado, sembrado de pe- 
dazos de ese Mineral tan influyente que la brújula su- 
fre grande variación. 

El 16 de febrero de 1836 empezó á beneficiarse 
la Mina de Carbón de piedra en los límites de los 
Partidos de Bajurayabo y Bacuranao correspondiente 
á la Jurisdicción de Guanabacoa. Tiene su boca sobre 
el mismo camino real en terrenos de D. Ramón Ma- 
chado; por lo cual fué preciso desviar un poco á la de- 
recha el camino, hallándose con abundancia el fósil á 
la superficie del terreno Cuabaloso. Se le compara al 
mas exelente de Liverpool; sin embargo que en los 
primeros esperimentos se halló demasiado liviano, car- 
gado de Chapapote y Azufre y su llama exesiva y vio- 
lenta, perjudicial para las fraguas; aunque bueno para 
el uso de los Vapores, esperándose mejor á mayor 
profundidad este mineral clasificado de Hulla, 

Desde Jaruco [en cuyos cerros antiguamente ha- 
bía una Mina denunciada] á Guanabo, abundan los 
Cuabales: el Chapatote ó Hulla se encuentra en las 
Lomas de Majana, en los terrenos de los Injenios S. 
Joaquin y íaPita de Tapaste. 

En el Partido del Mariel también se halla tanto 
que en el Injenio San Pablo hai un arroyo por donde 
corre líquido el Petróleo en los meses calorosos: en el 
Injenio Mariel, en el de Quintana, y por todos aqne- 
llos alrededores de la Tenencia de Gobierno del Ma- 
riel trasuda hasta en los pozos, y recuerdo en mi ju- 
ventud que en el de Quintana y otros se alumbraban 
y servían del Chapapote, En Puerto Príncipe todos los 






-28— 
Herreros Je usaban; en la Vueltabajo en las inmediacio- 
nes de Cárdenas, en el mismo mar, en cualquiera parte 
superabunda, ya como betum, ya como piedra; feliz pre- 
sajio de que la nueva Albion disfrutará también esos te- 
soros que han enriquecido á la antigua cuando se des- 
arrolle la industria por el aumento de población y la 
disminución de las fáciles y pingües utilidades que to- 
davía brindan algunos ramos de agricultura. 

lín la Tenencia <le Gobierno de Nueva Filipina, 
principalmente en el Partido Consolación del Sur las 
Lomas y Cuchillas no contienen otros árboles que Pi- 
nos, con especialidad las pizarrosas; exeptuando po- 
cas de las calcáreas que son pobladas de algunos bos- 
ques- Sus llanuras son arenosas y fofas; pero las ori- 
llas de los ríos gozan de tierras feraces y altos bos- 
ques. Casi toda la Sierra de Guaniguanico en esta 
parte es esquistosa, la de la Güira calcárea: las alturas 
de Pizarra forman Cuchillas ramosas de Mesas ho- 
rizontales y á veces núcleos hiperboloides de laderas 
desnudas y coronadas solo de pinos dispersos sobre 
estratos verticales, tan patentes (dice el S. Noda) que 
al caminar cree el viajero que va pisando hojas de li- 
bro; pues tal parecen las láminas pizarrosas de las Cu- 
chillas. Las eminencias calcáreas, (continúa) son ma- 
sas informes acumuladas en enormes moles de grue- 
sas estratas horizontales, que á veces son primorosos 
mármoles, como en los Baños de San Diego. Las pi- 
zarrosas aparecen cubiertas de una capa de Sílice y 
reposan sobre inmensos bancos de Alúmina. El pais 
en general está en un banco calcáreo de formación se- 
cundaria: es un terreno Neptuniano, inmenso acopio 
de animales petrificados, cuyos cadáveres amontona- 
dos por una fuerza espantosa forman la gran base de 
las Antillas de Sotavento y cuyos despojos son aun vi~ 
sibles. Cuando en estos parajes se abre un pozo ó se 



— ->>— 
rompe una peña, se encuentran conchas, caracoles y 
otros restos marinos de los géneros Ostras, Cucuru- 
cho, Folado, Avicula, Terabrátula &c. bien conser- 
vados y siempre formada la masa de las piedras de uu 
detrito de Conchas Madréporas y Pólipos en tan in- 
mensa cantidad que la imaginación se abisma consi- 
derando Ja multitud de vivientes que murieron en la 
convulsión que determinó el estado actual de estos ter- 
renos. En los Cayos de San Felipe y de Dios, en Gua- 
nes, en la Grifa, en los desiertos del Cabo de San 
Antonio y atravesando el mar en los llanos de Sisal 
y en los cerros de Metida, lia visto el S- Noda la 
misma roca, lo cual parece confirmar la opinión co- 
mún de queestalslay Yucatán estuvieron unidas; idea 
que sin embargo combate el incansable observador; 
aunque el Cabo Catoche y la Isla de Cosumel sean 
formados de la misma piedra que el Partido de Con- 
solación: este se halla unido á las Sierras de la Güira, 
que así como el Pan de Guajaibon y la Mesa del JVla- 
riely el Valle de Güines presentan una cohesión mucho 
mas compacta y fuerte casi marmórea. En los Baños 
de San Diego el rio corre por un lecho de mármol azul 
y en sus barrancas todas de roca enteriza de bellísimo 
mármol, se vé la acción lenta de las aguas carcomien- 
do la peña. (Noda). 

Subiendo las Lomas de Juan Brany la Ortigosa 
no se pisa sino Esquisto sobre Arcilla: el Esquisto es 
morado ó amarilloso y rara vez verde ó rojo; forma 
hojuelas que componen terrenos de mas de media le- 
gua de ostensión: encima hai una capa lijera de pie- 
drezuelas de Sílice casi pura, blanca y durísima que 
chispea al eslabón como verdadero pedernal, de frac- 
tura vidriosa, bordes traslucidos y maciza ( ¿Cuyují? ) 

Hai mármoles en el Arroyo la Cantera, donde di- 
cen los Pilotos, en la Lima, en Mantua. 



30- 

Pasado el Valle del Caguasal de la Ceja, reapa- 
rece el Banco de tierra calcárea en las Sierras de Vi- 
nales, San Vicente y Guacamaya. En todo este espa- 
cio no se hallan lavas, ni estas Cuchillas de forma ra' 
mosa indican Volcanes. Se suele hablar (dice el mis- 
mo Autor) de piedras Pomes halladas en Jas altnras; 
pero las que se han examinado solo era Madréporas 
petrificadas, semejantes á las que con mucha rareza 
suelen verse en la costa inmediata. 

En la escursion que hicieron á Sotavento de la 
Habana los SS. Capitán D. José María de la Torre 
y D. Antonio López Gómez de orden del S. Conde 
Jaruco, llegando por las Haciendas Sau Marcos, Bue- 
navista, Rio de Puercos, Verracos &c. hallaron pie- 
dras de colores y de varias formas propias para servir 
de lápices rojo, amarillo y azul; otras formadas de ho- 
jas tan delgadas como papel de color morado, amari- 
llo, negro y veteadas de rojo, cuya solidez y grano es 
semejante al de las Pizarras, Almagre superior, Citá- 
bales &c. En Mantua supieron que en la Hacienda los 
Arroyos, dos leguas del Pueblo, existia una Mina de 
Oro, principiada á abrir y luego abandonada á SO ó 
35 cordeles NK. dej Asiento; de Mantua á Guane 
Cuabales y piedras minerales; en vuelta déla Laguna 
de Cortés á la derecha del Rio Cuyaguateje, exelentes 
Salinas capaces de proveer al consumo de toda la 
Isla. 

Tratando del Partido de la Güira de Melena la 
Memoria que el S. D. Diego Fernandez Herrera ad- 
juntó á su contestación dirijidaal S. Coronel Valcourt 
dice que su terreno Bermejo está sobre una base de 
Carbonato de Cal con exeso de ácido: en otra parte 
ese terreno casi todo arcilloso mezclado con algún 
Sulfato de Alúmina y otras sales, estíptico, debido su 
color á la combinación con el Oxido de Hierro^ su 



-31- 
sabor áepero, aunque no se disuelve en el agua, se 
une tan íntimamente con ella que forma una especie 
de lejía lechosa y grasicnta, como se observa cuando 
llueve: el aire deseca y aprieta su superficie cuando 
está humedecida: lo mismo efectúa el fuego endure- 
ciéndola á proporción que se aumenta, no tanto ni en 
.tanta disminución de volumen como la Arcilla pura, 
en razón de los principios que tiene en combinación, 
predominando mas en la Mulata algún Oxido Silíceo 
y de Manganesa con los mismos. En algunos puntos 
se halla una piedra, cuya base, también calcárea, pa- 
rece ser un Salfato de Calcio por sus cualidades; de- 
crepita algo al fuego despidiendo gas hidro-sulfúrico 
y se descompone por las sales alcalinas; por su inalte- 
rabilidad, poca disolubilidad y fuerza de cohesión de 
que es susceptible le emplean en la construcción de 
edificios en lugar de Sílice y le dan el nombre de Coco. 
La parte de la Sabana de Cajío á Guaibacoa hacia el 
mar separa la tierra elaborada la costanera de E. á O, 
fangosa y mui húmeda, que también se halla sobre ba- 
se calcárea, la mayor parte Sulfato de Calcio, hallán- 
dose engastados en algunas piedras varios Testáceos, 
Caracoles, Conchas &c: sobre ella hai man tierra ama- 
rilla arcillosa, mezclada de otras sales, debido ese co- 
lor á un grado distinto de oxidación del Hierro por la 
menor influencia de los ajenies estemos, lumínico, 
oxíjeno &c: de cuya privación es la causa una capa 
de fango abundante en Sílice y materias vejetales y 
animales en putrefacción. 

El S. D. Francisco Bover reconoció varias mues- 
tras marmóreas en la finca del S. Coronel D. Antonio 
Mafia de la Torre y Cárdenas, titulada Santa Lucía 
en la parte occidental: Marmol negro veteado de blan- 
co y otros esquisitos como los de Italia. 

Una de las escursiones científicas mas interesan- 



-32— 
tes lia sido la del Ldo. D. Toribio Zancajo, hombre 
mui versado en esta ciencia. Merecen reproducirse dos 
párrafos de su oficio á los SS. Presidente y Vocales 
de la Real Sociedad Económica, fecha 20 de setiem- 
bre de 1830; "Hasta ahora se ha creido que, exepto 
eí Cobre, esta Isla carecía de las materias primeras 
que en otras partes fomentan establecimientos capa- 
ees por sí solos de elevar la industria á mas altura que 
no pueden alcanzarlas Naciones que se hallan priva- 
das de semejantes elementos de prosperidad: pero se 
desvanecerá esta preocupación á la vista de los mine- 
rales que presento, y se verá que la Naturaleza no ha 
sido mas avara con nosotros que con otras Naciones. 
—El examen minucioso de unos y otros me ha con- 
ducido al descubrimiento del verdadero Kaolen (tierra 
de porcelana) que en Francia dá logar á la fabrica- 
ción de esa Porcelana que en el dia rivaliza con la de 
la China; Hierro que rinde mas de 60 por 100 de su 
peso en metal puro, y que por hallarse en masas con- 
siderables y precisamente en la parte de la Isla mas 
poblada de montes, puede fomentar fundiciones de 
consideración; Mármoles, que aunque inferiores á los 
de Italia, pueden surtir la Isla de los que se emplean 
eu el pavimento de las casas y otros artefactos y li- 
brarla de la contribución pesada que anualmente paga 
á otras Naciones. En bancos enormes ha hallado la 
Creta (número 1.°) que bajo el nombre de Yeso nos 
remiten en partidas considerables los Extranjeros, 
mientras que nosotros se la podríamos suministrar á 
ellos en cantidades iguales, Magnesia, Manganesa, 
Cornalina, Grafita y otros minerales mas ó menos 
abundantes que igualmente pueden beneficiarse ton 
utilidad. Pero lo que mas debe llamar la atención de 
V. SS. es el Carbón fósil [número 12, término de las 
Pozas] que nadie hasia ahora había encontrado en ia 



-33— 
Isla y que se creia incompatible con sa constitución 
física; pues cuanto se conoce con este nombre de mu- 
chos años acá no es otra cosa que un Pisafalto terro- 
so, que aunque arde bien, deja muchas cenizas, tupe 
las parrillas y sobre todo desprende un olor fétido, que 
mientras no se logre neutralizarle se opondrá á su ad- 
misión en los talleres y en la economía doméstica, al 
paso que el Carbón que presento no tiene ninguna de 
estas malas cualidades y rivaliza en calidad con el 
mejor que nos viene de afuera. Por lo mismo creo que 
no se me acusará de exajeracion, asegurando que este 
solo descubrimiento es mas importante para la Isla 
que cuantos se han hecho en Mineralojía hasta el dia. 
En efecto, el cultivo á medidaque se estiende, va des- 
truyendo los montes, y si no se toma una medida que 
contenga esta devastación, dentro de pocos años ca- 
recerá la Isla del combustible que necesita para su 
consumo: su carestía hará imposible el beneficio de 
las Minas y deslizándose sin obstáculo las nubes sobre 
la cumbre de nuestros montes llevarán al mar el agua 
que antes fecundaba su suelo. Una Mina de Carbón 
bueno y abundante remediaría este mal, al paso que 
fomentaría una industria que en Inglaterra ha sido el 
germen de los mas asombrosos descubrimientos en 
muchos ramos de especulación, y esta Mina creo que 
la encontré en el sitio indicado en la descripción." 

Minerales Recoj idos. 

En Güines. — Entre las varias capas de terreno 
que constituyen el asiento del Valle de Güines, se ha- 
lla en su.mayor estension tomando por punto de sali- 
da el manantial del Rio y en direcion ESE. NNO. un 
banco de mas de 3 leguas de largo y 7 de ancho, cuya 
constitución es de Carbonato de Cal puro. Creta. 

Los caracteres del número 1.° son los siguientes: 

TUMO II. 6 



-34- 
eolor blanco amarillento y blanco de nieve. En masas 
horizontales lijeramente inclinadas al NNO. Mate. 
Textura terrosa fina. Fragmentos romos. Opaco. Tiz- 
na mucho y señala. Mui blando cuando se saca de la 
cantera: se endurece con su contacto al aire; dócil, 
quebradizo y mni suave al tacto. Hace mucha efer- 
vecencia con los ácidos y se pega poco á la lengua. 

En varios puntos se observa que entre sus capas 
se hallan embutidos cantos de Sílex piromaco, en ríño- 
nes que hacen chispas con el eslabón. Véase el núme- 
ro 2.° 

El número 8.° constituye la formación inferior 
caliza del mismo banco en capas horizontales, donde 
se hallan conglomerados los pedernales de figura bul- 
bosa, cuyo ligamento es el mismo Carbonato de Cal', 
muí áspero al tacto, con petrificaciones de Equinitas, 
que son las mas abundantes y características. 

En los cortes trasversales de estas fajas se ob- 
servan también ríñones de Hieri'o pardo ocráceo y 
unas bandas ó listones de color encarnado y violado, 
debido tal vez á la existencia de alguna combinación 
cobáltica. 

Esta es la formación geognóstica de Creta infe- 
rior de D. Andrés del Rio, Gault de los ingleses y 
Gres vert de Elie de Beaumont, Quadersandstein de 
los Alemanes. 

El número 4 se halla á la parte S^O. de la villa 
cerca del Injenio la Ninfa. Lo constituye un banco de 
formación terciaria Supr a cretácea: descansa sobre otro 
de arena rojiza amarillosa, de poco espesor, mui abun- 
dante en fósiles, de los cuales tengo la honra de pre- 
sentar á V. SS. doce especies muí curiosas y variadas 
y de las que dos han desaparecido ó dejado de existir 
en estos mares. Pertenecen al género Pectén Podop* 
sis trúncala y ammeonites varians. Los demás son des- 



conocidas y V. SS. podrán mandar se entreguen al 
amigo D. Felipe Poey para clasificarlos. 

Los Mármoles que acompaño números 1, 2, 3, 4, 
5, G y 7 se hallan como encajonados en capas horizon- 
tales siguiendo una línea en dirección ENO. entre eí 
banco de Creta (núm. 1.) 

Sigue ahora describiendo los Marmoles, uno 
[Estalactita^ color blanco de nieve, de que se saca el 
Alabastro blanco oriental para los artefactos mas es- 
quisitos de escultura. Otros comunes de color gris ce- 
niciento, amarillento de humo y perlas, azulado &c. 
en masas con petrificaciones de conchas; por dentro 
mate sin lustre por las conchas trasmutadas en espa- 
to calizo. 

Los números 4, 5, 6 y 7 carecen de petrificacio- 
nes; pero están abigarrados con dibujos de colores y 
venas de espato calizo. 

Todos estos Mármoles pertenecen á la especie 
Lumachelli ó de conchas de Corintia, que tienen un 
fondo pardo, fragmentos de nautilios, con reflejos ro- 
jos, verde y azules. 

Compara luego la muestra número 1.° con el 
mejor Mármol estatuario conocido: la Creta también 
puede ser ventajosa en su beneficio, hallándose en la- 
jas grandes de fácil extracción y labor, acompañándo- 
le la virtud de tomar cuerpo y solidez á medida que 
va perdiendo su agua de cristalización. También se 
halla un esquisito Magnesiano amarillo de grano muí 
fino y bastante compacto para poderlo usar en la Li- 
tografía. El S. Zancajo los hubiera también hallado 
en el territorio de San José de las Lajas al NO. de 
Güines. 

Cano. — El perspicaz Geognosta, después de re- 
ferirse á algunas aguas, dice: ''el Pueblo del Cano tie- 
ne su asiento sobre un banco de Piedra ^parnés obsi- 



—36- 
diana descompuesta, que pasa al arenizco amarillo; las 
capas de este banco son de poco espesor: la arena 
mui refractaria y exelente para la composición de los 
ladrillos &c." La Arcilla plástica amarillosa, azulada 
y verdosa en capas gruesas; toma lustre cuando se la 
raspa, dócil y se pega fuertemente á la lengua: con 
jfocá agua forma una pasta correosa capaz de tomar 
todas las configuraciones posibles. El S. Zancajo ha- 
bría encontrado al NO. sobre Jaimanita este mismo 
barro, cuyas cualidades han dado fama á sus obras de 
alfarería, como las de Puerto-Príncipe. La Arcilla 
blanca magnesiana caliza desde el Pueblo del Cano 
al de Arroyo-arenas, alterna con las capas de Obsi- 
diana descompuesta &c. 

Término de las Pozas y Cacarajícaras. — El Pue- 
blo de las Pozas se halla situado sobre un banco de 
¿Serpentina verde, cuya mayor estension se dirije al O. 
En algunos puntos pasa al verdi-negro. Se encuentra 
enlajas mezcladas con Gneis. La Serpentina es fina 
y puede servir para piezas de arquitectura conocidas 
con el nombre de Mármol verde antiguo. Entre las 
muestras expone la Hornblenda apizarrada: color ne- 
gro de cuervo agrisada en partes: algunos pedazos de 
Pizarreña por da se halla" en lajas y también mezcla- 
da con Pizarra caliza primitiva en el Cafetal de D. 
Ramón Costa, en el asiento de Cacarajícaras. En es- 
te punto se hallan igualmente hermosas lajas de pie- 
dra caliza gris azul con vetas de espato calizo que se 
cruzan formando cuadros y dibujos. 

Hai grandes lajas de Pizarra entre negro y azul 
á orillas del Rio Guacamayas Hacienda de Rio-blanco 
al S-. O. de las Pozas, con lustra semimetálico y en el 
centro piritas de hierro sulfurado aluminoso. 

Pizarra roja micácea, resplandeciente, lustre se- 



—37 

mi-metálico &c. En el Rio S. Marcos, 3 leguas SO. 
de las Pozas. 

Jaspe rojo, color entre encarnado y de sangre en 
zonas concéntricas, con centro rojo veteado de blan- 
co. En piedras rodadas. Superficie mate. Por dentro 
lustre de vidrio; trasluciente en los bordes. Se halla 
en el Pueblo de las Pozas al NO. embutido en capas 
de hierro arcilloso pardo. 

Ocre amarillo. — Silicate de hierro alumi?wso. Se 
halla cubriendo la superficie de los terrenos entre el 
rio San Marcos y el mar. 

Deutóxido de hierro aluminoso. Color rojo. Cu- 
bre toda la superficie de las alturas de la Sierra Ca- 
jarbana hasta Rio-blanco. 

Heliotropo. Quarz-agat puntuado. Color entre 
verde celodon pasado á color de puerro: manchas ro- 
jas amarillas de ocre; trasluciente en los bordes, que- 
bradizo. Los joyeros le llaman Jaspe oriental y le 
usan para cajas de tabaco y puños de sable. Se halla 
al S. de Bahía-honda en el Cafetal Aguacate á orillas 
del rio. 

Kaolen, Feldespato argiliforme. Se halla en la 
Sabana del Bledal al N. del rio de las Pozas cerca del 
Sitio de Orozco. En vetas mezclado con la Serpenti- 
na y talco apizarrado. Se asoma en los arroyos. Es 
blanco, poco lustroso, mate, perfectamente hojoso y en 
varios puntos se acerca á lo terroso: fragmentos ro- 
mos; no trasmite la luz, es mui opaco, blando, dócil, 
quebradizo y mui lijero. Es la base de la Porcelana de 
China. 

El Lignito 6 Carbón pardo, Betum madera. En 
astillas aplastadas, raspadura lustrosa, dócil, quebradi- 
zo en capas regularmente estratificadas. Se halla en el 
Sitio de D. Toribio Olivera cerca del rio de las Pozas 
entre las Lomas de Cacarajícara SE. con el Pueblo. 



—as- 
Descuella en un terreno calcáreo compacto atravesado 
por vetas de Espato calizo. El calcáreo gris pasa af 
negro. 

Pisafalto sólido en masas sin estratificación, cer- 
ca del Caserío de la Mulata en terrenos de D. Ma- 
nuel Crespo, 2J leguas de las Pozas, mui cerca del 
mar. 

Plamiia rojiza común arena micácea. Se halla en 
grandes bancos desde la subida de la Hacienda el 
Caimito en su punto divisorio de Marcos Guerra hasta 
el llano de Faso-real de S. X>iego. 

Árkoze, Arena cuarzosa feldespática arcilla ferru- 
jitiosd. Situada en la parte inferior en contacto con los 
terrenos primitivos, aglutinada con arcilla, re cubierto 
Con Oxido de hierro . Generalmente este terreno es el 
criadero de muchos metales. 

Pirita magnética. En masas, textura hojosa plana 
y gruesa, fragmentos opacos agudos, algo atraible por 
el Imán'. Todas las Lomas de Marcos Guerra al S. 
del Caimito, y por el SSE. hasta los Baños de San 
Diego y NNO. hasta Rio de Puercos se hallan cubier- 
tas de Sulfuros y piritas de hierro. 

Hierro magnético. Negro de hierro perfecto, en 
masas, con cristales octaedros regulares,- mui peque- 
ños y resplandecientes: textura desigual compacta, 
raspadura negra, agrior tiene magnetismo polar; es 
atraído por los dos estremos de la aguja. Se halla en 
bancos en la Sabana del Bledal SE. de las Pozas en 
un terreno de Gibéis, Micapizari'a y Pizarra untuosa 
deHornbtenda y Serpentina. 

Hierro piritoso sulfatado. Soluble en doble can- 
tidad de su peso de agua: sabor de tinta para escribir.* 
negro, pardo, blanco y azul verdoso. Procede de la 
descomposición de las piritas de sulfuro de hierro. S# 
halla en las cañadas de los arroyos Cabezas; estánpe- 



-39— 
gados al pie del Guajaibon al S. de la casa de vivien- 
da del S. Orozco. 

Hierro escamoso, Fer olijiste Br. Color entre par- 
do y rojo; en masas: por fuera y por dentro resplande- 
ciente de lustre metálico: textura hojosa, curva y on- 
deada en partes; fragmentos en rodajas, semiduro, 
agrio, mui quebradizo. Es de los mejores Hierros co- 
nocidos y contiene de 60 á 65. por 100 de Hierro 
puro. 

Grafito, compacta. Se halla en vetas y ríñones di- 
seminados entre la caliza y terreno de transición en 
las Haciendas de Galalon de D, Manuel Martínez. 
Este mineral es mui apreciable y de grande utilidad: 
con él se fabrican los Lápices ingleses superiores en 
calidad á los que se fabrican en Francia. Es Carbón 
puro debido á la descomposición en las cavidades ca- 
lientes de la tierra de gases carburados. Negro de 
hierro que tira á gris de acero; por dentro centellean- 
te y lustro metálico: textura pizarreña; fragmentos ro- 
mos; opaca; adquiere lustre con la raspadura; tizna y 
se escribe con ella perfectamente, mui blanda, un- 
tuosa. 

Piroxena verde. Entre gris verdoso oscuro y ver- 
di- negros, en cristales medianos lustrosos: textura 
principal lustrosa se acerca ai de nácar; hojosa, poco 
resistente. Se halia en Geodas de aspecto calizo, en 
Cqcarajícaras; 

Otros parajes. — Cornerina, Sardic 6 Sardonix. 
Color rojo de sangre, entre encarnado blanco rojizo 
con dibujos y caracolitos rojos: semitrasparentes: tex- 
tura concoidea perfecta; fragmentos mui agudos. Se 
asemeja á las Cornerinas de la Arabia. Se halla en 
Manantiales al JNíO. de Candelaria en un terreno sili- 
cioso. 

Hierro Oolitico, globuliforme, Hierro oxidado, H. 



—40— 
Rojo parduzco: en pequeños granos redondos, reuni^ 
dos por una masa arcillo-ferrosa. Por dentro mate: 
tizna poco. Se halla en toda la Vuelta-abajo desde la 
Artemisa hasta Piñal del Rio en grandes pedazos 
aglomerados superficiales; rara vez en bancos. En to- 
dos aquellos Pueblos acostumbran construir con este 
mineral las paredes de las habitaciones. Si el S. Zan- 
cajoso refiere al Moco de Herrero, son de distinguir- 
se los granos sueltos, que en el pais llaman Perdigón, 

Antimonio hojoso. Gris de plomo común, de lus- 
tre metálico: partes saparadas pequeñas y finas poco 
resistentes. Se halla en el Jardín del S. Cura de Ve- 
reda Nueva. 

Bismuto telular. Color entre blanco de estaño y 
gris de acero: en masas embutidas que parecen pris- 
mas triangulares de lustre metálico: textura hojosa 
perfecta: conserva el color y lustre, no tizna: blando, 
dócil; se parte fácilmente en hojas delgadas; con igual 
facilidad se funde al soplete. Se pega al carbón una 
sustancia blanca con los bordes azules y morados imi- 
tando al iris, la cual desaparece dirijiéndole la llama 
de reducción. En un tubo abierto se funde y da humo 
espeso blanco que deposita en la parte superior del 
tubo una materia rojiza, que por sublimación cristaliza; 
es el helenio. Se halla en el Jardín del Padre Merlo 
en Vereda Nueva. Aunque el S. Zancajo no lo indique, 
sabida es su aplicación para azogar los espejos. 

Pasa luego el Geólogo á tratar de la Mina de D. 
Juan Pujol y compañía en Bacuranao, 3 leguas SE. 
de la Habana, refiriéndose a las muestras presentadas 
en que hay Cohre oxidado rojo mezclado con Cobre 
verde carbonatado . Cobre Carbonatado y oxidado mez- 
clado con hierro. — Estalactitas de Cobre verde carbo- 
natado,— Oxido de Cobre verde mezclado con Cobre 
azul — Cobre ¡Sulfurado frisado. — Malaquita fibrosa 



-41- 
en pequeños riñones diseminada en arcilla blanca. — 
Cobre sulfurado amarillento y negro. — Sulfuro de co- 
bre amarillo. — Sulfuro de cobre amarillo ferroso. — 
Escoria de cobre, agrio, quebradizo mui pesado. — Co- 
bre hojoso en pegaduras imitando la escoria, bulboso, 
con listas angostas de color gris y azul, poco lustroso, 
hojas planas é imperfectas. 

Concluye el S. Zancajo refiriéndose á un fósil 
indeterminado, que considerado por sus caracteres fí- 
sicos, presenta la apariencia de ser un producto emi- 
nentemente volcánico, y dice: "el lecho geognóstico 
en donde se hallan todas estas diversidades de meta- 
les cobrizos, pertenece á una formación á mi enten- 
der enteramente volcánica, deducida de la configura- 
ción del terreno, de hallarse en el centro del valle una 
Laguna permanente, centro sin duda del antiguo crá- 
ter, y como llevo dicho, de la configuración elipsoide 
que forman todas aquellas Lomas". — ¿A cuál de las 

Lagunas se contraía el S. Zancajo? Existen por 

allí la de JBerroa, la Larga, la del Junco y Amarilla, 
la grande del Cobre &c. Esta es permanente; pero no 
en el centro, sino á orillas del mar: parece mas probable 
sea la del Junco y Amarilla, próxima á los cuabales y 
Minas de Guajurayabo ó Bajarayabo. 

Oigamos ahora al S. IVoda en el territorio del 
Mari el. Hai una Cantera de Mármol gris veteado de 
blanco, semejante al de la Isla de Pinos, en el Potrero 
de D. Martin Mesa (Partido del Mariel). Una veta de 
Chapapote en la ribera occidental, ademas del que 
corre por el arroyo del Injenio San Pablo y en los po- 
zos del Partido del Guayabal, donde se encuentra una 
Mina de Hierro en terrenos del Injenio Quintana. En 
la márjen del rio Capellanías hai grandes canteras de 
una piedra sólida, blanca y suave en su corte, propia 
para fábricas de cualquiera construcción y útiles para 

TO¡UO II, 



-42- 
hacer grandes canoas, tinajones y otras vasijas: en las 
cuevas de su Partido [Puerta de Ja Güira] se encuen- 
tra la piedra estilita en la mina con suma abundancia.- 
En el Partido de Cayajabos las altas montañas del 
Taburete, Juan Ganga &c. ofrecen conchas maríti- 
mas y terrestres, de colores tan vivos y variados que 
algunos parecen ser nuevos en su género. Hablando 
el S. Noda del Partido de Quiebra-hacha y de la 
abundancia de Chapapote en ellnjenio Mariel, añade 
que hai mucha piedra Pomes en toda la orilla de la 
costa, y esto me recuerda lo que él mismo dijo, ne- 
gando que en aquellas alturas se hayan visto piedras 
pomes, pues las encontradas eran Madréporas petrifi- 
cadas, semejantes á las que con mucha rareza suelen 
verse en la costa inmediata". De lo cual infiero que 
solo se concede la existencia de la piedra Pomes ha- 
cia el litoral. Cerca de este, aunque en diverso pun- 
to, también el S. Zancajo dedujo los productos vol- 
cánicos. 

Después de la interesante esploracion del S. 
Zancajo, el doctor D, Cayetano Aguilera ha encontra- 
do en las inmediaciones de las Pozas Jaspe rojo, color 
sanguíneo, Cornerina veteada, Ágata punteada, Fel- 
despato, Arena cuarzosa feldespática, Pirita magnéti- 
ca Lignito, Grafito compacto, Antimonio foliáceo, 
Bismuto y Teluro, En ese Partido á una legua escasa 
de la costa septentrional está la Mina de Hierro, cuyo 
mineral en bruto produjo un 56 por 100 de exelente 
metal. En la propia línea á 3 leguas y media del em- 
barcadero se halla la de Carbón de Piedra: el cok S& 
cado dio un 75 por 100 de buen combustible. En Pi- 
nal-clel-Rio, Oro y Plata Asperón azul, amarillo y 
negro; Marmol, Cristal de roca &c. 

En Bahía-honda las Minas de Cobre, Buenas- 
aguas, Union y Recompensa y otras; 3 de Carbón de 



-43- 
Piedra, Jabotí mineral y Guano de abono en el Cuzco 
y San Diego. 

En Güines, en el Arroyo Pipián hai Mármol ne- 
gro y blanco, con que se adornó la Iglesia del Partido. 
En Santa María del Rosario, Marmol, Ocre, Al- 
magre, Carbón de piedra. 

En el Barrio de San Nicolás extramuros de la 
Habana se cojia ahora años mucho Azogue en el patio 
de una casa, haciéndose visible en la suporficie por la 
madrugada. En la Punta y en la costa de Cojímar la 
Piedra de Ojo, que puesta dentro del ojo sobre la es- 
terótica, ella misma se mueve por toda la órbita y la 
limpia: también la he visto mover echando zumo de 
limón. 

El territorio de Guanabacoa ha llamado la aten- 
ción también por sus minerales: ademas del Carbón 
de piedra, Cobre, Susino 8pe, se esplotaron Minas de* 
oro y plata, abandonadas luego por sus escasos pro- 
ductos. En la misma plaza de la Iglesia mayor de la 
villa hai señales de un Marmol de buena calidad. 

Los Distritos de Jaruco, Matanzas y Cárdenas 
abrigan entre sus minerales Plata, Oro, Sal gema &c, 
y en abundancia el Cobre y Asfalto. 

El de Cienfuegos ofrece Oro. Cobre, Yeso, 
Amianto, Calcedonia cristalizada &¡c. 

En Sagua, San Juan de los Remedios y Trini- 
dad Oro, Cobre, Alabastro, Yeso, Sal gemma, Amian- 
to, Hierro, Mármoles S?c. Se dice que se ha sacado Azo- 
gue de unas sabanas áridas de la Hacienda Copey, en 
Remedios. 

En Santo-Espíritu, el Partido de las Minas, don- 
de se halla la Hacienda de su nombre, recuerda los 
laboreos que denota su título. En el Partido de las 
Chambas, singularmente sobre el Cuartón y Embarca- 
dero de los Perros el Yeso es abundante y de superior 



-44— 

calidad. Piedra de ajilar, Hierro y Talco, y en la costa 
S. al E. de Trinidad, la Barrilla ó Yerba de vidrio, 
abundante. 

El de Santa Clara es de los mas ricos: Oro, Pla- 
ta, Cobre, Hierro, Amianto fyc. Las Lomas del Es- 
cambray y otros puntos de la Jurisdicción brindaron 
á los primeros pobladores sus entrañas para ser rejis- 
fradas desde el año 1514. Amortiguados los primeros 
impulsos ruaron olvidados como otras de la Isla hasta 
que D- José Escalante descubrió y trabajó la Mina 
de Cobre y Plata conocida con el nombre de San 
Fernando en el Hoyo de Manicaragua, doce leguas 
del Puerto de Jagua camino de Villa-clara á Trini- 
dad, desde el año 1822. En setiembre de 1836 se dio 
por repetido el denuncio de la Mina Santa Rosa, en 
la Hacienda Manicaragua la Moza, Cuchillas de Are- 
*valos á las márjenes del segundo brazo del Arroyo el 
Ajenjibre. En el citado año 1836, se estableció la 
Compañía de Minería Cubana para la esplotacion de 
la referida de San Fernando, obteniendo de la Supe- 
rintendencia la misma gracia que la del Cobre en Cu- 
ba, exención de derechos por 10 años á la esplotacion 
del mineral y á la introducción de máquinas y útiles 
necesarios. Los intelij entes Mr. Thomas B. Smith y 
Hezchiah Bradford se asociaron al asiduo Escalante, 
haciendo un gasto do 150,000 pesos al año de funda- 
da, en cuyo tiempo produjo 8,000 quintales de mine- 
ral que podrían rendir la cuarta parte del metal bus- 
cado: llegó á tener empleados 150 hombres, proyec- 
tándose la formación de un Pueblo. Veremos después 
el estado actual de ellas. 

En el territorio de Puerto-Príncipe se encuen- 
tran rarezas" de fisonomías superficiales, singularmen- 
te en la parte N. de la ciudad. En cuanto á minera- 
les al S. la Sierra de Biaya fué esplotada y de las 



antiguas catas que se encuentran se ha extraído Oro. 
de cuyo metal aun se conservan hevillas y guarnicio- 
nes de espada. Hai Cuabales, Carbón de piedra Már- 
moles, y mas abundante el Hierro, Sílice y aquella ar- 
cilla sobre la misma ciudad que da las afamadas obras 
de alfarería: la arenilla corre por sus calles cuando 
llueve; el Alabastro y Pérfido son comunes como los 
Pedernales y el Tibe &c. El Cobre superabunda es- 
pecialmente en Bayatabo. Estas Minas, camino del 
Príncipe á Nuevitas habían sido esplotadas por la Real 
Compañía de aquella ciudad que las abandonó. D. 
Carlos Mola, vecino de ella, solicitó de S. M. el per- 
miso para su laboreo en 1772, apoyado del informe 
del Gobernador D. Antonio María Bucarely y consi- 
guió la Real Orden de 14 de febrero de 1777, previa 
la fianza y otros requisitos de estilo. No se sabe si 
tuvo efecto. En nuestros dias revivió la idea y se están 
explotando esas Minas, siendo las principales la Ma- 
rión de Mr. Jorge Ditson, quien vino de los Estados- 
Unidos, la descubrió y trabajó desde 1841: la de S. 
Antonio del Cerro de los SS. Barreto y Silva, rica en 
Carbonato de Cobre y su mineral ha obtenido buen 
precio en Liverpool y Boston: el Subteniente del Ba- 
tallón de Barcelona D. Sabas Meneses Alonso de- 
nunció algunas en diferentes puntos; á él se debió la 
Sociedad primera que tomó el nombre de Cayo Tron- 
cones, compuesta de 150 acciones de á 100 pesos para 
explotar particularmente la Mina antiquísima que de- 
nunció por abandonada en el Jagüey, á 4 leguas S. 
de la ciudad, distinguiéndola con la denominación del 
Misterio. Después se formó otra compañía titulada de 
Ahorro con 1000 acciones de a 8 pesos y 2 de men- 
sualidad, con objeto de facilitar la entrada á las per- 
sonas de pocos posibles: ella denunció las antiguas y 
abandonadas Minas de Biaya, estimadas de Oro por 



-46- 
las partículas de este metal que se encuentran en el 
rio que pasa por las faldas de la Sierra y por los anti- 
guos lavaderos que hai en él. La misma Sociedad te- 
nia otra de Cobre en Bayatabo, titulada la Gabriela. 
La tercera Compañia anónima formada bajo el nom- 
bre de la Union, compuesta de 100 acciones de á 50 
pesos y 4 de mensualidad, tuvo por objeto la explota- 
ción de dos Minas de Cobre denunciadas en las Cua- 
billas, fundo de Caunao; su perspectiva parecia lison- 
jera: pues apoco menos de dos varas de la superficie., 
se presentaba un filón de piedra carbonatada de mas 
de una vara de grueso. Los hermanos Adán denuncia- 
ron y trabajaron otra de Cobre en el mismo Caunao in- 
mediata al rio de este nombre. Los Autores de la Me- 
moria que trata de este particular, decían hace años: 
"En Boston se ha establecido fundición en que se ela- 
borarán 100 teneladas mensalesy tiene esa Sociedad 
un encargado en esta ciudad (Puerto- Príncipe) para 
la compra; mas los Mineros no podrán extraer sus mi- 
nerales en cumplimiento de la Real Orden de ^4 de 
febrero del año próximo pasado que prohibe la ex- 
tracción y se verán precisados á venderlos á un sujeto 
que se dice miembro ó enviado por una Sociedad par- 
ticular, bastante intelijente en los trabajos de fundi- 
ción, que ha establecido en estos dias la única en su 
clase en el centro de las Minas de Bayatabo y empe- 
zará sus trabajos tan luego como concluya los hor- 
nos &c*" Presentaremos después el resultado. La So- 
ciedad anónima para explotar las Minas Santa Cruz, 
la Union y San José, denunció otra cerca [Partido de 
Hato arriba] con el nombre la Esperanza, 

En Bayamo hai Minas de Cobre abnndante y en 
el Cerro de Mañuecos, que se extrae por a Manatí. 

En Manzanillo, Cobre, Yeso, Almagre en el rio 
Baja, é Imán en el Cerro del Masio. 



-47- 
Corrieudo al Distrito de Jiguaní en el Partido de 
la Concepción cerca de la Hacienda S. Antonio se en- 
cuentra Yeso de superior calidad, y en el de Bayamo 
Oro, Cobre, Hierro y otros minerales, conocidos desde 
tan antiguo que el Gobernador de Cuba D. Juan García 
de Navia Castrillon, eu su informe á S. M. por los años 
de 1614, decia: "Hai en muchas partes del Gobierno 
muchas Minas de Oro, ansi corrido en laderas y en 
rios y arroyuelos, como en vetas, y es por la mayor 
parte Oro de ley y el que menos se ha visto es de 21 
quilates y por falta de Indios y esclavos no hai posi- 
ble para sacarlo; y en el Bayamo, donde hai riquísi- 
mas Minas, algunas personas con necesidad, se van 
algunas veces á la Sierra, y en 15 ó 20 dias suelen 
traer otros tantos pesos de Oro, conque remedian 
parte de sus necesidades, y si hubiese cantidad de gen- 
te, se descubrirían, labrarían Minas de mui grande pro- 
vecho y con mucho menos costa que en otras partes &c." 
También hai mucho Cobre y Minas de Hierro &c. 

Subiendo á Holguin se encuentra Oro, Co- 
bre, Hierro, Asfalto, Yeso,' Amianto Cromer , 
Imán 8fc. En un Manuscrito antiguo hallado entre los 
papeles de D. Mateo Hechevarria, copiado y pnblica- 
do en las Memorias de la Real Sociedad Económica 
de la Habana, dice el que habla en la relación que 
deseando saber si habia Oro, procuró al Alférez Fran- 
cisco Gerónimo, vecino de Cuba, porque sabia estu- 
vo en la parte del Norte en compañía del Chantre D: 
Antonio de Moya que fué á ver la Mesa del Cristal 
el año 1647, le contó que el Chantre llevó á la expe- 
pedicion un Indio llamado Mateo Pérez, explorador 
de aquellos campos y este le enseñó un arroyo donde 
habia mucho Oro y que cavando en una Higuera 
(¿Güira?) sacó nueve puntas de oro del tamaño de 
semillas de naranja. Con esta noticia y convenido 



-48— 
Francisco Gerónimo en acompañarle, fueron al punto 
designado, y en seis horas (porque no sabia lavarle) 
sacó el declarante en diferentes bateadas 160 puntas 
de Oro, sin otras 50 que un Indio y un Español halla- 
ron en un Manacal (conjunto de Manacas, de la fami- 
lia de las Palmas). Bu derrotero fué: del Rio Mayarí y 
pasaron al de Canónico [8 leguas] y llegando abajo 
del Seboruco de Cabonico, se va al paso de Rasogo 
y luego por un Cayo á salir al Cascajal y de allí al 
Rio grande de Cabonico, continuando en derechura 
al ENE. donde está el paso del Rio y después á 3- 
teguas al Rio grande de lábisa y de las monterías de 
Baraco, cuyo Rio tiene muchos pasos hasta dar en 
nno mui vistoso, y andando como 2 leguas se da en 
el mismo Rio en un peñasco que se halla en sus cor- 
rientes, por el cual sube el agua y cae en un charco, 
á orillas del cual por donde pasa el Rio se sube una 
cuesta fragosa á mano izquierda que hace meseta ar- 
riba, pasando unas lajas y dejando el Rio á la propia 
mano se encuentra ira camino arenisco y á poco mas 
de media legua se baja al arroyo que se llama ¿¡Troya- 
de las Manacas". Este derrotero debe ser equivocado; 
pues de Mayarí primero se pasa á Libisaque á Caboni- 
co; yo deduzco que ese arroyo debe ser el denominado 
Arroyo de Oro, que nace en la Sierra de Cristal, y 
se halla á 3 legnas S. del fondo del Puerto de Libisa. 
Este Arroyo de Oro no debe confundirse con el otro 
occidental del mismo nombre, camino de Holguin á 
Pnerto del Padre rumbo NO.: el cual ciertamente me- 
rece el título, y comprendo que está en los mismos lu- 
gares donde descubrió la Mina de Oro D. Juan Ru- 
dopia, no á 5 leguas de la ciudad como dicen las Me- 
morias, sino á 5 millas, supuesto que la Hacienda 
Cuajábales, entre las Ácanas y Yareniquen, compren- 
de al citado Arroyo. 



—40- 
Pasemosal territorio clásico del Cobre, á Cuba, 
y sin detenernos en otros minerales, Oro, Imán, Yeso 
superior, Almagre, Antimonio en la Hacienda las Dos 
Bocas, Arsénico, en el Cobre, Azogue, Plata y Talco 
en Mayara; Caparrosa, Cristal de roca, Espato, en 
el Cobre; Diamante, en la Hacienda Toa; Mármol en 
las Lomas Turquinas y Jaspes en las Dos-bocas; 
Ocre, piedra de ajilar 8?c. 

Tratemos de las afamadas en las Sierras y Pue- 
blos, á quienes dieron su propia denominación. Dícese 
que las Minas de Cobre en Santiago del Prado, ó Villa 
del Cobre, cuatro leguas de Cuba, se descubrieron á 
mediados del siglo XVI, por Fernando Nuñez Lobo, 
quedando su beneficio ó laboreo reservado á la Coro- 
na, que las trabajó hasta el año 1716, abandonándo- 
las entonces para entregarlas sucesivamente á varios 
asentistas y arrendadores, con la obligación de entre- 
gar todos los años al Gobernador de la Isla cierto nú- 
mero de piezas de artillería que debían ser calificadas 
á espensas de los asentistas por Comisarios de la 
Corona, bajo cuya forma las labores progresaron poco 
y al fin quedaron abandonadas como improductivas. 
Bien creo que se comenzasen á trabajar por los años 
de 1550, con incidencias que produjeron novedades 
en la aptitud que estaban de beneficiarlas Hernán 
Nuñez Cano con la propiedad de sus tierras y escla- 
vos hasta el año de 1616 que se dieron en adminis- 
cion á Juan de Eguiluz; pero el descubrimiento pri- 
mero debió ser de fecha anterior á la indicada si no 
casi contemporánea á la fudacion de la villa de San- 
tiago de Cuba en 1515; pues que los indicios del Ce- 
bre estaban en la superficie donde se fundó el Pueblo 
del Prado y el Santuario de Nuestra Señora de la Ca- 
ridad, colocado sobre la parte mas rica del criadero. 5 
Eguiluz recibió con la condición de entregar 2000 

TOMO II. 7 



—50— 
quintales de Cobre, regulados á 9 ducados quintal y 
por Real Cédula de 7 de marzo de 1630 se mandó que 
se vendiesen cada año 50 quintales de Cobre á los 
dueños de Injenios para habilitarlos; bien que no ha- 
biéndose llenado la condición se pespachó Cédula en 
1639 para que el Gobernador tomase cuenta: de este 
juicio consta que se remitieron en dos ocasiones á la 
Casa de Contratación de Sevilla 2942 quintales y se 
fundieron 4 cañones en las Minas, total beneficio des- 
de que se empezaron á trabajar hasta el año 1677 en 
cuya época existían los 275 esclavos recibidos de 
cuenta de la Real Hacienda, los Injenios, edificios y 
muebles con la Iglesia. Decaidas aquellas, quedó re- 
ducido el prodncto del quinto á 130 reales en el año 
1764, en cuya época había alguna prohibición de tra- 
bajar las Minas, purificándose solo los escombros de 
ellas. El que esto escribía en 1765, calificaba de du- 
ro al metal por su unión con el Hierro; pero que li- 
gado con una tercera qarte del Cobre de Nueva Es- 
paña y el 8 por 100 de Estaño saldrían buenas pie- 
zas de cañones mejores que las que se fundieron en 
1607 "deque todavía existen en esta plaza tres de grue- 
so calibre"; pero le concede exelencia para otros usos 
en los Injenios de azúcar &c. En el año de 1729 (aña- 
de) propuso á S. M. el Gobernador que fué de Cuba 
D. Pedro Ignacio Jiménez, en beneficio de aquellos 
vecinos que se mandasen fundir 200 ó 300 mil pesos 
en moneda menuda para el comercio diario, conside- 
rando este medio como eficaz para evitar el ilícito y 
la extracción de Moneda redonda: pasado el proyecto 
á la Real Junta de Moneda y Comercio y á consulta 
de 1.° de noviembre de 1733 se mandó por Real Or- 
den de 9 de diciembre del propio año al Gobernador 
D. Francisco Cagigal que remitiesen estos reinos dos 
ó tres quintales de Cobre muí purificados y refinados, 



-51— 
cómo se necesita para labrar monedas, con noticia de! 
costo, pudiéndose fundir en calderas ú otros vasos &c. 
A esto agrega que allí hubo Moneda de Cobie desde 
el año 1613 hasta el de 1662 que se extinguió, sin 
contar otra providencia posterior á exepcion de que el 
año de 1741 cuando el Almirante Vernon se estable- 
ció en Guantánamo, donde hizo una Población con el 
nombre de Baine Incomberland-Harboun, se fabricó 
Moneda de Cobre por el citado Gobernador Cagigal, 
aunque no regulada por su intrínseco valor, sino como 
piezas imaginarias de Cobre de 8 reales de plata, la 
mas alta, á recojer, como se recojió. cuando llegó el 
socorro de la Habana. Concluye recomendándolas 
ventajas que resultarían de la circulación de la Mone- 
da de Cobre, siempre que se ajustase á la ley de su 
intrínseco valor. Esta idea hace recordar la misma del 
Gobernador García de Navia Castrillon, que ya en 
1614 decia al Supremo Gobierno: "la villa del Bayamo, 
por ser el mayor Lugar y de mas importancia de 
aquel Gobierno, ha pretendido que S. M. mande que 
en él se fundan hasta cien mil ducados de Moneda de 
vellón para que corra en todos los Lugares de aquel 
Gobierno, y esto parece que seria cosa mui conve- 
niente y que por lo menos se labrasen hasta 60,000 
ducados de dicha Moneda de vellón con diferente cu- 
no del que tiene en Santo Domingo para evitar que la 
de "allá, por ser de menor valor, no la pasen á la Isla 
de Cuba, y estose puede hacer con comodidad en las 
Minas del Cobre, donde S. M. tiene tanta abundancia 
de metal, de que resultaria grande utilidad á aquella 
tierra y beneficio á la Real Hacienda &c. &c." Poste- 
riormente y aun en estos dias se ha tratado y discutido 
el mismo asunto. La Empresa minera del Piñal de Ni- 
m anima explotaba sus pertenencias con cuarenta y 
pico de JVegros, que con los demás empleados com- 



—52- 
ponian cincuenta y pico. Los dos Directores fueron los 
SS. D. José de la Pezuela y D. José Amell. La Em- 
presa de Nimanima al E, de la del Piñal, en la misma 
Sierra se explotaba bajo la dirección de Amell y Fi- 
gueras, con 12 Negros, 3 Ingleses mineros, un herre- 
ro y un carpintero. 

Volviendo al propósito dice la Guia: por fin á 
principios del año de 1830 algunos emprendedores y 
Capitalistas Nacionales y Extranjeros se constituye- 
ron en Sociedad para rehabilitar y continuar las labo- 
res hasta descubrir el criadero, objeto que al fin con- 
siguieron, aunque con grandes dispendios y dificulta- 
des. Instantáneamente rejistró algunas pertenencias 
D. Joaqnin Arrieta y á poco las dos Empresas se re- 
fundieron en una sola. Por aquel tiempo estaban mui 
en voga en Inglaterra las especulaciones mineras en 
esta parte del mundo y aprovechando tan favorable 
coyuntura nuestros Mineros lograron formar con la 
denominación de Consolidada una compañía anóni- 
ma de 12,000 acciones de á 40 libras esterlinas, reu- 
niendo así un capital de cerca de dos millones y me- 
dio de pesos, que recompensando ampliamente sus afa- 
nes, estableció la Empresa sobre bases seguras. Coro- 
nados con felicidad los esfuerzos de la primera aso- 
ciación de Minas, acudieron otros especuladores y en- 
tre las dichosas lo fué la Compañía de Santiago for- 
mada en Inglaterra con el carácter de anónima y el 
capital de 350,000 pesos próximamente, importe de 
7,000 acciones á 10 libras. 

D. Cipriano Casamadrid fué de los primeros que 
se ocuparon en reconocerlas antiguas esplotaciones y 
en Sociedad con D. José Oñate se formó la de San 
José. 

Otras muchas E mpresas^ mineras se constituye- 
ron en aquella época y en años posteriores, no sola- 



-53— 

urente para el territorio de la villa del Cobre, sino pa- 
ra otros diversos puntos del Departamento oriental; 
pero solamente alcanzaron á ponerse en frutos de con- 
sideración las mencionadas. Hace tres años [añade la 
Guia de 1853] se ha organizado como anónima una 
pequeña Compañía con la denominación de la Econu~ 
mica, que estableció sus trabajos al Sur de las princi- 
pales explotaciones. 

Contiguo á la villa del Cobre y al S. de ella se 
levanta una Lomita dirección N. 60° E., altura 150 
pies y lonjitud 1300 varas, en cuya cima á 400 varas 
de su estremo occidental está fundado el Santuario de 
Nuestta Señora de la Caridad: á su rededor se han 
agrupado con mayor solicitud los rejistros de perte- 
nencias; pero solamente con buen éxito entre los situa_ 
dos afuera de sus lindes, las de la parte de levante 
según el rumbo S. 60° E., que discrepa poco del que* 
siguen las dos grandes vetas en explotación, una al S^ 
y otra al N. del Santuario. 

Las Direcciones principales de las Compañías 
de Santiago y Consolidada residen en Londres, co- 
mo centro de sus mayores accionistas y tienen dele- 
gada la administración local de sus operaciones y su 
representación legal ante los Tribunales, en indivi- 
duos Españoles del vecindario Cubano. La Dirección 
principal de la de San José, cuyos parcioneros son 
todos Españoles, reside en Santiago de Cuba. 

El Mineral que hoi se explota es esencialmente 
como en años anteriores una Pirita ferro-cobriza 6 
doble Sulfuro de Cobre y Hierro. Su producido y 
ventas realizadas en Swansliea son lisonjeras y sus 
precios progresivos van detallados en el propio docu- 
mento oficial citado. Ya en 1845 la Crónica Insular 
insertada en las piernonas las ponderaba, haciendo 



-54- 
ver qué en 6 meses la Compañía Inglesa había gana- 
do 83.474 pesos: "es verdad, (agrega) que esta Socie- 
dad de oríjen Extranjero y con capitales del mismo 
género pudiera dejar mayores beneficios al pais si no 
careciésemos de Fundiciones para el metal explotado; 
pero no por esto dejan de producir ventajas incalcula- 
bles." Va indicándolas y luego: "esos dos millones de 
pesos que se designan como beneficios líquidos de es- 
ta Empresa, permanecerían todavía escondidos en las 
entrañas de la tierra, si esos Extranjeros, mas adelan- 
tados que nosotros en la Industria Minera, no hubie- 
sen dedicado á ella su intelijencia, sus máquinas, sus 
trabajos y capitales &c." 

La Guia explica el sistema de labor seguido en 
las Minas, y luego sus profundidades mayores: de la 
Compañía Consolidada, la Mina Londreña, 853 pies 
Españoles. — La Isabelita, 925: — el Santuario 853. — 
De la de S. José 792. — De la de Santiago, la Mina S. 
Joaquín 433. — La Perseverancia, 341. — Anjelita 302. 
— San Andrés, 656. La jente empleada en la Conso- 
lidada, 110 blancos y 467 esclavos, — En la de San 
José 39 blancos, 192 esclavos. — En la de SantiagoSG 
blancos, 105 esclavos. — En la Eeonómica 2 blancos, 
28 esclavos. =Total general 979 hombres. En años 
anteriores llegó la Compañía Consolidada á pagar mil 
jornales diarios. Cuenta 8 máquinas de vapor; la de 
San José una, y espera otra de Inglaterra; la de San- 
tiago una. Últimamente una compañía Norteamerica- 
na, New- York Dressing ore Company, ha montado á 
tres cuartos de milla de la villa del Cobre y junto al 
ferro-carril una oficina destinada á la preparación me- 
cánica de minerales, siendo su objeto aprovechar los 
que anualmente han ido desechando los Mineros, de 
los que hai enormes montones. Su sistema de trabajo 
es admirable por la precisión con qne separa la Piri- 



ta cobriza de la roca estéril que la acompaña y de la 
Pirita de Hierro. 

Otro producto de gran riqueza se prepara hace 
poco tiempo en estos establecimientos; el Cobre ce- 
mentado, obtenido por la inmersión del Hierro me- 
tálico en las aguas cargadas de Sulfatos de Cobre y de 
Hierro, que salen de las Minas por galerías dispues- 
tas al efecto y que se forman en el esterior de la in- 
fluencia continuada de los aj entes atmosféricos sobre 
los montones de mineral pobre abandonado. Este Co- 
bre de cementación carece de Arsénico, de Plata, de 
Zinc, de Antimonio y de Plomo-, sustancias que casi 
siempre existen en los Cobres obtenidos por la fundi- 
ción directa del mineral: contiene solo corno mezcla 
algo de su Oxido, del de Hierro y del Subsulfato de 
este metal, de cuyas materias es fácil limpiarlo con el 
afino en copelas. El Cobre cementado es exelente ma^ 
terial para obtener cobres del afino conveniente para 
las piezas de artillería. 

Entra la Guia á tratar de la producción respecta 
á las cinco Compañías y aparecen en Resumen rejis- 
trado en la Aduana de Cuba. 

AÑOS DE 



Tonel, de cobre cement. 

ídem de piedra 

ídem de granel 

ídem arena . . 

Total de toneladas. . 

Derechos pagados 



1849 


1850 


1851 


1852 


10620 

684 

19288 


28J 

40851 

906¿ 

214151 


87 

3032 

1466 

19037 


213J 

775 
1240 
14887J 


30592 


26436 


23752 


17116 


509011 


47305§ 


36801 


262544 
— -£ 



Después aumentaremos estas noticias, refirién- 
donos á la extracción de distintas Minas y puertos de 
la Isla; prosigamos, ahora con las interesantes de la 
Guia. 

Una cuestión de la mayor entidad para los mine- 
ros de Cuba se ajita hace años, la fundición desús 
minerales en la Isla; porque conocen que renunciando 
á su elaboración, las mas pingües utilidades de sus 
esplotaciones van á parar á los fundidores de Swain- 
jshea. La Compañía de San José ha dado el primer 
paso, construyendo en 1851 un grande Horno de cal- 
cinación reverbero: últimamente se ha resuelto á fun- 
dir sus minerales reduciéndolos á régulos ó Cobres ne- 
gras de 70 por 100 de metal fino. 

Aquí concluye la Guía su precioso artículo en lo 
relativo al estado actual del ramo de Minería en el 
Distrito de Cuba; pero como los anteriores años pre- 
sentaban mas animación y numero, es de sentirse la 
falta de iguales noticias en las de aquellos tiempos». 
Sin embargo poseo un Estado orijinal de diciembre 
de 1844 formado por el Ingeniero Inspector, que algo 
puede suplir la falta y que se contrae á todas las del 
Distrito de Cuba, inclusas las de Nimanima. 

Estado de la gente empleada en las Empresas Mineras 
del Distrito de Cuba en diciembre de 1844. 



COMPAÑÍAS. 



Consolidada. 

Santiago 

San José. 

Candelaria. . 
Aventurera. . 
Union 



Na^io 
nales. 


Ingle- 
ses. 


Libr.de color. 


Eeclavos. 


Total. 


varons. 


hemb. 


Tarons.l hemb. 


51 


119 


224 


208 


351 159 


1124 


4 


40 


36 


75 


167 


71 


395 


15 


2 


50 


65 


164 


32 


331 


11 


_ . _ _ 


2 


. - _ . 


27 


J 


41 


3 





4 


. - . . 


12 


.... 19 


4 


1 


4 





18 


....! 


26| 



— 57— 





9 


...3 






?Q 


..43 




9 


...,|. ..4 


36 


...... 42 




I 


9 


fe • • 


. . -7 


10 














Sr df la Peznela. . 


. 




...2! 


...5 




7 








5 






4 






5 








...3 

2 




4 
5 


...1 


8 
7 


Afortunada 


2 

1 


... . 


....1 
....5 


• • • • 


...3 


....6 
13 


Piñal de JNimani- 

Isabel II en idem. 
Sr. de Pepereau.. 
Boca de los Rios 


. I 
1 

. . 2 

...2 

5 

9 


...2 
...2 


...2 
....6 

.'!.'. 5 

...3 
....5 


,"l 


..15 

..14 

8 


..79 
..20 

..22 
15 


S. Rivery, en Bra- 


.... 1 








8 


...2 


..23 


1 




....3 






15 




4 








9 




6 




4 




...4 




30 


...4 


..42 


Chivas, en idem. 


1 








16 


17 


Amistad 


.., 9 




...5 
...6 






..19 
6 


















Sumas 


133 


169 


411 


.349 


1026 


.284 


2389 



Santiago de Cuba 21 de diciembre de 1844,- 
El Injeniero Inspector, Joaquín Eizaguirre. 



TOMO II. 



-re- 
volviendo á la Guia que pasa á tratar sobre las 
Minas de la parte Central, asogura que son pocas y 
de escasos rendimientos: solo existen algunas en el dis- 
trito de Bayatabo (Bayatabo es un Partido de la Juris- 
dicción de Nuevitas) en los territorios de Santa Clara 
y de Trinidad. 

Las de Bayatabo son: 

San Agustín, perteneciente á una compañía Ame- 
ricana, residente en los Estados-Unidos, bajo la direc- 
ción de Mr. Chamblorlain. En 1851 produjo 51 tone- 
ladas de Cobre. 

Buena Esperanza, de otra Americana represen- 
tada y dirijida por D. Eduardo B. Wilcher. En 1852, 
primer año de su explotación, ha darlo 75 toneladas 
de Cobre. Habia sido abandonada anteriormente. 

La Casualidad, de D. Juan Alón, solo ha sa- 
cado una tonelada de Cobre; pues hace poco que se 
explota. 

Todas las demás Minas de ese territorio están 
abandonadas en el dia. 

Por el Puerto de Nuevitas han salido desde el 
año 1845, 



ANOS. 


TONELADAS. 


ARENA. 


DERECHOS. 


DE PIEDRA. 


DE 


PESOS, 


REALES* 


i 1845 
1846 
1847 
1848 
1849 
1851 
1852 


. 2293 1 

20 

855 

143| 

53 

31 

51 




6580 


..4 

..3 

..2 




60 




2193 




11 


....464 
....159 




l'i 


....97 
. .,.153 






...... 3447J 




124 


..9707 


..6} 



—59- 

En Villa-clara existen: 

Una de Cobre en la Hacienda Manicaragua; su 
dueño D. José J. de Arieta. 

Otra idem en idem de 1). José I. Ferrer. 

Otra idem en idem, de D. Juan Bautista Sariol* 

En Trinidad solo hav constancia de una Mina 
de Cobre nombrada Los Pobres á las márjenes del 
Rio Oabagan, perteneciente á sus denunciantes D. Jo- 
sé Salvat, D. Franco Blanco y D. Juan Hernández, 
que la están explotando. 

En la Provincia rentística de la Habana existen 
las Minas siguientes: 

PROPIEDADES Y I SITUACIÓN. 



D. Tito Visino 

D. Antonio Quesada, 
D. Francisco Her- 
nández y D. José 
Diaz , 

D. Domingo .Valdes. 
Masial, D. Ignacio 
Cortes, D. Genaro 
Lanrieu y otros 

D. Félix, doña María 
Josefa y D, Felipe 
Arangó' 

D. Miguel Antonio y 
doña Leonor Her- 
nández y D. Ale- 
jandro Morales 

D. Manuel Elizalde y 
D. Antonio Vidal.". 

El Presidente de la 
primera Compañía 
de carbón 



Cárdenas,... 

Bacunayagua. 

Canasí 

Inj, S; Joaquín 

Mariel 

Canasí . 



MINAS. 



de Asfalto. 



de Sal. 



Oro y plata. 

Carbón de 
piedra. 

de idem. 
Cobre ú Oro. 

Carb.depied 



-60— 



D. Juan Cejas, D 
Gonzalo y D. José 
Francisco A guiar. . 

E. S. D. Ignacio Cres- 
po 

S. Santiago d'Wolff. . 

D. Ramón Larieu y 

otros 

D. José Joaquín Ar- 
rieta. 

D. Manuel Muñoz y 
Castro . 

D. José Suarez Argu- 
din 

D.Felipe Meza 

D. Felipe Diez Ra- 
bago. . . . 

D. José Suarez Argu- 
din 

D. Esteban Sabá 

D. Juan y D. José Pu- 
jol y D. Felipe 
Sanz 

D. Antonio Le-Blan. 

Doña Dolores Cabre- 
ra y D. Guillermo 
Knigt 

D, Francisco Plou y 
D, Vicente Cairo. . 

D. Manuel Ferrer, D. 
Plácido Cartas y o- 
tros 



San Miguel. 

(Matanzas,) 
Entre Bainoa 

y Canasí. . . 
Camarioca. . . 


1 

1 
1 


Cobre. 

C. de piedra, 
ídem. 


Santa Ana de 
Caballeros . . . 


1 


Cobre. 




1 


ídem. 


Palmarejo . . . 


1 


C.de piedra. 


Consol, del N. 
Idern 


1 
1 


Cobre, 
ídem* 


ídem... 


1 


ídem. 


Isla de Pinos. 


1* 
1 


ídem. 
De Plata. 


Luyanó 

Cabeza del 
Buey 


1 
1 


Cobre 
Sulf.deCob. 




1 


Cobre. 




1 


ídem. 




3 


ídem. 



-tu- 
D. Juan Cejas, D. Pe- 
dro, D. Genaro y 

D, Ramón Larieu.jS. Miguel.,. 

D. Pedro Grijol Guanabo. . . 

D. Joaquín Eujenio 

Uriarte Camarioca , . 

D. Antonio Scot, D. 

Joaquin Uriarte y! 

otros ¡Santa Ana de 

Caballeros,. 
D.José María Casal 

y otro . — r - - ídem . 

D. Santiago Scot y 

D. Francisco Plou.Idem .... 
D. Antonio Le Beau 

&c ¡Matanzas. 

D. Miguel Simpson.. Limonar. 
D. Gerónimo de la 

Torriente. .... 

D. Antonio María 

Muñoz y D. Mi- 
guel Simpson . 

D. Remijio Ruiz. . . . 
D. Juan Suarez Ar- 

gudin ídem 

D. José Suarez Argu- 

din ídem 

El mismo ídem 

D. Antonio Cortada. Camarioca. . 
D. Carlos Roca, D. 

José Antonio Fontj 

y D. Ventura Cai-j 

ro ¡Camarioca. . 

I 

D.Juan Font, D. E- 

7 i 



¡ídem, 
¡ídem. 



Lagunillas.. 



Camarioca.. . 
Consol, del N, 



4 ¡ídem. 



ídem, 
ídem. 
Hierro helado 



¡Cobre, 
ídem. 

Chapapote. 



Cobre, 
ídem. 

ídem. 

ídem, 
ídem, 
ídem. 



C, de piedra. 



d nardo Sansameg 
&c 

D.*José Antonio A- 
costa 

D. Domingo Perez'y 
Tomas Orta 

D. Leandro Ceja 

D. José Fon:anill y D. 

Pedro Morales.. 

D. Félix, doña María 
Josefa y I). Felipe 
A rango 

I). Fernando .Botella, 
D. Juan Font &c. 

Los mismos 

D. José Antonio'Font 
apoderado de la 
Empresa Matance- 
ra 

D. Luis y D. Antonio 
Duero 

D. Enrique B. Hime- 
ly, y D. Ambrosio 
Vargas &c 

D. Cosme, D. Fran- 
cisco D; Antonio la 
Torriente &c 

D. José Maria Valdes 

D. Juan Bautista Cof- 
figny y doctor D. 
Miguel Céspedes... 

D. Miguel Simpson,,. 

D. Antonio de la Tor- 
riente, por sus her- 
manos y otros. . . . 



— C2- 
Matanzas...... 

Camarioca. . . 



Yumurí 

Camarioca, . . 

Sag.-la-Chica 



Jaruco.. 



Bermejal.. . 
S. Atanacio. 



Rio Tibisi 

Matanzas 

Guamutas 



Yumurí 

Yumurí 



Guamutas.... 
Cárdenas 



ínj. B. José. 



Cobre. 

C. de piedra. 

Se ignora. 
Cobre. 

Cobre. 

C. de piedra. 

Ccbre. 
ídem. 

Cobre, 
ídem. 

ídem. 



ídem, 
ídem. 



ídem. 

C. de piedra. 

Cobre. 



D. Sebastian Mora- 
les, D. Luis Rivolli 
*y D. Tomas Galup. 

D. Francisco Mora- 
les, y D. Ignacio 
Pérez &c, 

D. José Suarez Ar- 
gudin o 



—63- 
Marques del Real So-¡ 

corro Cayajabos. . . .| 5 

D. José Suarez Argu- 

din Consol, del N, 

Ldo. D. Felipe Acos- 

ta y D. Manuel A- 

costa y Mansino. . . 



Ldo. D. Juan Luis 
Gómez 



Inj. San Juaru 
Bautista... .i 



Matanzas. . 



Matanzas,... 

En la Jagna y 
Guacamaya. | 



Yumurí. 



D. Blas Lombillo. . . 

D. José Alonso 

D. José Baspalding. . 

D. Cosme de la Tór- 
nente 

D. Mariano Parado, 
D. Manuel Agua- 
bella &c 

D. Antonio Dúo, D. 
José Serena, D. 
Plácido Caubell y 
D. Juan Sarrin.. .Yumurí 

D. Antonio Dúo y D. 

Melchor Dalmano.Idem. , 

D. Agustin del Pozo,' 



Inj. San Juan 
Bautista... . 
Consol, del N.. 

ídem 

ídem 



Corral-Nuevo. 



C. de piedra. 
Cobre. 

ídem. 

ídem. 

ídem. 

jPlata. 

Cobre. 
ídem, 
ídem, 
[ídem. 

Sulf. de cob. 
Cobre; 

Plata, 
ídem. 



1). Francisco A. 
Savalle y D. Juan 

Poey 

D. Juan Blan y Cer- 
vantes, D. Juan 
Mariano y D. Al- 
fredo Bauvalle 

I). Juan Pujol, D. Fé- 
lix Antonio y D. 
Félix Rivero y otro. 



-64- 



Guanabo .... 



Inj. Peñas -al- 
tas 



Cobre. 



Hacien. Peña 
blanca 



Guanabo 
Mariel 



13. Sebastian y D. 
Cristobaly D. Mar- 
cial Rodríguez. .. 
D. Manuel Pedroso . 
D. Juan Marti y D. 

Juan Abrió 

D.Pedro Cevallos. . 
D. José Pedroso y 
herederos de su pa- 
dre D. Carlos 

D. Francisco Fuertes 
I). Diego Méndez y 
D. Rafael Castella- 
nos 

D. José Suarez Ar- 
gudin. . . . . ••• • • • 

D. Francisco Javier 
Campion y D. Juan 

Marti • • • 

1). José Suarez Ar 

gudin 

D. Luis Cabrera y 
Alvarez 



Piñal del Rio . 
Cons. delN.. 



Mariel 

Buenavista . . 

Piñal del Rio 
ídem 



Cobre. 



ídem, 



ídem. 
Asfalto. 

Cobre, 
ídem. 



ídem, 
ídem. 



ídem., 
ídem, 
ídem. 



1 

2 

1 
1 
1 



ídem, 
¡ídem. 

ídem, 
ídem, 
ídem. 



ídem, 
ídem. 



ídem. 



ídem 



ídem. 



-65 

El mismo por sí y áj 
nombre de D. Ra-¡ 
mon Izquierdo... .ídem.. 

D. Manuel Otaño y 
D. Juan José He- 
chavarria ídem . 

D. Ignacio UrquioJa. 

D. Ignacio Echeves- 
te 

D. Francisco Javier 
Campion 

D. Remijio Ruiz .... ídem . 

D. Claudio Cardoso 
y D. Luis Cabrera. 

D. Luis Cabrera y 
Alvarez 

D. Diego Méndez y 
D. José Ignacio 
Urquiola, D. Ra- 
fael Otaño y Ü. Fe- 
lipe Pinero 

D. Francisco Javier 
Campion 

D. Juan Eujenio de 
Marti 

D. Pedro Cevallos. . 

D. J. Eusebio de Za- 
yas D. Carlos Am- 
bouin y D. José 
Suarez Argudin. . 

D. Juan Argudin... 

D. Guillermo Lina- 
res 

D. Francisco Javier 
Campeen, D. José 

TOMO II. 



ídem 
ídem 



Bacuranao . . . 
Pina! del Rio.. 



ídem, 
ídem. 



ídem 



3 ildem. 



¡ídem, 
ídem. 

ídem, 

ídem, 
ídem. 

ídem. 

ídem. 



ídem 

ídem. 

ídem, 
ídem. 



ídem, 
ídem. 

ídem. 



- Francisco Hecha 
varria y D, Rafael 
Castellanos.. . 

D. José Eusebio de 
Zayas y D. José 
Suarez Argudin. . 

D. Agustín Hurtado 
de Mendoza 

D. José Francisco 
Hecheverria , l). 
Manuel Otaño y D. 
Federico Aullan. . 

D. Juan Eujenio Mar 
ti 

D, Andrés JXiveiros . 

D.José Suarez^'Argu- 



— es- 



Matanzas.. . . 1 



Piñal del Rio. 



ídem. 



din 

D. Rafael Castella- 
nos 

El mismo, D. Igna 
ció Urquiola y D. 
Diego ¡Vlendez. 

D. Diego Méndez, D. 
Rifael Castellanos 
y I) José Francis 
co Hechuvarria. . . 

D. Diego Méndez y 
D. Rafael Otaño. 

D. José Suarez Ar- 
gudin 

D. Luis Cabrera. . . 

D. Juan C. Villate D. 
Manuel B, Brito y 
D. Anastasio Prie- 
to ,. ...... 



ídem. 



Guanabacoa. . 
Pinil del Rio. 

Bacuranao .. . 

Piñal del Rio. 



ídem. ...... 



Id 



em 



ídem. 



ídem... 
ídem... 



Güines, 



1 
1 

1 

4 



Cobre gris. 

Cobre, 
ídem. 

ídem. 

ídem, 
ídem. 

ídem. 

Oro y Plata. 

Arjentiíera. 

Cobre¿ 

ídem. 

ídem, 
ídem. 



6 jldem 



D. Rafael Castella- 
nos. . , 

D. José Maria Val- 
des Riaño 

D. Juan Martínez y 
D. Rafael Caste- 
llanos 

D. J. Rafael Castella 
nos, I>. Nicolás y 
D. Rafael Otaño. 

D. José Suarez Ar 
gudin 

El mismo 

D. Elijio J. Díaz.. 

D. José Eusebio de 
Zayas y D. José 
Suarez Argudin,. 



—67- 
Pinal del Rio 
Jaruco .... 



I 1 
1 



Final del Rio 



Ídem 



Bahia honda 

ídem 

Santiago. 

Final del Rio , 



Cobre, 
ídem. 

Plata. 

Cobre. 

C. de piedra. 

Cobre. 

Cobre. 

Ccbre. 



Aquí se insertaron las Minas de Sagua-la-Chica 
y Palmarejo, que debieran corresponder á la Provin- 
cia rentística Central. Tampoco la Guia especifica 
bien ciertos lugares y Minas; pero en resumen y dis- 
tribución por territorios, puede decirse que hai en ex- 
plotación en la Jurisdicción de 

Cuba, 9 minas de Cobre. 

Nuevitas 3 idem. 

Santa Clara, 3 idem. 

Trinidad 1 idem y 1 de Carbón de piedra. 

Sagua, 1 de Cobre y otra de Asfalto que en el 
Partido de Viana se acaba de denunciar por D. Gas- 
par Roig. 

Cienfuegos, las Minas Santa Teresa, Victoria y 
Esperanza en el Partido Cumanayagua, denunciadas 
y explotándose la segunda. 

Hai tradición de una riquísima de Oro, que cega- 



-68- 
ron los antiguos por la prohibicon de las Empresas 
En la Hacienda Urubí se halla un gran banco de pie- 
dra gráfica propia de imprenta. 

Cárdenas, 5 de Cobre y 3 de Carbón de piedra 
ó Chapapote. 

Matanzas, 65 de Cobre, 7 de Carbón depiedra ó 
Chapapote: 2 de Plata. 1 de Oro, 1 de Oro y Plata, 
lde Salg. y 1 de Hierro. 

Jaruco, 6 Carbón de piedra y 1 de Cobre. 

Mariel, 8 de Carbón de piedra y 1 de Cobre. 

Guanabacoa, 4 de Carbón de piedra y 11 de Co- 
bre. 

Nueva Filipina, l de Oro y Plata, 2 de Plata, 
59 de Cobre. 

Isla de Pinos (Habana) 1 da Plata. 

Güines 11 de Cobre. 

Bahía-honda, 1 de Plata, 2 Carbón de Piedra, 
7 de Cobre. 

Santiago, 2 de Cobre. 

Total en la Isla de esas Minas en explotación 
227, sin contar la de Oro San Joaquin, en Guaraca- 
buya [San Juan de los Remedios]. Pero existen otras 
varias descubiertas ó abandonadas de que se hará 
mención al tratarse de cada territorio. 

El I. S. Zamora en su Biblioteca de Lejislacion 
Ultramarina relata así la exportación del Cobre: en el 
año de 1837 salieron por el Puerto de Cuba, cons- 
tantes de sus pólizas, 12.086 toneladas y 16 quintales 
(241.736 quintales) y por el de Jagua 913 con 10 
[18-270 quintales]: en 1838 por el primer Puerto 
201.484 quintales y por el segundo 28.000: en el año 
39 pasó la exportación de 320.010: en el de 40 llegó á 
619.192J quintales: en 1841, 42 y 43 sus balanzas in- 
forman que extrajeron los Ingleses en el de 40, 683.060 
quintales por valor de 4.439.890 pesos y para los Es- 



lados-Unidos 10.000 por el de 65.600; total 693.060 
quintales y 4.505,490 pesos; la de 42, que la exporta- 
ción inglesa fué de 753.741 quintales, por valor de 
4.899,320 y á los Estados-Unidos de 30,230 por el de 
82,085; total 783,971 quintales y 4.981,405 pesos, y lá 
de 43, que se extrajeron para Puertos ingleses 742,378 
quintales por valor de 1.909,488 pesos; á ios Estados- 
Unidos 24,480 por el de 68,890 f á Holandeses 1,792 
por el de 7,166: tota! 768,650 quíntales y 1.983,544 pe- 
sos- En 1844, seguu los datos de su Balanza, fué la 
exportación de 801,445 quintales por valor de 2.003585 
pesos. 

Según la Balanza General que tengo á la vista 
del año 1850, se exportaron por el Puerto de la Ha- 
bana, para los Estados-Unidos 7035 quintales; para 
Inglaterra 4; para Italia 833; por el de Jagua (Cien- 
fuegos) 4000 para Inglaterra: por el de Cuba 5972| 
para los Estados-Unidos; 1 para Francia: 534,443 pa- 
ra Inglaterra: total 552,288| quintales por valor de 
1.380,721 pesos 7 reales. La Balanza de 1851: por 
el Puerto de la Habana 3,360 quintales para los Esta- 
dos-Unidos: por el de Nuevitas, 641J para idem: por 
el de Cuba 420J para España; 428,460 para Ingla- 
terra: total 432,882 quintales por valor de 1.141,353 
pesos 6 reales. La Balanza de 1852: por el Puerto de 
la Habana 11,990 quintales para los Estados-Unidos: 
por el de Jagua 5,600 para Inglaterra: por el de Nue- 
vitas 260 para los Estados-Unidos: por el de Cuba 
540 para España; 3,382 para los Estados-Unidos, y 
359,698 para Inglaterra; total 381,470 quintales por 
valor de 945,532^pesos 3 reales. 

Esto demuestra una decadencia succesiva, que 
confirma felizmente la premisa de no ser todavía la 
Isla de Cuba un pais minero. La Naturaleza quizo 
favorecerla con ricos y variados minerales (aunque 



—70- 
respecto al Oro no tanto como se ha ponderado); pero 
á manera de ausilio secundario para cuando una gran 
población, después de agotar las sustancias fructíferas 
de la superficie, solo obtuviese escasos y pobres ren- 
dimientos de la agricultura: mientras duren la feraci- 
dad y aun virjinidad de tan estensos terrenos; mien- 
tras el hombre tenga en la superficie una ganancia 
considerable fácil y segura, no se espone á los riesgos 
y trabajos en las entrañas de la tierra; á menos que la 
abundancia fuese tal cual la de otra California, de cu- 
ya comparación se halla mui distante Cuba. La Agri- 
cultura en el Guarico ó parte francesa de Santo Do- 
mingo producía mas á la Francia que todas las Minas 
de Méjico a España, y sin embargo esa Isla era y es 
mas rica de Oro que esta, diga lo que quiera Pedro 
Mártir. Recienconquistada se dedicaron los Españoles 
al ramo de Minería, rompiendo Jas primeras costras 
de la tierra, porque entonces se pedia y se buscaba 
Oro; por que la Agricultura carecía de elementos de 
adelanto, de propagación y del tráfico y comercio ne- 
cesarios para utilizarla, y porque el laboreo de las Mi- 
nas no costaba tanto, teniendo á su servicio los In- 
dios, que ademas de conocedores, no causaban esos 
gastos de jornaleros &c. Asi no se extraña que Her- 
rera valuase el Quinto Real en 6000 pesos, los 180,000 
Castellanos de Oro juntados en Cuba, que dice Pedro 
Mártir y los 260,000 pesos de oro recibidos en Espa- 
ña desde el año de 1515 al de 1534, según las notas 
de la Sagra- Mas luego que faltaron estas circunstan- 
cias y sucedieron otras distintas, principiando á lu- 
crarse de diverso modo, fueron abandonándose aque- 
llas hasta su total olvido. Sin embargo las del Cobre 
eran demasiado ricas y palpables; la maquinaria y el 
espíritu de asociación, adelantados en el Extranjero, 
vinieron en el primer tercio de este siglo á renovar la 



-71— 
explotación con mas pericia y economía y el ejemplo 
de los Ingleses y vista de sus ganancias, cundió por 
toda la Isla ese propio espíritu; en todas partes se des- 
cubrían y denunciaban, en todas partes se junta- 
ban compañías para beneficiarlas, y en muchas se 
han dado grandes chascos, notándose que paulatina- 
mente va repitiéndose la escena pasada de su abando- 
no. En mi concepto hoi se pudiera aventurar la ex- 
plotación solamente del Carbón de Piedra y en algu- 
nos puntos del Cobre; porque no hay duda que estos 
dos artículos superabundan en toda la Isla con tal exe- 
so, que ya he oido dos opiniones, al parecer extrava- 
gantes, de dos intelijentes, una que la Isla descansa 
sobre un banco continuo de Cubre) otra coloca Betum 
6 Chapapote debajo del terreno secundario ó dentro 
de él en toda su estension por la Isla y fuera de ella, 
cuya presión le obliga á saltar ó lanzarse por Jas grie- 
tas ó respiraderos que le facilitan el paso. Sea como 
fuese, su exesiva cantidad ofrece incalculables pro- 
ductos y utilidades para figurar algún dia entre las 
mayores riquezas de la Isla á ejemplo de Inglaterra. 
Preséntase bajo diversas formas y estados, que mas ó 
menos son los descritos por los Geólogos y Naturalis- 
tas: el doctor D. José Artiz individuo de la Real So- 
ciedad Económica de la Habana dice que las diferentes 
variedades de ese combustible deben su oríjen á depó- 
sitos de materias vejetales y animales; la desigualdad 
de fuerza de las causas que han sepultado á estas sus- 
tancias, la distancia de la época y la naturaleza de los 
trastornos que posteriormente las han removido, espli- 
can las diferencias que presentan. Copiaremos un pár- 
rafo del S. Artiz por las aplicaciones que puedan hacerse 
á esta Isla y al asunto particular de que se trata, "To- 
dos los terrenos de sedimento, es decir, todos aquellos 
que las aguas han depositado, contienen restos de ve- 



' — i'¿ — 

jétales fósiles: estudiados estos últimos, reunidos y 
comparados con la vejetacion actual, parecen compro- 
bar que tres grandes periodos orgánicos han precedi- 
do al en que vivimos desde la formación de nuestro 
Planeta: para adquirir una idea de ese curioso resul- 
tado, es preciso remontarnos al oríjen de la vida so- 
bre la tierra: ¿empezó por los animales enfusorios, ó la 
creación de los vejetales precedió á la de los anima- 
les, ó en fin su aparición fué simultánea? Todavía no 
se ha resuelto este problema: sin embargo lo que hai 
de cierto es que del primer periodo de la vida se en- 
cuentran animales invertebrados, la mayor parte sin 
análogos con los actuales, y vejetales de una organi- 
zación sencilla, mui diferentes por sus dimensiones y 
habitaciones de los presentes. Este primer periodo se 
estiende desde ios primeros depósitos en sedimento 
hasta el de la Hulla que resultó de la destrucción de 
la vejetacion primitiva. Los vejetales de esta época 
son notables por la sencillez desús caracteres, la poca 
variedad de las familias y sobre todo por las grandes 
dimensiones de las especies. El Europeo no puede 
considerar sin admiración el lujo prodijidioso de for- 
mas y de dimensiones que la Naturaleza desplega en 
las rejiones equinociales: alli las Palmas tienen toda 
su altura; van disminuyendo á medida que se alejan 
del Ecuador para desaparecer al llegar al medio de 
las zonas templadas: muchos heléchos son tan gran- 
des y robustos como los árboles, elevándose ordinaria- 
mente de 8 á 10 pies y algunas veces hasta 25, y sin 
embargo lo que ahora nos parece vigor y potencia, si 
lo comparamos con la flora anti-diluviana, no es mas 
que degeneración y raquitismo; pues los heléchos te- 
nían de 40 á 50 pies, los equicetaceos de 10 á 15, los 
licopodios de 60 á 70, mientras nuestros equisetaceos 
y licopodios bou plantas herbáceas. Así, pues, todo 



-78— 
contribuye á dar á esas primeras edades del Globo una 
fisonomía mui distinta de lo que es en el dia. El se- 
gundo periodo de la vida fué tal vez cuando por la 
catástrofe que elevó los Pirineos y Apeninos presentó 
las caprichosas formas y depósito de testáceos en las 
montañas de Monserrat en Cataluña. Aquí empieza 
la era de los Continentes. Así también la vejetacion 
nueva que se elevó sobre la tierra tenia caracteres se- 
mejantes á la de la época actual considerada en ge- 
neral; solamente como la temperatura era todavía un 
poco mas elevada que la nuestra, la proporción de las 
familias que pertenecen á los climas calientes debia 
ser mayor y los límites de su habitación mucho mas 
aproximados á los polos. Se han encontrado efectiva- 
mente en iMontmartre troncos de Palma y en Aix y en 
Lausana hojas y frutos de Cocoteros. Ño es posible 
poner en duda la riqueza de esa vejetacion, porque 
alimentaba á una prodijiosa cantidad de herbívoros 
de enorme talla. Hechos importantes y resultados ge- 
nerales pueden deducirse de estas reflexiones. Sus 
tierras, pues, han salido de las aguas formando Islas 
mas ó menos estendidas y después vastos Continentes. 
La temperatura orijinariamente mui elevada ha ido 
disminuyendo del polo al Ecuador y la atmósfera su- 
cesivamente se ha despojado de grande cantidad de 
ácido carbónico de que estaba cargada. La organiza- 
ción de los vejetales y animales ha empezado por ser 
mui simple y después se ha complicado, y estos cam- 
bios no han sucedido por grados, ni pasos insensi- 
bles, sino por sacudimientos violentos. Una misma re- 
jion ha sido muchas veces invadida y abandonada por 
las aguas, y en este último caso durante los largos in- 
tervalos de tranquilidad, equilibrio y fecundación se 
ha presentado seca, encerrando en su seno impresio- 
nes manifiestas de destrucción." 

TOMO II. 10 



-74- 
Con estas consideraciones esplica el Sr. Artiz el 
©ríjen y formación de los fósiles preciosos que nos ocu- 
pan. Estas materias, (agrega) en sus diversos estados 
no son igualmente propias á los usos particulares: di- 
vide las especies de Carbón en Antracita, Pizarra be- 
tuminosa, Liñitos y Hullas: el Antrácito se acerca 
mucho á la Hulla por sus caracteres físicos; pero di- 
fiere totalmente de la misma por la falta del hidrójeno 
que da á la Hulla la propiedad de arder con llama. 
Respecto ala segunda, el Carbón se obtiene calcinan- 
nando en vasijas tapadas un guijo de esquito betumi- 
noso últimamente descubierto: su principal mérito es 
relativo á la hermosura del negro que ofrece para la 
pintura. Los Liñitos presentan su textura leñosa á 
veces y otra terrosa: sus variedades son Liñito mate y 
Liñito piriforme, en la cual se encuentra el Azabache, 
Del Liñito a la Hulla el paso es insensible: á tres re* 
duce las variedades de la Hulla, seca, crasa y com- 
pacta. Las Hullas son tanto mas favorables en cuan- 
to contienen un exeso de hiclrójeno relativamente al 
oxíjeno: la compacta es la mejor para el alumbrado 
de gas. El entendido articulista prosigue haciendo 
detalles y esplicaciones sobre la materia, que hubié- 
ramos querido fuesen mas contraidas á esos fósiles del 
pais, como otros lo hicieron eu casos particulares. 

Tenemos, pues, entre otros minerales, con abun- 
dancia el que acabamos de tratar; el Cobre, Hierro , 
Mármoles, Alabastro, Cristal de roca, Pizarra, Ser- 
pentina, donde se encuentran otros varios y la Estea- 
tita denominada Piedra de jabón; el Sulfato de Cal, 
nombre aplicado por unos al Yeso, por otros á la Pie- 
dra Cachimba, y por algunos al Coco: los tres son 
mui comunes en la Isla, pero con algunas diferencias: 
ía Piedra de Cachimba es mas blanca que el Coco y 
mas compacta que los dos; se labra fácilmente con 
un corta-plúmas y luego se endurece al aire como la 



que usan en Burdeos para fabricar: el Coco es mas 
pálido y cascajoso y en la parte occidental sirve para 
la mezcla de albañilería; en la Vuelta-arriba pocos en- 
tienden esa denominación y la mezcla se hace con 
arena: esta, la Arcilla, Tibe granito Asperón y 
otros, de los cuales como de los mas escasos ratifica- 
mos la promesa de tratar en la descripción de cada 
territorio: entonces esplicarémos también sus Rios, 
Lagunas, Salinas, Baños Montañas &c, bastando por 
ahora una lijera idea en general de estas fisonomías. 

SECCIÓN 2» 
NIVELACIÓN SUPERFICIAL. 

Puede calcularse que el suelo de la Isla es llano 
en unas tres cuartas partes de su totalidad, suavemente 
ondeado en el interior como en Inglaterra, añade el S, 
Humboldt, 45 á 60 toesas sobre el nivel del mar. El 
S. la Sagra supone equivocadamente el núcleo del 
sistema insular ó Antillano en la de Cuba. Este er- 
ror, tomado del S. Humboldt, ha cundido y pasado 
á los demás escritores, (exeptuando al S. Poey) sien- 
do así que apenas ocupa el tercero ó cuarto lugar: ía 
mayor altura de la Isla de Cuba hasta ahora es el 
Pico Turquino, 2800 varas, casi igual al Pico de las 
Azores y doble tanto que la Sierra de Luquillo en 
Puerto-Rico, con exeso, y sin embargo es inferior á 
las Montañas Azules de Jamaica y las de la Silla y 
Sibao en Santo Domingo: el núcleo ó punto culmi- 
nante del Sistema Antillano se halla en la última Isla, 
que desde el tiempo de sus naturales se llamaba Hai- 
tí y Quisqueya en significación de sus alturas. Hablan- 
do con mas propiedad Antón Sepo, en Santo Domin- 
go se eleva 1400 toesas, ó 2729 metros: Mount fair 
weather 2500; Sibao 2395 metros en la propia Isla; 
Coldridgc, en las Montañas Azules de Jamaica, 1280 



toesas, ó 2495 metros; el Pico Turquino, en Cuba, 
1200 toesas, ó 2839 metros. 

Tres son los Grupos principales, 6 que presentan 
conjuntos de montañas mas estensos, elevados y enla- 
zados; pues los demás que aumenta el S. la Torre, 
aunque ofrezcan algunas alturas considerables, ó su- 
fren largas interrupciones, ó son de corto espacio: los 
tres Grupos guardan una simetría y equidistancia re- 
parables; el primero en la parte oriental de la Isla ocu- 
pa desde el Cabo Maisí hasta el de Cruz, preponde- 
rando al lado de la costa Sur: el segundo empieza al 
O. de Santo Espíritu por Banao y encadenando á Tri- 
nidad y Villa-clara, acaba por Cienfuegos; el tercero 
principia por la Sierra del Anafe cerca de Guanajay y 
engrosando hacia el poniente y preponderando al lado 
de la costa septentrional, termina en la garganta que 
forman las Ensenadas de Cortes y de Guadiana. Lo 
mas alzado del primero de estos Grupos [que pudiera 
denominarse Oriental,'] es el Pico de Turquino en las 
Montañas del Cobre, cerca de Santiago de Cuba, des- 
de donde se perciben las Azules de Jamaica. Del se- 
gundo (el Central) el Pico del Potrerilío 1153 varas 
Castellanas sobre el nivel del mar (ó 984 metros). Del 
tercero (el Occidental) el Pan de Guajaibon cerca del 
Embarcadero de la Mulata, 910 varas ó 760 metros. 
El S. Barón creia no existiera al O. del meridiano de 
Matanzas Montaña alguna que pasase de 200 toesas, 
exeptuando este Pan; en los tratados particulares se 
verá que las hay y entonces describiremos las admira- 
bles cavernas que encierran las rocas secundarias. 

Sin embargo la distinción de los tres Grupos 
principales, separados enteramente, median otras al- 
turas aisladas 6 insensiblemente eslabonadas; pero 
que no forman Cordilleras: solo en el Grupo Orien- 
tal y en el Ocidental pueden percibirse alguna uni- 



formidad ó regularidad en sus crestas ó aristas, que en 
el primero constituye la titulada Sierra Maestra y en 
el segundo con menor regularidad las de Guaniguanico, 
del Rosario, Órganos y otras que se pronuncian por el 
Brujo, Guajaibon, Guacamayas, el Infierno, Grama- 
Íes &c. Echemos una ojeada sobre el suelo Cubano 
en el orden sucesivo de sus prominencias, recordando 
la esplicacion que hicimos al princpio de los cinco ór- 
denes de altitudes aplicados á esta Isla. 

Desde el Cabo Maisí al de Cruz en una diagonal 
figurada de este á Ñipe por Jiguaní, casi todo es 
montañoso, aunque para el centro paralelo al curso E. 
O. de Cauto el suelo va mas nivelado, ampliando gra- 
dualmente en proporción de la abertura del ángulo 
formado por ambas costas. Al N, E. de Guantána- 
mo se levantan las Sierras que en esa dirección y lue- 
go al S. son conocidas con el nombre de Vela y Pu- 
rial, siguiendo al E. con el de Imías á unirse con las 
Cuchillas de Qiiibijan y Baracoa hasta cerca del Cabo 
Maisí, donde se hallan las Sierras del Palenque, Toa 
y Moa, lomas del Tibisial &c: el grueso de la Cor- 
dillera se abre en dos brazos principales: el mas occi- 
dental va hacia el OSO. y O. á unirse á las Sierras 
del Cristal y Micaro y continuando al NO. con poca 
elevación se enlaza á la Serranía de Ñipe, que corre 
al O. y SSO. por entre los rios Ñipe y Mayarí: el otro 
para el S. con la denominación de Cuchillas de Santa 
Catalina y después al O. con la de Sierras del Ma- 
guey y Tiguabos van á aproximarse á la Sierra Maes- 
tra. Esta prosigue al O. elevándose mas y mas; rodea 
el Puerto de Santiago de Cuba, que deja en una hon- 
donada y prosigue esforzando su elevación por el Co- 
bre orillando la costa meridional de una manera es- 
carpada é imponente hasta Cabo de Cruz, con los 
nombres de Sierra del Cobre, de Limones &c. Sus 



-78— 
vertientes septentrionales son suaves y estensas, con 
ramificaciones que van á terminar cerca del Rio Cauto 
y Jiguaní; pero siguiendo la Ensenada que para el N. 
J3; hace Cabo Cruz en terrenos del Manzanillo el desr 
censo déla Sierra es tanto que constituye la ciénaga 
del Buey y el suelo pantanoso mui adentro, que luego 
va elevándose al E. para figurar las montañas que lle- 
gan á Baracoa, donde se compactan insuperables, 
desiertas y coronadas de pinos. En todo este tramo 
lucen los cinco órdenes de altitudes con las mayores 
de la Isla, el Pico Turquino y la Gran Piedra, en la 
séptima [2339 metros el primero, 2.170 la segunda] La 
Gran Piedra culmina en la Sierra, que según el S. ex- 
Consul Francés en Cuba M. Aversen se eleva 3728 
pies, y sin embargo sobre aquella corre un arroyo, y se 
divisan las islas E de Santo Domingo y Jamaica. La 
Loma de la Guinea y el Pico Ojo de Toro son de quin- 
ta altitud ]1014 metros la primera y 1000 el segundo]; 
Ja Loma del Gato y el cónico Yunque, de cuarta [984 
metros la primera y 836 el segundo:] 

Este tramo montañoso del Grupo oriental se dilata 
todavía por el N., menos fuertemente de Ñipe á Hol- 
guin hasta cerca del Puerto del Padre; pero lo demás 
del medio y Sur hacia Bayamo, las Tunas, Puerto- 
Príncipe y Santo Espíritu hasta el Grupo central, es 
una planicie, cuyas vastas Sabanas hacen horizonte; 
aunque con algunas exepciones no despreciables, las 
Sierras de Socarreño y Candelaria al N. O. de Jibara; 
)a Mesa ó Silla de este nombre; Cuaba al S; la Bre- 
ñosa al N. O; la Muía N. E.; Bijaríi, Tacajó, Bagua- 
nó, Tacamara al E.; Sierra de Almiquí, al S,; los Cer- 
ros aislados de Mañuecos y Mesa de Manatí. El de 
Mañueco viniendo por mar á Manatí se divisa á dis- 
tancia de 15 ó 20 millas; á su inmediación se vé la 
Sierra algo menos alta al O.; pero mas estensa, Ha- 



-79— 
mada la Loma del Fardo ó Mesa de Manatí, la cual 
cuando se vé cerrada con Mañueco, parece ser una 
sola y se asemeja á la Silla de Jibara, cuya apariencia 
ha engañado á muchos. Por Rompe se levantan tam- 
bién las Lomas do su nombre, que no pasan del pri- 
mer orden. Mas en la amplitud que por esta parte tie- 
ne la Isla la elevación de las llanuras por su lomo cen- 
tral longitudinalmente no deja figurar ó resaltar las 
Montañas con toda la elevación absoluta que tienen. 
Las inmensas llanuras que continúan para Pto. -Prín- 
cipe y Santo-Espíritu, solo se interrumpen al Sur de 
Guáimaro, donde el terreno va alzándose para Biaya, 
Najasa y Guaicanamar: por el N. la Sierra de Cubi- 
la, donde descuella la Loma de Tuabaquei, de tercera 
altitud; las de Camaján, Bayatabo y Cascorro. Para 
el O. prosigue todo llano, sin mas interrupción que 
las Sierras de Judas ó Cunagua y de la Merced, por 
el N. aisladas, continuando la planicie hasta el rio de 
las Chambas, comienzan entonces las Sierras de Jati- 
bonico y Matahambre, (de tercera altitud), Centeno, 
Meneses, Bamburanao, Mabuya, que se acercan á la 
costa septentrional, cerrando por el O. al llano de Ma- 
yajigua y dejando al Sur el que de la Concepción va 
para la costa meridional: las de Matahambre se inter- 
nan en el territorio de Santo-Espíritu; la Canoa, Bam- 
buranao, Santa Rosa y Guajabama en el de San Juan 
de los Remedios; la de Mabuya [no Babuya] se bi- 
furca, siguiendo una rama las orillas del rio indicado 
por el SSO, y después las del Surrapandilla, forman- 
do grupos de cerros pelados cuabalosos, y otro hasta 
ta el riachuelo de Nauyú con la denominación de 
Sierra de Cacaratas, continuando al SO. y después corr 
las de Guadalupe, San Felipe, Arroyo Blanco é Igua- 
rá, terminando sobre el rio Jatibonico del N«: "de es- 
ta rama se desprenden otras tres subalternas, la infe- 



—80- 
rior llamada Loma de Trilladeras y las dos superiores 
que luego se cierran en elipse conocidas por de Li- 
mones, Marroquin, Yayas, Concepción y Corrales, 
concluyendo con lo mas oriental de Charco-hondo y 
Naranjo, cerca del estremo E. del Obispado de la 
Habana", (Cuadro Estadístico). Estas esplicaciones 
aparentan un conjunto de Sierras ó Cordilleras dignas 
de constituir un cuarto Grupo; pero ni son tan compac- 
tas, ni su elevación lo merece; pues no pasan del pri- 
mer orden de altitud y cuando mas del segundo; y 
aunque el Cerro de las Nueces, donde nace el rio Sa- 
o-ua-la -Chica, pertenece al quinto orden [1250 me- 
tros] casi corresponde al Grupo Central. 

Al O. de la Villa de Santo-Espíritu entre Trini- 
dad, Santa-clara y Jagna empieza el Grupo Central 
que ocupa el espacio de unas 130 leguas cuadradas, 
ya como Cordilleras continuadas en varias direcciones, 
va en pedazos aislados con poca coherencia entre sí. 
Los puntos mas notables son el Potrerillo, San Juan y 
Pico de Caballero en Trinidad, la Bendición en Santo- 
Espíritu y la Siguanea limítrofe de Santa Clara y Ja- 
o- U a: "en la segunda de estas jurisdicciones se hallan 
los Cerros de Quemado-Grande, Cobre, Minas-ricas y 
otros, que ya enlazados ó aislados llegan hasta las ca- 
beceras del rio Arimao. Desde aquí siguen las cordi- 
lleras al 8. del rio Arimao en la prolongación de su 
curso de E. á O., aunque con muchas sinuosidades 
hasta el de la Hanabanilla y después al OSO. hasta el 
Cerro San Narciso, donde concluye por el N. y estre- 
mo occidental, dejando entre el referido espacio y 
Arimao una llanura alta de terreno mui quebrado y 
al S. si<nieuna estension de 405 leguas en que sobre- 
salen las Montañas Sabinas, Altas, Sierras del infier- 
no ó de San Blas y Pico-Blanco. Aquí principian las 
vertientes meridionales del Grupo que se describe y 



—81- 
que van descendiendo majestuosamente en forma an- 
üteatral, primero costeando por el N. el camino Real 
de Jagua á Trinidad desde las Haciendas Gavilán, 
Gavilancito y San Juan, avanzando hasta el litoral de 
la costa rocallosa del rio Guaurabo, Corre por el S. 
desde la márjen izquierda de este la Cordillera poco 
elevada en que se halla asentada la ciudad de Trini- 
dad: su dirección al E, con alguna inclinación al IV,: 
en su parte oriental se divide en dos ramificaciones, 
una que va á unirse á la Loma de Gavilanes y otra 
por el S, á la general de Santo- Espíritu: principia es- 
ta Cordillera 3 leguas de la costa meridional sobre el 
camino Real de Palmarejo de Trinidad á Santo-Es- 
píritu y sigue del SO, al NE., cuyo espacio ademas de 
su mucha elevación en lo general es sumamente es- 
cabroso y termina en la Loma Pan de Azúcar, dis- 
tante 3 leguas de Santo Espíritu, formando todo el lí- 
mite E. y NE, de Trinidad y Santo Espíritu, Desde 
aquí toma la Cordillera la dirección ONO. hasta el 
Bufete, en qne inclinándose al OSO. concluye con la 
Loma del Helechal: de estás dos últimas se despren- 
den varias Colinas interrumpidas que van á terminar 
en la márjen izquierda del rio Agabama: al pié de es- 
tas mismas faldas corre una Cordillera subalterna que 
le sirve de estribos y facilita el tránsito por algunos 
puntos de sus escarpadas laderas. Siguen orillando el 
rio Agabama por ambas márjenes unos Cerros altos y 
escabrosos interpolados de suaves Colinas, de que se 
desprenden algunos cortos eslabones en distintas di- 
recciones, y como á 3 millas SE. del Curato de Guara- 
cabuya da principio con la Loma de Baezuna Cordille- 
ra que concluye en la montuosa de Zuazo cerca de la 
Hacienda de este nombre sobre el camino central de 
la Isla de Santo-Espíritu á 'Villa-clara, dejando antes 
como 2 millas al NE. el elevado Cerro de las Nueces, 

TOMO II. 11 



•—82— 
en donde están los primeros manantiales de Sagua-la- 
Chica: aquí se dividen en dos ramificaciones, la que 
se dirije al N. 7 millas es una Sierra árida, sin' vejeta- 
Íes, que se prolonga por la parte oriental de dicha 
carretera, donde tienen su oríjen los caudalosos Aga- 
bama y ¡3agua-la-Grande: desde las cabeceras del se- 
gundo tuerce al O. la Cordillera formando el elevado 
Grupo del Escambray, de la misma naturaleza que el 
anterior que abraza el referido camino basta 2 millas 
ÍSSE. de Villa-clara, el que de aqui conduce á Mani- 
caragua por Seibabo, envolviendo también lasmárje- 
nes del Sagua-la-Grande: nnque de poca altura, 
está colocado en un banco arenisco á bastante eleva- 
ción sobre el nivel cojnun del terreno: los puntos cul- 
minantes son la Cumbre del Escambray y Cerro-Chi- 
vo, Gordo y Calvo, de donde se desprende una rama 
en dirección ONO. por espacio de 5 millas, siendo el 
término septentrional de la referida cadena. El segun- 
do brazo se desprende de la márjen derecha del Aga- 
bama que le divide la Loma de 2^uazo y sigue como 
13 millas al NO., donde sé hallan las del Aguacate, 
el Abra, Ranchuelo, Seibabo, Degollada, el Roble y 
Cantarilla, Desde la de Seibabo salen dos ramas su- 
balternas; la primera forma las Lomas del Caunaito, 
donde nace el Caunao y el Roble que afluye en el 
Sagua-la-Grande y dirijiéndose al SE. se confunde 
con el laberinto de Colinas áridas que ocupan el espa- 
cio hasta el rio Arimao por el N. uniéndose insensi- 
blemente al límite septentrional oriental de la gran, 
masa de Trinidad: la segunda de menor elevación si- 
gue por la derecha del rio Caunao hasta cerca de la 
Hacienda de su nombre, que volviendo al S. forma 
grupo alN. de Arimao y proximidad de la Hacienda 
del Jíbaro, en que se halla la Loma Bermeja, donde 
se ha explotado Plata y Cobre. Sobre las riberas del 



-S3— 
Caunao corren varias Lomas de poca elevación, que 
con algunas interrupciones llegan á la feligresía de 
Camarones. Desde la Punta de San Juan se estiende 
una cadena de Colinas, bajas, calcáreas de mucha es- 
cabrosidad que orilla la costa como 8 millas hasta 
algo mas allá de la boca del rio Gavilán y tomando 
para el N. igual distancia bordea los rios Mataguá y 
Arimao, atraviesa el camino Real del S. de la Habana 
á Trinidad y se desvanece cerca del Caunao; pero al 
E. de esta Cordillera salen otras de menor considera- 
ción, terminando al pié de la gran masa de Trinidad, 
Después de la Sierra de Matahambre, de su estremi- 
dad occidental para Sagua-la-Grande, al N. del cami- 
no real central de la Isla figuran las Lomas de Cau- 
nao, San Diego y el Hatillo al NO. y NE. de Villa- 
clara y pueblo de la Esperanza; Tuinicú y Ciego Ro- 
mero sobre la orilla derecha de Sa<ma-Ja-Chica; las 
de Santa Fé y Camaguaní en la jurisdicción de San 
Juan de los Remedios; San Andrés, Cupey, Ciego 
Rensoli y Buenavi.sta ; en la dw Santo-Espíritu, las 
Damas, Alonso Sánchez y Siguanea, Yayabo y los 
Guayos. [Cuadro Estadístico.] 

Entre los navegantes por esta parte del mar del 
N. se distinguen la Sierra de Cunagua, que se vé á mas 
de 11 leguas de distancia, y se presenta formando 
Meseta con una lijera quebrada en el centro. Las Lo- 
mas de los Perros se ven de 5 á 6 leguas de los Ca- 
yos de Santa María. Las Tetas de Buenavista están 
en una Cordillera de bastante elevación tendidas ONO. 
ESE. notándose estas por una quebrada que separan 
las alturas en dos Montes redondos que forman Tetas, 
y se ven á & leguas de distancia, El Cerro de Guaja- 
bana ó Caja de Muertos es pequeño, mas elevado por 
la parte E. que por la O.: se presenta por delante de 



-84 
las alturas de Buehavista próximo á la costa. Tale» 
son las vistas del mar. 

En todas estas Montañas descuellan singular- 
mente el Pico del Potrerillo al N. de Trinidad, que 
frisa en la quinta altitud (964 metros ó 3459 pies) y se 
divisa á distancia de 21 leguas, Cabeza del Muerto 
[los Marinos "de San Juan"] y Banao de cuarta alti_ 
tud ambas (840 metros); el Pan de Azúcar, Pico-tuer_ 
to, Guaniquical y otras de segunda y tercera altitud 
El S. Humboldt da á los Montes que dominan al Sur* 
jidero ó boca del rio San Juan 230 toesas de elevación, 
á las Lomas ó Cuernos de San Juan 1800 á 2000 pies'í 
antes: "los Cuernos de San Juan se acercan á la cos~ 
ta y tienen un aspecto cada vez mas majestuoso, no 
por su altura que al parecer no exede de 300 toe- 
sas &c." al principio: "caminando desde la Emboca- 
dura del rio Guaurabo á Trinidad he visto al NO. las 
Lomas de San Juan que forman Agujas ó Cuernos de 
300 toesas de altura y cuyas escarpaduras se dirijen 
con harta regularida4 hacia el Sur". Lo que produce 
una altitud de tercer orden. 

Prosiguiendo al poniente, todo es llano hasta el 
meridiano de Cárdenas y Cimarrones; exeptuando pol- 
la costa del N. algunos puntos elevados de poca con- 
sideración y enlace, como la Sierra de Sagua ó Juma- 
gua, la Morena, Tetas de la Bella y Sierra de Limo- 
nes (no del Limonar como dice la Carta de Laborde) 
y Hato-Nuevo. La Morena por la parte del mar al N. 
se presenta larga tendida NO. SE. levantada por aquí 
y en sus estremos varios Picachos. Poco mas al O. sale 
otra Sierra con 3 Lomas, siendo la del medio mas alta, 
que son las Tetas de la Bella NS. la intermedia con 
la medianía de Cayo Bahía-de-Cádiz. Mas alO.se 
ven dos Sierras; al remate de la mas occidental hay 
dos lomitas llamadas Sierra de Limones y otra mas al 



85—» 
O. de Santa-clara, al O. de la cual se descubren las 
Tetas de Camarioca. 

La planicie continúa por toda la faja austral de la 
Isla de oriente á occidente; pero por la boreal desde 
el meridiano de Cárdenas á Cimarrones, y aun puede 
decirse desde Soledad ó el Roque principia con la Lo- 
ma solitaria de las Quimbámbaras que suavemente se 
alza de S. á N.; á poca interrupción aparece otra de 
igual clase en Tajonera al S. de Cañongo y del Pue- 
blo Cimarrones buscando al Cuabalito y Cuabalejo y 
elevánpose por las de San José: al S. de Lagunillas 
la de la Majagua y al N. la de Triana de poca altura, 
corre levemente como al NO. buscando la Sierra, 
donde se levantan las Tetas de Camarioca que son 
cuatro; aunque dos son las principales y la mas alta 
cónica de. suave y accesible pendiente: para el NE. 
deja los terrenos quebrados y cuabalosos de Pendeje- 
ras y para el N. ya mas bajas las restantes de Guama- 
caro, con las Lomas de Quintero, de Cantel y otras in- 
significantes que van á morir cerca de la boca del Ca- 
marioca. Del Cuabalejo y San José van las otras por 
el Coliseo rodeando á Guamacaro por el S. é igual- 
mente por el Hatillo y Santa Ana de Caballeros, en 
cuyos áridos Sabanetones y quebradas se alzan varios 
Panes aislados y Montañas unidas, sobresaliendo la 
del Jacan, Carbajan, Sierra de Santa Ana, que conti- 
núa á la de Limones, Gonzalo, Rio de Auras, donde 
sube á la de Caobas y baja por San Andrés, á la Sa- 
banilla del Comendador, Moscas, Santa Ana ó Santa 
Anica; aunque sin alturas mayormente reparables; mas 
ya por Magdalena y singularmente por la Bija, Caya- 
jabos y Madruga esta faja ó espinazo, que viene por 
el centro de la Isla, presenta una Serranía morena, 
fúnebre y alterosa, habiendo constituido todo el llano 
de Camarioca á Matanzas y Bainoa. Esta larga plani- 



—86- 
cie también queda limitada por las Lomas paralelas é 
inmediatas al litoral del N. de poca anchura; pero que 
principia en el lado occidental de Matanzas, por la 
Cumbre, escarpando bastante á la orilla del mar des- 
de Bacunayagua á Jaruco, con algunos claros bien 
bajos, como el de Jibacoa y otros, por donde se divi- 
san desde el Vapor Jos Arcos, Pan y otras alturas mas 
al Sur. Es verdad que la Cumbre sigue y va curvan- 
do para el S. á formar el Valle de Yumuri; pero no se 
une á la Cordillera esplicada por Santa Ana, Limonar 
y el Hatillo, como dice el Cuadro Estadístico; apenas 
puede concederse que la estremidad O. y S. de la al- 
tura que forma el Valle busca su encadenamiento al 
Pan de Matanzas por medio de algunas leves quebra- 
das entre Corral-Nuevo y Rio San Agustín: esta ter- 
cera hilera de elevaciones intermedia de las jlos deta- 
lladas, corre al O. alzándose bruscamente en el Pan, 
Palenque, Arcos de Canasí y de Diego Francisco, don- 
de finaliza para dejar libre el líano de Bainoa y en este 
sentido puede decirse que proporciona dos largos Va- 
lles; pero la llanura de Matanzas no se ha. cerrado por 
el O. y menos la gran planicie del Sur que nunca se 
interrumpe. 

En Madruga se levantan las Lomas de la Jiqui- 
ma, la Vijía &c, buscando para el O. la de Candela, 
Sierra de tiayamo, Managuaco, Cotilla, Nazareno y 
Camoa, que se enlazan con las de Jaruco, S. Fran- 
cisco Javier y Jiquiabo, corriendo por las quebradas 
de Santa María del Rosario, San Francisco de Pau- 
la, Calvario y las Colinas salteadas que circundan 
á la Habana hasta desvanecerse en las cabezadas del 
Rio Marianao pasadas las lometas del Rio Almenda- 
riz. Las litorales de la costa septentrional prosiguen á 
Guajurayabo y por las Colinas de Guanabacoa termi- 
nan en el Morro, rodeando el Puerto por el primero, 



—87- 
segundo y tercer cuadrante con las citadas que finali- 
zan en Mari a nao. Las alturas mas australes prosiguen 
de la ¡Sierra Rio Bayamo con lijeras ondulaciones por 
Nazareno y medianía de esta parte de la Isla, á elevar* 
se en las Tetas de Managua y Sierra del Bejucal, don- 
de acaban totalmente por el O. confluyendo entonces 
la gran llanura del S. con la del Norte, que comienza 
absolutamente en ol rio Marianao ó en el Almendari» 
abarcando todo el ancho de la Isla de costa á costa. 

Pero estas elevaciones desde el meridiano de 
Cárdenas no pueden constituir rigorosamente un Gru- 
po, faltando la continuidad de alturas compactas ó 
bien trabadas; la mayor parte de ellas son mas bien 
unas quebradas ó Lomas de poca consideración y las 
que se pronuncian bastante arrancan de súbito ó no 
estienden, sus bases por estribos ó trabazones con las 
otras. Las Montañas mas notables y sobresalientes de 
este espacio son las Tetas de Camarioca, que por cier- 
to no están en el Corral de su nombre, sino en el de 
la Sierra, la mayor del segundo orden de altitud; el 
Pan de Mataazas, 3 leguas O. de la ciudad de su nom- 
bre, que es un cono truncado que se acerca al tercer 
orden, pnes tiene 884 metros ó 1377 pies, al lado del 
tajado Palenque; los Arcos de Canasí, de segunda al- 
titud (226 metros); Loma de la Jiquima, al N. del 
Pueblo de Madruga, de segundo orden (340 metros 5 
1218); la Vijía al S. de la anterior, de segundo orden 
[210 metros ó 759 pies]; Loma de Managuaco, de se- 
gunda altitud frente al Injenio de Cotilla, ei que se 
eleva á699 pies; la Loma de Árambarry en la Sierra 
de Camoa, de segunda altitud, [270 metros, o 972 
pies]; la del Gallo, que es un Pan aislado, donde en- 
tre otros tiene su primer oríjen el dilatado y polinómen 
rio de Almendariz, de segunda altitud; las Tetas de 
Managua cerca de la Aldea de su nombre, que son 



dos colinas calizas EO., casi mediterráneas y enfila- 
das con Batabanó y la Habana; la mas elevada es la 
oriental, de segunda altitud (220 metros ó mejor 795 
pies). Casi todas las demás no pasan del primer orden; 
no obstante la elevación de suelo aun en las mismas 
poblaciones; pues que el de Madruga cuenta 549 pies, 
el Calvario 439, la Cruz de la Loma del Indio 273 y 
otras como las de Guanabacoa de 50 á 70 metros po- 
co mas ó menos. 

Estendiéndose para el O. la gran llanura referida, 
aproximándose á Guanajay, ó mas bien al fin occiden- 
tal de la Laguna Ariguanabo por la parte N. del Pue- 
blo del Caimito, el terreno se desnivela y va á pre- 
sentar la Sierra de Anafe ó Mesa del Mariel, tendida 
E. O. al S, de la boca de Bañes y que no pasa de la 
primera altitud: terminada por el O., deja un espacio 
al NO. como de 2 leguas hasta acercarse al lado 
oriental del Puerto del Mariel, donde el suelo se va 
levantando á formar la Vijia; pero el brazo principal 
va mas al S. en la propia dirección de la Sierra de 
Anafe después de otro intervalo plano por Jabacó y el 
Jobo en vuelta de Cayajabos, San Salvador y el Cuz- 
co, donde comienza a pronunciarse bastante la eleva- 
ción del Grupo occidental, que corre paralelo al arco 
que describe la costa N. hasta morir en la garganta 
de las Ensenadas Guadiana y Cortés. En dicho pun- 
to y lado oriental del rio del Cuzco á Manantiales &c. 
lucen N. S. desde la Loma de la Papaya Sur de Ca- 
banas, las Sierras de Rubin (Pan de Cabanas de los 
Marinos Españoles, Dolphin de los Ingleses: otros di- 
cen que es Peña-blanca), Monte ó Loma Pelada, el 
Mulo, Miracielos, Limonar al N. de Candelaria y en el 
occidental el Mogote de Manantiales, Sierra de Bar- 
rabás y la Madre del Cuzco, que continúa al OSO, 
para Peña-blanca, mientras que mas al N. forma las 



— su- 
de las Cuevas, San Blas, Cangre, el Llano, la Union 
y prosigue largamente su cresta al propio rumbo por 
las Sierras de Guacamayas, Cacaraj ícu-as, Pinalillo, 
Sur del Pueblo de las Pozas &c, siendo la mas meri- 
dionales las de Manantiales, de Pluma, San Francis- 
co, Pimienta, el Mulato, Peña-blanca, la Macagua &c. 
subiendo aquí ademas para el NO, por las de Rangel 
á la de la Comadre y Uaguilla, separadas de las del 
Rosario, la Perdiz, Cayos del Majagual, Caja de Agua, 
la Olla y Candelaria del Aguacate, donde se traba con 
las de la Union y Guacamaya &c. Por la parte del 
N. y la central de este laberinto montañoso, después 
del Pinalillo, siguen las Sierras de Guajaibon al S. del 
Embarcadero de la Mulata, Caimito, Cuacamayas, la 
Jagua, Pan de Azúcar, Cuchillas de San Sebastian, 
Santa Isabel; por la segunda, Galeras, Caiguanabo, Vi- 
nales Infierno, Sumidero, Gramales, los Acostas, 
Ocujes y otras con las últimas de Mantua: las mas 
australes corren del Sitio Herrera por las Sierras de 
San Bartolomé, Linares, la Güira, la Leña, Rio-hon- 
do, Hato de la Cruz, Cerro de Cabras y la Caja; Cu- 
chillas de San Sebastian y Lomas de Contadores, ya 
sobre la costa S., terminando cerca del Cuyaguateje 
en una línea que tira por la Sierra de Guane envuelta 
de Sansueña y Montezuelo á finalizar todo el Grupo 
sobre Mantua. Las denominaciones generales de Gua- 
niguanico, Órganos y Rosario no están bien fijadas 
por la variedad de situación que se advierte en los 
Mapas y descripciones ; sin embargo parece mas 
corriente y acertado dar el primer título á las pri- 
meras alturas que principian cerca de la Hacienda de 
su nombre corriendo por Mantua yá continuación los 
Órganos y por último la Serranía ó Cordillera del Ro- 
sario, desde el meridiano del Embarcadero ó Ensena- 
da de su nombre para el E, hacia el Pan de Guajaibon. 

TOMO II. 12 



—90- 

En su principio oriental no faltan elevaciones no- 
tables, aunque el Grupo presenta menor latitud: si co- 
menzamos por lo mas hi. las Lomas de la Goberna- 
dora, de la Papaya y Vijía son de segundo orden de 
altitud (sobre 300 metros) figurando antes la Sierra 
de Anafe que arriba tiene una esplanada de mas de 
media caballería. La Gloria es de figura semicircular 
E O. de segundo orden, como la de Berri: el Tabu- 
rete, aun, más alta (370 metros) con una llanura enci- 
ma de 5 caballerías de bosque. La Muenga á lf le- 
gua del Pueblo de Candelaria, de segunda altitud. 
Miracielo, Juan Ganga de tercera altitud [400 metros]: 
la Vijia (360 metros) el Monte Pelado ó Loma Pe- 
lada corresponde á la tercera altitud (402 metros); la 
Sierra de Rubin y del Mulo. 

Alturas respetables signen después del Cuzco y 
Peña-blanca ó Pan de Cabanas &c. en la jurisdicción 
de Bahía-honda: Cacarajícara, Cajarbana [no Cajal- 
vana] Caimito y otras, sobresaliendo el Pan de Gua— 
jaibon, que mas bien parece una Silla por sus dos Pi- 
cos, siendo el occidental de cuarto orden [760 metros 
ó 2730 pies.] 

Descendiendo al S. lucen la Loma Pelada, de 
tercera altitud (500 metros) de donde se ven ambos 
mares y aun la Isla de Pinos; la Cuchilla de los Que- 
mados [400 metros] que termina en una Sabana árida; 
Quemado de Maguey, de segunda [380 metros]; Ran- 
cho Viejo ó la Yaya de tercera [450 metros], que tam- 
bién finaliza en Sabana; Cuchilla del Español (400 
metros) en cuyas circunferencias se encuentran unas 
piedras marmóreas azules jaspeadas de blanco. 

Mas al O. todavía en el territorio de San Cristo- 
bal se pronuncian la Cumbre de la Cachimba, Cu- 
chilla de la Lechuza, Mogote de las Yeguas, Paredón 
de las Abispas y el Sombrerito que es la mas alta» 



—91— 

Volviendo mas al N. para la Jurisdicción de Ba 
hia-honda, aparece en los Órganos el Pico-Grande de 
cúspide esférica; Pico-Chico, que termina en punta 
aguda y corva; la Gloria, vecina á la jigantesca Gua- 
camaya, cuya colosal Sierra da principio en ia Palma, 
siguiendo dos leguas hasta la Punta de los Órganos, 
donde se encuentran las de la Jagua. De dicha Punta 
por el N. á enfrentar con Canalete, sale una Cordille- 
ra separada de la Serranía principal y por la opuesta 
buscando el S. otra que es Peña-blanca, Cidral, No- 
gal &c. que forman Picos. En los términos de la Ha- 
cienda Vinales se presentan las alterosas Dos Herma- 
nas, de figura triangular, cuya punta aguda mira al N,, 
una legua de largo y media de ancho. 

entrando en el territorio de Nueva Filipina y 
Partido itfe Consolación del S. Ja parte de Serranía 
que al JX. comprende se compone de Cuchillas de pi- 
zarra, ramosas, de mesas horizontales: menos la Sier- 
ra de Güira, que es calcárea y levanta 400 metros. Al 
N. del Partido va la arista de la Isla por las Lomas 
de Pico-grande, de San Andrés, las Cucharas al Mo- 
gote de la Mina de la Chorrera y Sierra de San Vi- 
cente cuya línea divide las agu^s: al S. de ella está 
el Valle de la Ceja Ana de Luna por donde fluye Rio- 
hondo: mas al S. hay espolones que llaman Lomas de 
Caiguanabo, Lirio, Juan Moreno, que se alza 300 
metros y Juan Bran. 

Pasando á Piñal del Rio, las Sierras al NE. y N. 
son masas informes de peña calcárea; las Cuchillas 
son Cerros prolongados de pizarra de varios colores y 
á veces de Asperón ó Molejones: se exeptúan el Pico 
de Gramales de peña viva, el Cerro de Cabras, pizar- 
rosas, piramidales y de mas de 400 metros de altura 
[tercera altitud]. La Sierra que viene de Guaniguani- 
co corre por aquí al NO. con los nombres parciales de 



-92- 
Sierra del Infierno, Grarnales y Sumidero: jira del 
NFj. al SO. con una arista tortuosísima por la Sierra 
del Infierno á Isabel María, al Guanal, Llano de Ca- 
bezas, donde rodeando las de Rio Séquito, sube al 
Pico del Cerro de Cabras y desciende á las Calabazas 
y á la Cumbre de Ratones. Esta línea divide las aguas 
de la banda del N. y de la del S.; aunque no es la 
mas alta; exepto el Pico del Cerro, que es el culmi- 
nante. La mas elevada es de la Sierra del Infierno á 
Peña-blanca, Pico de Grarnales, Sierra del Sumidero, 
murallon inaxesible cortado por el Abra del Quemado 
de Pineda y por el desfiladero de Grarnales: al S. de 
esta altura y N. de la anterior queda el Valle de Ca- 
bezas y el del Sumidero, cuyas aguas se hunden por 
la Caverna del Resolladero. La primera Arista carece 
de árboles, accesible, de Sabanas de PinaleV, la mas 
septentrional está llena de bosques espesos, inaccesi- 
bles. La forma en general es ramosa, desprendiéndo- 
se varios Espolones, y cada Espolón en varias Cuchi- 
llas menores. La Cordillera no es continua; se hunde 
ó corta á veces y las Sierras se agrupan en puntos 
aislados. La Sierra del Infierno corre NiNE., SSO. 
por mas de dos leguas, coronada de peñas vivas y su 
altitud á ojo de segundo orden (350 metros). La de 
Peña-blanca, 2 leguas EO. al S. del Corral de su 
nombre: por su arista va el Camino del Quemado de 
Pineda al espresado Corral: elevación 300 metros. El 
Pico de Grarnales, cónico, solitario, es una masa enor- 
me é inaccesible de piedra calcárea, con 400 metros 
de altura (tercer orden). La del Sumidero en forma 
de araña despide las ramas entre las cuales están los 
Valles del Sumidero, Potrerito, Luis Lazo y Francis- 
co: es una peña innaccesible perforada de admirables 
subterráneos y multiplicadas cavernas: por una de 
ellas se precipita el Rio Cuyaguatejc y después de 



-93— 
atravesar por debajo de la Sierra, sale al Valle de 
Luis Lazo por una enorme bóveda llena de estalac- 
titas y estalagritas, donde el cuarzo y la cal cristaliza- 
da presentan maravillas dignas de verse: su altura al- 
canza al tercer orden (400 metros). La Loma de las 
Flores, NE. del Guama atraviesa un camino real; es 
de segunda altitud (250 metros). La de Buenos-aires, 
entre el Guama y Cangre, es un Espolón de la arista, 
que la domina y corre una legua [-300 metros]. La 
Trepada del Norte es otro Espolón de la arista por 
donde sube el camino del Cangre al Cerro (200 me- 
tros); estos Espolones, á manera de dedos, son ade- 
mas el de Manajú, el Toro, Rabi-largo, Sabicú; la 
arista común de pizarra y sílice, cubierta de Pinos, 
ofrece sus faldas de tierra y carbonato de Cal; al N. 
se hallan los Mogotes del Cerro de rocas calcáreas es- 
tratificadas y destrozadas de lo mas fragoso que hay 
en la Vuelta-abajo. El Cerro de Cabras es cónico, so- 
litario, altísimo, visible en toda la banda del Sur y 
parte de la del N.; su suelo de arcilla y pizarra de co- 
lores, facilita su ascenso por donde quiera; su vértice 
es un Placel de unos 100 metros de diámetro que al- 
canza al tercer orden de altitud [450 metros]. Punta 
del Cerro [250 metros] Loma de Calabazas, al O. del 
Cerro, oblonga y ramosa; por ella va el camino de 
San Juan al Sumidero; de tercer orden [420 metros]. 
San Sebastian. 300 metros, y otras menores. 

Hacia el N. en el Partido de Baja la Serranía cor- 
re del Pan de Azúcar para las Cabezadas de Rio-seco, 
y Francisco, siendo las alturas mas notables el cita- 
do Pan, que los Marinos titulan Pico-Garrido, Peña- 
blanca-, la Vijía de Santa Lucía, que domina el mar 
del N. y la Sierra de Francisco. 

Al S. en San Juan y Martínez, las Cuchillas, de 
segunda altitud (250 metros); Ratones de figura có- 



-94- 
nica, que los Marinos llaman Cabra Lomipelada, de 
altitud algo menor, y la Meseta de Contadores de 
200 metros. 

Figuran también en el de Guane, subiendo mas 
al N. y dejando á los Portales y Cuyaguateje que no 
exeden de 130 metros, la Vijía entre Guayabo y Ocu- 
jes, de cerca de 200 metros; los Acostas, donde la 
Loma-alta media legua al O. del Hato de su nombre, 
domina al mar del S., continuando dos leguas con el 
Taburete y Guayabo por donde va el camino de los 
Ocujes. 

De aquí ya se va anunciando el término del Gru- 
po, bajando el suelo de modo que apenas sobresalen 
en el Partido de Mantua las Lomas de los Cobreros 
que corren por las orillas del rio de Mantua, la Muen- 
ga, la China y de Felipe, con otras menores, que como 
se dijo van á finalizar totalmente entre las Ensenadas 
de Guadiana y Cortés. El S. Noda, de quien son to- 
madas muchas de las noticias de la Jurisdicción de N. 
Filipina, hablando con el majisterio que le es potes- 
tativo en cuanto concierne al territorio de la Vuelta- 
abajo, tacha con razón los defectos de la Carta de Vi- 
ves sobre esas alturas, y debo añadir que también pro- 
siguen los errores hasta el Cabo de San Antonio, 
bastando compararla en este último tramo con la que 
estoi construyendo. 

Por último desde aquellas Ensenadas hasta el 
Cabo San Antonio, todo es llano, bajo, pedragoso, ce- 
nagoso por partes y tachonado de Lagunas, como se 
esplicará oportunamente. 

SUCCIÓN 3-^ 

A la descripción general que acaba de hacerse de 
las altitudes de la Isla parecia natural añadir las no- 



—95- 
ticias relativas á las Cavernas, efectos magnéticos y 
perturbaciones de la Aguja en distintos parajes, Rios, 
Lagunas, Salinas &c; mas lo reservamos para el 
Tratado de la Topografía á que corresponden propia- 
mente; pues si nos exedimos en preponer aquella des- 
cripción, fué por la íntima conexión de su objeto con 
la parte geológica para complementarlas. Respecto á 
la variación ele la Aguja, es inútil divagar sobre un 
asunto que no admite reglas ni espresiones seguras, 
supuesto que, ni en todos los lugares, ni en uno mismo, 
si los tiempos son diferentes, hay fijeza ni regulari- 
dad. Véase lo que sobre esta materia dice el S. D. 
Desiderio Herrera en su Tratado de Agrimensura. 

En cuanto á las Aguas, el detalle de cada terri- 
torio presentará sus Rios, Arroyos, Cascadas, Sumer- 
siones, Lagunas ó Albuferas, Esteros y Puertos; ahora 
solo diremos que los Rios de esta Isla, siguiendo la 
ley de su configuración larga y angosta, que termina 
en dos Puntas oriental y occidentnl, y de la situación y 
dirección de sus Montañas, son ordinariamente de 
corto curso y caudal comparativamente, muchos de 
los cuales desaparecen en la estación seca, ó se inter- 
rumpen en reducidos espacios y pocetas; en la lluviosa 
crecen 6 menguan con rapidez y suele suceder enton- 
ces que los mas insignificantes de repente se elevan, 
aumentan y derraman por las llanuras, para bajar 
prontamente. Sin embargo algunos existen que for- 
man exepciones respetables, aunque no de la magni- 
tud y fuerza de los caudalosos de Santo Domingo. 

En lo general los Rios que desaguan por la costa 
del Sv en la parte oriental hasta el Cabo de Cruz, son 
menores, porque la fuerza del Grupo desús Montañas 
carga sobre ella, dejando reducidos espacios para su 
curso; lo contrario sucede con los del litoral del N. 



-96- 
que de las vertientes septentrionales de ellas á la cos- 
ta boreal tienen bastante superficie donde jirar, au- 
mentado su caudal y curso por las sinuosidades de las 
quebradas que á la vez les proporciouan confluentes. 
Én la parte occidental acontece lo propio; aunque en 
opuestas localidades: como su Grupo se inclina mas á 
la costa del N., sus Rios son menores, que los de la 
del S. orijinadas de las vertientes meridionales délas 
Montañas. Otro tanto sucede respecto al Grupo cen- 
tral, mientras que para el lado boreal aquí y en los de- 
mas intervalos de la Isla para el S. y N. los Rios son 
mayores en proporción de la anchura de ella y de su 
oríjen, de largo curso: pero de poco cauce los que 
serpean por terrenos llanos. Algunos hay que corrien- 
do EO., ganan terreno á favor de lo largo de la Isla, y 
por esto disfruta de tanta estension el Almendariz ó 
Chorrera con hallarse en la reducida latitud de aquel 
trozo de la Isla. 

No debe decirse que el gran Rio de Cauto, el 
mayor de todos, sea exepcion del axioma establecido; 
pues verdaderamente no desagua en la costa Sur, si- 
no en la occidental del Grupo que termina en Cabo 
Cruz y ademas Cauto corre por lo mas llano de la me- 
dianía de la parte oriental de oriente á poniente, co- 
mo encajonado y favorecido por las quebradas que le 
retuercen y proporcionan confluentes. A propósito es 
de notar que presentando la Isla mui pequeños espa- 
cios de costas á las que sean aplicables los adjetivos 
oriental y occidental, desemboquen en el mar del Sur 
los dos Rios mayores que cuenta la Isla en sus dos es- 
tremidades oriental y occidental, uno Cauto, en la cos- 
ta O. que forma la Ensenada de Buena Esperanza y 
otro, Cuyaguateje, en la E. que constituye la Ensena- 
da de Cortes, y para consumar la simetría, dando á 
cada parte el suyo, distribuyó los tresmayores, Cauto 



-97— 
paua la oriental, Cuyaguateje para la occidental y Sa- 
gua-la-Grande para la central. 

Muchos conservan nombres indíjenas ó toman el 
de las Haciendas, Hatos ó Corrales por donde pasan; 
de suerte que un mismo Rio suele tener diversas de- 
nominaciones, como el Almendariz, que se titula de 
Vertis, de la Canoa, de Jiaraco, de la Chorrera, de la 
Catalina, del Calabazar, de Armendariz, de las Puen- 
tes y otra vez de la Chorrera. Unos hacen tornos y re- 
vueltas tan pronunciadas que jiran en sentido contra- 
rio y casi tocan al cauce primero; otros forman casca- 
das; otros se sumerjen totalmente y reaparecen: des- 
de el meridiano del Rio de la Hanabana para el O. 
hacia la parte S, de la Isla, es donde mas suceden las 
sumersiones; algunos se perciben en las cavernas, 
que nunca vieron la luz del Sol; las aguas de otros 
petrifican ciertas maderas, cuya virtud se atribuye sin- 
gularmente al de Güines; varios culebrean bordeados 
de árboles, ó Cejas de Monte, como dicen en el pais, 
y regularmente acercándose al mar por terrenos bajos 
ó anegadizos, se cubren sus orillas de Mangles, Ya- 
nas &c, formando Esteros ó brazos de mar, Calas ó 
Surjideros, Todos se vadean por distintos puntos, que 
en Cuba titulan Pasos; porque son pocos y pésimos 
los puentes; exeptuando algunos inmediatos á la Ha- 
bana, Santo. Espíritu, Puerto-Príncipe, Cuba y los de 
los ferro-carriles; otros se cruzan en barcas ó andarive- 
les; pero siempre el tráfico y las comunicaciones se 
entorpecen en la estación lluviosa por muchos parajes, 
y no sin algunas desgracias, en un pais que pudiera 
tener en cada Rio tantos puentes de mármol como Va- 
dos necesitase. 

Rios suelen llamar á verdaderos Arroyos y Ar- 
royos á algunos Rios. Los Baños termales se encuen- 
tran ordinariamente en los Arroyos que pasan por ter- 

TOMO II. 13 



-98- 
renos cuabalosos. Riquísima es la Isla en este parti- 
cular; la mano del Criador también fué pródiga y be- 
néfica en los remedios para las enfermedades, ora se 
busque en los vejetales, ora en las Aguas minerales, 
como luego veremos. La mano del hombre nada ó 
poco ha intervenido en lo tocante á las Aguas, á pesar 
de las ventajas que proporciona la angostura de la Is- 
la: un proyecto grandioso, el Canal de la costa Sur 
á la del N. por les meridianos de la Habana, fué aban- 
donado después de bien adelantados los trabajos pre- 
liminares de nivelación &c: las bocas de los Rios se 
cierran con barras de arena ó fango: nuestro Misisipí, 
aunque en miniatura, bastante caudaloso y navegable 
por donde mas se necesitan vehículos que faciliten las 
comunicaciones para despertar al pais de su letargo, 
dándole vida á la Agricultura y Comercio, nuestro 
Cauto, por donde cien Vapores pudieran internarse 
veinte leguas á visitar otras tantas ciudades en sus 
orillas y confluentes, está obstruido, desierto y aban- 
donado: Puertos exelentes van perdiendo sus fondos; 
la. 'Navegación se entorpece y se multiplican las distan- 
cias é inconvenientes por falta de una pequeña corta- 
.dura, como sucede en la Península de Hicacos, que 
por no abrirse un Canal de media milla en su Istmo, 
se rodean mas de veinte. Si exeptuamos el Canal 
de San Mateo, apenas taló cual Zanja ó Acueducto 
, anuncian la obra del hombre. 

No hay Lagos; las mas grandes Lagunas no 
merecen ese dictado: muchísimas existen crecidas en 
tiempo de lluvias, varias de las cuales desaparecen en 
la seca: otros Lagunatos hay artificiales que los Ha- 
cendados ahondan y consolida el pisoteo del ganado. 
Muchas de las próximas á la costa forman Salinas na- 
turales capaces de abastecer á toda la Monarquía- 
No faltan Aljibes costosos en algunas, ciudades; 



-so- 
pero los Pozos donde quiera se encuentran unos pro- 
fundísimos á mas de 100 metros, otros, como los de 
Guanabacoa, que no obstante la elevación del suelo, 
dan agua someramente, hasta á los 3 ó 4 metros en 
ciertos puntos. Los naturales abundan igualmente, 
nnos de grande boca, otros mui profundos y el agua 
casi á flor de tierra; otros menguan y crecen con la 
marea, no obstante ser de agua dulce, como los de 
Majaría: admira esa profundidad de tantos que azu- 
lean, como los de la Hacienda San Mateo, Ciénaga 
de Zapata, Laguna del Tesoro y otros, cuyo fondo no 
alcanza sonda. 

SECCIÓN 4* 

Si rica se ha mostrado la Naturaleza Cubana en 
el Reino Mineral, llega al superlativo grado en el que 
ocupa esta Sección. Vamos á indicar los Vejetales de 
la manera compendiosa que solo toca á nuestro obje- 
to, bien entendido que la clasificación con que se en- 
cabeza no reduce las virtudes ó cualidades de cada 
uno, cuando la planta puede tener otras, ni el darlas 
por desconocidas, se refiere mas que á nuestras noti- 
cias. La distribución bien marcada de los Vejetales 
que preponderen ó solo existan en ciertos territorios 
ó Distritos, constituyendo la Geografía délas plantas, 
tiene su lagar destinado en la Tercera Parte: enton- 
ces podrán añadirse algunos, que ahora se escapan á 
nuestra memoria y apuntes. 

Vejetales de madera preciosa y lujo. 

Algarrobo. — (¿Himeneo, Courbarril? ) — Árbol silves- 
tre, parecido al exótico. Algunas personas gus- 
tan de su fruto en forma de vaina. La semilla no 



—lOft- 
se destruye con la dijestion y donde estercola el 
animal que le come, allí nace. Es susceptible de 
hermoso pulimento. Parece que este árbol produ- 
ce la Resina animada ó Goma anime. 

Caoba- — (Swietenia Mahogoni.) — Árbol silvestre a- 
bundante. Es Ja mejor Caoba del mundo; exep- 
tuando la de Santo Domingo. Los Campesinos 
distinguen Caoba Macho y Hembra', otros llaman á 
esa Caobilla, que es de inferior solidez y color. 
Da goma igual á la Arábiga. 

Caracolillo- — Árbol silvestre, de la costa Sur, cuya 
madera amarillosa forma encuentros ó nudos á 
modo de caracol. Sirve también para fábricas. 

Cedro. — (Cedrela odorata.) — Árbol silvestre, co- 
mún, que ademas produce goma sin incisión, que 
sirve para las enfermedades del pecho y la corteza 
en cocimiento para caidas y golpes. 

Cerillo. — Árbol silvestre en la costa Sur. Por sus gra- 
ciosas vetas se emplea en bastones: hecho astillas 
sirve de luz artificial á los pescadores en sus es- 
cursiones nocturnas. 

Ébano. — (Dyospiros.) — Árbol silvestre común del que 
existen dos variedades, Ébano Real y Carbonero; 
aquel, á semejanza del exótico, ofrece la madera 
preciosa mas negra é incorruptible que la del Car- 
bonero. 

Espino. — Arbusto silvestre comunísimo: madera de co- 
razón mui sólida y con bonitos gateados. 

Espuela deüaballero. — (MalpigJiia urens.J — Arbusto 
silvestre común, algo parecido al Ciprés, de cuyo 
tallo sólido se hacen lindos bastones; las hojas lle- 
nas de espinitas y su íruto se emplea en las diar- 
reas y hemorrájias. Otros distinguen dos varieda- 
des el Manajuillo, Jacquinia ruscifolia y Jac 
quinia linearis. 



— 101 — 

Círanadillo . — (BryaEbenus.) — Árbol silvestre de ma- 
dera dura y bonita, usada para bastones y mue- 
bles &c. 

Guayacan. — (Guaiacum Sanctum.) — Árbol silvestre, 
de madera durísima, uno de los que en Medicina 
se conocen con la denominación de los Cuatro-le- 
ños, ó Palo- Santo. 

Guaya calicillo. — (Guaiacum verticale.) — Casi idénti- 
co al precedente. 

Palma-real. — (Oreodoxia regia.'] — Aunque la familia 
de las Palmas ó Guanos, como aquí dicen com- 
prende muchas especies; aquí hablamos de la que 
por antonomasia se llama Palma ó Palma-real, 
única cuya madera es preciosa. Sus utilidades son 
infinitas: silvestre ó sembrada y comunísima, la 
Yagua y Pencas utilizan para las fábricas rústicas 
y otras necesidades campestres; su fruto, Palmi- 
c/«e,tan preferido de los cerdos, que constituye la 
principal riqueza de un Potrero &c. 

Tabaco. — Arbusto silvestre, de flor aromática buscada 
por las abejas y el fruto por el cerdo. La madera 
gateada es preciosa para bastones &c. 

Vaca-buey — (Curatella Americana.) — Árbol silvestre 
de madera hermosa, jaspeada, que algunos pien- 
san sea el mismo Careicillo. 

Yayajabico. — (Erythalis fructicosa, cel Colubrina re* 
clinata.) — Arbusto silvestre, de madera dura, pe- 
sada, veteada, olorosa, de la cual se hacen lindos 
bastones, cajas &c. Por ser resinosa suele usarse 
en astillas para alumbrarse. Otros le dicen Jaya- 
jobito. 

Y otros Vejetales como la Sabina, el Nogal, el Na- 
ranjo 8fc. que secundariamente sirven para ador- 
nos, embutidos, escultura &c. 



-102— 
Vejetales para CONSTRUCCIÓN y fabrica. 

Abey. — (Poeppigia excelsa, vel Ramirezia Cubensis.) 
— Árbol silvestre, común, leguminoso. Los ani- 
males comen sus hojas y la resina es purgante an- 
tisifilítico. Hay Macho y Hembra. 

Ácana. — (Ackras disecta) — Árbol silvestre común, de 
madera mui sólida incorruptible, almagrada. Su 
fruto, algo parecido al Níspero ó Sapote, no deja 
de ser agradable. 

Agracejo.— (Brunelia inermis.) — Árbol silvestre co- 
mún, cuyo fruto comen los animales. Hay también 
Agracejo Carbonero. 

Almendro. — (Laplacea Curtyand) — Árbol silvestre, de 
corazón é interior de la cascara, rojos. Usanse con 
aprecio los palitos de sus retoños olorosos, El -4?- 
mendro de la India [Terminalia Catappa) es 
exótico, cuyo fruto se asemeja al común de Euro- 
pa y se destina para alamedas y jardines por su 
forma. 

Arabo. — (Erythroxilum.) — Arbcl silvestre, do costa, 
poco conocido. Hay también Arabillo. 

Ateje. — (Cordia calloccocaj) — Árbol silvestre, común, 
de fruto dulce-gomoso, agradable, que aprovechan 
los cerdos y las aves. Su raiz en tisana sirve para 
la hidropesía. Hay otras variedades. 

Ayúa. — ( Zanthoxylum, lánceolatiim.) — Árbol silves- 
tre, comunísimo, de que se distinguen dos especies, 
Macho ó Amarilla, Hembra ó Blanca ( Zanthoxy- 
lum juglandifolium.) — Las hojas son vulnerarias, 
astrinj entes. De su ceniza se hace mui fuerte 
lejía. 

Azulejo. — -Árbol silvestre, no común. 

Baria. — (Cordia geraschantoides.) — Árbol silvestre, 
común, de madera flexible. Las abejas apetecen 



— 103— 
sus flores, y el ganado vacuno y de cerda su fruto. 
La babaza de su corteza sirve para clarificar el 
azúcar. 

Bayúa ó Bauyúa. — Árbol silvestre, muy parecido á la 
Ayúa Blanca. 

Bijá°"uara. — (Colubrina ferruginea.) — Árbol silves- 
tre de madera dura y color almagrado. 

Boje, — Árbol silvestre, escaso, cuya madera es mas 
usada para remos. 

Cabima. — Árbol silvestre, escaso, color amarillo claro, 
fácil de labrar. 

Cabo de Hacha. — (Trichilia Spondioides.) — Árbol 
silvestre, cuya semilla mezclada con Curamagüey 
aumenta su cualidad mortífera para el Perro ll- 
oaro', la madera, aunque lijera, es fuerte y correosa 
para mangos de herramientas &c. Su nombre in- 
díjena y mas usado en la Vuelta-arriba es Guaban 
ó Jubaban. 

Cag'uairan. — (Hymenaca Floribunda.) — Árbol sjlves- 
tre que algunos confunden con el Ácana y otros 
con el Qniebr a-hacha. 

Camagua. — Árbol silvestre, de madera blanca y fuer- 
te, y cuyo fruto come el cerdo. 

Carne de doncella, — (Byrsonima lucida) — Árbol sil- 
vestre, común, de madera colorada y fuerte; la flor 
rosada es de gusto dulce y agradable; 

Cocnyo. — (Bumelia nigra.) — Árbol silvestre, poco co- 
nocido, madera mui dura, parecida al Jiquí, cuyo 
fruto come el ganado. El Cocuyo de Sabana es 
una variedad mas pequeña, aunque mas sólida: su 
fruto en decocción da color violado. 

Cuaba ó Cuaba Blanca, — (Amyris Silváticos.) — Árbol 
silvestre, común en los Cuabales. Es resinoso, y 
exelente tea íormáudose hachos, que dan una luz 
clara y perenne. La Cuaba amarilla ó Cuubilla 



-104— 
(Amyris marítima, vel Floridana) es casi idén- 
tica á ia anterior; aunque mas fuerte su olor. 

Cuajaní. — ( Bumelia paluda, vel Cerasus occidenta- 
lis.) — Árbol silvestre, grande y hermoso, cuyo 
fruto venenoso huele á Almendra. 

Cuajará- — Árbol 'silvestre, no mui conocido. 

Chicharrón. — (Combretum dipterum,vel Chicharro- 
nia intermedia.J-r-Arbol silvestre, común, y mui 
apreciado para diferentes obras de carpintería. Hay 
Amarillo y Negro. 

Dagame. — ( Calycophilum Candidisimum.) — Árbol 
silvestre, común, cuyo fruto come el ganado: ma- 
dera compacta &c. 

Encina. [Bignonia QuercusJ] — Árbol silvestre, cuyo 
fruto come el cerdo. La corteza ofrece mucho ta- 
nino por decocción, que emplean los curtidores y 
tanto ella cuanto las hojas y las flores son febrífu 
gas y astrinj entes. 

Frijolillo. — {Lonchocarpus latifolias.~] — Árbol silves- 
tre, común, leguminoso, la corteza interior blanca 
y el corazón prieto; á diferencia del Frijolillo Ama- 
rillo* que tiene el corazón de este color. El fruto 
sirve para los animales. 

G liaban. — Véase Cabo de Hacha. 

Guairaje. — [Eugenia Baruensis]. — Árbol silvestre, 
cuyo fruto come el cardo. 

Guama*» — [Lonchocarpus seriveus, vel Pixidarius.~\ — 
Árbol silvestre, común, leguminoso, de madera 
fuerte y tenaz, útil también para cordelería. Hay 
Guama de costa. 

Guano Espinoso. — [Chamazrops.] — Una de las espe- 
cies de Guanos ó Palmas, silvestre, común, cuyo 
fruto come el cerdo. Su tronco incorruptible se 
emplea en fábricas de muelle &c. 



—105- 

(a liara. — (Cupania Glabra) y la colorada (Cupa- 
nia macrophilla.) 

Guásima ó Guásunia. — [Gitázuma polibotrya.] — Árbol 
silvestre, comunísimo. Su corteza babosa sirve de 
jabón para facilitar el movimiento de las ruedas 
de las carretas &c, clarificar la azúcar y en coci- 
miento y ayudas para la disentería de sangre: so- 
bretodo el fruto, nuestra bellota, alimento de pre- 
ferencia para el ganado de cerda y vacuno. Hay 
otras especies, la de Caballo, la boba 8?c, [Guásu- 
ma tomentosa, Ulmifolia, Pterospermum &$c.~] 

Guásima-Baria. — [Xylopia Cubensis?.] — Árbol sil- 
ver tre. 

Guasimilla é Guásima de «osta. — [Prockia Crucis.~\ — 
Silvestre. 

Hicaco peludo.— Árbol silvestre, escaso, cuyo fruto co- 
me el cerdo. Es astringente y sirve paralas úlceras 
internas, blennorrajias, catarros &c. 

Jagüilla. — Árbol silvestre. 

Jaimiquí. — Véase Yaimiqui. 

Jaía. — Una de las especies de Guano ó Palma, pare- 
cida á la Cana, cuyo fruto come el Cerdo y la cor- 
teza el Murciélago. El tronco sirve para fábricas 
de muelles &c. 

Jatía. — Árbol silvestre. 

Jiquí. — (Bumelia?) — Árbol silvestre, abundante, de 
madera durísim.a y petrificable. 

Jocuma. — (Bumelia Salicifolia.) — Árbol silvestre, co- 
mún. La madera es fuerte y se usa también para 
jarros &c. Su leche resinosa es consolidante y 
propia para curar las quebraduras recientes. Hay 
Jocuma amarilla y blanca. 

Jubaban. — Véase Cabo de hacha. 

Júcaro. — [Bucida Capitata), — Árbol silvestre, cuyo 
fruto come el cerpo. Hay Júcaro mastelero y Jú- 

TOMO II. 14 



-106— 
■ caro prieto ó braco, que da goma por incisión igual 
á la del Senegal y de madera durísima. 

Jurabáina. — Árbol silvestre, leguminoso, cuya semilla 
come el Cerdo. 

Libisa. — (Laurus?) — Árbol silvestre, no común, cuyo 
fruto come el ganado. 

Macagua. — Árbol silvestre, común. El Cerdo es el prin- 
cipal consumidor de su fruto. Hay Macagua de 
corteza amarilla interiormente. 

Maco. — [Ardisia Michranta?'] — Árbol silvestre, poco 
conocido. 

Macurije. — [Cupania oppositifolid). — Árbol silvestre, 
de madera dura y olor fuerte. Las abejas buscan 
sus flores; los Cerdos sus # frutos; el ganado vacu- 
no y caballar sus hojas: el cocimiento de sus co- 
gollos se estima exelente específico para la erisi- 
pela. 

Magüira — (Crescentia.) — Variedad de la Güira Ci- 
marrona. 

Ociije. — (Callophyllum Calaba.) — Árbol silvestre, co- 
mún, cuyo fruto come el Cerdo: su resina inflama- 
ble es ponderado remedio para las hernias; el acei- 
te abundante del fruto sirve para la pintura y bar- 
nices crasos: su madera pesada, incorruptible» 

Pítlo-Cajá. — \_Schmidalia viticifolia, Ornitruphis occi- 
dentalis, Orñitrophis CominiaJ] — Árbol silvestre. 
Comen su fruto el Cerdo y el Sinsojite: su corteza 
y hojas sirven para dolores de muelas &c. Hay 
otra variedad, 

Palo de bomba. — Árbol silvestre, poco conocido. 

Pataban. — Árbol silvestre, á manera de Mangle, abun- 
dante en las costas cenagosas. 

Pino. — [Pinus occidentalis.~\ — Es silvestre y abundan- 
te en ciertos puntos aislados. También existe el 
otro. [Podocarpus.] 



-107 J 

Quiebra-liaclia — [Copaifera Himenoe folia,] — Árbol sil- 
vestre, común, leguminoso, de madera férrea y 
petrificable en el agua. Algunos han creid j que 
fuese el Caguairan y otros que el Yaimiquí; pero 
son diferentes y el nombre indíjena del Quiebra- 
hacha es Jabí. 

Roble-Real de olor. — (¿Chelone?) — Árbol silvestre 
oloroso. — Roble blanco (Tecoma pentaphilla.*) — 
Roble amarillo [Ehrectia áspera.] — Roble guayo 
\Ehrectia bourreria.] De este y de] blanco sacan 
t miel las abejas y sus hojas pasto délos animales. — 
Roble prieto ( Bignonia?) 

Sabicír — [Mimosa odor antisima, vel Acacia formosa.] 
Árbol silvestre común, grande, hermoso, de la fa- 
milia de las Acacias, de larga vida y casi todo co- 
razón, durísimo. Hervido con alumbre da tinta ro- 
sada. 

Sabina. — Árbol silvestre á semejanza del exótico, que 
algunos llaman Enebro, parecido al Ciprés y cuya 
madera incorruptible y hermosa se emplea en mue- 
bles, tablazón etc. Es también medicinal. 

Seiba. — {Eriodendrum anfractuosum). — Árbol silves- 
tre, común, jigantesco, de cuyo tronco se hacen 
grandes canoas. Su lana sirve pata almohadas. Su 
goma para impermear. Sus raices siempre conser- 
van' agua. Algunos distinguen la Seiba de costa. 
El Seibon [Bombax petandrum] es algo ma- 
yor. ' 

Teugue. — [Acacia.] — Árbol silvestre, leguminoso, pa- 
recido al Moruro de la familia de las Acacias. 

Vigueta. — Árbol silvestre, no común, de que se cuen- 
tan dos especies, Vigueta de Naranjo y de Cocina 
ó Hembra, á orillas de las ciénagas. 

Yaba — (Andira inermis)- — Árbol silvestre, común, le- 
guminoso, de larga vida: la corteza y la resina son 



—108— 
vermífugas y con exeso venenosas. El humo de 
ella daña la vista. 

Yaicuajc. — [Hypelate paniculata.] — Árbol silvestre 
El Cerdo come su fruto. 

Yaimiquí. — [Achras] — Árbol silvestre, cuyas flores 
son apetecidas de las abejas: el fruto engorda al 
ganado. Se parece tanto al Ácana, que algunos le 
confunden con ella en la parte oriental llamándola 
Almíquí; otros Jaimiqui. 

Yaití. — [Ezc&caria lucida.] — Árbol silvestre, de ma- 
dera prieta durísima. 

Yamaguey. — Árbol silvestre, duro, incorruptible, cu- 
bierto de espinas, cuyo fruto como el Cerdo. 

Yamao. — [Guara trichiloides] — Árbol silvestre. Las 
Vacas y Caballos comen sus hojas, y los Cerdos sus 
frutos. Su leche ó jugo gomo-resinosa es veneno y 
opera como el del Manzanillo. 

Yana. — [Conocarpus erecta.] — Árbol silvestre, común 
á orillas del mar en los parajes anegadizos. Hay 
otro espinoso [Ximenia Americana.] i 

Yanilla. — [Schmidelia Comminia.] — Árbol silvestre 
en las ciénagas marítimas, confundido por algunos 
con el Palo Caja. Comen sus hojas los animales. 

Yñ.j8L.~~[Guatteria, reí Oxandra virgata.] — Árbol sil- 
vestre, abundantísimo, recto, duro, flexible. Hay 
otra especie Ovaría neglecta. — La Yaya Macho ó 
Cimarrona [Móuriria Myrtilloides] es otra. La 
corteza de la Yaya en decocción sirve para el téta- 
nos ó pasmo; el fruto engorda al Cerdo y á las Pa- 
lomas. 

Y otros Vejetaíes que se insertan entre los demás, y 
sirven igualmente para construcción. 



—109- 
Vejetales singularmente medicinales o dañosos o repabables POB SUS 

ACEITES, GOMAS Y RESINAS. 

¿ha, — Arbusto silvestre de costas, poco conocido, cu- 
yas hojas sirven para cutar la parálisis. 

Achicoria. — Blanca y cimarrona. — [Lactuca Canaden- 
sis, cicorium éndivia.~\ — Especies de Achicorias 
del pais útiles para bebidas refrijerantes y aperi- 
tivas. 

Agrimonia. — Planta silvestre, común, febrífuga. 

Aguacatillo- — [Laurus Borbonm.] — Árbol grande, sil- 
vestre, de la familia de los Laureles, cuyo fruto co- 
me el Cerdo, y tanto él, como la corteza y raices 
son astrinj entes. 

Aguedita, ó Quinade la tierra. — (Picramniapentandra, 
Brucea racemosa.) — Variedades. — Árbol silvestre, 
muí conocido y estimado como eminentemente fe- 
brífugo. 

Aleluya ó Agrio de Guinea. —[Hibiscus Sabdariffa.~\ — 
Planta silvestre, de la familia de las Malváceas. 
Eurojece el color azul vejetal: se toma en salsas, 
dulces y refrescos y se administra en las diarreas, 
fiebres inflamatorias etc. Hay otra blanca y mu- 
chos denominan á la Aleluya Serení. 

Almacigo. — [Terebinthus Americana, Bursera gumi- 
mifera B. brdsamifera 8$c.~\ — Árbol silvestre abun- 
dantísimo. Hay de costa ó espinoso, blanco, colo- 
rado. Los animales comen sus hojas y frutos: el 
Cerdo frotándose con su resina que extrae con los 
colmillos se cura los piojos. La Almáciga, ó la 
resina y los cogollos son apreciados para los res- 
friados y vulnerarios, diaforéticos etc. 

Anamn. — [Petiveria octandra.~] — Planta silvestre, que 
huele á Ajo, como la leche de las Vacas que la 
comen, y se juzga abortiva. 



* 110— 

Jípasete. — [Anserina antelmintica] — Planta silvestre, 
comunísima, de que existen la de flor blanca y la 
amarilla, ó Biengr añada. El apasote tiene un olor 
desagradable de hormiga; es acre, picante, amar- 
go y eminentemente vermífugo. 

Artemisa- — {Ambrosia artemisifólia.) — Planta silves- 
tre, común, odorífera, y exelente resolutivo en ca- 
taplasma. 

Artemisiila, Confitill© © Escoba amarga. — {Argyrocheta 
bipinnatífida.) — Planta silvestre, comunísima y 
amarga en estremo, buen resolutivo en cataplasma, 
remedio para la sarna etc. 

Avellano. — [Onfalia triandra.~] — Árbol escaso, cuyas 
almendras suministran aceite de iguales principios 
á los del exótico y el jugo lechoso del tronco una 
verdadera goma elástica. 

Bacnei. — En la parte oriental estiman sus liojas en 
aguardiente como un lenitivo para los dolores 
menstruales y propensas á la fecundidad. Tal vez 
será el mismo Macuei de la Vuelta abajo. 

Bejuco de lombrices. — {Polhos Scandens) — Silvestre, y 
de virtudes antieíminticas. 

Beil. — {Moringa pterygos ¿yerma) — Árbol leguminoso, 
escaso, cuya corteza y raiz tienen el olor y sabor 
del Rábano: enrojece el papel azul y las semillas 
producen un aceite que jamás se enrancia. 

Betónica. — Yerba silvestre parecida á la exótica, Bet- 
tónica ojjicinalis, de hojas aromáticas, que en a- 
guardiente tiene varias aplicaciones. 

Bijagua. .. Árbol silvestre, cuyas hojas son medici- 
nales. 

Borraja. — [Borrago offi,cinalis,~] — Planta exótica bien 
conocida como diaíorética. 

Cabalonga. — {Cervera thevética.) — Árbol silvestre, de 
semilla venenosa para las Cabras y la corteza seca 



—111- 

y pulverizada también lo es para el ganado y otros 
cuadrúpedos. 

Caisimon. — (Piper umbellatum, Pip. latifolium, Pip. 
peltatum, Pip, Blacrophillum. — Variedades del 
Caisimon, que es planta silvestre, común, de olor 
agradable. Su semilla da aceiteesencial, que tiene 
las- propiedades del Anís: lashojasy retoños son 
acres y antiescorbútico^; aquelles alivian los dolo- 
res de cabeza eficaz diurético. 

Calag'iiala. — (Polipodium adiant ¡forme.) — Silvestre , 
familia de los Heléchos, antelmíntica, sudorífica y 
se aplica para reumatismos, cólicos, golpes, caí- 
das &c. 

Calentura. — (Asclepias Curasabica.) — Planta silvestre, 
común, emético purgante y aplicable á la cordele- 
ría. La hay también de flor blanca. (Asclepias ni- 
veas.] 

Caña-fistula. — [Cassia fístula]. — El Árbol que descri- 
be el Diccionario de la Academia, leguminoso, que 
da las vainas ó fruto medicinal de su nombre. Aquí 
es silvestre. 

Caña ó Cañuela Santa — [Paspalum paniculatum^] — 
Planta común algo parecida á la Yerba de Guinea* 
cuyo olor es semejante al de la Yerba Luisa ó al 
Limón, por lo que también se denomina Yerba de 
Limón ó Limoncillo. En cocimiento se administra 
para las afecciones asmáticas, 

Cardo-Santo. — \Argemone Mexicana.] — Planta silves- 
tre, comunísima, á manera de la exótica. Las se- 
millas se usan, para vomitivos: la leche amarillosa 
para curar empeines y la principal virtud de sus 
hojas en cocimiento para las fiebres intermitentes, 
tan eficacísima y diaforética que muchos le dan la 
preferencia sobre la Quinina. 

Celidonia. — Véase Yerba Sanguinaria. 



— 112— 

Confitólo. — Véase Artemisilla. 

Castaño-Bejuco de — Silvestre, cuyo fruto (la Castaña) 
es un vomi-purgante tan activo que puede acar- 
rear la muerte. 

Cerezo — -[Malpighia punicifolia ¿vel glabra?] — Ar- 
busto silvestre, de cuyo fruto ácido se hacen con- 
servas. El tronco da goma: la corteza roja se apli- 
ca á la preparación de las pieles y las cerezas pa- 
ra las enfermedades inflamatorias etc. • 

Cójate. — {Amomum thyrsoideum erectum( — Planta sil- 
vestre que abunda en los bosques. El ganado va- 
cuno come las hojas de este vejetal liliáceo: su 
semilla puede servir de especia: las raices son 
diuréticas en grado superior y en decocción con 
un poco de nitro dulce para la nefritis etc. 

Cojatillo. — [Amomum silvestre.'] — Especie de Jenjibre 
silvestre que suele encontrarse en bosques espe- 
sos. El lejítimo Jenjibre es aun mas raro espontá- 
neo. (Amomum Zingiber) 

Copal. — [Icica copal] — Árbol silvestre que produce la 
resina balsámica de su nombre. 

Copey ó Cupey. — (Clusia rosea) — Árbol silvestre, co- 
mún, magnífico; fruto como una manzana, que solo 
el Murciélago come, El y todo el árbol está lleno 
de un suco gomo-resinoso amarillo, abundante, 
con exeso por incisión, endureciéndose pronta- 
mente, muí bueno para las quebraduras recientes, 
venenoso y color como la Gutagamba, si no es la 
misma. 

Cubainicú. — Planta silvestre, apreciada por sus virtu- 
des medicinales para curar llagas y heridas con 
sus hojas secas pulverizadas. 

Culantrillo, — [Adiantum] — Planta como la exótica de 
su nombre que se da en parajes húmedos ó acuo- 



-na- 
sos y en cocimiento se administra, a las paridas* 
Véase Caramarama en los Pastos. 

Cundcamor. — [Momordica balsamina,'] — Bejuco ó en- 
redadera apreciada por las propiedades vulnera- 
rias de su íruto, que ha merecido el nombre tam- 
bién de Balsamina. 

Curamagúey — [Cinanchum grandiflorum, Cyn. Mari- 
timum, Cyn. tuberosum, Cyn. Crhpiflorum.'] — 
Variedades de este Bejuco silvestre, abundante, 
cuyas partes leñosas pulverizadas y mezcladas con 
carne fresca es un veneno violento para los Perros, 
nocivo para el Aura y mui usado en el campo para 
matar á los Jíbaros. 

Chamico- — [Datura stramonium Dat. tatulct] — Planta 
silvestre, de olor nauseabundo; sabor amargo nar- 
cótico-venenoso; pero solicitado para las afeccio- 
ues del pecho, fumándose torcido como Tabaco. 
Dos variedades. 

Chayo.— [Jatkropha urens.~\ — Planta de jugo lecho- 
so, cubierto de espinas enconosas y sutiles, como 
el fruto. El aceite de sus granos contiene un prin- 
cipio acre-purgante mas activo en aquel jugo. 

Chichicate. — [ Urtica baccifera~] — Arbusto sivestre, co- 
mún, cuyc 1 tallo espinoso da hilaza para cordele- 
ría: hojas con espinillas. El contacto es temible. 

Díctamo- Real. — Véase Palomilla. 

Drago. — Arbusto silvestre, resinoso, que también pro- 
duce la goma ó Sangre del mismo nombre, usada 
en Farmacia. 

Escoba-amarga. — Véase Artemisilla. 

Espijelia. — [Spigelia anthelmiá] — Planta silvestre de 
olor fétido, vermífuga, peligrosa. 

Filigrana» — Arbustillo silvestre, aromático, cuyo coci- 
miento se da para las afecciones del pecho. Su 
fruto como fresa se come. 

TOMO II. 15 



— 114— 

floripondio.— ¡[Datura arbórea.] — Especie de Cha- 
mico que ahuyenta á la Hormiga Bibijagua. 

Frailecillo. — [Ximenia Americana.'] — Arbusto, de flo- 
res olorosas y el fruto purgante. 

Goma elástica — [Castillea elástica.'] — Árbol exótico, 
todavía escaso en el pais, que da la goma de su 
nombre, bien conocida y aplicada á diversos usos. 

Grama[— Panicum dactilon ] — Hay diversidades, la 
de Castilla, de Caballo ole. etc. silvestres y abun- 
dantes. 

Guaealote ó Guanana — [Bromis spinosus.] — Bejuco 
silvestre, leguminoso, que da el Mate amarillo, con 
que juegan los muchachos, y cuya almendra es 
venenosa. E\ Gua calote prieto [Guiiandina Bon- 
duc] es de costa; tiene espinas y la almendra es 
vómica. 

Guacamaya. — [Poinciann pulcherrima.] — Arbusto le- 
guminoso, espinoso, de flores graciosas. Sudorífica 
y febrífuga. Hay también Guacamaya Francesa 
\ Casia a tata]. En la parte central de la Isla lla- 
man Guacamaya á la planta conocida por Papa- 
gayo en la occidental y Tricolor en la oriental, 
cuyas hojíis son emolientes para madurar los tu- 
mores, [Jiistitia-pieta] ? 

Guaco. — Varias especies. — [Eupatoriummikania, Mi- 
¡cania coriácea Mik. repanda, Mik. angulata, 8$cJ] 
Bejuco silvestre, común, y de afamadas virtudes pa- 
ra llagas, picadas venenosas, cólera etc. 

Guaguasí — [La&Ha apétala — [Árbol silvestre, cuya cor- 
teza y hojas amargas, pulverizadas sirven para cu- 
rar llagas, y la resina aromática que fluye del tron- 
co por incisión se emplea como purgante. La ma- 
dera para construcción. 

Guanina — [Cassta.] — Yerba silvestre, comunísima, le- 
guminosa, cuyas semillas tostadas á modo de 



—115- 
Cafe se emplean para dolores espasmódieos y la 
rai/ en las erupciones cutáneas- * 

Guao.— [Commocladia dentata\, — Árbol silvestre, a- 
bundantísimo; madera colorada, sólida, que da re- 
sina por incisión. Su leche, su contacto y para al- 
gunos su sombra [su aproximación] son nocivos, 
forman llagas y según la influencia y la predispo- 
sición es mayor ó menor su daño. La babaza de la 
Guásima es buen remedio. El Guuo de costa es 
también madera de construcción. [Rhus metó- 
pium\\ con su resina se cura el Cerdo los piojos. 
Hay otras especies Commocladia integrifolia Co- 
mm. ilici folia, Contm. angulosa fye. 

Guaraná.— [Hibiscus.~\ —Arbusto silvestre. Cuando la 
semilla cae con abundancia, mueren ios Cerdos 
que la comen con el abdomen reventado, cuyo 
envenenamiento es conocido por el nombre Sahu- 
maya; aunque también lo causa una especie de 
Malanga asi llamada* La Guaraná macho da tin- 
ta morada-oscura. Hay otra Guaraná, Bejuco, que 
según algunos es el mismo Bejuco de Carey. 

Gnánro — Bejuco, cuyo cocimiento se estima exelente 
remedio contra las almorranas y el pasmo. 

Güira ó Güira crioila.— [Crescentia cucurhüina.~] — 
Árbol comunísimo, cuyo fruto sirve para vasijas 
y otros utensilios rústicos. La Cimarrona (Cres- 
centia Cujete) es una variedad ó degeneración de 
fruto mas pequeño, cuya pulpa esprimida y mez- 
clada con miel de abejas constituye la afamada 
Miel de Güira para las obstruciones, heridas, gol- 
pes etc. y el vomitivo superior para el pecho. El 
fruto limpióse llama Jicara en la parte occidental 
y Jigwcríi en la Vuelta arriba. Hay otra aun mas 
pequeña. 

Güiriío espinoso.— (Rolanum mamnosum^ — Planta sil- 



— 116 — 

vestre parecida á la de Verenjena, cuyo bonito 
fruto se aprecia como exelente remedio para el 
asma. 

Guisas©.— Diferentes especies silvestres y comunes lle- 
van este dictado. Guisa so de Caballo. [Triunphe- 
ta semitrilobaJ] De Cochino [Triunp. lappula. — 
Otro. Triunp. Heterophilha. Guisasíllo (Cen- 
chrus muricatus S^c. Para úlceras, heridas y para 
tejidos, tintes etc. 

Higuereta ó Higuereta del Infierno ó PalmaChristi. — 
[Risinus communts.~\—De dos especies abundan- 
tísimas y útiles para alumbrarse con su aceite y 
como purgante y vermífugo. 

Huevo de Gallo- — (Taberna? montana, citrifolia)— Ar- 
busto, que fluye un jugo lechoso acre y cáustico: 
contiene prontamente la hemorrajia de una herida. 

Jaboncillo.— Bejuco, cuyo tallo usan muchas personas 
para limpiar la dentadura, formando espuma y 
destilando agua medicinal para las quemaduras. 

Jagüey. — Macho y hembra. — [Ficus r adula y Ficus 
indica'] —Árbol silvestre abundantísimo, grande, 
que á veces principia como parásito y siempre 
acaba por sofocar á otros. El higo ó fruto le co- 
men los animales. Su leche sirve para hacer Liria 
ó liga y bizmas para el pecho y quebraduras. Su 
liber es tan fuerte y bueno como el de la Maja- 
gua: de su madera se hacen bateas, platos etc. 

Jayabacaná. — Árbol silvestre, espinoso, cuya corteza y 
hojas son mui cáusticas: la savia se aplica en las 
erupciones cutáneas. 

5ibá.—[Erythroxi/íum~]— Arbusto silvestre, de ciéna- 
gas y lagunas, cuyo fruto comen las Jicoteas, Hay 
otro en los bosques, de la raiz del cual se hace un 
cocimiento para los golpes de caidas etc. y otro 
Erythroxylum breniper. 



-117— 

Lengua (le Vaca — Planta silvestre comun en las rocas, 
troncos de árboles viejos y lugares húmedos, de 
hojas parecidas al comparativo de su nombre por 
su figura y aspereza, saliendo de sus raices entre- 
tejidas. Se aprecia como diaforético y en cataplas- 
mas para los dolores de costados ó pulmonías fal- 
sas. Hay también un árbol de este nombre, á ori- 
lla de los arroyos, cuyo fruto comen los Cerdos. 
El Sr. Morales dice que existe un Eupatorio y 
una Bromelia parásita, á quienes deuominan así; 
pero que la verdadera Lengua, de Vaca es l&^Egi- 
pliilla Martinicensis, árbol de 20 pies de altura y la 
¿Egiphilla trífida, que crece á la altura de un 
hombre. 

Lobelia- — Planta silvestre, poco conocida. Las hojas y 
flores cocidas causan vómitos á las personas que 
las toman para el pecho; pero su principal virtud 
es contra los males venéreos, que le ha merecido 
el sobre nombre de Mercurio vejetal. 

Llantén. — Y variedades, Plantago latifolia, glabra, 
minor, Spica multiplici, sparsa. Esta planta mu i 
conocida y usada para los flujos, úlceras, contusio- 
nes &c, es comun y se produce espontánea en 
casi toda la Isla. 

Maboa. — (C ameraría latifolia) — Árbol silvestre, co- 
mun, gomo-resinoso. Su leche venenosa, sirve pa- 
ra Liria y para romper la muela picada, aplicándo- 
se con cuidado: madera de construcción. Hay Ma- 
boa de Sabana, de Montaña y otra Cameraria un- 
gustifolia. 

Macuey.— Bejuco que sirve para dolores de muela. 
Véase Bacuey. 

Malambo. — (Melambo) — Árbol exótico, cuya corteza 
parecida á la Quina, es 1 sumamente amarga y se 
administra como febrífuga. 



-118— 

Malanga Cimarrona. — Véase Guaraná. 

Malva. — Diferentes especies, silvestres, abundantísi- 
mas, y bien conocidas sus virtudes. Malva Cimar- 
rona ó de Caballo (Melochiá piratnidata"] M. blan- 
ca )Walteria indica.) — La de Castilla. — La mal- 
va-té. — La malva-rosa [Hibiscus mutábilis."] — La 
M. de China La M. Loca. — La M. Mulata. 

Manajú. — [Garcinia Morella.~\ — Árbol silvestre. Da 
su ponderada goma-resina amarilla por incisión 
que sirve pa*a heridas, pasmo &c. Se emplea en 
soleras de fábricas rústicas, bastones, tinte &c. 

Manzanilla. — (Anthemis?) — Planta exótica enana, de 
florecita amarilla, aromática que sirve para los do- 
lores menstruos, erisipela &c. La Manzanilla de 
latierra es silvestre, sin hojas y cubierta de las flo- 
recitas que parecen botoncitos verdees y luego pa- 
jizos, aromática y medicinal á los propios efectos. 

Maragasímar. — Árbol silvestre, escaso, venenoso. 

Mirasol. — (Helianthus annuus,) — Útil por su aceite. 

Moruro. — (Acacia arbórea?) — Árbol silvestre, legumi- 
noso, de la familia de las Acacias, astrinjente. Su 
corteza para curtir pieles y su madera dura de 
construcción, El Moruro de costa [Acacia litora- 
lis] parecido. 

Nogal. — (Juglans fraxini folia.) — Árbol silvestre. El 
aceite de su Nuez sirve para la pintura y fábrica 
dejabon: la raiz y el fruto proporcionan tinte bru- 
no: la película amarilla que cubre la almendra con 
el agua saturada en cloruro de cal, da un precio- 
so color rojo: la madera utiliza á ios escultores y 
torneros. El aceite mata la Tenia y sus hojas son 
sudoríficas. Hay Nogal de la India (Álcerites tri- 
loba) 

Orozuz. — [Spielmannia] — Planta silvestre, aromática,, 



— 119— 

Se emplea en las afeccionen del pecho y sus raices 
son tónicas. 

Ortiga íi Ortigailla. — Bejuco que causa los mismos 
efectos de la exótica. 

Palo-blanco. — (Simarouba glauca.) — Árbol silvestre, 
de corteza mui amarga y elástica y de las mis- 
mas propiedades del Simarouba officinalis. 

Palomilla ó Dictamo-real. — (Euforbio myrtipholial)-*- 
especie de Euforbio, silvestre, bastante común, 
cuya flor liban las abejas y zumzumes* El jugo le- 
• c lioso de esta planta es un violento vomi-purganto 
y se emplea para curar empeines; las hojas, des- 
pojadas de sus nervios se mascan para Jos males 
de garganta y en cocimiento ó jarabe para el pe- 
cho. Hay otra especie (el Mejicano) cuyo tallo hace 
un zig-zag poco sensible 

Papagayo -—Véase Guacamaya, 

Paraíso. — (Mtlia aceclerach) — Árbol cuyo fruto es 
venenoso, y del cual se extrae un aceite concreto, 
de que se hacen bujías en otras partes. Tomado 
fresco es un veneno activo; sin embargo, los mis- 
mos frutos, la corteza, el jugo y las raices son me- 
dicinales, vermífugos, sabiéndose aplicar pruden- 
temente, lili Paraíso es orijinario de las Indias 
Orientales; exala un olor suave y se llama Prusia- 
na en la Vuelta-arriba. 

Pafcneo. — Conocido en la parte Oriental, donde essil- 
vestre, y cuyas nocivas espinas se lanzan al menor 
contacto. ¿Será la Saetilla de ia parte Occidental? 

Pfcndejera — (¡Sulanum gersifolium.) — Planta silvestre, 
comunísima, parecida á la de Verenjena. Eí gana- 
do come sus hojas y las palomas su fruto. El co- 
cimiento de sus raices es diurético y limpia la ve- 
jiga. Se distinguen la Pendejera macho, la hem- 
bra ó espinosa y sin espinas. 






—120- 

Peonía. — (Abrus praecatorhis.) — La Regaliza criolla* 
— Bejuco leguminoso, medicinal. Los granitos 6 
frijolitos esféricos suelen ser usados para collares 
y adornos. 

Pepú. — En Bayamouna planta de hoja parecida á la 
del Madras ó Yuquilla, mui fresca, que se aplica 
para dolores de cabeza. 

Pica-pica — [Dolichos, vel Mucuna pruriens\ — Bejuco 
abundante, cuyas vainas están cubiertas de una 
peluza, temible por la atroz comezón que causa. 
Es un vermífugo sobresaliente y mui usado. 

Piíii-piñí. — [Elteodendrom attenuatum.'] — Arbusto sil- 
vestre, común, cuyo contacto y atmósfera son da- 
ñinos y la leche de su fruto venenosa. 

Piñón-botija. — {Jatroplia curcas, vel Bombax güsipifo- 
lia.) — Arbusto á semejanza de la Higuera euro- 
pea, que da un jugo blanco, acre, astrinjente de 
olor nauseabundo. Sus piñones ó almendras son 
tan * oleosas que Con la simple presión de los de- 
dos proporciona aceite medicinal para la hidrope- 
sía, emético y purgante mui activo que exije pre- 
cauciones y cuyo exeso se remedia bebiendo agua 
fria. Con la resina se cura el Sapillo y escorbuto: 
la raiz da color violeta. 

Platanillo- — Variedades. — Platanillo de Cuba y de 
Monte, (Canna indica, et glauca, piper longifo- 
lium.) — Planta silvestre, común, medicinal, sin- 
gularmente para las úlceras, corroborar &c. 

Ponasí — (Duhamelia patens, Duham. axilaris, Culi, 
Chrysantha.) — Variedades silvestre para curar la 
sarna. 

Pringamosa. — Bejuco común, cubierto de una pelliza 
que causa efectos idénticos á los de la Pica-ptca. 

Prusiana. — Véase Paraíso. 

-Planta silvestre, poco conocida, venenosa. 



— 121— 

Quitasolillo. — (Hydrocotile umbelata.) — Planta flo- 
tante, de raíz aromática y picante. Suministra acei- 
te esencial oloroso y estomacal y antiescorbútico. 
Hay otras variedades* Hydrocotile vulgaris. Hijd. 
uirieHciha. Hyd. erecta 

RaizdcCMna — (Stni/ax Zarzaparrilla?) — Bejuco cuyo 
ñame ó raiz es antídoto de_a!gunos venenos y dia- 
forética. Otros le dicen Ñame cimarrón ó bobo. 

Raíz de Paciencia. — [Rumex patwntia] — Planta me- 
dicinal de que se hacen bebidas aperitivas. 

Revienta-caballo. — (Lobelia longifiora.) — Planta sil- 
vestre que abunda en lugares húmedos; flor algo 
parecida al Nardo, lechosa, venenosa, singular- 
mente para el caballo. Su raiz picante se emplea 
en los dolores de muelas con precaución. 

Rompe- zaragüelles — (Lagascea mollis.) — Planta sil- 
vestre, comunísima, remedio eficacísimo para la 
diarrea, en cocimiento. Otra especie es el Colora- 
do ó Macho que se usa esteriormente para la 
sarna. 

SafeelpccioB. — [Lepidium Iberis, Lep. Virginicum.'] — 
Planta silvestre abundantísima, especie de Mas- 
tuerzo, que suministra aceite volátil, la raiz acre- 
picante y ambas cosas diuréticas, vermífugas, an- 
tiescorbúticas etc. 

Saetía. — Planta silvestre, gramínea, que sale en las 
Sabanas en tiempo de las aguas; y lanza unas 
espinitas dañosas para el ganado cuando va pas- 
tando. 

Sajumaya — Véase Guaraná, 

Salvadera ó Jalíiya- — (Hura crepitans) — Árbol eriza- 
do de púas, de virtudes eméticas. 

Salvia — De Castilla, Cimarrona ó de Costa ó Marina. 
— Esta última, silvestre, abundantísima en los lito- 
rales marítimos bajos, de hojas y flores aromáticas 

' tomo ir. 10 



— 122- 
y usadas para reumatismos, dolores de cabeza, 
aire, etc. etc. Hay otra mucho mas pequeña. 

Sasafras — (Amyris balsamtferu) — Árbol con flores de 
olor fastidioso; mas fuerte que el del Laurus Susa* 
fras. Se da en cocimiento para las afecciones es- 
pasmód ; cas del estómago. 

Saúco. — Hay de flor blanca y de flor amarilla (Sam- 
bucas) — Se estiman 1 s flores diaforéticas y bue- 
nas para la-¡ afecciones del pecho. 

Siguaraya — (Trichúm glabta, cel Havanemis) — Ar- 
busto silvestre; paia ma es venéraos. 

Tabaco — (Nicotiana tabacum) — II mta bien conocida, 
cuyo pais clásico es la Isla de Cuba, donde los 
aborij nes le ll-im ibvn Cojibííy al lorcilo ó tubo de 
fumarle Tabaco. \\s el remedo mas eficaz y emi- 
nentemente antipasmódieo. Sus otra* cu didadesy 
utilidades son demasiado sabidas y gomadas en 
todo el mundo. 

Tábano — (J/ahacea.) — Planta silvestre, de que se 
hacen palitos ó escobillas para limpiar la dentadu- 
ra. Es diurético. 

Tamarintlillo — Arbustillo silvestre, de hojas mimosas 
y vainitas. ¡Mancha y pica. 

Toronjil. — Planta exótica rastrera especie de Yerba- 
buena, aromática y con las mismas aplicaciones de 
esta. Creo que no es el mismo Toronjil de España. 

Tricolor. — Véase Gu<u-am<iy<i. 

Tnatúa.- 1 -Planta silvestre, parecida á la Yuca, que al- 
gunos denominan Frailecito, y es purgante. Véase 
Frailecillo. 

Tnua. — Se distinguen dos variedades de este Cacto 
silvestre y abundantísimo. La Tuna-blanca 6 de 
Castilla, que da el Higo Chumbao Tuno. La Tu-' 
na Colorada ó Brava cubierta de espinas, produ- 
ce el Higo color de carmín precioso, muy diuréti- 



-123— 
co, hasta orinarse del propio color. Esta Tuna se 
emp'ea en vallados ó cercas y ambos Nopale** con 
prefeiencia el primero proporcionan ei mucilago 
mas fresco y medicinal. Un Botánico respetable 
denomina á la Tuna blanca Cactus Splenduius y 
á la colorad i Cactus coccitiihfer t 
Ubi. — Uno de los Bejucos mas á propósito para tejer 
canastas y para hacer purgaren los vejigatorios. 
Hay varias especies, Cissus intermedia, VitísCari- 
baa, (.'issus cuadronguhiris, Cis. Sicyoides. Cis. 
Cordifolia, Vis. acida Cis. trifoliata. 

Uña de («ato. — (Bignonia unguíscati) — Bejuco le- 
guminoso, con espinas en esa forma, al cual se le 
atribuyen virtudes antivenéreas, 

Verbena. — (Verbena Jamaicensis) — Planta silvestre 
abundantísima, astrinjente y amarga. 

Verdolaga francesa — De hojas grandes, flores moradas, 
que sirven para el dolor de cabeza. 

Vinagrera. — \Oxalis fmctescens Oxal. acetosa, Oxal 
Violácea, Ox. Cornicidata.~\ — Diversidades de 
esta planta silvestre, confundidas también con la 
Aleluya, Acedera, y Vinagrillo, que suministran 
ácido oxálico; desvanecen las manchas de tinta; 
estimulan el apetito; atemperan &c 

Volatines. — (Cíenme polígama» CL penthapkylla, Cl, 
triphdla, gitantea, aculeata spinosa.) — Diversida- 
des silvestres, antiescorbúticas, estimulantes y diu- 
réticas. 

Yagrunia. — Macho y Hembra. — [Panax longipetala 
vel undulata Cecropia peltata.] — Árbol silves- 
tre, comnn, de hojas plateadas oor debajo, gran- 
des, que con el cogollo sirven p\ra ciertos do- 
lores y quebraduras; el suco lechoso de la segun- 
da astrinjente y corrosivo. Las cenizas dan un ál- 



-124- 

cali exelente para blanqueártelas y para la clarifi- 
cación del Guarapo. 

Yerba-buena. — Abunda la exótica, bien conocida en 
todos sentidos. [Mentha mtiva.~\ 

Yerba-hedionda. — [Cassia Occidentalis.] — Planta sil- 
vestre comunísima, leguminosa, cuyas semillas 
tostadas suelen tomarse como café; sus hojas se 
plcgan al ocultarse el sol y reviven al nacer. Es 
purgante y remedio eficacísimo para la disentería 
de sangre, bebiéndose el zumo de las hojas. En 
otros puntos le llaman Brusca. 

Yerba de Lsmoit. — Véase Caña é Cañuela Santa. 

Yerba de Sapo. — Planta rastrera á orilla de los arroyos, 
que se dice buena para la sangre. 

Yerba mulata. — (Rumex sanguineus.) — Planta silves- 
tre, que tal vez será la misma denominada Yerba 
de la Paciencia, buena para la disentería. 

Yerba terrestre. — Planta silvestre, rastrera, medicinal 
y alimento de ¡os animales 

Yerba de ía Sangre ó Sanguinaria.— {ílecebrum lana- 
tum.) — Planta silvestre, rastrera, cuyos tallitosra- 
• mineados parecen alambres, lechosos, moraduzcos, 
que sirven para temperar y purificar la sangre: es 
abundantísima. Algunos le dicen Celidonia; pero 
tal vez hay ©tra planta de este nombre vulgar, que 
el Sr. don Sebastian M o rajes describe y espüca 
sus virtudes astrinjentes, que contiene los esputos 
de sangre y cualquiera hemorrajia, distinguiendo 
las variedades Varronia globosa, Var. Martini- 
censis y efectivamente después habla del llecre- 
brum lanatum con ól nombre vulgar de Sangui- 
naria. 

Yerba mora. — {Solanum nigrum.) — Planta silvestre, 
común, idéndica al Ají Guaguaq, cuyo fruto pro- 
duce una tinta moraduzca hermosa, fijable con 



—125— 
alumbre. De ella se hace Arrope de Mora para 
curar la garganta &c. 

Yerba de Garre.— [Spermaeoce verticilaia.] — Planta 
silvestre, para la elefanciatis y dulcificar la san- 
gre. 

Yerba de vidrio- — {Barrilla.) — Abundante en la costa 
S. al E. de Trinidad, cuyo jugo es nocivo. 

Zabida. — Variedades. — [Aloe vulgaris, Aloe succotri- 
na.~\ — Planta silvestre, parecida a la exótica, me- 
dicinal. El vulgo dice Zabila. 

Y otros incluidos entre los demás, que también son 
medicinales. 

Vejetales de jardinería, o notables principalmente por scs flores 

O AROMA* 

Acediana — (Amarantkus.) — En Cuba y Holguin se 
da este nombre al Amaranto ó Moco de Pavo: 
con este último es conocido casi generalmente en 
la Isla; aunque en Bayamo le dicen también Ble- 
do morisco. Hay otro mas fino y bello que llaman 
Terciopelo. 

Adelfa. — [Nerium rhododapkne.) — Lleva su lejítimo 
nombre en ia parte Oriental este arbusto veneno- 
so; en la Occidental Rosa Francesa, 

Africana — Especie de Cacto pequeño, que produce 
una flor grande de cinco pétalos amarillosos, con 
puntos oscuros. Otros le liaman Estrella. 

Aguinaldo ó Campanilla — Bejuco silvestre, abundante, 
de diferentes especies: el blanco [couvolvulus mo- 
nospermus, vel sepiuni] — Rosado \Convolr.sagit- 
tifolius.] — Blanco pequeño \_Convolr. parvijlorus. 
Blanco fondo purpúreo [Conv. pandwatus.] — 
Grande rojo-claro [Conv. grandiflorus.'] — Blanco 
violado [Conv. tenellus.] — Azul (Conv. Nil.) — A- 
marillo \Conv. umbellatus~\ — Violáceo ó Manto de 



—126- 
la Virjen (Cont. Violaceus, vel heder attñxs!)— -Co- 
lor de carne [Ipomce/t carnea.'] — Purpúreo mati- 
zado [Ip'im. purpurea'] que es la Mira vil la de Es- 
paña. — Blanco fondo de púrpura (Ipom. striaia) — 
El sobresaliente Botánico filr. Mondes llama al 
bla»co Ipomtea Leucantha y agrega otros, Ipom. 
digitata Sfc. Las abejas prefieren la miel del Aguí' 
na/do, 

Albahaca- — (Occimum) — Varias especies mui abun- 
dantes: Albohaca Mondonguera; la Cimarrona, 
silvestre, que algunos llamnn Albahaquilla; de 
Santa Rita, pequeña (Occimum parvifolr,) de 
Anis, de Clav>,de Limón, Colorada y de Cuchara* 

Alcanfor — ]Sycas revoluta] —Planta de Jardinería que 
á modo de Palmita echa al rededor de su grueso 
tallo muchas penquitas como plumas. Es perma- 
nente y otros le dicen S'fgú de la India. 

Alelí — (Cheirantus) — Planta exótica, que dala flor 
de su nombre. Hay morada, blanca &c. 

Amapola — (Papnver rheas) — Lleva su lejítimo nom- 
• bre en la parte occidental: en Cuba Camelia. En 
Holguin y Puerto Príncipe se llama Amapoláis. 
Malva de China ó JJarpaelJico ó Sangre de Ado- 
nis de la Habana. 

Ambarina — Planta spreciada por su bonita flor, cuyas 
variedades son: la Scaviosa arrentis, integrifolia 
leucantha atropurpúreo , que no deben confundir- 
se con la Escabiosa (Capraria bif'oxa) que llaman 
en el pais. Son sudoríficas, pectorales &c. 

Araña. — [Nygela] — Planta pequeña que produce la 
flor blanca ó azul-oscura. 

Aroma olorosa. — [M-mosa adórala farneciand] — Ar- 
busto leguminoso, espinoso, común, cujas hojas 
se estienden ó plegan al nac^r oponerse el sol; flor 
como una mota amarilla, cuyo olor difundido atrae 



-127— 
á las abejas y sirven para las cardiarias nerviosas* 
con las vainas, la goma del arbusto, limón y Palo 
de Campeche, se hace tinta mui negra. La Aroma 
u¡ia de gato [Mimosa unguis cati\ da las flores chi- 
cas, agruma. lis, b'anco-am irillosas: también sirve 
para los tintoreros y p ra las fiebres iat< rmitentes. 

Arrayan — [No Arraijttn'] ( %1y'Hm Cvnimums.) — Ar- 
busto qu»' da las llores pequeñas y blancas. 

Artemisa de Playa ó Carquesa. — Planta silvestre co- 
mún éu algunas «o -tas, y o!orosa. 

Auvernia — Véase Luisa. 9 

Azulejo — Planta, que pro luce las flores de cinco péta- 
los, color a/.ul c aro, qu en la Habana y Matan- 
zas le llaman Belesa ó Embeleso, *y Celeste; pero 
la Belesa no es asi, y pa eee mas propia la voz 
Azulejo usada en Cuba. 

Azucena — {Lilium candidum, polyínthes tuberosa.)*-* 
Planta bulbosa, bien conocida que produce las 
flores blancas oluro-ísim s. Hay Azucena doble. 

Banderilla — [Salvias plendens'i] — Planta que da la flor 
roja. 

Belesa — Véase Azulejo. 

Bijaúra — Arbusto, que produce la flor grande, blan- 
ca, campaniforme, nombrada Flor de campana, 
que por la tarde se anima y al salir el sol decae. 

Boca de Dragón. --Planta cuya flor tiene alguna seme- 
janza de boca abierta y la hoja parecida á la Yu- 
quilltt» 

Bruja — [Spfwruntus wana~\— Planta común, de cebo- 
lla y hojas liliáceas, que produce la flor de su 
nombre b anca, amarilla, rosada &c. según su va- 
riedad de corta duración. 

Buenas tardes — P anta que produce la flor amarilla de 
olor desagradable: ab¿e ai caer la tarde. Hay otra 



.— 128-. 
que vive y muere al sol y llaman algunos Las Do- 
, ce del día. 

Caguajasa — Véase Pasionaria 

Cajigal. — Véase Reina Luisa. ■ 

Cambutera. — [Convolvulus pennatus, vel Ipomoea 
quamoclit.'] — Gracioso bejuquillo ó enredadera sil- 
vestre? aunque el íSr. Morales la cree orijinaria de 
Méjico, de hojuelitas finas á manera de pluma, 
en que resalta el precioso color punsó de su flor. 
Hay otra Ipom. coccínea . 

Camelia.— Véase amapola. 

Campanilla. — Toda flor de los Convolvulus Aguinal- 
dos y otros Bejucos. 

Carambolr — En Cuba es una flor color de asarcon 
producida en ramilletes. 

Carquesa — Véase Artemisa de playa. 

Carraspiía. — Planta queda las florecitas blancas en 
macolla, algo odoríferas y permanentes. También 
hay de flores amarillas, [Lepidium.'] 

Cera. Bejuco exótico ó enredadera, cuyas hojas y flo- 
res rosadas parecen en su grosor v viso hechas de 

cera. 

Cinco-llagas — (Mártinea ugnata.) — Planta silvestre, 
parecida al Ajonjolí, hasta en la flor; pero en ra- 
milletes, rematando el embudo en cinco ondas 
manchadas de color de sangre. 

£] ave i [ üianthus carynpki/lus.] — Bien conocidas las 

variedades exóticas del rosado, rojo, blanco &c. 
Clavel de China. — Planta y flor'de la fami ia pe- 
ro chicas, de que hay variedades — Clavel de Muer- 
tos. Véase Copetuda. 

Clavelito de Sabana .—{Eckites /oritta.)-— Planta sil- 
vestre común en los Cuáhales, de flor rosada ó de 
otro color, parecida á la Vicaria, 

Clavellina. — Con este nombre se conoce, no la planta 



—129- 
que produce el Clavel, sino otra que da la flor á 
manera de Lirio, de pétalos largos ensortijados, 
olor suave color blanco ó rosado y que abunda en 
Tierra-dentro á orillas de los rios. En la parte oc- 
cidental le llaman Lirio y Clavellina á otra planta 
que produce la flor menuda, morada, encrespada, 
también en las márjenes de los arroyos. 

Conchita. — Toda flor de figura clitórica, que produ- 
cen diferentes Bejucos, blancas, azules, encarna- 
das &c, [Clitoria ternata, C. Virginiana <Sfc] En 
Cuba muchos le dicen Deleite. 

Copetuda. — [Caléndula.'] — Llámase así mas comun- 
mente en la Vuelta-arriba la flor amarilla que se 
conoce con el nombre de Flor ó Clavel de Muer- 
tos ó de Lidias y en España también con este y 
con el de Copete ó Maravilla. Es abundante y va- 
ria, aunque no tanto como en Méjico. La Cham- 
berga, color de ladrillo, es de la familia. En Cuba 
también le dicen Escarolada, 

Coral ó Coralillo. — [Adenanthera pavonia] — Arbusto 
leguminoso de hojuelas parecidas á las de la Gua- 
camaya; flores pequeñas y sus semillas ó granos 
duros, rojos, lustrosos, de que se hacen sartas para 
collares y adornos. 

Cucaracha — Planta rastrera que echa las hojas del ta- 
maño y figura de tal; aunque los colores son en 
fajas lonjitudinales verdes, verde-oscuro, mas cla- 
ro moraduzco y otra casi blanca. 

Curujey — [Fillandsia.~] — Planta parásita, comunísi- 
ma, cuyas hojas á manera de espadas, forman 
macolla como las liliáceas. Hay diferentes espe- 
cies, que dan unas florecitas moradas, llamadas 
San Pedro-, otras rosadas, San Juan; otras amari- 
llas, Cagadilla de Gallina &c. Véase Lirio. 

Chamberga. — Véase Copetuda. 

TOMO II. 17 



-130— 

Dalia — -Flor introducida hace poco tiempo, y que pro- 
duce una planta nacida de un ñame ó bulbo; es 
hermosa por el estilo de la Extraña ó Moya; pero 
mayor y de diversas especies. [Dalia tuberosa.'] 

Deleite* — Véase Conchita. 

Diamela. — Véase Jazmín. 

Eneldo — (Anethum.) — Planta escasa, parecida al Hi- 
nojo, que exita al sueño. Las florecitas amarillas 
en ramillete acopado. 

Escabiosa. — [Capraria biflora.[ — Planta silvestre, co- 
mún, con florecitas muy chicas blanca. Llámase 
en la Vuelta-arriba Magüira; pero este en la Vuel- 
ta-abajo es árbol distinto. El Sr. Morales dice que 
esta no es la Escabiosa sino la Ambarina. Diafo- 
rética. 

Espuela de Caballero. — [Deljinium consolida, vel Jac- 
quinia unciffora] — Planta que produce la flor de 
esa forma, color morado ó de la del Romero. 

Estrella. — Véase Africana. 

Estrelladel Norte — [Coriopsisf] — Planta que da la flor 
de su nombre, amarilla. 

Extraña-rosa.— {Áster Chinensis.) — Planta que produ- 
ce las flores en maceta, morada y de otros colo- 
res, se^un su variedad. Se confunden con la Rei- 
na Margarita, que siempre es morada mas pe- 
queña, y también con la Margarita, y la Moya, 

Flor de Muerto. — Véase Copetuda. 

Flor de Pasión. — Véase Pasionnria,. 

Flor de San Pedro, San Juan etc. — Véase Curujey. 

Flor de San José. — Véase Vara de S. José. 

Flor de Pascua. — [Jatropha Sanguifolia] — Arbustillo 
parecido al Piñón, cuyas ramas en sus estremi- 
dades toman un color rojo hermoso cuando se 
aproxima la Pascua de Navidad, y contrastan con 
el verde de las otras y el amarillo de las flores» 



Flor del Pato — ( Aristólochia grandiflora.) — No tengo 
noticia de ella. 

Galán de dia, — [Cestrum diurnum.] — Arbusto de flo- 
res blancas en figura de clavo, mas olorosa de dia 
que de noche. Tiñe de azul y es silvestre. 

Galán de noche. — \_Cestram nocturnum.] — Arbusto de 
flores blancuzcas con un tubito que remata en cin- 
co pétalos, como Jazmines, que embalsaman el ai- 
re por la tardecita y noche. Es venenoso. En Cu- 
ba denominan á los dos, Jazmín de dia y Jazmín 
de noche. 

Geranio. — [Geraninm.] —Planta cuyas hojas despiden 
un olor delicioso mui pronunciado de Rosa. 

Gerstroemia. — (Gerstroenteria, vel Alstroemeria.) — 
Arbusto que produce las florecitas moradas ó ro- 
sadas, encrespadas en ramilletes. También le di- 
cen Astronomía y Júpiter. La Gerstroemia amari- 
lla es un árbol silvestre de madera rojiza y flores 
amarillasen espigas de grato olor. Es astrinjente. 
\Mulphigia spicata~\. 

Gigantón — Planta de tallo hueco, que produce una 
flor parecida ala Dalia. Escasa. 

Girasol. — Véase Mirabel. 

Heliotropio .— [Héliotropium peruvianum.] — Planta 
pequeña, con los tallos algo tendidos y cubiertos 
de pelos ásperos, hojas arrugadas; las flores chi- 
cas azulosas ó moraduzcas en espigas enroscadas, 
de olor grato. 

Hinojo. — \Foeniculum.~\ — Planta exótica, aromática, 
que se masca por el gusto y olor de sus hojuelas 
finas á manera de hilos. 

Incienso — Planta de un olor algo parecido á la gomo- 
resina de su nomhreque se quema en las iglesias. 
Hai otra especie llamada lncienso-A]e?ijo [Absin- 
tkiimi?] — El Incienso Marino ó de Playa tiene el 



—132— 
olor algo srmejante al ácido oxálico [¿Tournefor- 
lia Guaphalioides?] 
Jazmín. — Se distinguen, el Jazmín criolla, que es el 
común (Jazminum)', Jazmín Francés, en Cuba 
Jazmín de Arabia', (Mogori Sambac) [Solanum 
scandens] Jazmín de Italia, la Dulcamara, Jazmín 
Pompón ó Malabar, que en ia parte occidental se 
nombra Díamela) y Jazmín del Cabo. 

Urio. — Árbol silvestre, lechoso que produce la flor de 
su nombre de cinco hojuelas carnosas, rojas con 
vetas amarillas. Los indíjenasle llamaban Atabái- 
ba\ en la parte oriental le dicen Súchel; el Frangi- 
panier de M. Bomare [Plumería rubra.] El Lirio 
amarillo tiene la flor de este color [Plumería pa- 
llida,vel púdica.] El Lirio blanco, con flores es- 
pigadas blancas, que despide mucha fragancia, da 
resina y es narcótico venenoso. [Plum. alba.'] El 
Lirio tricolor ó de dulce, también lechoso, da las 
flores de tres colores, de las cuales se hacen dul- 
ces. (Plitm. tricolor) Ademas de estos árboles de- 
nominan Lirio á otras plantas, como el Lirio 
Sanjuanero, especie de Curujey, que produce Ja 
flor de su nombre ó de San Juan [Pancratium 
caribamm]: Lirio de San Pedro (Crinum ameri- 
canum) y otras liliáceas silvestres, inclusos los Ta- 
raracos &fc. 

Luisa. — Planta que da la flor de cinco pétalos rojos, 
como las del Granado, y le llaman también Au- 
vernia, 

Madama. — [Impatiens balsamina.] — Planta muí co- 
mún, de corta vida, con la flor irregular espolada 
como la Capuchina, color rojo, blanco y matiza- 
do, y las semillas dentro de una vejiguilla, que re- 
vienta fácilmente. 



—133— 
Madre-selva. — [Caprifolium.~\ — Enredadera bien co- 
nocida, cuyas flores esparcen un olor suave. 

Malanguilla. — [Arum sagitosfoliiim mínimum] — Va- 
riedad de la Malanga, de hoja pequeña; pero de 
un color carmin claro precioso en el centro que 
hace resaltar al verde del borde. El tubúrculo no 
se come, chico y picante. La flor es singularísima; 
representa una guardabrisa trasparente, abierta 
lonjitudinalmente y dentro á modo de su vela blan- 
ca marcada de dibujos ó gravados de rositas; por 
lo que se cultiva en los Jardines. 

Malva de China. — Véase Amapola. Hay también ama- 
rilla y blanca, nombrada la última Leche de Venus. 
— La Malva-rosa \Hibiscus mutabilis'] da las flo- 
res grandes, que cambian de color; pues de blan- 
cas pasan á rosadas al mediodía y purpurinas por 
la tarde, durando su vida un solo dia. 

Marañuela. — (Tropwslum Majus.) — La Capuchina 
de España. El color de la flor sirve generalmente 
de término de comparación. Aquí no se conoce 
con el nombre de Capuchina ni de Alcaparra 
de Indias. 

Maravilla ; — {Mirabilis Jalapa) — Planta comunísima, 
la misma seguramente que describe el Dicciona- 
rio de la Real Academia con el nombre de Don 
Diego de noche; pues la Maravilla de España es 
otra. 

Maraya. — Arbusto frondoso, recientemente introduci- 
do en nuestros Jardines por su rareza y figura: 
flores blancas en ramilletes, olorosas. Dícenle otros 
Murraya y en Cuba Boje de Persia. 

Margarita — Véase Moya y Extraña-rosa. 

Mari-lopez. — (Turnara ulmifolia) — Planta silvestre, 
que produce una flor amarilla, de cinco pétalos 



-134— 
grandes, inodora. Hay otra variedad [ Turnara pu- 
milea] 

Mar pacífico. — Véase Amapola. 

Mejorana. — ( Majorana medicinalis.) — Planta bien co- 
nocida, toda olorosa. Suele confundirse con otra 
especie de Orégano, de hoja pequeña. 

MercsL&era.— Caléndula.— Planta que da la flor ama- 
rilla de sn nombre, algo parecida á la Extraña. 
Hay variedades. 

Mil rosas ó Mil flores.— Bejuco y planta también, que 
por ser muy comunes y silvestres no se cultivan. 
Las flores apiñadas y de olor parecido al Nardo, 
son idénticas á las Rosas. 

Mirabel. — Se confunde con el Mirasol ó Girasol, tec- 
nizándose Ohenopodrium scoparia, celosía cristata 
y Helianthus annuns. Flor grande amarilla, bien 
conocida en forma solar. 

Moco de Pavo. — Véase Acediana. 

Monigote.— {Antininum majus.) — Bejuco ó enredade- 
ra que da la flor con una cabecita blanca y lo de- 
mas como embudito colgante á modo de saya mo- 
rada. 

Moya.— [Crisantemmi?] — Planta común, rastrera, con 
la flor como un disco convexo, morado, rosado, 
blanco, amarillo &c. según su variedad; aunque la 
Moya Santa Marta tiene centro amarillo y lo de- 
mas blanco como la Santa Maria 6 Matricaria. 
Llámanla en Cuba Margarita y otros Tulipa. 

Nieve. — Planta pequeña que amanera de Heliotropio, 
echa varias espigas con muchas florecitas de cua- 
tro hojitas blancas y centro amarillo- verdoso; la 
matica frondosa y las espigas, cubierta toda de 
sus florecillas que las hacen semejante á un copo 
de Nieve. Pero la verdadera Nieve, según otros, es 
una planta corno el Orégano francés, de hojas 



—135- 
grandes y gruesas, que secubren de gotillas cris- 
talinas que deslumhran con el sol. 

Ojo de Poeta. — Enredadera que da la flor blanca cou 
un disco negro central. 

Panetela.— Arbusto, cuyas hojas ofrecen la singulari- 
dad de tener sus bordes fileteados de muchas flo- 
recillas y su olor idéntico al de la Panetela. 

Papagayo. — Véase Guacamaya. 

V&üim2Lr\?L.— (Pass¡flora. y — -Diferentes especies do 
este Bejuco ó enredadera silvestre vejetan en la 
Isla luciendo sus divinas flores, llamadas de Pa- 
sión. Una, cuyo fruto nombrado Güirito de Pa- 
sión, comen los muchachos, conserva su denomi- 
nación indíjena en la parte oriental, Caguajasa. 
Hay otra que da el fruto mas grande. La azul (Pas- 
siflura ccerulea) produce la mas hermosa flor &c. 
Pocas personas conocen á estos vejetales con los 
dictados de Granadilla, ó Liana. 

Pensamiento-— Planta que da la flor de su nombre de 
pétalos morados y amarillos. 

Peregrina —(Hibiscus jrfieniceus.)— Arbustillo silves- 
tre, lechoso, de corteza hebrosa: la flor punsó es- 
trellada. 

Pitajaya. — (Cactus grandiflorus.) — Especie de Cac- 
to sin hojas, silvestre, común, espinoso, que ser- 
pea por los árboles, cuyo jugo gomo-resinoso es 
dañino; sin embargo de echarse machada en el 
agua para purificarla. Produce la hermosísima flor 
que abre y esparce sus aromas al morir el sol y 
muere cuando él nace. Hay variedades {Cactus 
dicaricatus, pantag<>?uis,flage!liformis Sfc.) 

Ploma de oro. — [Solidago verga uiirea.~] — Planta, que 
en forma de tal hasta su ápice presenta las espi- 
gas de florecitas amarillas. 

Reina Luisa. — (Zimia elegans) — Planta que da la flor 



-136- 
como la de Muerto, sencilla, moraduzca, inodora, 
que en la parte occidental nombran Cajigal. 

Reina Margarita. — Véanse Extraña y Margarita. 

Resedá — (Lawsonia.) — Arbusto, especie de alheña 
con el tronco erizado, que echa las flores en rami- 
llete, mui chicas, amarillosas, de olor penetrante 
y esparcido. Hay Resedá francesa, de flor blanca. 
{Lawsonia inermis, vel alba.') 

Romero- — [Romarinus officinalis] — Planta bien co- 
nocida y medicinal, mui olorosa. Hay también 
Romero de playa, silvestre, aunque inodoro, salo- 
bre y picante. 

Rosa, — Muchas especies, Jericó, Mosqueta, Minado- 
ra, Mosca, Perfecta, Bella-vista, Té, de Bengala, 
de Cien hojas, Montalho, Alabastro, la bellísima 
Napoleón, Borbon, Micrófila, Pompom, Alejan- 
dría 8$c. Rosa francesa .Véase Adelfa. 

IJ^da. — (Ruta.) — Planta bien conocida, medicinal, de 
olor fuerte. 

Sagú de la India.— Véase Alcanfor. 

San Diego- — Véase Siempre-viva. 

Sangre de Adonis. — Véase Amapola. 

Santa María- — [31atricaria cfficinali?.] — Planta oloro- 
sa medicinal, la Matricaria de España. 

Sensitiva. — [Mimosa púdica.] — Planta silvestre, co- 
mún, leguminosa; flores como el Aroma, esféricas 
rosadas. Encoje sus hojas y ramas cuando las to- 
can. Hay variedades: llámase también Vergonzo- 
sa, Dormilona ó Dormidera y en la parte orien- 
tal Morimví. 

Siempre-viva;— Algunos San Diego. — Planta co- 
mún, de flor redonda, globosa, que dura sin mar- 
chitarse mucho tiempo. La mas común es color 
morado; aunque hay también blanca amarilla &c. 



— 137 — 

y debe ser la Perpetua de España. [Gnapha- 
lium.~\ 
Tararaco- — [Amaryllis punteen] — Planta silvestre, co- 
mún, liliácea, que echa las hojas ó pencas desde 
el suelo, y las flores de seis pétalos punsóes. Es 
narcótico venenoso. Hay otras especies en los 
campos, á orillas de ¡os rios y costas, con flores 
blancas &c. á todas las emites les dicen Tarant- 
eo ó Lirio indistintamente. De su cebolla se ha- 
ce el famoso vomitivo de Lirio para los males del 

pecho- 

Titonia.— Planta que da la flor color de ladrillo. 

Tomillo. — (Thymus vulgaris)- Planta exótica de ho- 
jitas pequeñas y olorosas. 

Vara ó Varita de San José —Planta común, cuyo tallo 
recto se llena de flores axilares, grandes, acampa- 
nadas, color moraduzco, blanco &c, según su va- 
riedad. 

Verbena francesa ó de Italia. — Planta rastrera, que se 
estiende mucho por el suelo, luciendo sus muchas 
y lindas florecitas punsóes, moradas, azules &c. 
según sus variedades. En Cuba le dicen Fili- 
grana* 

Verdolagnilla — Planta rastrera de hojas menudas, for. 
mando estrellas, en cuyo centro aparecen las flo- 
recitas color de carmin amoratado de que se cu- 
bren y lucen dos ó tres horas cuando les da el sol 
por la mañana. 

Víbora — f CaLanchoeJ] — Arbusto admirable por sus 
hojas, que sepaiadas de la mata y lejos de la tier- 
ra colgadas en parajes sombríos, siguen vejetando 
por sus bordes, que se van llenando de otras &C;: 
las flores son colgantes en forma de taceta dividi- 
da en cuatro partes. Algunos le dicen Inmortal 6 
Pólipo herbáceo. 

TOMO lí. 18 



—138- 

Vicaña— [Vinca rosea,] — Planta comunísima, de flor 
morada, ó blanca &c- según su variedad. En Cu- 
ba le dicen Santo Domingo. 

Viuda— [Amarylis lútea.] — Planta silvestre de corta 
vida, de hojas ripiadas, que produce las florecillas 
moradas, graciosas en espiga al remate del tallo. 
La hay también amarilla. 

Yerba Luisa — (Verbena citrodora.) — Planta mai aro- 
mática y medicinal: flores pedunculadas, pequo- 
ñas, blancas, con viso rosado en espiga. Su grato 
olor es idéntico al de la Caña Santa <T Yerba 
Limón. Hay otra Yerba Luisa silvestre, con el ta- 
1 lito pequeño, cubierto de hojas como el Romero; 
flores pequeñas blanco-moraduzcas y olor como la 
otra. 

Puede suponerse el gran número de flores y vejetales 
aromáticos de que abunda la Isla de Cuba: aquí 
solo hemos mencionado las de su particular trata- 
do, pocas de las cuales son del pais, omitiendo el 
Jacinto, Narciso, Nenúfar, Nelumbio y otras in- 
troducidas en nuestros dias; pero que apenas se 
conocen ó existen en algún raro Jardín. 

Vejetales especialmente estimados por sus frutas o granos 
comestirles. 

Aguacate — [Persea gratissima,] — Árbol común, que 
produce ia exelente fruta de su nombre, que tam- 
bién se come en ensalada 6 Guacamol. La decoc- 
ción de sus pimpollos se administra en la supre- 
sión del menstruo y se juzga abortiva. 

Ajonjolí — [Sesamum nigritia?] — Planta exótica, ya 
común, la Alegría del Diccionario de la Real Aca- 
demia, cuya cápsula enciérralas semillas, que se 
comen tostadas en salsas y principalmente en 
dulce de Alegría. 



—139- 

AllOR. — [Anona squamosa.~\ — Árbol común, que pro- 
duce la deliciosa y aromática fruta de su nombre. 

Anoncillo. — Véase Mamoncillo 

Arroz. — [Oryza sativa'] — Cereal bien conocido y a- 
bundante en el pais, que se llama de la tierra y de 
afuera el que se importa. También se dice que lo 
hay silvestre. 

Arveja — (Lathyrus satívus.) — Planta pequeña, rastre- 
ra, leguminosa, abundante, que da el grano de su 
nombre, y se come cocido. Algunos le confun- 
den con el Chícharo', pero este es mas redondo, 
nombre provincial de Andalucía: el común es Gui- 
sante. [Pisum sativum.] 

Berenjena — (Sulanum melongena') — Planta exótica; 
pero ya comunísima, que produce el fruto de su 
nombre, comible de diversos modos y endulce. 

Cacao. — [Theobroma cacao'] — Árbol que debió ser in- 
díjena y hoi se cultivaen algunos parajes. Pro- 
duce el rico grano de que se hace el Chocolate y 
la Manteca de cacao tan fresca y medicinal. 

Café — {Coffea arábica.) — Planta exótica abundante, 
que da el conocido grano de su nombre, distin- 
guiéndose por sus clases de 1. tó , 2. * , 3. fl ó 
Triache, Caracolillo y Garrapata. 

Caimitülo. — [Chrysophilum oliviforme.] — Árbol sil- 
vestre, no grande, común, de hojas amarillo-casta- 
ñas en su cara inferior, que produce la frutilla á 
modo de aceituna, de color morado-oscuro y de 
gusto mucoso-azucarado, astrinjente, bastante a- 
gradable. La madera es de construcción. 

Caimito. — {Chrysophilum caimito.') — -Árbol silvestre, 
abundante, que da la fruta esférica azucarada, re- 
frijerante, blanca ó rosada, según su variedad. La 
madera sirve para puertas y ventanas. El Sr. Ar- 



— 140 — 
boleya equivoca el nombre técnico del Caimito 
(oliviforme) con el del CaimitUlo. 

Calabaza. — [Cucúrbita pepo.] — Hay diferentes espe- 
cies de esta planta rastrera, cuyo fruto se come co- 
cinado: crudo es de preferencia para los caballos. 
La Calabaza de Castilla es larga cilindrica. 

Canisté. — (8 ipote elongata.) — Árbol escaso que da 
la fruta de su nombre parecida al $ ipote de cule- 
bra; pero aguzado, amarillo-naranjada y por den- 
tro como yema de huevo cocido, dulce. 

Calla. — Planta abundantísima, exótica, bien conocida 
y sus variedades. Cuña de la tierra ó criolla [Sa- 
charum officinalé]; listada (fasciolatum); morada 
(S. violaceum); de Otahiti ($. Tahitensé) y Cris- 
talina. 

Cidra^ — [Citrus medica'] — La exótica de España, que 
aquí se emplea en dulces. 

Ciruelas — (Spondios.) — Abundan la Amarilla, la Lo- 
ca, y la Colorada ó Campechana, ademas del Jobo. 
La Blanca me es desconocida. 

Coco — {Coceo nucifer.) — Árbol de la familia de las 
Palmas, silvestre, abundantísimo, que brinda el 
admirable fruto de su nombre, donde se encierra 
una agua deliciosa, ademas de su carne ó almen- 
dra: de su corteza se hacen tazas, copas &c; de 
su leche, dulces y la renombrada Manteca de coco 
para purgar, para untar á las armas y para alum- 
brarse. Sirve la cascara estoposa para tejidos, tin- 
tas, &c. 

Corojo. — [Caceos vrispaJ] — Una de las especies de 
Palmas, silvestre, abundantísima , espinosa, que 
da sus frutos redondos en grandes y pesados raci- 
mos. Por dentro es blanco y sabe al Coco hecho 
la almendra depositada en su dura corteza, de la 
ciisl se saca aceite ó manteca parecida á la de 



—141— 
aquel; pero su mas apreciada producción es la 
afamada Pita ó hilo idéntico y rival del Jeniquén. 

Chayotera. — \_8echium edule, Cucumis acutangulus.] 
— Bejuco ó enredadera común, que produce al 
Chayóte [en la parte oriental C hotel fruto bien 
conocido, cocido para ensaladas &,c. Hay Chayó- 
te Francés mas pequeño que el otro. 

Chícharo. — Véase Arveja. 

Chirimoya. — (Auno na cherimolia.) — Árbol, no co- 
mún, de la familia del Anón, que produce la Chi- 
rimoya, fruta mayor que la de este. 

Dátil. — ¡Se da perfectamente y aun con mas precoci- 
dad que en Berbería. Ya no es raro, 

Friji)!" — x\unque este dictado se aplica con generali- 
dad á los granos de legumbres comestibles, y no 
Habas, Judías Sfc, se entienden particularizados 
el Negro ó Prieto [Phaseolus niger~\; el Blanco 6 
Judía ( Phas.albus;) de Carita ó Careta {Phas. 
nanus',) Colorado (Phas ruber.) Caballero ó de 
la tierra [Dolichos lablab, vel lablab vulgar is.~\ 
Grandes {Dolichos sexquipedalis) Casi todos abun- 
dantes y de Bejucos 8$c. El Chocho, Isleño y otros 
son poco conocidos. 

Garbanzo. — [Cicer arietinum.~] — Exótico; pero a- 
bundante y mui conocido. 

Granado. — [Púnica grariutum.']—— Arbusto exótico, 
común en toda la Isla, que produce la mui cono- 
cida Granada, "Pocas y malas, dice el Sr. Arbo- 
leya": yo diria "muchas y malas " La raiz del Gra- 
nado agrio es el remedio mas eficaz contra las 
lombrices. 

Grosello. — [Cicca racemosa.] — Arbusto, casi árbol, 
exótico, común, que produce la Grosella agridul- 
ce, que por su demasiada acidez se destina para 
dulce y agraz. 



—142— 

Guanábano. — (Annona muricala.) — Árbol común, de 
la familia de los Anones que da la Guanábana, 
fruta grande, acorazonada, erizada, mucoso-azu- 
carada y blanca por dentro, re fríj erante. La Gua- 
nábana Cimarrona {Annona reticulata) silvestre, 
es mas pequeña, astrinjente. 

Guandá — [Cytisus Cajún, vel Caj ames bicolor], — Ar- 
busto que se ha propagado mucho en la Isla; flo- 
res amarillas de figura clitórica y el fruto unas 
vainas que encierran los sabrosos frijoles ó granos 
parecidos al Guisante ó ía Arveja. 

Guayabito — [Psidium aromaticum,'] — Arbustillo sil- 
vestre, abundante en la Jurisdicción de Santo-Es- 
píritu y Piñales de la Vuelta-bajo, por lo cual tam- 
bién le dicen Guayabito de Pinol. La Guay abita 
es tamaño de una cereza de olor y sabor como la 
Guayaba del Perú; pero mas dulce. 

Guayabi. — Tres diferencias. El que produce la Gua- 
yaba cotorrera (Psidium pomiferum) arbusto sil- 
vestre, comunísimo, de grato y suave olor, que 
sirve para diarreas y flujos de sangre: es la Gua~ 
yaba mas á propósito para dulces. La corteza her- 
vida da tinta colorada. La Guayaba blanca solo 
se distingue por el color blancuzco de sujmrte inte- 
rior. — La del Perú ( Psidium periferum) tiene la 
figura de Pera y es fruta esquisita. 

Guisante. — Véase Arreja. 

JÍWdiM.—(Crisobalanus Icaco) — Arbusto silvestre, 
abnndante, mayormente en las costas, cuyo fru- 
to, á modo de ciruela, amarillo, blanco ó purpú- 
reo &c. y carnoso, es mui agradable, y no sé por 
qué el Sr. Arboleya dice que solo se come en dul- 
ce. Hay Hicaco cimarrón, negro, peludo é Hica- 
quillo, cuyos frutos sirven de pasto á los anima- 
les, unos son medicinales y otros de construcción. 



— 143 — 

Higo. — Fícus caricas.'] — El exótico, ya bastante es- 
tendido en toda la isla. — lili Higo chumbo \Opun- 
tio~] que da la Tuna blanca es poco apreciado y 
aun menos el de la Tuna colorada, que solo los 
muchachos suelen comer, resultando á veces la 
orina del propio color, 

Jagua- — (Genipa Americana,) — Árbol silvestre, a- 
bundantísimo, que produce la fruta de su nombre, 
mucosa agri-duíce refrigerante, de la cual también 
se hacen dulces, licores, vinagre &c. y rallada 
verde se aplica en los clavos de buba, males vené- 
reos y lobanillos &c. 

Lima- — (Citrus limeta.) — La exótica ya mui común. 

Limón dulce ó francés dulce. — (Citrus.) — Árbol pe- 
queño, que da la fruta de su nombre, de hollejo 
blanco y mui grueso, dulce sin acidez, fresco y 
grato. 

Mais. — {Zea Mais.) — Riquísimo y abundantísimo 
cereal, bien conocido, que en diversas formas co- 
men casi todos los vivientes terrestres y volátiles. 
La planta es preferida de muchos cuadrúpedos, 
tíl grano por su sazón se dice tierno, seco ó saraso', 
por el tiempo de su siembra, de agua, de frió ó 
aventurero', por su calidad, de cuenta, de capa ó 
de bueyes, 6 basura; por el modo de prepararle ó 
sus compuestos, de finado 6 pelado, tortilla, rositas, 
tallullo 6 Tamal, Pan de Caracas, majarete, guiso, 
funche, chicha, atol S^c. 

Mamey amarillo ó de Sto. Domingo — (Mammea Ame- 
ricana.} — Árbol hermoso, gomo-resinoso, de ma- 
dera color rojo, dura, de construcción: flores odorí- 
feras, á las que sucede el fruto, grande, de carne 
amarilla, suave aromática, agridulce, sabrosa. 

Memey colorado. — {Lúcuma Bomplandi.) — Árbol 
grande,, cuya fruta de cascara áspera, ofrece den- 



—144- 
tro una pulpa roja, dulce, deliciosa, con una semi- 
lla oblonga como ella, de cascara tersa como con- 
cha de carey, encerrando la almendra lechosa de 
grato olor parecido al de la almendra amarga. 
En la Vuelta-Arriba se llama Mamey- Súpote ó 
Sapote- M a m ey . 

i. — (Annona glabra.') — Árbol silvestre, común: 
la fruta acorazonada por el estilo del Anón; pero 
sin escamas, azucarado y gustoso. 

Mamoncillo. — (Md/icora bijuga.) — Árbol magnífico, 
frondosísimo, que produce los frutos en racimos, 
cubiertos de una cascara, que fácilmente quebrada 
descubre una carnosidad suave, astringente, agri- 
dulce, color encarnado, que sirve de término de 
comparación. — En la parte central se llama Anon- 
cillo. 

Mango. — (Mangiftra indica.) — Árbol exótico; pero 
ya comunísimo, frondoso, que produce la fruta de 
su nombre, cordiforme, aromática, amarilla, dulce, 
refrigerante, hebrosa La Manga es mas redonda 
é hilachosa. 

Maraion, — (Anacardium accidéntale). — Árbol bajo, 
silvestre, la fruta periforme ó acorazonada, amari- 
lla ó colorada, según su variedad, con mucho zu- 
mo: el árbol sirve de curtiente. Tiene la particula- 
ridad de presentar su semilla afuera en figura de 
oreja, la cual asada es sabrosícima; aunque su 
cascara aceitosa es cáustica inflamable. El tronco 
da goma como la Arábiga. 

i. — Planta exótica, rastrera, comunísima , de di- 
ferentes clases: el de Castilla (Cocumis Me/o) es 
el que produce el Melón amarillo ó blancuzco 
verdoso [Me ¿opep o. ~\ El de agua ó sandía (Augu- 
rio cucúrbita citrullus) que comprende al de car- 
ne rosada ó carmesí y blanca, que es el francés 



— 145— 
de la Vuelta-arriba. El Moscatel, variedad del de 
Castilla, mas redondo. — El de Valencia, de sabor 
algo parecido á la Pera. — El Meloncito de olor, 
no común, la miniatura entre el de Castilla y Va- 
lencia, de grato aroma y sabor. 

Millo. — (Panicum miliaceum.) — Planta común, pare- 
cida al Mais, que produce en espigas el grano 
tan útil para los animales, y para el hombre. Hay 
blanco y morado. De este se hace el dulce Ale- 
gría y del blanco una harina particular. 

Naranjo. — Árbol común, con cuya madera se hacen 
embutidos y obras de carpintería. Produce la Na- 
tanja, diferente según su especie: la de China, 
(Cttrus aur antisima)', la Moréira {Citrus nobilis.) 
Naranja— lima y Bergamota. — Naranja-ágria 
{Citrus vulgaris) silvestre: su jugo sirve como vi- 
nagre ó limón para refrescos y naranjadas; pero 
de su corteza se hace dulce, y pulverizada su par- 
te exterior mata á los gusanos que crian los ani- 
males: cómela el cerdo. La Naranja. Cajel pare- 
ce un injerto de la dulce y de la agria: es amarga; 
aunque agradable. Todas producen Azahares. El 
Naranjito del Obispo en la parte occidental, no 
común, es mas pequeño. {Aurantiummyrtifolium.) 

Níspero. — Véase Súpote. 

Pan (Árbol del • • • • ) — [Artocarpus incissa doméstica.'] 
— Exótico, de grandes hojas, y el fruto escabroso 
tiene dentro unas almendras farináceas que asadas 
son sabrosas. 

Papayo. — (Carica Papaya, veljicus carica.) — Arbus- 
to comunísimo de un solo tallo, que produce la 
Papaya, de gusto suave y dulce. Algunos en la 
parte occidental le dicen Fruta bomba y pocos Z<?- 
chosa por la leche que fluye de todo el vejeta!. 

TOMO II, 19 



— HG- 
Hay Hembra y Macho-, este da el fruto inferior 
en todo y es silvestre. 

Pepino. — (Cucumis sativus.) — Planta exótica que 
echa el fruto bien conocido de su nombre. Es co- 
mún y se prefiere para ensaladas. 

Pina. — (Bromelia Ananas.) — Planta abundantísima, 

f de hojas en macolla, que produce la afamada y 
deliciosa Pina ó Anana, marcada de escamas, 
coronada de hojas y por dentro blanca amarillosa, 
acuosa, ácida-dulce, aromática, refrijerante, de 
cuyo jugo se hace vino, como de la cascara la Ga- 
rapiña. La Pina de Cuba ó Morada es de infe- 
rior mérito. 

Plátano. — Hay diferencias de este precioso, útilísimo 
y abundantísimo vejetal ó arbusto, de tallo her- 
báceo y hojas extraordinarias y grandes, que pro- 
duce el fruto de su nombre. El Plátano macho ó 
común (Musa) es el mas grande [el fruto.] El 
Plátano hembra (Musa paradisiaca) mas peque- 
ño. Plátano hembrita ó dominico (Musa regia) 
aun mas pequeño y suave. Plátano Guineo ó de 
Guinea \_Musa sapientium] el mas chico, aunque 
grueso, suavísimo. Plátano del Orinoco [Musa 

, rosacea] poco mayor que el Guineo pulpa rosada 

y no tan común, Plátano de Otahití ó de la India, 

casi como el precedente, la cascara morad uzea 

como la mata y la pulpa blanca; escaso. Se comen 

verdes asados, fritos, maduros, crudos, pasados &c. 

Poma-rosa. — (Eugenia jambos.) — Arbusto común, 
cubierto de flores y frutos casi todo el año: este 

- esférico, amarillo, olor de rosa, de carne dulce, 
sabrosa, aromática, dentro de la cual baila la se- 
milla. 

Sapote. — (Sapota mammosa.) — Árbol común, que 

. produce la fruta apreciable de su nombre, dulce 



-147- 
como conserva, redondo, moreno, lechoso cuando 
verde. En Tierra-dentro, donde abundan los mejo- 
res y mas grandes se llama Níspero. — Sapote Ma- 
mey. Véase Mamey. 

Sapote de Culebra ó Sapotillo. — [Lúcuma serpentaria 
vel Achras mammosa.~\ — Árbol grande, silvestre, 
que destila una leche cáustica, con la cual se hace 
tinta simpática. El fruto redondo oblongo ú oval 
amarillo naranjado, seboso, dulce; pero no aprecia- 
do. Algunos en la Vuelta-arriba le dicen Siguapa; 
otros Totuma. — El Sr. La Sagra trae también al 
Sapote negro [ Dyospiros obtusifoliá] de que no 
tengo otra noticia. 

Tamarindo.—- [Tamarindus occidentalis. ^-Arbol mag- 
nífico parecido al oriental, leguminoso, de hojas 
pequeñas. El fruto es una vaina de cascara more- 
na, quebradiza, que contiene las simientes envuel- 
tas en la pulpa dulce, mui acida y agradable, de 
la cual se hacen refrescos también y la ponderada 
Pulpa de Tamarindo. Las raices sirven para la 
gonorrea. 

Toronja, — \Citrus magnus]. — Árbol que produce una 
especie de Naranja acida mui grande que se usa 
en dulces. Hay agria y dulce. 

Trigo. — [Triticun asstivwn].—* Cereal bien conocido, 
exótico y escaso, que abundó en otro tiempo en 
Santa-Clara y en Matanzas. 

Uva. — [Vitis vinifera~] — La fruta de la vid exótica, 
bien conocida. En parras las hay en toda la Isla, 
no tan escasas en la vueltarriba. 

Uvero. \Coccoloba uvifera], — Árbol silvestre, abun- 
dante en las playas y orillas del mar. El fruto es 
la comunísima Uva de Caleta, agridulce. El Sr. 
Morales distingue el Coccoloba latifolia, Coc. di- 
versifolia y Coc. excoriata. 



— 148- 

Volador. — Bejuco ó enredadera silvestre, que se carga 
de frutos, idénticos á la Papa [Patata] con la di- 
ferencia de no ser subteraneo y tener algún sabor 
poco amargo, según se prepare. 

Y otras frutas como la del Acána, Nigua S^c, que 
producen varios de los vejetales colocados en las 
demás clasificaciones; pero son de poco aprecio. 
]\o faltan también algunos Manzanos, Duraznos, 
Presas y Cerezas, y otros exóticos, singularmente 
en Cuba, en cuya ciudad se venden por las calles 
los Alcauciles producidos allí; pero todavía no for- 
man número que merezca su inscripción en este 
lugar. 

VEJETALES DE RAICES 6 BULBOS ALIMENTICIOS. 

Boniato : algunos Moniato- — [Convolvulus Batatas]. — 
Bejuco rastrero, abundantísimo, que produce el 
fruto subterráneo de su nombre, conocido por Ba- 
tata en otras partes. Hay varias especies: Antonio 
Diaz grande, el Morado ó Brujo 6 de 40 dias, por- 
que á este tiempo de sembrado tiene ya el tubér- 
culo formado y extraible; Yema de huevo; Cacha- 
zudo, Batata, única especie que lleva este nom- 
bre, la amarilla y la blanca. Estos frutos son dul- 
ces y se comen salcochados, asados, fritos &, y los 
animales gustan mucho del sarmiento ó Bejuco y 
hojas. 

Cebolla. — \Allium c&pa]. — Planta exótica, mui co- 
mún bien conocida y de que hay variedades. Cebo- 
llino se llama cuando tierna y en disposición de 
trasplantarse. 

Cebollin ó Cebollita. — [Syperus Sculentus] -Planta sil- 
vestre, mas abundante en Tierradentro, cuyos tu- 
berculitos idénticos á las Chufas de Valencia, co- 



-149— 
men crudos los muchachos. Su horchata es agra- 
dable. 

Cúrcuma. — Véase Lleven. 

Escorzonera. — [Scorzonera latifulia] — Planta exótica, 
no común, 

Galanga. — [Arum Colocasia] — Especie de Malanga, 
la mas usada en la comida. Es amarilla. 

Guaguí — [Arum colectum]— Especie de Malanga sil- 
vestre, grande, sabrosa y fecunda. 

Jiquima (algunos Jicama) {Phaseolus tuberosus, Steno- 
lobium, caruleum) — Bejuco leguminoso, silvestre, 
común. Su ñame ó tubérculo es grande, blanco 
por dentro, que rinde mucho y buen almidón. Hay 
otra variedad. 

Lleren. — [Marantha allouya] — Planta, abundante en 
la vueltarriba, cuyos bolillos subterráneos salcocha- 
dos son sabrosos algo parecidos al ñame. Algunos 
dicen Cúrcuma ó Lairen. 

Malanga- — [Arum Sa gitcefulium]— Planta exótica; pe- 
ro ya comunísima, de hojas extrañas radicales, cu- 
ya bula ó tubérculo blanco cocinado, es mui usa- 
do y alimenticio. Hay variedades: ella y la amari- 
lla [Galanga'], fueron importadas de África: de la 
tierra son el Guaguíy la Yautía. 

Maní. — [Arachis hipogeo] — Planta rastrera, orijinaria 
déla Baja Guinea, ya abundantísima: varios cuer- 
necillos se dirijen á la tierra, prenden, profundizan 
y forman unas vainas subterráneas que encierran 
las almendras alimenticias y sabrosas acabadas de 
Tostar. Da aceite. También le hay en Méjico, don- 
de los Españoles le llaman Cacaguate, corrupción 
de Tlalcaca-Huatl. 

Nabo./ — [Brassica napus.] — Planta exótica, bien co- 
nocida, cuyo bulbo ó cebolla se come cocida 

Ñame.— Variedades — BSfn.cn ó enredadera común, 



-150- 
que da el tubérculo de su nombre, generalizado 
á casi todos los subterráneos. [Dioscorea alata, 
sativa, bulbífera 8{c t ] El blanco, que es el mas* 
apreciado. El inorado 6 bobo, de este color, mas 
insípido y pequeño. El amarillo, pelado ó de Gui- 
nea [orijinario de África] tiene sabor poco amar- 
go, que ademas del subterráneo, da afuera las bo- 
litas de las guias. El primero es del pais que los 
aborígenes llamaban Aje. El Ñame cimarrón, 
silvestre, solamente le comen los Negros. Véase 
Raiz de China. 

Papa. — [Sólanum tuberosum.] — Planta comunísima, 
que sin embargo, también se importa, la conocida 
y universal Patata. 

Rábanos. — [Raphanus sativa.] — Planta exótica, ya 
mui abundante, bien conocida. Hay una variedad 
pequeña algo redonda, que algunos denominan 
Rabanito francés. 

Remolacha. — [Beta vulgaris vel rubra.] — Planta exó- 
tica, que produce el bulbo de su nombre mui co- 
nocido. 

S&gÚ.-[Maranlha indica.] -Planta herbácea exótica ; 
pero ya mui propagada en toda la Isla. Su raiz ó 
tubérculo farináceo es apreciado por sano i super- 
lativamente alimenticio. Algunos le llaman tam- 
bién Yuquilla. E 1 Sagú de la Lidia es al que otros 
denominan Alcanfor. Véase Alcanfor en las de 
Jardinería. 

Zanahoria- — (Daucus carrota.) — Planta exótica, bien 
conocida. 

Yuca. — [Jatropha Manihot.] — Planta abundantísima, 
de tallo semi leñoso, nombrado Cangre, de donde 
parten las largos peciolos que sostienen sus hojas 
dijitadas. Su raiz oblonga es la verdadera Yuca. 
Hay dulce ó blanca; agria, que es la mejor para 



-151- 
sacar almidón y catibía con que se hace el Casa- 
be, de Cartagena y la amarilla, menos común. 
Yuquilla— Véase Sagú. 

LEGUMBRES O VEJETALES COMESTIBLES. 

Acedera. — [Oxalis acetosa.] — Planta, cuyas hojas se 
parecen á las de la Acelga, acidas. Sirve para en- 
saladas. 

Acelga. — (Beta cicla) — Planta hortense, exótica, co- 
mún en la parte occidental que sirve para ensala- 
das &c. 

Ají dulce. — Así se llama y pocos le dicen Pimiento 
[Capsicum annuuni] — Planta comunísima, mui 
conocida, cuyo fruto se come cocinado en potajes 
ensaladas &c. Hay diferencias según su figura: el 
Cabeza de Vaca, Cornicabra, de Cachucha ó de 
Guinea, 8?c. 

Apio- — (Apium grave olens). — Planta exótica, para en- 
saladas &c. 

Berro. — [Sisimbrium nasturniuni], Planta rastrera, 
acuática, comunísima, principalmente en muchos 
rios, de que se hace una de las mejores, mas fres- 
cas y mas usadas ensaladas. 

Brócnli. — [Brassica olerácea laciniata viridis] — Va- 
riedad de la Col, cuyas ojas no se apiñan. 

Col. — [Brassica oleraccea], — Planta hortense bien co- 
nocida. Hay otra variedad {Bras. capitatá). La 
Coliflor [Bras. oler, botrytis]. Aunque exóticas, 
son comunísimas. 

Escarola. — [Chicoremn hortense] — Planta exótica y 
común, de hojas aserradas por sus bordes, largas 
y angostas, que se comen en ensalada y se dice que 
es narcótica. 

Espárrago. — [Asparragus $a£m¿s]— Planta exótica, 
común solamente en la Habana, de que se hace 



1 ÍSii 

tina de las mejores ensaladas; aunque se dan mui 
raquíticos. 

Espinaca. — (Spinaca olerácea) — Planta exótica, no co- 
mún, con la hoja en figura de alabarda, que se co- 
me en potajes y ensaladas, 

Grengué ó Grengueré. — Planta silvestre, común, de 
tallo moraduzco y hojas cargadas de mucilago, 
que cocinadas á modo del Quimbombó, es comida 
favorita principalmente de la gente de color. 

Habichuela. — La vaina verde tierna del Frijol ó Ju- 
día, que cocida se usa mucho en ensaladas &c. 

Lechuga. — [Lactuca sativa] — Planta exótica, abun- 
dantísima, mui conocida y usada para ensaladas. 

Pepino Cimarron.~[ Cucumis anguria] --Bejuco silves- 
tre, que produce el fruto de su nombre, ovoide 
erizado, parecido á un Pepino pequeño, el cual sir- 
ve para encurtidos. 

Pimiento. — Véase Ají dulce. 

Quimbombó. — (Hibiscus Sculentus) — Planta comunísi- 
ma, medicinal, aplicable á la cordelería, que pro- 
duce el fruto, comida favorita, después de cocina- 
do y cargado de mucilago. 

Verdolaga. — [Portulaca olerácea] — Planta exótica 
que sirve para potajes y ensaladas. La Verdolaga 
criolla es silvestre y comunísima. La Verdolaga 
de la mar, si es el Perejil de la playa, que otros co- 
nocen bajo este nombre (aunque ni á uno ni á 
otro se parece; pues tiene las hojas como las del 
Romero) abunda en las playas marítimas y se usa 
cocido para encurtidos y ensaladas. (Portulaca 
marítima ) 

Vinagre. — Véase Acedera. 

TÉJETELES ESTIMADOS COMO ESPECIAS, O PAHA CONDIMENTAR LAS COMIDAS . 

Ají. — [Capsicuni] — Hay diferencias y no se usa la pa- 



-153— 
labra Pimiento, sino por algunos cuando se trata 
del Ají-dulce. Entre los picantes se distinguen el 
Ají-agujeta por su configuración [Capsicum bac- 
catum'i] Lengua de pájaro', Corazón de Paloma', 
Dátil, el de olor mas exitante; Escurre; Jobito', 
Guaguao pequeño, mui picante, el mas común y 
silvestre [Capsicum microcarpum\\ Chile, grande; 
Caballero, que casi pertenece á los dulces &c. 

Ajo. — (Allium sativum.) — Planta exótica, comunísima 
ya y bien conocida. 

Alcaparra criolla ó de la tierra — (Capparis arbores- 
cens.) Planta de muchos tallos herbáceos tiernos, 
que da los botones como los de su nombre, ali- 
mento sano, agradable, exitante y antiescorbútico: 
la corteza aperitiva, vermífuga &c, 

Azafrán. — (Crocus sativus.) — El exótico, que aquí 
degenera algo y escasea. 

Cilantro. — (Coriandrum sativum,) — Planta exótica, 
ya común y conocida, que generalmente llaman 
Culantro. El Cilantro 6 Culantro de Cartajena 
tieae las hojas oblongas, dentadas, ásperas, mui 
aromáticas y estimulantes del apetito, abundante y 
ya casi silvestre. 

Cúrbana. — {Canéíla alba.) — Árbol silvestre, común 
en la Vuelta-arriba, que da la corteza falsa de 
Winter en pedazos arrollados, color blanco-rosa- 
do, que exala un olor delicioso y puede suplir á la 
canela. 

Laurel. | (Annona bullata.) — ArJjoT silvestre, grande, 
mas abundante en los campos y costas de Santo- 
Espíritu, con muchos y muj pronunciados nervios 
en las hojas. El fruto se parece al Anón, por lo 
que en Cuba le dicen Anoncillo; en Puerto-Prín- 
cipe Mamoncillo. La madera es de construcción: 
de él se hacen palitos de dientes apreciados por el 

TOMO II. 2o 



-154— 
olor. Es medicinal para las indisposiciones del ba- 
jo-vientre y sus hojas aromáticas se emplean en 
ciertos guisados, haciendo mui gustosa la carne 
de los animales que las comen. 

Limón» — (Citruslimonum.) — Dos especies agrias: el 
común, silvestre, abundantísimo y el otro que mu- 
chos titulan francés, de corteza áspera [el fruto] 
mas grueso, con ombligo y de mayor tamaño. 

Ifalagueta* — (Eugenia Pimienta.) — Árbol silvestre, 
de madera odorífera, como las hojas, flores y fru- 
to. Otra especie {Eugenia Valenzuelana) de hojas 
mas chicas, que crece en los lugares húmedos de 
la parte occidental. 

Mostaza. — (Sinapis júncea) La planta exótica de su 

nombre, bien conocida, y que aquí se produce per- 
fectamente. 

Orégano. — [Origanmri] — Planta aromática exelente 
pasto de la Vueltarriba Hay otro parecido á la 
Mejorana aun algo mayor la hoja \Origanum 
Majoranoides.~\ El Orégano Francés [Monarda 
punctata] es una planta rastrera casi de tallos her- 
báceos quebradizos, peludos; hojas grandes de 3 á 4 
pulgadas, mui gruesas y de olor exitante. 

Perejil. — Apium petroselinum~].-- Planta exótica; pero 
ya mui común y conocida. Perejil de la Playa. — 
Véase Verdolaga. 

Pimienta- — Véase Malagueta. 

Pimiento. — Véase Ají. 

Tomate. — [Solanum lycopersicum], —Planta comunísi- 
ma de muchas variedades. El Tomate Cimarrón, 
silvestre, es mas chico y redondo. 



YEJETALES PARA PASTO. 



Bahama o Bermuda. — \_Poa CapilarisT]— Yerba gra- 
mínea, exótica; pero ya mui propagada: es menú- 



—155- 

da, permanente, buen pasto y también usada para 
cuadros de Jardines &c. En la parte oriental le 
llaman Yerba del Prado. 

Bejuco Marrullero. — [Phaseolus vexiculatus] parecido 
al Guaco. — Bejuco de Y [Convolvulus latijlorus, 
vel pomcea bona nox] lechoso; flor olorosa, que 
abre al salir el Sol. — Bejuco de Cruz [Hippo<:ratea 
ovata.] 

Bíbona ¿ó Palo Cachimba? — [Aralia capitatd], — Árbol 
silvestre, parecido á la Hederá nutans, y cuyas ho- 
jas come el ganado. 

Bledo.— Planta silvestre, mui común, espinosa, de tallo 
herbáceo, purpurescente, que comen los animales. 
Comprende varias diferencias: el Carbonero \Phy- 
tolacea decandra']; Espinaca, Bledo morisco 8{c. 
(Amarantkus oleraceus, Sanguineus 8fc). 

Búcare. — [Erythrina umbrosa']. — Árbol de pronto cre- 
cimiento, leguminoso, cuyas hojas, que caen y se 
reponen brevemente, comen los animales. 

Caguaso. — Planta silvestre parecida á la Yerba de 
Guinea; pero tan áspera que solo por necesidad 
la comen los animales. 

Cañamazo* — Planta gramínea, silvestre, abundante, 
permanente, que de preferencia comen los anima- 
les. 

Cañutillo ó Pitillo. — Planta silvestre, común, que ar- 
rastra sus cañitas y hojas. 

Caramarama. — Planta silvestre permanente, que debe 
ser el Caramaná de Bayamo ó nuestro Culantrillo 
criollo. 

Carricillo de Monte. — [Panicum arborescens'] — Planta 
silvestre como Tibisi grande, mui ramosa, con las 
cañas largas, caedizas 

Cerraja-— [Sonchus], — Plant? silvestre, parecida á la 
exótica. 



—156- 

Gnásima. — El árbol descrito en los de construcción, 
cuyo fruto es alimento de preferencia para los cer- 
dos &c. 

Crnayabillo. — {Eugenia Guaydbillo) — Arbusto silves- 
tre, mimoso, parecido al Guayabo en la corteza y al 
Tengue en las hojas, cuyo fruto come el ganado. 

Nca. — Yerba silvestre, poco conocida, permanente y 
grata para los animales. 

Pata de Gallina. — [Cynosurus Separius, vel Pani- 
cum Dactilon] — Planta gramínea, silvestre, abun- 
dantísima en tiempo de aguas. 

Pitillo. — Véase Cañutillo. 

Rabo de Zorra- — (Sacharum ravenm). —Planta silves- 
comun, cuya cañita remata en una madeja lanuda. 
Sirve para canastillos &c; las espigas secas para 
cicatrizar las llagas: los animales la comen por 
necesidad. En Cuba le nombran Torolico. 

Ramón ó Palo Ramón. —Árbol silvestre, común, cuyas 
hojas prefieren los animales y es un gran recurso 
en la seca Hay variedades, de costa S^c. (Celtis oc- 
cidentalis, Trophis Americana.) 

Ramoncillo. — Planta silvestre del tiempo de las aguas, 
que engorda y fortalece á los animales. 

Romerillo. — {Bidens, vel coreopdsleuchanta.') — Planta 
silvestre, abundantísima, flor blanca, centro ama- 
rillo, que aparece en los desmontes ó rozas, exe- 
lente pasto y buena para los males de la gar- 
ganta. 

Súrbana. — 'Panicum coloratum.) — Yerba gramínea 
con la panoja estendida, flores, estambres y pisti- 
. los de color saturado de violáceo: buen pasto y 
sus semillas para las palomas y guanajos. 
Trébol. — (Eupathonium ) — Arbustillo de tallos casi 
herbáceos, huecos, ásperos; hojas grandes, denta- 
das, pasto del ganado vacuno. Las hojas dan al 



—157— 
tabaco un olor grato. Este es el Niquibá, que lla- 
maban los Indíjenas. 

Yerba de Guinea.— (Paniculum, reí Milium altissi- 
mum.) — Planta exótica, abundantísima, perenne y 
mui apreciada como pasto preferido de todos los 
animales. — Yerba Castilla ó Sécate — Planta gra- 
mínea, silvestre, común, buen pasto. — Yerba-cepa. 
— Planta silvestre, permanente, preferida por el 
ganado vacuno y caballar. 

ademas sirven de pasto muchas plantas, bejucos y ho- 
jas de los árboles esplicados en otros lugares. 

YEJETALES DE APLICACIÓN CONOCIDA SOLAMENTE PARA VALLADOS Ó CERCAS 
Y OBRAS RÚSTICAS. 

Bayoneta. — (Yucca gloriosa aloefolia) — Arbusto co- 
mún, de figura singular, entre Cacto y Maguey, eri- 
zado de hojas duras, punzante, en la forma, tama- 
ño y fortaleza de una bayoneta de fusil, mui fe- 
cundo; por cuyas circunstancias se usa para valla- 
dos. Las llores amontonadas en maceta blancas. 
En la parte occidental le llaman Espino y otros 
Piñón de puñal; pero el Espino es mui diferente. 

Cana. — [Chamerops] — Una de las especies de Guanos 
6 Palmas, silvestre, mui común. Sus pencas son 
preferidas para cobijar las casas rústicas. Su Pal- 
miche ó fruto engorda al cerdo: da resina aplicable 
en la región hipogástrica para el histérico; el aro- 
ma de su flor atrae á las abejas y el tronco es ha- 
bitación de diferentes aves. 

Guairaje. — [Eugenia Baruensis] — Árbol silvestre, 
cuyo fruto come el cerdo y su madera se emplea 
para estantes de fábrica. El Guairajillo sirve para 
encujar. 

Gnano blanco, Guano prieto, de Monte, de Costa y Espi- 
noso. — (Chamerops). — Especies diferentes de 



Guanos ó Palmas silvestres, comunes, cuyos tron- 
cos sirven para cercas, las pencas para cobijas y el 
fruto para los cerdos. 

Hicaquiilo. — Árbol silvestre y de costa, que sirve para 
varas y cujes. 

Jobo. — (Spondias lútea) — Árbol silvestre, abundantí- 
simo, que da el fruto de su nombre, especie de 
Ciruela amarilla olorosa; pero mui agria, que co- 
me el ganado. Da goma por incisión, que sirve pa- 
ra tintes y el tronco para envases; la cascara as- 
trinjente para las llagas; pero su precocidad y fá- 
cil vejetacion le hace preferible para vallados ó 
cercas de Potreros, contribuyendo ademas con el 
fruto. Hay otra variedad no tan común, con el 
fruto mas redondo y dulce, Jobo hembra. 

Limoncito. — (Limonia trifoliata). — Especie de Li- 
món, cuyo fruto es del tamaño y color del Toma- 
te cimarrón. Con el se hacen cercas cortadas y bo- 
nitas; aunque las mas son de Limón. 

lí¡l2M&(>dL'—(Chamerops). — Especie de Guano ó Pal- 
ma preferida para los techos rústicos. Su Palmi- 
che ó semilla es comida del cerdo. 

Maya. — (Bromelia Pinquin.) — Planta perenne comu- 
nísima mayormente en Tierra-dentro, donde con- 
serva este su lejítimo nombre; pues en la parte 
occidental le llaman Pina de ratón. Por el estilo 
del Maguey echa sus pencas ú hojas mas angostas, 
como espadas bordeadas de garfios ó dientes, que 
la hacen apreciable para vallados. Del centro sa- 
le un racimo erecto de frutos agridulces, suma- 
mente ácidos, remedio efiicaz para las lombrices. 

Piñón. — Varias especies. — El Piñón de Cuba (Ery- 
trina) es un árbol silvestre, coman, de hoja redon- 
da, flor que liban las abejas y el Zumzum, crece 
y cierra pronto, haciéndose mas impenetrable la 



— 159 — 
cerca si se alterna con la Maya 6 Pina de ratón 
(Pina y Pifión.) — Piñón francés (Ery trina cris- 
tagalli de flor grande; es mejor para cercas por- 
que no le comen los animales. El Piñón espinoso 
(Erylrina coral lodendron) aunque el ganado come 
sus hoj^is, goza las ventajas de crecer con pronti- 
tud y tener espinas. 
Otros muchos colocados en distintos lugares son pre- 
feridos para vallados, como el Yaití, Jiqut, Quie- 
brahacha, Cedro fyc, 

VEJETALES ÚTILES PARA CORDELERÍA, MIMBRES, Y TEJIDOS. 

Algodón. — [ Gossipiwn hirsutum, vel Asclepias gigant- 
tea~] — Arbusto silvestre, común, que produce la 
borra de su nombre. Hay de riñon, pepitoso y otras 
variedades. De ella se hacen hilos y el pavilo en 
grandes ovillos que en Tierra-dentro llaman Cai- 
ro, tal vez el nombre indíjena del Algodón. 

Bambú.— (Bambusa Arundinacea) — Especie de Caña, 
muí común, la mas grande y gruesa que se conoce, 
crecida en macolla á manera de plumajes. Las Ca- 
ñas sirven de vara para tejidos de canastas &c, y 
sus cañutos para envases. En la parte occidental 
se llama ordinariamente Caña-Brava y en la cen- 
tral Pito. 

Bejuco de Verraco. — Silvestre que sirve de cordel para 
atar los palos de las cercas ó vallados y su raiz pa- 
ra el dolor de muelas. — El Pelado — el Perdicero, 
mui largo y preferido por su flexibilidad para el 
propio efecto — Vergajo, grueso; Angarilla-, Saba- 
nero, Baracoa y de Cuba, para lo mismo— de 
Tortuga, (Banchinia heterophylld) leguminoso, 
ancho, que hecho tiras se usa también como cor- 
del. — El Colorado (Serjania Ossana) lo mismo— 



— íeo- 
De Canasta, [Véase Guaniquí.— Prieto lechoso 
{Cinanchum) incorruptible y duradero como el 
colorado. Da resina por incisión color amarillo. El 
ternero muere lamiéndola: una hoja sola es veneno 
activo para el ganado. — De Corrales [Serjania, 
paniculata~]. 

Camelote. — [Ophismenus?] — Especie de junco que 
aparece en las aguas, abundante en las Lagunas y 
pantanos, de cuyos tallos se sacan unos hilos tras- 
parentes, color de perla, que sirven para canasti- 
llos, adornos &c. 

Caña de Castilla. — (Anuido donax.) — La planta pe- 
renne que describe el Diccionario de la Real Aca- 
demia, parecida á la Caña brava 6 Bambú; pero 
mas delgada y lijera. Así llaman también impropia- 
, mente á la que produce el Güin. 

Baguiya. — [Lagetta lintearia.~] — Árbol silvestre, cuya 
corteza interior es como una tela de rengue ó tejido 
mui elástico. 

Guaijabon. — Una de las especies de Bejucos que sir- 
ve para ai-narrar. 

Guama. — {Lonchocarpus sericeus.) — Árbol silvestre, 
común, leguminoso, bueno para horconadura y 
cordelería. Hay Guama de costa. 

Guaniquí ó Guaniquiquí- — [ Trichostigma rivinoides,] 
— Bejuco que engruesa hasta dos pulgadas. Por 
su flexibilidad se emplea para obras de mimbres 
y canastas; por lo que también se llama Bejuco de 
Canasta. 

Güin* — (Arundo Güin.) — Planta silvestre, comunísi- 
ma, principalmente á orilla de los rios. Aunque sea 
de la familia délas cañas, no es la Caña de Casti- 
lla, según muchos le denominan: no están sus ca- 
ñutos al descubierto como las dos exóticas de Cas- 
tilla y Bambú: por dentro tiene interrumpidos sus 



-161- 
liuecos por filamentos estoposos: el Güin 5 pendón 
que echa arriba es mui lijero y estimado por los 
muchachos para cometones, jaulas &c: la caña pa- 
ra canastas y otros tejidos. 

Guisase — Diferentes especies de plantas silvestres y 
comunes que dan el fruto de su nombre erizado 
de púas ó espinas á manera del Curdo- Santo, lle- 
van este nombre y sirven para tejidos, así como 
para curar úlceras, heridas, la tisis &c. El Guisaso 
de Caballo, [Triumpheta semitriloba'] — SI de Co- 
chino [Triumph. lappula], el mejor para tejidos; 
en decocción da un bello amarillo. Otro de fruto 
mas chico [Triumph. heterophil/ia,'] — El Guisa- 
sillo \Cenchrus muricatus] S?c. Unos pegan al pelo 
ó rabo de los animales; otros á los Cerdos, á la ro- 
pa &c. 

Jeniquén. — (Agave, vel Aloe Americana) — Planta de 
la familia de los Agaves, Magueyes ó Pitas, que se 
da en macolla, echando de la raiz varias Pencas 
ú hojas: del centro sale el largo bohordo ó escapo, 
donde van las flores. Se cree introducido de Yu- 
catán, á diferencia del Maguey que es silvestre y 
comunísimo, y aunque mui parecida, tiene sus 
distinciones, las pencas mas anchas y encorvadas 
&c: dos variedades se conocen del Maguey, el 
Agave cubensis y el Ag. vivípara, abundante en 
las costas. La pita ó hebra del Jeniquén es algo 
mejor: el Maguey sirve de jabón y para llagas y 
el escapo para yesca y asentaderas de navajas. 

Junco. — Diferencias, el Junco de ciénaga, el Junquillo, 
el Masío, Jayun, Camelote, Junco-marino [Par- 
kinsonia aculeata Sfc. 

Macusey. — Bejuco preferido para obras de mimbre y 
como medicinal para contusiones. 

Maguey. — Véase Jeniquén. 

TOMO II. *»i 



-162— 
Majagua. — (Hihiscus ti liaceus)^ Árbol silvestre, abun- 
dantísimo, de hojas y flores grandes, madera pre- 
ferida para barras de catres etc.; pero su principal 
utilidad consiste en su corteza, de que se hacen so- 
gas exelentes. En la Vueltarriba Demajagua- 
Hay Majagua macho, (Belotia greviafulia y Ma- 
r jagüilla ( Pavonia racemosa.) 
Masío. — Véase Jarico. 

Yarey. — ( Chamerops.)—V¡ na de las especies de Gua- 
nos o Palmas silvestre, abundante, lamas útil y 
; apreciada para tejidos de sombreros, jabas &c. 
Y; otros varios vejetales de los descritos en las demás 
- clasificaciones, que sirven para cordelería y te- 
jidos. 



VEJETALES PARA TINTES. 



Añil. — Véase Jiquilete. 

Bija.-— -?( Bixa Orellana.) — Árbol silvestre, común 
principalmente en Tierra-dentro, de flor bella y 
fragante, cuyo fruto encierra las semillas rojas que 
tiñen tenazmente, siendo el supletorio del Azafrán 
en la Vueltarriba y de las cuales se extrae acéi- 
, te para curar las quemaduras. 
Brasil— Palo Brasil. — (Cossalpina crista.)— Árbol sil- 
vestre, leguminoso, espinoso, de costas y arenas. 
I Su madera da tintura morada, que sirve como el 
j verdadero Palo- Br a siL til Br asílete -falso, (Como- 
, cladia integrifoliá) también silvestre, da tinte rojo 
y está lleno de un suco mui cáustico. Brasilete. 
Brasiliastrum americanum. 
Cairel. — Bejuco leguminoso, que sirve para amarrar^ 
y hervido produce tinta negra mui fuerte. Dícenle 
algunos Jairel. 
Fustete. — [Broussonetia tintoria.~\~~<-Axhól silvestre, 
abundante en la parte orienta], donde hacen un 



-163- " 

gran comercio para tintes. Color amarillo. Falso- 
Fustete. Véase Guayabito. 

Cruárana macho. — Da tinte morado-oscuro. 

Guatapaná. — Árbol leguminoso, de cuyas vainas en 
infusión se hace tinta mui negra. En astillas sirve 
para curtiembre y se llama también Dibidibi. 

Jiquileto. — (Indigofera cytisoides.) — Planta silvestre, 
abundantísima. Se denomina también Añil cimar- 
rón, de cuyas hojas se saca el precioso azul tan 
conocido. 

Nazareno. — Árbol silvestre, no común, cuyas capas 
leñosas cocidas tiñen de un hermoso color amari- 
llo' canario permanente. De su linda madera con 
vetas moradas pueden hacerse bastones aprecia- 
bles por su flexibilidad y color. 

Palo Campeche. — {Hcematoxylum C ampechanum.) — 
Árbol silvestre, leguminoso, espinoso, cuya pesa- 
da madera de un rojo oscuro sirve para tintas. Su 
goma suple á la Arábiga. 

Yuquilla. — {Cúrcuma longa.) — Planta de nuestros 
bosques, parecida al Sagú, cuya raiz es apreciada 
para teñir de amarillo gutagamba y de rosado 
mezclándola con limón. Llámase también Raiz 
Americana y Madras. 

Otros vejetales ademas que se han colocado en dife- 
rentes lugares y son útiles al propio efecto* 

VEJETALES PARA OTROS USOS DIVERSOS. 

Álamo. — Árbol exótico, introducido hace poco tiempo; 
aunque ya generalizado para alamedas. 

Bagá — \Annona palustris~\— Árbol silvestre, común 
de costas, rios, ciénagas y lagunas; frutos que co- 
men el ganado y la Jicotea. Sus raices son tan li- 
vianas que se emplean en corchos de redes, bo- 
yas &c. 



—164— 

Bejuco de Carey. — [Tetracera Pazppijiand] — La* ho* 
jas mui ásperas se usan como papel de lija fino pa- 
ra pulir las conchas de Carey. Algunos dicen que 
es el Bejuco Guaraná. 

Careicillo. — {Carettélla Americana). — Arbustillo sil- 
vestre, cuyas hojas sirven al mismo efecto del Be- 
juco esplicado. 

Ciprés. — {Cupressus &empermrens^]—küio\ exótico, 
cónico, escaso; aunque mui conocido y destinado 
para Cementerios, Jardines &c. 

Estropajo. — Bejuco comunísimo y fecundo, que pro- 
duce el fruto de su nombre todo por dentro esto- 
poso ó lleno de filamentos enredados elásticos á 
propósito para fregar, formando espuma como ja- 
bón; por lo que en la parte oriental le llaman Ja- 
boncillo. 

G lia jaca. — (Fillandsia Usneóides.) — Vejetal silvestre, 
común, que á modo de parásita y como cabellos 
gruesos se enrreda y cuelga de ciertos árboles, es- 
pecialmente del Yamaguey, supliendo por lana ó 
Barba Española para colchones, cojines &c. Al- 
gunos escriben O a jaca. 

Güiro. — Bejuco rastrero por el estilo de la Calabaza; 
pero la flor blanca y el fruto {Güiro ó Güiro ma- 
cho] grande, figura de garrafa, que sirve de vasija. 
Otros le dicen Bangañu y Totuma' Hay Güiro 
de flor amarilla y el fruto como calabaza de Casti- 
lla, largo, cuya corteza se endurece y sirve para 
hacer el instrumento músico-rústico llamado Ca- 
labazo. 

Jaboncillo. — {Sdpindus Saponaria'] — Árbol silvestre, 
hermoso; fruto con nuececillas negras, duras, de 
que se hacen sartas. Comunica al agua una 
untuosidad que suple por el jabón en el lavado. 
Hay otro Jaboncillo, Bejuco de tallo esponjoso, 



— 165— 
amargo que forma espuma y destila agua medici- 
nal para quemaduras. Jaboncillo. — Véase Estro- 
pajo. 

Llorón* — [Guettarda lucida']. — Árbol silvestre, chor- 
reado, significativo de su título, y por lo que es 
dedicado á los fines que el Ciprés. 

Mangle. — Varias especies.— Árbol silvestre, abundan- 
tísimo en las costas cenagosas, Cayos y Esteros. 
Hay Mangle blanco, [Aüicennia nítida], parecido 
al Sauce y sirve como curtiente. Mangle-Prieto 
[Avicennia tomentosa, vel Rhizophora Mangle, 
vel Conocarpus procumbens] reproducido por sus 
raices aéreas; madera sólida, pesada, parala cons- 
trucción de buques menores, muelles &c, por su 
duración. El Mangle colorado ó de Uña [Rhizo- 
phora, vel Conocarpus racemosa] con largas y vi- 
sibles raices; flores blancas. Sirve para curtir. O- 
tras especies en su lugar. 

Mate. — Dos especies de Bejucos leguminosos que dan 
los granos, frijoles ó semillas de aquel nombre con 
que juegan los muchachos. En la parte occidental 
Mate se entiende el Colorado y al amarillo llaman 
Guacalote, voz Mejicana. En la Vneltarriba Male 
se entiende el amarillo y al colorado denominan 
Cayajabo. Las palabras indíjenas cubanas eran 
Guanana el amarillo y Cayajabo el colorado. 

Mora ó Morera. — {Monis celtidifolia.) — Árbol silves- 
tre, que produce la frutilla colorada Mora) hojas 
grandes y madera para diversos usos. 

Palma barrigona. — Especie de Palma, cuyo fruto co- 
me el cerdo y el tronco sirve para canoas, colme- 
nas, vacijas &c. De la Palma- Yagruma comen 
también el fruto los animales. 

Palo cochino ó azucarero. — ( Mea Edimgia.) — Árbol, 
cuyas ramas tienen \ft corteza reluciente cargada 



—166- 
de pelotillas, de la cual fluye una resina nombrada 
goma azucarada, de olor fuerte, y su tronco puede 
servir para toneles. 

Parra Cimarrona © Bejuco (le Parra. — Mui parecido en 
todo á la Parra; pero la uva sumamente acida. Es 
silvestre abundantísima y por donde quiera que se 
corte el sarmiento destila el agua mas cristalina y 
pura, chupándose raspada la cascara. Hay dos va- 
riedades la Vitis indica no es tan acerva como la 
Vitis labrusca. 

Pasa de Negro. — Planta comunmente parásita de ho- 

* jas jigantezcas como una vara de lonjitud y largos 
peciolos, que vienen de la raiz enredada, negra y 
á semejanza de su comparativo. La Gente de co- 
lor la usa para íabarse la cabeza. 

Peralejo. — \Malpighia urens, seu Malpighia Mureilla 
vel Byrsonima C rassifolüi], — -Árbol silvestre pe- 
queño, abundante en la Sabanas; hojas con espi- 
nillas; el fruto color de Cereza que comen el Cerdo 
y la Grulla: su corteza astrinjente se usa para las 
fiebres, úlceras y diarreas y principalmente en las 
tenerías como curtiente: hervida con alumbre, da 
color encarnado. 

ítascabarriga. — Arbusto silvestre, cuyas ramas dan 
flexibles y fuertes cujes y Icitigos.. 

Té de la Tierra. — {Coícliorus siíiquosus.) — Planta sil- 
vestre, común, idéntica al verdadero Té de la 
China y usada su bebida en el campo. 

Tibisi. — {Bambutia. minor.) —Planta silvestre abun- 
dante, que echa varias cañitas huecas, que sirven 
para jaulas, cachimbas, nasas &c. y las hojas en- 
gordan al ganado vacuno. 

Tuya. — Árbol exótico, no común, parecido al Ciprés 
en sus hojas siempre verdes. 

Vainilla. — (Épidendrum ranilla.')— Bejuco silvestre, 



— 167- 
abundante, que produce la de su nombre/bien co- 
nocida, diferenciándose de la de Méjico en su me- 
nor lonjitud y flores blancas. Se usan en el Ta- 
baco. 

Vinagrillo ó Vinagrera morada, — (Oxalis violácea.) — 
Planta rastrera, de hojas redondas; flores violá- 
ceas, parecida en todo á la Violeta, y sirve para 
quitar manchas. 

Ynqailla de ratón. —Planta silvestre, común, en las 
sabanas, que á manera de Palmita sin astil echa 
de la raiz unas Penqititas á modo de plumas. El 
tubérculo ó Yuca crece extraordinariamente, la 
cual rayada y decantado el almidón, queda blanquí- 
sima lustrosa, y propia para el lavado. Frita en 
pedazos mata á los ratones. En la Vuelta-rriba 
conserva su nombre indijena Guayara, en Santo 
Domingo Guctyiga. 

Yuraguano .—(C ] hamerópé Antillarum vel Coripha Mi- 
■ raguana.) — Una de las especies de Guanos ó Pal- 
mas, comunísima, cuya semilla come el cerdo. Las 
hojas sirven para hacer Serones; el tronco para cer- 
cas; pero su producción mas interesante es la afa- 
mada Lana, superior á la de la Seiba, para almo- 
hadas, colchones &c. Indistintamente le dicen 
Yur agitano ó Miraguano. 

VEJETALES DE APLICACIÓN DESCONOCIDA. 

Abrojo. — Dos vejetales llevan este nombre, uno común, 
espontáneo, rastrero, de flor amarilla, y otro un 
arbusto espinoso, flores moradas. [Tribulus Cis- 
toides — Tribuías maximus] . — Abrojo de Florida 
— [Pereskia portulac(¡ea~\. — Árbol mediano, con es- 
pinas negras, flores grandes purpurinas. 

Alacrancillo. — Planta silvestre, común en lugares hú- 



-168- 
medos, rastrera, cuyas florecillas blancas y mora- 
düzcas aparecen en una espiga encorvada como 
cola de Alacrán, inodoras. Hay tres variedades: 
Heliotropium indicum, Hel. fructicosum. He- 
liotr. inundatum. 

Alcon. — Árbol silvestre, poco conocido. 

Aimcndrillo. — Árbol silvestre, variedad del Almendro 
criollo. 

Amores-secos — Planta chica, silvestre, cuyas semillas 
chatas, peludas, en espigas, se pegan á la ropa. 
Dícenle en la Vueltarriba Tostón', pero el Tostón 
de la Vueltabajo es otro. 

Anjélica — Árbol silvestre, poco conocido. 

Arará. — [jBucida?] — Árbol silvestre, de costa, poco co- 
nocido. 

Arjelino. — Árbol silvestre de costa, poco conocido» 

Barba de Indio. — [Saccharum polystachiori] — Yerba 
silvestre, de Sabana, cuyo bohordo es una cañita, 
que remata en un penacho lanudo; hojas tiesas con 
aserraduras que cortan las manos. 

Birijí- — [Eugenia].— Árbol silvestre, de que hay va- 
riedades. 

Buniato. — Véase Moniato. 

Cabellos de AnjeL — [Clematis Habanensis] — Planta 
ranunculácea, con hojas belludas como las flores, 
que salen en ramilletes. Hay varias especies y tam- 
bién dan este nombre á la Disciplinilla. 

Cagadilla de Gallina- — Una de las especies de Curuje- 
yes, que produce flores amarillas manchadas ák 
carmelita. . 

Calabaza de Culebra-. Especie de Calabaza, enredade- 
ra, que produce el fruto de singular figura idéntica 
al reptil comparativo. 

Cañuela- — Véase Yerba mala. 

Casaisaco. — Parásito adherido al tronco délas Pal- 



-169— 
mas, con que forman sus nidos algunos Paj arillos. 
Hay variedades y el encarnado hervido con alum- 
bre da color morado. 
Castaño. — {Cupania tomentosa.') — Arbusto silvestre, 
lechoso, que algunos cuentan entre las especies de 
Guaras. El Castaño del Malabar, es un árbol exó- 
tico, escaso, grande, coposo, triste, con las hojas 
caidas y el fruto erizado, que cuando madura ar- 
roja las simientes que comen los animales. (Arto- 
carpus incisa.) 
Cayaya- — [Tournefortia hirsuiissima^] — Arbustillo de 
tallos peludos y las frutillas blancas, trasparentes 
con un punto negro al medio, retratando perfecta- 
mente la Nigua ampollada; por lo cual también le 
dicen Nigua. Los animales gustan de ellas y al- 
gunas personas. Hay variedades Tournefortia fez* 
tida y Tourn. vohtbilis, 

Copeicülo. — Árbol silvestre, que parece variedad del 
Copey 6 Cupey, 

Cordobán. — [Miconia Ceanotrhina']. — Árbol silves- 
tre, no común, cuya semilla come el Cerdo y las 
aves domésticas. El Cordobancillo es idéntico; 
pero menor. 

Cortadera. — Planta silvestre, de cuya caña salen ho- 
jas de dos filos cortantes. Abunda en las Sabanas 
cenagosas y no es buen pasto. 

Chaparro.— Arbusto de sabana, ramoso, poco conoci- 
do. 

Disciplina ó Disciplinilla. — Planta silvestre parásita, fi- . 
gura de su nombre. Las hay verdes, rosadas &c. 

Espartilio. — [Aristidá Americana\. — Yerba comunísi- 
ma en las Sabanas, donde forman colchones inmen- 
sos sus delgadas hojas á manera de hilos en pano- 
jas. Los animales la comen por necesidad cuando 

: TOMO II. 22 



—170— 
retoña en las aguas. Hay otra con las aristas re- 
torcidas [Stipa tortilis]. 

Farolito. — Planta herbácea, silvestre, que produce el 
Farolito, vej iquilla á manera de bombita, abierta 
por debajo: sóplanla ios muchachos y la revien- 
tan en la frente. Hay variedades Phy salís Curasa- 
bica, Pensil vanica, angulctta. 

Guabico. — (Xilopia obtusifolia.)— Árbol con muchos 
y torcidos ramos, leguminoso. 

Guara. — (Davilla Scegrena.)— Bejuco. 

Guasimilla ó Guásima de costa. — (Proekia crucis) — 
Especie de Guásima lisa, hojas grandes, flores la- 
nudas. 

Guisasillo. — (Cenchrus muricatus.)— Especie de Gui- 
saso, que da el fruto esférico y pequeño. 

Hierro de costa. — Arbusto silvestre de Sabanas y cos- 
tas arenosas. 

Hueso.— Árbol silvestre, no común, de hoja amarillosa 
blancuzca, que comen los animales y el fruto es 
amarillo como Guacalote, el palo blanco y de lar- 
ga vida. 

jia. — La Jia brava ó amarilla {Cassearia ramijlora.) 
— Arbolito, silvestre, común, poblado de espinas 
enconosas por tener su oríjen, en general concep- 
to, de la Avispa cuyo cadáver se ha visto produ- 
ciéndole. La Avispa come la semilla; no puede 
pasarla al tórax ni dijerirla y muere con ella en la 
boca, que es ancha y de capacidad suficiente y en 
su oportuno tiempo nace quedando la raicilla pe- 
gada al insecto. — La Jia-blanca es Bejuco, sin 
espinas [Cassearia alba.] El Sr. Morales habla de 
dos variedades de Jia blanca, Fagara alata y Fa- 
gara tragodes, olor de Macho cabrío; la prime- 
ra con algunas espinas; la segunda mas espinosa. 



— 171 — 

Jijira. — Especie de cacto, cilindrico, estriado con 10 
ó 12 lomos espinosos, flor blanca inodora. 

Jijón. — Árbol poco conocido. 

Lagaña de Aura. — Planta silvestre de pocas hojas; fru- 
to colorado redondo como el Tomate cimarrón, 
lleno de aire que le hace reventar. En Holguin le 
dicen Papila. 

Lechoso ó Lechero. — [Faramea Sertulifera.] — Veje- 
tai silvestre de hojas largas, cuya corteza destila 
leche por incisión. Hay Bejuco Lechoso ó prieto. 
Véase en su lugar. 

Lechuguilla. — Planta idéntica á la Lechuga; pero muí 
áspera y cáustica, que como Alga sobrenada en 
algunos rios. 

Majracuya. — Árbol silvestre poco conocido. 

Manatí. — Árbol silvestre, grande, poco conocido. 

Mancamontero. — Bejuco con espinas enconosas. 

Membrillo. — Árbol silvestre de costa, cuya semilla co- 
me el cerdo. 

Mije. — Árbol silvestre, común, delgado, recto; fruto 
como el Ají Guaguao, que gusta al cerdo y algu- 
nas personas poniéndole azúcar como á la Fresas. 
Hay morado y blanco, 

Móntalo. — [Rauwolfia canesccns, Valleria cymbacfo- 
lia^ — Árbol silvestre, grande, madera blanca y sua- 
ve, corazón amarilloso, olor, color y suavidad pa- 
recidos á los del Buniato [Batata]; pero de poca 
duración. — Hay macho y hembra. El Sr. Morales 
dice que el Palo Moniato es arbusto &c. 

Nabaco. — Arbusto silvestre, no común, flores en rami- 
lletes, blancas olorosas. 

Nigua.— Véase Cay aya. 

Ojo- de-Buey.— [Do lie hos vel Mucuna urens]. — Bejuco, 
cuyas vá^as grandes contienen 3 ó 4 granos 6 fri- 
joles del tamaño y figura del comparativo de su 



—172— 

nombre, color moreno y en el canto un cerco ne- 
gro y blancuzco. 

Papelera. — Bejuco que produce una cajitas cilindricas, 
prietuzcas, que abren lonjitudinalmente y presentan 
dentro infinidad de papelillos ó telillas blancas, 
que vuelan á un lijero soplo y por tener la figura 
de Mariposas algunos le llaman así. 

Papito de la R — Planta silvestre, rastrera, cuya 

flor de figura clitórica, como la Conchita, es a- 
marilíacon manchitas coloradas en el centro, ala 
cual sucede una vainita. 

Paráira-brata. — [Cmampelos Caapeba .] — Planta, 
poco conocida, con el fruto á manera de Arveja pe- 
luda. 

Pico de Mío. — [Cynonietra Ouhensis]*- — Legumino- 
so, vaina ó baya con algún pico. 

P.'«--áe Perro. — (Capparis Cynophallophora.) — 
Vejeta!, cuyo fruto en vainas, cuando maduro y 
abierto, tiene la forma y color del comparativo 
obceno de su nombre. — P • • • «de Gato \Celosia ar- 
géntea] de hojas amarillosas y con peciolo la parte 
de la espiga que florece de color de carne-rosado 
y la que está en fruto casi amarillo ó blanco relu- 
ciente. 

Pitajoaí. — (Randia lalifolia.)— Arbusto silvestre, de 
fruto redondo, sabor agridulce, que comen los cer- 
dos y algunas personas; flores de buen olor. Hay 
una variedad sin espinas. 

Pluma ó Plumilla. — Especie rara de la familia de los 
Pinos, que echa las hojas muy delgadas. 

Purio. — Árbol bonito, silvestre, mas conocido y co- 
mún por Cuba y Santa Ciara, parecido á la Yaya 
y al Ocuje; pero de follaje mas frondoso, Los ani- 
males comen su fruto.. ¡ 

Raspalengua. — (Cassearia hirsuta.)— Arbusto silves- 



—173- 
tre, de hojas grandes mui ásperas; fruto dulce que 
comen los cerdos, Cotorra? y Tocororos; pero irri- 
ta la lengua humana. Hay dos especies, una que 
se eleva 9 pies en las Sabanas; otra que llega á 18 
á orilla de los rios. Su fruto útil para los cerdos. 

Eomerillo amarillo, francés é de cosía. — (Bálbisia 
elongata.) — Planta abundantísima que parece una 
maceta, de hojas ásperas, sin dientes y flores ama- 
rillas, que de lejos hacen parecer un campo dora- 
do. Hay también Romerillo de ñor rosada, Las 
Abejas gustan de ellas. 

Romero de playa. — Planta parecida al Romero; aunque 
inodora, salobre y picante. 

Sarna de Perro. — (Cassearia sylvestris.) — Vejetal de 
hojas lustrosas, con puntos traslucidos, cápsula 
roja del tamaño de Pimienta. 

Sensitiva. — (Mimosa 'púdica.) — Planta^ silvestre, co- 
mún, leguminosa con ramas peludas rastreras; flo- 
res como las de la Aroma, esféricas rosadas; fruto 
vainitas con semillas. Encoje sus ramas y hojas 
cuando la tocan. Hay variedades. Llámase tam- 
bién Vergonzosa, Dormilona, ó Dormidera y en la 
parte oriental Moriviví. 

Sigua. — (Laurus Martinicensis.) — Árbol silvestre de 
madera dura, del cual se distinguen tres varie- 
dades, Sigtia amarilla, Sigua blanca [madera fo- 
fa, inútil] y Sigua de mierda, por su mal olor. 

Smnacará. — Vejetal silvestre, que echa el fruto como 
Ají-dátil. Podrá ser el Comecará de Bayamo. 

Tapacamino. — [Psicotria nervosa'] . — Planta silvestre. 
Hay otro \_Psyc. laxa] cuyas estípulas aovadas a- 
gudas también se marchitan y caen fácilmente. 
Otra \_Psyc. grandis]. Otra [Psyc. herbácea] con 
el tallo rastrero, en cuyos nudos se propagan las 
raices. Otra [Psyc. Corimbosa]. Otra [Psyc. Cro- 



—174— 
cea] color de Azafrán. El nombre de Tapacami- 
no es porque cunde y sierra las sendas que se 
abren en los bosques. 

Tocino. — Arbusto .silvestre, común, de la familia de 
las Acacias, cuyos gajos se estienden como Beju- 
co: las ramas á manera de plumas ofrecen sus ho- 
yuelas mui finas, cubiertos aquellos de espinas su- 
tiles é infinitas, que se prenden por todas partes á 
la ropa. El fruto en vainas. 

Tostón. — Planta silvestre, parecida á los Amores-secos 
florecitas moradas que asemejan Clavelitos con 
unas vejiguillas que se pegan á la ropa. Su raiz es 
una Yuca blanca, de cascara prieta. Esta planta 
es venenosa para los Patos. Hay Boerhaavia erec- 
ta y Boerh. difusa de tallo rastrero con las mismas 
virtudes para la gonorrea. 

Uverillo. — Árbol silvestre, en las orillas de los rios ha- 
cia el mar, poco conocido. 

Yabú- — Planta silvestre, de pasto, no el mejor. 

Yábuna. — Planta silvestre, comunísima en las Saba- 
nas, donde se eterniza con sus infinitas y entrete- 
jidas raices. Los animales la comen por necesidad 
cuando retoña en las aguas. 

Yerba-buena Cimarrona. — Algo parecida á la común 
exótica, silvestre, con florecita morada. 

Yerba lechera ó lechosa. — Planta silvestre, rastrera de 
tallitos delgados, moraduzcos, que quebrados por 
cualquier parte despide una leche picante; por lo 
cual también le dicen Teta de Vieja. 

Yerba-brava. — Planta que en Cuba llaman Benubú. 

Yerba-mala, ó de Don Carlos ó Cañuela.— [Andropogon 
avenaceus~] — Planta silvestre, abundantísima, que 
echa de sus raices unas cañitas, rematando en es- 
pigas de semillas como el Arroz; hojas ásperas a- 
filadas que cortan hasta la lengua de los animales 



-l^- 
que la comen: cunde y sofoca á las demás plantas, 
mereciendo así el dictado de Mala; aunque el mas 
general es de Don Carlos, nombre de su introduc- 
tor. 
Zarza. — Uña de Gato. — [Pisonia aculeata] — Planta 
silvestre, abejucada, comunísima, terrible por sus 
encorvadas espinas, con las ramas formando cru- 
ces; flores blancas olorosas en ramilletes. Da go- 
ma-resina quebradiza. Hay también Zarza-blan- 
ca, [Pisonia nigricamus]. 



CATÁLAGO TÉCNICO ALFABÉTICO 

DE LOS 

Vejetales cuyos nombres científicos han llegado á 
mi noticia. 



Abrus prcecatorius Peonía. 

Absinthium? Incienso. — Ajenjo. 

Acacia. Tengue. -f- 

Acacia formosa (vel) Sabicú. ~^- 

Acacia arbórea Moruro. -L 

Acacia litoralis Moruro de Costa. 

Achras Yaimiquí. 

Achras disecta ••. .Ácana, -i- 

Achras mammosa [vel] Sapote de Culebra 

Adenanthera pavonia Coral ó Coralillo.^ 

Adianthum • • Culantrilllo. 

yEgiphilla Martinicensis Lengua de Vaca, — A-bol, 

JEgiphilla trífida Otra idem Arbusto 

Agave vel Aloe Americana Jeniquén. 

Agave Cubensis . ; Maguey. 



—176- 

Agavc vi vípera Maguey de Cosía . 

Aleurites triloba Nogal d» la India. 

Aloe vulgaris, Aloe siicotrina Zabida. Dos variedades. 

Alstroemenia (ve\J Gerstroemia. 

Allium sativura Ajo. 

Allium ccepa Cebolla. 

Amaranthus Kcediana, Moco de Pavo. 

Amaranthus oleraceus, sanguíneas &c. . . .Bledo. Varios. 

Amaryllis punicea Tararaeo. 

Amaryllis lútea Viuda. 

Ambrosia Arfemisifolia Artemisa. 

Amomum tbyrsoideum erectum Cójate. 

Amomnm silvestre Cojatíllo. 

Amomum Zingiber --•• Jenjibre. 

Amyris sylvaticce Cuaba blanca. 

Amyris marítima vel Floridana Cuabilla. 

Amyris balsamifera Sasafras. 

Anacardium occidentale Marañon. *\- 

Andira inermis Yaba. ~\~ 

Andropogon avenaceus Yerba mala ó de D. Carlos. 

Anethum Eneldo. 

Angurio cucúrbita Melón de agua. 

Annona squamosa . . '. Anón. 

Annona eberimolia, vel Humboltiana Chirimoyo. > 

Annona muricata Guanábano. 

Annona reticulata Guanábano Cimarrón. 

Annona glabra Mamón. 

Annona bullata Laurel. ~+~ 

Annona palustris Bagá. ^" 

}jiserina aatelmintica , Apasoie. 

Aiifiemis? Manzanilla. 

Antirr"P um majus Monigote. 

Apium «faveolens Apio. 

Apium peti^seliaum , Perejil. 

Aracbis bir^a #«»*• 

Aralia cap ata. \ Bíbona. Palo Cachimba. 

Argemor Mexicana Cardo-santo. - :*" 

Argyrc ¿ eta bipinnatifida Artemisilla óEscoba Amarga., 

Arist» * Americana ,...., Espariillo. 

Ar'r dochia grandiflora. Flor del Pato. 



—177- 

Artocarpus incisa Castaño del Malabar. 

Artocarpus incisa domestica Árbol del Pan. 

Arum sagitoefolhim f Malanga Varias. 

Arum sagilcefolium rainiraura Malanguüla. 

Arum colocasia Galanga. 

Arum coletum Guaguu 

Arundo dunax Caña de Castilla. 

Arundo Güin Güin. 

Asclepias Curasabica Calentura. 

Asclepias nivea Calentura de flor blanca, 

Asclepias gigantea (velj Algodón. 

Asparragus sativus Espárrago. 

Áster Chinensis Extvaña rosa. 

Aurantium myrtifolium Naranjito del Obispo. 

Avicennia nítida Mangle blanco. 

Avicennia tomentosa [vel] Mangle prieto. A- 

Balbisia elongata Romerillo Francés ó amarillo, 

Bambussa arundinacea Bambú, Caña-brava» 

Bambutia minor Tibisi. 

Batís marítima - 

Bauchinia heterophylla Bejuco de Tortuga. 

Belotia grevioefolia Majagua macho. 

Beta cicla „ Acelga 

Beta vulgaris Remolacha, 

Bettonica '. Betónica de la tierra. 

Bidens leucantha Romerillo blanco. 

Bignonia? Roble prieto. 

Bignonia Quercus Encina' ~\~- 

Bignonia unguis-cati Uña de Gato. 

Bixa orellana Bija. 

Boerhabia erecta, Boerh. difusa Tostón. Varios. 

Bombax pentandrum Seibon. 

Bombax gosipifolia f vel) Piñon-botija. 

Borrago officinalis Borraja. 

Brasiliastrum Americanum (velj Brasilete falso. 

Brassica Napus Nabo. 

Brassica olerácea Col. 

Brassica capitata , Otra. 

Brassica olerácea botrytis Coliflor. 

TOMO II, 23 



-178- 

Brassica olerácea laciniata viridis ..Bróculi. 

Bromelia Lengua de vaca, {'parásita)» 

Bromelia Ananas *..... Pina. 

Bromelia Pinquin Maya, Pina de ratón. 

Bromis spinosus Guacalote. 

Brousonetia tintoria Fustete. 

Brucea racemosa (vel) Aguedita, Quina de la tierra» 

Brya Ebenus Granadillo. -^- 

Búcida? Arará, 

Búcida capitata Jácaro. Varios. -+' 

Bumelia? Jiquí. 

Bumelia inermis Agracejo. 

Bumelia nigra Cocuyo. \ 

Bumelia pallida Cuajaní. 

Bumelia salicifolia Jocuma. ' 

Bursera gummifera, Burserabalsamifera.. Almacigo; Varios. -I 

Byrsonima lucida Carne de doncella. 

Byrsonima crassifolia [vel] Peralejo. 

Cactus Jijira? Jijira. 

Qactus splendidus Tana blanca. 

Cactus coccinilifer Tuna colorada. 

Cactus grandifloras, disvaricatus, penta- ) „.. . Tr . . 

gonu!, flageííiformis & \ ™°m*- V a ™*' 

Cajames bicolor (vel). Guandú. 

Cakile Cubensis. j 

Calanchoe Víbora. 

Caléndula Mercadera. 

Caléndula Copetuda, Flor de Muerto. 

Calycophilum candidissimum Hágame. _i_ 

Callophyllum calaba Ocuje. -L 

Cameraria latifolia, Cameraria angustifolia.ilfaboa. Varia.s*\ 

Canella alba Cúrbana. ^\ 

Canna indica, C glauca, Piprrlongitifolium. Platanillo de Cuba, amarillo y 

de mon'e. 

Capparis cynophallophora P de Perro. 

Capparis arborescens Alcaparra de la tierra. 

Capraria biflora Escabiosa. 

Caprifolium Madreselva. 

Capsicum Ají. Varios. 

Capsicum baccatum . Ají Agujeta. 



—170- 

Capsicum microcarpum Ají Guaguao. 

Capsicum annuum Ají dulce ó Pimiento. Varíosi 

Círettella Americana Careicillo. Vaca-Buey, 

Carica Papaya Papaya. 

Cassearia ramiílora Ma brava ó amarilla. 

Cassearia alba- Jia blanca. 

Cassearia hirsuta Raspalengua. 

Cassearia sylvestris • -Sarna de Perro. 

Cassia fístula • • • Cañafistula. 

Cassia alata Guacamaya Francesa. 

Cassia Guanina. 

Cassia occidentalis Yerba-hedionda. 

Castillea elástica Goma elástica. 

Cecropia peltata Yagruma hembra. -\ 

Cedrela edorata Cedro. 

Celosía argéntea P . . .de Gato. 

Celosía eristata Mirabel. Varios: 

Celtis occidentalis Palo-Ramon. » 

Cenehrus muricatus Guisasillo. 

Cenchrus myosuroides ¿ - » 

Cerasus occidentalis fvel) Cuajaní. 

Cervera Thevetica Cabalonga. 

Coesalpiná Palo Brasil. 

Coesalpina crista Brasilete. ,x_ 

Cestrum diurnium Galán de dia. 

Cestrum nocturnum Calan de noche. 

Cicca racemosa • • Grosello. 

Cicer Arietinum Garbanzo. 

Cicorium endivia Achicoria cimarrona. 

Cinanchum Bejuco Prieto-leehoso. 

Cissampelos Caapseba Paréir a-brava. 

Cissus intermedia, cuadrangularis, si- ? . 7 rn * -«- • 
cyoides, cor difulia, acida, trifoliata. \ Be J UC0 de TJbu * anos * 

Citrus medica Cidra. 

Citrus limeta Lima. 

Citrus dulcis.. Limón dulce. 

Citrus aurantíssima Naranja dulce, de China. 

Citrus nobilis N. Moréira. 

Citrus vulgaris Naranja agria. 

Citrus magnus ••• •.•• Toronja. Varias. 



-180— 

Citrus limonum«»«» Limón. Varias. 

Clematis Habanensis«««»-" Cabellos de Anjel. 

Cleome polígama, penthapbylla, trypbi- ) FofatinM . y arios> 

Ha, gigantea, aculeata, spinosa $ 

Clitoria ternata, virginiana & 'Conchitas. Varias. 

Clusia rosea Copey. ^~± 

Coffea arábica- Café. 

Goccoloba uvifera, latifolia, diversifolia ? TT v • , 

excoriat. \ uvero. > arias. 

Coccos nucifer. • Coco. 

Coccos crispa Corojo. 

Colubrina reclínala (vel).« Yayajabico ó Jayajábico. 

Colubrma ferruginea*- Bijaguara, u 

Combretum dipterum • Chicharrón. - 

Commocladia dentata Guao. 

Comm. ilicifolia, angulosa. Guao Varios. 

Commocladia integrifolia Guao. Otro y el Brasilete falso. 

Conocarpus erecta. Yana. 

Conocarpus racemosa, [vel] * Mangle colorado ó de uña. 

Conocarpus procumbens. Manghprieto. 

Convolvulus latiflorus. Bejuco de Y. 

Convolvulus Batatas. • Buniato. Varios. 

Convolvulus pennatus . . • • • • •••••. Cambutera. 

Convolvulus monospermus, vel sepium.» 'Aguinaldo blanco. 

Convolv. Sagittifolius Aguinaldo rosado. 

Convolv. Parviflorus Aguin. blanco pegueño, 

Convolv. Panduratus • • • • Aguin. blanco fondo purpureo. 

Convolv. Grandiflorus Aguin. grande, rojo-claro. 

Convolv. Tenellus Aguin. blanco violado, 

Convolv. Nil • • Aguin. Azul. 

Convolv. Umbellátus •••• .••••Aguin. amarillo. 

Convolv. violaceus, vel hederaceus Aguin. viol. ó M. de la Virjen 

Copaifera hymenaefolia Quibrahacha. 

Corcborus Sílicuosus Té de la tierra. 

Cordia Calloccoca Aleje. 

Cordia Geraschantoides Baria. 

Coreopsis * Estrella del Norte. 

Coreopsis lencantha .... [vel] Ilomerillo blanco. 

Coriandrum Sativum . Cilantro. 

Corypha^Miraguana Miraguano ó Yuraguano* 



-181- 

Crescentia...... .. Magüira. 

Crescentia cucurbitina .""Güira Criolla. 

Crescentia Cujele .""Güira Cimarrona. 

Crinum Americanura ♦ • • • • Lirio ó flor de San Pedro. 

Crisantema m Moya. 

Crisobalanus Icaco.... ."Hicaco. 

Crocus Sativus Azafrán. 

Cucumis acutangulus Chayóte Francés ó Manco. 

Cucumis meló Melón de Castilla. 

Cucumis sativus Pepino. 

Cucumis anguria Pepino Cimarrón. 

Cucúrbita pepo .•»•• .•••• Calabaza. 

Cupania tomentosa Castaño. 

Cupania glabra Guara. 

Cupania macrophilla. Guara colorada. 

Cupania oppositifolia .".""Macuríje. -,-- 

Cupressus semper virens Ciprés. 

Cúrcuma longa • Yuquilla. 

Cynancbum grandi florum, maritimum, ) r , .. ,. . 

tuberosum? crispiQorum. .-- \ C^amaguey. Vanos. 

Cynometra Cpbensis Pico de Gallo. 

Cynosurus separius Pata de Gallina. 

Cyperus sculenlus Cebollino Cebollita. 

Cytisus cajan [vel] - Guandú. 

Chamerops.-"" Guano ó Palma. Varios, espi- 
noso, Jata, Manaca &c. 

Cheirantus. Alelí. 

Chelone?. Roble re ' ^ e oW* 

Chenopodium scoparia • ■"•{ve\)~"Mirábw 

Chicorium hortense Escran^' 

Chicharronia intermedia [vel] C : h" .rroñ.- inea, 

Chrysophillum Caimito Caimito. __ v 

Chrysophillum oliviforme • ••••'Caimitillo. -V 

Dalia tuberosa. Dalia. Varias. 

Datura stramonium. •- Chamico. 

Datura tatula..««« Otro. 

Datura arbórea. • Floripondio. 

Daucus carrota. Zanahoria. 

Davilla sagroena Guara. 

Delphinium consolida Espuela de Caballera, ^ 



-182- 

Dianthus caryopbillus Clavel. Varios. 

Diomedeaglabrata 

Dolichos pruriens Picapica. 

Dolichos lablad Frijol Caballero. 

Dolichos sexquipedalis Frijoles grandes. 

Dolichos miniatus •••• 

Dolichos urens Ojo de Buey, 

Duhamelia patens, axilaris, chrysantha Ponasí. Varios. _¡_ 

Dyoscorea alata, sativa bulbifera Ñame. Varios. 

Dyospiros Ehano. 

Dyospirds obtusifolia Sapote Negro. 

Echites torulosa. Clavelito de Sabana, 

Ehrectia áspera Robleamarillo. 

Ehrectia bourreria Roble Guayo, 

Eloeodendrom attenuatum Piñipiñí. 

Elceodendrom anfractuosum Seiba. - 

Epidendron vanilla Vainilla. 

Erythalis fructicosa Yayajabico. "* 

Erytrina corallodendrom Piñón espinoso. 

Ery trina cristagalli. • Piñón francés. 

Erytrina umbrosa. Bucare. 

Erytrina Piñón. 

Erythroxilum Arabo. .. 

Erythroxilum Jibá. 

Erythroxilum breviter Otro. 

Eugenia v , dl1üll{<3ltW Birijí. 

Eugenia¿ Grandiüorus Guairaje. " 

Eugeny v# Xenellus* ^"Y**. ■ Guayabilh. «- f 

Euge^j v> j|fji_ #p -' .•" .4,.., Malagueta. 

Eu ,nvolv, Un»*' ^J?f 0tra - 

Et^^oi^j^.^-^ ^-/ Poma-rosa. *4 - 

Eupatorium r \.£' wz? J. Trébol. 

Eupatoriuin mucama 17 ?! » Guaco. Varios. 

Eupatorium Lengua de Vaca. Parásita. 

Euphorbia ¿myrtifolia? Díctamo real ó Palomilla. 

Euphorbia buxifulia 

Excavaría lucida Yaití. 

Fagara alata. F. tragodes [vcl] Jia. Varias. 



-183— 

tarantea sertulifera Lechoso ó Lechero. 

Ficus carica .Higo. 

Fícus carica Papaya |_vel] Papaya. 

Ficus radula, F.indfca""« Jagüey macho y hembra. 

Fillandsia? Curujey. Varios, 

Ft>enicullum Hinojo. 

Garcinia mordía Manajú. 

Genipa Americana • • • • Jagua. J^- 

Geranium.. Geranio. 

Gerstroemeria Gerstroemia, Júpiter. 

Gnapballium Siempre viva. 

Gossipium hirsutura . Algodón. 

Guaiacum sanaum Guayacan. — 

Guaiacum verticale Guayacancillo. 

Guarea trichiloides - Yamao. •-*-• 

Guasuma polybotrya Guásima. 

Guasuma tomentosa, ulmifolia,pterosper- ) Guásima de CMl Uha 

1 1 1 1 1 1 11 ce • > " 

Guatteria virgata. Yaya. _\- 

Guettarda Incida Llorón. ~ x " 

Guilandina Bonduc Guacalote prieto. 

HcematoxyllumCampechanum Palo Campeche. 

Hederá nutans Palo Cachimba? 

Helianthum annus [vel] Mirasol, Heliotropio. 

^^^^^!!^^^!^ ] 4lacr 9 nci¡Ío. Varios. 

Heliotropium Peruvianum. <° "••Heliotropio. 

Hibiscus Guaraná. 

Hibiscus sabdaríffa. Aleluya, Agrio de Guinea. 

Hibiscus mutabilis „ ..Malva-rosa. 

Hibiscus pbeniceus Peregrina. — i 

Hibiscus sculentus. Quimbombó. 

Hibiscus tiliaceus Majagua. Varias..- V- 

Hippocratea ovata •••• .••••Bejuco de Cruz. 

Hippoemea carnea. Aguinaldo color descarne. 

Hippomoea purpurea Aguin. purpúreo ó matizado. 

Hipp. striata < Aguin. blanco fondo purpura. 

Hipp. lencantha [vel], ,. ........ .Aguinaldo blanco. 

Hipp. digitata & Aguinaldo. Varios. 



—184- 

Hipp. guamoclit |_vel] Cambutera. 

Hipp. coccínea.. • Otra. 

Hipp.bona nox [vel] Bejuco de Y. 

Huracrepitans ¡Salvadera. 

Hydrocotile umbellata, vulgaris, Ame- > QuitasoliUo , Y arios. 

ncana, erecta & $ * 

Hymenaca floribunda Caguairan. 

Hymenea courbarril Algarrobo. 

Hypelate paniculala Yaicuaje.- 

Icica copal Copal. 

Icica Edwigia Palo Cochino ó Azucarero. 

Ilecebrum lanatum Yerbadela sangre 5 sanguinaria. 

Impatiens ba samina [vel] Madama. 

Indigofera cytisoides Jiquüete. 

Iresine obtusifolia • 

Jacquinia ruscifolia Manajuillo. 

Jacquinia linearis. V- de la Espuela de Caballero, 

Jacquinia unciílora [vel ) Espuela de Caballero, i 

Jatropba urens Chayo. 

Jatropba curcas Piñon-botija. 

Jatropba sanguifolia Flor de pascua. 

Jatropha Manihot Yuca. Varias. 

Jazminum Jazmín. Varios. 

Juglans fraxinifolia** Nogal. -'■ 

Justitia pieta • Tricolor ó Papagayo. 

Lablab vulgaris-** [vel] * -••Frijol Caballero. 

Lactuca sativa. Lechuga. 

Lactuca Canadensis Achicoria. 

Laetia apétala Guaguasí. 

Lagascea mollis Rompe-Zaragüeyes, 

Lagetta lintearia Daguiya. 

Laplacea curtyana A'mendro. 

Lathyrus sativus Arveja. 

Laurus? Libisa. 

Lauras Martinicencis Sigua. Varias. 

Lawsonia. . . , . . • Resedá. 

Lawsonia inermis vel alba Resedá Francesa. 

Lepidium. . • Carraspita. 

Lepidium Iberis, L. Virginicum • .Sabeleccion. Varías. 



—165- 
Lilium Candidum Azucena: 

Limonia trifoliata Limoncito. 

Lobeiia longiílora Revienta- Caballo. 

Lonchocarpus scriceus, [vel] ? Guamá 

Lonchocarpus pixidarius $ 

Lonchocarpus latifolius : Frijolillo. 

Lúcuma Bomplandi Mamey colorado. 

Lúcuma Serpentaria Sapote de Culebra. 

Majorana medicinalis Mejorana. 

Malpighia urens, seu 7 Peralejo 

Malpighia Mureilla .... [vel] $ eraiejo. 

Malpighia Spicata Gerstroemia amarilla. 

Malpighia puniscifolia, vel glabra Cerezo. 

Mammea Americana ... Mamey amarillo. 

Mangifera indica Mango. 

Marantha allouya Lleren. 

Marantha indica ••••. Sagú. 

Melambo Malambo. 

Melia acederach • . . .Paraíso. 

Melochia? Tábano. 

Melochia piramidata. . . : Malva de Caballo, 

Mellicoca bijuga Mamoncillo. _V- 

Mentha sativa , Yerba-buena. 

Miconia Ceanothrina Cordobán. 

Mikania coriácea, repunda, angulata &c... .Guaco. Varios. 

Milium altissimum. . .[vel] Yerba de Guinea. 

Mimosa púdica Sensitiva. 

Mimosa unguis Cati Aroma uña de Gato. 

Mimosa odorata farneciana Aroma olorosa. 

Mimosa odorantísima Sabicú. Jv 

Mimosa Tamarindillo. 

Mirabilis Jalapa • Maravilla. 

Mogori sambac Jazmín Francés ó de Arabia. 

Momórdica balsamina Cundeamor. 

Monarda pnntata Orégano Francés 

Moringa pterygosperma Ben. 

Morus celtidifolia Mora ó Morera* 

Mouriria Myrtilloides Yaya macho. 

Mucuna pruriens f vel) Picapica. 

Mucuna urens (vel) Ojo de Buey. 

TOMO II, 2i 



-186— 

Musa í- Plátano macho. 

Musa paradisiaca Plátano hembra. 

Musa regia Plátano hembrita ó Dominico. 

Musa Sapientium Ptátano Guineo. 

Musarosacea ......Plátano del Orinoco. 

Myrtus Communis Arrayan. 

Nerium rhododaphne Adelfa, ó Rosa Francesa. 

Nicotiana tabacum Tabaco. 

Nygela • Araña. 

Occimun Albahaca. Varias. 

Occimurh parvifoli Albah. de Santa Rita. 

Omphalia triandra Avellano. 

Oplismenus? Camelote. 

Opuntio - • • .Higo Chumbo. 

Oreodoxa regia I .Palma Real. 

Origanum Orégano, 

Origanum Majoranoide OtrcTcomo Mejorana. 

Ornítrophis occidentalis Var. del Palo Caja. 

Omitrophis Cominia. .Otra. 

Oryza sativa Arroz. 

Oxalis acetosa Acedera. 

Oxalis violácea Vinagrera morada. 

Oxalis frutescens, córniculata &c '. Oirás Vinagreras. 

Oxandra virgata. . . . f vel) Yaya. 

Panax longipetalum (vel) undulata ..;.... Yagruma macho ^ \ 

Pancrasiuín Caribaeum ..Lirio ó flor de San Juan. 

Panicum miliaceum ...Millo. 

Panicum arborescens '.". . ... Carricillo de monte. 

Panicnm coloratum Súrbana. 

Panicum altissimum Yerba de Guinea. 

Panicum dactylon . . . : Grama. Varias. 

Papaver rbeas Amapola, Marpacífico. 

Partinsonia aculeata &c ................ . Junco, Maúo, Jayun $rc. 

Parthenium bysterophorus ...... . . . Planta aromática, común. 

Paspalum parliculatum ;;;:....... Caña 6 Cañuela santa. 

Passiflora'c'aemiea' &c\" 7. 1 '. '. 'IZ '• ! ¡ \ » $»&*** Varias ' 
Pavonia race^nosa .Majagüilla. 



—187— 

Pereskia portulacoea* • . . . . '. . Abrojo de Florida. 

Persea grati9sima - Aguacate. \ 

Pétiveria octandra Anamú. 

Phaseolusniger. Frijol prieto. 

Phaseolus albus . Frijol blanco. 

Phaseolus manus • Frijol de Carita. 

Phaseolus ruber Frijol colorado. 

Phaseolus tuberosus, stenolobium caeru- ) ».*,.„•**.>. v„^„« 
, m > Jiquima. Vanas. 

Phaseolus vexiculatus • • Bejuco mamdlero. 

PhysalisCurasabica, Pensilvanica, angulata. Farofiío. Varios. 

Phytolacea decandra Bledo Carbonero. 

Picrainnia pentandra Aguedita, Quina de la tierra. 

Pinus occidentalis Pino con pinas. 

Piperumbellatum,latipholium,peltatum, ) Caiúmnn Varíñ . 

macrophyllum ...... S oommon ' * anos - 

Piper longifolium Platanillo. 

Pisonia aculeata .'...Zarza uña de Gato. 

Pisonia nigricamus... Zarza blanca. 

Pisum sativum , Guisante, chícharo. 

Plantago htifolia, glabra, minor, spica, ) u y { 

multíplice, sparsa $ 

Plumería rubra Lirio, Súchel, Franjipan, 

Plumería pallida [vel] púdica Lirio amarillo, 

Plumería alba Lirio blanco. 

Plumeria tricolor , Lirio Tricolor. 

Poa capilaris? Yerba Bahama, Bermuda. 

Poaeppigia exeelsa [ ve n Abcy. _ 

Podocarpus ...... ..Pino. 

Poinciana pulcherrima Guacamaya. 

Polypodium adiantiforme ,.,,,..,. Calaguala. 

Portulaca olerácea Verdolaga. 

Portulaca marítima Verdolaga de la playa. 

Pothos scandens .Bejuco de lombrices. 

Proekia crucis.. ... Guasimilla ó Guásimade costa' 

Psidium pomiferum .. .. Guayaba Cotorrera. Dos, 

Psidium pyriferum Guayaba del Perú. 

Psidium aromaticum , . Guay abita del Pinol. 

Psycotria nervosa, laxa, grandis, herba- ? T„„„ n „ mim , n v„„; n . 

cea, corimbora, crocea. \ Ta P acam ™0. 1 anos. 

Púnica granatura Granado. 



-168- 

Ramtrezia Cubensis Abey. 

Randia lattfolia Pitajoní: 

Raphanus sativas Rábano. Varios. 

Rauwolfía Cauescens Moniator [ Abol]. 

Rhizophora Mangle (ye\) , Mangle prieto. t 

Rhizophora racemosa Mangle colorado ó de uña. 

Rhus metopium Guao de cosía. - 

Ricinus coramunis Higuereta, Palma Christi. 

Romarinus of ficinalis .' Romero. 

Rosa Rosa. Varias. 

Rumex sanguineus Yerba mulata. 

Rumex patientía Raiz de paciencia. 

Ruta Ruda. 

Sachar um officinale Caña de la tierra. 

Sacharum fasciolatum Caña listada. 

Sachar um violaceum *. Caña morada. 

Sacharum Tahitense.... «••••••••.••••.••••Caña de Otahití. 

Sacharum ravense. ••••Rabo de Zorra. 

Sacharnm polystachion Barba de Indio. 

Salvia splendens Banderilla. 

Salvia Salvia de Castilla. 

Salvia marítima Salvia cimarrona ó de costa. 

Sambucus Saúco. Varios. 

Sapindus saponaria Jaboncillo. 

Sapota elongata Canisté. 

Sapota mammosa Sapote, Níspero, 

SteTÍ? urIa nSlS ' Ínte§rÍf ° Ua ' leuMnth ^ J Ambarina. Varias. 

Schmidelia comminia Yanilla.—\ 

Schmidelia viticifolia Palo Caja. -/- 

Scorzonera latifolia Escorzonera. 

Sechium edule Chayóte. 

Serjania Ossana Bejuco colorado. 

Serjaniapaniculata-»" •••••Bejuco de corrales. 

SesanumNigritie?"*» (•••••> Ajonjolí. 

Simarouba glauca .••••. ¿•••Palo-blanco. 

Sinapis jumeca • Mostaza, 

Smilax Zarzaparrilla Raiz de China. 

Solanum manraosum Güirito espinoso. 



-169— 

Soltnam gersifolium . . 77 . . Pendejera, 

Soíanum nigrum Yerba-mora. 

Solanum scandens Jazmín de Italia, Dulcamara* 

Solanum melonjena Berenjena. 

Solanum tuberosum Papa. 

Solanum lycopersicura Tomate. Varios. 

Solidaga verga áurea Pluma de oro. 

Sonchus •••• .... Cerraja. 

Spermacoca vertilicata Yerba de Garro. 

Sphoruntus n ana -Bruja. Varias, 

Spielmannia Orozuz. 

Spígelia anthelmia Espigelia. 

Spinaca olerácea Espinaca. 

Spondías Ciruelas. Varias, 

Spondias latea Jobo. Varios. 

Stipa tortilis Var. de Espartillo. 

Swietenia Mahagoni Caoba. 

Sycas revoluta Alcanfor, Sagú de la India. 

Sysimbrium nasturnium Berro. 

Tabernaemontana citrifolia Huevo de Gallo. 

Tamarindus occidentales Tamarindo. 

Tecoma peulaphilla Roble-blanco 

Terebiuthus Americana Almacigo. 

Terminaba Catappa Almendro de la India, 

Tetracera Poeppigiana Bejuco de Carey. 

Theobroma Cacao Cacao. 

Thymus vulga ris Tomillo. 

Tilandsia Usneoides Guajaca. 

Tournephortia gnaphalioides Incienso marino ó de playa, 

Tournephorüa hirsutissima, fostida, vo- ) r „ , r . T ~ . 

lubi l¡5 \ \ Cayaya, Nigua, i anas. 

Tribulus cistoides, Tribulus maximus Abrojo. Varios. 

Trichilia -^pondioides Cabo de hacha, Guában. 

Trichiliaglabra, vel Habanensis Sicuaraya. 

Trichostigma rivinoides Guaniquí, Bejuco Canasta. 

Triticum oestivum Trigo. 

Triumpheta semitriloba Guisaso de caballo. 

Triumpheta lappula •• Guisaso de cochino. 

Triumpheta heterophillia Otro Guisaso. 



—190— 

Tropoeslum majus Marañuela, 

Trophis Americana [vel] Palo-Ramon. 

Turnera ulmifolia, Turnera pumilea Marilopiz. 

Urtica baccifera Chichicate. 

Valleria cymbacfolia [vel] Maniato, árbol, 

Varronia globosa, Warronia Martinicencis, Celidonia. 

Verbena citrodora —"Yerba-Luisa. 

Verbena Jamaicensis Verbena. 

Vinca rosea Vicaria, 

Vitix vinifera > Uva. 

Vitis indica, Vit. labrusca Parra-Cimarrona, Dos, 

Vitis Cariboea .•••* —-Bejuco de Ubi. Varios. 

Walteria indica. Malva-blanca. 

Xilopia Cubensis? Guásima-Baria. 

Xilopia obtusifolia Guabico. 

Ximenia Americana" • • Frailecillo, Tuatúa. 

Ximenia? Yaná espinoso. 

Yucca gloriosa aloefolia • Bayoneta. 

Zantboxylum lanceolatum » Ayúa. - -v 

ZeaMais-". •••• „ Mais. 

Zimia elegans Reina-Luisa, Cajigal. 



—191- 

■ SECCIÓN 5 a . 

ANIMALES. 

Privilejios de la Naturaleza en todo: ninguna 
fiera, ningún animal ponzoñoso. En Sto. Domingo la 
Araña Cacata era la única temible por su picada 
mortífera; en Cuba no hay exepcion; el pacífico é iner- 
me Siboney habitaba su Edén acompañado de seres 
identificados con sus propios caracteres: aun los ve- 
nenosos insectos que suelen trasportarse en buques de 
las rej iones que los producen, pierden sus letales e- 
fectos apenas tocan en las riberas Cubanas. El Cai- 
mán se familiariza; solo el Cocodrilo ataca al hombre 
allá en sus recónditas y cenagosas moradas del Sur, 
sin atreverse á propasar sus límites. Cubrió sus aguas 
de infinitos Peces; pobló el aire con preciosos y varia- 
dos volátiles; pero como arrepentido de tanta prodi- 
galidad, anduvo avara en los Cuadrúpedos. Pasemos 
á la clasificación general en la manera compendiosa 
prometida, única que corresponde á la Geografía: pa- 
ra profundizar singularmente en esta parte Zoolójica, 
es indispensable acudir á las Obras citadas, especial- 
mente del Sr. la Sagra y las Memorias sobre la His- 
toria Natural de la Isla que está publicando el Sr. D. 
Felipe Poey. 

Clase l.*— Mamíferos, 

De los pocos Cuadrúpedos vivíparos que habia 
en esta Isla á la llegada de los Españoles han desa- 
parecido, según el general relato, el Guábiniquimar, 
él Quemí, Aire, Mojuí y el Perro-mudo, Existen aun 



-192— 
la Julia, el Cari ó Curiel y en nuestros días se habla 
del Almiquí, Andarás, Tacuache y la Jutía Mandin- 
ga, toda negra. ¿Pudiera haberse escapado á los con- 
quistadores y sus succesores el conocimiento de los 
últimos para no mencionarse en la Historia cuando 
se detallan los primeros en el concepto de únicos? 
Es acaso algún continente en cuyos estensos y desier- 
tos ámbitos se hubieran escondido para reaproximar- 
se ahora?. — Imposible: el Curiel es mui conocido 
de todos; la Jutía también: luego los Cuadrúpedos de 
moderna nomenclatura y tal vez las variedades de la 
Jutía, son los mismos que se suponen estinguidos (con 
alguna exepcion) y quiza igualmente apropiados dis- 
tintos nombres á una especie sola. Veamos. 

Almiquí, palabra que suena como Arábiga, es 
usada solamente en la parte Oriental, corrupción de 
Haimiquí ó Jaimiquí ó Yaimiquí, voz Indíjena que 
significa un vejetal bastantemente conocido en la Isla 
y a licado también aciertos parajes, en que abunda. 
Este mismo nombre dan algunos á un cuadrúpedo 
mui diverso de la Jutía y del Curiel que se haila en 
aquellos sitios montañosos ó cavernosos: muchos le 
denominan Andarás en ese Departamento, de donde 
he tomado las noticias fidedignas que compendio; pues 
el nombre vulgar Almiquí. ha sido impuesto ahora 
por el Sr. D. Felipe Poey, que en todo caso debería 
ser Yaimiquí ó Jaimiquí, bien cierto de que Almi- 
quí tanto relativamente al vejetal, cuanto á los lugares 
citados, es voz corrompida de Yaimiquí en aquel 
Departamento. Es á manera entre Musaraña y Tejón, 
sin pelo desde casi la mitad del cuerpo como los Per- 
ros Chinos-, queda sin embargo abrigada por los de 
la restante, que son largos y se erizan en sus accesos 
de cólera: el de la cabeza es blanco y corto; la trom- 
pad hocico bastante largo y los dedos y uñas verdade- 



—193- 
ras garras con que despedaza los pollos y otros anima- 
lillos de que se mantiene, como de insectos: su vida, 
triste y nocturna, á manera de los Carniceros plantí- 
grados, habitando en las cavernas y palos huecos; 
por lo que muchos en Bayamo le dicen indistintamen- 
te Jut'ia de Cuevas ó Andarás, siendo mas comunes 
en los monte de Guiza y de la Sierra Maestra. Este, 
á no dejar duda, es el mismo Tacuache, hallado en los 
Partidos de Cumanayagua, Guaracabuya, montañas 
de las Jurisdicciones de Cienfuegos y Trinidad, des- 
crito idénticamente en su forma, figura, costum- 
bres &c, sin mas diferencia que el nombre tomado 
quizá del Continente Americano en la gran distancia 
que separa las dos comarcas cavernosas donde se ha 
encontrado. Si el Sr. Poey refutara su existencia, ne- 
garía también la del Almiquí ó Andarás, hechos que 
no pueden dudarse porque se palpan y aun repecto al 
Tacuache se reproducen por algunas personas veridí- 
cas y en los datos recientes oficiales venidos á la Co- 
misión. Muí acertado anduvo el Sr. Arboleya, rotulan- 
do su lámina '"■Almiquí ó Tacuache. 

Tenemos las tres denominaciones Almiquí, An- 
darás y Tacuache (Solenodon paradoxus Brandt^ 
que denotan un mismo Cuadrúpedo; pero ¿cuál será 
de los enumerados por los Historiadores?- • • -¿el Gua- 
biniquimar? — No: compárense las descripciones de 
Oviedo y del P. las Casas; aquel no habita en la cos- 
ta, ni duerme en lo alto de los Mangles, con otras 
propiedades que me convencieron de la diferencia, sin 
embargo de admirarme la coincidencia del nombre 
Guaniquinajes que les da el cronista Herrera á esos 
animales, casi idéntico al del Partido Guaniquical de 
Trinidad, donde se encuentra el Tacuache, según los 
Cuadernos oficiales mencionados que han pasado por" 
mis manos; aunque Guaniquical sea el colectivo de 

TOMO II. 25 



—194- 
Guaniquí ó Guaniquiquí, sitio abundante de este Be- 
juco. No el Quemí; por que la configuración ó talle, 
como dice Oviedo, no es de Jutía, ni se reputa frují- 
voro, ni familiar; cuya primer aorcunstancia basta para 
negar que sea tampoco el Mojuí. No el Perro mudo; 
pues aunque también de aspecto melancólico, ningu- 
na semejanza tiene de Perro el Tacuache. No queda, 
pues, otro que el Aire, á quien sea probable referir la 
semejanza del Almiquíó Andarás, por la misma cau- 
sa de su rareza, que dificultó su descripción en a- 
quellos tiempos, deduciéndose de ella alguna iden- 
tidad en su tamaño, color, carne dura; tan escaso co- 
mo el Pez Báire, nombre que llama la atención por. 
el del Partido Báire de Jiguaní, cerca de Bayamo, 
por donde habita el Andarás ó Almiquí. 

He tenido la satisfacción de ver confirmada esta 
idea por un Naturalista de reputación Américo-Euro- 
pea como el Sr. Poey, respecto á la semejanza del 
Almiquí y del Aire; pero duda la identidad del An-~ 
darás-, porque con ese nombre ha recibido de la Sier- 
ra-Maestra una variedad Melanura ó de rabo negro de 
la Jutía Carabalí, suponiendo que la voz Andarás es 
probablemente corruptela de Arará. Esto no; en Ba- 
yamo suelen decir con relación al Andarás, "así te 
Andarás'''' por el movimiento tembloroso de su cabeza. 
Este Cuadrúpedo era también de Santo-Domingo y el 
mismo seguramente que presentaron al P. Valverde 
cojido en las iVlonterías de Haití de Roxas, en cuya 
Isla no habia Guabiniquinajes. 

El Sr. Poey dice que la Jutía. Conga es el Que- 
mí de los Indios y la Jutía Carabalí el Guabiniquu 
mar\ de esta suerte la existencia de la Juña, era nula 
entonces; pero no puedo creerlo así y supuesto que 
los Historiadores nos enseñan que habia ademas 
de los Quemís y Guabiniquinares, Jutías 8fc; pre- 



-195- 
ciso es reservar alguna con el dictado esclusivo de 
Jutía tan común y conocido hasta el dia. Cinco dife- 
rencias de Jutías, tenemos, la Conga (Caprmnys, 
Fournieri,) la Car abolí (Capromys prehensilis;) 
su variedad [ Capromijs Poeifi~\, en justo honor 
del Naturalista Habanero; [1] Jutía Valenzuela 
y la Mandinga. Estos sobrenombres cuentan pocos 
años de aplicación; en la Vueltarriba se confunde to- 
do con la única voz de Jutía, y realmente las que pue- 
den separarse á golpe de ojo son la Conga y la Ca- 
rabalí (salva la Mandinga) clasificación debida á su 
existencia en ambas regiones del África ó al carácter 
indómito y soberbio comparado con el Negro de la se- 
gunda comarca. La Conga es la de figura mas pare- 
cida á la Rata, la mas grande y domesticable, color 
pardo y buen manjar, como asegura Oviedo del Que- 
mí retratando algunas de aquellas especialidades que 
me hacen otorgar, sin decidirme por la identificación; 
pero la Carabalí, de cuerpo y cabeza mas aguzada 
y menor, rabo largo con que se agarra, arisca y poco 
familiar, que como la otra se mantiene de frutos y ve- 
jetales corriendo y trepando por los arboles del inte- 
rior, no puede ser el Guabiniquimar, que abundaba 
en la costa durmiendo ¡-obre lo alto de los Mangles, 
que sacudían los Indios para cojerlos; aquellos ani- 
males torpes en la carrera que mataban con garrotes 
por los pies y que destruyeron los Puercos. En Sto. 
Domingo abundaban las Jutías, y no los Guábiniqui- 
nares como decia Oviedo, ó Guaminiquinaces, como 
el P. las Casas, ó Guaniquinajes, como Herrera. ¿Por 

[1] El Sr/Poey advierte íque T el Sr. Poeppig, al pasar por la Isla de 
Cuba descubrió la Juúa Carabalí con el nombre de Capromys prehensilis 
y escribió qoe tenia la extremidad del rabo desnudo, carácter erróneo. 
Posteriormente el Sr. Guérin recibió la especie, y comparándola con la des- 
cripción del Sr. Poeppig jusgó con bastante fundamento que no era la 
misma; por lo que la denominó Capr. Poeyi. 



—196— 
ventura seria la llamada Mandinga, de que no tengo 

mayores noticias? Mas bien pudiera creerse que 

la Julia Carabalí fuese el Mojuí ó Mohuy, como es- 
cribe Oviedo, ó Mohei, como Gomara; pues que el 
Zoologista le describe semejante á la Jutía, aunque 
menor, pelo grueso, tieso, agudo, manjar esquisito, 
reservado para los Casiques; en todo lo cual concuerda 
con la Carabalí: entonces la Valenzuela de mas es- 
caso y fino pelo fuera la verdadera Jutía ó bien la Con- 
ga, que no seria el Quemí. El Sr. Noda habla de la 
Jutía Arará ó Blanca en la Vueltabajo, El Perro- 
mudo debió venir de Méjico, donde abundaba. Según 
Clavigero allí se nombraba Techichi ó Aleo-, tenia la fi- 
gura de Perro, de aspecto melancólico y enteramente 
mudo; su gustosa carne y la escasez de rebaños de 
que necesitaban los Españoles causó la destrucción 
de su numerosa raza; con mayor razón en esta Isla. 
No sé que tenga el Techichi los seis incisivos en cada 
mandíbula entre grandes caninos, que constituyen los 
caracteres del género Oso; pero ciertamente no es el 
Mapuche Mejicano, que el Conde de Buffon identifica 
con el Racoon de Jamaica; pues en Méjico habia Te- 
cjiichiy Mapuche. El Mapuche tiene el hocico largo 
y sutil, orejas pequeñas, pelo variado, cola larga y 
pelada, cinco dedos en cada pié, y aunque come gra- 
nos, también se alimenta de lagartijas y sangre de las 
gallinas. Tentado estoi á creer que fuese el mismo 
Tacuache, Almiquí ó Aire; hasta la semejanza del nom- 
bre Tacuache, Mapuche! ¡Existir en la vecina tier- 
ra y no en Cuba! Sin embargo en Cuba habia 

Guahiniquinares y en Sto. Domingo no; en Cuba hay 
Auras y en Sto. Domingo no; en Sto. Domingo y 
Pto. Rico hay Águilas y verdaderos Cuervos; en Cu- 
ba no. 

No hay hilo suficiente para penetrar con acierto 



-197- 
eneste laberinto; la verdad es que de nuestros pocos 
Cuadrúpedos solo restan el Almiqíá, Andarás ó Ta- 
cuache, animal bien distinto de la Jutia; esta que 
cuenta algunas variedades y el Corí ó Curiel ó Co- 
nejo de Indias, término medio entre Rata y Conejo, 
blanco y manchado de colores, mas pequeño que el 
último, aunque parecido hasta en su fecundidad, do- 
méstico, tímido y conservado familiarmente, no en es- 
tado salvaje. 

Dúdase si los Ratones 6 Guayabitos son indíge- 
nas; en Méjico los habia ( Quimichin); pero las Ra- 
tas son exóticas: viceversa el Sr, Noda dice que la Ra- 
ta es indíjena y tiene 5 dedos en las manos; el Ratón, 
venido de Europa, 4 dedos. Probablemente la prime- 
ra introducción de algunos Cuadrúpedos, el Caballo, 
el Toro, el Cerdo, el Gato y el Perro fué contem- 
poránea á la venida de Diego Velazquez de Sto. 
Domingo en 1511, donde ya habian inmigrado de 
España y de Canarias. 

Me he estendido demasiado sobre estos Cuadrú- 
pedos Cubanos, tanto por la peculiaridad y rareza del 
asunto, cuanto por las dudas y equivocaciones ofreci- 
das. Volvamos al orden de la manera compendiosa 
que corresponda. 

Orden 1.°— Mamíferos Mínanos. 

La clasificación harto dudosa del género huma- 
no por razas nos merecería el desden con que la miró 
el ilustre Serré, si el hombre no tuviese en la Isla de 
Cuba tan marcado su oríjen y la causa inocente de 
graves consecuencias sociales. No entraremos en las 
subdivisiones por familias del Dr. Morton; indicare- 
mos solamente las variedades que presenta Cuba con 



—198— 
relación al sistema de Blumenbach y á las distinciones 
del pais. 

En esta Isla hace tres siglos y medio no existia otra 
Raza que la Americana ó Cobriza. Un respetable Et- 
nógrafo opina que la de toda la América proviene de 
una sola familia; hallo repugnancia en tal oríjen es- 
clusivo contraproducido por ciertos caracteres de so- 
ciedad, de relijion, de 400 idiomas diversos. Los idio- 
mas principalmente, acreditan la diversidad de fami- 
lias, ¿cómo puedo creer que Cacalojochitl, Haolli, 
Cazotl, Metí, Pochotl, Huiisitsilin, Quilbototl, Sfc, 
sean voces de. la propia fuente donde bebieron los pa- 
dres de aquellos que dulcemente dicen Atabáiba, 
Man, Jiquima, Maguey, Seiba, Guaní, Catey, 8fcl . . 
En el mismo Méjico muchos nombres conservados de 
los Chichimecos ó de los Otomíes ó de los aboríjenes, 
como Yaqui, Guaima, Guajaca, Yucatán, Nicara- 
gua, 8fc, denotan la diversidad de la familia Tolteca 
y alguna semejanza con la Yucaya, de estas Islas, 
cuyos sonidos se reproducen en la América del Sur, 
v. g. Panamá, Guaira, Caraca, Cumaná, Cayao, 
Guaura, Paraná, Urvguay, fyc, tan parecidos á 
Guairaje, Caracusei, Cumanayagua, Guáuro, Jura- 
guá, 8$c. Tres eran los focos del poder y de la civila- 
cion en América, los Mejicanos al N, los Peruanos 
al S. y los Muiscas de Bogotá en el centro: la pobla- 
ción y el lenguaje vinieron á las Antillas probable- 
mente del último: la navegación contrariada por las 
corrientes y vientos de la América del N. y N. O. pa- 
ra las Antillas, era favorable en sentido contrario, ejer- 
citándola después los Caribes en sus repetidas espe- 
diciones á las Islas Orientales y aun alcanzando al- 
gunas veces á la mas occidental de Cuba; no obstante 
el antemural de los de Puerto-Rico y Sto. Domingo 
que eran guerreros, debilitaban sus asaltos y dificulta- 



— 109- 
ban el paso á la tierra lejana de los mansos Siboneyes. 
Para conocer la índole del idioma Yucayo ó primitivo 
y aun los provincialismos que hoi se usan, es preciso 
consultar mi Diccionario de Voces Cubanas. Por lo 
demás, pudieran estudiarse algunas pocas^antigüeda- 
des de restos encontrados en nuestros dias como los 
dos cráneos cojidos por el Sr. Rodríguez Ferrer en 
una de las Cavernas del Cabo Maisí. &c. 

A fines del siglo 15 se descubrió la Isla de Cuba 
y en seguidas se conquistó por los Españoles, intro- 
duciéndose y propagándose así la Raza Caucásica 6 
Blanca [Tapética de Humboldt] que hoi domina. Emi- 
graciones de todas las Naciones del Mundo civilizado 
van incrementándola, especialmente de la Península 
Española, de las Islas Canarias, preponderando estos 
y los Catalanes en todas partes, con un considerable 
número de Vizcainos y Gallegos en la Occidental: en 
los territorios de Cuba y Saltadero ó Guantánamo los 
Franceses han prevalecido hasta en sus maneras; los 
Anglo-Americanos y algunos Alemanes en los de la 
Habana, Matanzas y Cárdenas. 

Los hijos de todos ellos que nacen aquí, se llaman 
Criollos y á los descendientes de estos, cuando se 
quiere ponderar su naturalidad, les dicen Criollos re- 
llollos. Los caracteres físicos y aun morales del Crio- 
llo en la primera generación son parecidos á los de 
sus padres, notablemente si son Extranjeros; después 
el tiempo y cruzamiento de las familias los cubaniza 
y forma el tipo corporal é intelectual, de que solo cor- 
responde tratarse ahora. No hay particularidades re- 
marcables que distingan al Cubano del Europeo mas 
civilizado, ni son enteramente idénticos en toda la 
Isla: las Mujeres de Santiago de Cuba son las mas 
Jiermosas; allí está la Circasia de la Isla; señorío na- 
lural, sin vanidad; delicadeza y finura, elegancia en 



—200- 
su noble y alta persona, dominada por un rostro grie- 
go, bello, blanco y pelo castaño. Al Hombre, compren- 
de también esta descripción, ya que no sea compara- 
ble su cara; de estatura elevada y maneras corteses 
parece un Francés fino; pero con aplomo y juicio: si 
la precocidad del talento guarda proporción con la dis- 
tancia del ecuador, no parece extraño que los hijos de 
esa antigua capital, tres grados de latitud mas al 
S. que la Habana, y Matanzas, le posean á la par 
que los Bayameses, cuyo rio, es fama que produ- 
ce talentos asombrosos y traviesos como Güijes; 
pero no se cultivan cual debieran para rivalizar 
con los Infantes, Montes de Oca, Sacos, Cruces, He- 
chavarrias &c. Las Habaneras, estas Andaluzas 
de Cuba, si no tan favorecidas por la Naturaleza 
en su rostro, lo son en su torneado y perfecto cuerpo, 
pequeño, tan lleno de gracia como sus negros ojos 
y cabellos, su pulido pié, su sonrisa y coquetería, con 
alguna pizca de vanidad en las de gran tono. El Ha- 
banero ha heredado la castellana arrogancia y como 
el Matancero adopta el Cuaquerismo Anglo-america- 
no: pródigo por Ostentación, rodeado de exitaciones 
y mal ejemplo, busca los deleites y el lujo; pero no 
descuida ilustrar su entendimiento con graudes venta- 
jas. Nuestra aristocracia tadavía no se convence de 
que la Inglesa y la Alemana han debido su mayor lus- 
tre á las letras. El sexo fuerte goza aun de mejor físi- 
co; bien formado gallardo, trigueño; se ven no obstan- 
te muchas exepciones de cuerpos exiguos, delgados ó 
mui obesos. El bello sexo de Pto-Principe tuvo su épo- 
ca de celebridad por sus lindas caras, sobre sus cuer- 
pos descuidados gruesos y abultados como sus pechos; 
la generación actual ha mejorado en esta parte lo que 
ha perdido en la belleza facial, que todavía se perci- 
be en sus madres; pero su amabilidad y cariñoso 



—201— 
trato no tienen par. El Camagüeyano es macizo, fuer- 
te, valiente, generoso sin ostentación; aunque no cuida 
de pulir su físico ni su razón. 

Tal es la Raza blanca criolla de las principales po- 
blaciones de la Isla en el Oriente, Poniente y Centro, 
hablando en general y supuestas las exepciones de to- 
da regla El Cubano desarrolla mui temprano sus fa- 
cultades intelectuales: en la edad infantil, siempre en 
contacto indispensable con los Negritos, aprende sus 
pilladas, obcenidades y travesuras: el clima ardiente y 
la moda encienden el íuego del amor y de la concupis- 
cencia apén is friza en la pubertad: después de una vi- 
rilidad laxa y muelle, asalta antes de tiempo una ve- 
jez precoz; el pelo encanece prontamente, la tez pier- 
de su tersura y se adelantad término de la vida. Sin 
embargo hay ejemplares de una lonjevidad asombrosa 
y bien recientes, una de 150 año*, dos de 125, algu- 
nos de 110 y varios mayores de 100, como se verán en 
su lu^ar. 

El Campesino ó Guajiro de Cuba parece otro 
hombre distinto: fornido atlético, sobrio, forzudo, vi- 
gilante, indomable, desconfiado, su machete es su jus- 
ticia y su razón, el Caballo su compañero inseparable: 
Botánico, Médico, Naturalista, Topógrafo, sin letras 
ni estudios; Carpintero, Agricultor práctico, conoce 
todos los vejetales, sus virtudes y utilidades, animales 
terrenos y los mas recónditos escondrijos del pais, el 
modo y tiempo de sembrar y cultivar &c. &c. La 
Guajira es de un triste, desgraciado y mal físico, un 
ente exepcional, casi nulo corporal y espiritualmente. 
Pero la Raza primitiva Americana acostumbrada 
á la vida patriarcal, inocente, libre y descansa- 
da, no podia sorportar los duros trabajos, depre- 
sión y penalidades á que fueron sometidos: por mas 
que quiera alzarse el número de los Naturales, lft 

tomo n. 26 



— 2°-— 
población era reducida comparativamente al tama- 
ño de la Isla, según lo patentizan lavirjinidad de 
los bosques, la dificultad y carencia de comunicacio- 
nes y los progresos graduales de la nada al todo que 
nos descubre la Historia, la tradición y aun nuestros 
propios ojos, que la han visto pasar de la infancia á 
la virilidad en gran parte. La Raza se destruía; la 
magnánima Isabel le tendía una mino compasiva, y 
los Conquistadores necesitando de brazos fuertes, hi- 
cieron esclavos á los Africanos y trajeron Negros de 
distintas rejiones. La Americana se extinguió, que- 
dando apenas algunos rezagos hoi reducidos á pocos 
individuos del Caney, Tiguabo. Jiguaní y raro punto 
de la parte oriental, mezclados varios con los Mulatos 
y Chinos; aunque en la Vueítarriba suelen llamar Indio 
indistintamente á los que tienen ese color cobrizo. 
La Raza Etiópica al contrario fué en aumento, no tan- 
to por su reproducción, cuanto por la continua intro- 
ducción de Negros, al estremo de hallarse actualmen- 
te equiparada á la Caucásica. Vinieron Mandingas* 
Yolofes y Fulaces; Gangaes, Longobáes, Maní, Quisí* 
Minas, Lucumíes, Carabalíes, Guamos, Bibi, Bríca- 
mos, Congos, Motembos, Musumlis, Vlombasas, Ma- 
cuaes y de otras comarcas Africanas directa ó indi- 
rectamente algunos. Recien llegados y Bozales toda- 
vía, esto es, que solo entienden y hablan sus lenguas ó 
son comprendidos por algunas palabras que se han 
hecho comunes ó generales para todos, derivadas la 
mayor parte del ingles; hasta que llegan á saber el 
castellano, y se hacen Ladinos, singularmente los mu- 
chachos; por que los grandes nunca se perfeccionan en 
el üspañol aunque cuenten muchos años de domi- 
cilio. 

Es notable la degeneración de sus hijos. Los Crio* 
líos ó nacidos aquí van gradualmente ovalando el ros* 



-203— 
tro; la nariz chata se eleva y recoje como los grueso» 
y toscos labios; en las hembras las prominentes nal- 
gas disminuyen algo y toman con lo demás del cuer- 
po una forma esbelta, bien torneada, mientras que los 
varones pierden aquella musculatura hercúlea de sus 
padres. Uno y otro sexo conservan la Pasa ó pelo cres- 
po y el oido esquisito que los distingue; sus ojos ya 
no padecen la torpeza simétrica de los Bozales y qui- 
zá su encéfalo se mejora, supuesto que la estolidez se 
convierte en una intelijencia tan admirable y precoz 
como su físico, subrepujando imcomparablemente eri 
finura, perspicasia y talento á la gentualla de otras Ra- 
zas, que vienen destinados al servicio doméstico ó ru- 
ral. El Negro vive largos años y encanece mui tarde. 
Prohibida la trata ó introducción de Africanos y 
aumentándose el número de Injenios &c, fué preciso 
buscar brazos, ya que no esclavos parecidos ó á pro- 
pósito. Empresas al efecto han traido contratados y 
obligados voluntariamente de Emui los Chinos, que 
se ven ahora en la Habana y campos de la parte oc- 
cidental: ,esta inmigración contemporánea á la de los 
Yucatecos desde el año 1847 prosigue aumentando 
mas que la de Yucatán, en términos ya respetables, 
constituyendo la nueva Raza M agola y completando 
en la Isla casi todas con las mezclas y familias del 
mundo. A primera vista los dos nuevos huéspedes, el 
Chino y el Yucateco, que vienen de tan opuestos y 
distantes lugares, parecen idénticos y se confunden 
luego que el Asiático suelta su traje y deja crecer to- 
do el cabello, vistiendo á la Europea, Pero examina- 
dos atentamente se notan marcadas diferencias: el 
Chino es mas delgado; el Yucateco tiene la cara mas 
ancha y redonda; el pelo negro y lustroso, y la disimi- 
litud mayor está en los ojos; los del Americano gran- 
des, negros, abiertos, hermosos; los del Asiático pe- 



—204- 
queños ó cerrados y rasgados los párpados hacia ar- 
riba por las estremidades de las sienes y el color par- 
do mas amarilloso: en fin el Chino y el Yucateco, mo- 
dificados los ojos, la nariz y el pelo, parecen un verda- 
dero Mulato. Poco tiempo tenemos para conocer bien 
su índole; no se traen hembras Asiáticas para ver si la 
influencia del clima en su prole criolla reformaba su fí- 
sico como en el Etiope; pero se alaba su intelijencia, 
su fraternidad y trabijo; aunque soberbios y vengati- 
vos, de cuyas últimas cualidades no se acusa al Yu- 
cateco. 

Respecto á la mezcla de estas Razas, todavía no 
pueden clasificarse otras que lis del Blanco y el Ne- 
gro, del Negro y el Mulato y del Mu/ato y el Blanco: 
el hijo de los dos primeros es el Mulato; el de los dos 
segundos, el Chino, y el de los dos últimos, Cuarte- 
rón. Al Mulato se le dice Pardo, como al Negro Mo- 
reno, para dulcificar la espresion siempre denigrativa 
que míirca su inferioridad y excomunión social, á la 
manera que cuando se trata en general de todas se 
les denomina Gente de Color, para distinguirlos de los 
Blancos: la palabra Chino adoptada de antiguo para 
el hijo de Negro y Mulato ó viceversa, se confundiría 
con el de la raza Mongólica, inmigrada últimamente 
á no especificarse este con el adjetivo Asiático. Raros 
son los Mulatos Ijijos de Negro y Blanca; muchos los 
de Blanco y Nedra. El Chino Cubano conserva la fe- 
rocidad Africana y su color apenas clarea, como el Asiá- 
tico algo mas atezado. El Mulato singularmente cuando 
sus padres son Criollos, es el prototipo Cubano: mal- 
hadado desde su nacimiento, sin esperanza de alter- 
nar en su Patria con la raza dominante, de que des- 
ciende, en vano luciría el color blanco de sus primeros 
albores; sus partes genitales renegridas como una 
mancha notable que revela su oríjen etiópico y fatal, 



—205— 
Constituyen la prueba 7 el sello de la reprobación: ei 
color de todo su cuerpo va igualando si particular del 
sexo; antes del año ya el pardo se ha generalizado y 
y el pelo se riza; aunque no tanto como el del Chino, 
que casi es pasa. La Naturaleza compensó estos agra- 
vios con una perfección de s ntidos igual á su talento: 
el Mulato hereda la vista del Blanco y el oido del 
Negro, sobrepujando á todos en la precocidad y exe- 
lencia de sus facultades intelectuales: separado de la 
alta sociedad, de las aulas y colejios, sin poder aspirar 
ni á carreras ni á estadios, se forma por sí mismo; pu- 
le sus maneras, ilustra su entendimiento y descuella 
en las artes, oficios y en cuanto puede penetrar: fino, 
cortés, ansioso de saber avanza y llega á ser, con los 
mayores sb^táculos, el mejor pintor, músico, sastre, 
carpintero, bordador, platero, poeta &c. 

La Mulata, la envidia y el terror de la Blanca, 
es la gracia personificada en los contornos de un cuer- 
po lijero, dominado por una cabeza rizada, una boca 
siempre risueña y unos ojos negros penetrantes y tan 
fogosos como su corazón volcánico, cuyas pasiones se 
exaltan en el baile y en el canto. El Cuarterón, no 
contando mas que un costado Africano, que no se 
percibe, ya en el color, tiene aspiraciones mas elevadas 
y al modo que el Mulato es opuesto al Negro, el Cuar- 
terón desdeña al Mulato y recibe mayor insulto que 
este cuando se le trata de tal; porque se presume 
Blanco, y aun suele llegar á enlazarle lejítimamente 
con la Raza caucásica, obteniendo empleos, cargos y 
honores, conforme á sus merecimientos, influencias y 
riquezas. Algunos he conocido yo. 

Orden 2.°— Mamíferos Cuadrumanos. 

Hay Monos, Macacos y algunos pequeños Titícn 



-20G- . 
traídos de Ultramar, que se tienen encadenados y na 
procrean. 

Orden 3.°— Mamíferos Carniceros; 

Varias especies de Murciélagos algunos Vampi- 
ros, y de los Cuadrúpedos esplicados al principio; el 
Gato y el Perro ( exóticos^ que se han hecho comu- 
nísimos: el Gato Cimarrón ó montaraz destruye las 
aves: el Perro suele también desertar del hogar do- 
méstico y procrea en el campo, degenerando entera- 
mente; su piel adquiere mas aspereza, el hocico se agu- 
za y las orejas cortas se enderezan; carnívoro y feroz, 
aunque huye del hombre, causa grandes estragos en 
los terneros, ovejas, potrancas &o: entonces se llama 
Jibaro. Del Perro hay muchas variedades: en las Ha- 
ciendas de crianza de la Vueltarriba las Jaurías se 
componen de unos Perros pequeños, flacos y lijeros, 
propios para descubrir y recojer el ganado por su olfa- 
to esquisito, pertinacia y valor; como los hay para los 
Negros Cimarrones y para los Jíbaros. En poblado a- 
bundan los Satos inútiles, ladradores y andariegos, los 
falderillos ó Perritos finos, blancos, lanudos, los Chi- 
nos, sin pelo &c; últimamente t-e han introducido en 
la parte Occidental algunos Galgos y muchos de 
Terrañova, animal entendido, valiente, fiel y sociable, 
mientras otros grandes de Casta, bravos y peligrosos 
se tienen hoi en las casas de la Habana, contra toda 
regla de policía. La superabundancia de tantos indi- 
viduos y clases de Perros en una tierra cálida, orijina 
desgracias frecuentes y algunos casos de hidrofobia; 
Fuera del Egipto, dice el Sr. Noda, es quizá el Pais 
de mas Perros que tenga el mundo. 

Orden 4. a — Mamíferos roedores. 

Algunos de los Cuadrúpedos esplicados al prin- 
cipio, y el exótico Conejo, solamente doméstico. 



-207— 

Orden 5.° y 6 • Edentes y Elefantes. 

No los hay. 

Orden *?".— Mamiferos Paquidermes. 

El Cerdo fué traído de España por Sto. Domingo, 
multiplicándose tanto que á los dos años de la con- 
quista [1514] exedian de 80.000 Llámase en lo gene- 
ral Cochino y á veces Puerco, singularmente la hem- 
bra [Puerca] y las nuevas Cochinatas: en Tierradentro 
Macho, el grande cebado: cuando se alza y vuelve 
montaras él y su descendencia llevan el nombre de 
Verraco, nuestro Jabalí. Este Cerdo de patas largas, 
orejas y cerdas erizadas, flaco, ájil arisco, es el titula- 
do Corralero, porque se criaban en los Corrales: des- 
pués se trajo el Gallego, que crece y engorda mucho 
y á su descendencia, nacida y mezclada aquí, con pa- 
tas cortas, grandes orejas y mas rechoncho, se deno- 
mina Cerdo criollo en la parte occidental. 

Orden S.— Mamíferos rumiantes. 

Hace pocos años se han traido de Canarias al- 
gunos Camellos para los campos de ia Habana y Ma- 
tanzas sin adelantarse ni progresar. El Venado sue- 
le hallarse en la Vueltabajo; pero en el territorio de 
Santiago de Cuba y por sus costas, donde naufragó 
una pequeña partida, ha pocreado considerablemente 
y se cazan algunos. La Cabra (exótica) se ha 
multiplicado; en el pais dicen Chivo ó Chiva: de 
Canarias traen ahora la Isleña de abundantísima 
leche. La Oveja y el Carnero, también exóticos, 
pocrean asombrosamente en la Isla; pero no se a- 
tienden, ni su número asciende como debiera por no 



-208— 
apreciarse en su grado: cuando adultos pierden su bas- 
ta lana y la ponderada carne del Carnero carece aquí 
de su mérito; sin embargo, alguna se consume en la 
Habana y Matanzas, donde también se ha en quesos 
frescos de la leche de Oveja. Innumerable es el gana- 
do Vacuno en toda la Isla, especialmente en las Ha- 
ciendas de crianza de Pto, Príncipe, Sto. Espíritu, 
Bayamo &c, en cuyas S bañas hacen horizonte sus 
astas y colores El Toro, con alguna lijera exepcion, 
no es corpulento ni fiero; el Buey es íuerte y maestro. 

Orden 9.. — Mamíferos solípedos. 

El Caballo, de oríjpn andaluz, de talle regular, ó 
mas bien pequeño, es de una configuración elegante y 
perfecta; pero sus dos propiedades mejores estriban 
en una fuerza y resistencia incomparables y en su pa- 
so ó andar lijero y suave: maltratados, flacos y despe- 
dazados, soportan cargas desproporcionadas ó tirin de 
los carruajes largas jornadas por los peores caminos: 
naturalmente marcha ó corre velozmente con un paso 
particular que el ginete no siente, como si no se alza- 
se del suelo: nuestros Guajir os tienen gracia para ha- 
cerle tomar este .paso al Caballo que usa de otro, y 
marca sus colores con nombres provinciales ó comunes. 
Los Frisones introducidos del Norte-América en la par- 
te occidental, se destinan para lucirlos en Coches, Qui- 
trines, &c, por su elefántica corpulencia; aunque fea; 
pero no sirven para largas jornadas; se fatigan demasia- 
do donde hay lomas, y su andar para el jinete es un tro- 
te ó galope brusco, incómodo y pesado. Los Caballos han 
propagado tanto en la Isla, que en ciertos parajes co- 
mo en Cayo-Komano los hay silvestres ó Cimurrones, 
hermosos y de grandes pezuñas. El Asno 6 Burro, 
<me es el nombre común, no abunda tanto y aun me- 



—209— 
nos en la parte occidental. No así el Mulo, aun mas 
fuerte y sufrido que todos y empleado en cuantos usos 
se conoce de tiro v monta. 

Orden 1©.— Mamíferos anfibios. 

El Manatí es un Lamantino muí común princi- 
palmente al Sur de Jagua hasta los Cayos de las Do- 
ce leguas y. en la costa N. por el Puerto de su nom- 
bre, embocadura de algunos rios caudalosos y demás 
parajes marítimos en que se alcanza el agua dulce. 
La facción es de un Puerco mui gordo, el cuero de 
vagre y su carne como tocino: suele salir ó asomar á 
tierra á pacer Irs yerbas; aunque el Sr, Noda lo nie- 
gue: con sus pechos alimenta á sus hijos, cuya pérdi- 
da llora tiernamente. De su carne hacen tasajo; se a- 
provecha su aceite &c. No debe, pues, admirar al 
Geognosta ver confundidos á ocasiones en tierra los 
huesos de este animal con los del Cocodrilo, 

Orden 11. — Mamíferos cetáceos. 

Rarísima vez se ha visto en estos mares alguna 
Ballena ó Cachalote. 



CX.ASH a: -AVES. 

Los trabajos Ornitolójicos de los Sres. M, Alcide d' Orbigni, Dr. D. 
Juan G^indlach, D. Juan Lembeye y algunos otros, intruirán al lector 
sobreestá materia. Nosotros ciñéndonos al propósito principal que nos ocu- 
pa, vaciamos compendiosamente los del Sr. D. Andrés Poey, digno here* 
dero de los conocimientos cientiíicos de D. Felipe, sin pasar de los límites 
de un Catálogo, que ilustramos lijeramente cuando sus particularidades lo 
exijan. 

TOMO II, 27 



-210— 

Orden I. -- Aves de rapiña [Rapaces] 

Diurnas. 

Familia denlos Buitrea. 

Cathartes Aura, Linneo. — Aura ó Aura-tiñosa. 

Nace blanca y cambia á negra. Se eleva á una altura prodijiosa, des- 
de donde su vista perspicaz descubre algún animal muerto ó inmundicia, 
sobre la cual se arroja con sus compañeras; pero no se aleja mucho si- 
no paulatinamente y tal vez por esta causa no se encuentra en Sto.-Do- 
mingo; sin embargo que parece trasmigrada de Méjico, donde le llaman 
Sopilote. 

' Familia de¡los Halcones (•Aceipitres.) 

.- Falco communis; Linn. 

Falco columbarius; Lin .—Cernícalo, 

Falco sparverius; Lin. — 

Pandionhaliaetus; Lin. — 

Polyborus Brasiliensis; Lin. — Caraira. No es tan común como el 
Aura. 

Cymindis Cayennensis; Gmelin.— 

Astur latissimus; Wilson. — 

Nisus fringilloides; Vigors. — 

JVisus Pensylvanicus; Wils.— 

Buteo borealis; Lin. — Batista. No común. 

El Sr. Lembeye, Urubitinga Brasiliensis y Buteo borealis , al Gavilán 

Circus cyaneus, Mont. — Gavilán La mayor y mas atrevida de nues- 
tras Aves de rapiña: su nombre Indíjena conservado en la parte oriental, 
G uaraguao. 

Bostramus sociabilis, Vieillot. — Guincho. El Sr. Lembeye Pandion 
haliaetus, el mismo nombre que aplica el Sr. Poey [como se ha visto] » 
la 5.* especie de la familia. 

Nocturnas. 

Otus Siguapa; -d'Orbigny. Siguapa. 
Otus brachyotus; Gm— 



-211— 

Strix perlata; Licht. — Lechuza. Lemb. Strix American». 

Noctua Síjú; d'Orb. — Sijú. El mas pequeño, tan feo como fuerte y 
agradable su canto, que va subiendo gradualmente á los sobreagudos mas 
penetrantes para despedirse de la oscuridad, anunciando la aurora y reti- 
rándose al bosque ó algún platanar, donde pasa el dia silencioso. 

Noctua nudipes; Daudin. — Cotunto. Este nombre se le daenBayamo 
y tal vez es el mismo Cucubá de la parte Occidental; sin embargo de que 
Cotunto se dice por onomatopeyay el Cucubá deja oir su canto triste ó 
aullido á manera del que lanza el perro cuando sueña ú ^ye la corneta. 

El Sr. Noda agrega el nombre Cusco, vulgar en la Vueltabajo, que 
empresa cus, cus, cus, cus, cuuu 

Orden |2 .— Pagaron— [JPasseres.) 

Familia primera.— Dentirosíros. 

Tyrannus mágnirostris; d' Ocb. — Pitirre-real. 

Tyrannus caudifasciatus; d' Orb. — Pitirre. Es el Guaübere. 

Tyrannus matutinus; Vieill. — Pitirre. 

Tyrannus Phoebe; Lath. — Pitirre. 

Muscícapa virens; Lin. — Bombito. Es tan familiar que permite aproxi-» 
mar se mucho. 

Muscícapa ruti " ; Lin. 

Muscipeta ca r ' " Orb. 

Culicivora ' 

Tanagra - *Vir¡to de jaula y bonita librea. 

Euphone 

P y ranga Mi. 

Pyranga rubra 

Yireo virescens; 

Thamnophilus nov L n. — 

Thamnophilus flavifr. on. — 

Turdus rubripes; /Ten, .al de] patas coloradas.' Especie de 

Mirlo que se encuentra saltan», ¡i los matorrales. 

Turdus minor; Brisson. 

Turdus mustelinus; Lin. — 

Turdus Carolinensis; Lin. — ZorsaVgato. 

Sturnus prsedatorius .— Wils.— Chirriador. Lembeye. 

Orpheus polyglottus, Lin.— Sinsonte, corrupción del MejicawfSwtí- 
tontli, abreviación de Sentsontlatole, esto es, infinitas voces, por la varié- 



—212- 

dad de tonos, remedando el canto de otros pájaros. Aunque silvestre, so 
acomoda á la jaula y es el mas apreciado. 

Sciurus aurocapillus; Bris. — 

Sciurus sulfurascens; d'Orb.— 



Sylv 
Sylv 
Sylv 
Sylv 
Sylv 
Sylv 
Sylv 
Sylv 
Sylv 
Sylv 
Sylv 
Svlv 



a coronata; Lin. — Bijirita. " 
a petechia; La]h. — Bijirita. 
a caerulescens; Lath. — Bijirita. 
a pensilis; Lath. — Bijirita. 
á Americana; Lin — Bijirita. 
a marítima; Wils. — Bijirita. 
a maculosa; Lin. — Bijirita. 
a discolor; Vieill. — Bijirita. 

a cestiva; Lin. — Bijirita Lembeye le llama Canario de Manglar. 
a Marylandica; Wils. — Bijirita. 
a protonot irius; Wils. — Bijirita. 
— Otra- 



Trichas velata; Vieill. 



Familia 2. — Fisirostros. 



Hirundo purpurea; Bris. — Golondrina. 

Hirundo viridis; Wils. — Golondrina. 

Hirundo Americana; Wils — Golondrina. 

Hirundo fulva; Vieill. — Golondrina. 

Estas tres últimas especies han sido o 
Sr. Gundlach. Queda otra por ' 

Cypselus — Vt 

Caprimulgus Carolinensis; B 

Caprimulgus vociferus; Wils\ 

Caprimulgus semitorquatus; L\ 

Lembeye titula así al Cregueté. \ 
Guabáiro, tergiversada la palabra, ó á 



Meadas por el 



,té. 



Juaráíba es el mismo 

.ntes. 



Familia 3. a — Ct ¿rostros. 

Fnngilla cardenalis; Lin. — Cardenal. 

Fringilla Dominicana; Bris. — Cardenal. Jamas he visto el Cardenal 
en los campos de esta Isla, sino en jaulas traídos del continente Ameri- 
cano, 

Fringilla. — Otra especie no determinada. 



-'213 — 

Passerina cyanea; Lin. — Azulejo. El Sr. Lembeye escribe Loxia ere— 
rulea; ~Wi\s. Azulejo real. 

Passerina ciris; Lin. — Mariposa. 

Linaria olivácea; Lin. — Tomcguin de Piñal. 

Linaria caniceps; d' Orb. — Tomcguin común. 

Linaria pinus; Swainson. Tomeguin. Me parece mas propio el nombre 
Linaria pinas para el Tomcguin de Piñal que Linaria olivácea, ó Pyr- 
rhula collarisque le aplica Lembeye y determina mejor el collar amari^ 
lio del Tomeguin de Piñal. El mismo Poey dice que M. Vigors ha for- 
mado una especie nueva bajo el nombre PyrrMlá collaris, que viene á 
ser la Linaria olivácea. En la parte oriental se llama Senserenico. 

Coccothraustes rosca; Wils. — Degollado. Loxia rosea, pone Lembeye» 

Pyrrhula nigra; Lin. — Negrito. Canta bien. 

Dolichonyx oryzivorus; Swain — Chambergo. 

Dolichonyx rufescens; Vieill — 

Otras dos especies de este género. 

Icterus humeralis, Vigors. — Mayito. 

Xantbornus Dominicensis; Lin. — Mayo Solibio. Creo que se han e- 
qnivocado los nombres: el Solibio debe ser el icterus humeralis. 

Quiscalus quiscala; Lin.— Totí. 

Quiscalus barytus; Lath. — Totí CMnchinguaco. 

Quiscalus atroviolaceus; d'Orb. — Totí. 

Otra especie — Chiraol. En la parte Oriental denominan 

Chonchón al Totí. 

Sturnella ludoviciana; Lin. — Sabanero. 

Corvus Jamaicensis; Lin. — Cao. Domesticado es ladrón; silvestres y 
reunidos, alborotadores. 

Otra especie por determiiar que según Lembeye es el Corvus Ameri- 
canus; Aud- — Cuervo. En esta Isla no se c'onoce ninguna Ave con el 
nombre de Cuervo; en Sto.-Domingo sí y mayor que el Cao, aunque el 
Sr. Noda distingue en la Vueltabajo el Cao-grande y el Cao-P malero. 

Familia 4. " — Testuirostros 

Helinasia vermivora; Lath. — 

Kclinasia Bachmauii; Aud. — 

Mniolilla varia; Lin. — 

C?creba cyanea; Lin. — Aparecido de San Diego. 

Orthorhynchus colubris; Lin. — Zum-zum. 

Orthorhynchus Ricordi; Bris. — Zum-zum. El Sr. Gundlach ha des- 



-214- 

cubierto un individuo que por su tamaño mas chico y distinto de los otros 
forma probablemente una nueva especie. [Poey] . — El Zum-zum, á ma- 
nera de Colibrí, es el pajarito mas pequeño, precioso y admirable, indes- 
criptible por sus tornasolados colores, y el movimiento continuo y rápido 
que jamas permite vérsele posado. Su nido es digno de examinarse. En 
la parte Oriental le llaman Zumbete, en la Central Rezumbador, y en la 
Occidental Zum-zum* Su nombre Indíjena Guaní 'que debiera preferirse, 
á todos. 

Familia 5. w — gyiidactiler 

Alcedo atcyon: Lin. — Martin zabullidor. 

Todus multicolor; Gould. — Pedorrera. Este pequeño y rechoncho 
pajarito, de preciosos colores, no puede existir sin libertad y soledad; 
aunque se puede aprisionar fácilmente. Tiene la osadía de entrar en la bo- 
ca del Cocodrilo á comer los mosquitos. En Tierradentro le llaman mu- 
chos Barrancorrio; por que frecuenta las barrancas: en la parte oriental 
Cartacuba ó Cartacubita. 

Orden 3.— Trepadores (Seansores.) 

Picus principalis; Lin. — Carpintero real. 

Picus varius; Lin. — Carpintero Escapulario. 

Picus percussus; Tem. — Carpintero Tajá. 

Colaptes auratus; Lin. — Carpintero. 

Colaptes superciliaris; Tem .--Carpintero jabado. 

Colaptes Fernandina; Vigors. — Carpintero churroso. 

El Carpintero prolonga ó encoje la lengua á su antojo: el pico cerrado 
es una lezna con que va formando agujeritos al rededor de los troncos, 
los cuales se llenan de goma, pegándose allí los mosquitos que le sirven 
de alimento: con él también abre huecos en las pa imas, resonando su 
martilleo en los bosques, para hacer su nido, que luego suele ocupar la 
Cotorra, 

Coccyzos Americanus; Lin. — Arriero agostero. 

Coccyzus erythropthalmus; Wils. — El Arriero toma su nombre de 
la expresión que usa de dia imitando á la persona que arrea; pero en la 
parte oriental conserva su preferible denominación indíjena Guacáica. 
Su cola es mui larga, anda solitario: es buena y fácil caza. 

Trogon Temnurus; Tem. — Tocororo. Así llamado por onomatopeya: 
«u nombre indíjena era Guatiní. Tiene preciosos y variados colores. 



-215— 

Crotophaga ani; Lin. — Judío, es comunísimo y familiar; todo negro. 
En bandadas cubren los matorrales. El buevo es blanco; pero raspado 
qneda azul celeste. 

Psittacus leucocephalus; Lin. — Cotorra. En la Vuelta rriba Perico. 
Se domestica y aprende á hablar perfectamente . Noda distingue en la 
Vueltabajo una verde con vivos rojos y amarillos y otra verde oscuro, sin 
vivos. 

Conurus Guyanensis; Lin. — Periquito, En la Vueltarriba Catey. Es 
el mas pequeño y bonito de les Papagayos de la Isla. Se domestica y dicen 
qne aprende á hablar. 

Macrocerus tricolor; Levail. — Guacamayo. El mas grande de los Pa- 
pagayos; su pico, cabeza y cola disformes; colores preciosos. Se domesti- 
ca y aprende también á hablar. 

Orden 4. 

Familia I —Gallináceos [Galllnaceae]. 

Ortyx Virginianus; Lin. — Codorniz. Connaturalizada en la parte Oc- 
cidental de la Isla hace poco tiempo quizá en este siglo, ó época del Mar- 
ques de la Torre; aunque Noda la estima Indíjena, por la cita de Oviedo. 
En bandadas, escondidas en las yerbas, alzan el vuelo y se quedan en los 
árboles estupefactas al ladrido del Perro. Blanca y exelente carne. 

Familia 2.— Columbinos 

Columba leucocephala; Lin. — Torcaz cabeza blanca. 

Columba Portoric&nsis; Tem. — Torcaz morada. 

Columba inornata; Vigors. — Torcaz. 

Columba cyanocephala; Lin. — Perdiz, que no es la verdadera. 

Columba Carolinensis; Lin. — Rabiche. En Pto. Príncipe Rabuda y 
en la parte oriental Guamica. 

Columba zenaida; Bonaparte. — Sanjuanera. En la Vueltarriba Gua- 
naro. 

Columba montana; Lin. — Tórtola. 

Columba passerina; Lin. — Tojonita. La mas pequeña, graciosa é ino- 
cente. Se domestica, su nombre indíjena era Biajaní. 

Columba mystacea; Tem. — Boyero. 

Columba Cariboea; Tem. — Camao. 



—216— 

Orden 5- — Zancudos (Gallatore») 

Familia 1. — Pressirostros- 

Charadrius vociferas; Lin. — Frailecillo. 

Charadrius marmoratus; Tem. — Frailecillo. 

Charadrius Wilsonii; Wils. — Frailecillo. 

Charadrius semipalmat-us; Kans. — Frailecillo. 

Los Frailecillo!!, llamados también Títeres- Sabaneros andan corrien- 
do con sus canillas delgadísimas por los lugares pantanosos, playas y sa- 
banas, cuando vuelan en bandada formando una línea horizontal arqueada 
que pasa rápidamente casi sobre las aguas, gritando como los Charadrius 
de Europa 

Vanellus squaíarolus; Lin. — 

Hcematopus palliatus; Tem. — Sarapico real. 

lloematopus Me<icanus; Wils. — Sarapico recU 

FaisaMia S.«Ctalí¡rosíros. 

Grus polyopho3a; Wagler. — Grulla. Se domestica. 

Árdea alba; Lin. — Garcilotc. 

Árdea egretta; Lath. — Garza, 

Árdea oandidissima; Gm. — Garza. 
Árdea Herodias; Lin. — Garza. 

Árdea leucogaster; Gm. — Garza. 

Árdea coerulea; Catesby. — Garza. 

Árdea virescens; Lin. — Aguaita-Caimán. 

Árdea exilis; Gm. — Garcita. 

Árdea Mokoho; Vieill. 

Otras tres especies sin determinar. 

Tíycticorax vulgaris; Lin. — Guanabá de Florida. 

Nyclicorax violácea; Lin. — Guanabá. Tan feo y tonto como pesado 
su vuelo. 

Tanlalus loculator; Lin. — Cay ama. 

Platalea Asaia; Lin. — Sebilla ó Sibiya. 

Familia 3.— Longir ostros. 

Scolopax galiinago; Lin. — Becacina. 

Ibis rubra; Lin. — Coco. [El Sr. Noda dice que el Coco nuevo e» la 



-217- 
primera muda tiene la pluma rosada, creyendo que no es otra «ptcie~L 
Ibis alba; Lin. — Coco. 
Ibis guarauna; Licht. — 
Numenius longirostris; Wils.— Sarapieo r»al. 
Limosa fedoa; Wils. — 
Fringa pusilla; Bechst. — Sarapieo. 
Fringa pectoralis; Bonap. — Sarapieo. 
Otra especie por determinar. 
Strepsilas interpres; Lin. — 
Totanus flavipes; Vieill. — Sarapieo. 
Totauus Iong.cauda; Bechst. — Sarapieo. 
Totanus chloropygius; Vieill. — Sarapieo. 
Totanus macularius; Vills. — Sarapieo. 
Totanus vociferus; Wils. — Sarapieo real. 
Totanus semipalmatus; Cuvier. — Sarapieo. 
Totanus speculiferus; Cuv. — Sarapieo reo?» 
Dos especies por determinar. 
Limnodromus; Lin.— 



Familia 4.-- Macrodactlios 



Parra Jacana; Lin. — Gallito. No es común; tiene cresta y espolones 
y riñe con los de su especie. 

Ballus longirostris; Gm — Gallinuela. 

Rallus variegatus; Gm — Gallinuela. 

Rallus Carolinus; Lin. — Gallinuela. 

Porphyrio Martinica; Lin, — Gallareta. 

Fúlica leucopygia; Wagler. — Gallareta pico blaneo. 

Gallinula galeata; Bonap. — Gallareta. 

Familia 5 — Phcenicopterl. 



Pbcenicopterus rubcr; Lin. — Flamenco. 

Zancuda, mayor que la Cigüeña; color de fuego; comunísima: Tuelan 
tn bandadas; cuando se posan ponen su centinela que con un fuerte grito 
da la alarma. Hace su nido de modo que alcanza al tamaño de sus zancas; 
duerme en un pié con la cabeza metida dentro del ala opuesta al encordó» 
Se domestica. 

TOMO II, 2$ 



—218 — 
©rdem ©. — Palmipedag. fPalmipedes). 



Podiceps Dominicensis; Bris. — Zaramagullón. 
Podiceps Carolinensis; Bris. — Zaramagullón. Cuando teme se sumer- 
je en las aguas rápidamente y luego asoma lejos la cabeza. 

Familia 2. — ILongipeuasas. 

Procellaria Wilsonii; Wils. — Pampero. 

Lanus atricilla; Lin. — Gaviota. 

Sterna stólida; Lin. — Pájaro-hubo. Se aleja mucho de la costa y se 
posa tontamente en los palos de los buques. Anida en las hendiduras de 
!as rocas. 

Sterna Cayennensis; Gm. — 

Sterna fuüiginosa; Gm. — Gaviota Monja. 

Sterna anglica; Mont. — 

Sterna argéntea; Pr. Mac. — 

Sterna plúmbea; Wils. — 

Otra especie por determinar. 

Familia 3. — Totipalmas. 

Pelecanus fuscus; Lin. — Alcatraz. Grande, feo y común en nuestras 
bahías; pico monstruoso y una bolsa debajo, donde deposita los pecesillos 
que coje arroj-ndose vinlentamente al agua sin mojarse. 

Phalacrocorax gracuius; Lata. — Corúa. El Sr. Lembeye Phalacro- 
corax Floridanus. 

Phalacrocorax pigmea; Azara. — Corúa. 

Otra especie por determinar. 

Fregata aquila; Lin, — Rabi-horcado. 

Suia piscator; Lin. — 

Plotus anhinga; Lio. — Marbella ó Marví [Malvit.] 

Phaeton a3thereus; Lin. — Rabi-junco. 

Familia 4. — &.ame!!lrostros> 

Anas sponsa; Lin. — Huyuyo. — Elegante Pato de bellos colores, erue 
©n Cuba llaman Pato-re al. 



—219— 

Anas arbórea; Lin. — Yaguasa, 

Anas Americana; Lath. — Labanco. 

Anas discors; Lin. — Pato Chiquito, 

Anas marilla; Lin. — Pato Morisco. 

Anas spinosa; Lin. — Pato. 

Anas clypeata; Gra. — Cuchareta. 

Anís acuta; Lin. — Pato pezcuecilargo. 

Anas rufitorqties: Bonneli. — Palo-negro. 

Anas Jaraaicensis, 

Anas crecca; Lin. — Pato Serrano. 

Anas Boschas; Lin. — Pato. 

Otra especie por nombrar. 

Anser hYperboreus; Lin. — Guanana. 

Otra especie por nombrar. 

Mergus Brassiliensis; Vieil. 

El Sr. Poey dice que con el nombre de Ruiseñor conocemos en esta 
Isla una Ave Paserina que debe pertenecer al Género Motacilla de Lin- 
neo, cuya voz sonora y canto melancólico y variado en nada es inferior al 
Ruiseñor de Europa. No admite como de la Isla hasta no verlas el Tyran- 
nus forfteatus (Püirre real); el Jacapa passermi; ia Fringilla Cuba'; 
el Rhynchops niger Sfc. 

Pero ha olvidada el Guariao [Aramus Guarauna] que por su magni- 
tud y abundancia, principalmente en la parte central de la Isla, es digno 
de mencionarse; sirviendo el orden simétrico alternado de sus colores de 
término de comparación, v. g. Sombrero guariado. el de paja ó guano 
tejido con tiras blancas y de colores. El Guariao anda en parejas por las 
lagunas y sabanas cenagosas comiendo gusanos y moluscos: vuela con las 
patas colgantes y su voz produce el grito de su nombre. La carne es blan- 
ca y gustosa. 

Algún Autor menciona nombres vulgares, la mayor parte de los cua- 
les serán conocidos de pocas personas cuando yo ni las he oido: el Cara- 
colero, Molalita, Bienteveo y Plurial grande, son denominaciones raras. 

Ademas de las Aves referidas, hay otras exóticas, muchas de las cua- 
les procrean y figuran en tanto número que deberían incluirse allí con 
igual ó mayor razón que los Patos, Codornices y otros Emigrados. Tales 
son la Gallina y el Gallo, el Guanajo, la Gallina de Guinea f¿tres varie- 
dades?^ el Ganso y la Paloma común, que se han connaturalizado y re- 
producido e?;csivamente. En- los primeros se distinguen el Gallo Españolé 
de la tierra que es el común y su hembra, algunos mui grandes y zan- 
cudos llamarlos Panameños porque traen su orijen de Panamá. El Ingles 



-220— 

6 Fino, orijinarío de Inglaterra, muí estimado y cuidado por su fuerza f 
valor para las peleas y sobrenominados por sus colores, Giro Canelo, 
Talisayo, Indio &c. El Castizo, hijo del Ingles y de Gallina de la tierra. 
El Quiquirito ó Gallito Americano, oriundo del Norte-América, pe- 
queño y arriscado. 

El Guanajo ó Pavo, orijinario del Continente Americano, se ha mul- 
tiplicado también. 

La Guinea ó Pintada, venida de África se ha propagado tanto, que 
ya en algunos parajes las hay silvestres, pues aunque domésticas, son pro- 
pensas á alzarse en bandadas, proporcionando al cazador una carne esqui- 
tita. 

El Ganso, no es tan común. 

La Paloma, doméstica nombrada de Castilla es abundantísima, dis- 
tinguiéndose la capuchina, moñuda, grifa y una variedad de gran tama-» 
ño últimamente introducida, que titulan Mallorquína. 

El Pavo-real, no sé que se halla hecho silvestre en parte alguna co- 
mo en Sto.-Domingo; ni la Tórtola europea. 

Todavía se traen del Continente Americano y del Africano Zoroi co- 
munes, Loros y Periquiios de Guinea. 

También para jaulas vienen Jilgueros, Mirlos, Ruiseñores, Ferdo- 
nes y algún otro cantador; pero en mayor numero el lindo Canario, co- 
lor amarillo de azufre, eterno y deleitable en su armonioso canto, qne 
no falta en ninguna casa; pero siempre aprisionado, sin lograrse su libre 
producción en libertad. 

CIt ASE 3*—E.Eff2ELES. 
Orden 1 — Cuadrúpedos ovíparos. 

La Tortuga es común. Cuando pequeña ó de corta edad le dicen Jaco, 

Se conocen otras ^especies que llevan el nombre de 

Caguama. — (Chelonia Caonana cephalo.) De las mayores dimensiones; 
los pies cortos en forma de paletas. Conchas lindas algo rojizas; auque 
de iuferior precio á las del Carey. Sus huevas son las mas esti- 
madas. 

Carey. — [Chelonia Mydas virgata]. Otro [Chelonia Caretta imbricata^. 
El Carey tiene el hocico agudo encorvado en forma de pico y una 
cresta lonjítudinál en el carapacho &c. Sus conchas son las mas pre- 
ciosas. Dícese que es tan dilatado su coito, como exesiva su sexualidad. 
Su carne es despreciad*. 



—2:21- 

«flcotea. — (Emys decussata). — Tortuguilla de agua dulce ó een%go„ 
sa, anfibia, á raanerade Galápago, de tanta vitalidad, que cortada la ca- 
beza, muerde y sus entrañas palpitan largo tiempo. Sus huevas gustan 
como su carne. El Jarico se parece mucho; menos en la disposición 
de las escamas que revisten las conchas y sus colores. 

Entre los varios Lagartos y Lagartijas se distinguen. 

El < ainian. — (Crocodilos rhombifer.) — No ataca al hombre, con rara 
exepcion. 

Cocodrilo o Crocodilo. — fCrocodilus acutus,) índole feroz: abunda 
en la costa S. El que quiera instruirse de bis diferencias que caracteri- 
zan á estos anfibios pueden consultar mi Diccionario Provincial Cu- 
bano. &c. 

Higuana. — flguana Cyclura Harlani.) — Es grande con una cresta es- 
camosa dentada como sierra en todo el espinazo y cola, cuya carne y 
huevos se han ponderado de gustosos. Ha ido escaseando. Noda dis- 
tingue la Higuana de mar é Higuana de tierra. 

Caguayo — [¿Holotropio Microlophus?] — Anda por el suelo en los lu- 
gares secos con suma lijereza silvando como quien llama: toma una 
actitud de resistencia; eriza y encorva la cola y luego desaparece co- 
mo el rayo. En la parte occidental le dicen muchos impropiamente 
Higuana y en la oriental Caguayo es sinónimo de Lagartija. 

Bayoya. — Lagarto de la costa N. largo de un palmo y grueso, hocico 
romo, color carmelita con pintas blancas y cresta lonjitudinal en el 
lomo. 

Chipojo. — (Anolis equestris.) — Lagarto grande de media vara, color 
verde hermoso, con cresta dentada por todo su espinazo y larga co- 
la; papo mui pronunciado, rosado, que varia de color como lo demás, 
según sus pasiones. Anda por los árboies y en la parte occidental le 
denominan Camaleón. 

Mabuya. — En la Yueltarriba una Lagartija nocturna aplastada. 

Culejrita de cuatro patas — [Seincus diploglossus.] — Especie de 
Lagarto, figura de culebra con 4 pequeños pies colocados como los de 
aquel en un cuerpo de 9 á 10 pulgadas de lonjitnd. 

Salamanquita — ( Sphoesiosdaciilus sputator.) — Pequeñita y linda 
Lagartija, pintada de listas trasversales y la colita color de ladrillo, 
común en las casas y lugares abrigados, donde anda con movimien- 
tos serpeados y vivos. 

En tiempo de las aguas superabundan diversidades de Ranas y Sapos. 
Los aboríjenes nombraban Toa á la Rana. En Güines y Vuelta-bajo lla- 
man Guasábalo á una Reinita mui chilladora. 



—222— 
Orden 2 — Serpientes. 

Culebra. — Se dice en la Isla de Cuba á todos los Ofidianos, Serpientes 
ó Repules sin pies, ninguno de los cuales es venenoso. Hay varias es- 
pecies de Culebras entre e.las la Boba de gran tamaño y torpeza: 
otra de lomo blanco y mancbas prietas [Coluber Cantberigerus ó 
Dromicus anguliferj: otra mas pequeña, color verde-botella pintada 
de blanco, que en la Obra magna del Sr. la Sagra se titula Coluber ó 
Dromicus Cursor &c. 

CulebrUa-Clega — (Amphisbeena punctataj — Pequeña Culebra de 
10 pulgadas, color prietuzco ceniciento con puntillos negros, cuya 
cabeza no presenta vestijio alguno de ojos. 

Catibo. — Culebrita de aguadulce manchada de negro&c. El Sr. Noda 
conviene en la creencia vulgar de que el Catibo se forma de cabellos 
ó crines en infusión casual; esto seria negar su existencia y pocrea- 
cion especial; aunque convengamos en la animación del pelo. 

Jubo. — Culebra delgada comunísima que vive oculta entre las piedras y 
malezas, el perseguidor de las Ranas. Huye del hombre; pero cuando 
se ve mui acosada suele dar latigazos por esperiencia común atestigua- 
da y que no puede negar el Sr. Noda. Hay varias especies, denomi- 
nadas en la Obra del Sr. La Sagra Tropidophis melanúrus, £eiono~ 
tus macalatus; el Jubito (Urothcca Dumerilü). ¿fe. 

Maja- — (Epicrates, vel Boa Anguliferj — La mayor de todas, que crece 
hasta cinco varas. Habita escondido este voraz constrictor en los 
bosques y sobre los árboles, en los techos y otros parajes de los 
campos, á cuyas habitaciones se acerca de noche principalmente para 
tragarse las aves domésticas y los pequeños cuadrúpedos: se bate con 
el Cocodrilo y con el Toro: sube á los árboles; persigue á la Jutía y 
se arroja al suelo enroscado tras de ella. La fuerza muscular de este 
Boa es portentosa, como su dijesíion; pero huye del hombre. Su car- 
ne y grasa son medicinales (Oleum sevpnntorumj; su piel estimada. 

CLASE 4Í-PECSS; 

Infinitos son los que pueblan nuestros mares, y aunque en los Rios y 
Lagunas escasean las especies, el numero de individuos es bastante. En 
las costas circundadas de Placeles ó Bancos, como en los cuatro Archi- 
piélagos, es mayor la abundancia, que suele avanzar por las bocas de los 
Rios; pero los Pescadores distinguen con la frase de lo alto aquellos que 



-223— 

tío acostumbran vivir ó aproximarse mucho á las costas, sino de 100 bra- 
sas de agua arriba mas grandes y estimados por su sabor, y menos pro- 
pensos á la Siguatera. cuyo envenenamiento padecen cié rtas especies ma- 
rítimas comunicándolas al que las come. Ya las indicaremos, esplicando 
las que son de agua dulce, en cuya totalidad figuran sin otra forma que la 
alfabética los siguientes. 
Abadejo.— Del Género Serrano, Familia de los Percoideos, Orden A- 

canthopterigios. 
Aguají. — De los mismos Género, Familia y Orden, parecido ala Cher- 

na, mas cilindrico; algo colorado con manchas prietas. 
Aguja de Paladar.— [Esox osseus] Abdom.— Pez grande de esca- 
mas oseas y la mandíbula superior mui prolongada. 
Agujón. — Abdom. — Pez común, con las mandíbulas prolongadas. 
Albacora ó Bonito.— [Abdom]. — Abundante. 
Alecrín. — Especie de Tiburón; Género de los Escualos. 
Anguila.— [Gen. Ang ; Ord. Apodos ]— Bien conocida; abundante en 

agua dulce. La Morena en agua salada. 2 Especies cada una. 
Añil. — [Plectropoma índigo. Poey].— Pez raro, del Gen. Plectr. Fam. 

Percoid., y del color de sn nombre. 
Arnillo. — Parecido al Barbero en la figura y color; aunque no aplasta- 
do el cuerpo; cola ahorquillada. Buena comida. 
Atún — Raro. 
Azulejo. — Escaso. 
Báire— No común. 

Bajonao. — [Torácico.]— Color plateado, ennegreciendo hacia el dorso- 
escamas en rombo. Común. 
Barbero. — (Torácico.,/ — Color de chocolate; cola ahorquillada, corva, 
boca chica: en medio de la antecola y encada lado tiene una incisión 
lonjitudinal donde guarda una espina dura, puntiaguda como lan- 
ceta. 
Barbudo. — Parecido á la Guabina con unas escrecencias debajo de la 

boca, que orijinan sn nombre. 
Biajaca. — [Torác] — Abundantísimo en agua dulce. La Biajaca de 

mar es color aceituno retinto con manchas amarillosas. 
Biajáiba.— [Tor.J — Abundante y apreciado; blanco el vientre, luego 
rosado y en el lomo tornasolea de inorado claro, con listas amarillas. 
Bocón. — Especie de sardina mas grande, escamoso y de ojos y boca 

exesivos. 
Bonasí.— (Gen. Serrano; Fam. Percoid. &c .,) — Se distinguen dos ó tres 
variedades; Bonasí airará, parecido al Aguají, con rayas aletas y 



—224— 
cuerpo coloraduzco: Bonasí Cardenal, rojo claro con pintas oscu- 
ras &c. Algunos agregan el Gato, asegurando que son propensos á la 
siguatera. 

Bota. — No común. 

Brdtuia. — ídem. 

Budioia. — [Torácico,] — Aquí se confunden el Budion, la Doncella, la 
Vieja y el Loro. Hay Budion-verde y Budion-morado, Loro y Loro 
Guacamayo. Yéanse en el Dicciouario Proviacial sus distinciones. 

©aballa.— Bien conocida. 

Caballito de la mar. — Por la configuración de su cabeza. 

Cabrilla. — (Gen. Ser.; Fam. Perc &c.) — Abundante; blanca con pin- 
tas rojas &c: buena comida. Hay 4 diversidades. 

CacbEicbo. — [Serranus oculatus; Valenciennes. Gen. Ser. Fam. Perc] 
— Color escarlata; ojos mui grandes. En Matanzas le llaman Sal- 
monete. 

Cajl. — (Torac) Amarillo-Naranjado y hacia el lomo morado. Es propenso 
á la siguatera. 

Candil. — Rosado; ojos grandes, que alumbran de noche. 

Canabota. — No común. 

Capitana.— Nombre vulgar impuesto por el Sr. Poey á su Plectropo* 
ma accensum (Gen. Plect. Fam. Perc.) 

Casabe. — [Torac]. — Aplastado, mui arqueada su lonjitud inferior, que 
es plateada, verde amarillosa por el lomo. Hay Casabillo. 

Catalineta. — Amarilla con fajas brunas &c. 4 especies. 

Cataluja.— No común. 

Cochino. — Abundante; figura irregular, casi tan ancho como largo; co- 
la terminada en media luna; cubierto de un pellejo grueso. No es co- 
mida apreciada. 

Cojinúa. — f Torac). — Abundante; plateado con cambiantes moraduzcos 
por el dorso y cabeza; esta y el remate del cuerpo aguzados. Se pare- 
ce al Sibí. 

Condenado y Conejo. — No comunes. 

Cornuda. — Especie de Tiburón, Gen. Escualo. 

Coronado* — Propenso á la Siguatera. 

Corvina. — No común. 

Cubera. — [Torac]. — Tamaño grande-regular; blancuzco por debajo 
aceitunado por el lomo, manchado de morado claro por las escamas. 
Dícenle también Caballerote. Buena comida. 

Chapin. — Singular, entre testaceo y crustáceo: la figura extraña, plana 
la parte inferior en toda su lonjitud. terminando en frío como el dor« 
so. Sin espinas. 4 especies. 



—225— 

Chema — fSerranus Striatus; Bloch,). — Gen. Ser. Fam. Perc. &c.^— 
Chema de lo alto llaman al Serranus Mystacmus de Poey, Strrano 
bigotudo, por la faja negra á manera de bigote &c. 

Chicharro. — (Torac).— Abundante; lalonjitud inferior, aletas y cola 
plateadas; la superior amarilla que verdeguea; sin marcas de escamas. 
No se aprecia. 

Chiribico — En Cárdenas y otras partes llaman así á un Pez que algu- 
nos nombran Chiribita, de figura casi elíptica; boca y ojos pequeños; 
color morado-oscuro, con una gruesa espina á cada lado del rasgo 
de las agallas. 

Chopa. — Parecido al Lenguado; pero azulóse 3 espeeies. 

Chucho- — Género de Raya, en el Orden de los Chondropterigeos, figu- 
ra irregular, no tan ehato como la Raya; la parte inferior del cuerpo 
blanca, la otra gris-moraduzca sembrada de puntos blancos: una 
grande y temible espina sale entre las dos atetillas de donde arranca 
su largo rabo. Llámanle también Obispo. 

Dajao.— Abundante en agua-dulce, color común, algo mas aguzado 
que la Liza y de carne apreciada. 

Dentuso.— Parece que es el mismo Alecrín. 

Dómine. — [Esoinnula MagistralisPoey.] — Parecido al Escolar, tamaño 
una vara: bueno de comer. 

Doncella.— Siete especies. 

Dorado.— No se aproxima muebo á las costas. 

Emperador. — Pez hermoso, escaso; color rosado entreplateado, cu- 
bierto de lunares negros brillantes; aletas ribeteadas de amarillo dd 
oro &c. 

Escolar. — (Thyrsites scholaris Poey.) — Grande, regular; gris oscuro; 
boca grande; escamas erizadas de púas: su carne suele ser purgante 
mas el Sr Poey dice que es sana y se pesca con cordeles de 300 
brazas! — Hay también Escolar chino. 

Escribano.— [Esox Brassiliensis'! Abdominal. )- -Abundante; aguzado, 
algo cilindrico, con la mandíbula inferior prolongada á manera de 
aguja, plateado y por el dorso aplomado. No es cimida apreciada: 

Esmeralda. — Anguiliforme, algo aplanado, cuya cola remata en punta. 
En lo interior de su boca luce de noche una pelotilla que parece es- 
meralda, Hay también Esmeralda, negra, cabezona &c. 

Galafate. — No muí conocido. 

€ta Iludo . — ídem . 

Gata. — Grande, figura de Tiburón; rojo, en el labio superior dosbaf* 
bas, sus partes genitales como las de una mujer;: 

TOMO II, 29 



-226— 

CJuabina.— Comunísima; de agua dulce; cuerpo algo cilindrico, sin es- 
camas y carne gustosa. 

Guacamaya. — No común. 

Guaguancbe. — Común; parecido á la Picudilla. 

Guaijacon. — Abundantísimo en agua dulce; chico; cabezón. Frito es 
sabroso. Guajacon dicen en la parte occidental y Guayacon; en la 
Vueltarriba todo el mundo Guaijacon. Hay varias especies todas vi- 
víparas, y se ven dar á luz los frutos de *ms entrañas [Poey] dentro 
de un globo trasparente, los cuales crecen con rapidez, {Gambusia.) 
Si el Sr. Poey confiesa que creia existir una sola espeeie y después 
averiguó que ella y aun los géneros son varios, no seria extraño que 
en Tierradentro llamen Guaijacon á la común de aquellos rios, de 
cola ahorquillada, y muchos de los cuales cojia yo cuando muchacho. 
El Naturalista Habanero distingue con nombres vulgares Gambusito* 
Lucillo, Guajica, Fanguito. 

Guanábana.— Dos especies. 

Guapetón. — Escaso. 

Guara — (Gen. Serrano; Fam. Percoid. &lc.) — Escaso. 

Guasa. — Grande; la boca fea y sumamente rasgada. De su carne se ha- 
ce tasajo. 

Guaseía. — [Plectropoma chloropterum; Cuv. Fam. de los Percoid.]- 

Guatibere. — (Gen. Serrano; Fam. Percoid- &c.) — Barrigón; color de 
grana con puntos moraduzcos. 5 especies. 

Gutagamba. — Nombre vulgar impuesto por el Sr. Poey á su Plectro- 
poma Gummi-gutta, por ser de este color amarillo. 

Gutavaria — Numbre vulg. impuesto por el'Sr. Poey á su Plectropo- 
ma guttavarium; amarillo naranjado y la parte posterior del cuerpo 
negra. 

Isabelita. — [Torac].— Figura irregular, como óvalo aplastado, color 

amarilloso con 4 fajas castañas. 
Jaboncillo. — fRypticus Saponaceus; Bl. — Gen. Ser. Fam. Percoid.) 
Jayao.— Blancuzco-aplomado, idéntico al Ronco. 
Jeníguana. — Pequeñi to . 

Jiguagua ó Sigaagua. — Grande-regular; parecido á la Cojinúa; 
, aunque mas ancha &c. 
Jocú. — Se parece al Pargo; pero se asiguata. 

Jorobado. = Figura como indica su nombre; plateado, escamas menu- 
das. 3 especies. 
Joturo, Hotuí o o Jetudo.— De agua-dulce; cuerpo y escamas pa« 



— 237— 
recidos á la Lisa; pero chata la cabeza, formando á manera de barba 
ó jeta. Corta la corriente y sube las cataratas. 

Jurel. — 2 especies y Jurelete, propensos á lasiguatera. 

Lebisa ó Libisa. — [Gen. Escualo; Orden Chondropt.] En las costas 
y bocas de los riosde la Vueltarriba, principalmente; grande, aplas- 
tado, piel oscura, áspcra-granulenta, que se aprovecha como lija para 
hacer Guayos, pulimentar piezas de madera &c. 

Lenguado— 4 Especies. 

Lija. — [Gen. Escual , Ord. Cb.ondrop.~l Hay Barbuda, Colorada y 
Trompa. El Sr. Poey coloca la Trompa ó Trompetero en el Gen. Fis- 
tularia (Fistularia tabacaria); su cola termina en un látigo: la Cola" 
rada [Aulostoma chinensis] tiene mas corto el hocico. 

Lisa — 'Abdom). — Común. La grande Lebrancho. 

Loro. — 2 especies. 

Macabí. — (Abdom). —Común: algo cilindrico y aguzado, plateado. No 
se aprecia por sus muchas espinas. 

Manjúa. — Idéntico á la Sardina; pequeño; plateado; boca mui abierta. 

Manjuari. — (Lepidosteus ftíanjuarí; Poey) — Abdominal, abundante, de 
agua-dulce; escamas durísimas; cuerpo oblongo y hocico aguzado; 
muchos y considerables dientes: llega al tamaño de 1 y % varas. Vive 
mucho tiempo fuera del agua y se dice que sus huevas son venenosas. 

Manta.— (Gen. Ray; Ord. Chondropt). — Monstruoso y escaso: el rabo 
mas corto que el del Chucho; la otra esquina de su rombo cortada 
donde está su inmensa boca, para donde arroja con sus aletas Cama- 
rones, Cangrejos &c, es blanco amarilloso: estiende su cuerpo sobre 
la superficie del mar como una manta y su fuerza muscular es tanta 
que sofoca al hombre que abraza ó envuelve en sus pliegues. 

Mapa. — De agua-dulce; parecido á la Guabina, mas cabezón y pequeño. 
El Sr. Poey distingue tres: Gobius soporator, Cypromoides y Crista- 
galli. 

Mariposa. — No común. 

Mariquita. — Nomb. vulg. impuesto por el Sr. Poey al Plectropoma 
Puella-. Cuv. Fam. Percoid. 

Marti Velador. — Nomb. vulg. impuesto por el Sr. Poey al Chiro- 
nectes multio cellatus; Val. Fam. de los Pectorales pediculados. Puth 
zó con manchas negras &c. 

Matejuelo. — [Hotocentrum longipine). Tiene también otro nombre 
mas vulgar é indecente. Hay Blanco (Matachantus Plumicri) y co- 
lorado. 

Medregal. — Dos especies- 



-228— 

Mero. — Esquisito. Hay Mero criollo y de lo alto. 

Mojarra. — [Torac. Gerrse ] — Abundante en las embocaduras de los 
rios; lomo arqueado; plateado; carne sabrosa. 

Murciélago. — No común. 

Negrita — Nombre vulgar impuesto por el Sr. Poey á su Plectropoma 
nigricans; Fam. Percoicl.; color negro. No es común. 

Ojanco- — Pareeido á la Biajáiba; aunque rosado y los ojos mas gran- 
des. 

Pámpana y Pampanete. — No común. 

Palometa. — Dos especies. 

Parche. — Escaso. 

Pargo. — Abundante y estimado: tamaño regular; rosado que clarea por 
el vientre. 

Patao. — (Torac.) — Común; figura, no mui regular, corcovado; pla- 
teado. 

Perro — Hay colorado y de lo alto. 

Pescador. — (Chiroaectes ocellatus; Val.) — Color blanquecino salpicado 
de manchas oscuras. 

Pescador. — El Sr. Poey denomina Tigre á su Chiron-Tigris, naranja- 
do, manchado de pardo oscuro. — Cómico al Chiron. Histrio, Linn, 
parecido al anterior. — Pedruzco, Pezcador negro, á su Chir. tene- 
brosus, color negruzco, con manchas cenicientas, en la aleta dorsal y 
en la cola negras coa iris azul como las de la cola del Pavo-Real. 
Los Pescadores, Gen. Chironectes; Fam. de los Pectorales pedicula- 
dos, tienen un apéndice encima del labio superior que mueven escon_ 
didos figurando una lombriz para atraer los pecesillos y entonces lan- 
zarse sobre su víctima. No se comen. 

Picuda. — Abundante y propensa á la siguatera. La Picudilla es menor 
(Sphyraena becuna,/ Abdom, fam. de las Agujas; torneada y agusada; 
fuertes dientes; plateada. 
Pintada y Pintadilla.— [Cybium maculatum) — Parecido al Serru- 
cho con pintas amarillosas. Es de gran crecimiento y buena carne. 
Rabi-rubla — (Mesoprion Chrysurus,/. — Abundante y apreciado; cola 
ahorquillada rubia; vientre blanco y para el dorso morado-claro; lis- 
tas amarillas &c. Hay Rabirubia Jenízara de colores rojos encendi- 
dos (Clepticus genizara). 

Rascas©. — [Torac] — Figura no mui regular; ceniciento con manchas 

grandes negruzcas; cola espatulada &c. 
Raya.— [Su Gen. ord. Chondrop.] — Varias especies. 

Robalo.— Sabroso. 



—229— 

Rodaballo.No común. 

Romero.— Pecesillo oblongo, con fajas atravesadas negras y amarillo- 
sas, que acompaña al Tiburón. 

Ronco.— [Torac.]— Abundante, amarillo-canario brillante, que por el 
lomo azulea, con listas de iguales colores; boca mui rasgada, sin 
dientes en el vómer y en los palatinos. Hay Ronco blanco, prieto #*c. 

Sabuco.— Parecido al Cochino y al Jurel; blanco-amarilloso con algunas 
manchas moraduzcas. 

Sábalo.— [Abdom.]— Común en agua dulce. 

Sable— [Trichiuros lepturus? Cuv — Cinturon de plata.]— Anguilifor- 
me; pero tan aplastado como una hoja de sable; largo una vara, que 
remata en punta, cabeza de culebra con dientes corvos; plateado bri- 
llantísimo y liso. 

Salmonete colorado— [Upeneus maculatus; Cuv.]— Color rojo, 
vientre rosado y manchas inoradas. 

Salmonete amarillo.— [Upeneus flavo-vittatus; Poey].— Morado 
parduzco que pasa á blanco en el vientre y una faja lonjitudinal a- 
marilla de oro. 

Salmonete rayuelo.— [Upen, parvus; Poey.]— Rojo bermellón por 
encima que pasa á blanco en el vientre; faja amarilla. 

Salmonete, al cual puso el Sr. Poey el vulg. Tahalí.— [Upen, baltea- 
tus; Cuv.] — Morado claro; vientre blanco, &c. El Género Upeneus, 
Fam. de los Mullida? tienen barbillas y buena carne. 

Sapo. — [Batrachoides tau.] — Cabezón como la Guabina; resbaloso; boca 
mui hendida y ojos en la parte superior de la cabeza.^Hállase en las 
embocaduras de los rios. 

Sardina. — Comunísima y bien conocida. Varias. 

Segundo. — Parecido al Pámpano; pero mas aplastado; color blanco 
que oscurece hacia el dorso; escamas menudas. 

Serrano. — [Gen. Serrano; Fam- Percoid.] — El Sr. Poey los distingue 
imponiéndoles el nombre vulgar de Viuda [Serran. iuermis; Val.] 
negruzca con manchas blancas: no común. 

Ser. Diana» — [Ser. Phsebe; Poey] — Percudo (Ser. luciopercanus; Poey) 
— Jácome [Ser. Jacome; Poey]. — Botarga (Ser. praístigiator; Poey) 
lindo pez. 

Serrucho.— (Gen. Escual; Ord. Chondropterij.)— Grande oblongo; 
blanco por el vientre, por el dorso azuloso-claro. Corta con veloci- 
dad y sin sentirse casi el cordel. La Sierra no es tan abundante. 

Sesí.— Idéntico al Pargo; exeptuando la membrana de las aletas pectera- 
les, que es negra y la cola amarilla. 



-230- 

Tachonado — [Astronesthes Richardsoni. Fam. délos Salmonoideos.]— • 
Oblongo, largos dientes; piel estrellada de manchitas brillantes. 

Tamboril.— Parecido al Rascaso. Cuando le cojen, se avienta en tér- 
minos de sonar como su comparativo. 

Tapaculo. — Parecido al Lenguado; pero redondo. 

Tiburón — [Gen. Escual; Ord. Chondropt].— Mui común y conocida. 
La hembra (Tintorera) es mas voraz. 

Taca. — [Plectropoma bobinum; Poey] —Parecido al Añil. — El Sr. 
Poey distingue con el nombre de Vaca-rubia á su Plect. vitulinum. 

Verrugato. — (Corvina Roncus) — Parecido al Ronco. 

Vieja.— (Torac.) — Común, algo aguzado; horquilla de la cola en media 
luna; blanco, almagrado y negruzco; escamas grandes de 6 lados mar- 
cadas groseromente de colorado. Hay varias. Véase Budion. 

Volador.— Bien conocido y visible cuando huye, saltando del agua rápi- 
dameute. 

Zapatero.— fChorinemus Quiebra.]— Cuerpo aguzado; plateado vivo 
sin marca de escamas, 3 espinas en la aleta dorsal. 

C&ASE 57-RIOLUSCOS. 

El que guste admirar las curiosidades y caprichos de la Naturaleza 
Cubana, singularmente con relación á la Concolojia, diríjase á las costas 
de la Isla y de sus Cayos,, en las playas estensas y no mui frecuentadas 
todavía; vea las colecciones de los aficionados, los canastillos, floreros y 
grotescos que lucen en algunas partes, é instruyase científicamente en las 
obras de Poey, la Sagra &c. Las producciones conquilolójicas terrestres son 
exclusivas de la Isla, distintas de las qne ofrecen las otras Antillas. El Sr* 
Poey diceqce el Departamento Oriental encierra Caracoles terrestres de una 
fisonomía mui distinta de los del Centro y de la parte Occidental, como son 
las Hélices Imperator, Pida, Muacarum y particularmente todo el grupo de 
la Sagemon. Nosotros cumplimos con mencionar los Moluscos que llevan 
nombre vulgar, previa advertencia de la confusión de espeeies en uno 
mismo, como sucede en las palabras Babosa, Maco, Almeja ¿fe. que com- 
comprenden variedades: Caracol se dice á la mayor parte de los Testáceos 
univalvos: Caguaré á todas las Conchitas circulares; Cobo á los univalvos 
cónicos ó espirales por una estrernidad &c. 332 especies y 260 variedades 
de Moluscos dice el Sr. Poey y aun mas. 

En el Orden de los Cefalópodos tenemos Pulpos y Calamares, bien 
conocidos; en el Género desnudo. 

En el de los Acéfalos, el Longoron, la Ostra, Ostión, Almejas, Coqiii- 



-231— 

\iüs, Madreperla, la Broma ó Polilla de mar, que tanto perjudica á las 
embarcaciones y muchas diferencias de bivalvos y Conchitas marítimas. 

En el de los Gastrópodos ó Gasterópodos, testáceos, las Lapas, el Co- 
bo, univalvo grande de mar de color lechoso algo rosado interiormente re- 
luciente, que en Tierradentro so ahueca para sacar agua de la tinaja y le 
llaman Caracol por exelencia, y Fotuto, cuando sirve de cuerno para so- 
nar; en la parte oriental Guama. La Sigua también univalvo, menor, de 
forma casi cónica por cuya base está pegado á los arrecifes marítimos, y 
cuyo animal salcochado es comida grata para muchas personas. El Macan 
tiene una figura horrorosa á manera de Araña y Jaiba; que cuando pe- 
queño se introduce en la concha de la Babosa y mas grande en la de la 
Sigua después de comérsela: parece anfibio. El Maco, univalvo, aovado 
con la hendedura longitudinal rayada: es mui lustroso y sirve para ludir 
piezas de seda &c. 

El Sr. Poey esplica muchos Moluscos terrestres y fluviátiles en el 
Orden de los Gastrópodos, donde figuran también nuestras Babosas. Las 
Familias de aquel: Cyclostomacea, Helicinacea, Hclicea, Limacea, Auri- 
culacea, Limnaceana, Ampullariacea, Melianana, Neritinacea. 

Espe cíes de la Familia Cyclostomacea. 
[Andan sinuosamente]. 

Majusculum. — En los lugares pedregosos de la Cordillera de los Ór- 
ganos. 
Rangelínum. — Negro con el dorso blanco. En la Sierra de Rangel. 
Incultura. 
Confertum. 
Revinctum. 

Claudicans — Color de avellana. Se cae de lado y cuelga de un hilo. 
Terecundum. 



Honestara. — Blanco. 
Procax- 

Nodulatum Blanco. 

Fortum. 
(remulatura. 
8 eiatieaiíum. 
Auberiauum. 



Pietum. 

Caíenatum. 
Pocyanum. 
Cremulatum. 
Pudícum. 
Rugulosum. 

Obesuin, & c . & c . hasta 40 Es- 
pecies. 



Especies de la Familia Helicinaccea. 

Briarea.-Grande y bella. En San Diego de los Baños, 



-232— 
Cfliata. — Negra. En Trinidad. 
Titánica. — Grande. En las costas de Baracoa. 
Ocnracea — Amarillo de Ocr. En Baracoa. 
Acuminata. — Amarillo-canario. En S. Diego. 
Politula.— Amar. En la Serranía de Sla. Cruz. 
Hians.— En las montañas de Trinidad. 
Fxacuta.- -En las de Cayajabos. 
Lutespunetafa. — Rosada. 
Sufogtobulosa.— En Trinidad. 
Retracta. — Moreno-rojiza, En Cayajabos. 
Constellata — Isla de Pinos. 
Stellata. — Abunda en Isla de Pinos. 

Crassa, Pulclaerrlma, Sagraiana, Submarginata &c &ۥ 
hasta 48 especies. 

Géneros de la Familia de las Heliceas. 

Cyllindrella. — Concha subcilíndrica prolongada — 23 especies; la Gra- 

cillima y la Philippiana en San José de las Lajas. 
Bulimus.— Concha oblonga turriculada. — 18 especies; el Sepulcralis 

en los fosos y cementerio de la Habana; el Marielinus en Bañes [Ma- 

riel;] el Strictus y el Contractus, en San Diego de los Baños. 
Achatina. — 18 especies; la Blainiana en Rangel; la Lucida en el rio 

Canímar. 
Helix- — Concha globulosa.— 67 especies; la Juliana, en Cabo de Cruz; 

la Incrustata, en Puentes-Grandes; la Picturata, la Lepida, y la 

¡Súb fusca. 
Succinea. — 5 especies; la Nóbilis §rc 

Especies de la Familia Aurlculacea. 

Coffea, Píisilia, Flava, Oliva, Cingulata. [En la embocadura 

de los ños] y otras hasta 12 Especies. &c. &c. 

CZ..&SZ 2. a — INSECTOS !T GUSANOS. 
Orden de los Ápteros masticadores. 

Langosta.— 

Camarón.— De agua salada y de la dulce, que son menores.— Con 
abundancia. 



-233— 

Cangrejo.— Entre ellos el Soldado de Marina, el Gallo, el Moro de 
mar, en cuyas orillas cenagosas hormiguean dos especies pequeñas 
que andan lijeros con unas tenazas disformes y siempre están sigua- 
tos, — El Cangrejo común, que habita en cuevas y nunca ó rara vez 
visita las aguas, aunque no se aleja mucho tierradentro, aparece en 
la estación lluviosa y es comida favorita. 

Jaiba.— Es algo parecida al Cangrejo: vive en agua dulce. Las de agua 
salad i son mayores, tal vez Jaibon. 

Cucaracha — Abunda en las poblaciones y de diversas especies. La 
Cuca > de hita-verde, no tan común, se reproduce, saliendo muchas 
eucat.ichitas cuando se parte ó quema la cabeza. 

Cumples — Do; especies. 

mancaperro ó Gusano Meon — (Iulus). Casi cilindrico, verde 
negrizco con muchísimos pies [821 que mueven pausadamente: por 
los2l anillos escamosos de su cuerpo destilan un humor corrosivo 
que daña a los Perros y otros sin pezuña. Abundan en los caminos y 
campos de nueva cultura, apareciendo como muertos ó durmiendo 
junto con ios Negros. 

Alacrin. — D#; especies. Prieto y colorado. 

Araña. — M ich;is y distintas. La Peluda, es el único Insecto de Cuba, 
<juva picad» s ule producir fiebre. Se dice que de ella nace la Zarza y 
el .'ag'ii'v Sucederá tal *-ez oque con la Avispa. 

Alguacil de Jiscas. — Ben conocido y común. 

Cochinilla de tierra. — En los lugares húmedos y sombríos: tienen 

miich is pies y c.iminan mui Tijeras. 
Cochinilla de mar. — Bien conocida y comunísima en las orillas del 
mar, donde andan por las piedras, corriendo lijerísimas y duplicadas 
á favor de sus infinitos pies. 

Orden de los Neurópteros. 

Caballito fiel ííiablo. — En la parte oriental Mulita del Diablo. 

Bibijagua. — A manera de Hormiga grande, perjudicialísima por que 
destruye las labranzas; pero mui industriosa: sus habitaciones subter- 
ráneas é inmensas galerías comunicadas por dentro de sus montones 
de tierra, son dignos de observarse. 

Hormiga Leona. — Traída de Puerto-Rico: habitan en cuevas super- 
ficiales y no son dañinas. 

Comején. — Habitan en innumerables celdillas de un gran panal que- 
bradizo prieto que fabrican en los troncos de algunos árboles: estos 

TOMO II. 30 



-234— 

animalillos blancuzcos gustan mueho á las aves domesticas y á los 
cochinos que atacan los panales cuando están á su alcance. 
Soplillo.— También forman sus panales, aunque imperceptibles, en los 
troncos de los árboles, sin destruirlos. 

Orden de losHimenópteros. 

Abeja.— Hay dos, la de Europa, traída de Florida en 1764, que ha pro- 
pagado bastante produciendo una cera esquisita (Apis mellifica) y la 
Criolla ó de la tierra, ó Cubana, [Melipone Cúbense, vel Melipona 
sive Trigona fulvipes. El Sr. Poey Trigoma fulvipes.]Es Indíjena, sin 
aguijón: la cera es negruzca, blanda, que llaman Cera vírjen y el La- 
cre de Colmena. 

Avispa. — Abundan en el Campo: su picada es bastantemente sensible. 
Véase en los Vejetales la palabra Jia. Hay otra Avispa doméstica , 
mas delgada y larga que no daña y hace sus panales en los techos de 
las casas. 

Avispita. — Lonjitud y color de hormiga común, que vive á espensas de 
de la Polilla cubana y de la Guagua. 

Dorada. — Figura de Mosca negruzca y estremidad dorada, donde tiene 
el aguijón con que hiere fuertemente. En las costas y ciénegas. 

Hormiga- — La Hormiga loca, venida de Francia para destruir la Bibi- 
jagua y que se ha convertido en nuevo enemigo de las labranzas y 
del hombre. — La Boticaria pequeña, hedionda, con la mitad inferior 
del cuerpo blanca, que en Cuba llaman Santanica. — Brava, que pi- 
ca. — Cabezona, que no hace daño. — De ala, parecida al Soplillo que 
no perjudica — Ponzoña, que cortada la cabeza, dura dos ó tres dias 
Bu vitalidad, dando fuertes picadas. — Huyuya ó Muerdehuye, que 
pica y huye al momento; mas no perjudica á las siembras. 

Orden de los Coleópteros. [1] 

Cocuyo 6 Cucuyo. — Figura de cucaracha voladora, con dos discos lu- 
minosos fosfóricos detrás de los ojos y en el vientre algunas veces que 
al anochecer empiezan en la estación de las aguas á cruzar por los 
aires. Se mantienen en jaulas para alumbrar. Seis especies dice el 
Sr. Noda. 



(1) Los Coleópteros mínimos y aun microscópicos son los mas numerosos 
.. en la Isla; dice el Sr. Poey que su colección y la del Sr- Gundlach ofrecen 
1800 especies, y no representa la Entomolojía de toda la Isla. Gundlach 
trae como 400 de Coleópteros de la Isla en índice alfabético. 



— &35— 

Cocuyo ciego. — Mas pequeño, todo negro: de noche anda ó mejor di- 
cho arrastra lenta y torpemente. Cuando se le comprime exala uu 
olor desagradable. 

Cotorrita. — Algo mayor que la Chinche: camina y vuela. Cuando cier- 
ra sus elitras ó alas carapachudas presenta una figura circular con- 
vexa de color rojo con la cabecita negra. 

Chichi. — Pequeño, figura de Cocuyito-ciego con pintas blancas en las 
dos barbas: silba como rata recien nacida y de la picada fuerte. 

Picaculo. — Delgado y largo de 2 pulgadas, negro el lomo y una espe- 
cie de tenaza con que pica. 

Aljorra.— Casi imperceptible, que conducido por ciertos vientos en mu- 
chedumbre envolvía y destruia las espigas del trigo cultivado en la 
jurisdicción de Sta. Clara. Hoi no se tiene conocimiento de semejante 
Insecto: ¿acaso seria la misma Guagua que en estos tiempos apareció 
destruyendo los Naranjos, desapareciendo también con otros vientos 
ahuracanados? 

Guagua. — Tnsectillo inmigrado á esta Isla, hace pocos años, que des- 
truía los Naranjos, cubriéndolos de una costra blanca y que desde e/ 
huracán de 1844 fue disminuyendo, quizá por este motivo ó por el 
Himenóptero Avispita, que vive á sus espensas. 

Gorgojo. — Bien conocido, 

Polilla. — Bien conocida en el Género Lepisma. La otra Polilla Cubana 
(Anobium Bibliotecarum) dice el Sr. Poey que es de la Familia de 
los Ptimores; camina lentamente y se finje muerto cuando le tocan: 
en estado de larva hace daño en los libros &c. Yo conozco la que 
suele verse en las paredes dentro de una váin*, caminando lentamen- 
te y que al tocarle se finje muerta ó queda inmóvil: ¡ perjudica al pa- 
ño, á la tapicería &c. pero corresponde al orden de los Lepidópteros. 

Carcoma. — Bien conocida y dañina. 

Aguacero- — Tamaño de una Mosca; sus alitas y cuerpo tan tierno 
que parece un gusano volante con dos luces fosfóricas débiles. Regu- 
larmente se le ve inmóvil, y en lo Yueltarriba le llaman Animita. 

Cantárida de la tierra- — Parecida á la verdadera Cantárida. 

Orden de los Orthópteros. 

Grillo. — Conocidos y comunes en el Campo. 
Cigarrón. —Bien conocido. 



-286- 
Orden de los HemiptereS. 

Cigarra.— Comunes en el Campo y bien conocida aquí con el nombre 

de Chicharra. 
Chinche.» Bien conocida y multiplicada. La que denominan aquí 

Chincha del Monte es mas hedionda. 
Cochinilla de Nopal.— Algunas se han traido, sin mayor progreso. 

Orden de los Lepidópteros. 

Mariposas. — Mas de 300 especies, que pueden verse en el particular 
y rico Tratado del Sr. Poey. Con nombre vulgar solamente se distin- 
guen: las Sanjuanera, de alas amarillas que lucen los días de S. Juan 
Bautista y la Tatagua de la parte oriental, que en la occidental lla- 
man Bruja, nocturna, color oscuro, la mayor y perteneciente al 
Gen. Falena. 

Palomilla — (Crambus Sacharalis,)— Nocturna que ataca á la Caña, y 
daña al Tabaco, donde deja el germen del titulado Bicho-verde ó Ve- 
guero. 

Orden de los Dípteros. 

Moscas. — Como 300 Especies, entre ellas la de Caballo, porque persi- 
gue cruelmente á este animal en el campo, dándole fuertes picadas. 
Es colorada con aguas de un amarillo dorado y manchas negruzcas. 
La Yolof negra algo venenosa, quizá de África. 

Craasasa — Chica, que frec.uentememenie y en gran número se ven 
juntas y fijas en las paredes y lugares húmedos. 

Rodador. — Mas pequeña, que cuando se llena de la sangre que ha 
chupado, rueda y cae como -Sanguijuela. 

Jején.— Mosquita casi imperceptible abundantísima en los Cayos y Cos- 
tas despoblados, que cuando hay calma divagan en pelotones, caen 
sobre las gentes y animales, sintiéndose á veces su picada antes d- 
haberse visfo. fOecacta furens, Poey.,/ 

Mosquitos.— Comunísimos en el mismo sentido y bastantes en las Po- 
blaciones. Varias especies; con nombres vulgares, el común, Láncete 
ro que pica agudamente; Zancudo; Jagüey, mas chico y costero; Co- 
rasí, con la cabeza roja-cobriza y cuya picada es mas sensible. 

Tábano.— Bien conocido. 



-237— 
Orden de los Ápteros chupadores. 

Pulgas.— Bastantes y conocidas. 

Nigua. -Especie de piilguita; q.ie se introduce en la epidermis de aque 
lia? partes anímale? mis al co ítae^o del suelo, candando una picazón 
agradable, que después de firmar lo que llaman barriga se convierte 
en dolor, haciendo entonces sensible y peligrosa su extracción, por el 
pasmo. Los Nebros del campo y los cerdos son los NiguaU-jos, esto 
es, los mas propensos. 

Piojo. — Bien conocido y el Piojillo de las Aves. 

Arador.— ídem, el de la Sarna y del Herpes. 

Garrapata. - ídem. 

Ladilla.— Id. 

Abaje— Parecido y mas pequeño que la Ladilla, obrando sus mismos 

efectos y aun se introduce en la epidermis Se cria en las yerbas á in- 
mediaciones de Holgui.i y algunos 1 • llaman Babuje. 
Masamorra. — Infusorio: vive en las aguas llovedizas encharcadas, in- 
troduciéndose en la piel humana y de otros anímales, orijinanio una 
comezón atormentadora. 

Gusanos. 

Entre ellos se distinguen por sus nombres: el Gusano -blanco ó de 
palo podrido, que lo? Nesjro? del campo estiman como un manjar esqui- 
sito, sabor de tuétano. — El Primavera, qie daña al Tabaco y al Tomate. 
— El Cachazudo (Sphíux Carolina,) cenuoso listado de am trillo, cabeza 
negra &c. por la noche sale á roer el Tabaco. — El Cogullero, delgado, 
blanco con vetas oscuras &c: habita en el cog >llo del Tab ico, denle don- 
de empieza á dañar la mata, poniendo las hoj is como una criba. — Ei Ve- 
guero pertenece á lo? Lepidópteros; véase Palomilla. — Gusano ó Lombriz 
déla tierra, que cortada se repro 1 ice. La L )>nbrizde lujado, aplastada y 
morada, conun'simí en el de las vacas. — Sanguijuela, alguna? pequeñas 
en Guisa, jurisdicción de Bayamo y otras aplastadas en el partido de Ca- 
marones, jurisdicción de Cienfuegos. — Lombriz de Guinea; fina, aplasta- 
da, que suele aparecer bajo la pie! del cuerpo bumauo, principalmente de 
los Negros bozales: se quema con una cuchaba caliente; pero ya crecida, 
se saca con pinia una parte que va liámlose en un devanador diariamente. 
—Lombrices Ascáridas, grandes y cbicas. — Tenias ó Solitarias. 



— i>3S-~ 
CLASE 7. ZOÓFITOS. 

La Isla de Cuba puede considerarse uno de los Países clásicos de los 
Zoófitos, especialmente de los Litófitos, á quienes debe gran parte de su 
suelo y de sus Cayos &c. Los mas conocidos son: 

En el Orden Equinodermes las Asterias ó Estrellas de mar y loslSrízo* 
pegados en las peñas, como se ven en la Punta (Habana,/. 

En el Orden Gelatinoso, Pólipos Ortigas de mar, en cuya Familia se 
cuenta el Agua-mar [vulg. Aguamala] que causa picazón cuando toca al 
cuerpo, comunisíma en el Puerto de la Habana. 

En el Orden de los Zoófitos propios, varios que asemejan á vejetales. 

En el Orden Escaro, los que habitan en Celdillas distintas &c. 

En el Orden Ceratófiio el Coral, apreciado. 

En el Orden de los Litófitos, los numerosísimos de base petrosa, en 
que se cuentan las Madréporas y demás fabricadores de las Islas &c. 

En el Orden de los Esponjosos, abundan las Esponjas, que ya apena, 
participan de las facultades vitales, siendo la única señal de su existencia 
un lijero estremecimiento al tocarlas. 

NOTA: — Tantas y tan diversas preciosidades y riqueza de la Naturalezas 
Cubana, suficientes por si solas á repletar un Museo, no han sido bas- 
tantes para estimular y decidir el sostenimiento de un Depósito pú- 
blico, uno siquiera en su potentada capital. En vano la fortuna de po- 
seer un Naturalista de reputación Europea, radicado en ella, tan a- 
mante de la ciencia, como del pais, tan laborioso como desinteresado: 
en vano el Sr. D. Felipe Poey se ha fatigado, instando y proporcio- 
nando medios fáciles y económicos para la erección del Museo; las 
miserables erogaciones pecuniarias precisas hicieron fracasar el pro- 
yecto en una ciudad, donde el dinero se prodiga con los motivos mas 
fútiles. En los Estados-Unidos rara es la ciudad de alguna considera- 
ción que no tenga su Museum. 



— 239- 

CAPITULO 2° 

Clima, Meteorología, Accidentes naturales. 

sección i ",-sru remera*. 

Saludamos y no penetramos en el aula de una 
ciencia harto falible para nuestro humilde concepto 
cuando se trata de ampliarla á regularidades minu- 
ciosas. Las mejores y mas dilatadas observaciones 
no pueden producir otro resultado de alguna seguri- 
dad periódica que las consecuencias comunes de gran- 
de escala; las menores demasiado reducidas á peque- 
ños intervalos y mas mínimas fracciones, fallan fre- 
cuentemente en nuestro pais y no constituyen perio- 
dicidad, ni tampoco la Habana sola es lalsla de Cuba 
que en mas de tres grados de Jat. y 11 de lonjitud presen- 
ta distintas posiciones, accidentes y circunstancias par- 
ticulares alterativas. ¿Quién no ha sentido muchas ve- 
ces tronar y rayar en varios dias de diciembre y ene- 
ro, diluviar en marzo y abril, calor sofocante en fe- 
brero, regular en diciembre, y frió en octubre &c.?.... 
Verdad que no es lo corriente; pero sucede casi to- 
dos los años, y aunque pocos dias, y no siempre los 
mismos, convence la indeterminación de los efectos 
metereolójicos especificados y que las leyes de laCli- 
matolojia se reducen á pocas generales, con muchas 
exepciones y modificadas por causas naturales y so- 
ciales, cuando no influyan la hora y lugar de las ob- 
servaciones &c. 

Varias son las causas que constituyen el Clima fí- 
sico é influyen en sus modificaciones, favoreciéndose 
ó desvirtuándose unas á otras ó proponderando según 
su fuerza ó grado de superioridad. Unas son constan- 
tes y otras accidentales ó temporales, á saber. 



—240— 
1. * El Clima ó situación astronómica, ó sea la 
latitud. Si la Habana, hallándose en el tercer Clima 
de horas, cuanta en su día mayor (21, 22, 23 &c; de 
junio) 13 lloran 24 mininos y en su dia menor (21, 22, 
23 &c; dicimbre) 10 hora.*, 42 m ñutos, siendo su 
latitud [del Morro] 23° 9'25"; Santiago de Cuba, que 
está á los 19 57'28" [el Morro], tendrá su dia mayor 
menor que el de 1 1 Haba fía y su dia menor mayor que 
el de esta Capital. Kn m Habana saldrá el Sol el 21 
de junio á las 5 horas 13 montos y se pondrá á las 6 
y 47: el 21 di liien'ue saldrá á las 6 harás 39 minu- 
to • y s • po (Irá á 'as 5 y ¿L En ( 'ub » sald á el 21 de 
j i i;) mas tarde &,c, y el '21 de diciembre mas t mora- 
no &c. Va se incluyan los crespíisculos, que duran u- 
na I: orí ó poco menos. 

2. * La acción del Sol según la estación, la hora, 
el estado de la atmosfera &c. 

■>. a La elevación del terreno sobre el nivel del 
mar. Esta causa están preponderante qup miele nuli- 
ficar á las anteriores, según la altura. Una milla de 
tal elevación, di-e iiti < élebre Geógrafo, produce una 
diferencia mucho mayor en el Clima ó en la tempera- 
tura que las de 29 grados de latitud. Con semejante 
premisa deduciri nno> la equivalencia, por ejemplo, de 
cuatro Montañas conocidas y bien distribuidas en to- 
da la lonjitnd de la Isla: el Ptin de Gnajaibon f 
tenienio 910 varas castellanas de elevación so- 
bre el ni ei del mar, que hacen 8 o 11' de mayor lati- 
tud X v s;e do la astro lomiea de 22° 49' y pico, 
equivale á una I ¡titud total de 31°. mas alta por con- 
secuencia <pie la de Nneva-O; leans, Panzacola &c. 
El Pop de Wiftíñz ts, 459 varas == 4° 8' &c. Iatítud+ 
la astron. 23° 1' 39" total Int. 27° 9' &c ; casi la mis- 
ma que la de Tenerife, las Bahamas&c. El Pico -del 
Potrerilloy 1153 varas=10° 22' &c. lat.+Ia astron. 



—241- 

21o 46' 54": total lat. 82° 9'; mayor que la del Cairo 
y algo menos que Charleston. El Pico Turquino, 
2.800 vara«.=25° 12' &e. lat.+19° 53' 39" la astron. 
total lat. 45° 5'; mayor que las de Bárdeos, Turin, 
Boston &c. ¡>in embargo, jamas se ha visto nevar, ni 
la temperatura es igual á ía equivalente; pero tampo- 
co á la del Clima astronómico ó del resto bajo de 
la Isla, cuya diferencia gradual se nota aun en meno- 
res alturas, v. g. el Pueblo de Madrug'i, 183 varas 
sobre el nivel del mar, que hacen I o 39' lat.+la astro- 
nómica 22° 55': total 24° 34, mayor que la de Can- 
tón y poco menor que la del Cabo ó extremidad meri- 
dional de la Florida. En el Limonar, situado á una la- 
titud bien inferior de la de Vlatanzas he esperimenta- 
do un írio mucho mas intenso, y esta es la Ley co- 
mún y relativa de los lugares interiores, según el 
exeso de su elevación comparativa á las costas; aun- 
que no llega á formarse hielo por las noches, como 
presumid el Sr. Humboldt. El ejemplar rarísimo de 
haberse helado el agua en una eminencia de 50 toe— 
sas, puede ser creíble solo por el respetable testimo- 
nio del Sr. Robredo. Deben reconocerse también 
otras causas influyentes en pro y contra. 

4. a La nivelación ó desnivelación en mayor ó 
menor estension del pais y la posición relativa de las 
Montañas vecinas, su configuración, tamaño &c. Por 
esto nuestras grandes Sabanas ó páramos son tan calo- 
rosas ó frías: por esto Matanzas y Santiago de Cuba 
en la canícula son tan calientes, mientras tres leguas al 
rededor de la Ciudad es preciso cobijarse para dormir. 
No obstante, los Vientos, según su dirección, modifi- 
can aquellas causas. En Madrid cuando también so- 
plan del Guadarrama, la temperatura en un mismo dia 
es bien diferente: en Cuba cuando vienen del Sur 
hay fresco y en Matanzas cuando del N. 

TOMO II. 31 



—242- 

5. d La Naturaleza geolójica del suelo, v. g. 
nuestros Cuabales y demás minerales, que aumentan 
el calor ó alteran las otras causas influyentes en Ma- 
druga, Guanabacoa, el Cobre &c,; el piso rocalloso, 
cenagoso ó acuoso ó próximo á grandes lagunas, 
rios &c.,el cáüzo, blanco ó de otra naturaleza propia 
á mantener ó desarrollar e! calórico ó á devolverle por 
ser malos conductores de ios rayos del Sol, como 
acontece en Ylatanzas y otros lugares, donde su rever- 
beración abrasa la cara al mediodía. 

6. ^ La cercanía de ios Mares, su situación rela- 
tiva, corrientes y alteraciones que sufran por la direc- 
ción y fuerza de los Vientos. Una tierra rodeada por 
todas partes de agua, una isia angosta y cuya lonjitud 
es conforme á los Vientos reinantes de oriente á po 
niente, debe estar bañada de sus evaporaciones que 
mitigan los ardores del Sol; pero la ebullición de sus 
remolinos, la continua ajitaciou del agua salada en la 
corrientes, atenúan sus favorables efectos, como suce- 
de en las costas setentrionales con las •■ g las calientes 
del Gulfitream; de suerte que la Habana y Matan- 
zas &c, debieran ser mas frios sin ese impedimento; 
aunque si los inviernos son mas rigorosos en Cantón 
y Macao que en la Habana, como advierte el Sr. Hura- 
boldt, estimo como principal influyente la primera cau- 
sa que atribuye á la proximidad de terrenos extraor- 
dinariamente anchos, cubiertos de Montañas y de 
planicies superiores de su Continente. Pero se interpo- 
nen en ciertos parajes otros motivos para neutralizar los 
efectos de aquellas, entre los cuales obran los Bancos 
ó Placeles adyacentes, donde p rdida la fuerza de las 
corrientes, una mar tranquila y baja permite la evapo- 
ración completa y fresca que innunda al litoral vecino, 
singularmente por la noche, como sucede en Cárde- 
nas, cuya inmensa planicie y la humedad de su ciéna- 



—243— 
ga contribuyen á hacer mas sensible el frió en in- 
vierno. 

7. * Los Vientos pueden comprenderse entre las 
causas accidentales ó temporales. Ya hemos tratado 
de ellos; sin embarga, ahora diremos que son las prin- 
cipales constituyentes de la temperatura y de sus mu- 
taciones en la I-la de Cuba. En medio de una calma 
bochornosa cualquier airecillo refresca; rtt?s si sopla 
del Norte y cambia al Sur, la transición se hace sen- 
tir en contra y viceversa. Pero en Cuba, en Cienfue- 
gos y otros parajes de la costa austral, la Brisa re- 
fresca, y esta Brisa es el Viento del S. y del SE. Se 
estimula la cualidad del Viento, no solo por su canti- 
dad y fuerza, sino por la de los puntos de donde viene, 
por donde pasa y á donde se dirije. 

8. p Otras de las cansas temporales ó accidenta- 
les son las lluvias, las nubes, la sombra, el calor, el 
polvo &c, Una lluvia pasajera en un tiempo seco del 
estío, desenvuelve el calor, mientras que los grandes 
aguaceros le mitigan: la crispatura que esperimentan 
los cuerpos organizados coa el polvo, irrita; el color 
blanco enerva la fuerza de los rayos solares y de aquí 
la moda en sus vestidos de muchas personas en verano, 
al paso que las enlutadas sufren todo el efecto del . 
astro sobre el color negro. 

9. * El cultivo, la población &c. Un pais yer- 
mo, desierto, debe ser mas frió y acuoso: el descuajo, 
la tala de los bosques, las edificaciones, los fuegos y 
luces, las reuniones animales, todo propende á la 
variación de temperatura. Hace veinte siglos, dice un 
Autor, la Francia, la Alemania y la Inglaterra se pare- 
cían absolutamente al Canadá y al Asia central, co- 
marcas situadas, ni mas ni menos, que la Europa, á 
una distancia media entre el Ecuador y el Polo. Es- 
tas diferencias se palpan en la Isla de Cuba: la Ha- 



-244— 
baña actual no es ciertamente la de mis primeros años 
siendo estudiante; el aumento del Caserío, de la Po- 
blación, del tráfico &c; la disminución de las lluvias 
y de las emanaciones y absorciones de los vejetales 
por los desmontes y fábricas; las cloacas, depósi- 
tos &c &c; han alterado su temperatura, aumentan- 
do el calor y las enfermedades, como en Matanzas; 
mientras que en sentido inverso estas disminuyen 
cuando la mano del hombre en una tierra cenagosa ó 
de elementos naturalmente malos, deseca, hace correr 
las aguas estancadas, eleva el piso, edifica con ampli- 
tud, y sin tocar en exeso de población y comunicación* 
destruye ó aleja las causas morbosas. 

Para no cansar con algunas otras que pueden te- 
ner lainfluencia de que tratamos pasaremos á dar unas 
breves nociones de la Climatolojia y Meteorolojia Cu- 
bana, en términos sencillos y al alcance general, que 
recuerden ó hagan observar lo que realmente se espe- 
rimenta y sucede en la Isla. 

Debe advertirse que no obstante su situación en. 
la Zona tórrida, es tan avanzada para el Trópico, sin- 
gularmente la parte convexa septentrional, desde los 
límites occidentales de la jurisdicción de Bahia-honda 
á los orientales de Sagua-la-Grande, que participa 
ca3Í de los resultados propios de la templada en su 
estremidad meridional, distintos de los próximos á la 
Línea. Como estas divisiones imajinarias no pueden 
surtir un efecto de rigorosa partición, la diferencia es 
nula en las dos estremidades vecinas. La faja de la 
Zona tórrida es demasiado ancha para identificar sus 
localidades y Polibio hizo bien en fraccionarla en tres. 
"La parte de la templada boreal que se estiende en* 
tre el Trópico y los 85° latitud parécese en muchos 
puntos á la Tórrida: hasta el grado 40 no es fuerte ni 
duradera la helada en las llanuras y es raro que en 



—245— 
ellas nieve; desde el 40 al 60 es donde la succesion de 
las cuatro Estaciones se hace sensible y regular." Por 
consecuencia menos en la Isla de Cuba, aun refirién- 
donos á lo mas septentrional, Punta de H caros 23° 
12' 45". Sin embargo la división que comunmente se 
hace del año en lluviosa ó seca no parece exacta, ó á 
lo menos no será exclusiva. Las aguas no dejan un in- 
tervalo tan grande de seca ni de seis, ni de tres me- 
ses, incluso el invierno en que no faltan aguaceros, ni 
pueden estimarse como exepciones las que exeden á 
la regla general. Ademas, si las cuatro Estaciones no 
se hacen tan sensibles, [supuesto que tampoco hasta 
los 40 o ], no deja de percibirse cierta diferencia cuan- 
do vemos en el campo algunos árboles brotar retoños 
al romper la Primavera en medio de una sequía rigo- 
rosa Si no hay Otoño ¿por qué el Aguacate, el Ma- 
moncillo, el Anón, la Pina, el Limón &c. se sazonan 

de julio á agosto ó setiembre 1 ¿Y el frió no está 

bien marcado en diciembre ó enero (Invierno,) y el 
calor en julio ó agosto f Estío)....? Convengamos 
en que, á pesar de las mudanzas repentinas de tempe- 
ratura, de la transición casi insensible de la Primave- 
ra al Estío y del Estío al < Uoño, y de no despojarse 
los árboles de sus hojas en Invierno, se perciben por 
lo menos tres Estaciones, unafria que principia en no- 
viembre; otra templada ó media que comienza, á fines 
de febrero ó en marzo y otra caliente, desde junio. 

El orden regular es el siguiente: á fines de febre- 
ro ó principios de m rzo el Sol anuncia ya que viene 
del S. en vuelta de su límite boreil por donde se ha- 
lla la Isla de Cuba: el fresco va cesando; los vientos 
del Norte rondan por el primer cuadrante y á veces 
por el segundo; ó se fija al IV. E.: que es la verdadera 
brisa; aunque también llevan este nombre si vienen 
de los rumbos siguientes hasta el 8. E: brisotes son 



—246— 
los mas recios, La brisa reinante en gran parte del 
año comienza blandamente á las nueve de la mañana 
y algo mas tarde en los meses siguientes: como vultur- 
na sube con el Sol y baja con é!: por la noche dismi- 
nuye hasta nulificarse; pero es mas refrigerante: así 
prosigue en los tiempos succesivos: á las diez do la no- 
che empieza el terral, ese aire blando y benéfico, que 
sin oríjen conocido, va aumentando gradualmente de 
tierra para el mar, hasta adquirir la fuerza regular 
que necesitan los buques de veía para su salida y que 
todavía se percibe al nacer la aurora, ftl suelo reseco 
de antemano y estimulado por el calor iniciante, se 
cubre de un polvo sutil, que los vientos levantan á mo- 
do de nubes, singularmente en los llanos de tierra co- 
lorada ó caliza, del campo ó de las Poblaciones da- 
ñando á los animales, y vejetales, muebles &c, y su- 
biendo la temperatura. De aquí los males de gargan- 
ta, las Anjinas y el Group, la Tos ferina en los niños 
el Sarpullido y la Cangrina en el ganado vacuno; la 
Hidrofobia ó rabia en el perro, etc. Algunos aguaceros 
y pocas tronadas en marzo y abril anuncian la transi- 
ción del tiempo, con granizo muchas ocasiones, fenó- 
meno común en toda la Vueltarriba y no tan raro en 
la de abajo, cuanto le informaron de la Habana al 
insigne Patriarca de las ciencias, señalándole el perío- 
do de quince años: tres hace que resido en ella por 
tercera vez y van dos granizadas; aunque no conside- 
rables como sucede en Tierradentro: el dia 15 de 
marzo de 1834 á las 5 de la tarde una nube impelida 
del N. O. en 5 minutos descargó sobre Villaclara tan- 
tos granizos de figuras y tamaños extraordinarios, 
que á los tres estaba cubierta de fragmentos de hielo 
toda la superficij de las calles, tejados y azoteas: á 
las 7 de la mañana siguiente aun se veian montones 
(no obstante el calor) que no se disolvieron hasta muí 



-247— 
aito el dia: el 16 entre tres y cuatro de la tarde repitió 
ia escena en la hacienda Malezas y su anexa S. Gil. 
La Revista de la Habana, redactada por los sobresa- 
lientes literatos Mendivej García, trae un artículo de 
Toymil,que dice: "el año de 1851 tuvimos ocasión de 
observar en la Habana un pedrisco (habla del Grani- 
zo) de casi media pu'gada de diámetro; pero de forma 
enteramente cónica," — A fines de marzo ó en princi- 
pios de abril se ven retoñar varios árboles, la Yuca 
sembrada en seco tom-i fuerza, el café florece y aun 
el Alais nace con el peligro de perderse la semilla si 
las aguas no continúan; pero en cambio son favore- 
cidos el Tomate, el Melón, el Marañon, el Sapote, el 
Caimito &c. El Cielo se despeja; el mar se tranquili- 
za. Sin embargo cundo la seca es rigorosa y entra 

mayo sin llover, los campos presentan un aspecto esté- 
ril, vénse los cauces de muchos arroyos, rios y lagu- 
nas exhautos como los aljibes reducidos y los pozos 
de poca profundidad: las Sabanas tostadas niegan el 
pasto al ganado que muere de hambre y de sed, prin- 
cipalmente en las grandes llanuras de Tierradentro, no 
tanto en las quebradas de la Vueltabajo y de la parte 
oriental, ó donde puede hallarla sombra que busca an- 
sioso, el Bejuco, el Bambú, ei Corojo, el roció deposi- 
tado en losCurujeyes y en las hojas. Efectivamente el 
rocío y el sereno son copiosos; la niebla se difunde por 
las planicies, corno se nota frecuentemente en las no- 
ches calmosas de las sabanas, en Canímar, en Ma- 
tanzas, cuya Ciudad, velada en ocasiones completa- 
mente á virtud de las muchas aguas que la rodean, 
no se descubre hasta que el Sol se eleva. Ya en ma- 
yo la absoluta carencia de lluvias es una calamidad 
grave; los perjuicios de la agricultura y de la ganade- 
ría van en aumento; la flor de mayo, la esperanza del 
cafetalista, aguarda el cuajo, que no logrará si le falta 



—248— 
entonces un lijero baño; y no es raro el espectáculo de 
las Mangns ó trompas singularmente por la parte cen- 
tral de 1 1 Isla, siendo mas frecuentes las marítimas de 
sus alrededores: yo he visto .formada tres ó cuatro á 
lave/ y prontamente otra cerca ele nuestro Pailebot, 
que sin gobierno escapó por el jiro contrario de la 
Trompa Los fuegos ó incendios amenazan conver- 
tirse en general conflagración y las rogativas claman á 
Dios por el elemento salvador. 

La Naturaleza que observa sus períodos con la 
misma exactitud en 1 ts estaciones que en el curso de 
lo? a>tros, en la generación de cada especie que en 
una calentura terciana; no permite el progreso del 
ma!; las nubes se cargan por el horizonte y elevándo- 
se según los vientos, cuando estos van calmando em- 
piezan los aguaceros, con tronadas y relámpagos que 
van formalizándose como precursores de los mas fuer- 
tes que luego se han de esperi mentar en otra época 
inmediata: no son las tardes las preferidas siempre 
por la lluvia como en su estación rigorosa: los inter- 
valos son repetidos ó alternativos, tantos dias lluvio- 
sos y cuantos secos: de esta manera no solo la varia- 
ción continua de temperatura, sino la acción de un 
Sol fuerte sobre las aguas estancadas en las ciénagas, 
cloacas y orillas marítimas, donde se aconchan los 
mariscos corrompidos, el fango etc. descomponen la 
atmósfera emponzoñándola de esos miasmas deleté- 
reos que tanto contribuyen á las fiebres intermitentes 
y eruptivas, biliosas, tifoideas, tortícolis ó aire, hasta 
en las aves, irritación de los cayos, indisposiciones 
del vientre, diarreas y otras enfermedades causadas 
por las primeras impresiones de la humedad; á pesar 
del probervio "evacuaciones en mayo, salud todo el 
año." En estas primeras aguas que^despejan el am- 
biente de ese polvo molesto, criadero de pulgas, em- 



piezan á sentirse los Mosquitos y se descubren algu- 
nos insectos y reptiles, el Grillo, la Rana, el Cocuyo, 
el Cangrejo, el Alacrán &c: el ganado se alegra; en- 
cuentra los cauces algo surtidos y si los renuevos de la 
yerba no le engorda, le hace el beneficio de purgarle: 
el campo reverdece; la Yábuna, el Espartillo y las gra- 
míneas de las Sabanas toman el color de cardenillo, 
que alterna con el de las cañas en dilatadas llanuras, 
marcándose patentemente los efectos de una transi- 
ción vernal. 

A fines de junio ó poco después, las aguas sus- 
penden; el firmamento brilla despejado con un Sol 
radiante, cuya vivísima luz penetra por todas partes, 
hiriendo á la Isla de Cuba de lleno en el trópico de 
Cáncer: la temperatura sube y las consecuencias del 
anterior período aumentan de grado para el desarro- 
llo y malignidad de las erupciones cutáneas, fiebres, 
conjestiones, la disentería á que propenden las frutas 
fu-ra de sazón y las partes resinosas del Mamey-ama- 
rillo, del Mango etc: el vómito ataca á los huéspe- 
des nacidos eti paises mas frios, y que habitan nuestras 
costas, especialmente las septentrionales, donde las 
brisas aconchan el fango y los restos marítimos cor- 
rompidos en sus orillas y cuyos miasmas no alcanzan 
mas de tres ó cuatro leguas al interior, con rara exep- 
cion: después sigue el cólera, ya endémico, mas ó me- 
nos fuerte en uno ú otro año, que no distingue de 
personas; aunque prefiere á los naturales del África. 
Las brisas son entonces agradabilísimas; las calmas 
preponderantes son bochornosas; se busca el aire con 
ansia; la superficie de las aguas parecen un espejo, re- 
tratando á la Golondrina ó al ¡Sarapico que de paso la 
besan, ó rizándose levemente porun cardumen de Sar- 
dinas y Manjúas que en caravanas ordenadas entran 
ó salen de los puertos, mientras que las Mariposas de 

TOMO II, 33 



—250— 
distintos matices revoletean por las calles y los cam- 
pos. Tal es el nombrado Verano de San Juan. 

Un mes, poco mas ó menos dura e>.te tiempo: 
á fines de julio comienza la formal época de las aguas 
diluviales, de los rayos y del calor infernal: en mayo 
llega el 8oi á herirnos directamente y avanza en junio 
al trópico de Cáncer: retrograda entonces hacia el S. 
y vuelve en julio y agosto á colocarse sobre nuestra 
cabeza, (orno la Isla de ('ubi se halla tan próxima al 
espresado trópico, estos cuatro meses en que el gran 
luminar permanece por aquí hasta que se va de una 
vez alejándose en setiembre ete, para el de Capricor- 
nio, se recalienta gradualmente el pai>, acumulándose 
el calor presente sobre el recibido; y de consiguiente 
aunque mayo y julio debieran ser los mas calorosos 
por herir perpendicularmente á la Isla en su paso y 
repaso, junio io es mas que mayo, julio mas que junio 
y agosto mas que todos. Los vientos entonces se deci- 
den por el Sud, de donde soplan con fuerza: las nu- 
bes repletas de electricidad van aglomerándose cerca 
del mediodía y las Auras reunid ts volando en direc- 
ciones circulares ó encontradas y las Cotorras anun- 
cian el agua. La temperatura sube estremosammte 
á la una mis que á las doce por la misma causa 
del recalentamiento, que en el suelo de las poblaciones 
se hace mui sensible reverberando y arrojando fuego 
á la cara, mayormente si el piso es po'voroso, calizo ó 
«blanquecno como en Matanzas y la Habana, donde 
los ojos padecen y se dnña la vista. No se crea por 
estoque el calor es incomparable: iguales efectos he 
sentido yo al medio dia atravesando en Madrid la pla- 
za de Palacio y en las calles de New- York, corriéndo- 
me ei sudor por el rostro; pero las noch-s y las ma- . 
ñañas son frescas en estas; no así en aquellas ciuda- 
des, en Cuba y otras, donde la calma ardorosa 



-25 i - 
no deja conciliar el sueño hasta la media noche, 
que por la dilatada ausencia del Sol y la presencia del 
sereno y el rocío, puede sentirse el terral agradable- 
mente En K>s Pueblos interiores no se esperimenta 
tanto rigor; en el campo menos y en los parajes eleva- 
dos las noches refrescan tantoque mientras en ¡a ciu- 
dad de Cuba no se puede soportar una sábana de hi- 
lo, en las aburas que la rodean á dos y tres leguas se 
cobijan con frazadas: casi lo propio sucede en las del 
Cuzco de la Vueltabajo; pero en general el calor es 
predominante y el viajero que atraviesa las Sabanas 
de Tierradentro al mediodía se aterrilla, si no está 
nublado ó no corre la brisa, y tiene que sestear. En- 
tonce^ el cielo se va cubriendo de esas nubes que lla- 
man Jigantones; su densidad anuncia las descargas 
eléctricas y de a^ua que casi diariamente suceden 
hasta setiembre dudante la tarde y en ocasiones por la 
miñana y por la noche, ó por espacio de algunos dias 
continuos: en Tierradentro se cuentan muchos de llu- 
via sin interrupción. El Labrador que ha quemado sus 
rozas y tiene preparada su tierra, aprovecha la oca- 
sión mas segura para sembrar el IVIais de agua, el Bu- 
niato, el Arroz, la Caña etc. En el discurso de esta 
época es cuando comienzan el Agucate, el Anón, 
el Mamoncillo, la Pina etc. 

Cuando en agosto y principios de setiembre hay 
dias secos y las aguas precedentes no fueron abundan- 
tes, la temperatura es infernal; mas entonces alternan 
las fuertes descargas; las nubes toman un color negro, 
cubriendo todo el firmamento y oscureciendo la tierra, 
para hacer mas sensibles los relámpagos: las cataratas > 
del Cielo parece que se abren: un diluvio cae.acompa- 
ñado de horrísonos truenos y de rayos: los arroyos 
se convierten en brazos marítimos, los rios se desbor- 
dan y llevan en su impetuosa corriente árboles, palos 



-252— 
y cuanto encuentran; las Sabanas bajas se aniegan re- 
presentando un mar de Placel: los palmares y piñales, 
las montañas de picos ó meta/I íferas como las de Cuba, 
de la Vueltabajo y otras, sufren un fuego graneado dé 
rayos, que también alcanza á ciertas poblaciones gran- 
des de preferencia, Pto. -Príncipe, Cuba, la Habana, 
causando algunos estragos y desgracias, no esperi- 
mentándose tantos ya en esta Capital por los para-ra- 
yos que la dominan. El SO de julio de 1741 c*yó una 
centella en el Navio Capitana que en tres horas fué 
consumido: habiendo llegado el fuego á la Sta. Bár- 
bara, donde habia 800 quintales de pólvora, fué tal la 
esplosion que las aguas del mar entraron en las calles 
déla Habana; las casas se estremecieron, saltando 
las cerraduras de las puertas, y arrojando trozos de 
cureñas, pernos etc. incendiándose la Iglesia mayor 
y pereciendo treinta personas. Algunos piensan que 
no todos los rayos vienen de las nubes sino que tam- 
bién se forman y salen de la tierra, con demostracio- 
nes razonables y relativas ala nuestra. De noche son 
nulos ó raros, oblicuos y sin daño. Cuando escampa 
de tarde ó por la-mañana el cielo se despeja, el aire 
se purifica y se respira un ambiente templado y gra- 
to; aunque la humedad surte sus efectos. Dícese de los 
Parelios que se observó este fenómeno en el año 
1852; lo que podrá ser tan singularísimo como la Au- 
rora boreal de 1789 y 1848 [17 de noviembre.] El Ar- 
co-Iris se tiende sobre Ls lomas ó luce en el horizonte, 
á veces duplicado; la luna suele verse cercada de Co- 
ronas reducidas ó grandes y concéntricas: los relám- 
pagos sin trueno se repiten en el horizonte, que lla- 
man fusilar: los fuegos fatuos aparecen en ocasiones; 
pero los globos de fuego son raros: las Exhalasiones 
son frecuentes; mas no comprendo ninguna periodi- 
cidad; el fenómeno sucedido á media noche del 12 al 



-2.53- 
13 de noviembre de 1833 en que se vio el firma- 
mento cubierto de esos meteoros volantes, fué bien 
patente en Santiago de Cuba. Para el hombre 
madrugador brilla el Lucero matutino; el Sol na- 
ce radiante, anunciado ya por el canto de los pajarillos 
y los gorjeos del Sijú, que se despide de la oscuridad; 
las Auras sobre los palos y tejados abren sns alas pa- 
ra secarse; las bandadas de Cotorras vuelan alegres 
con una algarabía escandalosa á destrozar los Naran- 
jos y Guayabos; los Caos en las cimas de las Palmas 
alborotan las alturas y la Guacáica prorrumpe en su 
monotonía, dando pesados saltos por los matorrales, á 
tiempo que el Toro con bramidos y el Ternero con 
saltos y retozos celebran la riqueza de la vejetacion y 
de las aguas; pero distinta la escena para los Peces 
revueltas todavía las de los ríos y orillas marítimas en 
que desembocan y siendo tan rápida su baja como fué 
la creciente, perecen unos y los mas sobrenadando 
borrachos ó entorpecidos, buscan ios remansos ó caen 
fácilmente en manos del hombre ó de las aves pes- 
cadoras. Al anochecer los Cocuyos parecen luces vo- 
lantes por todas partes y una plaga de Mosquitos y 
Jejenes, principalmente en las costas bajas, si hay cal- 
ma, martiriza á las gentes, que viven en continuo mo- 
vimiento acosándolos, ó junto á la lumbre, ya que como 
el ganado no pueda meterse en el agua hasta la boca 
para no morir ó pasar la noche desesperadas. La.po- 
blacion compacta, el cultivo &e, influyen en su dismi- 
nución; pero nunca bastante para librarnos de seme- 
jante enemigo, como se esperimenta en la Habana y 
en Italia, entonces esa mezcla ó alternación de calor 
y humedad precipita la reproducción y disolución de 
los seres orgánicos animales y vejetales, la precocidad 
de la vida y de la muerte; esa laxitud que siente el 
cuerpo repugna el trabajo, atrae el sueño, laparsimo- 



-254— 
nía, la indolencia, la hamaca, el sillón ó columpio, el 
quitrín en que se pasea con ajenos movimientos &c, 
y sin embargo en los campos y en las poblaciones 
comerciales ni el blanco ni el negro reparan en el 
agua del cielo ni del suelo, ni en el Sol, ni en los ra- 
yos; en las Haciendas de crianza, en las Estancias, en 
los Injenios, en las calles, en los muelles en las Ofici- 
nas, en los Teatros, pisando lodo, recibiendo aguace- 
ros ó chorreando el sudor, todos se ocupan de sus 
quehaceres, con limitadas exepciones de algún hol- 
gazán ó ricacho ó grande tonto; sin perjuicio del go- 
ce de las comodidades relativas, de los ratos solaces 
tan justos y convenientes como los paseos y los ba- 
ños de la temporada cuando y como puedan disfrutar- 
se. Pero la estación hace desarrollar < on mas fuerza 
la fiebre amarilla, la viruela y el cólera, importa- 
dos de ultramar y ya endémicos: la primera predomi- 
na en la costa del N. sobre los Europeos y va dismi- 
nuyendo como el cólera, que prefiere á los Africanos, 
y la viruela precavida por la propagación de la Vacuna; 
las calenturas inflamatorias ó fiebres cerebrales, inter- 
mitentes, eruptivas, conjestiones malignas, afecciones 
del hígado, pleuresías, neuraljias, disenterias, pasmo ó 
tétanos, [el de los niños ó mal de los siete días no es 
ya tan común], diarreas, dolores de estómago, y de 
cabeza tabardillos, reumatismos &c. 

Aproxímense después el temible Equinocio y el 
Cordonazo de S. Francisco: á mediados de setiembre 
la ausencia del Sol que se aleja mas y mas del hemis- 
ferio boreal va dejando en libertad á los vientos é in- 
fluencias de las tierras continentales y mares glacia- 
les del N.: los corrientes del Sur, soplando con mas 
fuerza dentro de los trópicos se encuentran con un 
obstáculo en crecimiento; el choque es atroz; Jas par- 
tes inferiores en fuerza ceden á las mayores y entran 



— x:o¿> — 
eu jiros circulares elevando al Cielo los remolinos; 
despojadas las nubes de electricidad, sin grave peso 
de condensación^ se estienden alzadas por toda la 
la bóveda celeste y la cubren por parejo, dejando caer 
un diluvio mena lo de aguas, sin percibirse un relám- 
pago, ni un trueno: entonces parece amenazar uu 
cataclismo funesto, la destrucción universal: los vien- 
tos por varios rumbos soplan horrorosamente, oyén- 
dose el zumbido continuo de su furioso impulso con 
que embravece las olas, arrojando el agua a largas y 
altas distancias, trastornando los buques arrancando 
las Palmas, destrozando los árboles, haciendo volar 
las tejas y las almenas, ó abatiendo algunos edificios, 
desbordando los rios y algunas veces cambiando par- 
te de su curso; un trastorno, en fin de la Naturaleza 
que anuncia su muerte con las mas espantosas con- 
vulsiones y conocido generalmente con el nombre 
Tormenta ó de Huracán. \ los alrededores del 4 de 
octubre, dia de ¡á. Francisco, suele repetirse la esce- 
na; por esto !e llaman el Cordonazo. Pero semejante 
catástrofe no dura mas de tres dias, ni se repite siem- 
pre, ni acontece todos los años con tanta furia; aun- 
que nunca fa'tan entonces sus vientos recios que per- 
judican singularmente á los Platanares; unas veces 
se anteponen en agosto y aun suceden en noviembre; 
p^ro el mes que lejíti mámente puede llamarse tor- 
mentoso es el de Octubre. El Sr D. Desiderio Herre- 
ra, tratando con maestría y esperiencia la materia, ha 
observado y deducido en sustancia que los grandes 
Huracanes tienen su período de medio siglo en la Is- 
la de Cuba, repitiendo dos mis consecutivos bienal- 
mente, á la manera que sucedió en los años 1842, 44 
y 46, que fué la mas horrorosa: hasta ahora su cuenta 
y profecía no se ha desmentido. 

Por lo común á fines de octubre en los dias in 



—256— 
mediatos á S. Rafael ó poco después en noviembre* 
todo cambia: las influencias del Norte robustecidas 
con la mayor lejanía del Sol no encuentran sobre la 
atmósfera de Cuba mas que una débil resistencia en 
la del Sur: los vientos boreales vencen y predominan; 
los aguaceros y descargas eléctricas han cesado y sus- 
tituyen de cuando en cuando repentinos y lijeros chu- 
bascos, que apenas mojan la tierra, la temperatura 
baja; los JNortes se declaran, trayendo todavía frescos 
los aires helados del Canadá: el tiempo es hermoso; de 
mediados de noviembre hasta marzo es el período de- 
licioso, paradisiaco; ni calor, ni humedad, ni rayos, 
ni aguaceros fuertes 6 repetidos: se respira un aire puro 
y grato: los campos ostentan todo el lujo de la vejeta- 
cion; los cañaverales, los maisales de frió asemejan 
prados ó quebradas de esmeraldas; el grano rojo 
del café resalta sobre el verde oscuro y brillante de 
sus hojas, los naranjos amarillean; las aguas cristali- 
nas de los rios lamen mansamente las vegas de taba- 
co; varias frutas, en su sazón completa, rivalizan con 
las exóticas que aparecen en los mercados con tal 
abundancia cual si fnesen del pais, la manzana, la pe- 
ra, la uva &c: las Estancias y Huertas se cubren de 
verduras, bulbos &c; las Moscas, los Mosquitos y Je- 
jenes, las Cucarachas y otros bichos incómodos casi 
desaparecen: nuevos pajarillos, y bandadas de patos 
emigran del Continente Americano, huyendo del frío 
y buscando la templanza de Cuba, á la par qne los pe- 
ces se acojen á las costas, siendo en mayor húmero 
las arribazones de los Pargos: los astros parecen 
aumentados de'tamaño en el horizonte, sirviendo de 
lente la atmósfera; la Luna alumbra como si fuese de 
dia; Venus parece un pequeño Sol; la via láctea da 
una claridad centellante y todo el firmamento luce con 
la pompa de la divinidad. A fines de diciembre el Sol 



—257- 
en Capricornio mide ó se coloca en la mayor distancia 
de la Isla; pero así como el recalentamiento en la esta- 
ción opuesta hace mas caloroso agosto, así el refriamien- 
to produce el mayor frió en enero, frió agradable que no 
pasa de algunas escarchas raras en el campo, protec- 
torde los Aguinaldos, de los jardines, como de la salud; 
pues disminuyen las enfermedades y apenas se dan po- 
cos casos de calenturas de frió, reumatismos y pulmo- 
nías: los dolores de oido y de muelas ciertamente son 
mas comunes, la sarna y el piojillo en febrero y marzo, 
y ¡principalmente los catarros ó fluxiones, que por falta 
de precauciones y cuidado traen fatales consecuencias 
hasta convertirse en tisis, ( que también la hay de fa- 
milia): hace pocos años que en la Habana es mas agu- 
da y decisiva esta enfermedad, no teniendo poca parte 
el gas del alumbrado que cruzando por toda la ciu- 
dad, se escapa por los intersticios de los aparatos ó por 
el descuido en Jos tornillos mal cerrados, que permi- 
ten su esparcimiento. 

Otras enfermedades y aun varias de las indica- 
das en distintas estaciones son también causadas por 
accidentes y motivos personales, locales &c: la falta de 
réjimen, ó de hijiene, la desmoralización, el comercio 
ultramarino de las grandes ciudades, sus alcantarillas, 
alimentos y bebidas adulteradas, el desaseo y los exe- 
sos, las cloacas de la Habana, las tiendas ó almacenes 
de tasajo, bacalao, los puestos de carnes dentro de la 
ciudad, las ciénagas en Matanzas &c, en tiempo de 
calor y agua emponzoñan el aire: en Pto.-Príncipe 
los ataques epilépticos ó gota coral son comunes; el 
abuso de la carne de cerdo y del ají picante es el orí- 
jen de tantos elefanciacos ó Lazarinos y de la Hemor- 
roides. De manera que tampoco puede establecerse 
como axioma general que el Clima de la Isla de Cuba 
no sea mui á propósito para la vida: poblaciones hay 

TOMO II. 38 



—238— 
afamadas por su salubridad, Hol guiri, Villaclara, Jaru- 
co, Piñal del Rio, la Nueva Gerona en la de Pinos} 
mas debe confesarse que no es el mejor del mundo, 
como se ha querido ponderar, ni para prolongar la 
existencia, que en los niños especialmente es mui pre- 
caria, ni para robustecer y sanear el cuerpo humano, 
enervado por las influencias del Clima y de los alimen- 
tos. Ello es siempre admirable poder presentar como 
io haremos al tratar de cada Distrito, la lista de casos 
de una lonjevidad que parece fabulosa, hasta pasar de 
ciento cincuenta años; no obstante, son rarezas: la 
vida infantil hasta los 7 años es casi milagrosa; en la 
pubertad corre muchos riesgos cuando no sucumbe 
(no así los de color): á los 30 años se asegura mas 
en las mujeres principalmente con grandes exepcio- 
nes para los de costumbres sedentarias y sin ejerci- 
cio corporal moderado: la vejez es precoz y el pelo 
encanece pronto; no en los negros. ¿Mas por qué tan- 
tas Boticas y Botiquines como en pocos paises propor- 
cionalmente? ¿tantos Médicos, que como los Farma- 
céuticos, hacen fortuna, sin mencionar los Curande- 
ros? Si no se ha echado mano del magnetismo animal, 
ni de los prodijios de la Mesa jiratoria, se han conver- 
tido muchos á la Homeopatía y á estos y los otros na- 
cionales ó extranjeros, les sobra siempre clientela. 
No hay Campesino que no sea Médico-botánico natu- 
ral, ni padre de familia que no haya pasado por todas 
las creencias facultativas desde el Tisot y Bucan, Le- 
Roi, Brussais, Raspail, hasta las de Hahneman y auri 
la Hidropatía, ejercitándolas en sus familias y Ha- 
ciendas: el que conversa y habla de una indisposición 
de salud, puede contar al instante con un remedio 
ponderado, sea mujer ú hombre el oyente, blanco ó 
negro, sabio ó ignorante, chino &c. ¿Y todo esto no es 
el barómetro de la insalubridad del pais en gene- 



-259— 

ral/ Lo fué tanto primitivamente? Creo que 

no: es verdad que los indíjenas tenian sus Médicos; 
pero no hay duda que los bienes de la civilización y 
del comercio no compensan los males morbosos in- 
migrados en términos de hacerse endémicas las 
epidemias ó de multiplicarse el contajio de otros á 
fuerza dei tráfico, de la demoralizacion y de los abu- 
sos: si los pantanos se hacen salutíferos terraplenando 
ó abriendo zanjas, el desmonte de los Mangles y otros 
vejetales marítimos vuelven pestilentes las ciénagas 
que no lo eran: las inmundicias aglomeradas, los gran- 
des depósitos de víveres bucólicos, las alcantarillas, los 
rastros &c, &c. envenenan el aire de los Pueblos: la 
viruela, sea traída de Europa, como dice Clavijero, 
sea del África; los males venéreos, el cólera, el ti- 
fus &c, &c, aumentaron de un modo terrible el catá- 
logo de las enfermedades. 



sseczow 2\ 

Fenómenos determinados. 

No obstante la falibilidad de variaciones con que 
disculpamos el vacío de las graduaciones y periodici- 
dades minuciosas en la materia que nos ocupa, co- 
piaremos en compendio las principales señaladas y re- 
producidas por los Sres. Humboldt, la Sagra, Poey &c. 

La temperatura media de la Habana, según las 
observaciones hechas en varios años es de 25° fdel 
Centígr.J En el interior de Cuba parte de la Isla 23° 
(18° Reaumur) que no exede á las del Cairo y del ba- 
jo Ejipto, En Santiago de Cuba 27°. 



—260- 

La temperatura media de los meses mas cálidos 
(julio y agosto, 28° y aun 29°; como bajo el Ecuador. 
La de los meses mas fríos (diciembre y enero) 17° en 
la parte del interior, 21° en la Habana, 3 o mas que 
en el mes mas cálido en París. En Cuba 23° 

La temperatura estrema á que llega el termóme- 
tro centígrado a la sombra, 30° y 31° (24° R.) El 
Sr. Ferrer le ha visto ascender á 30: el Sr. Robredo 
dice como cosa notable que en 1801 subió á 34° 
(27° R.) En París 36° á 38° (29° y 30o R.) cuatro 
veces en diez años: en Madrid el año 1853 subió 
á 35° R. En Santiago de Cuba 33° y aun 34°. 

Acontece pocas veces que la temperatura baje en 
invierno á 10° ó 12°. "El Sr. Robredo observó en 
1801 una temperatura mínima de cero grado en el in- 
terior; el Sr. Lavallee asegura que en las montañas de 
Trinidad las noches frias baja el Termómetro hasta 
O. grado, punto de conjelacion, citando entre otros 
casos, el 13 de febrero de 1841.'' En Sto. Domingo, 
Jamaica, Martinica y Guadalupe el minimun en las 
llanuras es de 18o á 20°. El Sr. Dru afirma que en 
Pto.-Rico no desciende amas de 18°; pero cree que 
nieva en las montañas de Luquillo. Yo no lo pienso 
así; pues que no sucede en otras de Cuba que pa- 
san, y aun duplican, de las 1334 varas castellanas 
que sobre el nivel del mar cuenta la Sierra de Luqui- 
lio, aventajando también su latitud al N. respecto de 
Pto.-Rico. En Cuba 20°. A tres leguas en las alturas 
es mui diferente.. 



—261— 

Observaciones hechas por mí en el mes mas frió y en 
el mes mas cálido de Matanzas.— (T. Centígrado.) 

(E\ SAL,* ABIERTA.) 



Enero de 1837. 



•20 . 
19*. 

20 . 

18 . 

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214. 

21 . 
21 . 

20*. 
22 

2o ! 
28 . 
•28 . 
•26*. 



Prima noche. 



20 , 

20 , 
19*., 
17 , 
214. 

21 . 
19$, 
19 . 
231 . 
25 . 
•25*. 
25*. 
24 . 
25 

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24 • 
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19 . 

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20 , 
19a, 
20", 
20 . 

24 . 

25 . 
35 . 

26 . 



Agosto de 1837. 



lias. 



l. 

2. 

3. 

4. 

5. 

6. 

7. 

8. 

9. 
10. 
11. 
12. 
13. 
14. 
15. 
16. 
17. 
18. 
19. 
20. 
21. 
2-} 
23. 
•24. 
25. 
26, 
27. 
28. 
29. 
30. 
31. 



30 . 
29 . 

28 . 
28*. 
•29 . 

29 . 

28 . 
•28 . 

30 . 
28*. 

2&i. 
28*. 

30 . 

30 . 

31 . 
31 . 
30*. 
30 . 

29 . 
29-1 . 
28*. 

29 . 
27*. 
28*. 
•28*. 

30 . 

30 . 

31 . 
•29(temp. 
28 (llov. 
30 .... 



Mediodía. ¡Prima noche. 



31 (ag.) 
32y*.. 

32 

32 .... 

32 (ag.) 

33 .... 
32* (ag.; 
32 (ag./ 

32 

32* 

32 •-... 

33 

32 

33 

33 

33* 

32* 

33* (ag.;. 

32 

32 (ag 1, 
3l*-... 
32*..-. 
32*-... 
31 (ag.) 
35 •••• 



30 ... 

28* (agua) 

31 ... 

31 . . 

29*... 
28 ... 



34 

33* 

32 

30fág.>. 

31* 

34 



31* 

31 

31 

32 

31 

31 

31* 

31 

31* 

31* 

30* 

29* 

29* 

29* 

131 

¡30* 

30* 

30 

32 

32 

32* 

30 

28* [tpl.] 
30* 

31 



Se pondera el ascenso del mercurio á 31 ó 32 en la Habana y que 
pasan muchos años sin llegar á 34° y ya vemos que en Matanzas el día 2o 
subió á 35°, dos de á 34 y varios á 33 y 33¿. En agosto de 1846 repetí las 
observaciones y el dia 5 me dio 35? y é; el 12 35°; el 13, 16, 24 y 28, 
34° y i; el 6, 11, 14, 15, 17, 18, 27 y 30, 34°. En Paris ha llegado á 36°. 
y cu Sevilla hasta 38°. Acabo de ver éu la Crónica que en New-York ha 



— 202— 

sido tanto el calor durante la semana de 3 al 9 de setiembre que el 6 lle- 
go el Termómetro de Farenheit á 93 ° equivalentes casi á los 34 ° del 
Centígrado. 

Para confirmar lo que dije sobre la inconstancia de la temperatura 
en este país, toda la Haban me será testigo de que el mes de agosto del 
presente año 1854 ha sido menos caloroso que julio, contraía regla gene- 
ral y que a principios de setiembre estamos sufriendo un bochorno como 
nunca. Con asombro de los moradores y á pesar de haber sido escaso de 
aguas el mes de agosto, no se esperimenló su rigor endémico; al contrario, 
sus noches y mañanas finales fueron frescas. Yo observé ambos meses al 
medio día, entre 12 y una, en comedor abierto, calle de las Damas fHa- 
bana,/ en agosto resultó: 



Días de Agosto. 



Termómetro, 
Üeifek 



Martes . . . 
¡Miércoles 
Jueves.. 
Viernes.. . 
Sábado.. . 
Domingo. 
Lunes.--" 
M artes •••• 
Miércoles. 
Jueves . . . 
Viernes.. . 
Sábado.. . 
Domingo.. 
Lunes. . . . 
Martes •••• 
Miércoles. 
Jueves. . . 



■~.H~ 



31 
31 
31 

-28 

30 

íl 

30é 

Mi 

31 

30 

30 

30 

m 

50 



Lluv. true 
Nublado, 



Dias de Agosto 



Viernes.. . 
Sábado . • • 
Domingo. 
Lunes. •••< 
Martes. . . 
Miércoles, 
Jueves 
Viernes.. . 
Sábado. . , 
Domingo 
Lunes.--" 
Martes •••• 
Miércoles, 
Jueves •••• 



Termómetro. 
Centígrado. 



304. 

29*. 

29 . 

30 . 

30i. 
28i. 
30 . 

■m. 

28i. 
28 . 

28 . 

29 . 
29*. 



Lluv. poco. 
Nubl. poco. 



Anort 

Lluv.porlatard 



Anort. 
Nubl. , 
Nubl., 



El dia 12 por la noche lloviznó con 
mucho viento. 



En el mes de julio subió á 31 ° los dias 12, 18, 22, 23, 24, 25, 26 y 
30, con varios de 30 y é y el 16 llegó á 31 y A. El jueves 13 de julio á las 
5 de la tarde llovió con exeso y cayeron tantos ray »s á 2 ó 3 por minuto 
que pasando de 40 perdí lá cuenta. El 18 se repitió la escena; aunque no 
con tantos desprendimientos eléctricos. 

Como son reducidas las observaciones termomé- 
tricas en épocas y lagares de la Isla y estas quizá sin 
ciertas precauciones, á mas ó menos sombra &c; no 
es fácil sacarse consecuencias generales y mui exactas; 
pero las practicadas bastan para desengañarnos del 
vulgar error tan difundido aun entre personas de ins- 



-263— 
tfUCcion sobre la temperatura inhabitable de la ísla* 
conceptuada de ser altísima, cuando en esos parajss 
donde nieva, en l* iris, • ew-York, Madrid, Sevilla &c, 
hay mas calor en varios años; aunque con la sensible 
diferencia de ser nn menor tiempo y que siempre las 
mañanas y noches son mas frescas. 

El Sr. Humholdt en su viaje del Batabanó (mar- 
zo) por la costa del S. hacia Trinidad, se ocupó tam- 
bién de examinar la influencia que tiene la mudanza 
de fondo en la temperatura de la superficie del mar. 



TERMÓMETRO DE REAÚMUR. 



Mar. 

19°, 7.. 

18, 8.. 

19, 7... 
•20, 7.. 
19, 8.. 
18, 2.. 
21, 5.. 



22°, 3.. 

23, 0.. 
22, 2.. 

22, 0.. 

24, 2.. 
24, 3.. 

23, 0.. 



10 pies. 

7yé-- 

10 

80 



Sitios. 



8 millas al N. de Punta Gorda- 

Éntrelos Cayos de las Gordas y de D. Cristóbal 

Al rededor de C. Flamenco. 

Hondura entre C. Flamenco y C. de Piedras. 

Oiilla E.deia Hondura muicercade C Piedras. 

Poco mas al E. 

Sin fondo al S. de Jagua. ^^^^^ 



"Abrigada con tantos Islotes, se conserva la su- 
perficie en calma como si fuese un Lago de agua dul- 
ce, no hallándose mezcladas las capas de diferentes 
profundidades, y las menores mudanzas que indique 
la sonda influyen en el Termómetro. Me sorprende al 
ver que al E. del Cayuelo de i). Cristóbal los fondos 
profundos no se distinguían por el color lechoso del 
agua como en el Banco de la Vívora al S. de Jamai- 
ca, y en otros muchos que habia reconocido por medio 
del Termómetro, El fondo de la Ensenada de Bata bañó 
es una arena compuerta de corales destruidos, donde 
hay Ovas que casi no suben á la superficie: el agua es 
verdosa y el no tener el color lechoso proviene sin du- 



— 2G1— 
da de la calma perfecta que reina en aquellos parajes; 
pues donde quiera que la ajitacion se propaga hasta 
cierta profundidad, una arena mui fina ó las partículas 
calizas suspendidas en el agua, hacen que se enturbie 
y tenga el color lechoso. Hay sin embargo Bajos que 
ni se distinguen por el color ni por la corta temperatu- 
ra de las aguas &c." 

Ei Termómetro no solo es útil para averiguar el 
curso de la corriente, sino para descubrir las inmedia- 
ciones de los fondos. Conforme á las observaciones 
del Coronel Williams, el punto importante de compa- 
ración es la diferencia en el calor del agua en diferen- 
tes parajes, esto es, en la corriente ó cerca de ella, en 
el Océano, en la costa &c. y no la diferencia entre el 
calor del agua y del aire, que solo sirve para computar 
las mudanzas ordinarias. 

Pero continuemos con el Sr. Humboldt, ya mas 
avanzado en su viaje. "A proporción que adelanta- 
mos hacia el E. el mar estaba menos en calma, y los 
fondos altos empezaban á conocerse por lo lechoso 
del agua: á la orilla de un remolino que se encuentra 
entre Cayo Flamenco y C. de Piedras, observamos 
que la temperatura del mar, en su superficie aumen- 
taba repentinamente desde 23°, 5 C. hasta 25°, 8 - 

inmediato á las Piedras dé Diego Pérez baja 22°, 
6 Cent, no siendo la profundidad del agua mas que 
de 6 pies y \, Ya desembocado del Cayo de Piedras 
y en un mar libre de escollos, el color era de índigo 
oscuro y el aumento de su temperatura probaban 
cuanto mayor érala profundidad del agua: el Termó- 
metro que á los 6 y \ y 8 pies de sonda habíamos vis- 
to muchas veces en la superficie del Océano á 22 a , 
6 Cent, se mantenia entonces á los 26°, 2 Cent, y du- 
rante aquellas esperiencias estaba el aire por el dia 
como entre los Jarclinillos, de 25° á 27° • ■ • «Mas ade- 



—265— 
lante sin hallar fondo á las 60 brazas, la superficie del 
Océano estaba mas caliente que en cualquiera otra 
parte, encontrándose á los 26°, 8 &c. A una inedia 
milla de lo costa el agua del mar solo estaba á 25°, 
5 &c." • 

La presión media en la Habana es de 759' 84 
milímetros— 32 pulgadas 8, 4 líneas de la escala espa- 
ñola. La mas elevada (enero) ha sido 770 y la míni- 
ma (octubre^ 747. De las dos máximas á que alcanza 
,el Barómetro en los Trópicos hay una mayor que la 
otra á las 9 de la mañana y de las dos mínimas una 
menor á las 4 de la madrugada, hallada por el Sr. 
Poey (D. Andrés.) Dorante el Huracán de 1846 bajó 
el Barómetro hasta 780 milímetros. 

La humedad media de la atmósfera corresponde 
en el Higrómetro de Cabello á 85° 15; la máxima ob- 
servada á 100°, la mínima, á 66° y las estremas redu- 
cidas á 97°, 9 y 75°, 4. 

Los Vientos dominantes cuando ocurren descar- 
gas eléctricas son los del S. y SSO, Los del O. y 
NO. son raros y acompañados de lluvia. 

El número total medio de dias de lluvia en la 
Habana es de 102: los números extremos de diver- 
sos años fueron 135 y 75: el mes mas lluvioso ofreció 
22 y el menos 2. 

La cantidad media de agua llovida en la Habana 
es de 1.029 milímetros: el año mas lluvioso ha dado 
50 pulgadas 6 líneas y el menos 32 pulgadas 7 líneas. 
La mayor cantidad de agua caida en un mes ^agosto) 
no exedió de ll pulgadas y la menor ("noviembre y 
diciembre J de 2 líneas. El término medio para los 
meses mas lluviosos da 6 pulgadas 4 líneas, y para 
los menos lluviosos 1 pulgada 4 líneas. 

En lo interior de la Isla en un año han caido 133 

TOMO II. 34 



-266— 
pulgadas de agua, 57 de las cuales fueron en el mes 
mas lluvioso. 

Durante todo el año se pueden calcular por tér- 
mino medio 285 diás claros ó alternativamente nubla- 
dos y solo 80 nublados. El año de mayor numero de 
dias nublados ofreció 107 y el que menos 47; pero los 
casos de transcurrir las 24 horas del dia con el cielo 
totalmente cubierto, son mui raros. 

El número de tronadas en año medio en la Ha- 
bana es de 18: el año máximo ha dado 32; el mínimo 
7: el mes en que mas ha tronado, 13 tronadas y en 
otros ni una. Los meses en que mas suceden son ju- 
nio, julio, agosto y setiembre," 



SECCZ03JI.-3* 
Oíros fenómenos ó accidentes. 

La Luna no solamente influye en las mareas: es 
mui válida la doctrina precautoria del corte de made- 
ras en menguante ó creciente, alegándose repetidos 
esperimentos, como en Francia, por mas que desde el 
tiempo del P. Feijoo se haya repugnado semejante 
creencia. También el pasmo de Sabana en los Caba- 
llos surte mayor y mas común efecto cuando la Lu- 
na domina en toda su plenitud, y en Santiago de Cu- 
ba se precaven las gentes de su influencia en estado 
de inmovilidad. 

El Sr. D. Andrés Poey, que ha practicado varias 
observaciones sobre la fosforencia del mar en las 
aguas afuera y dentro del Pto. de la Habana, deduce 
que ella parece aumentar del novilunio á la primera 
cuadratura, llegando al maximun de intensidad en el 



-267— 

Ílenilunio y disminuyendo en el cuarto menguante, 
«a fosforencia aumenta con las mayores pleamares 
y bajamares de enero; y en las bajamareas mas que en 
las pleamares. Nota cierta dependencia entre la tempe- 
ratura y la intensidad fosfórica del agua y también con 
las faces de la Luna cuando la atmósfera se hallaba 
despejada de nubes y la luz lunar brillante, en cuyas 
circunstancias la temperatura del agua es mayor en 
los plenilunios que en las demás faces y mayor la fos- 
forencia, aumentando en las pleamares y bajamares, 
en estas mas que en aquellas. 

Respecto á los Aereolitos, si, como piensa Lapla- 
ce, vienen de los volcanes de la Luna, no hay noticia 
de que su puntería fuese tan buena que acertase al 
listoncilio casi imperceptible conocido en el globo ter- 
ráqueo con el nombre de Isla de Cuba, * 

Volcanes, tampoco: inferencias de haber existido 
en Cajarbana, Guajaibon, Laguna del Cobre &c. El 
año 1837 se alarmó el público de Trinidad por un su- 
puesto Volcan en las Cuevas cerca de la ciudad: he 
aqui el resultado de las investigaciones emprendidas 
el 23 de enero por D. Antonio Zelada y D. José Fer- 
rer, á quienes comisionó el Sr. Gobernador D. José 
Copinger: "Entramos por una boca estrecha que va en- 
sanchando, cuyo terreno mui húmedo y fresco es de 
temperatura 10° mas baja que la de la atmósfera de 
su entrada: á las 100 varas empezó el denso humo de 
aquel ambiente, que tenía salida por un boquerón; 
[aquí el Termómetro en 12 grados]: continuamos ala 
turnia de combustión por entre ciénaga y calor; la 
cueva se estendia hasta 800 varas: filtra por las bó- 
vedas bastante asma lentamente formando estalácti- 
tas y a su conclusión se halla un charco cenagoso: en 
las cavidades laterales hay infinidad de Murciélagos. 
El punto en combustión, cuya temperatura era 15° 



—268— 
mas elevada que la anterior, es un pentágono irregu- 
lar de poca área: se sondó con una barra de hierro, la 
que se introdujo en la ceniza hasta 8 varas: recojimos 
minerales y partes de las tierras inmediatas, que ana- 
lizamos, resultando Carbonatos ySuIfatos calizos, Sí- 
lice, Alumina, Sales de potasa, Óxidos de hierro y de 
cobre, sustancias animales mui azoadas, Fosfato de cal, 
Hidroclorato de amoniaco y un residuo carbonoso en 
abundancia: los minerales hallados bajo las cenizas 
presentaban el aspecto de una escoria de fundición; 
pero sus principios componentes eran casi los mismos; 
á exepcion de menor cantidad de Fosfato de cal, debi- 
do al desprendimiento del gas hidrójeno perfosforado 
despedido por el calor, debiendo á este gas inflamable 
la emanación del fuego. "Entran los Comisionados á 
dictaminar sobre los motivos del fuego, asegurando 
que no existían principios de tal Volcan, y que el 11 
de febrero el Gobierno anunció que á fuerza de bra- 
zos se había extinguido. 

Terremotos. — ¡Horroroso nombre! ¡Arcanos 

de la Providencia!. . . .A ellos debe quizá su existen- 
cia el que esto escribe y la ocasión de tratarlos,. Seme- 
jante paradoja bien merece que se me dispense una li- 
jera disgresion personal para esplicarla. Mi familia 
materna residía en Santiago de Cuba cuando sucedió 
el memorable temblor de tierra de 1768: víctima mi 
bisabuelo el Rejidor Sabiñon y herida mi madre en la 
la frente siendo niña, el resto con ella abandonó su 
pais y se refugió al mas próximo de Sto. -Domingo, 
internándose hasta la ciudad de Santiago de los Ca- 
balleros, donde habitaba la familia de mi padre, 
que ciertamente nunca hubiera salido ultramar ni co- 
nocido á la que debo la vida. Ese Terremoto fué el 
mas espantoso del siglo pasado: he leido una descrip- 
ción poética, que si el vate no abusa de sus licencias 



—269- 
liiperbólicas, debió ser mayor en todos sentidos que 
el ponderado del año antepasado 1852. Son también 
notables los de 1828 y 1842 con alo-unos otros ante- 
riores, y todo esto solo en la ciudad de Santiago de 
Cuba; pues aunque los temblores se extienden en la 
parte Oriental hasta los meridianos inclusives de Ba- 
yamo, Holguin y Manzanillo, ni son tan fuertes ni tan 
repetidos: las vibraciones de las grandes conmocio- 
nes subterráneas de Cuba alcanzan mas ó menos es- 
tension según su mayor ó menor violencia y mas de 
una vez han llegado á los meridianos de Pto. -Príncipe 
débilmente; pero euando no tiembla en Cuba tampo- 
co en Bayamo ni en ninguna otra parte. Esto hace 
presumir la existencia del foco en Cuba, si no en 1 a 
misma ciudad, muí inmediato á ella, en las Montañas 
del Cobre, comunicándose por la Sierra-Maestra &c. 
A la verdad Santiago de Cuba, en un hoyo ó bajo, ro- 
deado á2 y 3 leguas por un semicírculo de alturas, 
donde se hallan los Puertos, representa un suelo der- 
rumbado por alguna catástrofe que le hizo desnivelar 
de aquellas, hundiéndose hasta compactarse con el in- 
ferior; aunque dejando todavía muchos huecos y co- 
municaciones, como lo denotan sus quebradas. 

En el resto de la Isla para el poniente no tiembla 
la tierra: casos rarísimos se recuerdan, apenas sen- 
sibles, en tal ó cual punto: dicese que uno fué en la 
Habana el 7 de Julio de 1777, que duró dos minutos. 
Los periódicos refirieron otro sentido por algunas per- 
sonas en la propia capital el 7 de Julio de 1852 entre 
6 y i Y 7 de la mañana, en Matanzas y en Sagua-la- 
Grande, donde los dos ó tres sacudimientos fueron 
bien manifiestos hasta la boca del rio: la diferencia de 
minutos solamente en que sucedió no destruye la ve- 
rosimilitud confirmada por inavisados anuncios: en 
Matanzas aconteció entre 7 y 8 de la mañana corrien- 



-270— 
do lijeramente de N. á S. atravesando la ciudad; en 
Cienfuegos también se sintió y hasta en las estremi- 
pades occidentales de la Isla; pues, según el papel 
público de Piñal del Rio, el movimiento se hizo nota- 
ble en las Taironas, en el Pueblo y en las tiendas de 
González y de Castañeda, donde sonaban las piezas 
de loza depositadas en sus armarios por espacio de 
¡cinco minutos!. . . .hacia el Centro en la Punta de 
Cana, media legua de Villa-Clara hasta 6 leguas íué 
bastante perceptible: en Trinidad duró 2 á 3 segundos 
(que es lo mas probable) trepidadando hasta caer 
una viga de una casa, estendiéndose al Manacal, Ma- 
gua, Güinía y Buenavista, en cuyo punto levantó la 
compuerta de un estanque lleno de agua: en la Aldei- 
11a del Ciego de Avila [entre Sto.-Espíritu y Pto-Prin- 
cipe] fueron marcadas las oscilaciones de E. á O.; en 
Nuevitas, Pto.-Príncipe &c. y principalmente en Cu- 
ba Puede, en fin, asegurarse que fué general en la Is- 
la, único ejemplar de que se haga memoria, y sin em- 
bargo en ninguna parte pudo clasificarse de conside- 
ración, si bien fué precursor del espantoso acaecido 
en Santiago de Cuba el 20 de agosto del mismo año 
52, repetido el 26 de noviembre. Dícese que en la ju- 
risdicción de Matanzas hubo uno lijero el año 1812. 
Personas fidedignas aseveran que el dia 22 de abril 
de 1837 entre 9 y 10 de la noche se sintió un temblor 
de tierra en Cubita, 7 leguas al N. de Pto.-Príncipe, 
en el paraje liamado la Entrada, y aun en la Guanaja, 
cuya duración seria de 2", precediendo un trueno sor- 
do: el horizonte estaba despejado y la Luna mui 
clara. 

El Sr. Barón de Humboldt dice que los Terre- 
motos son menos funestos en Cuba que en Puerto-Ri- 
co y Haití. Esto ha ocasionado el error de sus copian- 
tes, sustituyendo el adjetivo frecuentes al áefunestos de 



-271- 
8. Excia. y ampliándole en términos de sentar que en 
Cuba son menos frecuentes que en las demás Antillas. 
JEn Santiago de Cuba son tanto y mas frecuentes que 
en muchas de las Antillas inclusas Haiti y Puerto- 
Rico y aunque rara vez funestos como en estas Mayo- 
res y las Menores volcánicas, los edificios sufren y se 
recienten bastante, no solo por la repetición de los sa- 
cudimientos, sino por la costumbre errónea de fabri- 
car con esos horcones, que pegados ala manipostería 
de las paredes, precisamente contribuyen á desplo- 
marlas al trasmitir el movimiento de la tierra, por fal- 
ta de unidad entre dos cuerpos heterojéneos en cali- 
dad y colocación; aunque ciertamente aseguran el te- 
cho: las casas bien edificadas con gruesas paredes 
de ladrillo, sin horcones, como la de D. Juan de Ma- 
ta Texada y otras, no esperimentan daño alguno. 

Testigo presencial por varios años de los temblo- 
res en Cuba, he pasado á los principios mas sustos de 
lo que merecian; pues regularmente son lijeros y casi 
insensibles: los Cubanos, avezados ya á tales sucesos, 
perciben el movimiento mas leve, no conocido de los 
extraños. Desde julio, después de las primeras aguas, á 
noviembre es la época común de los Terremotos todos 
los años; salvos algunos casos raros en otros meses: 
de noche mas que de dia se sienten entonces; sereno y 
despejado el Cielo, luciendo la Luna en uua atmósfe- 
ra tranquila, de repente un ruido sordo, seguido del 
traqueteo de las aldabas y de las piezas colgantes, 
anuncian el Terremoto: las muías ó caballos de los 
carruajes se abren de piernas; las gentes al grito de 
"¡Misericordia!!" se lanzan á los patios y á las calles, 
buscand-o las plazas y lugares descampados: si á me- 
dia noche, con los vestidos del momento ó con una 
sábana hombres y mujeres se hacen públicos en aque- 
llas reuniones, no reparando como están hasta que pasa 



el temblor, sin fracaso alguno regularmente; esta conmo- 
ción es cosa de diez ó quince minutos, cuando mas; pero 
como suele repetir dentro de una hora, hay lugar-de re- 
ponerse, habilitarse y continuar las tertulias al raso 
en vela y alegremente. Cualquier bisoño la primera 
vez creería que era una revolución: las imprudencias 
de arrojarse á escape, ó saltando escalones, ó arrimán- 
dose á edificios viejos y ruinosos, han causado disloca- 
cionnes de miembros y otras desgracias; pero el col- 
mo de la mdiscresion es cuando repitiendo de noche 
con fuerza, se apiñan miles de personas por las calles 
en la procesión de S. Emigdio, estrechándose de una 
á otra tapia de varias aceras, esponiendose á ser opri- 
midos por el derrumbamiento de cualquiera casa: mas 
prudentes son los que arman sus barracas ó abren sus 
catres en las plazas para dormir cuando los temblores 
son continuados y fuertes. Focas ocasiones acontecen 
lloviendo y de dia, en cuyas circunstancias son mas 
temibles los de trepidación. 



FIN DE LA SEGUNDA PARTE, 



NOTA: en el siguiente Volumen de la 3. a Parte comienza el intere- 
sante Tratado de los Distritos ó Jurisdicciones de la Isla bajo todos sus 
aspectos terresíres y marítimos, topográficos, estadíscos &c. &c. 



GEOGRAFÍA 

&& lísiiLü wm ©WIB A. 

POR 
DOW ESTEBAN FXCHA.R.DO. 



Abogado, Secretario de la Comisión de División territorial é 
interino de la estadística. 



PUBLICASE BAJO LOS AUSPICIOS 



HEAL JTTUTA DE FOMENTO 



TERCERA PARTE. 



Habana. 

ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE D. M. SOLER, 

calle de la Muralla número 81 

1S54. 



GE0GRAFI1 DE LA IS L 4 DE CUBA 

TOPOGRÁFICA— ESTADÍSTICA. 

PRELIMINAR 

Parecia consecuente tratar antes en general de 
la División territorial, la Agricultura, Comercio, Indus- 
tria, Población &c. de toda la Isla, á imitación de va- 
rios Autores; sin embargo yo estimo mas metódico par- 
ticularizar esas versiones primeramente eu la descrip- 
ción de cada Territorio y después hacer una recapitu- 
lación general, como la suma es posterior á las partidas. 
Pasemos, pues, á la Geografía Topográfica-Estadís- 
tica con esa especialidad y separación de fracciones 
gubernativas. Pero ¿qué entendemos por TerritorioX... 
La espresion es vaga. . . .ciertamente. ¿Diremos Te- 
nencia de Gobierndl. . . .Tampoco: porque esto de- 
nota mas bien el empleo que el territorio y ademas 
hay Gobiernos que no son Tenencias — yJurisdic- 
cion? '• • • .Menos: la Jurisdicción es el atributo, el po- 
der del Gobernante, de la Autoridad — ¿Partido?. . . . 
No; pues aunque se acuerda mejor con la nomenclatu- 
ra administrativa Peninsular, tiene su significado es- 
clusivo en esta Isla, adoptado hace tiempo por el Pú- 



_4— 
blico y el Gobierno y reducido á una fracción Pedá- 
' nea, menor por consecuencia — Departamento tampo- 
co por la razón contraria — Cantón abarca mayor ter- 
ritorio; aunque menor que el Departamento, y parece 
análogo al ramo militar ü otros especiales No en- 
contramos, pues, un título mas propio y conocido que 
el usado de Distrito; ¡aunque es verdad que antigua- 
mente se referia al territorio de la Real Audiencia; 
pero desde la época memorable delExmo. Sr. Concha 
empezaron á denominarse indistintamente Disiritosl&s 
Secciones de que hablamos y los Cuarteles ó Barriadas 
de algunas poblaciones cabeceras. Debe confesarse 
que la palabra no es exacta y que ademas de confun- 
dirlo principal con lo accesorio ó el todo con las par- 
tes, se restrinje el significado á una espresion mucho 
menor de la propia del idioma generalmente adoptada 
y esplicada en el Diccionario, y un Gobierno ilustrado, 
propendiendo siempre á las mejoras hasta en la no- 
menclatura, tal vez modificará la denominación, como 
ya lo hace indirectamente llamando Parte Oriental y 
Parte Occidental á las que constituyen la primera di- 
visión de la ciudad de la Habana, conocida entonces 
con el dictado de Departamentos Oriental y Occiden- 
tal, idéntica á la de los grandes Departamentos Milita- 
res de la Isla, únicos que la merecen por su estension 
y objetos. Últimamente el Exmo. Sr. Capitán General 
Marques de la Pezuela ha dividido la Isla en 6 Zonas 
Militares con la advocación de Distritos, que al fin 
adecúa mejor por su tamaño que no á las mínimas 
fracciones urbanas. Por una coincidencia notable de 
ideas yo habia propuesto mucho antes casi la mis- 
ma distribución militar, que debe obrar en la Cor- 
te en la Dirección General de Ultramar desde que 
la rejenteaba él Exmo. Sr. Vázquez Qnéipo, con la 
diferencia de omitir, á Matanzas y denominar Canto- 



nes á los cinco. Ya adoptado asi el de Distrito, no 
puedo, ni como Autor, usar la misma palabra para las 
Tenencias de Gobierno ó Jurisdicciones, y mientras 
el Gobierno adopte la conocida en España de Partido 
(variando los que llevan en la Isla este nombre) ú otra 
análoga y que no duplique diversos significados terri- 
toriales, tendré que usar el título de Tenencia de Go- 
bierno ó Gobierno, y ya se ve que desde hoi menos cor- 
responde la voz Distrito á las Comisarias ó Barria- 
das civiles, significando ahora el Distrito una grande 
estension ó Zona Militar que abarca varias de estas 
y aun de aquellas. La voz Barrio es mui castellana, 
antigua, practicada y á propósito para las subdivisio- 
nes de las Ciudades y Pueblos, é igualmente la de 
Cuarteles para las divisiones cuando haya muchos 
Barrios que deban repartirse entre los Cuarteles, no 
obstante que su número desdiga la etimolojía de cua- 
tro, careciéndose de otra adecuada y mediando mu- 
chos ejemplares de su uso en la Corte, en varias Ca- 
pitales y aun en la de Pto.- Príncipe, cuando la Real 
Audiencia por su Acordado de 22 de mayo de 1818 la 
partió en 8, según los términos del Reglamento de 
1804 aprobado por S. M. en 15 de junio de 1807 y 
otro acuerdo de 18 de agosto de 1817 &c. Así es como 
está lejitimada la división de los Pueblos en Cuarteles, 
y estos en Barrios, la mas propia y que debiera adop- 
tarse en toda la Isla para la uniformidad correspon- 
diente y evitar la confusión de distintas fracciones con 
un mismo título. 

La Tenencia-Gobierno, á cuyo territorio llamába- 
mos Distrito viene á ser el tipo de todas las divisio- 
nes, porque disfruta délas demarcaciones fundamen- 
tales mas constantes, minuciosas, conocidas, equipa- 
radas é independientes: el territorio de una Tenencia- 
Gobierno representa toda el área esclusiva per- 



-6— 
teneciente á la Jurisdicción Real" Ordinaria de la 
Autoridad que allí la ejerce, en la cual ninguna 
otra puede mezclarse, sino la Real Audiencia en 
grado de apelación ó abocacion únicamente; pues 
ni el Capitán General interviene en los pleitos y cau- 
sas contenciosas del fuero común de las Tenencias- 
Gobiernos. No sucede asi en lo gubernativo ó admi- 
nistrativo ó político ó militar de disciplina &c. de mo- 
do que las providencias, por ejemplo, que dicta un 
Teniente Gobernador enjuicio contencioso, ejerciendo 
la Jurisdicción Real Ordinaria,nadie puede legulmente 
revocarlas ó enmendarlas sino la Real Audiencia 
en grado; pero las demás, no vale territorio ó Jurisdic- 
ción ni demarcación ó categoría para impedir la inter- 
vención y resolución que guste el Gobernador Capitán 
General en la forma que mejor le parezca, sin embar- 
go de las Leyes 35 y 48 tit. 15 lib. 2 de Indias &c. 
De aquí se deduce que la Tenencia-Gobierno com- 
prendiendo la demarcación de esta Jurisdicción Real 
Ordinaria, ya sea desempeñada por Alcalde Mayor, ya 
por Teniente Gobernador, donde todavía no le haya, 
debe ser el modelo á que se arreglen la Eclesiástica; 
Militar y de Hacienda, según el espíritu de la Real 
Cédula de 29 de julio de 1845 cuando dice: "El Ca- 
pitán General y el Rájente de la Real Audiencia Pre- 
torial de la Habana &c. tomando en consideración las 
consultas de las Reales Audiencias de la Habana y 
Puerto- Príncipe, el dictamen de personas de ilustra- 
ción y celo por el bien del país y los antecedentes que 
existan sobre Partidos judiciales, estienda y con in- 
forme remita para mi Soberana resolución el proyecto 
de División territorial para la administración de justi- 
cia en primera instancia, formulado principalmente so- 
bre las bases que siguen: — 1* División de todo el 
Territorio en Alcaldías Mayores, procurando, en cuan- 



— 7— 

to sea posible, que corresponda con la Eclesiástica, 
Militar y de Hacienda &c." Y como ninguna ó pocas 
de estas tengan unos mismos límites, ni todos sean 
bien marcados, ni puede ser presumible que deseando 
S. M. rectificary arreglar las Alcaldías Mayores ó Ju- 
risdicciones con nueva división, fuese su voluntad mo- 
delarlas por las antiguas, discordes é inexactas de esos 
fueros; es claro que estas son las que deben correspon- 
der con la Real Ordinaria nueva y correcta; porque 
de otra manera en vez de mejorar, quedaba la Junta 
comprometida á reincidir ó reproducir los defectos de 
que adolezcan las especiales citadas, caso de que fue- 
sen uniformes sus linderos. Que el tipo fuese la Políti- 
ca ó Gubernativa, comopiensan algunos, es otro error; 
pues ya se ha visto que en la Isla realmente no existe 
mas de una, pudiendo clasificarse las demás de Pedá- 
neas ó limitadas á voluntad del Gobernador Superior 
Civil Capitán General y sin otra demarcación que la 
misma tomada de la Real Ordinaria ó Judicial. 

Hemos querido fijar previamente la denomina- 
ción del territorio comprensivo de la Jurisdicción Real 
Ordinaria por ser el tipo ó unidad representativa de la 
división cardinal de la Isla, que va inmediatamente á 
servirnos para tratar de la Topografía y Estadística 
de cada Tenencia de Gobierno, reservando para des- 
pués la esplicacion de todos los nombres Jurisdicciona- 
les, fueros, atribuciones, área y cuanto concierna á la 
División territorial general; aunque por necesidad ha- 
yamos de anteponer el detalie y límites de la Tenencia- 
Gobierno respectiva, para venir en conocimiento de 
las localidades que son el objeto de aquella descrip- 
ción. Pero la Topografía y Estadística Cubana abun- 
dan en voces y dictados escíusivos del pais, que no 
serian comprensibles para todos sin alguna esplicacion, 
y aunque por ello debe consultarse el Diccionario 



Provincial, parece indispensable insertaí aquí las mas 
necesarias, omitiendo las ya redactadas, y seguida- 
mente entraremos en las descripciones prometidas. 



VOCABULARIO. 

De las palabras Cubanas mas precisas para la inteli- 
jencia de la Topografía y Estadística. 

Accesoria. — Véase Bojío. 

Administración de Rentas-Reales.— En la Isla se distin- 
guen por su categoría y facultades la General, de la cual 
dependen las Subalternas de l, a , 2?, 3í y 4. a cíase que es la 
inferior. Las Principales corresponden á una categoría 
preferente después de la General. En los puntos donde 
hay Teniente de Gobernador hace de Subdelegado de Ren* 
tas Reales como su primera autoridad: al Admistrador toca 
lo económico del ramo y comunmente la Tesorería con la 
intervención de un Oficial titulado Interventor. Cuando 
ejercen las funciones judiciales del ramo interviene un 
Escribano, un Asesor, el Administrador como Fiscal y el 
Subdelegado como Juez Pedáneo, que actúa las primeras 
dilijencias y depende del Intendente respectivo. Las Re- 
ceptorías están en el ínfimo grado y sujetas á las Adminis- 
traciones. 

Administración de Correos.— Se distinguen la General, las 
Principales, que tienen ademasdel Administrador, un In- 
terventor. Las Subalternas y las Cattfsrías, que son las infe- 
riores* 

Administrador de sus bienes. — Llaman en la Isla al que sin 
otro empleo 6 destino se ocupa en cuidar, adelantar ó dar 
jiro á sus propiedades, en cuyo sentido suele confundir- 
se con los que llevan el dictado de Hacendados cuando 
tienen Haciendas. 

Administrador de Finca. — El encargado del manejo y go- 
bierno económico de algún Injenio, Cafetal &c. con fa* 
cultades inferiores á las del dueño y superiores á las del 
Mayoral, Mayordomo y demás empleados que puede re* 
mover &c. 



— 9- 

Agricultura. — Quiere decir cultivo del campo. De aquí el 
adjetivo que uso Agrícolo, la. Por consecuencia, decir In- 
dustria Agrícola es un pleonasmo: la Agricultura ya denota 
la Cultura, la Industria, la mano del hombre operando en 
el campo. 

Alambiquero.— El que maneja y cuida el Alambique y hace 
el aguardiente. Regularmente los Alambiques están situa- 
dos en los Injenios; aunque los hay separados. 

Alcaldía de mar.— Empleo ínfimo en el ramo marítimo suje- 
to ai Subdelegado de Marina, que todavía es inferior al 
Ayudante. La Ayudantía, á cargo de un Oficial de la Real 
Armada, comprende varias >¿ub delegaciones, como estas á 
distintos Alcaldes de mar, situados en los puntos de las 
costas de su destino. El Ayudante ademas tiene Tribunal 
con Asesor y Escribano parrt 1 <s primeras dilijencias y de- 
pendiente del Comandante de la Provincia marítima, único 
pue puede proceder hasta sentencia inclusive, inferior de 
la Comandancia general. 

Algodonar. — La finca destinada al cultivo del Algodón, ó el 
conjunto de matas de Algodón. 

Añilería.— La Finca en que se cultiva y elabora el Añil. 
(Mañería.) 

Aparejería.— En la parte Occidental el Establecimiento don- 
de se hacen Aparejos, arreos ordinarios que se ponen á las 
caballerías para cargarlas y aun para montarlas los esclavos 
y gente pobre y los cuales hacen los Aparejeros de junco, 
majagua &c. En la parte Central les llaman Lemillosyen 
la Oriental Enjalma. 

Asiento. Véase Hacienda. 

Ayudantía de mar.— Véase Alcaldía de mar. 

Azúcar. — Según su calidad se distinguen: Azúcar-blanco el 
que ocupando la parte superior de la Horma, que le po- 
ne en mas inmediato contacto con el barro, sale mas pu- 
rificado ó purgado y blanco. Azúcar quebrado no queda tan 
purificada y sale color pálido. Cucurucho es el último de 
la parte inferior de la Horma, que resulta por consecuen- 
cia mas prieto, terminando en el furo, por donde destila 
la Miel depurga. Mascabado se llama el Azúcar en bruto 
no purgado con barro. Melado cuando el jugo de la Caña 
(Guarapo) ha sufrido la segunda cochura. La costra dulce 
pegada en la Resfriadera donde se bate el Melado para 
sacar el grano á la Azúcar, es la Raspadura. En los Inje- 
nios pequeños 6 Trapiches, cuya única elaboración es de 
la Raspadura, después de una lijera baticion, se echa en 

TOMO III. 2 



-10— 
moldes y esta es la Azúcar del uso común en los campos 
de la Vueltarriba. 

Azucarería.— La Tienda ó lugar donde se vende el Azúcar 
por menor. 

Barril, Bocoy &.C. Véase Medidas de capacidad. 

Bojío ó Bujío. — llamaban los Aborijenes la casa pajiza de fi- 
gura elíptica ó cuadrada. Bajareque si tenia mucha esten- 
sion. También habia Cüney y Cansí; pero hoi solo se usan 
las dos primeras voces, s guiñeando Bajareque una casu- 
cha miserable de cualquier material en poblado, y Bojío 
la pajiza común. Rancho es la casa as pobre y reducida 
de las pajizas, singularmente las que habitan los Pescado- 
res en las costas y cayos, y de aquí Ranearía á su conjun- 
to. El Rancho ó Bojío de vara tn tierra apenas figura un 
techo ó caballete sobre varas horizontales eu el suelo ama- 
nera de un naipe medio doblado loniitudinalmente. Es la 
habitación mas reducida é improvisada. Las demás casas 
que .-e clasifican en la Estadística son (sin contar las de 
Manipostería, Tabla y Teja) las de Tabla y Tejamaní, esto 
es, el Techo con los listoncillos 5 tablillas llamadas Teja- 
maní en lugar de Teja— las de Embar' a<io tienen Jas pare- 
des formadas de Cujes (Encujado) b varas trabadas ó te- 
jidas en los horcones, que se rellenan y cubren de la mez- 
cla del barro 6 tierra preparada con paja: el techo regu- 
larmente es de Guano; mas cuando Jes cubre Teja (de 
.Embarrado y Teja) lucen y aparentan el caserío como de 
las tituladas de Manipostería y Teja, cuyo inmediato lugar 
ocupan en los datos; # no asi las que tienen el techo ó cobija 
de Guano; pero estas son superiores á Jas de Guano y Ya- 
gua, cuyas paredes, techos, puertas &c. se componen so- 
lo de estas producciones vejetales. Accesoria en la parte 
Occidental c.s un cuarto ó pieza de la casa principal con 
puerta á la calle, independiente y sin patio, á diferencia 
de la Ciudadela, edificio que tiene varias habitaciones sepa- 
radas con un patio 5 plazuela común como la puerta prin- 
cipal de entrada y salid i p ra las diferentes person s ó 
familias que viven allí. Colgadizo se denomina la casa ó 
parte, cuyo techo tiene una sola corriente; si se le agrega 
otro á manera de portal, este se llama Contracolgadizo. 
Atarazana dicen en Cuba á !•• casa con techo de dos- cor- 
rientes, una para Ja calJe y otra para el fondo y ninguna 
en los costados ó culata, que son lo¿ Jados opuestos al 
frente y fondo. El Portal es aquí la segunda acepción 



—II— 

que le da el Diccionario Castellano, porque la primera so- 
lo se espresa con-el vocablo zaguán. 

Boyero. — El que est¡ al cuidado de los Bueyes fia Boyada) 
en Jos lujemos fyc. 

Cafetal. — Finca rural destinada al cu'tivo del café. Esta cla- 
se de Hacienda, aunque hoi decaída, figura en segunda 
categoría de as que constituyen la Agricultura de la Isla 
por el número de operarios y empleados, fábricas &c. 

Caja de azúcar &c— Véase Medidas de capacidad. 

Galera— El paraje donde se prepara la cal ó donde hay Hor- 
no de ca . 

Camino.— El Camino Real debe tener por el Reglamento del 
Capitán General Someru los [1800] 16 varas de amplitud; 
el Irasversal 12; la Serventía 8. Pero no siempre es asi y 
y en ocasiones el Trasversal es tanto ó mas ancho que el 
Real; p r lo que en siendo Camino Carretero, como tam- 
bién le denominan, s j h Real 6 Trasversal, le titulo Camino 
Principal. Las Calzadas son pocas en las inmediaciones 
de a capita y algún otro punto. Camino Seronero es una 
vereda por donde so o puede pasar una caballería con 
Serón abierto. Callejón es sinónimo de Serventía y de Ca- 
mino Seronero. Carril es un camino por donde puede una 
carreta trasportar cosas determinadas; pues regularmente 
es provisional, asi como el Desecho que se desvia del Prin~ 
cipal para desechar algún mal paso, volviendo luego á 
confluir. Los puntos por donde se cruzan los rios se lla- 
man Pasos ( Vados). Horqueta cuando el camino se bifurca 
y Encrucijada donde se cruzan dos caminos, formando 4 
esquinas. Pocos países del mundo tienen tantos caminos 
como la Isla de Cuba; exeptuando sus dos cabezas orien- 
tal y occidental. —En los Caminos de hierro se llama Línea 
todo el espacio que ocupan los carriles en su lonjitud: 
Ramal al brazo que se separa del tronco para conducir á 
otros puntos públicos 6 particulares por medio de la va- 
ril-a ó resorte (el Chucho) que hace coincidir los carriles. 
Tren e? el conjunto de carros que corren unidos por la 
Línea y Paraderos los puntos en que se detiene para reci- 
bir ó dejar pasajeros, que en España llaman Estaciones. 

Cangre — La mata ó tallo de la Ync.i, así se dice tantos Can- 
gres por tantas matas, como en los Plátanos. Café &c. tan- 
tos Fies, yr tantas matas ü tallos. Respecto al Ñame se 
cuenta por Montones, que son las lometas 6 conos de tier- 
ra donde se siembra. 

Capitación de Esclavos.— Esta contribución, en la época á 



__I2 

que nos referimos, es de un peso anual por cada Esclavo 
del servicio doméstico y si el amo tiene mas de 1 se cobran 
10 rs. fts. por cada uno de los exedentes. Hay varias 
exepciones, siendo las principales, que escusan el pago, 
la edad menor 16 ó de 14 años según el sexo, varón 6 hem- 
bra, ó bien cuando el siervo pasa de los 60 y los Esclavos 
dedicados á la agricultura. 

Capitán, Teniente de Partido &C. — Véase Teniente- Go- 
bernador. 

Carbonería.— La Tienda ó lugar donde se vende Carbón.— 
Carbonera es donde se guarda y también llaman algunos 
así el paraje donde se hace el Carbón, ó ei mismo Horno, 
de .Carbón. 

Carga.— Véase medida de capacidad. 

Carretería.— El taller donde se hacen carretas, situados re- 
gularmente en los Caminos y algunas con Herrería. 

Casabería.— La Finca 6 Estancia en que se hoce Casabe. 

Celaduría, Comisaría, &C.— Véase Teniente Gobernador. 

Cerería.— El Tallero lugar donde se purifica y blanquea la 
Cera hasta enmarquetarla para el Comercio. 

Cigarrería. — El Taller de Cigarros de papel esclusivamente 
y no de puros: la de éstos se llama Tabaquería. 

Ciudadela.— Véase Bojío. 

Cocal. — Aunque significa el conjunto de matas 6 palmas de 
Coco, en la jurisdicción de Baracoa hay Fincas cuyo 
principal producto ú objeto es el Coco para estraer el 
fruto, ó su aceite &c, y se titulan Cocales. 

Colmenar.— El conjunto de Colmenas; pero en la Vueltabajo 
hacia el Cabo de S. Antonio hay sitios formales y de esta 
esclusiva industria: de suerte que las dos estremidades de 
la Isla ofrecen dos clases de Haciendas (Cocales y Colme- 
nares) no comunes en el resto de ella bajo tal escala. 

Comisiones de Instrucción primaria.— En cada Partido ó 
Barrio hay una Comisión Auxiliar compuesta de algunos 
Vocales (entre ellos el Cura) y presidida por el Capitán, 
Juez Pedáneo. Estas Comisiones Auxiliares son dependien- 
tes de las locales que residen en las Cabeceras de las Juris- 
dicciones Civiles, presididas por la Autoridad política, 
teniendo por objeto principal la inmediata inspección y 
vijilanciade las Escuelas públicas elementales y superio- 
res Las Comisiones locales están subordinadas á las tres 
Provinciales, que se componen de 4 vocales (entre ellos l 
Eclesiástico y 1 individuo del Ayuntamiento,) y 1 Secreta- 
rio, presidida por el Gobernador superior, para auxiliar á 



-lil- 
la Inspección General de Estudios en cuanto concierna 
ala propagación de la instrucción primaria y superior. 
Las Comisiones locales de Pto. -Príncipe, Nuevitas, Santo- 
Espíritu, Remedios, Villa-Clara y Cienfuegos, dependen 
de la Provincial de Trinidad; ias demás del Departamento 
Oriental corresponden á la de Cuba} todas las restantes 
del Departamento Occidental á la de la Habana, donde 
también existe la Inspección, presidida por el Exmo. Sr. 
Gobernador y Capitán General. 

Comunera. — Véase Hacienda, 

Contra-Mayoral. —Véase Mayoral. 

Corral y Corraiillo.— Véase Hacienda. 

Corral del Concejo- —El que pertenece á cada Concejo 6 
Ayuntamiento, donde se recojen y depositan los animales 
que vagan extraviados 5 perdidos. Es un dislate decir 
Corral de Concejo y sin embargo todavía continúan los 
periódicos nombrándole así. 

Cuartón. — Véase Teniente-Gobernador. 

Delegados de bienes de difuntos.— Son unos Jueces Le- 
trados Pedáneos que hay en algunos Distritos para pro- 
ceder con su Escribano y Defensor sustituto de ausentes 4 
las primeras dilijencias judiciales para la liquidación y 
seguridad de los bienes de los ultramarinos que fallecen 
aquí, dejando herederos ausentes, remitiendo Ja actua- 
ción al Jaez General, cuyo empleo desempeña un Oidor 
de la Real Audiencia en turno bienal con su Escribano de 
Cámara, Defensor General de ausentes y Fiscal, constitu- 
yendo una Sala con grado de súplica á S. A. 

Demoler, Demolido— Cuando se habla de Hatos, Corrales, 
Injenios &c, se entiende abandonar 6 terminar la crianza 
6 cultivo de su objeto para establecer otros. Un Hato por 
ejemplo se demuele: cesa la crianza 6 ganadería y sus vas- 
tos terrenos se dividen en fracciones, Paños de tierra, 
para levantar Injenios, Cafetales &c. siendo las mayores 
las que titulan Cortes de Injenios, de íJO, 50 ó mas Caba- 
llerías; de Cafetales, 10 ó menos &c, dejando los corres- 
pondientes caminos; para lo cual se necesitaba licencia 
antiguamente. Los Injenios y Cafetales también se demue- 
len cuando sus terrenos están cansados, convirtiéndose 
regularmente en Potreros, ó subdividiendose en Estan- 
cias &c. 

Dependiente.— En la Estadística se clasifican con este nom- 
bre los mozos ó personas que en el Comercio, Tiendas y 



—14- 
Establecimientos se ocupan del despacho, venta y cuida- 
do de sus efectos. 

Diputados déla Real Junta de Fomento —Son los encar- 
gados por la Real Junta (antiguo Consulado) de represen- 
tarla con reducidas facultades eu distintos Pueblos déla 
Isla. La Exma. Juntarle Fomento es y h» sido, desde su 
erección con el titulo de Real Consulado, la Corporación 
mas útil y beneficiosa de la Isla, en todos sentidos, digna 
protectora del Comercio, de la Agricultura, de la Indus- 
tria, de las Letras &. 

Emancipado —El Negro, que según los tratados de España é 
Inglaterra se liberta de la esclavitud, pero sujeto al desti- 
no que le da el Gobierno entregándole al servicio de per- 
sonas c nocidas por tiempo determinado y bajo condi- 
ciones. 

Envase —Véase Medir/as de Capacidad. 

Establecimiento. — Esta es la den mina' ion general que se 
aplica á cualquiera clase de tienda, taller ó casa pública, 
donde se vende algo ó se eje cit i alguna industria &c 

Estación.— Así se llaman los puntos ó casas destinadas alas 
operaciones del Telégrafo, y no los Paraderos del Ferro- 
carril, que en España se dicen Estaciones. 

Estalaje, — Establecimiento nuevo y reducido de agricultu- 
ra, industria, granjeria &c. 

Estancia.— Finca pequeña de campo reducida á los cultivos 
menores de Viandas, hortaliza, frutas &c. Esta es la de- 
nominación conocida de antiguo en toda la Isla, introdu- 
ciéndose después el sinónimo Sitios de labor en la parte 
Occiden al; aunque también algunas conservan aquí el 
nombre de Estantía. No hay tal distinción de que esta 
ubique cerca de las Poblaciones \ 7 aqu 1 no; que en las 
Estancias se crian aves y vacas y en 1 s Sitios ríe labor se 
fabrican quesos, casabe y almidón. Muchas Estancias hay 
en la Vuel arriba lejanas de las Poblaciones y poi acá Si- 
tios de labor próximas á estas: en aquellas también se hace 
casabe, almidón &c como en estos s^ crian avesy se tienen 
vacas de leche. No hay mas sino que cada cual conserva 
el título que se le dio desde su principio y que ¡a voz Es- 
tancia tiene ademas la ventaja de i o confundirse como el 
Sitio de labor, que por antonomasia dicen solo Sitio, equi- 
vocándose con el Sitio de crianza ó Sitio corral tan dife- 
rentes. Estanciero, pues, y Sitiero son igualmente sinó- 
nimos. 

Estuche.— Véase Medidas de capacidad. 



—15- 

Fanega.— Véase idem. 

Ferretería. — Se distingue de la Herrería en que allí se ven- 
de todo género de utensilios de hierro y en esta se fabri- 
can 6 trabajan. Pe aquí Ferretero y Herrero. 

Finca. — Véase Hacienda. 

Fomentar. — Levantar ó formar un Injenio ó Cafetal desde 
sus principios. 

Hacienda. — Bajo esta palabra genérica se entiende toda cla- 
se de Finca rural, y de aquí Hacendados sus dueños; pero 
mas especialmente significa Huto, ó Corral, Realengo o 
Sitio de crianza y aun se dice para mas determinación Ha- 
cienda de crianza: las otras, Injenios, Cajctais, Potre- 
ros 4*c. se les comprende en la común de Finca; aunque 
en Cuba también se les ti ula Hacienda: los Franceses in- 
trodujer n alli la palabra Habitación para estas y á sus 
dueños residentes Habitantes. Hacienda comunera es la que 
está en comunidad con otras, correspondiente á varios 
ganaderos, sin que ninguno sea dueño absoluto en parti- 
cular de una porción determinada de terreno; de suerte 
que los ganados pasan de unas á otras aprovechando las 
aguadas, pastos &.c. La Hacienda de mayor estension su- 
perficial es el Hat ; pues comprende un espacio circular 
de dos leguas provinciales el radio, cuyo Centro ó Asiento 
es el palo que se halla en el Corral de las Vacas ó Brama- 
dero: no siempre el Asiento está en el Centro; pues solía 
trasladarse á otro punto el primitivo, distinguiéndose en- 
tonces uno de otro con los adjetivos Vi* jo y Nuevo; aquel 
era la Matriz 6 Suerte principal para distinguirse délas 
Hijas ó Sitios de Crianza, cuyas casas se tit laron igual- 
mente Asientos, sin tener Centro; porque ?e incrustaron 
dentro del área del Hato, quedando en comunidad hasta 
que se dividen los terrenos que acotan, deslinde que se- 
gún el Auto-Acordado de la Real Audiencia fechado en 
8i9 puede pedir cualquier Comunero que tenga mas de 
20 pesos de posesión. Las Mercedes de Hatos se hacian 
también con el nombre de Sab nía (Sitios los Corrales) y su 
destino era para la crianza de ganado mayor; asico. 
mo el Corral para la de ganado menor; sin embar- 
go de que hubo luego de uno y de otro en ambos, lo que 
se llamaba Poblar y Poblad < ei paraje donle se juntaba 
el ganado y establecían las habitaciones y anexidades de 
la crianza, til Corral abraza un espacio circular de tar 
reno de 1 legua provincial el radio siendo su Centro la- 



— 1 es- 
puerta de la pocilga titulada Retojedor: no es rigorosamen- 
te un circulo, aunque así se pinte en los Planos, sino un 
polígono regular de 72 lados (64 antiguamente,) lo mismo 
sucede respecto á los Hatos; pero son pocos los Hatos y 
Corrales enteros, sino que sus circulaciones se intersec- 
tan hallándose los centros faltos de la distancia debida 
por el desorden con que principiaron á mercedarse, resul- 
tando que al deslindarse, conforme al Auto citado, el mas 
antiguo toma toda la superficie de su circulación, quedan- 
do los otros incompletos; mas cuando no constan las mojo- 
naduras y prioridad, los Arbitros tiran la Línea llamada 
de Compromiso ó bien se decide el juicio con una perpen- 
dicular sobre la recta de |centro á centro á mitad entre 
dos Hatos 6 dos Corrales 6 por el tercio del lado del Cor- 
ral entre Corral y Hato, cuya linease llama de Mediación. 
Corral-falso era el provisional distante del Asiento para 
escusar el trabajo de conducir tan lejos los ganados. Cor- 
ral de amansa, el destinado para los cimarrones. Corral de 
apartar, de cebar, Nuevo ¿fe. no necesitan esplicacion. 
Corralillo, el sitio ó establecimiento dentro de un Hato para 
criar Cerdos, por ser el objeto principal de este el ganado 
mayor, así como viceversa el Hatillo está dentro de las 
tierras de un Corral para, criar ganado mayor, por ser su 
objeto principal el menor. Realengo se dice el terreno que 
ocupa todo el hueco ó intersticio que dejan tres ó mas cir- 
culaciones de Corrales ó Hatos, según la situación de sus 
centros; no teniendo por consecuencin estension ni figu- 
ra prefijas, ni otro propietario que el Estado ó las perso- 
nas que de él le hubieron. 

Hato, Hatillo.— Véase Hacienda. 

Injenio — Finca de Campo, la de mayor categoría entre todas 
las Haciendas rurales por sus riquezas, población, fá- 
bricas &c, y aun por la estension de superficie respecto 
á las demás Fincas; no en comparación con las Hacien- 
das de crianza. Muchos Injenios hay que por aquellos 
motivos pudieran titularse Caseríos 6" Aldeas, con mayor 
razón que algunos de los conocidos por tales; Su objeto 
es el cultivo de la Caña y elaboración del Azúcar, Miel, 
Aguardiente. Algunos tienen anexos Potrero, Tejar, Es- 
tancia (^Sitio de Viandas), Enfermería ú Hospital, Boti- 
quín, Carpintería, Herrería, Capilla ú Oratorio &c, con 
sus correspondientes Empleados: de alguno sé que por 
Administrador disfruta un sueldo igual al de un Alcalde 
Mayor de la Habana. Los Injenios pequeños de la Vuelta- 



—17- 

rriba que solo producen Melado y Rapadura, se llamare 
Trapiches. 

Juez Pedáneo. — Véase Teniente Gobernador. 

Juntas de Sanidad. — Las hay en las Cabeceras de las Juris- 
dicciones con el dictado de Subalternas, bajo la presiden- 
cia del Teniente Gobernador respectivo y compuesta 
de un Secretario y o Vocales, Gefes de Real Hacienda y 
del Puerto, Rejidores, Facultativos y Propietarios. Las 
del Departamento Oriental dependen de ¡a. Junta Provin- 
cial de Cuba, que se compone del Gobernador Presidente, 
Secretario y 5 ó 6 Vocales de las clases indicadas. Las- 
otras Subalternas como la Provincial de Cuba dependen 
de la Junta Superior residente en la Habana con trata- 
miento de Exelencia, cuyo Presidente es el Capitán Ge- 
neral, Vicepresidente el Superintendente, Vocales natos, 
el Aíministrador de la Aduana Marítima, Capitán del 
Puerto, los dos Comisarios del Ayuntamiento, dos dipu- 
tados del Tribunal Mercantil, dos Facultativos y un Secre- 
tario. A ella está encomendada la salud pública, inclusa 
la administración del virus Vacuno en todos los Pueblos 
y en los Campos gratuitamente por Facultativos nombra- 
dos al efecto. Los Puertos señalados para Cuarentenas son 
el de la Habana, de Cuba, Cienfuegos y Nuevitas: en 
Trinidad se ha establecido un Lazareto en la playa del 
Masío, como habrá otro en la Habana. 

Junta Municipal. — Para el Gobierno, administración ó in- 
versión de Tos fondos de Propios. En los Pueblos que no 
tienen Ayuntamientos y sí Juntas Municipales, se compo- 
nen estas del Teniente Gobernador que preside, Vocales, 
Sindico, Mayordomo de Propios y Secretario. Donde [hay 
Ayuntamiento los Vocales son Rejidores y ademas el Sín- 
dico, Mayordomo, Escribano 5 Secretario, presidiendo el 
Alcalde ordinario de 1? elección. La Contaduría General 
de Propios es la Oficina que reside en la Habana, cuyo 
Gefe es el Contador General, quien despacha con el Su- 
perintendente, Jefe Superior como Presidente de la Jun- 
ta Directiva de Real Hacienda á cargo de la cual está el 
ramo; sin perjuicio de la glosa de Cuentas, que corres- 
ponde ai Tribunal de este título. 

Maestro de azúcar. — El hombre asalariado y destinado en 
los Injenios solamente á ejecutar y dirijir con sus conoci- 
mientos la elaboración del azúcar, su cochura, punto y 
cuanto sea relativo á las Casas de Calderas, de purga fyc. 
En Cuba muchas personas dicen Azucarero. 

TOMO III. 3 



—18— 
LayoraL— El hombre blanco asalariado encargado del Go- 
b erno de las Haciendas ó Fincas de campo En los Inje- 
nios y Cafetales el Mayoral es superior á todos en la po- 
licía y gobierno del fundo, sin entrometerse en las facul- 
tades del Mayordomo relativas á la parte de contabilidad, 
ni en las incumbencias del Maestro azúcar. El signo que 
distingue á estos Mayorales es el Cutro (látigo) que portan 
constantemente así como los Negros Contramayorales. 
itdLZon —Sinónimo de Rastro, como también se dice, ó 
Matadero y Carnicería. 
Medidas de Capacidad. — Son estas: Caja de azúcar Bocoy - 
para el Mascabado — Saco de Café. — Saca y Saco de car- 
bón. — Carga y Caballo, de diferentes objetos. — Tercio-Ma- 
nojos, — Gavilla, — Serón, — Fanega ó Hanega, — Carretada. 
— Barril. — La Caja de azúcar con 5 palmos de largo, 2 de 
alto y 3 de ancho contiene regularmeute 16 arrobas de azú- 
car; aunque suele llegar á 22: la tara, esto es, el Envase, de 
pino (que así se llaman cuando está vacío) precintas de 
cuero y ganchos para pesarla se gradúan en 57 libras. Por 
lo tanto si la Caja contiene las 16 arrobas, equivale á 184 
Kilogramos. El Estuche es menor, la mitad de la Caja 
poco mas ó menos. — El Bocoy de azúcar Mascabado es 
una especie de tonel con capacidad variable de 40, 50, ó 
60 arrobas=486, 580, 6 700 Kilogramos; su tara de 110 á 
120 libras. El Bocoy de Café de 28 hasta 50 arrobas= 
=323 hasta 466 — El Saco de Café es de rusia 6 Jeniquén 
con 5 palmos de largo y 3A libras de tara. La Saca de 
Carbón larga de 5 palmos y 3 de diámetro. El Saco de 
Carbón no llega á la mitad de esa latitud ni una vara de 
lonjitud. — Toda Carga se computa de 8 arrobas. =92 Ki- 
logramos, que soporta una bestia caballar; por lo que una 
Carga es lo mismo que decir un Caballo. Tus. Carga de 
Carbón comprende 4 Sacas ó 10 Sacos. La Carga de Ta- 
baco (en rama), 2 Tercios 12 libras tara. El Tercio es un 
envoltorio de yagua, lai'go de una vara, § de ancho y 
media de alto, con 80 Manojos de Injuriado ó 70 de 
Tabaco Libra ó Deseclúto, pesando de 4 á 5 arrobas: 
en la Vueiíarriba el Tercio tiene 40 ó 50 Manojos. El Ma- 
nojo consia de 4 Gaiillas, atadas juntas y las cuales se com- 
ponen de 25 Hojas, siendo Tabaco Libra, 30 del Injuriado 
de 1. » , 35 de 2. p 40 de 3. p , 45 de 4. » , otros dicen 40 
ó 50 Hojas el Injuriado y cuanto quepa en el puño sien- 
do Tripa, que llaman Manada, 6 lo que cabe en el anillo 
formado por los dedos pulgar é índice siendo Injuriado de 



-19— 
5. es y G. rt ó de Capadura que sirve para Tripas. El Ter- 
ció ífe Tasajo es mucho menor y se empaqueta también en 
yagua ó descubierto y atado con Majagua. La Carga de 
Plátanos, sinónimo de Serón ó Caballo, hace 60 Manos, 
cada Mano de 5 Plátanos Machos, unidos naturalmente 
en el racimo, ó bien mayor número siendo de los Pláta- 
nos Hembras ó menores: en Santiago de Cuba se venden 
por cientos y entran en una Carga 275 grandes ó 325 chi- 
cos. La carga de hña, 40 teosos ó rajas. El montón de lt-ña, 
que cortada en rajas de á 4 pies ingleses, ocupa tendida 
en el suelo el ancho de una de ellas, otro tanto de alto y 
dos tantos de largo, se llama Cuerda de leña. La Tarea de 
leña solo se diferencia de la Cuerda en ser el alto dos tan- 
tos de la raja y tres de largo. =10 Caballos ó Cargas. Las 
demás Cargas de Caña, de Maloja ¿ye. Syc; son, como se ha 
dicho cada una la de un Caballo. El Serón que porta un 
Caballo, es igualmente sinónimo de Carga: ya se ha visto 
que un Serón de Plátanos contiene 60 manos. Un Serón de 
Calabazas en Tierradentro lleva §5 Calabazas y otro de 
Mais 366 Mazorcas, que también distinguen allí por Fa- 
nega; pero la Fanega de 3Iais en la parte occidental (don- 
de también se espende por cientos) comprende 1U00 Ma- 
zorcas, que desgranadas pesan de G á 8 arrobas: en Cuba 
^e vende asi desgranado por Barriles de 7 arrobas; que 
importan 1000 ó 1200 Mazorcas— La Fanega de Sal en el 
interior tiene 8 arrobas en dos Macutos: estos son unos 
sacos largos y angostos, tejidos de Guano, que hacen 4 ar- 
robas cada uno. — Una Carretada, esto es, fia carga 
justa de una carreta se estima en 120 arrobas 5 15 
Caballos. La Leña se vende también por Carretadas, 
como la piedra, el Coco ¿ye y la Cal; aunque esta se me- 
nudea por Sacos. La Carretada de Sogas de Majagua lleva 
mas ó menos Tendidos según su peso: un Tendido de Soga 
cuenta 25 brazas; antiguamente y en Cuba 32. La carga de 
un Carretón se arreg a por 40 arrobas. En los Injenios 
se cuentan las tareas ó elaboración del azúcar por Panes; 
en los Cafetales la cosecha por Barriles; el Pan saca la fi- 
gura que le da la Horma y regularmente pesa mas de una 
arroba: el Barril es uno como los de Harina, desfondado 
con manigueta para suspenderle luego que se ha llenado 
de los granos de Cafe y repetir la operación, á fin de 
contar y de saber el número de Barriles cosechados; cól- 
mase con dos canastadas; pero después de seco y limpio 
apenas resulta aquella barrilada de una arroba poco mas 



—20- 
í) menos. En el comercio mayor y en ios aforos del Fisco 
se cuentan por Barriles, el Alquitrán, la Brea, la Carne 
de Puerco, de Vaca, de Familia, Caballas, Harina, Limo- 
nes, Mais del N., Macarelas, Manzanas, Papas: por Cas- 
cos los efectos de Ferretería, Cristalería y Loza; aunque 
esta también por Guacales: por Cuñetes las Galleticas, 
Mantequilla; por Zurrones el Añil, la Canela, Grana 1 &c: 
por Porrones las Uvas: por Ristras los Ajos y Cebollas y lo 
demás por las medidas comunes de Quintales, Arrobas, 
Libras &c. 

Las Medidas de capacidad para líquidos son la Caneca, 
que hace 10 Frascos =6§ Galones, según unos, 7 según 
otros. El Frasco equivale á 2,442 Litros: el de Ginebra y 
de Azogue l- y £ Botellas.— ha. Botella Catalana=\ de 
jFrasco=0,814 Litro, y contiene libra y media de vino. Los 
Sres. Casaseca y la Torre dedujeron por término medio 
de diferentes Botellas 0,725 Litros.-Así en Francia respecto 
á la Botella Francesa; ya el Sr. Poey lo habia indicado; pe- 
ro habiendo medido las que llegan á la Habana en Cajas, 
iialló su capacidad entre 0, 705 y 720 litro.— La Pipa de 
vino Catalan—24: Garrafones ó 600 Botellas. — La Cuarterola 
de ídem 6 y 1¿ Garrafones , según unos, 5 según otros; 6 es 
fo regular. — El Barril de vino seco 6 blanco, 4 arrobas ú 80 
Botellas. — La Barñca de vino francés , 12 Garrafones , según 
anos, 11 según otros ó 280 Botellas Francesas. — El Bocoy 
de Miel de los Hacendados, llamado de Tiro =25 á 30 Barri- 
les; el Bocoy de Playa o de Comerciantes J8 Barriles, Pero 
el Barril de Hacendado o de Conducción (Miel de purga) es 
igual á la Caneca, cuando el Hacendado vende al con- 
tratista ó comerciante del pais, mientras que la reventa 
que hace este álos Anglo-Americanos ó para el comercio 
ultramarino, se computa por Barriles- Amerioanos, que solo 
tienen 5 y J Galones. — ha: Cuarterola de Miel, medio Bo- 
coy. — ha Pipa de Aguardiente contiene 7 Cargis ó 180 
Frascosí 2 Pipas hacen 1 Tonel. — El Barril de Aguardiente 
45 Botellas. — El Garrafón, 25 Botellas. — La Botija de Acei- 
te de 9 á 10 libras ó media arroba ú 8 Botellas, poco mas 
6 menos. Esta misma Botija es la que se usa en la parte 
Occidental para trasportar y vender la leche. 
¡Merced. — Gracia que hacían los Cabildos de la Isla á los pri- 
meros Pobladores de algún terreno yermo para la crianza 
de ganados. Al principio se ignoraba su magnitud y figu- 
ra, usándose la palabra Sabana; si era destinado á reses 
mayores, 6 Sitio, si á menores. Así empezaron por los 



Oí 

años 1550 hasta 1729, en que se prohibieron esas Merce- 
des por Real orden. En 1552 acordó el Cabildo de la Ha- 
bana que ninguna pei'sona montease á mas de dos leguas á 
la redonda de aquellas, dando con esto oríjen á la medida 
circular; pero quien la adoptó prácticamente fué Luis de la 
Peña por comisión del Gobernador Gaspar de Toro, en 
1579, aplicando uiia legua provincial de radio á los Cor- 
rales (que fueron los Sitios) y 2 á los Hatos (las Sabanas) 
descubriéndose entonces los defectos de la ilimitacion an- 
tigua; pu«s resultaban varios Asientos de unos dentro del 
área délos otros. Hasta el año de 1819 no vinieron á de- 
clararse por el Supremo Gobierno títulos de lejítima pro- 
piedad las Mercedes de Hatos y Corrales. 

ZtfEontero. — En las Haciendas de crianza el hombre que tiene 
el oficio de recorrer á pié los Montes 6 bosques para exa- 
minar el ganado, si hay vacas paridas, reses muertas, en- 
fermas &c; á diferencia de Montuno, que es sinónimo de 
de Campesino ó Guajiro, la persona dedicada al Campo 
con absoluta residencia en él y que como tal usa el Vesti- 
do, las maneras y demás particularidades de los de su 
ciase. En esta Isla la palabra Monte no sé comprende por 
ioma, altura &c, sino que generalmente se entiende por 
campo y por bosque, y de aquí Montuno y Montero, Mon- 
tear, Montuoso y Desmontar. 

Oñoial de Causa. — El encargado en las Escribanías públicas 
de las causas ó procesos judiciales para llevar á proveer 
k>s escritos, dar razón á los Procuradores y hacer las de- 
mas dilijencias comunes que luego autoriza el Escribano. 
— El Oficial de Cuaderno está encargado en aquellas de los 
protocolos y archivo; estiende las escrituras é instrumen- 
tos públicos &c que después autoriza el Escribano. 

Paradero.— Véase Camino. 

Partido.— Véase Teniente Gobernador. 

Penca,— Aquella parte de ciertos vejetales equivalentes á las 
hojas comunes dé los demás v. g- las de Tuna, Maguey y 
otros Cactos; también la Vareta 5 ramas que contiene las 
hojas reunidas en forma de plumas 6 abanicos como suce- 
de en la fimilía de las Palmas ó Guanos. 

Pedáneo. — Véase Teniente Gobernador. 

Pipa. — Véase Medidas de capacidad. 

Poblado.— Véase Hacienda. 

Potrero. —Finca de campo, cercada, limpia y destinada al 
pasto y ceba dd toda especie de ganado. Poner á Potrero 
¡se dice co?i relación al dueño de los animales: temr d Po- 



—22— 
trero con relación al dueño de la Finca que los recibe por 
un estipendio. La principal condición de un Potrero es 
tener buenas cercas: Esta clase de vallados se distinguen 
por su forma eon el nombre de Cerca de pié, ó común, que 
se hace con palos enterrados de punta á manera de esta- 
cada. La Cerca echada b de lienzos con palos horizonta- 
les (Latas) tendidos y asegurados en otros verticales (Es- 
tantes), cuyos espacios son los lienzos: si estos no van en 
línea recta, sino formando ángulos en zig-zag, se llama 
Cerca Alemana, q.u¡e también dicen Mayetado. Por su ma- 
terial se diferencian la Cerca de Pina de Ratón, 5 de Piñon y 
b de Pina y Piñón mezclados, de Maguey, Tana, Bayo- 
neta fyc; pero la mas uniforme, costo-a y apreciada es la 
Cerca de Piedra, que imita un usuro de piedra sin mezcla, 
alto de dos varas, ó poco¡;ménos, nías ancho en su base 
sin cimiento La Cerca de Limón cortado es la mas linda. 
En los grandes Potreros hay también otras Cercas inter- 
medias dentro de la principal del perímetro- para dividir- 
le y que vayan los animales mudando de pasto mientras 
se reponen las otras fracciones. L lámanse Ombligueros. 
Muchos y variados son los pastos naturales y artificiales, 
que pueden verse en el tratado de Yejetales inserto en la 
2* Parte; 

Puerta de golpe.— Véase el Diccionario Provincial. 

Realengo- — Véase Hacienda. 

Receptoría. — Véase Administración de Mentas Reales. 

Receptores de Penas de Cámara.— Son encargados en 
distintos puntos de la Isla de recaudarlas y remitirlas al 
Receptor General, que depende del Subdelegado General, 
cuyo cargo desempeña el Rejente de la Real Audiencia. 
En el fuero de Guerra el Subdelegado es el Auditor. 

Refaccionar —Por exelencia se entiende en esta isla ausiliar, 
sostener un Injenio ó Cafetal, supliendo io que necesite, 
á fin de que no se arruine 6 faite el objeto de su in>titu- 
cion. El contrato de Refacción es mui corriente enlapar- 
te Ocidental. donde el Refaccio?iista por lo regular es al- 
gún Comerciante, Almaceni>ta &c. 

Serón. — Véase 3'hdidas de capacidad. 

Serventía. —Vea- e Camino. 

Sitio de crianza y de labor. — Véanse Hacienda y Estancia. 

Subdelegado de .Marina. — Véase Alcaldía de mar, 

Subdelegado de Real Hacienda. — Véase Administración de 
Rentas Rvales. N 

Subdelegados de Penas de Oaniara.— Véase ií^/jfarfs. 



Subdelegados de Medicina y de Farmacia —En En varios 
Pueblos hai un facultativo de estas ciencias, de categoría 
superior á Jos demás Médicos y Farmacéuticos, que repre- 
sentaban en cierto modo á las Juntas Superiores de Medi- 
cina y de Farmacia. 

Subdelegados de la Junta de Revisión de Agrimensura. 
— En ios Pueblos donde debe haberlos, según lo preveni- 
do por el Exmo. Se Capitán General en 7 de Diciembre 
de 1853, sirven para notar los abusos que se cometan en las 
medidas geodésicas; proponer á la Junta mejoras; cuidar 
de que los dueños de las Haciendas que se demuelan en- 
treguen á los Escribanos de los Ayuntamientos copia del 
Mapa de ellas, de donde sacarán otra para la Junta; esta- 
blecer una linea meridiana para £ l rejistro de las Agujas 
de los Agrimensores que allí operan; tener sus Libros y 
Archivo &c. Estos Subdelegados dependen de la citada 
Junta, quí ?e creó en 15 de enero de 1828 para el examen 
y revisión de los trabajos facultativos, &.c. El art. 186 
del Bando del Exmo. Sr. Valles previene que no se re- 
parta ninguna Hacienda, sin que por el Gobierno se de- 
terminen ios Caminos reales, trasversales y serventías 
que han de cruzarla, á cuyo fia presentará el dueño un 
Plano en que figuren los que piensa dejar. Véanse Ca- 
minos, Haciendas S?c. 

Tabaco. — Se llama así en tod-» el mund u lah ja ó Planta bien 
conocida y de calidad esclusivameníe superior en esta Is- 
la, su verdadera patria; aunque en ninguna parte se en- 
cuentra silvestre; y todo el Mundo se equivoca, porque su 
nombre propio es Cojiba y Tabaco ti torcido ó hecho Ci- 
garro puro. Aquí se entiende por Tabaco el Puro de Espa- 
ña; cuando se dice Cigarro ó Cigarrillo se refiere al de pa- 
pel y si no está elaborado Tabaco en rama. El de la Vuelta- 
bajo es el mas aprec ado; aunque en la Vueltarr'iba se en- 
cuentra mui bueno. El de Virjinia, Brasil, Sto .-Domingo, 
Pto.-Rico &c. son mui inferiores. Se denomina Tripa el 
que va dentro y Capa el que la cubre. Se distinguen los 
torcidos [hechos Cigarros puros] con los dictados de Re- 
galía-imperial, tamaño grande y de alto precio; Media-Re- 
galía, no tanto; Panetela, delgado y flojo ó entrefuerte; 
Trabuco, corto y grueso; de Damas, peqneño &c. &c. Por 
su sabor le dicen Fuerte. Entrefuerte y Flojo, cuyas voces 
indican su significado. Por la clase y mérito de la Hoja se 
diferencian el Desecho limpio, Desechito, Libra, (estos tr t s 
se titulan de calidad,) b Injuriado, que se subdivide en 



—,21— 

Injuriado de repaso, Injuriado de I a , de 2*, áfc. El Tabaco 
Mabinga es el malo que equivale al Basura de Ja Vueltar- 
riba. Ademas del Polvo y Rapé para sorver, el Andullo, 
Breva y Palito:^ [que son los nervios 5 varetas lonjitudi- 
nales de las hojas, sacadas con cuidado, á cuya operación 
se llama Despalillar) sirven para mascar. De Tabaco se 
deriva la voz Tabaquería, taller donde se tuerce y espende 
el Tabaco {Cigarro puro); en la Cigarrería solo el Cigarro 
de papel. La persona dedicada á es:e oficio, Tabaquero ó 
Tabaquera. 

Teniente de Gobernador.— La primera y principal Auto- 
ridad, 4 cuyo cargo se halla cada territorio de una Juris- 
diccior, Real ordinaria, con residencia en su cabecera. 
Antes se distinguian aquellos que eran nombrados por 
S.M. con el título de Gobernadores, reducidos ala Habana, 
Santiago de Cuba, Matanzas, Trinidad y Cienfuegos; los 
demás eran los Tenientes de Gobernador, provistos por el Ca- 
pitán General. Hoi todos son Tenientes de Gobernador; 
exeptuando el de la Habana, de Cuba y quizá el de Matan- 
zas. Los Tenientes- Gobernador ejercen funciones de diver- 
sos ramos: en lo Judicial, donde no hay Alcaldes Mayo- 
ses, tienen Jurisdicción Real ordinaria á prevención con 
los Alcaldes ordinarios, que desempeñan hasta definitiva 
inclusive, con Asesor y Escribano y apelación á la Real 

s Audiencia, único Superior en ese sentido. En lo de Poli- 
cía y G> bienio administrativo, son los que mandan en el 
territorio, dictando las órdenes comunes de esos ramos, 
haciendo cumplir sus Bandos, presidiendo los Ayunta- 
mientos y otras Corporaciones, &c: para el celo y ejecu- 
ción de aquellas en lo gubernativo y judicial tiene sus de- 
pendientes que son los Capitanes de los Partidos en que 
se subdivide la Tenencia- Gobierno ó su territorio; los Capi- 
tanes son Jueces Pedáneos que gobiernan sus respectivos 
Partidos y que pueden oir y decidir demandas verbales, 
cuyo importe no exeda de ¿20 pesos. A autorizar documen- 
tos de poderes, testamentos, instruir las primeras dilijen- 
cias sumarias de las causas criminales &c; para lo cual 
son ausiliados por sus Tenientes y por los Cabos de Ronda 
que son ios mas inferiores de estos Funcionarios en los 
Cuartones que pertenecen al Partido. Algunos Pueblos, 
Cabeceras de Tenencia-Gobierno, están divididos en Bar- 
rios, Cuarteles 6 Distritos á cargo de Comisarios 6 Celado- 
res, b de unos y otros dependientes de un Jefe de Policía 
en este ramo y el de Gobierno, ó de los Alcaldes en lo Ju- 



clicial. Los Tenientes- Gobernador del Departamento Orien- 
tal se entienden con el Gobernador de Cuba y los del Oc- 
cidental con el de la Habana; pero este, teniendo anexa la 
Capitanía General, es actualmente el Gobernador Supe- 
rior Civil de toda la isla; aunque para mi tengo que siem- 
pre lo fué, supuesto que Ja Ley 16, tít. 1°. iib. 5 de Indias, 
al designar las dos Provincias ó Distritos de la Habana y 
Santiago de Cuba, ordenaba que este Capitán á guerra 
quedase subordinado en tod> lo tocante y dependiente á 
Gobierno y materias de Guerra al Gobernador de la Haba- 
na, Capitán General &c; en que concuerda el Real Des- 
pacho de 28 de diciembre de 1733. El Gobernador de Cu- 
ba fué también Vice-real Patrono, dignidad exclusiva úl- 
timamente del Capitán General. Ademas del Gobernador 
Superior civil hay u?i Gobernador político-militar del De- 
partamento Occidental y otro déla Ciudad Capital; vero 
han cesado los Tenientes-Gobernadores Letrados, Asesores 
de Gobierno, sustituyéndose los Alcaldes ñlayores, no de- 
biendo confundirse aquellos con ios Tenientes Gobernado- 
res Político-Militares. Estos presiden hoi las Juntas Juris- 
dicionales de Fomento. 

En lo Militar [cuyo mando reúnen todos] eran Tenientes á 
guerra y no Capitanes como dice equivocadamente el Illmo. 
Sr. Zamora ('pajina 175. Tom 2,° Lej. Ultram). Ahora 
son Comandantes de armas de las Secciones correspondien- 
tes á cada una de las seis Zonas ó Brigadas tituladas Z>ts- 
trito de la Vueltabajo, Distrito de la Habana, de Matanzas, 
de las Cinco Villas, de Puerto-Príncipe y de Cuba, los cua- 
les dependen igualmente de los d<s Comandantes Genera- 
les de ios Departamentos Oriental y Occidental, á saber los 
4 primeros desde Cabo S. Antonio hasta la Jurisdicción de 
Sto. -Espíritu inclusive, del Occidental y los dos últimos 
desde Cabo Maisi hasta Sto, -Espíritu exclusive, del Orien- 
tal, partidos por la línea también divisoria de las dos 
Dióce-is de Cuba y la Habana y subordinados todos al 
Capit n General. — En lo contencioso ó judicial de]Guerra 
los Tenientes-Gobernadores tienen una Jurisdicción ver- 
daderamente pedánea 6 de meros Comandantes de armas; 
pues apenas oyen demandas de menor cuantía y practican 
las primeras dilijencias escritas ó las que les cometa el 
respectivo Gobernador militar de Cuba ó de la Habana, 
que son los que pueden sentenciar, cada uno en los tér- 
minos de su Provincia, resultando esta diferencia, que 
cuando conocen los Tenientes de Gobernador del territo- 
TOMO ni. -i 



-20— 

lio de la Habana y falla en primera instancia el Goberna- 
dor Capitán General, procede apelación para el Tribunal 
Supremo de Guerra y Marina, lo mismo que cuando di- 
rectamente conoce este con su Auditor; mas cuando sen- 
tencia el de Cuba, la alzada es para el Capitán General 
con su Auditor, quedando otra instancia íi? para dicho 
Supremo Tribunal. Véanse las Circulares de 17 de setiem- 
bre de 1846 y 27 de marzo de 1852. No sucede lo mismo en 
el Fuero de guerra de 3Tilicias; pues conforme á su Regla- 
mento todos los Tenientes- Gobernadores proceden hasta 
sentencia en primera instancia, con alzadas al Capitán 
General. 

También reúnen los Tenientes-Gobernadores, el carácter 
de Subdelegados de Real Hacienda para los negocios del 
Fisco, consultado por el Asesor del ramo que regularmen- 
te lo es el Militar y por ante el propio Escribano, hacien- 
do de Fiscal el Administrador de Rentas Reale?. En este 
Juzgado Pedáneo se actúan las dilijencias primeras con 
sujeción á la Intendencia respectiva, la cual falla, y forma 
grado para alzarse á la Junta Superior Contenciosa de Real 
Hacienda compuesta del Superintendente General Delegado, 
Presidente nato, del Rejente de la Audiencia como Vice- 
presidente, ios dos Majistrados mas antiguos de ella y el 
Fiscal de Real Hacienda, siendo Escribanos y Relatores 
los mismos de dicha Real Audiencia. 
Tienda. — Varia ó equívoca es la significación de esta palabra 
3 r sus relativos en toda la Isla, tienda es el vocablo genéri- 
co, casi sinónimo de Establecimiento , aunque este abraza 
mas diferencias. Tienda se dice la de vender lienzos &c. 
por menor; pues siendo por mayor se 'denomina Almacén 
de ropas; y de'aqui Tendero el que tiene 6 vende en esta 
clase de Tiendas y Almacenista, Mercader o Comerciante á los 
otros. Tienda comprende también las Zapaterías, Sastre- 
rías &c. lin Matanzas, Tienda se llama mas comunmente 
Ja Taberna ó Pulpería y para designar la otra se agrega 
Tienda de ropa, sin embargo no se dice Tendero, sino Ta- 
bernero. En la Habana, aunque suele decirse Taberna 
es mas usada la espresion Bodega; si en grande ricamente 
.surtida, Almacén de víveres; de aqui Bodeguero 6 Tabernero, 
en Cuba Catalán: en Pto. -Príncipe Tiendas las de ropa y 
las de manufacturas 6 zapaterías, carpinterías &c. Alma- 
cenes 6 Almacenes de frutos se entienden Jos grandes edi- 
ficios en que estos se depositan. En las Tabernas se ven- 
den vino, aguardiente &c. y algunos artículos de primer 



-27- 
consnmo, como pan, galletas, velas &c; si ademas tiene 
baratijas, mercería, algunos lienzos &c. Tienda-mista. Las 
rurales se hallan á las orillas de los caminos principales, 
en varias de las cuales se da de comer y hospedaje, equi- 
valiendo á las Ventas de España. En la parte Occidental 
principalmente usan Ja denominación Baratillo y Quinca- 
llería, que esplica el Diccionario; pero no se dice Quin- 
callero ni Buhonero y sí Vendedores ambulantes á los que an- 
dan por los campos espendiendo en las. Fincas esos efec- 
tos Los demás según sus artículos portados, se llaman 
Hueveros, Polleros, Carboneros, Malojeros, Fruteros, Dulce- 
ros, Lecheros S¡'c. 

Valla.— Edificio circular ó polígono de madera, con gra- 
das y techo, y en su centro un espacio de terreno, donde 
se lidian los Gallos. 

Vega. — Espacio de terreno sembrado de Tabaco, regularmen- 
te en laderas de rios. 

Vianda.— En la parte Occidental cualquiera de los frutos 6 
tubérculos que se acostumbra poner salcochados en la me- 
sa para_comer con la olla 6 con el Ajiaco &c. y son la Yu- 
ca, el Ñame, Plátano, Malanga &c. En la Oriental se dice 
Recado y cuando cocido Vitualla. 

NOTA:— Al tratar de la Población de cada Partido se adver- 
tirá que después de trascribir la que consta de los datos 
oficiales mas recientes, se añade un tratado modificativo ó 
correctivo bajo el lema de '• Rectificación numeral da la P» 
blaciony La esperiencia pública y privada que tengo de 
la forma y práctica de los Censos, no me deja duda que aun 
con la escrupulosidad que ahora se ejecutan y depuran, 
siempre se peca por omisión y nunca por exeso, ya la cul- 
pa sea de la incuria de algunos Funcionarios, ya de los 
habitantes y motivos que á nadie se ocultan. En el núme- 
ro de las Cusas 5 Fincas mínima 6 nula podrá ser la dife- 
rencia de la realidad desde que se plantificó la Matricula 
predial; pues una por una se van apuntando en el Libro, 
y ya se ve que los ¡aices no pueden ocultarse ni confun- 
dirse como los semovientes; pero tampoco el aumento á 
discreción en números redondos debe ser igual, sino rela- 
tivo á los colores, condiciones y demás circunstancias 
que orijinan las faltas probables. El mayor resultará en 
los Esciavos de I a Población Urbana sujetos á la Capita- 
ción, y este no baja en común de £.■ En los de la Rural 
no es tanto; aunque lo menos i por otras causas. Las del 






—28— 
servicio de Milicias, mutabilidad de residencias, descon- 
fianzas fundadas é infundadas &c. producen la diferencia 
en los de color libres de £ y en los Blancos de ^ por tér- 
mino medio entre el mas de los varones y el menos de las 
hembras. 

Respecto á la población eventual, yo no puedo adherirme 
al común sentido de reputar rigorosamente en ese concep- 
to, á¡la Tropa, Resguardo y demás Empleados que se des- 
tinan á la guarnición y servicio local; porque en la Isa 
de Cubase distribuyen] y consigti n á determinados pun- 
tos con regularidad, y su relevo no hace mas que enrabiar 
de individuos, ocupando otros su lugar sin notable dife- 
rencia del número. Sin embargo para obviar dudas, los se- 
pararemos siempre de la Población Jija, como Población 
extraña y también la verdadera eventual. 
Según la última planta dada á la Rea' Junta de Fomento, 
cesan las Diputaciones, sustituidas por Juntas Jurisdic- 
cionales de Fomento en cada Gobierno ó Tenencia de Go- 
bierno. 



CAPITULO 1.* 

SECCEOEff 1. * 
TENENCIA DE GOBIERNO. 

Etimolojía. — Biografía histórica. — Límites.— Subdivisión 

interior. 

El territorio de Nueva-Filipina, que algunos titu- 
tulan de Piñal del Rio, por su cabecera, es una Tenen- 
cia de Gobierno político-militar, en el Departamento 
Occidental, la mas al poniente de la Isla; pues com- 
prende Siasta e! Cabo S. Antonio. Esa estremidad ó 
lejanía justifica el nombre comparativo délas Islas Fi- 
lipinas que debieron el suyo al honor del Sr. D. Feli- 



-SO- 
pe, hijo del Emperador Carlos I de España, aunque 
también pudo ser alusivo al Gobernador y Capitán Ge- 
neral Marques de la Torre, que se llamaba I). Felipe 
Fons de Viela, quien el año 1774 creó la Tenencia de 
Gobierno con el nombre de Filipina, que espresa la 
Real Cédula, fijándose la residencia del Teniente Go- 
bernador (Teniente D. José Escudero) en Guane, cu- 
yo Pueblo también se denominaba Filipina, mas 
occidental todavía que San Juan y Martínez, á donde 
fué trasladada y finalmente á Piñal del Rio en 1810, 
desempeñando aquel empleo el Teniente D. José Aguí- 
lar, último en Guane y 1.° en Piñal del Rio, á cuyo 
punto solia venir antes. Sus términos orientales fueron 
diferentes y el mas conocido en los postreros tiempos 
era por el Rio de los Palacios desde la costa sur hasta 
Arroyo-Rico, Ensenada de Rio-blanco en la del Norte. 

A principios del siglo contenia los Partidos de 
Guane del Norte, Guane del Sur, Consolación del N., 
Consolación del S., Mantua, San Juan y Martínez y 
Piñal del Rio. En tiempo de la Constitución faño 
1823) era uno de los Partidos electorales de Provincia 
y de Parroquia, con Gefe Político subalterno de la 
Habana, que lo era el Alcalde 1.° del Ayuntamiento 
creado en la primera época constitucional (1813) en 
Piñal del Rio, así como sus anexos de Guane y Con- 
solación, siendo de la posterior el de S. Juan y Mar- 
tínez. Restablecido el antiguo sistema, se acabaron 
esos Ayuntamientos &c. y volvió la Tenencia de Go- 
bierno, que en 1827 contaba los Partidos de Consola- 
ción del N., Consolación del S., Baja, Mantua, S. Juan 
y Martínez, Guane y Piñal del Rio, cuyo Pueblo cabe- 
cera lo fué también de la 6. a5 sección militar; agre- 
gándose luego San Diego de los Baños hasta 1848, 
que se subdividió como está. 

Límites. — Esta Tenencia- Gobierno linda por el 



—30- 
naciente con las de Bahiahonda y S. Cristóbal: por el 
N. y por el S. ambas costas, septentrional y meridional 
hasta el Cabo de S. Antonio son sos términos. 

Principia la línea divisoria en la boca del rio S. 
Diego ó Caiguanabo, (costa S.) y sube al N por su 
cauce partiendo con la jurisdicción de S. Cristóbal; 
pasa por S. Diego y curvando hacia los Baños de este 
nombre, qne deja en su totalidad para S. Cristóbal, 
sigue el rio para el poniente, quedando el centro del 
Hato Galeras á derecha hasta que el rio se acerca á la 
estremidad occidental del círculo de dicho Hato, don- 
de toca á la meridional del Caimito próximo á la Ca- 
talina: aquí se encuentran y dividen las tres Tenencias- 
Gobierno de S. Cristóbal, Bahiahonda y Nueva Fili- 
pina, y entonces prosigue la línea del último para et 
O, deslindando con el segundo en terrenos de las Ga- 
leras todavía, donde la circulación del Hato Caimito, 
toca á la del Corral Caiguanabo; jira por esta ya sepa- 
rada del rio y encontrando el círculo del Corral S. An- 
drés , va por él siempre á la parte Sur; halla la circu- 
lación del Hato Ceja de Luna, que sube por su lado 
oriental al N. á tocar con la del Corral Canalete; va 
por ella al O. y en el punto de intersección con el cír- 
culo de la Chorrera prosigue por el lado austral de su 
perímetro, dando vuelta hasta encontrar al N. el del 
Corral Ancón, que rodea por el arco septentrional y 
luego el de la Abra, y cuando toca al SE. del Hato 
Inés de Soto baja por esta circulación al rio de la 
Abra cerca del centro del Corra!; vuelve al NO. ori- 
llando el rio donde confluye con el del Pan-de azúcar 
y continuando por él al N. hasta desaguar en la costa 
boreal, donde finaliza la dividente con Bahiahonda, 
tuerce por toda ella para el O., dobla el Cabo S. An- 
tonio y viene por la del Sur á concluir ^n la boca del 
rio ($>. Diego ó Caiguanabo, donde principió. 



Subdivisión interior. — La Tenencia Gobierno de 
Nueva Filipina está gubdividida en los Partidos Pe- 
dáneos siguientes: 1.° Piñal del Rio —2.° San Juan 
y Martinez.— 3.° Guane.— 4.° Mantua.— 5.° Baja.— 
6.° Consolación del Sur» 



SSCCIOSJ 2. T < 
PARTIDO DE PIÑAL DEL RIO, 
Articulo 1. ° 

fitimolojíat— Geografia históríca.-^Línütes,— Superficie y 

Estension. 



»jía. — *■ Geogr .-histórica.'— Bebe su título al 
Corral ó Hatilio de este nombre, que no se sabe si fué 
el Sitio pedido en el año 1629 [marzo] por Juan Ro- 
dríguez en un paraje abundante de pinos sobre el rio 
del Guama. Como Partido data quizá de principios 
del siglo próximo pasado y ya se ha dicho cuando se 
radicó en su Cabecera la Tenencia de Gobierno hasta 
el dia, sin embargo de constituir también un Partido, 

Límites.— Linda al E. con el partido de Consola- 
ción del S.; al N. con el de Consolación del N, cor- 
respondiente á Bahía-honda; al NO. con el de Baja; al 
O. con el de San Juan y Martinez; al S. con el mar 
austral. 

La línea divisoria comienza deslindando con el 
Partido de Consolación del S. desde la costa meridional 
Estero del Guanal al Zarzal entre las Haciendas Cao- 
billas y el Guanal y por el brazo de Punta de Palma á 
la Hacienda de su nombre; sube por el Rio los Serra- 
nos ó Ajiconal, hasta cerca del Hato la Cruz, diríjese 



—3-2- 
por entre dicho Rio y los Arroyos que caen al Rio-hon- 
do, dobla á inquierda por las Vegas del Guao á pasar 
entre Santa Fé y Cayos de San Felipe á la Sierra del 
Quemado de Pineda, deja á derecha la Hacienda Ca- 
be/as, dividiendo en el Partido de Baja la de Fran- 
cisco, al Resolladero y Sierra del Sumidero; desciende 
á la Cuchilla de San Sebastian y Calabazas á la Ha- 
cienda de Caja, partiendo con San Juan y Martínez 
por el Arroyo Trancas á Rio-feo y mas abajo de las 
Luces corta á las Lagunas de Santa María, Larga, de 
Rio-solo y Yagüitas, siguiendo al mar del S. en el 
Guama ó Punta Caribe; de aquí por la costa meridional 
al E. á donde principió. 

Siiperñcie y estension — No es dable averiguarse 
con exactitud; pero según los últimos datos oficiales 
oscila entre 8500 y 8560 caballerías de tierra cuadra- 
das ó 64 leguas cubanas ó 111 millas marítimas ó cos- 
mopolitas, cuadradas=115440 Hectaras. Su mayor es- 
tension se computa en 12 leguas provinciales del Su- 
midero á la Ciénega de Caobillas NO. SE; por la 
menor 4, y por el centro 6. 

Articulo 2. ° 

Topografía Física o Natura!. 

Aspecto y calidad del territorio. — Estéril y llano 
al S. O., quebrado al centro, y fragosísimo al N. O., 
cenagoso en la costa, cortado en las orillas y el medio 
por tres fajas de tierra fértil á las márjenes de otros 
tantos rios. El terreno es un banco de arcilla que 
descansa sobre otro de piedra del calizo jurásico, cu- 
bierto por capas de arenas en. las Sabanas, de manti- 
llo en las Vegas, de cieno en los Manglares y en la 
Sierra está la roca desnuda. Al N. E. y N. se alzan las 
Sierras, masas informes de peña calcárea y las Cuchi- 



-33- 
Has de pizarra ó esquisto de varios colores ó de aspe- 
ron; exeptuando el Pico de Gramales, de peña viva y 
el Cerro de Cabras, Cuchillas de' Piñal, pizarrosas, 
ambas piramidales y de mas de 400 metros de altura 
absoluta. Los llanos y las Cuchillas son Sabanas rasas 
ó con Piñales ó Guanales promiscuados: hay Pinos en 
las mismas cumbres de las mas altas Cuchillas, inclu- 
so el Pico del Cerro; los hay también en la costa de la 
Coloma batiendo el mar sus raices: los Guanos pue- 
blan la llanura de Caobillasy las Cuchillas de Isabel 
María. Las Sabanas son prados cubiertos de Yábunas 
ó Espartillos denominados en común con el apodo de 
Pajón, algunos Guanos, Rompe-ropa, Peralejos y po- 
cos restos de Grama sobre las cortas ó en los hondo- 
nes del Cerro y de las Calabazas. Los bosques se ha- 
llaban á orillas de los rios, donde todavía descuellan 
millares de Palmas-Reales. Las V-egas que han susti- 
tuido, los bordean de un modo que el Sr. Noda [descri- 
biendo estaparte de la superficie] lamenta su desarre- 
glo y el sistema idiota y rutinero de sus poseedores. El 
terreno de ellas generalmente es pardo y arenoso, el 
de las Sabanas, amarilloso, en las quebradas, cerca 
de las Sierras, rojizo ó pardo; el Oxido de hierro (Mo- 
co de Herrero) es rarísimo; la cal abunda al Norte, no 
al Sur; la arcilla y sílice se encuentra en todas partes 
y en ninguna pedregales: de la Caja al Cerro y Char- 
co-largo hay un enorme banco de asperón, á veces á 
flor de tierra, cubierto de un bosque de Jías y Yayas. 
Los bosques restantes, á que llaman en el Distrito Ce- 
jas, son la Ceja de Cabezas de Montiel, al pié de la 
Sierra de Peña-blanca, la Ceja de Isabel María, con- 
tinuación de la anterior hasta el Sitio del Infierno; la 
del Guama, resto del bosque que cubría las cabezas 
del rio de Piñal del Rio; la del Cangre ó Riosequito, 
en sus cabezas &c; la de Caobillas de Lima á orillas 

TOMO III. 5 



-34- 
del mar; 1 j de Caobillas de los Frailes, idem al E. de 
la Coloma; la de San Felipe. 

Móntalas. — La Serranía principal al N. O., se co- 
noce coa los nombres parciales de Sierra del Infierno, 
G ramales y Sumidero, corre con una arista tortuosí- 
sima de N. E. á S. O. por la primera á Isabel Maria, 
al Guana!, llano de Cabezas, donde rodeando la de 
Rio-sequito, trepa por la punta del Cerro ai Pico del 
Cerro de Cabras y desciende á las Calabazas, Loma 
del Gacho y Cumbre de Ratones. Fsta línea divide las 
aguas de la banda del Norte y de la del Sur; pero no 
es la mas alta; exepto el Pico del Cerro, que es el cul- 
minante: la mas alta es de !a Sierra del Infierno á Pe- 
ña-blanca, Pico de Gr amales y el Sumidero, murallori 
inaccesible cortado por el Abra del Quemado de Pi- 
neda y por el desfiladero de Grama! es: al S. de esta 
altura y N. de la anterior quedan el Valle de Cabezas 
y el del Sumidero, cuyas aguas se hunden por la Ca- 
verna del Resolladero. La forma en general es ramo- 
sa, de una Cordillera tortuosa, que desprenden varios 
espolones cortados por barrancos y cada espolón se di- 
vide en varias Cuchillas menores, no siendo por ello 
continua cuando las Sierras forman grupos semi -ais- 
lados. 

La descripccion que puede dar una idea comple- 
ta tiene que abarcar la de toda la Cordillera, y como la 
Carta de Vives, único retrato de la Isla fehaciente es- 
colló en esta parte con una desemejanza notable y el 
cuadro Estadístico es diminuto y á veces equivocado^ 
parece bien estendernos aun fuera del Partido, tenién- 
dose presente en los otros lo que aquí esplicamos con 
toda la fe que merece el Topógrafo del pais por anto- 
nomasia, ya citado. 

Todas las alturas al S. y centro de la Cordillera 
carecen de árboles, exeptos Pinos y Guanos, que ori- 



-3ó— 
jiña el nombre de Cuchillas de Piñal; menos la del To- 
ro entre el Cerro y el Cangre y la de las Flores entre 
eí Guama y S. José, que están poblados de bo^queci- 
llos. Al Norte desde los despeñaderos de Vinales has- 
ta el abismo del Sumidero, todas están pobladas de 
árboles en bosques cerrados de Bejucos. Las cumbres 
áridas apenas presentan algunos Magueyes, Guanitos 
v Palmas de Sierra, Guaos y una inmensa copia de 
jigantescas Ortigas, erizadas unas de Dientes de Per- 
ro, ó cortadas otras cou oscuras cavernas 6 precipios 
insondables: por los flancos blanquean las peñas de 
sus paredones que se ven á4 y 6 leguas y solo á me- 
dias faldas hay ya bosque espeso que orilla toda la 
base y sigue constantemente la Serranía en anchura 
de media legua. 

La Sierra del Infierno, [350 metros de altura ab- 
soluta, á ojo] de mas de dos leguas de largo delNNE. 
al SSO. riscosa, cubierta de bosques, sus faldas acce- 
sibles, coronada de peñas vivas sin agua, inhabitable; 
tiene al E. á Vinales, al SE. al Infierno, al S. á Isa- 
bel María, al SO. á las Cabezas de Montiel, al NO. al 
Quemado de Pineda, al N. á Pan -de-azúcar. — La 
Sierra, de Peña-blanca, f300 metros de altura absolu- 
la, á ojo,) dos leguas de E. á O. riscosa, con bosques, 
accesible por solo una senda de Cabezas á Peña-blan- 
ca, tiene al N. el Corral de Peña-blanca, al S, el Hato 
de Cabezas; su espolón oriental deprimido y por su 
arista ja el camino del Quemado de Pineda al Corral 
citado de Peña- blanca: aquella parte se titula Loma 
délas V muelas. — El Pico de G ramales, solitario, có- 
nico, masa enorme inaccesible de peña calcárea, 400 
metros de altura, 250 sobre su base. — El Sumidero, 
es una sierra en forma de araña, entre cuyos vacíos 
están los Valles del Sumidero, Potrerito Luis La- 
zo y Francisco; peña inaccesible, formada de en- 



—36- 
mes estratas horizontales; perforada de admirables y 
grandiosos subterrráneos y cavernas, por una de las 
cuales se precipita el Rio Cuyaguateje, que después 
de atravesar por debajo de la Sierra sale al Valle de 
Luis Lazo, por una magnífica bóveda llena de Esta- 
lactitas y Estalágritas, donde el Cuarzo y la Cal cris- 
talizada presentan maravillas dignas de visitarse: esta 
Sierra, de 400 metros de altura absoluta, se halla en- 
tre los Acostas, Luis Lazo, el Sumidero, Gramales y 
Franciscos — La Loma de las Flores, al NE. del Gua- 
ma, con 250 metros de altura, es accesible, cultivable 
y desierta, atravesada por un camino real, — La Loma 
de Buénds-áires, entre el Guama, Cangre y Cerro, 
Cut'Mlla de Piñales, espolón de la arista y dominante 
sobre ella, corre una legua SO., toda de Pinos, árida, 
escarpada: altura 300 metros.— ^-Trepada del Norte; 
otro espolón de la arista: por ella sube el camino del 
Cangre al Cerro por un Piñal tan pendiente que es pre- 
ciso apearse del caballo, cuando podia echarse por la 
Cuchilla del Rabi-largo ó la que orilla á Rio-sequito, 
de mas fácil subida y bajada:esta figura una mano de 
espolones como dedos, el de Manajú']\mto al Rio del 
Cangre, el de la Trepada del Norte, el del Toro, el de 
Rabi-largo y el del Sabicú: la arista común, que es de 
Piñales, corre EO: las faldas son de bosques, el suelo 
de pizarra y sílice en las cumbres y de tierra y carbo- 
nato de cal en las faldas: al N. se hallan los Mogotes 
del Cerro, de rocas calcáreas, estratificadas y destro- 
zadas, fragosísimos: altura 200 metros. — Cerro de. 
Cabras; solitario, cónico, altísimo, visible, de toda la 
banda del Sur y parte de la del Norte: el suelo es de 
arcilla y pizarra de varios colores, la vejetacion sola 
de Pinos: es accesible á su vértice, que es un placel de 
unos 100 metros de diámetro, sitio el mas á prepósito 
[dice el Sr. Noda] pora un Observatorio, cuya altura 



importa 450 metros: de sus faldas se desprenden Rio- 
sequito, Rio-feo, Rio-seco y el caudaloso Cuyaguateje. 
— Punta del Cerro, lomita de Piñales, f legua del 
Pico del Cerro al NNft. con 250 metros de altura. — 
Loma de Calabazas', al O. del Cerro, mui semejante 
en todo, menos en la figura oblonga y ramosa: por ella 
va el camino de San Juan al Sumidero; las faldas es- 
carpadas, inaccesibles las mas, son Piñales y no hai 
ni yerba de que agarrarse. Altura 420 metros. — Lo- 
mo, 6 Cuchilla de San Sebastian, por donde va el ca- 
mino del Sumidero á Luis Lazo: [1] altura 300 me- 
tros.— Punta de San Juan; Otero descombrado en la 
carretera de Consolación, entre los pasos de los Ríos 
Ajiconal y San Felipe, donde hubo antiguamente una 
Hacienda de crianza: 50 metros de altura. — Cana- 
a/ta;Otero semejante, una legua al poniente de Piñal 
del Rio. — Pino-solo; Lometa entre Final del Rio, las 
Ovas y Taironas, toda de Sabana: altura 50 metros. 
El Pueblo de Piñal del Rio se halla sobre una Loma, 
cuyo punto culminante [60 metros] es la casa que ha- 
bitó el Teniente Gobernador Aguilar. 

Cavernas. — Muchas son las que ofrecen las Sier- 
ras del Sitio del Infierno y de Peña-blanca; también el 
Picacho cónico del Cerro de Cabras tiene una por la 
parte septentrional cerca de su cúspide, donde suelen 
guarecerse los Perros Jíbaros: en los Mogotes del 
Cerro hai varias; pero todas ceden en importancia y 
magnificencia á la estupenda Cueva del Resolladero, 
por Ja cual se va de este Partido al de Guane, condu- 



(1) Cristóbal Montiel, dueño de la Hacienda Cabezas de Montiel, dio 
asilo á su amigo Sebastian, desertor Mejicano, ocultándole en el paraj e 
que ahora lleva el nombre de Cuchilla de San Sebastian y la cual pobló 
de Encinas durante los seis años que estuvo aquí refujiado ignorando el 
sacrificio de Montiel que prefirió todo ese tiempo de prisión á la bajeza 
de descubrirle. 



—38— 
ciéndose animales de la Hacienda el Sumidero al Ha- 
to de Luis Lazo y corriendo por ella el rio Cuyagua- 
teje: "galerías subterráneas de jigantescas dimensio- 
nes, donde la Naturaleza ostenta sus galas minerales, 
camino militar de primera importancia, comunicación 
civil que ahorra un rodeo de un mil doscientos por 
ciento &c- • • -y no obstante, el interés personal ha 
profanado esta via sacra; un hombre ha cerrado el 
tránsito de la Caverna, única correspondencia entre el 
Sumidero y Luis Lazo." 

Valles. — Los del Sumidero, Cabezas* Cerro, Isabel- 
María, Hoyo del Guama y Guaina: los 4 primeros en 
el ámbito del Hato Cabezas de Mentid; ei del Sumi- 
dero entre la Sierra de Gramales y del Resolladero, 
donde se hunde el Cuyaguateje; le atraviesa el cami- 
no de Piñal del Rio á Baja y tendrá un cuarto legua 
de diámetro; es llano, fértil y poblado ele Vegas: hoi 
solo cuenta e! Hatillo de su nombre. El de Cabezas, 
una legua al E. y otra de largo, es quebrado y cruza- 
do por el rio Cuyaguateje y Arroyo de Juan Alonso, 
el camino citado y el del Quemado de Pineda. El del 
Cerro en las cabezas de Rio-sequito es mas bien una 
hondonada. El de Isabel María, una hoyada prolon- 
gada al pié de la Sierra del Infierno. El Hoyo del Gua- 
ma de unas 8 caballerías de tierra feracísima en las C'a- 
bezas del Rio de su nombre, sin cruzarle camino al- 
guno. El del Guama, l legua al S. donde desemboca 
el Arroyo de la Guabina ai E, de la Loma de Buenos- 
aires, rodeados de Cuchillas de Piñales. 

Llanuras y Sabanas. — La de 8. Mateo, una legua 
de Piñal del Rio, encerrada entre el Arroyo Galianoy 
y el del Tio Pilar y al S. unos Oteros altos, diámetro 
una legua y en medio una Laguna. Santa- María, 
llanura alta, Sabana de Piñales, con una grandísima 
Laguna que le da el nombre. Cayambú, donde el Rio 



-39— 
Guama se esparce. La Llámala, de quinientas caba- 
llerías de tierra, cortadas por varios Arroyos (el ma- 
yor titulado Flamenco) y con varias Lagunas. S. Lo- 
renzo, de 400 caballerías, partidas por el Arroyo de la 
Coloma y otros. Cana-alta es la mesa de un Otero 
al O. de Piñal del Rio. Las Sabanas del Guama, del 
Cerro, del Hato la Cruz, de S, José, de Punta San 
Juan, de Piñal del Rio, del Caimito SfCt Las de las 
Cuchillas son de Piñales y algunas de Encinas: las de 
la Llanada y S. Lorenzo, anegadas en las lluvias y 
pantanosas, 

Minerales. — [Véase la 2. a Parte y el Resumen de 
la Tenencia de Gobierno.] Los Minerales notorios 
son Carbonato de Cal ó Piedra de Cal, que forma la 
masa de las Sierras del Sumidero, Sitio del Infierno y el 
Ancón, el banco sobre que reposa el pais en el Can-' 
gre, Piñal del Rio, 8, José y las Ovas. Esquisto ó Pi- 
zarra, inmensos bancos de casi todas las Cuchillas á 
Piñal del Cerro, Guama y Cabezas. Sílice ó Pedernal- 
blanco (Piedra de Piñal), en ríñones como el puño los 
mayores y como garbanzos los menores: casi todas las 
arenas de los Rios y Vegas es un destritus de esta Sí- 
lice, Arcilla se esplota solo para Tejares. Hierro', no 
se beneficia. Cobre, parece existir en el Cerro, la Caja 
y el Guama, Carbón depiedra, no se conoce. Plata, 
en la Caja parece haber un rico criadero. Canteras, 
hai de Piedra berroqueña cerca de Piñal del Rio: de 
Asperón, inmensas desde la Caja al Cerro, de grano 
ordinario y de grano finísimo para afilar en Cabezas 
de Montiel: de Pizarra en Cabezas, el Cerro y Gua- 
ma. La que el vulgo llama Piedra P ornes son Madré- 
poras petrificadas. 

Rios.~ -Ya se advirtió que los Rios suelen tomar 
el nombre de algunas Haciendas por donde pasan, 
siendo uno mismo y no diferentes ni afluentes. Ahora, 



tratándose en cada Partido de los suyos seria impropio 
y confuso describir solamente la parte que le corres- 
ponde, dejando el resto para continuarle en los otros 
respectivos por donde también cursa. Así los esplica- 
rémos siempre completamente la primera vez que se 
mencionan con todas sus afluencias y la única separa- 
ción que naturalmente ofrezca cada tronco en que ven- 
gan á juntarse esas ramas; sin perjuicio de indicarla 
sección perteneciente al Partido que nos ocupa. Con- 
traditorios están todos los documentos sobre los Rios 
de este Partido, singularmente el caudaloso Cuyagua- 
teje, de primer orden; tomando de unos y de otros se 
deduce que nace en el Cerro de Cabras y en Cabezas 
se reúnen los Arroyos Cantera y de Piedras con otro 
que viene del N. y que algunos estiman ser el princi- 
pal Cuyaguateje; cerca del Sumidero se le incorpora 
el Arroyo Juan Alonso, quedando á izquierda el Hati- 
llo Sumidero y cursando r«cto al paredón de la Sierra 
del Resolladero,' se hunde por la Caverna de este nom- 
bre: aparece nuevamente algo mas al S.; júntasele, Ar- 
royo del Alcalde y luego por su orden los Arroyos Ca- 
liente, Majagua, Mal-nombre, Palmar, Mal-paso y 
la Güira, ya frente, elí Cuyaguateje, de Luis Lazo: des- 
pués confluyen, el de los Acostas sobre el asiento de la 
Hacienda y mas al S. por el lado oriental del Rio, el 
Arroyo la Tenería que pasa por sobre el asiento de 
ella y seguidamente por el O. Rio-frio frente á la Ha- 
cienda los Portales; aquí desagua el Arroyo los Porta* 
les por el ¿í. al S. de la Hacienda; luego por el O. ya 
sobre Guane el Arroyo Zarzal, entonces el Cuyagua- 
teje baja por la parte oriental del Pueblo de Guane, 
continúa al S. para el de Paso-real, que queda al occi- 
dente; aquí confluye un brazo que viene de la Laguna 
de los Tabaqueros J legua ONO. de Paso-real, en la 
cual desembocan el Rio-Sansueñas, Rio-Talaberon, 



•. . . - 41 -. 

Rio-viejo y Rio San Francisco: prosigue al S. el 
Cuyaguateje hacia la Hacienda el Potrero, sita á su 
orilla O. y la Catalina al E: aquí se bifurca para el K. 
por espacio de media legua, que se reúne y sigue cu- 
lebreando al SE. hasta su desagüe en el mar del 
S. al N. de la Albufera de Cortés. Sin embarco, 
yo estoi por la ultima esplicacion que hizo el Capitán 
del Partido de Guane D. Cristóbal Pí y Dimas y el 
gran croquis del Agrimensor Valdes y Brito formado 
para sus datos oficiales desde el Resolladero al S, 
con lijeras modificaciones. Creo, pues, que el Cu- 
yaguateje nace en la Hacienda Cabezas de Montiel en 
la íalda de una loma de Final, ó seaen el Cerro pa- 
sando por la Ceja de Cabezas vuelta de Isabel María 
y se le juntan el Arroyo Juan Alanzo que desciende 
de la Sierra del Infierno y el del Muerto que principia 
en la Punta del Cerro por un mismo lado, habiendo 
dejado á izquierda la Vega del Mulo y camino del Su- 
midero, cuyo Hatillo queda luego á la misma mano y 
volviendo á pasar el camino corre recto al paredón de 
la Sierra del Resolladero, hundiéndose por la caverna, 
en que termina para Piñal del Rio, y sigue para San 
Juan y Martínez reapareciendo y bañando las Vegas 
de Luis Lazo hasta las de los Acostas, por espacio de 
dos leguas y anchura de 20 á 30 varas, confluyendo los 
Arroyos del Alcalde, Caliente, Majagua, Mal-nombre, 
Palmar, y la Güira, ya frente y al O. de la Hacienda 
Luis Lazo; el último nace al pié de la Sierra de los 
Acostas al S. y muere en el Cuyaguateje como á una 
legua vuelta de Luis Lazo, enriquecido con los Arro- 
yos del Pesquero que viene de la Hacienda S. Fran- 
cisco y el Sqjancí de la falda de la cueva, 1 legua de 
los Acostas. En este tramo el Rio cuenta varias Pó- 
celas, dando paso en algunas Serventías con una va- 
ra de fondo; pero sin puentes ni canoas, apareciendo 
tomo ni. G 



-42— 
una cascada de 8 varas de elevación: su álveo es de 
piedra y arena; sus aguas delgadas y saludables; En- 
tonces prosigue descendiendo ya al Partido de Guane 
desde la Punta de la Sierra y Hacienda los Acostas al 
E. de su asiento; por aquí poco mas al S. de dicho 
asiento y á 5 cordeles de la Sierra se le junta por el 
E, el Arroyo del Potrero, que nace al N. á 1 legua de 
Cuchillas de Piñal, y luego el Arroyo Macurijes, que 
viene de la parte oriental de la Punta de la Sierra 'en 
el Cayo de las Auras; atraviesa un espacio de media 
legua y fluye al Cuyaguateje, trayendo unido al Arro- 
yo de 'Holguin en distamúa de 111 cordeles de su orí- 
jen al E. de Punta de la Sierra, cruzando el camino 
de este nombre: luego aparece otro en el propio trán- 
sito á |a Vega de Oliva que viene del E. y fluye ó se 
pierde al O. ó se seca; al cual sigue Arroyo de Callao, 
semejante y después mas al S. el de Piedras; idem, 
por un cauce de seborucal. Por el otro lado occidental 
del Cuyaguateje le enriquecen, el Arroyo del Manea- 
dero, corriendo de la Ceja de S. Francisco á desa- 
guar cerca del mismo punto, donde por la otra márjen 
terminó Arroyo de Piedras 40 cordeles S. del Hato, 
después que el Rio ha sido vadeado por el camino 
real para S. Francisco y el mas al S. que de la Tene- 
ría va para los Acostas. El Arroyo Lozado nace en Ja- 
falda de la Loma de la Gallina al' O. una legua y vie- 
ne muriendo por frente á la Cuchilla del Potrero. El 
Arroyo la Tenería nace en las Lomas de las Canas 
trayendo confluido al del Hato, que es fértil y tiene 
uña Poceta á la derecha del camino real que de dicha 
Hacienda va á la Punta de la Sierra; no así el otro 
que se seca, siguiendo el cauce al Cuyaguateje por el 
E.: tiene Puente de madera en el camino de Guane á 
la Tenería. Desde aquí el Rio va : serpeando con el 
nombré de Guane y le entran por la derecha el Arro- 



—43- 
las Cuevas, que nace en la Sierra de los Aoostas, 
dia leona SO. del Hato, muriendo en el Paso de la 
sa, y el del Guayabo que pasa por la Hacienda de 
título. Por la izquierda la visita el Arroyo de la Pi- 
nito, que sale de la Sabana de Maboa al SO. de la 
.cienda Tenería distancia de una legua; el de Juan 
iquito trae su oríjen de la Sierra de los Portales; 
aviesa el camino de «bruane á la Tenería á una le- 
a. y desagua en el Rio, ó se seca; el de Mañocas, del 
smo oríjen y curso á J legua del Pueblo de Guane, 
fértil. El tronco principal, aproximándose á la Ha- 
nda Rio frió que ubica al O. le brinda su lecho des- 
?s por la derecha, donde desahoga con el dictado 
la finca; aunque nombrándose antes Rio de la Can- 
il, que nace en Loma Pelada f legua E. de los 
ujes; cruza el camino de esta Hacienda á la de los 
ostas á media legua de distancia y por el O. y S. 
Rio-frio muere con tal denominación en el Guane 
' y i l e g uas de curso. Otro confluente al lado opues- 
es el Rio de los Portales poco después de cruzar 
camino, .para Tenería; nace en la Loma de las Guá- 
las; trae dos subconfluentes, que son el Arroyo de 
Muertos, hijo de la Loma de las Canas alE. de la 
cienda Tenería, como á una legua, y el de los Con- 
lores, que viene de la Loma así llamada, al E. 
tibien de la Tenería: constituidos en uno con aquel 
ilo de los Portales se vierte en el de Guatiepor su 
Ha izquierda formando en la Sierra un salto dé tres 
as de elevación. Prosigue el curso del principal en- 
ices al S. y antes de bañar al Pueblo de Guane 
ce dos tornos, atravesando el camino para del Va- 
: júntasale por la derecha el Arroyo Zarzal, que 
3a á vista del Pueblo al N. y E. como á 3 cordeles, 
ermedio de este y del Rio confluyendo en el propio 
nto, ya unido el Arroyo de Gil á 10 cordeles del 



' ~ 44 — 

Pueblo: sigue la corriente del principal al S. dejando ya 
el Pueblo al O. y á.J legua se le introduce por la de- 
recha e| Arroyo de Verracos^ que viene de Sansueña 
y parte los caminos de Guane á Paso-real: sigue por 
el O. de la Sierra y al llegar á este último Pueblo, á 
su vista por el N. se le incorpora por la derecha el Rio 
Bagazal, que trae estos subconfluentes, Rio Sansue- 
ña: nace en Ja Angostura ó Abra entre dos Arroyos; 
pasa por frente jjí, del Asiento poblado de Sansueña á 
50 cordeles y atravesando el camino de Guane á Monté- 
zuelo y y despidiendo para este Pueblo el Arroyo ci- 
tado del Zarzal corre por el Asiento poblado de San- 
sueña, recibiendo primero al -Arroyo del Hato y mas al 
S. el IZio Talaveron, que viene de Mal-Paso, brazo del 
S. Francisco ó Sansueña, en cuyo Rio afluye al tocar 
en el espresado primer Asiento: el otro subconfluente 
es Rio-viejo, que proviene del Arroyo Tenerla; atra- 
viesa el camino de Guane á Mantua, corre al S. del 
Talaverpn frisando con el prime»* Asiento y derrama 
en el Bagazal junto con Sansueña, unidos J legua del 
primer Asiento, de cuya bifurcación sale el enunciado 
Arroyo ole Verracos despidiendo antes Rio-viejo dos 
ramales, que vana unirse y desaguar en el Bagazal 
por el S, cerca de Paso-real ademas del Arroyo Pie- 
dras que f nace e n S. Julián y su confluente Arroyo de 
los Negros. Continúa el Rio ya con el nombre indis- 
tintamente de Guane, ó Cuyaguateje describiendo un 
gran arco para correr de poniente á oriente; recibe por 
la izquierda el Arroyo-gordo ú Hondo que nace en la 
Sierra de Paso-real cerca de la Hacienda Juan Mar- 
tin y Arroyo Prieto que, atraviesa el camino del Valle 
á Paso-real, con Puente de madera: crúzale el cami- 
no del Potrero y bordado de las Vegas de la Catalina, 
entre Lagunas,, recibe los Arroyos Hediondo y la Ja- 
gua, este que va de O. á E. de la boca de la Sambum- 



—4o— 
bia, y aquel por terrenos de S. Uvaldo desde la Ciéna- 
ga de la Jagna en el Hato del Potrero, y por el lado 
opuesto un brazo que baja de las Lagunas Palometas. 
I)esde aquí el Cuyaguateje no es tan sinuoso, corrien- 
do antes de ra Sambumbia por entre Manglares y piso 
intransitable hasta su desagüe en la costa meridional 
o leguas, y sumando én todo su curso 25 leguas. Su 
boca es estrecha y aunque navegable en distancia de 
5 leguas por su profundidad y anchura, su entrada lo 
impide y solo suben lanchas y botes 3 leguas al ¡Mue- 
lle del Almacén de L'anuza y compañía en la Catali- 
na: sus márjenes, de Mangles en esa estension y el 
agua salada, aunque algunos dias en mareas bajas 
puede beberse; la del resto arriba es potable; pero 
gruesa: abunda en muchas clases de Peces y son co- 
munes los Caimanes entre los Mangles y el Rio. 

Siguen para el oriente en esta parte S. de la Isla 
otros Ríos; pero como no tocan al Partido de que se 
trata, tenemos que saltar al del Guama, no obstante 
corresponder sus ramas occidentales al de San Juan y 
Martinez, para no truncar la descripción, según ad- 
vertimos, y téngase esto presente siempre que se sal- 
ven algunos y se detallen otros, que sean parcialmente 
extraños ó fuera del límite. 

El Rio Guama ó de la Llanada, que también 
suele nominarse de Pinol del Rio (de tercer orden) 
nace en el Hoyo del Guama y desciende al S. próxi- 
mo al Pueblo Pinar del Rio, que deja á la derecha, 
donde se le dice Rio de Piñal- del- Río-, en esa distan- 
cia recibe á Arroyo Guabinas, que proviene de la Cu- 
chilla de Buenos-Aires y desagua por la derecha del 
Guama media legua S. de este Corral; á Rio Paso 
Viejo, que trae unido al Arroyo Cangre, oriundo de la 
propia Cuchilla,. el cual culebrea con 7 pasos propin- 
cuos por el camino para Piñal del Rio, cursando pa- 



-46— 
ralelo á aquel por su parte N, uniéndose á ¿ legua N. 
O. del Pueblo y desembocando por la derecha del 
Guama, Arroyo Galiano al O. de Piñal del Rio y tra- 
yendo & Arroyo del Muerto, corre al S. del Pueblo y 
acaba por la derecha del Guama en la estensioii de 
una legua: en él se hallan las canteras de donde se 
surte de piedras para las fábricas: Arroyo Yagruma 
nace en el Pueblo; corre al E. y luego paralelo al 
Guama muere en su orilla derecha cerca de una legua 
mas abajo: de este Arroyo se surte el Pueblo de agua 
potable, y tiene una fuente construida por el Tenien- 
te Gobernador Sánchez: por la izquierda afluyen Ar- 
royo Galvez á \ legua del Pueblo; Arroyo Pinal-del 
Rio, que cursa del E. del ¿Hatillo? que lleva su nombre 
para el SSO. y desagua al 8. del camino real, casi 
junto á él: Arroyo Guataná al E. de las Tairo- 
nas, jirando al O. y luego paralelo al Guama, le 
confluye entre hondas barrancas en el Paso de la Lla- 
nada. Antes de llegar á la indicada Hacienda Tairo- 
ñas, el Rio Guama es cruzado por el camino que vie- 
ne de Piñal del Rio paralelo al O. y mas al S. por el 
camino de S. Luis, donde á poco se le junta un Arro* 
yo, luego otro y después otro titulado la Canasta; 
prosigue al S. y habiendo pasado ai O, de la Hacienda 
la Llamada, con este mismo nombre, esparcido en Ca- 
yambí f reunido en Yagüita, (juntamente con Arroyo 
Hicacos ó Cantera, que viene de la Sabana Santa-Ma- 
ría á incorporársele por la derecha entre Cayambí y 
Yagüitas) recobra la denominación de Guama, unién- 
dose en su Estero con San Sebastian, que viene ya 
unido á Rio-feo. Rio-feo nace al pié del Cerro de Ca- 
bras; corre al E. por el S. de la Hacienda el Cangre, 
Charco-largo, luego al E. de Barbacoa; continúa por 
el lado oriental de S.Luis hasta desaguar en el Rio 
San Sebastian por su orilla izquierda: los afluentes de 



-47- 
Jliofeo son, por su orden Áf royó- Naranjo, que nace en 
el Cerro de Cabras y le entra por la izquierda antes de 
Charco-largo: Rio-Saquito viene de la Punta del Cer- 
ro entre laderas escarpadísimas de pizarras, desciende 
por un lecho tajado de piedras y á las tres leguas de 
curso vacía en Río-feo: Arroyóla Pescadora procede 
del llano de San Mateo y llega por la izquierda de 
Rio feo mas abajo del Paso-real de este: Arroyo 
Trancas nace en la loma del Sabicíi, entre la Ceja y 
Charco largo, ya en territorio de S. Juan y Martínez, 
y á las dos leguas se vierte por la derecha de Rio-feo, 
media legua S. del Camino real y afluyendole por la 
derecha J legua S. del Camino Arroyo Cópalo Hica- 
co y el del Hato: otro brazo viene por la izquierda del 
rumbo N. N. E. cerca de las Lagunas de Sta. María 
y poco mas al S. por la derecha el Arroyo los Pastores, 
que desahoga en Rio-feo próximo á donde subconflu- 
ye este con S. Sebastian. El Arroyo Trancas divide 
las dos Jurisdicciones Pedáneas de Final del Rio y S. 
Juan y Martínez, perteneciendo á la primera hasta las 
Luces, donde se junta con Rio feo, y lo que de este 
sigue al S. hasta la boca del Estero Guama, ó sea 
Pta. Caribe al E. corresponde á la segunda, así como 
al Rio San Sebastian, confluente d^I Guama y todas 
sus ramas. El Rio S. Sebastian nace en la Hacienda 
Luis Lazo y en la Cuchilla de la Loma del Gacho; pa- 
sa por la profundidad de la de Ratones al lado opues- 
to del Rio, S. Juan; culebrea por entre las lomas has- 
ta entrar en el Realengo Lagunillas: desciende á la 
de S. Sebastian con 7 pasos del Camino de Laguni- 
llas; cruza el Real de S. Juan en el asiento de S. Se- 
bastian que queda al O. con la Tienda de Vento y al 
E. y S. la de Llonch, recibiendo poco después por la 
izquierda el Arroyo Perico, que viene media legua de 
la Sabana del Obispo: luego se le injiere Rio-Seco, 



--la- 
que nace en la Loma de S. Sebastian; serpea por en- 
tre otras, bañando las Vegas donde le dicen Arroyo- 
hondo, que se le junta por la izquierda el Rio Ma- 
curíjes, el' cual tiene su oríjen en la loma del Guaya- 
bo y corre 2 leguas de N. á S; continúa Rio-Seco ba- 
jando al S; atraviesa el camino de la Hacienda de su 
nombre á la de S. Sebastian por las Tiendas de Alan- 
di al O. y la de Reancho al E. en cuya parte meridio- 
nal se le junta por la izquierda el Arroyo de Carbó, que 
viene unido al de Curamagüey, cruzando ambos el 
propio camino y entonces se vierte el único tronco de 
Rio-Seco á media legua en S. Sebastian poco mas al 
S. de la afluencia de Arroyo Perico, punto que titulan 
la Junta: prosigue S. Sebastian su corriente, partiendo 
luego el camino de las Cruces á 8. Luis por la Tienda 
de García; bifurcase y reúnese después próximo al S. 
del Arroyólos Pastores, donde recibe á Rio -feo por 
su izquierda y continúa engruesado con todas esas a- 
fluencias á las Yaguas, en cuyo lado oriental, después 
de bañar las Vegas del Corojo, Masío, Real. s ° Tirado 
y verterse Arroyo Arenas, que viene de la Sabana, 
del Fino-solo, se junta con el Guama en el Es- 
tero de su nombre, que tiene mas de una legua, todo 
navegable para embarcaciones de nueve palmos de ca- 
lado, á no ser por un bajío ó barra en la ensenada de 
su embocadura, donde apenas permite las de dos pal- 
mos hasta media legua afuera de la ensenada. Las 
márjenes d*il Rio. S. Sebastian en sus 6 leguas ba- 
ñan mas de 40 Vegas por la de» echa y otras tantas por 
la izquierda: su anchura en S. Sebastian es de 10 va- 
ras, en el Corojo de 15, y en Tirado de 25 dando paso 
á pié en la seca hasta cortarse la corriente del cami- 
no real á la Junta; en las lluvias suben sus aguas so- 
bre su nivel como 16 varas, quedando interceptado al 
tránsito por 3 dias; abunda en Robalos, Anguilas, Sá- 



— 4 lí- 
balos, Biajacas, Jicoteas, Camarones &c: sus aguas 
delgadas y buenas; su álveo arenoso y de piedra con 
varias Pocetas en Tirado, fangoso: no tiene Puente, 
Canoa ni Andarivel. A Rio-Seco sucede lo mismo en 
todo; exeptuando un Andarivel provisional en Paso- 
Real; se seca dejando solo sus Pocetas; en las lluvias 
sube 12 varas é impide el paso un dia: su anchura 
común es de 6 varas y en sus 5 leguas de curso baña 
24 Vegas por su orilla derecha y 22 por la izquierda, 
El Rio Macurijes es fértil todo el año; tiene en lo ge- 
neral 10 varas de anchura; álveo de lajas y piedras; 
en las lluvias sube 6 varas é intercepta el paso 8 ho- 
ras; sus terrenos barrosos, y en sus dos leguas de trán- 
sito baña 9 ó 10 Vegas. Arroyo-Perico se seca y no 
cria peces, en sus avenidas sube 4 varas y baña 8 Ve- 
gas. Arroyo Trancan no es fértil; en las aguas impide 
el paso 6 horas; carece de Puente, aunque le cruza el 
camino real; baña 4 Vegas y 2 Potreros. Rio-feo, en 
la legua que corre por el Partido de San Juan y Mar- 
tínez, á que pertenecen los anteriores, baña 18 Vegas; 
tiene varias Pocetas; corre por el Realengo Barbacoa; 
deja á izquierda el Pueblo de S. Luis y á derecha el 
Injenio de Iglesias: es fértil, da paso á pié, aunque en 
las lluvias lo impide tres dias; sus aguas delgadas 
crian los mismos peces; anchura general 17 varas por 
aquí; álveo de arena y fango; carece de Puentes y Ca- 
noas. Por la parte correspondiente á Piñal del Rio ba- 
ña las Vegas de Rio-feo y las Luces, El Rio Guama 
las de su nombre, las del Cangre, Piñal del Rio, Tai- 
ronas, Llanada y Palizadas, en 12 leguas de curso, 
sucediendo casi lo mismo que á los precedentes. 

El Rio de la Coloma, de 4.° orden, es un Ria- 
chuelo que principia por la Lometa de Pino-solo con 
el nombre de Mateo Sánchez, luego Campántarras y 
después la Colonia', corre al S. por Sabanas y mui en- 

TOMO'IH, 7 



malezadas sus orillas; crúzale el camino para Taironas, 
y para la Llanada; pasa por el Embarcadero de Co- 
lon, desahogando en la Ria que va á parar en la costa 
S. con uq cable de anchura y la misma denominación 
de Coloma, que toma el Embarcadero y la Ensenada, 
confluyendo poco antes el Arroyo Barbudo, que nace 
en el Piñal de las Auras al N. de S. Lorenzo, corre á 
ese rumbo, al ES. y SO. con el nombre de la Madre- 
Yieja; pasa á cien metros NO. de S. Lorenzo donde 
hay un gran charco y siempre por Sabana y márjenes 
de Hicacos, se dirije al S. por la parte oriental de Co- 
lon en cuya banda le recibe la Ria de la Coloma, Por 
la occidental le confluye Arroyo Flamenco, que prin- 
cipia sobre la Laguna de Garzas por la Llanada, le 
cruza el camino y derrama en la Ria. 

El Rio de los Serranos ó Ajiconal, de tercer or- 
den, nace en las Cuchillas del Guao; fluye por el llano 
del Hato la Cruz, Vegas del Mamey, frente de cuyo 
Corral le entra por la derecha el ¿Ir royo Tibisi, ha- 
biendo recibido ya por la izquerda otro: atraviesa el 
camino real de Consolación á Pinaí del Rio, O. del 
Hatillo la Jagtia y otros próximos, incluso el del cen- 
tro del Hato las Lomas [Horcones] al Corral las Ovas 
serpeando por entre los dos hasta Marcos Vázquez, 
donde le confluye por la derecha el Rio S. Felipe. 
Este trae su oríjen de los Cayos de S. Felipe; riega 
las Vegas de S.José; partee! Camino real de Consola- 
ción habiéndole entrado ant^s por ¡a derecha el Arro- 
yó de Vidal, y después por la izquierda el de Hicacos, 
en cuyas márjene¡? hay Copales; continúa e! Rio San 
Felipe para el E. y SE. recibiendo por la derecha an- 
tes de las Ovas el Arrayo Cobarrubias, que viene de 
la Loma de Pino-solo y frente á las Ovas el de la La- 
guna de Robles, prosiguiendo hasta Marcos Vázquez, 
donde confluye en el Rio Ajiconal ó Serranos, como 



—51— 
se dijo. Así unidos cursan al S. SE. y poco mas 
abajo vuelven á separarse, á reunirse y separarse, jun- 
tándosele por la derecha el Arroyo Colorado, que pro- 
cede de la Laguna del Sajanal y después el de Bia ja- 
cas en tierras de San Felipe: entonces el brazo de la 
derecha sigue al S. con el nombre de S. Felipe por 
esta Hacienda y cruzando el camino de la Llanada y 
de la Coloma, pobre y casi siempre seco, se pierde en 
el Manglar. El otro brazo del Jijiconal, ya desunido 
de & Felipe, al Oriente de esta Hacienda, media le- 
gua, se abre en dos, el de la derecha se denomina 
Brazo de Punta de Palma, por cuyo Hato va á des- 
parramarse en la ciénaga; el de la izquierda se dice 
de Ruiz; es el mayor, que luego se enriquece con va- 
rios derrames de Rio- hondo; pasa por la Hacienda el 
Roblar; cuyo nombre adopta y se pierde en el Man- 
glar por distintas bocas, hacia la Laguna del Masío. 
El Ajicohal es de poca mayor estension que el Guama. 

Ninguno de estos Ríos es navegable todos se con- 
sumen ó se cortan en la seca por la parte del llano, 
siendo vadeables y careciendo de Puentes; pero en la 
estación lluviosa hacen avenidas estraordmarias: en 
las Lomas sus lechos son de lajas; pu el medio de pe- 
ladillas y en el llano de arenaíina y ninguna piedra: el 
agua potable, rica en aquellas, regular en este. Tie- 
nen Biajacas, Guaijacones, Anguilas, Catibos, Cama- 
roncillos, Jaibitas, Jicoteas, cierta clase de Alme- 
jas &c, y Lagartos pardos de lomo de Sierra. Sus 
márjénes bordadas de Vegas. 

Arroyos. — Los afluentes esplicados ademas el de 
Juan Enriauez, que nace en la Sabana de S. Lorenzo; 
corre al S. paralelo al Barbudo, y entre este y el Rio 
S. Felipe, pobremente pasa el Cayo de Carnoso, don- 
de forma un ancho Itabo y de aquí al mar del S: el 
agua le dura poco y es malísima. 



—52— 

Lagunas, Albuferas.— Santa María es la Laguna 
mayor; pues tiene la estension superficial de 20 caba- 
llerías y se halla entre la Llanada y S. Luis lindando 
con el Partido S. Juan, donde se esplicará.Los Lagu- 
natos son: Poveda, el Junco, entre las Ovas? y la Lla- 
nada, con una barranca altísima. — El Roble, cerca de 
las Ovas. — El Su j anal, en Marcos Vázquez, al S. — 
El Turo, entre S. Lorenzo y la Llanada. — S. Mateo, 
junto al Hato de su nombre. — Las Garzas, á media- 
nía entre Llanada y las Taironas.— Clavellinas, SE. 
de la Llanada. — Pino solo en Tirado, izquierda de 
Rio-feo. — Campantarras [Santa Eufemia] entérrenos 
de su nombre. — Los Pozos. Todos ellos son pequeños; 
pero fértiles, el de las Garzas se seca su mitad. 

itabos. — El de Cornazo, en Caobillas de los Frailes. 
— S. Lorenzo, junto al Hato de su nombre. — El de la 
Gruz y de MontieL 

Manantiales ó fuentes notables. — Al SE. de Piñal 
del Rio hay tres con la denominación de Pozos, de 
insondable profundidad, sin corrientes, creciente ni 
menguante; aunque el agua no se estanca: el uno se 
halla cubierto de yerbas acuátiles, No hay fuentes ter- 
males, sulfurosas ni acídulas; todas brindan el líquido 
potable. 

Salinas. — Algunas en la costa al E. de la Coloma. 

Baños de costumbre. — Los de Arroyo Yagruma, 
y de mar en la Coloma y Colon. Poco concurridos. 

Ciénagas y Pantanos notables. — La de la costa S. 
que ensancha en una y otra Caobillas, anegada por el 
mar y llena de Manglares. La del Arroyo Juan Enri- 
quez es reducida. Véase Costas, 

Costas, sus Puertos ó Embarcaderos y demás acci- 
dentes litorales. — La Costa de este Partido (la meri- 
dional de la Isla) se comprende desde el Estero del 
Gnamá, esclusive por el O, al del Guanal, por el E. 12 



millas marítimas en línea recta, 15 y J por sus sinuosi- 
dades corriendo de K. á O. con las inflexiones y acci- 
dentes que vamos á esplicar: del Estero del Guanal 1 
milla al S. O. á Punta de ¡a Fizga, situada ya astro- 
nómicamente como se dijo: de la Fizga á Punta de la 
Coloma, N, O, 4 millas dejando intermedio el Estero 
de Pinero; mas debe advertirse que otros datos aplican 
el titulo de Punta de la Coloma, á laque se halla me- 
dia milla barlovento de la boca, De aquella Pta. de la 
Coloma, 2 millas al NNO. 1 y £ circulando al O. NO. 
el Arroyo Juan Enriquez, 1 al SO. á la otra Punta que 
también dicen de la Coloma y media NO. á la boca 
de esta Ría. El Embarcadero de la Coloma, único 
frecuentado por el Cabotaje, ademas del interior, se 
halla al fondo de una Ensenada que tiene 2 leguas de 
abertura; aunque hace otra menor en la misma Ria, 
titulada de la Polacra por la incendiada allí en el año 
1821. Solo entran buques menores; pues aunque en la 
boca, ancha de un^Cable, tiene 19 pies fondo de Fango y 
mas adentro 22, obstruye la entrada una Barra con 5 
pies fondo Fango, Lama y Conchuela. Tiene Almace- 
nes y 4 muelles de madera y pilotaje, tres de ellos son 
carriles de hierro; una Aldeilla naciente que se deta- 
llará en su lugar: subiendo por la Ria, á media legua 
mas al N. se encuentra el otro Embarcadero de Colon 
con 15 pies de Cala, Almaren de depósito en piso fir- 
me, Muelle y Paradero de Vapores, á 5 y J leguas pro- 
vinciales de Piñal del Rio. El de la Coloma también 
tiene piso firme; pero todo lo demás es Ciénaga y 
Mangles; en este pueden fondear cien Goletas al abri- 
go de todos los vientos; pero !a entrada única es de 
8. O. á NlS. aterrándose á sotavento, por un canal de 
1 y J brazas hasta 3 millas de la boca, que forma la 
Punta de Sto, Domingo y una restinga que desde la 
de la Fizga se estiende hacia aquella al O. 4 y J mi- 



—54- 
llas. de la Colonia prosigue la costa con sus sinuosi- 
dades al O. arqueando luego hacia el S. O, espacio de 
5 millas y J para tomar la Punta de Sto» Domingo ó 
Caribe (V); después al N, O. á un Esterillo y ultima- 
mente al Ú. 1 milla al Rio ó Estero del Guama. Toda 
esta Costa es baja, fangosa, inabordable; exeptuando 
por !a Colonia, orlada de Mangles en una Ciénaga, 
cuya anchura no pasa de media legua y á veces no lle- 
ga á \, donde se pierden varios hilos de agua: hay al- 
gunas Playitas de arena; mochos Mosquitos, Jejenes, 
Rodadores, no Corasíes ni Tábanos, y de mayo á se- 
tiembre millaradas de Cangrejos que se internan has- 
ta dos leguas y al primer viento N. desaparecen. Bá- 
ñala el Mar de las Antillas ó de Colon, término de la 
esploracion del grande Almirante al Occidente en ma- 
yo de 1494, cubierta por el Placel del Archipiélago de 
Batabanó en su parte mas angosta, cuyo veril dista 13 
millas marítimas y corre casi paralelo á ella, interme- 
diando el Bajo de la Cucaña, 8 millas de la costa en 
la lengüeta ó lestinrra del sobrebanco, donde están 
los Cayos de S. Felipe: el fondo de este Placel 
es vario y de 1 braza en las proximidades del litoral á 
8 y 16 en dicho Veril, por el cual se sale al S. al mar 
limpio y profundo, cabeceando la punta O. de la cita- 
da restinga, ó en dirección al K. para lo interior del 
Placel por entre la Costa y la Cucaña. La Pesca no 
es mui abundante: P argos, Chemas ¿ Chopas, Lisas, 
Sílbalos, Robalos, Picudas, Cazones, Rayas, Lebisas, 
muchas Mojarras y algun raro Manatí. 

Cayos. — Los de S. Felipe toman el nombre de la 
Hacienda y de los derramaderos del Rio S. Felipe, 
frente de los cuales están colocados de oriente á po- 
niente 15 millas en la forma que sigue: la restinga ó 



[1] Carrillo, dice el Mapa de los Sres. Lemaures. 



sobrebanco los divide Cayos y Cayuelos en dos por- 
ciones con arreglo á la Caita de Moreno; por que en 
la de Vives, Salazar &c. todo.es diverso, no siendo es- 
traña la metamorfosis de figura y tamaño que esperi- 
mentan estos Cayos con el tiempo, por lo esplica- 
do en la 1. a Parte. La porción oriental principia por 
el E. con el Cayuelo del Perro, al N, O. de lo mas N. 
de Cayo de los IndiosQ y £ millas, que dejan ese an- 
cho paso N, E. S. O. por el veril, donde principia con 
1 y \ Y 2 y J brazas de agua: siguen los otros dos al 
O. casi pegados é iguales; el 4.° largo de dos leguas 
y otros 5 Cayuelos como los precedentes y el último 
mayor y mas ai S. todos tendidos NS, sobresaliendo 
el Cayo mas al N. La porción occidental comienza con 
un Cayo largo tendido NE. SO. casi paralelo al últi- 
mo, dejando un canalizo de una milla con ly 2 brazas 
de agua; este Cayo alcanza mas al S. que todos y co- 
mo por su estremidad O. se hallan inmediatos los 
otros Cayuelos al N. y NE. la punta NE. del 1.° hace 
Ensenadita con la oriental del mas N. que demora al 
S de Punta de la Fizga mas de 3 leguas marítimas y 
hace otra mayor Ensenada con la punta boreal del 
Cayo grande del primer grupo. La restinga ó el So- 
brebanco bordea por eí N. las orillas de estos Cayos 
y prosigue todavía al O. N. O. dicha restinga á mane- 
ra de cola prolongándose otro tanto de las 15 millas 
que ocupan las dos porciones de Cayos y en !a cual es- 
tá el Bajo de la Cucaña y por el S. el veri! que á 2, 
3 y 4 millas S„ de aquellos los cerca, haciendo barri- 
ga, y aun mai cercanos los arrecifes que despiden di- 
chos Cayos por la parte meridiona : por ella tienen 
varios sus playitas; p j ro todos están anéganos, plaga- 
dos de Mosquitos y desierto ¡. Hoi no es fácil aplicar 
los nombr s quetenian antes de la trasformacion que 
han sufrido: llamábanse por su orden de E, áO. Cayo 



-56- 
del Perro* Baltasar, el Coco, el Sijú, Rancho de Juan 
de España, el Real, Juan García; los demás nada. 

Vejetales, — Los comunes de la Isla: peculiares el 
Pino y Guayabito del Piñal: esclusiva la Encina- A- 
bunda la Vid ó Parra Silvestre y los Guanos ó Palmas; 
menos el Yarey, Coco y Corojo. 

Animales, — Los comunes de la Isla: peculiares la 
Jutía Arará ó blanca, el Cao Pinalero, el Ruiseñor y 
el Sinsonte. Abundantes el Tomeguin de Piñal, el 
Mosquito y Jején, el Comején, Grillo, JIráñas, Nigua, 
Gangrejos, Gusanos, Lombrices de hígado, tan común 
en el de las Vacas, que los Hateros ó Campesinos no 
le comen por este motivo; las Hormigas, los Ostiones 
y algunos Caimanes y Tortugas: raros el Cienpies, 
Mancaperro, Alacrán, Bibijagua 8?e. Los Peces como 
se dijo en las Costas, Rios &c: los Manjuaríes y las 
Biajacas, tan abundantes en los Rios del Sur, como 
escasas en los del Norte, viceversa las Guabinas. Mo- 
luscos y Zoófitos, de aquellos los terrestres, muchos 
restos de los últimos; pocos vivos y 4 ó 5 especies de 
Esponjas, que arroja el mar. 



Articulo 3.° 

Topografía Civil y Estadística. 

La Superficie del Partido está ocupada por propiedades 
particulares y del Estado 6 públicas. En las primeras figuran 
Jas Haciendas y Fincas rurales y urbanas; en las segundas los 
Pueblos, Caminos, y cuanto pertenece al común de los hom- 
bres. Desde que se mercedaron ó adquirieron aquellas en el 
concepto de Hatos, Corrales ó Sitios de crianza, ha continuado 
toda esta Comarca dedicada á la Ganadería, aunque el cultivo 
del Tabaco haya sobrepujado, aprovechando los terrenos mas 
á propósito para producir y beneficiar el mejor que se conoce 
en el mundo: el de la Caña y el Café son nulos. Empecemos por 



— 5/ — 
las Haciendas, que como de mayor estension y habiendo ser- 
vido para Jas operaciones geodésicas, constituyen las bases 
principales de la Topografía civil, siendo sus nombres inva- 
riables y eternos; pero adviértase que las situadas en los limi- 
tes de íos otros Partidos estando fraccionada su área por 
la línea divisoria, no corresponden enteras al presente, y es na- 
tural que se repitan en aquellos la parte que les toque, no 
por que sean dos ó mas Haciendas del mismo nombre. Aunque 
no estén todas demolidas, de hecho aparecen repartidas ó cul- 
tivadas en distintas porciones y en el orden siguiente por 
Cuartones, 

HACIENDAS. 



Cuartón las Taironas. 

La Concepción.— Hacienda demolida, correspondiente al 
Cuartón de las Taironas de D. Juan B. de Mesa, 

La Llanada. — Hato de doña Francisca Pedroso.— En el año 
1576 obtuvo Ambrosio Hernández la merced de las Cié- 
nagas, que parece ser la Llanada; pero quedó desierta; 
pues que en 19 de abril de 1577 Cristóbal Sánchez pidió 
un Sitió á 5 leguas de San Felipe y 8 de Guaniguanico 
en cuyo asiento del Archivo aparece escrito al márjeu 
"la Llanada." 

Las Taironas.— Corral ó Sitio de crianza de la Marquesa de 
San Felipe, demolido, quizá el que pidió Juan Rodríguez 
Cardoso en el Guama el año 1629 (l.° de marzo J si no fué 
el de Piñal del Rio. 

Piñal del Rio. — Hatillo ó Sitio de D. Nicolás Arango. Véase 
el anterior. En 19 de julio de 1641 Luis Rizo pidió mer- 
ced del Sitio Piñal del Rio y se decretó probase que no 
estaba pedido por otra persona. En noviembre de J701 
D. Isidro Pita Figueroa en nombre de D. Francisco de 
Cárdenas espuso que tenia un Corral nombrado Piñal del 
Rio: ya en 1653 al mercedai - se el Sitio del Cangre en el 
Rio de su nombre, á doña Ana de Hevia, se decia '-entre 
su Hato Cabezas y otro Corral suyo nombrado Piñal del 
Rio. 
San Mateo.— Hato demolido de doña Josefa Felipa Crespo. — 
En 15S7 ya existia; pues que se cita en la merced de la 
Ceja Ana de Luna. En 1696 se puso en comunidad con el 
Cerro y el Cangre, disuelta en 1713. 
tomo ni. S 



—58— 

Cuartón de Rio-feo. 

Comprende parte de San Mateo, ya esplicado y 
Hio-feo. — Sitio de crinza de D. Domingo Bustamante, cfe- 
m lido. La Sabana de Rio-feo, se mercedó á Francisco de 
Rojas en 1578; pero quedó desierta ó se 'refundió en San 
Mateo. Hal datos donde aparece Rio-feo como Corral. 

Cuartón de Rio-sequito. 

El Guayabo —Corra lil lo demolido. 

La Caja —Sitio de crianza, de D Tomas Morejon. 

£1 Cangre. — Cornil demolido. Se mercedó á Doña Ana de 
Hevia en 26 de Setiembre ó de Octubre de 1653. Aquí hu- 
bo un Injenio ahora mas de 70 años. 

Cerro de Cabras. — Corral de D. Tomas Morejon, fundado 
en 8 de marzo de 1674 por D. Gregorio de la Vega, pues- 
to en Sociedad con el Cangre y San Mateo en 16U8 y di- 
suelta en 1719 por D; Francisco de Cárdenas, Don Luis 
Diaz Pimienta y Doña Lorenza de la Torre. Un cuarto le- 
gua S. del poblado actual se ven las % ruinas del Asienta. 
Tamb en comprende el Cuartón parte: de S. Mateo y Rio- 
feo, ya descritos. 

Cuartón del Cangre. 

El Guama.— Corral demolido, mercedado en 14 de marzo de 
165? á Juana Mart n, viuda de Rodríguez Cardoso. Ade- 
mas parte de Piñal del Rio, el Cmgre y Cerro de Cabras T 
ya esplicados. 

Cuartón de San José. 

San José —Sitio de crianza de D. Gabino Molina.— Benito 
Lorenzo le puebla de ganado mayor. Le correspondía el 
Sitio Rancho de las Canoas. 

Las Ovas. (Santa Juana de). — Córralo Sitio de crianza, de 
Doña Encarnación Telles. 

Hato de la Cruz — Hato demolido Era su dueño Juana Mar- 
tin ó Martínez, viuda de Rodríguez Cardoso, ya en el año 
1641. Parece que la merced fué á Gerónimo de Rojas, 
en Octubre de 1572. Es otra la Hacienda de las Cruces 
Se comprende también en este Cuartón parte de Piñal del 
Rio y del Guama, ya esplicados. 



—59— 
Cuartón del Faso- Viejo. 

Se compone de una parte de las Ovas. 
Cuartón del Ajiconal. 

Parte del H/ito la Cruz y de las Otas. 

Cuartón délas Ovas. 

Parte de las Ovas. 

Cuartón de San Lorenzo. 



Punta de Palmas.— Hato demolido. 

San Felipe. — Corral demolido, ó Hato San Felipe y Santiago, 
t-egun otros. Descubierta ia Sabana de San Felipe y San- 
tiago en l. u de mayo de 157J por Alonso de Rojas, á quien 
se le mercedó en el mismo mes; fué medido en 1574: en 
23 de marzo de 1658 Diego de Rojas Sotolongo adquirió, 
para agregar á su Hato San Felipe, todo el sobrante que 
habia hasta el mar del Sur con el nombre del Salado: en 
otra parte aparece que fué el año 1675; en 1670 habia divi- 
dido el Hato San Felipe con su yerno D. Waldo Arteaga.* 
un siglo después, olvidado esto, compró D.Vicente Saldí- 
var, dueño de San Felipe, á la Real Hacienda el mismo ter- 
reno que era suyo, creído Realengo, con el título Cao- 
billaS) la parte oriental y las Nuevas, la occidental: el to- 
tal de mas de íí leguas se llamó San Antonio de los Ciegos, 
y vuelto á dividir en dos se agregó las Nuevas á San Lo- 
renzo y Caobillas ó Cruz del Itabo á Punta de Palmas. To- 
davía se distingue su centro al cabo dedos siglos y medio 
por una columna de piedra. 

Caobillas.— De D. 'Joaquín Gómez y Comp. Véase el an- 
terior. Distínguense Caobilla de Lima y Caobilla de los 
Frailes. Todavía se perciben los suelos de las antiguas 
casas. 



— 60— 
San Lorenzo. — Sitio de crianza de D. Pedro Morales. Es 
vinculo. Lus ruinas son dicernibles al E. del actual San 
Lorenzo. 

Cuartón las Palizadas. 

Se compone solo de parte de la Llanada que se esplicü. 
Cuartón de Santo Tomás. 

Santo Tomas. — Sitio de crianza. 

Sitio del Infierno [Sacramento).— Corral de Don Antonio 
Mena. 

Ceja Ana de Luna.— Hato de D. Andrés Hernández, se mer- 
cedó á Francisco Martin en 1587. 

Cayos de San Felipe. — De doña Ana María Ramos. — En 
J666 pretendió Nicolás Calderón poblar en el Cayo de S. 
Felipe, que fundó luego Juan González Vázquez en 1671. 

Vinales (S Francisco de). — Sitio de crianza de doña Ana Mar- 
tin Ramos, mercedado en 1609; pedido por Fabián Re- 
yes en Junio de 1608. 

Cuartón del Sumidero. 

El Sumidero. — Sitio de crianza de D. Gavino Alvarez, pedi- 
do por Simón de Céspedes en 4 de marzo de 1627. 
Cabezas de MontieL— Hato de D. Agustín Hernández. En 
1653 aparecia Añade Hevia, hija de Juan, como dueño de 
esta Hacienda. 
Isabel María ó Isabelica— De D. José Hernández Alvarez. 
Estas son las Haciendas que constan oficialmente en el 
Partido. La Punta de S. Juan ya no existe ni el Sitio de los Sei-^ 
ranos pedido en l.° de Octubre de 1597 por Juan Solis, en el 
Rio de San Felipe-arriba, conservándose solo el nombre del 
Paso de los Serranos. Fueron Corralillos el Guayabo, Laguna 
del Junco y Cayo Grande y Realengos Campantarras, Caobilla 
de Lima y Caobilla de los Frailes. Se extraña la omisión de las 
Haciendas el Abra y el Ancón, que no hay duda pertenecen á 
la Tenencia Gobierno de Nueva-Filipina desde el arreglo te- 
nido en 1848: El único documento que las menciona es el n.° 
2.° de 1850 como del Partido de Piñal del Rio; pues los datos 
de Baja solo llegan hasta Inés de Soto y Sitio de Morales, lo 
que me hace creer que efectivamente sean comprendidas en el 
presente y así se agregan, á pesar que el Cuaderno de Ba- 
ja describe también al R. del Abra. El Abra y el Ancón eran 



-61- 
Corrales: Juan Rodríguez Bej araño en 1673 ios ocupó también 
con ganado mp-yor: eu 1676 les agregó el sobrante hasta la 
Jagua y en 1677 obtuvo merced de ganado mayor para el An- 
cón. 

Ahora veamos el número de Haciendas y Fincas de todas 
clases que hai en el Partido por Cuartones, y adviértase que 
cuando en 1852 se ordenó la Matrícula animal de todos los 
Predios de la Isla, apuntándose uno por uno en sus Libros, 
se previno fijasen los dueños su nombre invariable y que los 
Funcionarios encargados agregasen el anterior por el' cual 
eran conocidos, como yo lo hago, para no desfigurar ú oscure- 
cer la Topografía antigua. 





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El Ajiconal. . 
Las Ovas. ... 
S. Lorenzo.. . 
Las Palizadas. 
Sto. Tomas... 
El S'imidero. 
Mas 


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—62— 

De las 8500 y pico caballerías de superficie del Partido 
1005 se estiman cultivadas. 

El motivo de aparecer tantas Haciendas es porque algunas 
se fraccionan y repiten en diversos Cuartones, y así debe cor- 
rejirse sabiéndose que las únicas del Partido son, Hatos 7 — 
Corrales 13 — Sitios de crianza, 8 — Realengos, 3 y los 4 Sitios 
que ya no existen, y no todas enteras. 

En el numero de Casas se cuentan también las accesorias. 

En las Tiendas mistas, van inclusos los Almacenes, y ex- 
clusas las de lis Pueblos. Muchas tienen Panadería. Hay 1 
Alambique y 1 Botica rural en San Lorenzo. 

A estas Fincas ■ orresponden Operarios Blancos 1495— de 
color libres 523— Esc avos 1976 que cultivan 568 caballerías 
de tierra; pero debe advertirse que en las Vegas, las demás 
Fincas y otras caba lerías desmontada- en que se produce el 
pasto natu al. s siembran también Plátanos, Mais, hlgun Ca- 
fé, Yerba de Guinea, Maloja y otros granos y Viandas, que con 
los Semiller s ocupan por todo 1004 y £ caballerías verdadera- 
mente cultivadas, y por esto no aparecen Estancias en el Par- 
tido. 

La Industria pecuaria y el cultivo del Tabaco represen- 
tan el primer papel en la Hiqueza agríco a del Pais. Vegas hai 
que por su caserío, aunque rústico, y población pudieran titu- 
larse Aldeas.— Hé aquilas principales y añadamos los mayo- 
res, Potreros y el Injenio, dejan o las Tiendas mistas para los 
caminos, en cuya orilla ubican. 



-63- 



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D. Francisco Falcon.... 

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D.Juan Bta. Iglesias 

D. Roberto Morel (antes 

en la Hda. Sjn Mateo •••• 




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;ga. La Angostura ó Mameyal.... 
La Isabeiita o Conuco de la Lla- 


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S. Felipe ó Puerta de la Jagua.. 
S. Francisco ó las Palizadas. . . . 

Santa linsalín 


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S. Juan Bautista ó Sabana-nueva, 
ir. Virgen del Rosario, 


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-64— 
Pero los Operarios no constituyen la úniea población de 
las Vegas y demás Fincas, conforme lo veremos después de 
tratar de sus Productos 



PRODUCTOS ACUUCOLOS 



Ya se dijo que el número de Caballerías de tierra en cultivo 
verdaderamente era de 1004 y¿: el Capitán del Partido calcula 
1710 de Bosqu- s y en las primeras designa 9 y \ ocupadas de 
Caña, 32 de Arroz, 104 de Plátanos con 535.500 Pies de Ídem, 
90 de Semilleros y la parte que llenan los Granos, Viandas y 
demás intercalados en las Vegas &c. contándose 2990 Pies de 
Frutales, 6600 de Café, 335 de Algodón y C92 Colmenas. Los 
Productos principales del año 1853 fueron. 















































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ARROBAS DE ... . 




CARGAS DE 


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Pueden computarse 1200 Reses mayores y 2800 Cerdos 
que nacen animalmente. La Leche, las Frutas y otros Pro- 
ductos no son calculables y menos los puramente industriales: 
puede creerse que se elaboren 2000 Millares de Tabaco; de los 
cuales se extraen 400 para otros puntos de la Isla, así como 
10000 Cargas en rama, 400 Cabezas de Ganado mayor y 750 
del de ^Cerda. El resto y los demás Productos se consumen 
aquí y el País no se basta á si mismo, necesitando importa- 
ción, como se verá despueí. 



—65— 
Articulo 4.° 

PoMacioB de toa© el Partido. 

La Pob'acion fija del Partido de Piñal del Rio, según los 
datos del presente año relativos al de 1853, asciende á 11.044 
almas. 

Clasificación por Colores, Condiciones, Sexos y Edades. 



Colores ó Razas y 
Condiciones. 


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1720 

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I 


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1149 


.242 


..28 


2851 


Colonos Asiáticos. 


...8 .... 




Pardos Libres 

Morenos Libres... 
Emancipados 


.259 

.218 


.250 

.183 

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.127 

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.583.267 
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..17 


.257 
.176 


••53 
..56 


...8 
..12 


.585 
.456 


1168 
1012 
..17 


Morenos Esclavos. 


21 

.350 


. 19 

1266 


9, 
.358 


..55 


..43!.. 35 
2029J.295 


..16 

.390 


...1 

..83 


..13 


..5-7 

.781 


..95 
2810 


Sumas..... 

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3459 


.999 


.164 


6919J2241 


1988 


.435 


61 


4725 


11644 



Caben 105 habitantes por Milla cuadrada marítima 6 cos- 
mopolita, ó 1H2 por Legua Cubana cuadrada. 

Los Blancos componen mas de la mitad de toda la po- 
blación. Los Esclavos están con todos los Libres como 1 á 3. 

Los de Color libres son poco menos que los Esclavos. 

Los Varones de todas las castas, condiciones y edades 
exedenálas Hembras; menos los Pardos Libres y los Esclavos. 
En los Morenos Esclavos las Hembras apenas componen poco 
mas de la 3. p parte de los Varones, lo cnal no es conveniente. 

Lisonjero es el resultado de los .Criollitos Esclavos desde 
recien-nacidos hasta los 15 años, pues que en un total de 2905 
hay 701, la 4. p parte aproximadamente. En los Blancos no es 
tanto; pero en los de Color Libres es casi mitad por mitad, y 
así no sabe uno á que atribuir las consecuencias, si al trato, al 
clima, al ejercicio &c; aunque se nota que no hay Injenios, 
ni Cafetales y la vida es ganadera ó menos fatigosa. 
Casos de mayor Lonjevidad.— En el Partido hay 1 Blanco 

TOMO III. 9 



—66— 
de 102 años que todavía ejerce su oficio de Carpintero. — 
Otro Blanco y 2 Hembras mayores de 90 años.— 1 Morena 
libre y 1 Esclavo idem, 

Clasiñc ación de la Población fija por Estados. 



COLORES Y CONDICIONES. 


Varones. 


Hembras. 


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Pardos Libres 

Morenos Libres 


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•349 


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Emancipados 


Morenos Esclavos 


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.987 


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.117 


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.729 

3590 


...2 
• •41 

•955 


95 

..11 .2810 

•18011644 





Aquí es diferente el cuadro: triste aparece en la Esclavi- 



tud el número de Matrimonios ¡31 en un total de 2905! 

¡y aun mas triste el número exesivo de Viudos en tan pocos 

que se casan! ¿Por ventura, esa facilidad de perder sus 

consortes los retraerá del Sacramento, ó no se proteje? 

Cartas de Libertad otorgadas en las dos Escribanías pú- 
blicas de la Jurisdicción durante el año 53* 

A favor de 5 Pardos varones.— 5 Hembras.— 62 Morenos 
y 19 Hembras — Total 91. — Pero téngase presente que en estas 
Escribanías se autorizan todas las Cartas de la Jurisdicción y 
no de un Partido solo. 



Consunto de Carnes en 1853* 



956 Reses mayores.— 417 Cerdos, que han pesado 1088 ar- 
robas. Pero también se advierte que la Administración de Pi- 
ñal del Rio comprende las Receptorías de Consolación y de 
S. Juan y Martínez. 



-67- 



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Iiiváiidos iisica ó moralmente. 

Ciegos.— Blancos, 2 Vai-ones y 2 Hembras.— De Color libres, 
3 Varones y 2 Hembras.— Esclavos, 2 Varones. 

Dementes.— Blancos, 3 Varones.— De Color Libres, 1 Varón. 
y 1 Hembra. — Esclavos, 1 Varón. 

lazarinos.— Blancos, 1 Varón, 



No hay Mendñ 



;os. 



—63— 



Oriundez ó Nacionalidad de la Población Blanca* 



Naturalidad, 



H fDe Andalucía.. 

~ | De Aragón 

si I De Asturias 

— i Cataluña • • 

<" J Castilla 

£?<¡ Estremadura... 

|- I Galicia 

g I Mallorca 

gj- I Santander 

3 I Valencia 

™ ( Vizcaya 



Suma . 



.29 
..2 



106 
106 

.15 

. 9 



,27 



.415 



De Canarias.... [-373 



fDel Distrito de 
H Bahia-honda 
¡g I Del de Bejucal 
g» | Del de Cárdena 
5" ' Cienfuegos 

1 Cuba. i 

GuaDabacoa 

Güines 

Jaruco 

Habana. •■•• 

i Mariel 

Matanzas. • • 
I Pto. -Príncipe 
{ San Antonio • 



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•,97 
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...3 
.34 
•27 
329 
167 
•29 
-.2 
312 



Naturalidad. 



f San Cristóbal». 

I Santiago., 

I Sta. María del 
I Rosario ••• ••• 

« j Trinidad.. 

§ ¡ Nueva-Filipina. 

•« 

! Suma de Espa- 
j ñoles Cubanos. 

^-Totl de Españls. 

5 f De Méjico • •••• 
-o I Santo-Domingo. 

>■ i Venezuela 

3 -i 

E2- I Suma de los His- 
g ! pano-Ameri- 
g l conos 



("De la China ó 

Asiáticos.*»" 

Estados-Unidos. 

Francia. 

Italia. 

J3.<{ Portugal*. 



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Sum. deEstrnjs, 



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Blancos-" 



de 



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3627 
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2734 

2840 
...4 
'.'-3 



•2:5 



.284 
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4179 



5573 

6467 

-..6 
-..2 
-..6 

-14 



4-53 



3683 2851 6534 



Prepondera por consecuencia el número de los Canarios 
en los Españoles ultramarinos, importando otro tanto que to- 
dos juntos; pero unos y otros apenas representan \ del total 
de Españoles y los otros % los Cubanos. Los Extranjeros son 
pocos, t j 3 de la totalidad de los Blancos. 



-69- 



Empleos y oñcios ejercidos por las personas blancas y 
de color libres mayores de 12 años. 



EMPLEOS U OFICIOS. 



Asesor titular 

Abogados 

Alguacil 

Alcaide de Cárcel.. 
Anotador de hipo- 
tecas • • 

Ayudante de mar.. 

Asesor de mar 

Administradores de 

Rentas Reales.... 

Administradores de 

Correos 

Administradores de 

sus bienes 

Agrimensores 

Albañiles 

Aprendices de ofi- 
cio 

Armeros .•••• 

Aserradores* • 

Alambiqueros 

Arrieros 

Barberos ó Flebo- 
tomónos 

Boticarios 

Boyeros.... •• 

Capitán de Partido 
y Comandante de 

Serenos 

Cabos de ronda»"- 
Cabos de Serenos •• 
Capits. de cuadrs-- 
Conduct.de Correo. 
Cura Párroco y Vi- 
cario Foráneo... 

Carpinteros 

Caballericeros 

Coimes de Billares. 

Cocineros 

Confiteros--",.--" 



-.1 
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•..1 



59 



13 



EMPLEOS U OFICIOS. 



••I ¡Carreteros--" 

•10 jCarniceros""."" 
•..1 Contador judicial" 
..1 Dependient. del Co- 
mercio 



11 



17 



Depencl. deBoticas. 

Escribanos públicos 

Escr. de mar ••••.•• 

Escr. ó Not. Eclec- 

Escribientes- • .-••• 

Estudiantes- • 

Hojalateros 

Herreros."",."" 

Hacendados. •-.... 

interventor de ren- 
tas Reales •• 

Jornaleros--" • •<>• 

Labradores 

Mayordomos de 
Propios 

May. de Fincas •••• 

Médicos 

Músicos •• 

Monteros 

Mayorales •••• 

Maestros de prime- 
ras letras 

Maestros de azúcar. 

Mercaderes 

Oficiales de causas. 

Oficiales de Correos. 

Oficiales de Sastre. 

Procuradores 

Plateros 

Panaderos 

Relojeros 

Sarj. del Presidio-- 

Serenos 

Subdeleg. de mar.. 

Subdeleg de Medie. 



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EMPLEOS U OFICIOS. 



Sacristán.. .••••.•••• 

Sombrereros 

Sastres ••• 

Teniente Goberna- 
dor.-". • ••:•••• 
Teniente dePartido. 
Tasador de Lonja... 
Tasador de costas... 
Talabarteros.. ..•••• 

Tabaqueros 

Tejeros .♦••• 



.13 



EMPLEOS U OFICIOS. 



Vendedrs. de Vian- 
das y frutas 

Vendedores ambu- 
lantes 

Zapateros 



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•5;Costureras. 
59 Lavanderas- 
,..2¡Cocineras. . . 



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.13 



MUJERES. 



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121 



.9. 



..22 
..72 
...4 



..13 

• -2 
¡22 



Estos son los ejercidos de público, no porque dejen los demás de sa- 
ber y ocuparse en distintos ramos y que haceres domésticos. 

En los Mercaderes van inclusos los Taberneros, Bodegueros &c. 



Comparación de la Población en los 4 años últimos 
desde el de 50 en que los datos Oficiales se han lle- 
vado con mas formalidad, sin haber sufrido alte- 
ración alguna^el territorio. 



AÑOS. 


Blancos. 


De color 
Libres. 


Esclavos. 


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.691 
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1850 
1851 

1852 
1853 


.8443 
.9492 
.9578 
11644 



El aumento ha sido progresivo de 1850 á 51 en mas de 1000 



—71- 

almas; de 51 «\ 52 menos de un ciento; de 52 á 53 el mayor; 
pues exede de 2000 la totalidad, á causa principalmente del 
grande aumento sucedido en los Blancos y regularen los Es- 
clavos. La Población ha ganado en 4 años mas de 3200; de 
modo que asi pudiera duplicaren diez años- 
Movimiento de Población. 

Aunque el territorio de la Jurisdicción Eclesiástica no sea 
idéntica al de la civil, extractaremos los Estados de la Parro- 
quia de Piñal del Rio, relativos al Movimiento de Población 
en el año 1853, usando esta frase impropia con que se signifi- 
can los Bautismos, Matrimonios y Entierros. 















Bautismos. 


















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BLANCOS. 




PARDOS LIBRES. 


MORENOS LIBRES. , 


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16 



-72- 



PARCOS ESCLVS. MORENO 


3 ESCLS. 




RESÚMENES 








ílejílimos. He; 


ítimos. 


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Muertos sin re- 


Expósitos ó aban- 






No Nacidos en la Isla 


cibir el bau- 


donados en para- 






pero sí bautizados. 


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jes públicos. 








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Pardos Libres.. . 
Morenos Libres . 
Pardos Esclavos. 
Morenos Esclav . 


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TOMO III. 



30 



—74- 
Bautismos 612.— Matrimonios 02.— Entierros 214.— Aven- 
tajan á estos los primeros en casi f . La diíeriencia entre la 
Feligresía Parroquial y la civil no permiie comparaciones de 
esta Población con el Movimiento sucedido en aquella. 



1853. 


DATOS OFICIALES. 


RECTIFICACIÓN CALCULADA. 


Esclavos en 

Población 

urbana. 


Esclavos en 

Población 

rural. 


De Color 
Libres, 


o 

a 

s • 

. . 6542 


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Esclavos en 

Población 

urbana. 


Esclavos en 

Población 

rural. 


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..2470 


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O 

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o 
H 

13170 


...214 


. .2691 


.2197 


•11654 


. . .280 


..3230 


.7190 























Población eventual y extraña. 

Ademas de la Población fija espresada, hay 14 Blancos y 
10 de Color Transeúntes. 

Ítem: la parte de los Cuerpos Militares, destinados á la lí 
Zona ó Brigada Distrito de la Vueltabajo, segunda División 
determinada en el presente año. Pero en el próximo pasado 
<le 53 habia en la Cabecera 6 Compañías del Rejimiento de la 
Reina y 25 Tiradores de Caballería. 

ítem: La Brigada del Presidio, &c 

Pudieran computarse todos ese año en 700 individuos. 



Articulo 5.° 



Accesorios de la Población. 



Las Casas y sus establecimientos, el Ganado ó Animales 
domésticos de cuenta y Carruajes son las partes aeccesorias de 
la Población humana que refiere el Estadista: Poblado se lla- 
maba el lugar en que los criadores situaban sus Reses; y hs 
Aves domésticas también deben entrar en sus guarismos. ¡El 
Perro, el amigo del hombre, tan útil en las Haciendas y en la 



guerra colonial, aun no ha merecido el recuerdo de la Esta- 
dística que incluye á la Oveja 6 la Cabra, y sin embargo mu- 
chos hay de mayor precio y agimos que se han vendido por 
cincuenta y cien duros: los Blancos de Jamaica les dabieron 
la vida y hoi todavía velan el sueño del Hacendado entre dos- 
cientos Africanos, ó atraen el ganado al aprisco y rondan, 
avisan y salvan. En ninguna parte tan necesarios como en los 
campos de la Isla de Cuba, ni tan perjudiciales como en sus 
Pueblos. 

Suponiendo instruido al Lector de los Provincialismos 
relativos á los* materiales de que se componen las Casas rús- 
ticas. Bojíos y Ranchos de Cuba, según las Fincas; pasamosá 
enumerar las del Partido, cuyo mayor guarismo se representa 
por las rústicas 6 pajizas, como todas las comarcas donde la 
población urbana es corta comparativamente á la rural y esta 
en Fincas inferiores. 

Casas. — ¿645 hay en el Partido y una Ciudadela; pero contan- 
do las accesorias: 3 de mamposteríay alto— 5 de manipos- 
tería y zaguán, — 59 bajas de manipostería, — 1Ü0 de tabla 
y teja,— 334 de embarrado y teja,— 231 de tabla y guano, 
—(¡43 de embarrado y guano, — 1180 de guano, y agua &c. 
Si los 11644 habitantes de Población fija se repartieran 
en la* 2646 Casas, cabrian á menos de 4 y % por una; lo 
cual es poco, y en efecto, el cociente debe ser mayor, su- 
puesto que se han contado como casas las accesorias, ni 
las rústicas son de la capacidad que las de superior ma- 
terial. A estas casas corresponden las siguientes: 

Fincas y Establecimientos ó Edificios y Oficinas publicas. 

Alambiques 1 Carreterías. 2 

Alheiterías 1 

Alameda 1 

Academia de educación • i 



Casa de Gobierno. 1 

Capitanía de Partido 1 

Cárcel... 1 

Almacenes de frutos 3i Cementerios. 1 



Administración de Rentas Reales 1 

Administración de Correos 1 

Ayudantía de mar y Subdelega- 

cion 2 

Armería J 

Bobeas.. 3 

Billares- 3 

Barberías.. 5 



Cuartel de Infantería y otro de 
Caballería ••,• ;••• 2 

(sin contar otras casas particu- 
lares de Cuarteles). 

Colecturía de la Real Losería.. 1 

Comisión local de instrucción 
primaria 1 

Escuelas • 2 



Caleras ^Estafeta 1 

Carpinterías ^Escribanías publicas 2 



-76- 

^Escribanía de mar.. 1 

Fondas-posadas 8 

Fuentes. ••« 1 

Haciendas dec.ianza ó mayores, 

demolidas ó no 27 

Herrería. •• 2 

Hojalaterías 1 

Hospital de Caridad 1 

Hospital Militar 1 

Iglesia Parroquial Vicaria Ecle- 
siástica. 1 

Injenios 1 

ídem de Papel Sellado 1 

Junta Subalterna de Fomento. • 1 

Matazones [Rastros] ............ a 

Muelles "... 5 

Notaría de hipotecas 1 

Notaría eclesiástica i 

Plaza de Mercado 1 

Potreros 30 



Presidio -» 1 

Panaderías 20 

Platerías 3 

Puentes flotantes. 2 

Relojería 1 

Sombrerería 1 

Sastrerías. 6 

Surjideros .. 3 

Sierra de vapor 1 

Subdelegacion de Medicina...- • 1 

Tejares. 3 

Tiendas de ropa-;, y 2 

Tiendas mistas .•' 69 

Talabarterías. 3 

Tabaquerías •••• 5 

Teatro [sirve de Cuartel] .... 1 

Tenencia de Gobierno. • 1 

Vegas.. 596 

Valla de Gallos 1 

Zapaterías 4 



En algunas Fincas rurales del Partido hay también Pre- 
ceptores que enseñan á los niños las primeras letras. 

En varias de las Tiendas mistas rurales hay Panaderías y 
Posadas. 

En las Haciendas, Vegas &c. se cultivan juntamente gra- 
nos, viandas &c. 

Animales domésticos de cuenta. 



1 






GANADO. 










AVES. 




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3711 


1280 


1941 


••77 


. . .3I5G00 


.200 


.42 


1700 


14500 


15000 


.34000 



El cálculo de las Aves siempre es aventurado y menor' 
Del Ganado no tanto; pero donde hay Haciendas de crianza 



en numero, estension y localidad bastantes, parecen los gua- 
rismos reducidos y sobremanera extraño el de los Asnos (3) 
en que no pudiendo equivocarse, da un resultado bien triste. 

Carruajes. 



Volantes. 


Quitrines- 


Carretas. 


Carretones 
y oíros. 


Carretillas. 


TOTAL. 




33 


104 


10 


1 


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ARTICULO 6.° 



Pueblos del Partido. 



Hay 1 Burgo y 1 Alddlla. En la nomenclatura común y 
equívoca del dia se titulan Pueblo y Caserío, que son Piñal 
del Rio [interior] y la Coloma (marítima). 

Piñal del Rio. 



Situación, estension, aspecto. — El Burgo [Pueblo] dePz- 
nal del Rio está situado en el Cuartón Taironas, á ios 22° 
22'40" latitud N. según las observaciones Celestes de los 
SS. Moreno, Oyague y»Noda. Este último, que cono cea 
palmos el terreno, deduce la lonjitud 77° 27' 33" O. del 
Observatorio de San Fernando, por dos cadenas de trián- 
gulos que ligan al Burgo con Cayo de Diego, suponién- 
dole en 78°1'30" del propio Observatorio; pero es una e- 
quivocacion; por que Moreno y Herrera designan para 
Cayo Diego la lonjitud 78° l '34" contados del Meridiano 
de Cádiz y no de San Fernando; luego distando este de 
•aquel 5'2-¿" E, la lonjitud de Piñal del Rio inferida por 
jNoda correspondería á 77° 22' 11" de Cádiz: ademas los 
Oficiales citados empezaron su trabajo en Bahía-honda, 
tomándose desde aquí la graduación lonjitudinal adopta- 
da anteriormente hasta el Morro de la Habana prefijado 
el Castillo en 76°4'34" y ya se ha visto en la I a Parte, que 
correjido todo, ese tramo, me resulta Cayo Diego 1' me- 
nos, ó sean 78°0'34" de Cádiz. Las combinaciones geodé- 
sicas y astronómicas de mi Mapa en tal sentido me pre- 
sentan al Burgo de Piñal del Rio definitivamente osci- 



-78- 
lando entre 77°?2\ y 77°23' [1 dudoso] pudiendo fijarse en 
promedio 77° 22' 30" de Cádiz; parecida entonces á la deí 
S. Noda refiriéndose equivocadamente á S. Fernando. Re- 
sultado final 22? 22' 40 latitud 77° 22' 30" lonjitud de Cá- 
diz= 1°J7'56" O. del Meridiano del Morro. 

El Burgo ubica en tierras del Hatillo ó Corral Piñal del 
Rio, de donde tomó su nombre [11, parte del Hato S. Mateo, 
en terreno silíceo reposando en una estracta aluminosa que 
forma su collado de 20 metros de altura sobre su base; piso 
seco con rápidas vertientes á- todos rumbos. Por el N. nace y 
corre al Oriente el Arroyo la Yagruma, afluente del Guama, 
que rodea a! Pueblo por el E, y sigue luego al S. media legua. 
Mas al naciente jira el Rio Guama, cnyas Vegas sirven de ale- 
daño. al Burgo. El Teniente Gobernador Coronel D. Román 
Sanche? en el año 1849 construyo la Fuente de la Yagruma, 
de donde se surte el Vecindario de agua buena y abundante; 
aunque también se toma de otro Arroyito nombrado la Mana- 
ca, algo retirado del Pueblo y de mejor calidad: en varias ca- 
cas hay pozos preferibles, y al E izquierda de las Vegas del 
Rio, tres Pozos sin fondo: en las crecientes del Guama suelen 
llegar sus derrames ha>ta las primeras casas. El Burgo ocupa 
1013 varas de largo por la calle real, y 648 de ancho por el 
medio, en una superficie de 656.424 varas cuadrada, de figura 
irregular Las calles son 4 de NE. á SO. y 5 NO. á SE. con JO 
varas de anchura, exeptuando la de Ros y la Real con 18 y al- 
gunas turtuosldacles; Llámanse Real, de la Cárcel, de Ros, del 
Volcan, de Galiano, de las Virtudes ó Sigaray, de San Juan 5 
Rio-feo, de loa -.Mar añones, del Recreo y Callejón de Montan é; 
ademas de las casas situadas detras de la Alameda, al otro la- 
do del Arroyo la Yagruma y á orillas del de Galiano. En la 
Real se hallan la única Plaza, donde está la Parroquia, el 
Teatro, Casa de Gobierno, las dos Escribanías, la Academia 
de educación, las dos Boticas, la Administración de Rentas 
Reales, la Ayudantía de Marina &c. porsu e-tremidad orien- 
tal se prolonga la Alamed i, obra del Teniente Gobernador 
Martinez, con verjas de hierro á la entrada y salida, y por la 
occidental se sale al camino de las Vegas del Cangre. En la 



(1) Muchos dicen Pinar; pero téngase presente que yo adopto ia re- 
gla siguiente: todos los Colectivos Castellanos de esa terminación acaban 
en al, que es la espresion árabe, y no en ar; mas para evitar la Cacofonía 
cuando en la palabüa hay l, entonces solamente se permite la terminación 
en ar. Así no diremos Palmal, Malval, Limo nal, sino Palmar, Malvar, 
Limonar, Platanar fye. En todos los demás la sílaba ar es corruptela, ni 
pueden sonar ya bien al oido Cafeíar, Boniatar, Cañaverar, Bejuear S{c. 



-79- 

ralle de Ros se encuentran la Cárcel, el Cuartel, el Hospital de 
Caridad, la Colecturía de la Real Lotería <$*c; por cuya punta 
E. va el camino á la Coioma y por la O. sale al citado camino 
de las Vegas del Cangre, ó al de Rio-feo, cruzando el Arroyo 
Galiano. En la calle a el Recreo figura la Estafeta y se estiende 
hasta unir-e con la de los Marañones en el Arroyo Yagruma, 
que es el Vado del Camino de la Habana. De lejos parece el 
Pueblo un gmpo de fábricas y árboles, sin distinguirse edifi- 
cio notable. Sus contornos son Sabanas: el horizonte presen- 
ta al O. la soberbia pirámide del Cerro de Cabras; á izquier- 
da la Loma de Calabazas; al N. las Cuchillas de Buenos-Aires 
y mas próximo á media legua Ja hermosa casa de campo de 
Hernández; al E. los Oteros de la Sabana de Piñal del rio y los 
Palmares del Guama; al S. la Ceja de Galeano. 

Edificios y Establecimientos.— El total de Casas as- 
ciendeá 365, muchas depórtales, sin contar 81 Accesorias, 1 
Cindadela y 36 Cuartos interiores que se alquilan. Estas 365 Ca- 
sas son de manipostería, columnas, zaguán, azotea y alto, l — 
de manipostería, columnas, zaguán y azotea, 2 — de manipos- 
tería, columnas y azotea, 7 — de manipostería y zaguán, 2 — de 
manipostería y columnas, 7 — de mampoitería y alto, 2— De 
manipostería baja 26,— De tabla y teja, 17. —De embarrado, te- 
ja y alto, 2— De embarrado y teja, 218. — De tabla y guano 3. 
— De embarrado y yagua, 78. — En ellas se enumeran 1 Albei- 
teria, 1 Academia de educación con 2 Escuelas, 1 Administra- 
ción de Rentas Reales, 1 Ayudantía de marina, 2 Boticas, 3 
Billares, 5 Barberías, 2 Carpinterías, y 2 Carreterías, 1 Casa 
de Gobierno, 1 Cárcel, 2 Cuarteles, (sin las particulares donde 
se alojan compañías) 1 Colecturía de la Real Lotería y de Pa- 
pel Sellado, 1 Estafeta, 2 Escribanías púb'icas y 1 Notaría 
Eclesiástica, 6 Fondas-Posadas, 1 Fuente, 2 Herrerías, 1 Ho- 
jalatería, 1 Hospital de Caridad y 1 Militar, 2 Matazones, l 
Plaza de Mercado, 3 Panaderías, 3 Platerías, 1 Paseo ó Alame- 
da, 6 Sastrerías, 1 Sombrerería, 2 Tiendas de ropa, 28 Tien- 
das mistas, 5 Talabarterías, 3 Tabaquerías, 1 Teatro, 1 Valla 
de Gallos, 3 Zapaterías. 

La Iglesia construida por el Cura D. Tomás de la Luz 
en 1764, reedificada en los años 1775 á 1780. es de maniposte- 
ría y teja, con su torre á izquierda de la entrada, caben cómo- 
damente en su única nave 100 personas, y aunque pequeña es 
bonito el interior. Dicese que fue erigida por los años de 1710, 
en cuya época no podi • ser el Obispo D. Diego Evelino de 
Compostela, á quien otros atribuyen la fundación, sino D. 
Fray Gerónimo Valdes, siendo Gobernador y Capitán General 



—80 — 

D. Laureano de Torres; Marques de Casa Torres; pues de otro 
modo seria de fecha anterior. Otros afirman que fué fundada 
en 1764, Su advocación es S. Rosendo Obispo y hace muchos 
años que disfruíala categoríade Parroquia 6 Curato y Vicaria 
foránea con su respectivo Notario, estendiendo su Jurisdic- 
ción álade Guane, Mantua, Baja, Consolación del Sur, S.Juan 
y Martínez, San Luis y afuera de la Tenencia de Gobierno 
Ja de los Palacios. Hoi siendo una de las Vicarias, se conside- 
ra Parroquia de término con arreglo á la Real Cédula de 30 
Setiembre de 1852. 

El Cementerio es de manipostería 40 varas de frente y 60 
de fondo, su Capilla &.c; obra del CuraLlopiz, en 1839. El Re- 
lox público data del año 1843. 

La Cárcel, de manipostería y teja, obra del Teniente Go- 
bernador Aguilar en 1826, tiene poca estension, dos Calabo- 
zos ó Galeras, dividido por un vestíbulo en cuyo fondo hay 
tina Salita para las visitas del Tribunal; dos Bartolinas que 
dan á la Galera N, encima de la azotea un Calabozo para muje- 
res; otra Estancia al ras del suelo por el S, para servir de Hos- 
pital con poca ventilación y á su costado un Colgadizo para 
eJ cuerpo de Guardia. 

El Cuartel de Infantería de mompostería y teja tiene ca- 
pacidad para cien plazas. Hay otra casa pnrtícular que sirve 
de Cuartel de Caballería y dos mas ocupadas por otras tantas 
Compañías de Infantería, fuera de las dos del Teatro. Los Je- 
fes y Oficiales viven en otras. 

El Teatro es de tabla, y teja, de vulgar y débil arquitectu- 
ra, 34 varas de largo y 20 de ancho, 34 Palcos 150 Lunetas y 
Cazuela para 140 personas; decoración pobre; obra del Te- 
niente Gobernador Mondejar, ó b en por Jos SS, Viñas y Jener, 
durante el mando de S. S. en 1843. Le habitan dos Compañías 
del Rejimiento destacado. 

La Academia de educación fundada en'1834 por el Teniente 
Gobernador Salazar, con, departamentos para ambos sexos; 
enseñándose todos los ramos de instrucciou primaria. Los 
dos primeros años fué sostenida por una suscricion del vecin- 
dario, contribuyendo el fondo de Propios con 2 onzas de oro 
mensales, 17 por la enseñanza de 12 niños y 17 á la Precepto- 
ra de niñas: tiene 47 alumnos blancos y 23 gratuitt>s=70. En 
las dos Escuelas también se cursan las primeras letras, y en 
varios Establecimientos oficios y artes á varios niños blancos 
y de color que son entregados por el Gobierno á los Maestros 
con dos años de aprendisaje. 

Ademas del Hospital Blilitar se está construyendo el de 



.—81— 
Caridad. — El Militar principió en junio de 832. por orden de 
Superintendente Conde de Villanueva, donde se curan los que 
guarnecen la Jurisdicción. Tiene su Médico, Botica, Enfermero 
permanente, sirviendo la Plaza de Comisario de entrada y con- 
tralor el Administrador de Rentas Reales. 

En las dos Matazones ó Rastros se benefician diariamente 
dos Cerdos y una ó dos Reces mayores. Véase donde se trata 
del consumo de carnes. 

Hay Tiendas y Fonda-posadas bien surtidas y asistidas. 

En el resto del Caserío no hay mas notable que la casa de 
Aguilar. 

Población. — 548 Blancos Varones, y 424 Hembras. — 98 
Pardos libres Varones y 127 Hembras — 83 Morenos libres 
Varones y 1J2 Hembras — 7 Pardos esclavos Varones y 19 
Hembras — 79 Morenos esclavos Varones y 91 Hembras= 
Totales de Blancos 972; de Color libres 420; Esclavos 196, 
por los cuales se pagaron el mismo año de 1853 64 pesos 2 
reales de Capitación. — Total general 1538. — Aproximativa- 
mente caben á 4 y | habitantes por casa. — El número de 
Blancos exede en £ al de Color y respecto á los Esclavos 
solos importa | Los Libres lodos $ con los Esclavos. En 
los de Color libres el número de Hembras es exesivamente 
desproporcionado, y aun mas en los Pardos Esclavos; so- 
lo en los Blancos es inferior el de las Hembras sobre £ 

El Pueblo comenzó á existir insensiblemente; aunque vino 
á formalizarse por los años de 1750, mas considérese cuan redu- 
cido seria supuesto que á los 77 años, esto es, en el de 1827 
solo contaba 260 habitantes en 45 casas y dos calles. Su ma- 
yor progreso fué en los 20 años siguientes; porque del Censo 
publicado en 1847 resultan 1335 habitantes en 128 easas, 
quintuplicando en población y casi triplicando en caseríos 
ya en 1841 tenia 785. Comparemos el cuadrienio último, donde 
figuran los datos oficiales mas correctos. 



Años. 


Blancos. 


De color 
Libres. 


Esclavos 


Total. 


. . 1850 
..1851 

..1852 
. . 1853 


727 

.,...851 

902 

972 


391í 

420l 


....•242 
# . 253. 
. . 193 


....1229 
....1529 
....1486 

1588 . 


TOMO III. 











II 



— fe^w — 6 

Poco lia sido el incremento de la Población después deí 
uño 1846 y aun retrogradó algo en 1852; pero en los Blancos 
aparece siempre en ascenso. 

Rectificación numeral de la Población de 1853, con- 
forme á las bases sentadas. 



Datos Oficiales. 


Rectificación calculada. 


Esclavos. 


Üe color 
libres. 


Blan- 
cos. 

.97-2 


Total. 
...1588 


Esclavos. 


De color 
libres. 


Blancos. 


Total. 
...1800 


196 


.... 420 


260 


1 470 


.... 1070 



Si á estos 1800 agregamos la Población extraña que no 
entra en la fija, por la Tropa de guarnición que era el año 
próximo pasado de 1853, 6 Compañías del Rejimieiito de la 
Reina, los de Caballería, Presidio y Transeúntes, bien puede 
computarse la total Población del JBurgo Piñal del Rio el año 
53 de Í500 almas. Hói debe exeder el número de la Tropa, 
según la nueva asignación del Ejército á esta Zona Militar. 

G-obierno y Administración pública. — Este Burgo 
llamado algunas veces Ciudad y Villa por el Supremo Gobierno, 
es la Cabecera no solo del Partido de su nombre, sino de toda 
la Tenencia de Gobierno de Nueva Filipina, que según se dijo 
lo fué primeramente el Pueblo de Guane ó Filipina. Tuvo 
Ayuntamiento Constitucional creado el año de 1813, que lue- 
go acabó con el sistema y cuyo Alcalde 1-° hacia de Jefe Políti- 
co y ademas de un Juez de Letras ó de primera instancia. Co- 
mo Cabecera de Partido hoi tiene un Capitán Juez Pedáneo 
del que dependen 3 Tenientes y 13 Cabos de ronda, á cargo de 
los cuales están los 12 Cuartones tiiillados Taironas, Rio-feo,, 
Mio-sequito, el Cangre, San José, Paso-viejo, Ajiconal, las Ovas } 
San Lorenzo, Palizadas, Santo-Tomás y el Sumidero; por que 
en el de San José hay 2 Cabos: en el de San Lorenzo un Te- 
niente y en el Pueblo dos. El Capitán de Partido es Comandan- 
te de Serenos, los cuales son 6 y 1 Cabo, ademas de 8 Capita- 
nes de Cuadrilla armados con 4 individuos para la persecución 
de malhechores. Como Cabecera de la Tenencia- Gobierno es la 
residencia del Teniente- Gobernador Político -Militar, que man- 
da por consecuencia no solo en el Partido de Piñal del Rio¡ 
sino en los otros cinco denominados Consolación del Surj San 



-8a- 

Juan y Martínez, Baja, Mantua y Guane. Con el primer carác- 
ter desempeña el cargo de Juez Real- ordinario, por no haber 
Alcalde ¡Mayor, constituyendo el Tribunal de I a instancia 
con su Asesor y Escribano. Es también Delegado de bienes de 
difuntos. Pertenecen al r. ano judicial, ademas de él y del Ase- 
so?^ -¿ Escribanos públicos, \{) Abogados, 1 Alguacil, 5 Procura- 
dores, 1 Alcaide de la Cárcel, 1 Contador judicial; \ Anotadnr de 
hipotecas, sin contar 9 Oficiales de Causas, y otros Dependien- 
tes, como los Jueces Pedáneos, Capitanes de los Partidos fyc. 
A\ finalizar este Capítulo espondremos la Estadística Judicial 
de todo el territorio. 

En el Fuero de guerra contencioso el Teniente-Goberna- 
dor de Nueva-Filipina, tiene reducidas sus facultades á las de 
Comandante de Armas; exeptuando en las Causas de los aforados 
de Milicias, que falla definitivamente con ape ación á la Ca- 
pitanía General. En lo demás no judicial del ramo Militar'» 
aunque Piñal del Rio era Cabeza de la 6. a Sección, ahora se 
ha elevado á Comandancia General ó Zona Militar titulada 
de la Vueltabajo, que abarca mayor territorio del comprendido 
en la Tenencia-Gobierno, con la asignación de una Brigada 
compuesta de 2 Rejimientos de Infantería, l Batería de la Bri- 
gada de Artillería de montaña, 7 Escuadrones de Milicias ru- 
rales, bajo Jas órdenes de un Brigadier Comandante General 
y por Oficial del detall uno del Estado Mayor. 

El Teniente Gobernador es también Subdelegado de Real 
Hacienda; Presidente de la Junta Municipal, por no haber A- 
yuntamiento: de la Junta Subalterna de Sanidad, y de la Co- 
misión local tle instrucción primaria dependiente de la Provin- 
cial de la Habana. 

En el ramo Eclesiástico Piñal del Rio es la residencia 
del Vicario Foráneo, en el Obispado de la Habana con su No- 
tario, abarcando la Vicaría las Iglesias de la Cabecera, de 
Guane, Mantua, Baja, Consolación del Sur, y del N, S. Juan 
y Martínez, San Luis y los Palacios Es Parroquia de término con 
su Cura, Sacristán Teniente de Cura y Mayordomo de fábrica. 

En el ramo de Hacienda Piñal del Rio no solo es Subde- 
Icgacion, comprensiva de las Receptorías de Consolación del 
Sur, San Juan y Martínez, Guane y Baja, sino Administración 
Subalterna de la General de la Habana, de l. p Clase coxi un 
Interventor y un Meritorio. 

En el ramo de Marina es Ayudantía Militar, que según la 
División hecha por el E. S. Comandante General Labórele en 
diciembre de 18*23, comprendía toda la parte al O. de una rec- 
ta, que partiendo de Ca}-o Lebisa en la Costa N. con a'gtfna 



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inclinación SSE. atraviesa el interior de la Isla y fenece en la 
Costa S. en Carraguaoó boca de los Palacios meridiano, 76°55' 
tocándole por consecuencia en la del N. todos los Cayos entre 
el de Lebisa y Cabo S. Ant >nio y en la del S. los situados 
desde este al Rio S. Diego Cualquier perito conocerá los re- 
sultados dudosos que ofrecen esas líneas rectas terrestres, 
Guando existen fisonomías de que valerse, y mas designando 
graduación geográfica, sujeta á la variación de los adelantos, 
como hoi sucede con la boca de los Palacios, ademas que esta 
no es la del Rio S. Diego. Tales equivocaciones no son extra- 
ñas si consideramos los atrasos de la época, en la cual, sin 
embargo, comenzaba á darse el gran paso de avance en que 
mucha parte tuvo ese ilustrado y benemérito Gral. Después 
con fecha 30 de agosto de 1853 descendió la Real orden, 
aprobando el proyecto de la Comandancia General para esta- 
blecer otra Ayudantía en Mantua con parte del Territorio de 
la que nos ocupa y cuyos límites orientales vamos á indicar 
porque vienen á ser los occidentales de la de Piñal del Rio en 
el dia. Dice la Real ó rilen que el Distrito Marítimo de Mantua 
sea el comprendido en una linea que parte de Cayo Jutias en 
la costa Septentrional con dirección al S.; pasa por Barra 
(será Bajalj nueva Hacienda de Mantna y Sta. Isabel de Ver- 
gara, terminando á sotavento del Corral; otra linea desde aquí 
se dirije al SO. atraviesa la Nueva Filipina, Asiento Viejo, los 
Indios y Remates y termina en la Jareta, dirección al S. 80° 
O, finalizando en Cabo San Antonio. Tal vez los informes que 
precedieron carecían del detalle exacto que hoi puede darse 
fundado en datos bien adelantados sobre el terreno de las lí- 
neas, no siendo fácil comprenderse la dirección al S. desde 
Cayo Jutias para Baja, ni la situación de esa nueva Hacienda 
de Mantua, y como de la otra siguiente lire al SO atravesando 
la Nueva-Filipina que no sabemos si será Guane, ni por don- 
de corre para finalizar en Cabo S. Antonio, cuya lengüeta de 
tierra parece dividirse lonjitudinalmente entre las dos Ayu- 
dantías. En mi nuevo Proyecto de División territorial elevado 
y recibido por el Exmo. Sr. Director GraldeUltramarpoco an- 
tes de esa Soberana Disposición citado, opinaba yo por la crea- 
ción de una Tenencia-Gobierno en Mantua, que seria lamas 
occidental deja Isla y siguiendo la intención del Supremo 
Gobierno sobre la concordancia de los límites de todos los fue- 
ros, indicaba también el establecimiento de la Ayudantía de 
marina designando las propias dividentes de aquella en térmi- 
nos exactos y bien proporcionados con el territorio restante 
para la Nueva Filipina. Este último Distrito, según la deter- 



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minacion del E. S. Labórele en 1828, contaba ademas del A- 
yudante un Subdelegado para la Costa entre Cayo Lebisa in- 
clusive y el de Jutias esclusive, con un Alcalde de mar sujeto a 
él; otro Subdelegado y Alcalde de mar entre Cayo Jutias y R. 
San Diego inclusives. Otros dos iguales para entre Rio S. Die- 
go y Punta-Abalos esclu-ives; otros dos idem para entre Pun- 
ta Abalos y Cabo S. Antonio inclusives. En la costa Sur un 
Subdelegado y un Alcalde de mar para la parte de costa entre 
Cabo San Antonio y Rio Galafre esclusives y Punta Coloma 
inclusive; dos idem entre esta y la del Gato esclusives; dos 
idem entre esta y la boca de Carraguao ó los Palacios inclu- 
sives. 

La parte septentrional sufrió alteración desde el año 1848, 
desmembrándose parte del territorio de la Ayudantía de Piñal 
del Rio para dársele á la nueva de Bahia-honda. Al principio 
de Ja creación de esta en mayo de 1848, confirmada por S. M. 
en 27 de julio del propio año, parecian coartadas las faculta- 
des del Ayudante: el Sr. Comandante Militar de Marina y Mu- 
trículas de la Provincia de la Habana opinaba que se enten- 
diesen solo en el sentido gubernativo de la costa que se desig- 
naba y no en el judicial; pero el Exmo. Sr. Comandante Gene- 
ral al nombrar el Ayudante no puso coto al exerjicio de su 
Juzgado; aunque le previno se valiese de testigos de asistencia 
por Escribano, y sin embargo vemos después en las Guias de 
Forasteros que bay Asesor y Escribano. 

En sustancia la Ayudantía de Piñal del rio quedó limitada 
hasta Cayo Jutias, en la costa N. término de la de Babía-hon,- 
da y últimamente con la creación de la de Mantua, termina ea 
el Cabo de S. Antonio, quedando ásu cargo solo la Costa Sur 
hasta donde linda con el Distrito de Batabanó en la boca de 
los Palacios, y en la demarcación esplicada primeramente; 
pero cercenada por Jas de Mantua y Bahia-honda. 

En Piñal del Río reside el Ayudante, Asesor, Fiscal, Es- 
cribano y Cirujano. Hay un Subdelegado en Consolación del 
Sur; un Subdelegado y un Alcalde de mar que atienden la costa 
entre Cabo San Antonio y Rio Galafre; otro y otro idem entre 
Rio Galafre y Punta de la Coloma; otros idem entre Punta la 
Coloma y Gato, otros idem entre ei Gato y boca de Carraguao, 
y un Alcalde de mar en Arroyo-Puercos. 

A esta Tenencia de Gobierno corresponde igualmente 
una Junta Jurisdiccional de Fomento, presidida por el Teniente 
Gobernador. 

Hay también un Subdelegado de Medicina, otro de Farma- 
cia, Otro de la Junta de Revisión de Agrimensura y un Receptor de 



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jyenas de Cámara, un Colector de la Real Lotería y del Papel se* 
liado, una Junta Municipal, otra de Sanidad, una Comisión lo- 
cal de instrucción primaria, un Administrador de Correos con su 
Oficial, un Cabo de Serenos con 6 Serenos, el Sargento de Pre^ 
Hdio, El Capitán de Partido y 2 Tenientes. 

Clima, TTsos, costumbres, industria-— Piñal del Rio es 
cálido; pero ventilado y muy saludable, á que contribuye 
también la elevación del terreno y sus delicadas aguas. Los 
Pinenses ó Filipinos no figuran en términos de ameritar una 
pajina de costumbres y usos é industrias singulares; las co- 
munes; de nuestros campos ganaderos y de los Pueblos inte- 
riores, con pocas diferencias hijas del cultivo especial del Ta- 
baco. El Alumbrado del Burgo se sostiene por cada vecino 
que pone un farol en la puerta ó portal de su casa. Las diver- 
siones son escasas; algún baile, las fiestas del Patrono S. Ro- 
sendo Obispo, Pascua de Navidad y las peleas de Gallos los 
dias de dos cruces. Hay mas de 3Ü Quitrines, entre ellos algu- 
nos de alquiler. Las principales ocupaciones el Foro y el Co- 
mercio. 

Distancias cardinales de la Capital y de los Pueblos 
circunvecinos.— Piñal del rio dista de Ja Capital 45 leguas 
provinciales itinerarias, rumbo SO; en línea recta 39. — De los 
Baños de San Diego 12 leguas, linea recta 10 y ¿. — De Conso- 
lación del Sur 5 y ¿ al propio rumbo; línea recta 5.— De Ba- 
ja 17 leguas ESE.; en recta 13- — De Mantua 21 leguas O; 
recta 16 y ^.— De Guane 14 y % ENE. recta 1 1 y £.— De San 
Juan 5 y'l;NE: recta 4 y £.— De la Coloma 6 y ¿NO. al NNO^ 
recta 6. — Culón queda á 5 leguas. 

La €o!oma. 

La Aldeilla (Caserío,,) de la Coloma, en el Cuartón de las 
Palizadas, está situada en la boca de la Ria y Surjidero de su 
nombre, ya esplicado cuando se trató de las Costas, Em- 
barcaderos Spc : por lo que ahora nos reducimos á decir que 
apenas cuenta 6 casas, de ellas 3 de tabla y tejay 3 de tabla y 
guano, sirviendo 2 de Almacenes de depósitos de frutos y tam- 
bién Tiendas mistas y Panadería. Su Población se compone 
de 19 Blancos Varones y 2 Hembras, 1 Colono Asiático; 5 Ne- 
gros Emancipados y 8 Esclavos Varones. Ha} r un Subdelega- 
do y un Alcalde de mar dependientes del Ayudante de Pina! 
del Rio. Colon no es Pueblo, 5 Aldeilla (Caserío,) sino uu Em- 
barcadero y Surjidero del Vapor en la misma Ria ó Estero 



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media legua mas al N. de la Coloma, con las circunstancias de- 
talladas anteriormente y una Tienda-Almacén que fué dd Bus- 
tamante y pertenece á la Empresa de Navegación, servido por 
3 Blancos y 4 Esclavos en 2 casas, Cuartón de San Lorenzo. 
El primer Vapor que visitó estos lugares fué el Pavo real por 
los año« de 1839: e i 1841 se formalizó la Empresa de Vapores 
de Bustamante, Cajigal &c. y se trajo el primer Pontón (Ja 
Evidencia,) pan abrir las barras de la Coloma &c. en cuyo 
año por el mes de octubre llegó el Vapor Sirena á la Coloma 
después de un fuerte temporal y luego en enero de 1842 se ins- 
taló el Almacén y Embarcadero de Colorí. Estos lugares en 
suelo llano y bajo se encuentran rodeados de las Ciénegas y 
Manglares que bordean la costa. Coloma estáG y ^ leguas 
provinciales itinerarias ¡SE. al SSE. de Piñal del Rio, 6 en li- 
nea recta y 7 S. de Consolación, Colon 5 leguasSE.de la 
Cabecera. 

Articulo 7.° 

Comunicaciones, Tráfico y Comercio del Partido. 

En el Resumen general de la Tenencia de Gobierno se dará 
una idea de su Comercio: respecto al Partido solo puede de- 
cirse que consumiéndose en el país casi todos sus ptoductos* 
inclusos los pocos industriales de Sombreros de guano, Que- 
sos, Sogas de Majagua, Tejas y Ladrillos, se importan Carnes 
saladas, Caldos, Jabón, Herramientas, Lien